{"id":1685,"date":"2009-03-17T19:42:22","date_gmt":"2009-03-17T19:42:22","guid":{"rendered":"http:\/\/cipamericas.org\/?p=1685"},"modified":"2009-04-21T22:03:06","modified_gmt":"2009-04-21T22:03:06","slug":"5967","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/5967\/","title":{"rendered":"El doble lenguaje en la  guerra contra el narcotr&aacute;fico"},"content":{"rendered":"<p><b>Durante fines de  febrero y principios de marzo, una ofensiva rel&aacute;mpago de declaraciones de  analistas politicos y funcionarios del gobierno y el ej&eacute;rcito estadounidense  azot&oacute; los medios de comunicaci&oacute;n, proclamando, alternativamente, que M&eacute;xico  estaba en riesgo de convertirse en un <\/b><a href=\"http:\/\/online.wsj.com\/article\/SB123206674721488169.html\"><b>estado fracasado<\/b><\/a><b>, al borde de la guerra civil,  perdiendo el control de su territorio, y que representaba una <\/b><a href=\"http:\/\/news.yahoo.com\/s\/nm\/20090225\/us_nm\/us_crime_drugs_sinaloa\/print\"><b>amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos<\/b><\/a><b>.<\/b><\/p>\n<p>\nEn la misma frase se nos dijo que el Presidente  Calder&oacute;n, con ayuda del gobierno estadounidense, est&aacute; <a href=\"http:\/\/news.yahoo.com\/s\/ap\/20090227\/ap_on_re_la_am_ca\/lt_mexico_drug_battle\">ganando la guerra contra el narco<\/a>, debilitando significativamente al  crimen organizado, y restaurando el orden y la legalidad.<\/p>\n<p> Ninguna de estas afirmaciones es cierta; s&iacute;  son, en cambio, elementos cr&iacute;ticos al librar la hip&oacute;crita guerra contra el  narco en M&eacute;xico.<\/p>\n<p> El doble discurso de la guerra antidrogas  impregna y define hoy la relaci&oacute;n entre Estados Unidos y M&eacute;xico. Este lenguaje  no se usa para ganar dicha guerra, sino para asegurar el financiamiento y el  respaldo p&uacute;blico al modelo militar de combate al narcotr&aacute;fico, pese a las  p&eacute;rdidas y a las pruebas abrumadoras de que las estrategias actuales no  funcionan.<\/p>\n<h3>La diferencia entre la realidad y la exaltaci&oacute;n  inducida<\/h3>\n<p>\nM&eacute;xico, sobre todo en las ciudades fronterizas  y otros puntos clave a lo largo de las rutas de la droga, encara un grave  problema, en esos lugares la violencia caracteriza la vida diaria. Pero M&eacute;xico  no es un estado fracasado, sino un ejemplo tr&aacute;gico de los resultados de  pol&iacute;ticas fallidas&hellip; a ambos lados de la frontera. Ambos gobiernos procuran  esconder este simple hecho.<\/p>\n<p> En el pasado, valoraciones exageradas de  riesgos, amplificadas por los medios y acompa&ntilde;ada de l&uacute;gubres advertencias al  p&uacute;blico, prepararon el terreno para la intervenci&oacute;n militar. Com&uacute;nmente  adoptaron la forma de hip&eacute;rboles o francas mentiras, como en el m&aacute;s reciente  ejemplo de las &quot;armas de destrucci&oacute;n masiva&quot; en Irak.<\/p>\n<p> Aunque no se est&aacute; contemplando la intervenci&oacute;n  armada en M&eacute;xico, la reciente excitaci&oacute;n inducida ha ido aparejada por solicitudes  de destacamientos militares en la frontera. El gobernador de Tejas Rick Perry  vol&oacute; a Washington para pedir $135 millones de d&oacute;lares y 1,000 soldados. Circularon  menciones del env&iacute;o m&aacute;s tropas de la Guardia Nacional junto con los de un  dr&aacute;stico incremento de seguridad en la frontera. El gobierno del estado de  Tejas anunci&oacute; un plan de movilizaci&oacute;n r&aacute;pida, repleto de tanques y aeronaves,  en caso de que M&eacute;xico &quot;se derrumbara.&quot;<\/p>\n<p>\nLuego de que el saliente Secretario de  Seguridad Nacional Michael Chertoff habl&oacute; de un plan de contingencia  fronterizo, los medios se preguntaron en voz alta si la nueva Secretaria Janet  Napolitano ser&iacute;a lo bastante firme, a lo que ella reaccion&oacute; calificando la  situaci&oacute;n como &quot;decididamente prioritaria&quot;. El Secretario de Defensa  Robert Gates llam&oacute; a la guerra antidrogas mexicana &quot;un grave problema&quot;,  y levant&oacute; un torbellino de protestas en M&eacute;xico al anunciar que la desaparici&oacute;n  de los recelos mexicanos ante el Pent&aacute;gono hab&iacute;a abierto el camino a una  colaboraci&oacute;n m&aacute;s estrecha. La embajada estadounidense se vio obligada a emitir  un comunicado de prensa en el sentido de que Estados Unidos no ten&iacute;a intenciones  de enviar tropas a M&eacute;xico.<\/p>\n<p> El Congreso tambi&eacute;n se lanz&oacute; a responder a la  ret&oacute;rica. Se ha convocado a audiencias en ambas c&aacute;maras, incluyendo la del  Comit&eacute; del Senado sobre Seguridad Nacional y Asuntos Gubernamentales encabezado  por Joe Lieberman (senador independiente de Connecticut), quien, seg&uacute;n las  noticias, buscar&aacute; &quot;posibles implicaciones de un aumento de la actividad  terrorista&quot;. Los comit&eacute;s tal vez escuchen testimonies b&aacute;sicamente de  personas que confirmen la amenaza percibida en t&eacute;rminos sensacionalistas e  imprecisos.<\/p>\n<p> El gobierno mexicano ha respondido devolviendo  acusaciones a Estados Unidos. Calder&oacute;n menciona el papel desempe&ntilde;ado por E.U.  con su tr&aacute;fico de armas, lavado de dinero y demanda de narc&oacute;ticos.<\/p>\n<p> Los motivos detr&aacute;s del reciente &quot;viaje&quot;  var&iacute;an. Los anuncios alarmistas de un derrumbe mexicano ayudan a &quot;amarrar&quot;  la aprobaci&oacute;n de medidas para militarizar a&uacute;n m&aacute;s la frontera sur y obtener  jugosos contractos para empresas privadas &quot;de defensa&quot; y seguridad.  Los pol&iacute;ticos locales descubren que pueden ser la gallina de los huevos de oro  a nivel federal.<\/p>\n<p> La racha de p&aacute;nico respecto al derrame de la  violencia desde M&eacute;xico surge tambi&eacute;n cuando el Congreso se encuentra estudiando  la &uacute;ltima partida de la Iniciativa M&eacute;rida, ahora inserta dentro de la cuenta  &oacute;mnibus de gastos. La Iniciativa M&eacute;rida, dise&ntilde;ada por la administraci&oacute;n Bush,  es el veh&iacute;culo de $1,400 millones de d&oacute;lares para reforzar la guerra contra el  narco iniciada por el presidente mexicano Felipe Calder&oacute;n en 2006. La  Iniciativa proporciona ayuda de militares a militares para la lucha interna que  libran unos 40,000 soldados mexicanos, e impone capacitaci&oacute;n de Estados Unidos  a las polic&iacute;as y organismos forenses, penales y judiciales.<\/p>\n<h3>El doble lenguaje en  la guerra contra el narco y su deconstrucci&oacute;n<\/h3>\n<p>\nEl doble discurso en la guerra antidrogas  permite a los arquitectos de dicha guerra justificar las respuestas militares  que ella promueve, pese a resultados deficientes o contraproducentes, y sirve  para darle la vuelta al fracaso y presentarlo como &eacute;xito. La descripci&oacute;n  exagerada de amenazas infantiliza a la sociedad por el miedo, al mismo tiempo  que abre el camino a medidas b&eacute;licas y patriarcales.<\/p>\n<p> Ahora que la excitaci&oacute;n inducida se ha  apoderado de la agenda medi&aacute;tica y ha ido penetrando en las percepciones del  p&uacute;blico, es importante determinar las dimensiones y naturaleza aut&eacute;nticas del  problema, deconstruyendo, o separando los elementos, de este doble lenguaje:<\/p>\n<p> En primer lugar, los &quot;hechos&quot;  presentados para probar la teor&iacute;a de M&eacute;xico como estado fracasado o amenaza  para la seguridad nacional son casi todos err&oacute;neos. He aqu&iacute; unos cuantos  ejemplos:<\/p>\n<p> * &quot;En M&eacute;xico hubo m&aacute;s muertes violentas <a href=\"http:\/\/www.guardian.co.uk\/commentisfree\/cifamerica\/2009\/jan\/30\/mexico-drug-trade-us\">que en Irak<\/a> en 2008.&quot; El <a href=\"http:\/\/www.iraqbodycount.org\/analysis\/numbers\/surge-2008\/\">Iraq Body Count<\/a> (Conteo de Muertes en Irak)  calcula un total de muertes de <i>civiles<\/i> en 2008 de entre 8,315 y 9,028. El gobierno mexicano coloca la cuenta  correspondiente para el mismo a&ntilde;o en 6,290, cifra que incluye muertes de  soldados y polic&iacute;as a diferencia del conteo iraqu&iacute;.<\/p>\n<p> * &quot;El 70% de los mexicanos tienen miedo de  salir ante el nivel de delincuencia.&quot; Esta estad&iacute;stica se ha citado sin su  fuente. Es rid&iacute;cula. En un<a href=\"http:\/\/www.informador.com.mx\/mexico\/2009\/83746\/6\/aprobacion-de-calderon-sube-al-664-tras-26-meses-en-el-poder-segun-sondeo.htm\">a encuesta reciente<\/a>, a nivel nacional, los mexicanos  nombraron la situaci&oacute;n econ&oacute;mica por encima del crimen como el mayor problema  del pa&iacute;s por un margen de dos a uno. Yo vivo en la Ciudad de M&eacute;xico con mi  familia, y nuestras actividades pr&aacute;cticamente no se han visto afectadas.<\/p>\n<p> * &quot;El gobierno mexicano ha perdido el  control de amplias regiones del pa&iacute;s.&quot; No se ofrecen hechos que respalden  esta afirmaci&oacute;n. Hay algunos pueblos y vecindarios donde bandas de delincuentes  cobran a los negocios locales y prestan servicios. Eso no quiere decir que no  haya presencia del estado, y s&oacute;lo hay descontrol en una proporci&oacute;n del pa&iacute;s  relativamente peque&ntilde;a.<\/p>\n<p> En segundo lugar, los hechos usados para  demostrar que la violencia Mexicana &quot;se est&aacute; desparramando&quot; &ndash; la &quot;<i>frase du jour<\/i>&quot;- a los Estados  Unidos, cuando se llegan a dar, son a&uacute;n m&aacute;s especiosos:<\/p>\n<p> * Phoenix ocupa hoy el <a href=\"http:\/\/www.azcentral.com\/news\/articles\/2009\/02\/24\/20090224border0224.html\">segundo lugar del mundo<\/a> en secuestros por rescates con  366 casos, siguiendo a la Ciudad de M&eacute;xico con 6,000. . Se supone que creamos  que esta clasificaci&oacute;n es per c&aacute;pita, pero no se nos dice de d&oacute;nde proviene,  c&oacute;mo se llega a ella, o quien la hace. El periodismo chapucero es importante  para la propagaci&oacute;n del doble lenguaje.<\/p>\n<p> M&aacute;s all&aacute; de la falta de fuentes sobre la  categor&iacute;a o metodolog&iacute;a, la inexactitud de la afirmaci&oacute;n estriba en lo que no  se dice: &quot;Secuestro por rescate&quot; conjura im&aacute;genes del rapto de  miembros acaudalados de la sociedad, y ese no es el caso. Seg&uacute;n <a href=\"http:\/\/a4.g.akamai.net\/7\/4\/27043\/v0001\/kalw.download.akamai.com\/27043\/YourCall\/030409yc.mp3\">Claudine LoMonaco<\/a>, quien cubre ese ramo para Arizona  Public Media, la inmensa mayor&iacute;a de los secuestros son de trabajadores indocumentados  por sus propios contrabandistas, en un intento de arrancarle m&aacute;s dinero a sus  familias.<\/p>\n<p> Cierto que es un problema, y ciertamente es  secuestro, pero es un problema muy distinto del derramamiento de la violencia  mexicana del narcotr&aacute;fico mexicana como se lo est&aacute; retratando. Aqu&iacute;, otra  pol&iacute;tica prohibicionista, la que proh&iacute;be a <i>seres  humanos<\/i>, es la que ha creado una industria de delincuencia organizada que  se alimenta insaciablemente de sus propias mercanc&iacute;as: los inmigrantes mismos.  La doble desgracia de las v&iacute;ctimas es quiz&aacute; el ejemplo m&aacute;s acuciante de a d&oacute;nde  conducen las pol&iacute;ticas perversas de estos tiempos modernos.<\/p>\n<p> La cifra de <a href=\"http:\/\/www.icesi.org.mx\/publicaciones\/articulos\/2008\/secuestro_en_mexico.asp\">6,000 secuestros<\/a> para la Ciudad de M&eacute;xico  tiene or&iacute;genes igualmente turbios. La cifra del Citizens&#8217; Institute for Crime  Studies (Instituto Ciudadano para Estudios sobre el Crimen), se deriva de tomar  el n&uacute;mero de cr&iacute;menes violentos reportados, multiplicarlo por casi diez para  que refleje la tasa asumida de casos no reportados, y multiplicar el resultado  por .05% para separar los secuestros del resto de los delitos. Es un estimado  con mucho de adivinanza, no un conteo.<\/p>\n<p> Lo que es m&aacute;s, la estad&iacute;stica incluye miles de  casos de un delito com&uacute;n del que no solemos pensar como secuestro: el llamado &quot;secuestro  express&quot;, uno que dura de dos a tres horas, con el prop&oacute;sito de retirar  efectivo de cajeros autom&aacute;ticos. As&iacute;, lo que realmente tenemos en esta cifra,  de la que la prensa estadounidense se ha servido ampliamente y la ha  trompeteado como prueba del descenso de M&eacute;xico a la ilegalidad, no es sino un  c&aacute;lculo aproximado, inflado con el delito mucho m&aacute;s com&uacute;n de robo. <i>Al separar los elementos del doble lenguaje es  importante cuidarse siempre de las estad&iacute;sticas.<\/i><\/p>\n<p>\nOtra t&aacute;ctica com&uacute;n en los reportes de prensa  que llevaron al senador John McCain y a otros a convocar a audiencias y hacer  declaraciones calamitosas, es citar casos de violencia horripilante y  sangrienta, <a href=\"http:\/\/www.azcentral.com\/news\/articles\/2009\/02\/24\/20090224border0224.html\">en el lado Mexicano<\/a>. A estos reportajes se a&ntilde;aden  entonces declaraciones de que este tipo de violencia puede filtrarse al otro  lado de la frontera, sin evidencia alguna de que lo haya hecho.<\/p>\n<p> Algunas veces se mencionan hechos  contradictorios, que ocupan un lugar secundario junto al sensacionalismo, que  es considerado la verdadera noticia. Por ejemplo, en <a href=\"http:\/\/www.nytimes.com\/2009\/02\/24\/us\/24border.html?_r=1\">un art&iacute;culo del <i>New York Times<\/i><\/a> titulado &quot;Ola de Violencia del Narco Penetra a Arizona desde  M&eacute;xico, dicen Funcionarios&quot;, se&ntilde;ala al final del art&iacute;culo que el homicidio  y los delitos violentos en el condado de Maricopa sobre la frontera de Arizona  ha disminuido durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Algunos de los art&iacute;culos sobre el  ataque de P&aacute;nico en El Paso por el derramamiento del crimen, tambi&eacute;n  consiguieron mencionar que la ciudad tiene una de las tasas de homicidio m&aacute;s  bajas en todo el pa&iacute;s, mas sepultaron el hecho bajo una andanada de  declaraciones alarmistas.<\/p>\n<p> Otra &quot;prueba&quot; para demostrar el  derrame procedente de los carteles mexicanos de la droga desaf&iacute;a a la l&oacute;gica. La  llamada &quot;Operation Xcellerator&quot; en Estados Unidos, un operativo que,  se informa, condujo al arresto de m&aacute;s de 700 individuos relacionados con el  cartel de Sinaloa, se presenta como evidencia del peligro que viene de M&eacute;xico  cuando en realidad se trata de una red criminal dentro de Estados Unidos,  manejada por ciudadanos estadounidenses y que negocia con compradores  estadounidenses. Por supuesto que tiene ligas con el suministro extranjero,  pero ello no cambia la naturaleza trasnacional &ndash;no mexicana- de la amenaza.<\/p>\n<p> Al interrog&aacute;rsele luego de su testimonio ante  el Comit&eacute; congresional de asuntos Fronterizos e Internacionales el pasado 23 de  febrero, el Director de Seguridad Nacional contest&oacute; que &quot;S&iacute;, totalmente  eso (la violencia que se desparrama) ha ocurrido.&quot; De eso no hay ninguna  duda. Sin embargo los indicadores del &quot;derrame&quot; de los que se habl&oacute;  durante la audiencia, a falta de un incremento en el crimen, incluyeron casos  de ciudadanos estadounidenses tratados por heridas sufridas en Ciudad Ju&aacute;rez,  solicitantes de asilo y amenazas contra ciudadanos estadunidenses. Ninguno de  estos casos constitu&iacute;a una verdadera infiltraci&oacute;n de la delincuencia en M&eacute;xico  hacia adentro de la sociedad de Estados Unidos.<\/p>\n<p> Tales aseveraciones y otras similares, aunque  carentes de fundamento, se acumulan hasta formar una masa cr&iacute;tica que empuja a  un consenso p&uacute;blico para la puesta en pr&aacute;ctica de pol&iacute;ticas peligrosas y  alucinatorias &ndash;esta vez no all&aacute; lejos en Irak, sino ante nuestra misma puerta. Como  el modelo al que imita: la &quot;guerra contra el terrorismo&quot; de Bush- a  la guerra contra el narco en M&eacute;xico se la monta sobre una estructura de delirio  sensacionalista, medias verdades, omisiones, y francas mentiras.<\/p>\n<h3>El significado de &quot;&eacute;xito&quot;<\/h3>\n<p>\nEl ejemplo m&aacute;s conspicuo del doble lenguaje en  el combate al narco es su definici&oacute;n de &quot;&eacute;xito&quot;. Aunque supuestamente  M&eacute;xico est&aacute; al borde del derrumbe, miembros de la administraci&oacute;n Obama, el  Congreso y el Pent&aacute;gono han proclamado de manera un&aacute;nime &ndash;y contradictoria- que  desde que el Presidente Calder&oacute;n lanz&oacute; su ofensiva contra el crimen organizado  en diciembre de 2006, su gobierno ha logrado grandes progresos contra el  narcotr&aacute;fico y el poder de los carteles de la droga, y que el gobierno de  Estados Unidos debe respaldar esta guerra contra el narcotr&aacute;fico.<\/p>\n<p> Pero esta afirmaci&oacute;n no resiste un escrutinio  serio.<\/p>\n<p> Prudentemente, el Congreso ha comenzado a fijar  hitos mensurables en las partidas presupuestales, para evitar los los  atolladeros militares y presupuestarios del pasado. La Iniciativa M&eacute;rida  contiene cuatro &quot;medidas de desempe&ntilde;o&quot;: Quebrantar el poder y la impunidad  de organizaciones criminals; dar asistencia a los gobiernos mexicano y centroamericanos  para que fortalezcan su control fronterizo a&eacute;reo y mar&iacute;timo; mejorar la  capacidad de los sistemas de justicia en la regi&oacute;n; cortar dr&aacute;sticamente la  actividad de pandillas en M&eacute;xico y Centro Am&eacute;rica y reducir la demanda de  drogas en esa regi&oacute;n.<\/p>\n<p> En cualquier otro contexto, medidas de  desempe&ntilde;o tan obviamente d&eacute;biles, vagas y parciales se considerar&iacute;an in&uacute;tiles  para una evaluaci&oacute;n aut&eacute;ntica. Evitan cumplir su objetivo anunciado al no ser  posible medirlas tal como est&aacute;n escritas, y al no contener indicadores de &eacute;xito  o fracaso. Dado el fracaso del similar Plan Colombia en la satisfacci&oacute;n de sus  objetivos, como lo demuestra una reciente <a href=\"http:\/\/www.gao.gov\/products\/GAO-09-71\">evaluaci&oacute;n de la GAO<\/a>, (Contralor&iacute;a General de E.U.), la omisi&oacute;n puede haber sido  intencional.<\/p>\n<p> Por ejemplo, el segundo  rubro en la lista: dar asistencia a los gobiernos, no es una medida de  desempe&ntilde;o, a menos que exportar bienes y servicios de la defensa estadounidense  sea ciertamente la meta principal. Es plausible que una mejora de la capacidad  de los sistemas de justicia pudiera medirse en procesos judiciales abreviados y  una proporci&oacute;n mayor de condenas en relaci&oacute;n con arrestos, pero esos datos a&uacute;n  no se hallan disponibles. Ser&aacute; interesante ver si se recopilan con exactitud y  se presentan en fecha posterior.<\/p>\n<p> En cuanto a la medida  que depende de cercenar la actividad de pandillas y la demanda de narc&oacute;ticos,  Estados Unidos excluy&oacute; su propio mercado: la fuerza impulsora de la actividad  del narcotr&aacute;fico. La medida de desempe&ntilde;o exige que la iniciativa demuestre una  disminuci&oacute;n de la demanda de drogas &uacute;nicamente en los pa&iacute;ses del sur. Ignorando  los dictados del sentido com&uacute;n, la Iniciativa M&eacute;rida no contempla  financiamiento alguno para la reducci&oacute;n de la demanda de drogas estadounidense.<\/p>\n<p> Lo anterior nos deja con el primer hito. Los  indicadores comunes de un quebrantamiento del &quot;poder y la impunidad de  organizaciones criminales&quot;, conllevar&iacute;an, por l&oacute;gica, una disminuci&oacute;n en  la producci&oacute;n de drogas il&iacute;citas y un aumento de su confiscaci&oacute;n, atacando as&iacute;  los ingresos de los carteles. Tambi&eacute;n implicar&iacute;a m&aacute;s arrestos y menos  confrontaciones violentas. Podemos comparar estas metas con los hallazgos del <a href=\"http:\/\/www.state.gov\/p\/inl\/rls\/nrcrpt\/2009\/vol1\/index.htm\">Informe Internacional de Estrategias  para el Control de Narc&oacute;ticos de 2009<\/a> para comprobar si la primera entrega del plan de  $1,400 millones de d&oacute;lares est&aacute; rindiendo los resultados esperados.<\/p>\n<p> Entre 2007 y 2008 el cultivo neto de opio y  cannabis en M&eacute;xico <i>se increment&oacute;<\/i>. La  producci&oacute;n de goma de opio, hero&iacute;na y cannabis, de todo ello, <i>aument&oacute;<\/i>. La erradicaci&oacute;n tanto de  amapolas como de cannabis <i>disminuy&oacute; <\/i>significativamente  desde principios de la guerra contra las drogas en 2006. Mientras tanto, <i>todos <\/i>los decomisos de goma de opio,  hero&iacute;na, metanfetaminas, cannabis y coca&iacute;na, <i>disminuyeron <\/i>significativamente. La destrucci&oacute;n de laboratorios se  redujo a casi la mitad. Adem&aacute;s, advierte el informe, el consumo de drogas entre  los j&oacute;venes mexicanos se est&aacute; elevando.<\/p>\n<p> El modelo de &quot;guerra contra las drogas&quot;  mantiene que deb&iacute;a estar ocurriendo lo contrario. De hecho, la &uacute;nica  estad&iacute;stica que podr&iacute;a interpretarse como positiva en el informe es un aumento  de arrestos. Pero para valorar de verdad esto como progreso, necesitar&iacute;amos  conocer tambi&eacute;n las cifras de condenas.<\/p>\n<p> Las conclusiones de la Secci&oacute;n del Informe  dedicada a M&eacute;xico, ignoran descaradamente sus propios datos: &quot;La  reestructuraci&oacute;n de las fuerzas de seguridad, aparejada con la s&oacute;lida  participaci&oacute;n del ej&eacute;rcito en la lucha por desmantelar las principales  organizaciones del Narcotr&aacute;fico (DTO, &oacute; ONT), ha demostrado su eficacia. Estos  esfuerzos condujeron a numerosos arrestos de los principales narcotraficantes,  el descubrimiento de laboratorios clandestinos del narco, y un notorio declive  en la importaci&oacute;n de metanfetaminas y sustancias precursoras.&quot;  Curiosamente, no se ofrecen estad&iacute;sticas para la &uacute;ltima afirmaci&oacute;n.<\/p>\n<p> Se somete al informe a grotescas contorsiones  para convertir la reducci&oacute;n a la mitad de decomisos de drogas il&iacute;citas en un &quot;&eacute;xito&quot;:  &quot;Las agencias estadounidenses para el cumplimiento de la ley atribuyen  esta reducci&oacute;n a un mejor desempe&ntilde;o que ha obligado a los narcotraficantes a  buscar rutas o negocios alternativos.&quot;<\/p>\n<p>\nEl informe estadounidense reconoce el escandaloso  aumento de la violencia, pero en ninguna parte dice que de 2007 a 2008 las  muertes relacionadas con las drogas se elevaron en m&aacute;s del 100% (de 2,500 a  6,290). Enfrentado todav&iacute;a con otra realidad inconveniente, el informe  concluye: &quot;El aumento de la violencia puede deberse al &eacute;xito de la  agresiva campa&ntilde;a contra el crimen del Presidente Calder&oacute;n que ha desplegado  ampliamente al ej&eacute;rcito en registros y planes de seguridad regional, mientras  utiliza con mayor eficacia otros instrumentos como las extradiciones.&quot;<\/p>\n<p>\nEl gobierno de Estados Unidos encuentra una  excusa especulativa para casi todos los malos resultados relacionados en su  propio informe. En el doble lenguaje de la guerra antinarco mexicana, que el  crimen organizado se ramifique a nuevas regiones y nuevas empresas &ndash;el tr&aacute;fico  de seres humanos, por ejemplo- es un signo positivo. La violencia es progreso.  El asesinato es indicador de &eacute;xito.<\/p>\n<h3>Hacia la informaci&oacute;n  aut&eacute;ntica y la correcci&oacute;n de pol&iacute;ticas<\/h3>\n<p>\nEl crimen organizado no es el actor &uacute;nico y  principal en la relaci&oacute;n M&eacute;xico-Estados Unidos. Compartimos una relaci&oacute;n rica y  altamente integrada, con intereses y retos comunes pero responsabilidades  diferentes. Cada naci&oacute;n debe asumir sus propias responsabilidades para  enfrentar las amenazas trasnacionales, que son muy reales.<\/p>\n<p> Una soluci&oacute;n verdadera a la violencia del  combate al narco y el poder del crimen organizado requerir&iacute;a que ambos  gobiernos dejaran de jugar a culparse mutuamente y reconocieran que el crimen  trasnacional es eso, <i>trasnacional.<\/i> Su  crecimiento es un fen&oacute;meno de la globalizaci&oacute;n. El crimen trasnacional se  intensifica como resultado de la conveniente frecuencia de cruces fronterizos  que hacen imposible la inspecci&oacute;n efectiva, sistemas financieros  internacionalizados y sin escr&uacute;pulos para trasladar y lavar mega ingresos, y  otros subproductos de la globalizaci&oacute;n. Se necesitan mecanismos de cooperaci&oacute;n,  pero se&ntilde;alar a M&eacute;xico como responsable es una grave equivocaci&oacute;n.<\/p>\n<p> En segundo t&eacute;rmino, ambos pa&iacute;ses necesitan cortar  de tajo contratos de patronazgo pol&iacute;tico a subcontratistas &quot;de defensa&quot;  y empresas de seguridad privadas, e introducir la salud p&uacute;blica en la ecuaci&oacute;n.  En todo el mundo se intensifica el llamado a tratar a los drogadictos como  pacientes y no criminales, y a lidiar con el tr&aacute;fico de drogas il&iacute;citas, por lo  menos en parte, a un nivel comunitario a trav&eacute;s de programas de rehabilitaci&oacute;n,  prevenci&oacute;n y reducci&oacute;n de da&ntilde;os. Entre tanto, la guerra mexicana contra el  narco avanza en direcci&oacute;n completamente opuesta.<\/p>\n<p> En tercer lugar, un enfoque Nuevo significa  abrir el debate a todas las opciones, incluso la legalizaci&oacute;n. En su mayor  parte la discusi&oacute;n en Estados Unidos ha echado abajo esta opci&oacute;n como  prematura, inviable o inmoral. Ya es hora de devolverla al debate junto con  estudios serios de los impactos potenciales, positivos y negativos, de una  abrogaci&oacute;n selectiva de leyes prohibicionistas.<\/p>\n<p> Eso es precisamente  lo que la Comisi&oacute;n Latinoamericana sobre Drogas y Democracia encabezada por los  antiguos presidentes y combatientes al narcotr&aacute;fico Fernando Enrique Cardoso de  Brasil, C&eacute;sar Gaviria de Colombia y Ernesto Zedillo de M&eacute;xico proponen en su <a href=\"http:\/\/drugsanddemocracy.org\/files\/2009\/02\/declaracao_ingles_site.pdf\">dictamen  recientemente emitido<\/a>,  en donde declaran la guerra contra las drogas como un fracaso y llaman a un &quot;cambio  paradigm&aacute;tico.&quot;<\/p>\n<p>\nLos autores declaran:  &quot;La traumatica experiencia colombiana es una referencia &uacute;til para que los  pa&iacute;ses no cometan el error de adoptar las pol&iacute;ticas prohibicionistas de E.U. y  avancen en la b&uacute;squeda de alternativas innovadoras.&quot; Ellos sugieren que  M&eacute;xico, un &quot;epicentro de actividades violentas&quot;, podr&iacute;a tomar la  iniciativa para fomentar el debate global sobre las actuales pol&iacute;ticas del  gobierno estadounidense y convocan a Europa y a Estados Unidos a tomar  seriamente el desaf&iacute;o de disminuir su propia demanda.<\/p>\n<p> El cambio de paradigma que proponen se  concentra en la salud p&uacute;blica, la disminuci&oacute;n del consumo y la apertura al  debate, considerando incluso la legalizaci&oacute;n de la posesi&oacute;n de mariguana. &quot;La  cooperaci&oacute;n binacional&quot; pregonada en Washington y en la prensa conduce a  una confrontaci&oacute;n devastadora, sin salida. La verdadera cooperaci&oacute;n binacional  que persiga estas soluciones m&aacute;s humanas y duraderas podr&iacute;a poner fin a los  costos sociales y la violencia colaterales de las fracasadas guerras contra el  narco. En el largo plazo, probablemente sean m&aacute;s eficaces para luchar contra el  crimen organizado. No pueden ser menos eficaz, de ninguna forma, que la guerra  contra las drogas que hoy libran los gobiernos de M&eacute;xico y de Estados Unidos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Durante fines de febrero y principios de marzo, una ofensiva rel&aacute;mpago de declaraciones de analistas politicos y funcionarios del gobierno y el ej&eacute;rcito estadounidense azot&oacute; los medios de comunicaci&oacute;n, proclamando, alternativamente, que M&eacute;xico estaba en riesgo de convertirse en un estado fracasado, al borde de la guerra civil, perdiendo el control de su territorio, y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":14,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[],"tags":[],"coauthors":[],"class_list":["post-1685","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1685","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1685"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1685\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1685"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1685"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1685"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=1685"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}