{"id":1690,"date":"2009-04-22T12:43:45","date_gmt":"2009-04-22T12:43:45","guid":{"rendered":"http:\/\/cipamericas.org\/?p=1690"},"modified":"2015-12-14T13:56:45","modified_gmt":"2015-12-14T18:56:45","slug":"6075","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/6075\/","title":{"rendered":"Plan 3000&lt;br&gt;\nResistencia y cambio social en el coraz&amp;oacute;n del racismo"},"content":{"rendered":"<p><b>En plena ciudad blanca y racista, centro de la oligarqu&iacute;a agroexportadora, el Plan 3000 es una inmensa y pobre barriada de casi 300 mil habitantes, en su mayor&iacute;a aymaras, quechuas y guaran&iacute;es; un micro-mundo integrado por las 36 etnias bolivianas. Una ciudad multicultural que resiste&mdash;en nombre de la igualdad&mdash;la cultura machista, prepotente y violenta de las elites locales.<\/b><\/p>\n<table align=\"right\">\n<tr>\n<td><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"\/images\/irc\/1531.jpg\" width=\"400\" height=\"301\" vspace=\"5\" hspace=\"5\">\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><font size=\"-2\">Los vecinos de Plan 3000 en una manifestaci&oacute;n en mayo de 2008. Foto: www.rpp.com.pe.<\/font>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/table>\n<p>&quot;A las 12 en la rotonda, donde est&aacute; el moj&oacute;n con la bandera boliviana&quot;, dijo Junior. &quot;A la rotonda del Plan&quot;, digo al taxista. Luego de atravesar los ocho anillos de la ciudad, desde el casco viejo presidido por la elegante plaza 24 de Setiembre, la catedral y los edificios p&uacute;blicos de neta factura colonial, nos internamos en una zona casi descampada, de calles de tierra perforadas por m&aacute;quinas que abren zanjas y remodelan caminos. Un sol de plomo castiga la rotonda, un c&iacute;rculo de quince metros de di&aacute;metro, suelo de tierra espolvoreada por el viento y media docena de palmeras enanas.<\/p>\n<p> Alrededor giran micros, autobuses y coches haciendo sonar sus bocinas mientras las vendedoras del mercado vocean sus productos. Gruesas gotas de sudor resbalan por todo el cuerpo haciendo la espera interminable y asfixiante. Junior se acerca con una sonrisa, estira la mano con cortes&iacute;a y decide caminar por el mercado para buscar una sombra donde conversar. Cruzamos la avenida Che Guevara y nos internamos en el laberinto de puestos saltando sobre enormes charcos.<\/p>\n<p> Sobre un piso de tierra enlodada por aguas hediondas, encima de taburetes de madera y bajo techos de chapa y lona, se aglomeran puestos de verduras y frutas, pollos y carnes rojas, las infinitas variedades de cereales y papas andinas y un sinf&iacute;n de alimentos manipulados por mujeres de polleras largas y gestos frugales. Se intercalan con puestos de ropa, equipos de audio, DVD, cuadernos y bol&iacute;grafos, adornos y jabones, y las m&uacute;sicas nacidas de los m&aacute;s incre&iacute;bles mestizajes.<\/p>\n<p> Es imposible no recordar la Ceja de El Alto, sobre La Paz, el centro de la ciudad m&aacute;s india y combativa de Am&eacute;rica Latina. Muchos dicen que el Plan 3000 es El Alto de Santa Cruz, pero desde dentro se aprecian tantas diferencias como similitudes. En todo caso, el Plan 3000 fue un basti&oacute;n que los paramilitares cruce&ntilde;istas no pudieron doblegar. En setiembre de 2008, se convirti&oacute; en nuevo s&iacute;mbolo de la resistencia popular latinoamericana.<\/p>\n<h3>Una Miami sin mar<\/h3>\n<p>Una calamidad de la naturaleza est&aacute; en el origen del barrio m&aacute;s poblado y extenso de Santa Cruz. La riada del a&ntilde;o 1983 del rio Pira&iacute; hizo que tres mil familias fueran trasladadas a una zona semiurbana lejana del centro de la ciudad, que de inmediato recibi&oacute; el nombre de Plan 3000. Construyeron sus viviendas y sus calles, pero deb&iacute;an comprar el agua una o dos veces por semana a vendedores particulares. &quot;Era un lugar abandonado, sembrad&iacute;os, estancias de ganado, ca&ntilde;averales&quot;, dice Junior P&eacute;rez, un joven ingeniero agr&oacute;nomo activista en grupos juveniles del Plan.<\/p>\n<p> Despu&eacute;s empezaron a llegar migrantres de todo el pa&iacute;s cuando, en 1985, el primer gobierno neoliberal del continente cerr&oacute; las minas, la principal riqueza del pa&iacute;s. Pero tambi&eacute;n llegaron afectados por las sequ&iacute;as, <i>cambas<\/i> pobres y <i>collas<\/i> nacidos en los m&aacute;s remotos rincones del pa&iacute;s<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\" title=\"\">1<\/a>. Tambi&eacute;n fueron arribando al nuevo barrio gauran&iacute;es, chiquitanos y ayoreos, entre muchas otras etnias, del interior del departamento de Santa Cruz. &quot;Esta es una zona multicultural&quot;, asegura Junior. &quot;Pasamos de los 10 mil habitantes iniciales a unos 250 mil, sin servicios, sin alcantarillado ni pavimentaci&oacute;n, mucha inundaci&oacute;n. Ahora sufrimos la epidemia del dengue&quot;<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\" title=\"\">2<\/a>.<\/p>\n<p> Sin embargo, los nuevos pobladores se insertaban en una sociedad &quot;urbana feudal, estratificada, se&ntilde;orial y dominada por una econom&iacute;a de trueque&quot;<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\" title=\"\">3<\/a>. Santa Cruz es diferente. Fundada en 1561 por soldados espa&ntilde;oles, tuvo dos caracter&iacute;sticas que labraron su identidad: un fuerte aislamiento geogr&aacute;fico y la ausencia de riquezas naturales. Eso la mantuvo como un enclave colonial con un orden social estratificado en el que las diferencias sociales &ndash;nacidas del color de la piel y no del tama&ntilde;o del bolsillo- se concentraran en el nivel simb&oacute;lico.<\/p>\n<p> &quot;La zona de residencia en relaci&oacute;n con la cercan&iacute;a a la plaza, la vestimenta y el estar eximido de trabajo o de tener que trabajar representaban en una ciudad, en la cual las diferencias econ&oacute;micas eran limitadas, puntos de vista determinantes para marcar la posici&oacute;n de cada uno dentro del orden social&quot;<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\" title=\"\">4<\/a>. En suma, una isla colonial y &quot;civilizada&quot; rodeada de &quot;salvajes&quot;, tan lejos del Altiplano, que era el centro econ&oacute;mico y pol&iacute;tico, como de Buenos Aires, capital del Virreinato del Rio de la Plata del que dependi&oacute; desde 1776 . En la d&eacute;cada de 1870, el movimiento pol&iacute;tico encabezado por Andr&eacute;s Ib&aacute;&ntilde;ez, inspirado en la Revoluci&oacute;n Francesa, funda el partido &quot;Igualitarios&quot; contra las estructuras estamentales de la ciudad.<\/p>\n<p> Ib&aacute;&ntilde;ez propon&iacute;a la abolici&oacute;n de la servidumbre de los indios y la distribuci&oacute;n de las tierras no explotadas por los latifundistas. Aunque tuvo muchos seguidores fue atacado por la oligarqu&iacute;a local y perseguido por las autoridades centrales que lo ejecutaron en 1877. Hasta la Guerra del Chaco (1932-35) entre Bolivia y Paraguay, Santa Cruz permanece aislada del resto del pa&iacute;s. Con la revoluci&oacute;n de 1952 se reemplaza el orden estamental-feudal por el sistema electoral y se moderniza la regi&oacute;n que registra un r&aacute;pido crecimiento econ&oacute;mico.<\/p>\n<p> En 1950 Santa Cruz contaba con 41 mil habitantes; en 1998 supera el mill&oacute;n. Un 40% son <i>collas<\/i> que provienen del Altiplano y los valles; otro 40% son migrantes del interior del departamento; el resto son <i>cambas<\/i>, menonitas y japoneses. En 1952 Santa Cruz representaba el 3% del PBI de Bolivia; en 2004 supera ya el 30%, gracias a la exportaci&oacute;n de gas a Brasil y Argentina y a la producci&oacute;n agropecuaria, con destaque de la ganader&iacute;a y la soya. Aunque los rasgos materiales se han actualizado, las mentalidades evolucionan mucho m&aacute;s lentamente: una sociedad moderna coexiste con una mentalidad feudal.<\/p>\n<p> Un buen ejemplo de esa mentalidad son los concursos de Miss Bolivia, uno de los orgullos de Santa Cruz. Las &uacute;ltimas doce ganadoras provienen de esa ciudad. Gabriela Oviedo, Miss Bolivia 2003, dijo que representa a &quot;la otra Bolivia&quot;, la &quot;no ind&iacute;gena&quot;, ya que en oriente son &quot;blancos, altos y hablan ingl&eacute;s&quot;. Una estudiante de derecho de 23 a&ntilde;os, dijo algo muy similar: &quot;Los bolivianos vienen a Santa Cruz porque es una Miami para ellos&quot;<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\" title=\"\">5<\/a>.<\/p>\n<p> La conclusi&oacute;n del soci&oacute;logo Andr&eacute;s Waldmann, un alem&aacute;n que vive hace m&aacute;s de diez a&ntilde;os en Santa Cruz y escribi&oacute; una tesis notable sobre la cultura de las elites, suena lapidaria: &quot;Una sociedad pueblerina, estamental y homog&eacute;nea, ha sido reemplazada por otra urbana, estructuralmente heterog&eacute;nea, en la cual los contrastes entre el lujo y la miseria, entre el buen mantenimiento de instalaciones privadas y el ruinoso estado de las p&uacute;blicas, entre organizaci&oacute;n y caos, entre estructuras de vida premodernas y modernas coexisten de manera desarticulada&quot;<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\" title=\"\">6<\/a>.<\/p>\n<p> A grandes rasgos puede afirmarse que en Santa Cruz se ha creado un polo de crecimiento capitalista moderno que se siente diferente y superior al occidente indio boliviano, al que considera un lastre para el pa&iacute;s. Pero hay algo m&aacute;s: los <i>cambas<\/i> de Santa Cruz son hoy minor&iacute;a en su propia ciudad, algo que puede deducirse del dise&ntilde;o urbano. La ciudad fue delineada a partir de una plaza central, a la que no pod&iacute;an ingresar los indios hasta hace apenas unos a&ntilde;os, y un conjunto de anillos conc&eacute;ntricos. Los tres primeros anillos son la ciudad consolidada. El cuarto es una zona de transici&oacute;n; pero ya existen ocho anillos.<\/p>\n<p> Adem&aacute;s de ser menos, se sienten rodeados por indios, por <i>collas<\/i> a los que desprecian&hellip;y temen. La elite cruce&ntilde;a se apoder&oacute; ilegalmente de tierras destinadas a la reforma agraria de 1953; se estima que ser&iacute;an entre 30 y 50 millones de hect&aacute;reas. Esa es la base de su riqueza. Desde el golpe de Estado del general Hugo B&aacute;nzer en 1971, los golpistas partieron siempre de Santa Cruz, de donde surgieron tambi&eacute;n todos los ministros de Agricultura, hasta el d&iacute;a de hoy.<\/p>\n<p> La demanda de autonom&iacute;a tiene dos vertientes: por un lado, es un intento por controlar las riquezas hidrocarbur&iacute;feras a trav&eacute;s del Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH), motivo de enfrentamiento con el gobierno de Evo Morales. En segundo lugar, la autonom&iacute;a es un intento por poner distancias con La Paz y el Altiplano, foco de las principales rebeliones desde la de Tupaj Katari en 1781. De alguna forma, es el modo de establecer un &quot;cerco sanitario&quot; que proteja los intereses de las elites locales.<\/p>\n<p> Sobre este escenario contradictorio, se dibuja uno de los principales conflictos del continente: entre una elite rica, racista y excluyente, y una sociedad multicultural que est&aacute; democratizando las relaciones sociales y culturales, e intenta revertir las desigualdades econ&oacute;micas.<\/p>\n<h3>Enfrentar el golpe c&iacute;vico<\/h3>\n<p>Eduardo Loayza, director de Radio Integraci&oacute;n, vive en el Plan 3000 desde hace 14 a&ntilde;os. La emisora fue una donaci&oacute;n del gobierno ante el monopolio medi&aacute;tico de la derecha y es administrada por once organizaciones sociales que gastan s&oacute;lo mil d&oacute;lares mensuales en mantenerla en el aire. &quot;Hay cambios, hay m&aacute;s movimiento, m&aacute;s circulaci&oacute;n, pero sobre todo la gente ha crecido en lo pol&iacute;tico. Esto era una bomba de tiempo que hab&iacute;a que amortiguar para que no estallara. Pero al final lleg&oacute; lo que ten&iacute;a que llegar. La propia oligarqu&iacute;a lo hizo&quot;<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\" title=\"\">7<\/a>.<\/p>\n<p> La discriminaci&oacute;n hacia los <i>collas<\/i> fue creciendo de modo geom&eacute;trico desde que Evo Morales lleg&oacute; a la presidencia en enero de 2006. &quot;Desde hace tres a&ntilde;os hay agresiones contra manifestaciones y dirigentes, agresiones cobardes para intimidarnos, grupos de 20 con bates de beisbol&quot;, dice Junior. Sostiene que los j&oacute;venes y los habitantes del barrio empezaron a defenderse, a partir de 2005, de los ataques de la Uni&oacute;n Juvenil Cruce&ntilde;ista (UJC), grupo civil de car&aacute;cter paramilitar.<\/p>\n<p> Con el tiempo, 2008 ser&aacute; considerado como un a&ntilde;o de rupturas. Remmy Gonz&aacute;lez, ingeniero y ex viceministro de Desarrollo Rural y Agropecuario, nacido en La Paz pero emigrado a Santa Cruz hace d&eacute;cadas, cree que la ofensiva de la derecha cruce&ntilde;ista fue integral y abarc&oacute; todos los planos. &quot;El a&ntilde;o pasado decidieron afectar econ&oacute;micamente al gobierno de Evo aumentando la inflaci&oacute;n en enero y febrero. La soya es el alimento principal para el ganado, fija los precios de las carnes, del aceite comestible y la leche, y con la especulaci&oacute;n todo empez&oacute; a subir. Paralelamente reclamaban la autonom&iacute;a&quot;<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\" title=\"\">8<\/a>.<\/p>\n<p> Gonz&aacute;lez fue nombrado para bajar la inflaci&oacute;n, lo que consigui&oacute; apoy&aacute;ndose en los peque&ntilde;os y medianos productores que proveen la mayor parte de la canasta alimenticia. &quot;Se cre&oacute; EMAPA (Empresa de Apoyo a la Producci&oacute;n de Alimentos) que ha procesado su aceite, vendido su arroz, tiene ahora una f&aacute;brica de harina de trigo y decide sus precios en base a los costos de producci&oacute;n, y as&iacute; y todo tiene ganancias. Pero no da para comprar toda la producci&oacute;n y s&oacute;lo incide en el 20% de los alimentos. Pero si el 80% restante se pone de acuerdo, no hay forma de bajar los precios&quot;, dice Remmy.<\/p>\n<p> EMAPA tendr&iacute;a que construir sus silos y plantas de procesamiento de aceite, una inversi&oacute;n que el Estado est&aacute; ahora en condiciones de realizar. Pero no cuenta con personal especializado a nivel de gerencia. &quot;En la empresa Aceite Fino el gerente gana 50 mil bolivianos; yo fui gerente de producci&oacute;n de EMAPA y mi sueldo era de 7.000 bolivianos. Si uno quiere profesionales de buen nivel es muy dif&iacute;cil. Y pol&iacute;ticamente, la gente que ha llegado a ese nivel de conocimientos no quiere trabajar con este gobierno&quot;<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\" title=\"\">9<\/a>. Remmy sufre a&uacute;n el acoso de sus vecinos por haber estado en un ministerio.<\/p>\n<p> En el Plan 3000 los verdaderos enfrentamientos comenzaron el 4 de mayo de ese a&ntilde;o decisivo. Ese d&iacute;a el Comit&eacute; Pro Santa Cruz y la prefectura cruce&ntilde;a convocaron un referendo ilegal para la aprobaci&oacute;n de un Estatuto Auton&oacute;mico Departamental<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\" title=\"\">10<\/a>. El Comit&eacute; suele convocar &quot;paros c&iacute;vicos&quot; en los que la Uni&oacute;n Juvenil Cruce&ntilde;ista asume funciones policiales, obliga a los comercios a cerrar, golpea a los que se niegan e impide con violencia que manifestantes populares lleguen hasta la plaza central. Suelen hacer pintadas con el lema &quot;collas de mierda&quot;.<\/p>\n<p> Ese d&iacute;a en el Plan se organiz&oacute; una vigilia desde las cinco de la madrugada ante las amenazas de invasi&oacute;n que hab&iacute;a hecho la UJC. Animados con m&uacute;sica de protesta, una multitud estimada en 10 mil personas se concentr&oacute; en la rotonda para impedir la devastaci&oacute;n de los cruce&ntilde;istas. Hasta ese momento los grupos de choque s&oacute;lo se hab&iacute;an enfrentado a peque&ntilde;os grupos o personas aisladas a las que invariablemente golpeaban y humillaban. Con la multitud a&uacute;n no se hab&iacute;an atrevido.<\/p>\n<p> La derecha separatista iba ganando terreno. El 15 de agosto, mientras dos tercios de los bolivianos confirmaban en referendo a Evo Morales en la presidencia, los miembros de la UJC golpearon brutalmente en el suelo al mismo comandante de la polic&iacute;a de Santa Cruiz mientras era filmado por la televisi&oacute;n. &quot;En ese momento se supo la verdadaera dimensi&oacute;n de la &#8220;crisis estatal&#8221; en esos departamentos&quot;<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\" title=\"\">11<\/a>. A fines de agosto y principios de septiembre arreciaban los paros regionales en Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija, exigiendo la devoluci&oacute;n del IDH ya que el gobierno hab&iacute;a decidido financiar con ese dinero un bono para los jubilados.<\/p>\n<p> Evo no pudo llegar a cinco de los nueve departamentos porque turbas de opositores bloquearon los aeropuertos. Entre el 9 y el 11 de setiembre parec&iacute;a que la derecha estaba en condiciones de voltear al gobierno desde las calles: se tomaron instituciones, destruyeron oficinas estatales, ocuparon aeropuertos, persiguieron y dispararon contra opositores. En Santa Cruz fueron destruidas las oficinas de Canal 7 y de la radio estatal, oficinas p&uacute;blicas, locales sindicales y de partidos oficialistas, de movimientos campesinos y de ONGs fueron rodeadas, incendiadas y dinamitadas.<\/p>\n<p> A&uacute;n puede verse el esqueleto de la Confederaci&oacute;n de Pueblos Etnicos de Santa Cruz y los destrozos realizados en la Confederaci&oacute;n Ind&iacute;gena del Oriente Boliviano, aunque est&aacute;n lejos del centro. Durante esos d&iacute;as calientes, miembros de movimientos, funcionarios estatales y de ONGs se refugieron en el Plan 3000, ya que era el &uacute;nico lugar en el que sent&iacute;an a salvo.<\/p>\n<p> Pero el 11 de setiembre la derecha fue demasiado lejos al masacrar una marcha campesina en Pando con el resulado de por lo menos 17 muertos, campesinos indefensos asesinados con r&aacute;fagas de ametralladoras. Los testimonios aseguran que ese d&iacute;a la gente pobre de Bolivia sinti&oacute; que era hora de actuar, de frenar lo que Evo denunci&oacute; como un &quot;golpe c&iacute;vico&quot; contra las instituciones. El gobierno expuls&oacute; al embajador Philip Goldberg, denunciado por el Premio Nobel Adolfo P&eacute;rez Esquivel como el gran articulador de la oposici&oacute;n, decret&oacute; el estado de sitio en Pando y moviliz&oacute; al ej&eacute;rcito. Los presidentes sudamericanos lo respaldaron a trav&eacute;s de UNASUR.<\/p>\n<p> En el Plan 3000 hab&iacute;a una enorme tensi&oacute;n. El d&iacute;a 10, los separatistas rodearon y tomaron la terminal de autobuses &quot;expulsando a los que hac&iacute;an resistencia adentro, sin que el grupo de polic&iacute;as que se hallaba all&iacute; pudieran hacer nada&quot;<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\" title=\"\">12<\/a>. Los vecinos tuvieron claro que si ellos mismos no se defend&iacute;an, nadie lo har&iacute;a por ellos. El mismo d&iacute;a varios camiones llenos de &quot;unionistas&quot; llegaron por las varias entradas del Plan, golpeando sus escudos con palos para amedrentar a la gente.<\/p>\n<p> Junior estaba en la rotonda y recuerda c&oacute;mo fue el d&iacute;a 10. Comenz&oacute; muy temprano con la vigilia, pero el enfrentamiento m&aacute;s fuerte fue al mediod&iacute;a: &quot;Llegaron con escudos antimotines y cohetes de doce tiros de alto poder que pueden romper ladrillos y latas, y tienen un alcance de 50 metros y as&iacute; nos empiezan a atacar. Nos hacen retroceder como dos cuadras. En esa acci&oacute;n caen algunos compa&ntilde;eros mayores que los golpean. Ah&iacute; hay una reacci&oacute;n. Gritamos, salimos todos y avanzamos. Logramos entablar un enfrentamiento cuerpo a cuerpo y liberamos nuestros prisioneros, y les tomamos prisioneros. Recuperamos nuestro territorio y los hacemos retirar como tres cuadras. Ah&iacute; tiene que interceder la polic&iacute;a que los resguarda y hace un peque&ntilde;o cerco para protegerlos&quot;.<\/p>\n<p> &quot;La radio transmiti&oacute; todos los combates&quot;, dice Eduardo Loayza. &quot;Ya hab&iacute;an quemado Patria Nueva y Canal 7, y quer&iacute;an quemarnos la radio, nos quedaba s&oacute;lo organizarnos y llamar a la gente a defender esto. La gente respondi&oacute;. Nos llamaban de todas partes, nos dec&iacute;an qu&eacute; suced&iacute;a: &#8220;que pasa un coche oscuro con unionistas, que est&aacute;n llevando cohetes, tal cami&oacute;n traslada handies&#8221;. Nos multiplic&aacute;bamos porque la radio eran los ojos del pueblo, las manos, todo. Miles de personas, las mujeres, los j&oacute;venes, ni&ntilde;os con sus escuditos de lata de la calle, para pelear&hellip;cosas muy bonitas que van a quedar en la historia&quot;.<\/p>\n<p> Lugo se supo que el objetivo era tomar la rotonda para preparar la llegada de Branko Marinkovic, presidente del Comit&eacute; Pro Santa Cruz, que ya ten&iacute;a preparado su discurso. &quot;Aqu&iacute; no hay nada, aqu&iacute; todos somos nosotros&quot;, cuenta la leyenda que iba a decir. Pero el Plan resisti&oacute; y ahora es un s&iacute;mbolo; y un basti&oacute;n de la Bolivia multicultural.<\/p>\n<h3>Fragmentos del mundo Nuevo<\/h3>\n<table align=\"left\">\n<tr>\n<td><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"\/images\/irc\/1532.jpg\" width=\"290\" height=\"221\" vspace=\"5\" hspace=\"5\">\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><font size=\"-2\">El Plan 3000 demanda autonom&iacute;a. Foto: www.comunicabolivia.com.<\/font>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/table>\n<p>La crisis de setiembre se resolvi&oacute; a favor del gobierno y de los sectores populares. Durante los d&iacute;as m&aacute;s calientes, la Bolivia de abajo se moviliz&oacute; con un impresionante cerco a Santa Cruz. &quot;Por el norte, se dirig&iacute;an desde el Chapare cochabambino. Por el este marchaban desde San Juli&aacute;n, Cuatro Ca&ntilde;adas y otros municipios. Por el suroeste desde las provincias de los valles mesot&eacute;rmicos. Desde el sureste, merece subrayarse la participaci&oacute;n de ind&iacute;genas guraran&iacute;es&quot; <a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\" title=\"\">13<\/a>. Con machetes en la mano, discutieron entrar en la plaza central de Santa Cruz &quot;para darles una lecci&oacute;n&quot;.<\/p>\n<p> Se calcula que en el cerco participaron unos 30 mil ind&iacute;genas, campesinos, colonizadores, sin tierra, peque&ntilde;os comerciantes, obreros de la ciudad y el campo, estudiantes. Una parte ven&iacute;an del interior del propio departamento de Santa Cruz, guarayos, chiquitanos, guaran&iacute;es, adem&aacute;s de los 20 mil que se movilizaron en el Plan 3000. El cerco a Santa Cruz reproduce, de alguna manera, el m&iacute;tico cerco de Tupaj Katari a la colonial La Paz hace dos siglos. Con ese temor deber&aacute;n convivir en adelante las elites separatistas.<\/p>\n<p> El movimiento social del Plan se asienta en una enorme red informal de relaciones sociales densas, sumergidas en la vida cotidiana. El movimiento m&aacute;s fuerte es el de los &quot;gremiales&quot;, las trabajadoras del mercado que cuentan con unas tres mil personas organizadas. Las juntas vecinales est&aacute;n presentes en la mayor parte de los 107 barrios, intentan resolver los problemas de alumbrado, alcantarillado, el mantenimiento de las calles y ahora encaran la creaci&oacute;n de la Quinta Secci&oacute;n Municipal, que le dar&iacute;a al Plan 3000 su autonom&iacute;a legal. La propuesta es denominarla Ciudad Igualitaria Andr&eacute;s Ib&aacute;&ntilde;ez.<\/p>\n<p> &quot;La mayor&iacute;a trabajan para el d&iacute;a, trabajo informal, comercio, empleadas dom&eacute;sticas, lavanderas, construcci&oacute;n, alba&ntilde;iles, plomeros&hellip;. Si no sacan dinero un d&iacute;a, el siguiente no tienen para comer. Hay <a href=\"http:\/\/www.nbso.ca\/\">nbso online casino reviews<\/a>  muchos cuartos de alquiler donde vive toda la familia pagando 250 bolivianos. El promedio es de cinco hijos por familia. Las calles las mantiene la gente. Abordan el tema de salud, agua, basura, y sobre todo la inseguridad ciudadana&quot;, asegura Junior.<\/p>\n<p> Para comprender c&oacute;mo los habitantes de un barrio pobre resisten y derrotan a una poderosa oligarqu&iacute;a, parece necesario dejar de lado las grandes acciones para enfocarse en los modos como transcurre la vida cotidiana. De la mano de Beti Zaire, maestra de 30 a&ntilde;os nacida en La Paz que emigr&oacute; al Plan 3000 cuando ten&iacute;a diez, es posible conocer algo m&aacute;s de esa vida cotidiana<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\" title=\"\">14<\/a>. Beti vive en Toro Toro, uno de los primeros barrios del Plan a pocas cuadras de la rotonda. Su barrio cuenta con unas mil familias pero su vida gira en torno a la cuadra donde est&aacute; el comercio de su madre, Felicidad; o sea, su vida se relaciona densamente con la de otras cincuenta familias.<\/p>\n<p> Felicidad tiene una tienda de abarrotes donde vende sobre todo alimentos a sus vecinos. Tiene una libreta donde anota las compras de los que no le pueden pagar al contado. Esas familias le pagan cuando cobran el salario de la semana o la quincena. Cuando alguien no paga, la visita en su casa particular todas las veces que sea necesario, hasta que la convence de saldar la deuda. En todo caso, la existencia de una deuda no implica que la relaci&oacute;n se deteriore o se rompa.<\/p>\n<p> Antes de tener su propia tienda Felicidad vend&iacute;a golosinas en la puerta de colegios, fiestas y discotecas, dentro o fuera del Plan 3000. Tanto su pap&aacute;, un alba&ntilde;il incapacitado para trabajar, como su mam&aacute;, hablan aymara aunque Beti ya no domina la lengua materna. Las dem&aacute;s familias de la cuadra provienen de los m&aacute;s diversos rincones del pa&iacute;s: La Paz, Sucre y Cochabamba, aunque tambi&eacute;n hay <i>cambas<\/i> y familias del interior de Santa Cruz. Felicidad es una referente del barrio aunque no ocupa cargo en ninguna instituci&oacute;n.<\/p>\n<p> Las relaciones con las familias vecinas son muy estrechas. Cuando hay alg&uacute;n enfermo, algo muy com&uacute;n en barrios sin saneamiento ni agua potable, los dem&aacute;s vecinos de la cuadra le llevan comida, remedios y algo de dinero para afrontar los gastos m&aacute;s urgentes. Pero sobre todo &quot;consejos y compa&ntilde;&iacute;a, que es lo principal, porque somos muy unidos&quot;, dice Beti. Entre los valores parece tener tanta o m&aacute;s importancia la compa&ntilde;&iacute;a, el di&aacute;logo o el simple &quot;estar&quot;, que el apoyo estrictamente material. Las vecinas suelen apelar tanto a las pastillas como a las hierbas medicinales como forma de curar enfermedades, pero las hierbas no se &quot;consumen&quot; como medicamentos ya que a su alrededor existe una cosmovisi&oacute;n que se trasmite de forma oral, en largos e &iacute;ntimos di&aacute;logos sobre las ventajas de tal o cu&aacute;l hierba.<\/p>\n<p> En el barrio donde vive Beti funciona una junta vecinal que se reune en la plaza s&oacute;lo cuando hay que tomar decisiones importantes. La &uacute;ltima asamblea en la que particip&oacute; fue para debatir sobre los medidores del consumo de agua. El agua no la instal&oacute; la empresa estatal sino ellos mismos a trav&eacute;s de su cooperativa, Coplan, pero con los medidores deben pagar mucho m&aacute;s que antes. Por eso exigen que si les van a instalar medidores les cambien las viejas ca&ntilde;er&iacute;as por otras nuevas.<\/p>\n<p> El presidente de la junta es un se&ntilde;or mayor, jubilado, que tiene tiempo suficiente para hacer tr&aacute;mites municipales para sus vecinos. El cargo es honorario, como en todas las juntas vecinales, y los vecinos lo renuevan porque le tienen confianza, un valor muy apreciado en este barrio. Beti insiste en que los dos principales problemas son la salud y el alcantarillado, dos temas que van de la mano y consumen buena parte de las energ&iacute;as y los escasos ahorros de las familias.<\/p>\n<p> El relato de Beti muestra la enrome riqueza de las relaciones sociales en un barrio del Plan 3000. Por un lado, ense&ntilde;a la escasa mercantilizaci&oacute;n de la vida cotidiana. La confianza personal o familiar tienen m&aacute;s valor que el dinero, como aparece en el caso de la libreta de las compras. El tiempo no se mide como una mercanc&iacute;a sino por la intensidad del v&iacute;nculo, lo que permite dedicar mucho tiempo a los vecinos a&uacute;n descuidando el comercio o la propia familia. No se vive como una p&eacute;rdida sino como un &quot;don&quot;, parte de una relaci&oacute;n de reciprocidad.<\/p>\n<p> Por &uacute;ltimo, en un breve e incompleto examen, habr&iacute;a que destacar las diferencias de los liderazgos seg&uacute;n g&eacute;neros. Mientras Felicidad, la mam&aacute; de Beti, es una referente natural de su cuadra, sin ostentar ning&uacute;n cargo, el presidente de la junta vecinal tiene un cargo formal aunque est&eacute; igualmente cimentado en la confianza personal. Podr&iacute;a decirse que mientras el cargo formal de la junta es &quot;hacia afuera&quot;, el de Felicidad es &quot;hacia adentro&quot; de la propia comunidad. Una divisi&oacute;n no jer&aacute;rquica que suele es muy com&uacute;n en las formas de ejercer el poder en las comunidades indias y de los sectores populares.<\/p>\n<p> Son estas las relaciones que se pusieron en movimiento cuando la ultraderecha cruce&ntilde;ista atac&oacute; el Plan 3000. Son las relaciones densas de la cotidianeidad las que permiten a los d&eacute;biles derrotar a los poderosos; las mismas que hacen posible la vida en medio de tanta pobreza. Y algo m&aacute;s: esas mismas relaciones son las que pueden permitir, expandidas, crear un mundo nuevo, o sea el &quot;otro mundo&quot; posible que proponen los altermundialistas.<\/p>\n<h3>La pol&iacute;tica desde abajo<\/h3>\n<p>Durante los combates, cuenta Junior, esa multitud de decenas de miles ten&iacute;a formas muy precisas. Los m&aacute;s j&oacute;venes, varones pero tambi&eacute;n mujeres, iban delante al enfrentamiento cuerpo a cuerpo con los cruce&ntilde;istas. En una segunda fila estaban las mujeres del mercado y los padres de familia con sus hijos peque&ntilde;os. Los comerciantes apoyaban con agua y coca, y las mujeres del mercado cocinaban los desayunos para todos.<\/p>\n<p> &quot;Los grupos son como c&eacute;lulas improvisadas en cada barrio y no tienen nombre, se toman decisiones en asambleas en la rotonda, como en cabildos para la defensa. Sin jerarqu&iacute;as, sin comandantes. Eso es bueno porque cuando hay liderazgos se siguen otros intereses. La UJC es un grupo bastante organizado, tienen asesoramiento de militares retirados, manejan armamento b&eacute;lico, usan escudos antimotines y tienen instrucci&oacute;n de orden cerrado y artes marciales. Como es una oligarqu&iacute;a empresarial es eficiente. Nosotros lo hacemos alrededor de un sentimiento y de la dignidad&quot;, dice Junior con inocultable satisfacci&oacute;n.<\/p>\n<p> Siente que ahora que predomina la distensi&oacute;n, es la hora de sacar lecciones de la experiencia vivida. &quot;Se lleg&oacute; a reflexionar que la direcci&oacute;n pol&iacute;tica del MAS no influy&oacute; en esta resistencia, no hubo una estructura de direcci&oacute;n sino que fue la propia gente. Tampoco hubo apoyo de log&iacute;stica del gobierno ni del MAS sino del mismo combatiente que tra&iacute;a sus cosas, agua, comida y palos, y el mismo pueblo que por solidaridad apoyaba con agua, cohetes y eso. La gente desbord&oacute; al propio MAS, lo rebas&oacute; y hubo muchos cuestionamientos de que solo se dedican a la pol&iacute;tica grande pero no a estar con su pueblo porque es la acci&oacute;n de masas la que va a determinar el cambio pol&iacute;tico&quot;.<\/p>\n<p> Con matices apenas, Loayza enfatiza en la trascendencia de los combates de 2008.<b> <\/b>&quot;Si el Plan no se hubiera levantado en septiembre otra ser&iacute;a la historia de Bolivia. Quer&iacute;an entrar a la rotonda y barrer con todo. Pero la gente no permiti&oacute;. Hubo muchos ca&iacute;dos, heridos, mucho sacrificio de los hambrientos, de los que no tienen nada que perder. Todos se dan cuenta qui&eacute;n es el enemigo. Eso ha permitido madurar para evitar un golpe c&iacute;vico&quot;.<\/p>\n<p> Junior est&aacute; convencido que si no los hubieran frenado, los cruce&ntilde;istas hubieran impuesto una especie de dictadura, &quot;hubieran hecho su genocidio como pas&oacute; en Yugoslavia, en Kosovo. Pero aqu&iacute; el pueblo se hizo respetar y eso ha superado a los propios pol&iacute;ticos&quot;.<\/p>\n<p> Es muy probable que Bolivia est&eacute; viviendo una verdadera apertura democr&aacute;tica, pero sobre todo abajo, en las plazas, en los mercados, en las calles, en los espacios p&uacute;blicos. Remmy recuerda que hace apenas diez a&ntilde;os, en 1997, visit&oacute; M&eacute;xico y volvi&oacute; sorpendido: &quot;Cuando fui a un banco y vi un ind&iacute;gena atendiendo me pareci&oacute; raro, y tambi&eacute;n hab&iacute;a indios en los ministerios. Ac&aacute; nunca hab&iacute;a pasado algo as&iacute; y cuando cont&eacute; que all&aacute; los gerentes del banco eran ind&iacute;genas me miraban raro, pero ahora aqu&iacute; ya puede verse&quot;.<\/p>\n<p> El ex viceministro recuerda que mientras fue estudiante universitario nunca pudo asistir al comedor universitario porque hab&iacute;a nacido en La Paz y estaba reservado s&oacute;lo para <i>cambas<\/i>. Recuerda tambi&eacute;n que el padre del ex vicepresidnete V&igrave;ctor Hugo C&aacute;rdenas (1993-1997) debi&oacute; cambiar su apellido de Choquehuanca al de C&aacute;rdenas para poder ingresar a la Universidad Mayor de San Andr&eacute;s, en La Paz, donde se gradu&oacute; de top&oacute;grafo.<\/p>\n<p> Ahora los indios llevan con orgullo sus ropas, sus nombres y sus apellidos, y se relacionan de igual a igual con los dem&aacute;s. Y han creado espacios donde las diferenicas se expresan todos los d&iacute;as sin establecer jerarqu&iacute;as. En el Plan, dice Loayza, &quot;las identidades particulares se est&aacute;n mezclando porque de chicos se cr&iacute;an juntos todos los diferentes y conviven y apostamos a eso, a un nuevo boliviano sin taras mentales, que acepte todas las diferencias&quot;.<\/p>\n<p> &quot;Mi abuelo fue a la Guerra del Chaco, mi padre fue dirigente sindical textil y fue torturado por la dictadura de B&aacute;nzer&quot;, dice un Junior optimista pero prudente. La historia familiar lo empuja hacia delante, pero cuando hablamos del problema del poder, duda: &quot;Ah&iacute; est&aacute; nuestra debilidad. Puede volver a pasarnos lo mismo que en la independencia aunque ahora hay una multitud actuando&#8230; El problema es que los compa&ntilde;eros se drogan con el poder, ese es el problema cuando no hay norte pol&iacute;tico. Esto no es por tener poder, ya somos l&iacute;deres pero no queremos ser dirigentes, ac&aacute; hay un punto de inflexi&oacute;n para las nuevas generaciones&hellip;&quot;<\/p>\n<h3>Notas<\/h3>\n<ol>\n<li><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\" title=\"\"> <\/a> Camba es una palabra de origen guaran&iacute; que se utiliza para designar a las personas de tierras bajas (Santa Cruz, Beni y Pando). Collas se le dice a los emigrados de occidente, o sea a los indios. Ambos suelen usarse tambi&eacute;n como adjetivos con claro tono despectivo (Adri&aacute;n Waldmann).<\/li>\n<li><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\" title=\"\"> <\/a> Entrevista a Junior Jazmani P&eacute;rez Vaca. <\/li>\n<li><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\" title=\"\"> <\/a> Adri&aacute;n Waldmann, ob. cit. p. 19. <\/li>\n<li><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\" title=\"\"> <\/a> Idem pp. 20-21.<\/li>\n<li><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\" title=\"\"> <\/a> Mart&iacute;n Sivak, ob. cit. pp. 67-68.<\/li>\n<li><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\" title=\"\"> <\/a> Idem p. 29.<\/li>\n<li><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\" title=\"\"> <\/a> Entrevista a Eduardo Loayza.<\/li>\n<li><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\" title=\"\"> <\/a> Entrevista a Remmy Gonz&aacute;lez. <\/li>\n<li><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\" title=\"\"> <\/a> Un d&oacute;lar se cotiza a siete bolivianos en marzo de 2009. <\/li>\n<li><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\" title=\"\"> <\/a> Fundado en 1950, el Comit&eacute; Pro Santa Cruz es una instancia de las elites que opera en forma paralela a las instituciones del Estado. Aunque est&aacute; integrado por 183 instituciones, incluyendo la central obrera, siempre estuvo controlado por las elites del poder econ&oacute;mico y sus dirigentes siempre son varones. Para tener una idea de su poder, el alcalde informa antes al Comti&eacute; sobre sus decisiones que al Concejo Municipal (Waldmann, p. 118). <\/li>\n<li><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\" title=\"\"> <\/a> Marxa Ch&aacute;vez, ob cit.<\/li>\n<li><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\" title=\"\"> <\/a> Idem.<\/li>\n<li><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\" title=\"\"> <\/a> Marcelo Iv&aacute;n Paredes, ob. cit.<\/li>\n<li><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\" title=\"\"> <\/a> Entrevista-conversaci&oacute;n con Beti Zaire.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En plena ciudad blanca y racista, centro de la oligarqu&iacute;a agroexportadora, el Plan 3000 es una inmensa y pobre barriada de casi 300 mil habitantes, en su mayor&iacute;a aymaras, quechuas y guaran&iacute;es; un micro-mundo integrado por las 36 etnias bolivianas. Una ciudad multicultural que resiste&mdash;en nombre de la igualdad&mdash;la cultura machista, prepotente y violenta de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[],"tags":[],"coauthors":[],"class_list":["post-1690","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1690","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1690"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1690\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":18033,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1690\/revisions\/18033"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1690"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1690"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1690"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=1690"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}