{"id":17018,"date":"2015-10-16T15:58:26","date_gmt":"2015-10-16T20:58:26","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cipamericas.org\/?p=17018"},"modified":"2015-12-01T14:11:52","modified_gmt":"2015-12-01T19:11:52","slug":"desafios-de-la-cop21-y-los-movimientos-sociales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/desafios-de-la-cop21-y-los-movimientos-sociales\/","title":{"rendered":"Desaf\u00edos de la COP21 y los movimientos sociales"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-15380\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/DSC_8304-300x199.jpg\" alt=\"DSC_8304\" width=\"300\" height=\"199\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/DSC_8304-300x199.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/DSC_8304-1024x678.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>El calentamiento global, probablemente el m\u00e1s serio desaf\u00edo existencial enfrentado por la especie humana, ha sido generado por la explotaci\u00f3n industrial de combustibles f\u00f3siles. Las emisiones crecientes de bi\u00f3xido de carbono y otros gases de efecto invernadero metieron al mundo en una crisis clim\u00e1tica que pone en entredicho nuestra supervivencia. Lo m\u00e1s desventurado es que no disponemos de mucho tiempo para enderezar el rumbo. El cambio pausado en las pautas de consumo de energ\u00eda contaminante no es una opci\u00f3n. Por el contrario, es necesario actuar r\u00e1pidamente y en gran escala para evitar los efectos m\u00e1s demoledores e irreversibles del cambio clim\u00e1tico. La presente generaci\u00f3n, en esta d\u00e9cada, tiene en sus manos ineludiblemente el destino de la vida en el planeta.<\/p>\n<p><strong>M\u00e1s all\u00e1 de los s\u00edntomas <\/strong><\/p>\n<p>Tras las advertencias acerca de los alcances inequ\u00edvocos del problema lanzadas por un grupo internacional de cient\u00edficos y expertos del clima, las perspectivas no resultan halag\u00fce\u00f1as. Veinte a\u00f1os de negociaciones en la Convenci\u00f3n Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Clim\u00e1tico (CMNUCC) no lograron acuerdos suficientes entre los gobiernos de los pa\u00edses para detener las emisiones de bi\u00f3xido de carbono (CO2 ) y otros gases que han venido creciendo en forma alarmante. Y no hay se\u00f1ales suficientes de que se conseguir\u00e1 pronto invertir la tendencia.<\/p>\n<p>Hace un cuarto de siglo las emisiones globales anuales de bi\u00f3xido de carbono eran del orden de 38 giga toneladas (gt). Este a\u00f1o rondan las 50 gt.<a href=\"#_edn1\" name=\"_ednref1\">[1]<\/a> y es probable que se haya rebasado el umbral de las 400 partes por mill\u00f3n de CO2 en la atm\u00f3sfera. Los cient\u00edficos est\u00e1n convencidos de que la \u00fanica forma de revertir este imparable ascenso es no extraer aproximadamente el 80% de las reservas de combustibles f\u00f3siles conocidas. Y ya existe una fuerte campa\u00f1a por desinvertir en extracci\u00f3n de combustibles f\u00f3siles encabezada por el diario The Guardian y secundada por el Financial Times, dos de los medios m\u00e1s influyentes en el mundo. El \u00faltimo medio dio a conocer en abril que no cuenta con acciones personales en empresas de combustibles f\u00f3siles. Keep the oil in the soil,\u2014mantener el petr\u00f3leo en el (sub) suelo\u2014es una consigna cada vez m\u00e1s sonada en las manifestaciones clim\u00e1ticas. Tanto si los gobiernos atienden este hecho, o no, las consecuencias cambiar\u00e1n el tren del sistema tal como lo conocemos.<\/p>\n<p>La cumbre clim\u00e1tica en Francia, en diciembre pr\u00f3ximo, pretende alcanzar un acuerdo (que entrar\u00eda en vigor en 2020) para reducir las emisiones en una magnitud que permita poner l\u00edmite al aumento de la temperatura global a no m\u00e1s de 2\u00baC en comparaci\u00f3n con los niveles preindustriales. El reto consiste en reducir entre 12 y 15 gt de CO2 para el a\u00f1o 2025, y entre 17 y 21 gt hacia 2030. S\u00f3lo as\u00ed se podr\u00eda evitar un calentamiento que provoque los peores impactos en nuestra forma de vida. Pero buena parte de los estragos del cambio clim\u00e1tico ya se est\u00e1n manifestando en todo el mundo y nos acompa\u00f1ar\u00e1n por el resto del siglo.<\/p>\n<p>Del mismo modo en que la fiebre es un signo observable de desajustes al interior del organismo, el cambio clim\u00e1tico es una manifestaci\u00f3n de las contradicciones e inviabilidad del sistema dominante de producci\u00f3n y consumo, basado en la explotaci\u00f3n insustentable de los recursos naturales y en un reparto injusto de los frutos del trabajo. Obviamente, para sanar al planeta, sustray\u00e9ndolo de un futuro apocal\u00edptico, es necesario atacar la ra\u00edz de la enfermedad, no s\u00f3lo los s\u00edntomas. Pero aunque el diagn\u00f3stico elaborado por la ciencia del clima est\u00e1 muy claro, en la escena decisoria donde se enfrentan los movimientos sociales, la clase hegem\u00f3nica representada por las corporaciones y las pol\u00edticas p\u00fablicas dise\u00f1adas para atender el padecimiento, concurren todo tipo de tensiones, intereses y enfoques que han obstaculizado la aplicaci\u00f3n de una terapia adecuada. No es f\u00e1cil lograr acuerdos cuando la cura del enfermo demanda definir un nuevo modelo de econom\u00eda y sociedad que trasciende el predominio de la industria del petr\u00f3leo.<\/p>\n<p><strong>Crisis civilizatoria<\/strong><\/p>\n<p>En 2010, la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Clim\u00e1tico y los Derechos de la Madre Tierra llevada a cabo en Cochabamba, Bolivia, subray\u00f3 la complicidad de las empresas trasnacionales y los gobiernos de los pa\u00edses ricos, m\u00e1s un segmento menor de la comunidad cient\u00edfica, enfrascados en imponer su visi\u00f3n reduccionista del cambio clim\u00e1tico como un problema de tecnolog\u00eda, carbono y temperatura, sin cuestionar su causa primordial: el sistema capitalista.<\/p>\n<p>Los conceptos suscritos entonces por m\u00e1s de 200 organizaciones y movimientos, 142 pueblos y representaciones de m\u00e1s de 50 gobiernos\u2014en total, unas 35 mil personas reunidas en la cumbre de los pueblos\u2014, exhibieron la crisis terminal del modelo de civilizaci\u00f3n patriarcal basado en el sometimiento de los seres humanos y la naturaleza, iniciado con la revoluci\u00f3n industrial.<\/p>\n<p>En algo m\u00e1s que un par de siglos, el capitalismo impuso la competencia, el progreso y el crecimiento ilimitado como valores supremos, bajo un esquema de dominaci\u00f3n de clases y sobre los bienes comunes naturales. La b\u00fasqueda de la ganancia sin l\u00edmites desvincul\u00f3 al ser humano de la Madre Tierra y convirti\u00f3 todo en mercanc\u00eda: el suelo, el agua, la biodiversidad, las semillas, el genoma humano, las culturas, la justicia, los derechos individuales y colectivos, la vida y la muerte.<\/p>\n<p>La encrucijada que la crisis clim\u00e1tica plantea a la humanidad consiste en continuar por la senda del capitalismo, cada vez m\u00e1s depredador y mort\u00edfero, o emprender el camino de la armon\u00eda con la naturaleza y el respeto a la vida. El sistema ha desarrollado una maquinaria de muerte encarnada en su vasta industria militar\u2014gran emisora incontrolada de CO2 y otros contaminantes<a href=\"#_edn2\" name=\"_ednref2\">[2]<\/a> \u2014, usada para el impulso de la econom\u00eda y el dominio de territorios y recursos, mediante la guerra y las intervenciones contra pueblos y naciones. E implant\u00f3 un modelo imperialista de colonizaci\u00f3n global, que algunos prefieren llamar simplemente globalizaci\u00f3n, el cual ha acentuado la esencia destructiva del sistema.<\/p>\n<p><strong>Acuerdo de los Pueblos<\/strong><\/p>\n<p>Bajo esas tesis, enunciadas en un documento conocido como el Acuerdo de los Pueblos<a href=\"#_edn3\" name=\"_ednref3\">[3]<\/a><\/p>\n<p>, la conferencia estableci\u00f3 rutas para la transformaci\u00f3n y propuso v\u00edas para desatar el nudo de las conversaciones en la Conferencia de las Partes que a\u00f1o tras a\u00f1o ha venido de fracaso en fracaso. Llam\u00f3 a la instauraci\u00f3n de un Tribunal de Justicia Clim\u00e1tica para que cada naci\u00f3n asuma con equidad su responsabilidad en la generaci\u00f3n de la crisis y en las soluciones, y plante\u00f3 la realizaci\u00f3n de un refer\u00e9ndum global para involucrar a la mayor\u00eda planetaria. Propuso a las naciones del mundo la recuperaci\u00f3n, revalorizaci\u00f3n y fortalecimiento de la sabidur\u00eda ancestral de los pueblos ind\u00edgenas y su idea del Vivir Bien, reconociendo a la Madre Tierra como un ser vivo con derechos, con quien debemos mantener una relaci\u00f3n interdependiente e integral.<\/p>\n<p>Esa l\u00f3gica ha influido a los movimientos anti crisis clim\u00e1tica de 2010 a la fecha. En docenas de cumbres, encuentros, movilizaciones y declaraciones se han establecido conceptos e identificado metas en el marco de las estrategias de adaptaci\u00f3n y tr\u00e1nsito a fuentes limpias de energ\u00eda y hacia un modo de producci\u00f3n y consumo sustentable. Existe la convicci\u00f3n cada vez m\u00e1s extendida de que las sociedades en la transici\u00f3n deben tener acceso universal a energ\u00eda solar y e\u00f3lica, entre otras, gestionadas democr\u00e1ticamente y bajo control de las comunidades. A la par de lograr la urgente cero deforestaci\u00f3n<a href=\"#_edn4\" name=\"_ednref4\">[4]<\/a>, elemento vital en la lucha contra el cambio clim\u00e1tico, debe reconstruirse un modelo general de producci\u00f3n de alimentos reconciliado con el clima, basado en principios agroecol\u00f3gicos y en la producci\u00f3n campesina dirigida a los mercados locales. Los bosques, territorios y recursos naturales deben quedar en manos de los pueblos que los han salvaguardado por milenios, no en poder de las grandes empresas. Es fundamentalmente necesario eliminar las diversas formas del dispendio energ\u00e9tico.<\/p>\n<p>Hoy los movimientos clim\u00e1ticos enfrentan el desaf\u00edo de la dispersi\u00f3n, la falta de unidad y la enorme desinformaci\u00f3n<a href=\"#_edn5\" name=\"_ednref5\">[5]<\/a> que dificulta movilizar a sus sociedades nacionales para presionar a sus propios gobiernos, de espina dorsal d\u00factil ante los intereses corporativos, oblig\u00e1ndolos a que asuman posiciones avanzadas para la instrumentaci\u00f3n de soluciones verdaderas a la crisis del clima. En los pa\u00edses con estado de derecho y verdadera separaci\u00f3n de poderes, no se descartan las acciones legales despu\u00e9s de la in\u00e9dita sentencia de una corte holandesa que orden\u00f3 al gobierno reducir sus emisiones en al menos 25 por ciento en los pr\u00f3ximos cinco a\u00f1os.<a href=\"#_edn6\" name=\"_ednref6\">[6]<\/a><\/p>\n<p><strong>La cumbre de Par\u00eds<\/strong><\/p>\n<p>A pocas semanas del inicio de la COP21 en Par\u00eds, al enumerar las contribuciones determinadas a nivel nacional de reducci\u00f3n de emisiones presentadas por los gobiernos, no salen las cuentas. Los compromisos anunciados por varios pa\u00edses no son suficientes para limitar el aumento de la temperatura global a 2\u00b0C grados, establecido por el Panel Intergubernamental sobre Cambio Clim\u00e1tico de la ONU. Es el caso de 56 pa\u00edses responsables del 65% de las emisiones, seg\u00fan la conclusi\u00f3n de un estudio publicado en Alemania, mientras se realizaba una reuni\u00f3n preparatoria de la COP21.<\/p>\n<p>Para Climate Action Tracker<a href=\"#_edn7\" name=\"_ednref7\">[7]<\/a>, la mayor\u00eda de los gobiernos que han presentado su propuesta de reducci\u00f3n de gases invernadero deben fortalecer su estrategia si es que quieren contribuir realmente a lograr el objetivo global. Seg\u00fan esta organizaci\u00f3n, al analizar las estrategias de 15 pa\u00edses, resultan \u201cinadecuadas\u201d las de Australia, Canad\u00e1, Jap\u00f3n, Nueva Zelanda, Singapur, Corea del Sur y Rusia. En tanto que la calificaci\u00f3n es \u201cmedia\u201d para China, la Uni\u00f3n Europea, M\u00e9xico, Noruega, Suiza y Estados Unidos. De acuerdo con este estudio, Etiop\u00eda y Marruecos han sido los \u00fanicos pa\u00edses que han alcanzado la calificaci\u00f3n de \u00absuficiente\u00bb en sus planes de contribuci\u00f3n para la reducci\u00f3n de emisiones.<\/p>\n<p>En el grupo de los mayores emisores de gases de efecto invernadero, 9 de ellos \u2014India, Ir\u00e1n, Indonesia, Arabia Saudita, Turqu\u00eda, Sud\u00e1frica, Tailandia, Ucrania y Pakist\u00e1n\u2014no hab\u00edan presentado sus objetivos. Estos pa\u00edses aportan cerca del 18% de las emisiones globales de C02.<\/p>\n<p>El 5 de octubre fue dado a conocer el ultimo borrador<a href=\"#_edn8\" name=\"_ednref8\">[8]<\/a> del acuerdo vinculante que se pretende firmar en Par\u00eds. El documento no define a\u00fan si el tope al incremento de temperatura ser\u00e1 de 2\u00b0C, como indica el IPCC, o de 1.5\u00b0C, m\u00e1s cerca de la propuesta del Acuerdo de los Pueblos de 1\u00b0C que requerir\u00eda regresar las concentraciones de CO2 en la atm\u00f3sfera a los niveles preindustriales de 300 ppm. Tampoco hay a\u00fan definici\u00f3n sobre el a\u00f1o de referencia de la reducci\u00f3n de emisiones ni las condiciones para el apoyo financiero y tecnol\u00f3gico para facilitar la transici\u00f3n en los pa\u00edses en desarrollo.<\/p>\n<p>En el marco de la cumbre de Par\u00eds, las organizaciones sociales y los movimientos afilan sus machetes y preparan movilizaciones en la sede de la COP21 y en todo el orbe. La V\u00eda Campesina<a href=\"#_edn9\" name=\"_ednref9\">[9]<\/a>, movimiento internacional que representa a unos 200 millones de campesinos de m\u00e1s de 164 organizaciones en 73 pa\u00edses de todos los continentes, ha llamado a la afluencia masiva de organizaciones y activistas en Par\u00eds, y ha demandado una vez m\u00e1s a los gobiernos que den prioridad a las necesidades de los pueblos por encima de los intereses de las corporaciones, urgiendo acuerdos de soluciones clim\u00e1ticas<\/p>\n<p>verdaderas, tal como sistemas alimentarios campesinos que contribuyan a enfriar el planeta. Esta vez, las manifestaciones globales tendr\u00e1n que ser masivas, unitarias, contundentes, decisivas. Si no, la pr\u00f3xima generaci\u00f3n no nos lo perdonar\u00e1.<\/p>\n<p>Este articulo fue publicado con\u00a0Alai-AmLatina, en su revista\u00a0Cambio clim\u00e1tico y Amazon\u00eda. Cons\u00faltalo, <a href=\"http:\/\/www.alainet.org\/sites\/default\/files\/alai508w.pdf\">aqu\u00ed<\/a>.<\/p>\n<p><em>Alfredo Acedo es comunicador y asesor de la\u00a0Uni\u00f3n Nacional de Organizaciones Regionales\u00a0Campesinas Aut\u00f3nomas (UNORCA), de M\u00e9xico,integrante de La V\u00eda Campesina.<\/em><\/p>\n<p><strong>Notas:<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"#_ednref1\" name=\"_edn1\">[1]<\/a> Si no hay acciones capaces de modificar el curso del calentamiento global, el incremento de temperatura promedio podr\u00eda alcanzar m\u00e1s de tres grados cent\u00edgrados a finales del siglo, seg\u00fan Climate Action Tracker, organismo asociado a cuatro centros de investigaci\u00f3n europeos. Pero hay quienes prev\u00e9n escenarios m\u00e1s catastr\u00f3ficos. http:\/\/bit.ly\/1NORQVF<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref2\" name=\"_edn2\">[2]<\/a> Las fuerzas armadas estadunidenses queman unos 320 mil barriles de petr\u00f3leo al d\u00eda, sin considerar el combustible usado por contratistas o en instalaciones alquiladas. Tampoco se incluye el enorme gasto de energ\u00eda necesario para producir y mantener sus granadas, bombas y misiles. El Pent\u00e1gono est\u00e1 exento en todos los acuerdos sobre control de emisiones en EE.UU. y en los tratados internacionales. http:\/\/www.alainet.org\/es\/articulo\/172149<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref3\" name=\"_edn3\">[3]<\/a> Acuerdo de los Pueblos. Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Clim\u00e1tico y los Derechos de la Madre Tierra. 22 de abril, Cochabamba, Bolivia. http:\/\/bit.ly\/1GG203z<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref4\" name=\"_edn4\">[4]<\/a> Adem\u00e1s de reducir las emisiones que causan el cambio clim\u00e1tico, la conservaci\u00f3n de los bosques contribuye al desarrollo de diversas maneras. http:\/\/bit.ly\/1hnWImG<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref5\" name=\"_edn5\">[5]<\/a> Una encuesta en M\u00e9xico encontr\u00f3 que 86% de entrevistados han escuchado del cambio clim\u00e1tico pero un n\u00famero considerable (76 %) acept\u00f3 saber poco del tema. Ese porcentaje creci\u00f3 doce puntos entre 2011 y 2014. http:\/\/bit.ly\/1RFhDyF<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref6\" name=\"_edn6\">[6]<\/a> Tres jueces en La Haya decidieron que los planes gubernamentales de reducir en 17 por ciento las emisiones de gases de efecto invernadero para 2020 eran negligentes dadas las dimensiones de la crisis clim\u00e1tica. http:\/\/bit.ly\/1Ovfuak<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref7\" name=\"_edn7\">[7]<\/a> Evaluaci\u00f3n de las contribuciones de mitigaci\u00f3n para el Protocolo de Par\u00eds. http:\/\/bit.ly\/1BSWw2P<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref8\" name=\"_edn8\">[8]<\/a> Proyecto de acuerdo. http:\/\/bit.ly\/1MazxVu<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref9\" name=\"_edn9\">[9]<\/a> Llamado a la acci\u00f3n para la COP21 en Par\u00eds. http:\/\/bit.ly\/1O1SD4G<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El calentamiento global, probablemente el m\u00e1s serio desaf\u00edo existencial enfrentado por la especie humana, ha sido generado por la explotaci\u00f3n industrial de combustibles f\u00f3siles.<\/p>\n","protected":false},"author":258,"featured_media":15380,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[5094],"tags":[],"coauthors":[],"class_list":["post-17018","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-medio-ambiente"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17018","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/258"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17018"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17018\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17026,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17018\/revisions\/17026"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/15380"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17018"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17018"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17018"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=17018"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}