{"id":17262,"date":"2015-10-29T14:12:56","date_gmt":"2015-10-29T19:12:56","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cipamericas.org\/?p=17262"},"modified":"2017-08-04T14:00:57","modified_gmt":"2017-08-04T19:00:57","slug":"el-sistema-judicial-esta-podrido-gonzalo-molina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/el-sistema-judicial-esta-podrido-gonzalo-molina\/","title":{"rendered":"El sistema judicial est\u00e1 podrido: Gonzalo Molina"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-17264\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/Gonzalo-Medina-300x225.jpg\" alt=\"Gonzalo-Medina\" width=\"300\" height=\"225\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/Gonzalo-Medina-300x225.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/Gonzalo-Medina.jpg 720w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>Lleva horas sentado en la cama. Cuando el cansancio lo somete, apoya los brazos en la pared para empujarse y ponerse de pie. Camina unos pasos, dos o tres cuando mucho, y regresa a su asiento. Desde all\u00ed cuenta sus vivencia en las c\u00e1rceles (Oaxaca, Altiplano y Chilpancingo), sin omitir c\u00f3mo fue torturado cuando la polic\u00eda del estado lo aprehendi\u00f3 en Tixtla.<\/p>\n<p>Gonzalo Molina habla y habla con el reportero antes de que su memoria lo traicione y se olvide de por qu\u00e9 est\u00e1 all\u00ed confinado en una celda de dos por tres metros, donde s\u00f3lo cabe una cama, una silla, un garraf\u00f3n de agua y una repisa donde tiene apilados sus archivos.<\/p>\n<p>Al volver a su asiento el expromotor de la Polic\u00eda Comunitaria de Tixtla, Gonzalo Molina Gonz\u00e1lez, estira su brazo a la mesa para coger la bolsa de cacahuates que ofrece a sus visitas, con quienes platica de su reclusi\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201cCuando llegu\u00e9 a Oaxaca fui catalogado como reo de alta peligrosidad; por eso cuando hab\u00eda diligencia en los juzgados, el Ej\u00e9rcito, la Marina y la Polic\u00eda Federal montaban operativo especial, no permit\u00edan que se me acercaran mis familiares. Adem\u00e1s, me sacaban con chaleco antibalas, durante el traslado me hincaban sobre la carrocer\u00eda de las patrullas, o tirado bocabajo con las esposas puestas\u201d.<\/p>\n<p>Agrega: \u201cComo era de alta peligrosidad, me tuvieron aislado durante dos meses. En ese tiempo estuve incomunicado, no pod\u00eda hablar por tel\u00e9fono; tampoco hab\u00eda comunicaci\u00f3n con la poblaci\u00f3n del penal. Despu\u00e9s de dos meses me ingresaron con la poblaci\u00f3n. Sent\u00ed que ah\u00ed recobr\u00e9 mi libertad, porque la poblaci\u00f3n me trataba bien, pod\u00eda hablar por tel\u00e9fono una vez cada 15 d\u00edas; adem\u00e1s, pod\u00eda escribir, aunque era muy limitado porque apenas ten\u00eda derecho a dos hojas y cuatro timbres postales\u201d.<\/p>\n<p>Mientras platica muestra las mu\u00f1ecas de sus brazos para ense\u00f1ar las cicatrices que a\u00fan les quedan. De un estir\u00f3n se levanta para extraer de la repisa una copia del amparo que sus abogados tramitaron en contra de su traslado al penal de mediana seguridad de Oaxaca, despu\u00e9s a El Altiplano, Almoloya, Estado de M\u00e9xico.<\/p>\n<p>Entre los recuerdos de su encarcelamiento, Gonzalo Molina revive las torturas a que fue sometido por la polic\u00eda federal y su huelga de hambre en El Altiplano para demandar su traslado a Chilpancingo.<\/p>\n<p>\u201cCuando decid\u00ed entrarle a la huelga de hambre, le ped\u00ed a mis compa\u00f1eros en el penal que me apoyaran con la huelga. El apoyo que les ped\u00ed fue que ni una manera subieran comida, nada de eso porque si me sorprenden comiendo se viene abajo mi lucha\u201d.<\/p>\n<p>\u201c\u00bfQu\u00e9 pas\u00f3 despu\u00e9s&#8211; tuvo el apoyo que pidi\u00f3?\u201c, le pregunto.<\/p>\n<p>\u201cEllos me apoyaron mucho, eso fue lo que me anim\u00f3 a seguir con mi demanda\u201d.<\/p>\n<p>En la otra esquina de la celda, su esposa, Ausencia Honorato V\u00e1zquez, permanece en silencio. Ella lo visita desde que \u00e9l lleg\u00f3 al reclusorio de Chilpancingo el 7 de junio\u201d.<\/p>\n<p>Entre la pl\u00e1tica, Molina evoca: \u201cEstando con la poblaci\u00f3n en Oaxaca, pod\u00eda estar dos horas en el patio cada cinco d\u00edas, una hora en la cancha cada 15 d\u00edas; ah\u00ed estuve seis meses. Luego me trasladan a El Altiplano, donde estuve 14 meses. Ah\u00ed el trato es distinto: me dejan pintar, escribir y hacer ejercicio; adem\u00e1s, la comida est\u00e1 mejor; pod\u00eda hacer una llamada telef\u00f3nica de diez minutos cada nueve d\u00edas\u201d.<\/p>\n<p>La conversaci\u00f3n con Gonzalo cambia de tono, cuando los recuerdos son dolorosos. El ambiente se llena de silencio. Ni siquiera el zumbido de una mosca se escucha. Pero cuando hay relatos alegres, todos soltamos las carcajadas.<\/p>\n<p><strong>Quien est\u00e1 adentro, quien afuera<\/strong><\/p>\n<p>Cuando platiqu\u00e9 con Gonzalo en el reclusorio, a\u00fan no pasaban 24 horas de la fuga del capo m\u00e1s buscado en M\u00e9xico y Estados Unidos: Joaqu\u00edn Guzm\u00e1n Loera (<em>El Chapo Guzm\u00e1n<\/em>). Una semana antes, Molina, a trav\u00e9s de un familiar, me hizo llegar una invitaci\u00f3n para platicar con \u00e9l en el penal. Llegamos con el normalista de Ayotzinapa Jos\u00e9 \u00c1ngel S\u00e1nchez Madero a mediod\u00eda. All\u00ed, entre tr\u00e1mite y revisi\u00f3n en la aduana pudimos entrar, no sin que antes nos decomisaran una revista Proceso y el libro <em>Operaci\u00f3n mascare <\/em>de Rodolfo Walsh, que le llevaba al preso pol\u00edtico.<\/p>\n<p>As\u00ed que la pregunta obligada en el conyugal 1\u2013donde se encuentra a fin de que su esposa pueda ir diario a cuidarlo de las secuelas de su huelga de hambre\u2013fue la fuga del <em>Chapo Guzm\u00e1n.<\/em><\/p>\n<p><em>\u201cEl Chapo<\/em> no se fug\u00f3. El se sali\u00f3 con el apoyo desde adentro y fuera del penal, porque no es tan f\u00e1cil escapar, por la seguridad que hay\u201d, supone Molina.<\/p>\n<p>\u201cGonzalo, estuviste con los narcos m\u00e1s buscados en M\u00e9xico, \u00bfc\u00f3mo fue el trato con ellos?\u201d, lanzo otra pregunta.<\/p>\n<p>\u201cPor mi forma de pensar, siempre me respetaron, a pesar de que estuve con los cabecillas de los c\u00e1rteles m\u00e1s peligrosos del pa\u00eds. Cuando platiqu\u00e9 con ellos les expliqu\u00e9 c\u00f3mo es nuestro sistema de justicia comunitaria y que en el territorio comunitario queremos paz y tranquilidad. Eso lo vieron bien ellos.\u201d<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de hablar de los narcos y de la violencia en Guerrero, volvimos a la pl\u00e1tica sobre el sistema de readaptaci\u00f3n social que el Estado ha implementado para contener la delincuencia organizada, pero que no ha resuelto nada.<\/p>\n<p>Gonzalo dice: \u201cNo hay readaptaci\u00f3n. El sistema de readaptaci\u00f3n nunca se comparar\u00e1 con el de reeducaci\u00f3n de los pueblos. Los que han sido encarcelados salen con m\u00e1s odio hacia la sociedad porque nunca interactuaron, cada quien en lo suyo; as\u00ed no se puede\u201d.<\/p>\n<p>De ah\u00ed, Molina salt\u00f3 a su reclusi\u00f3n. \u201cMi reclusi\u00f3n es una estrategia del gobierno para desaparecer la casa de justicia de El Para\u00edso. Vieron que estaban en riesgo sus intereses pol\u00edticos, econ\u00f3micos y su relaci\u00f3n con el narcotr\u00e1fico, por eso mi aprehensi\u00f3n. El gobierno se dio cuenta de que sus intereses estaban en peligro, por eso nos inventaron delitos federales para aislarnos de nuestra familia\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">__________________________________________________________________<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>El gobierno se dio cuenta de que sus intereses estaban en peligro, por eso nos inventaron delitos federales para aislarnos<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">__________________________________________________________________<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Agrega: \u201cLa verdad no hay ni un delito, porque nos regimos conforme a nuestros derechos que reconoce la libre determinaci\u00f3n de los pueblos en la Ley 701, el art\u00edculo 2 constitucional, el convenio 169 de la OIT. A pesar de eso, ellos nos mantendr\u00e1n aqu\u00ed porque a\u00fan tienen miedo\u201d.<\/p>\n<p>\u201cGonzalo, \u00bfconf\u00edas en el sistema acusatorio penal mexicano?\u201d, le pregunto.<\/p>\n<p>&#8220;No. Por eso estamos exhibiendo a los jueces y magistrados, y no les quedar\u00e1 de otra que soltarnos porque todo el mundo sabe que en M\u00e9xico se encarcela, asesina, persigue y desaparece, como el caso de los compa\u00f1eros normalistas de Ayotzinapa. Con este hecho se deja en claro que el gobierno es el que mata&#8221;.<\/p>\n<p><strong>El sistema de justicia comunitaria<\/strong><\/p>\n<p>Luego explica el valor documental como instituci\u00f3n comunitaria ind\u00edgena. \u201cNuestra pruebas son: las actas constitutivas de las asambleas, los nombramientos y acuerdos de la asamblea. El poder judicial no puede justificar nuestro encarcelamiento. Ellos creen que la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitaria (CRAC) es una Asociaci\u00f3n Civil (AC), cuando somos una instituci\u00f3n reconocida pos las comunidades, eso nos hace tener mayor legitimidad. Todo lo que me acusan no es probatorio, no hay delito que perseguir; lo que queremos es que el gobierno respete nuestra instituci\u00f3n. S\u00f3lo queremos respeto del gobierno\u201d.<\/p>\n<p>El sistema de justicia comunitaria de la que habla Gonzalo, es la que los pueblos ind\u00edgenas fueron recuperando para construir su autonom\u00eda, a trav\u00e9s de concejo de principales, comisarios y polic\u00edas comunitarios que son electos en la asamblea comunitaria.<\/p>\n<p>Antes de que Gonzalo fuera encarcelado sab\u00eda de la existencia de varias \u00f3rdenes de aprehensi\u00f3n en su contra, pero no se par\u00f3 porque dijo que hacerlo era darle la raz\u00f3n al gobierno y se autoacusar\u00eda de haber cometidos los cargos que se le imputan.<\/p>\n<p>\u201cSab\u00eda que hab\u00eda orden de aprehensi\u00f3n en mi contra, por eso no me escond\u00ed, porque quer\u00edamos desmontar al gobierno que no estamos fuera del marco legal. De hecho, un d\u00eda antes de mi detenci\u00f3n estuve en un acto en el palacio de gobierno, para recibir a un compa\u00f1ero comunitario que fue liberado\u201d, agreg\u00f3.<\/p>\n<p>Gonzalo revela que se cartea con sus compa\u00f1eros presos. \u201cTenemos derechos que nos amparan, por eso estamos luchando para que se respete nuestra instituci\u00f3n comunitaria. Estamos firmes con los compa\u00f1eros Nestora y Arturo<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[*]<\/a>, porque con ellos nos carteamos por el amor a nuestro pueblo. Estar en la c\u00e1rcel no nos dobl\u00f3, al contrario confirm\u00f3 nuestra convicci\u00f3n, porque estamos seguro que la reeducaci\u00f3n es seguridad y justicia\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">__________________________________________________________________<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00a0<strong><em>Estamos luchando para que se respete nuestra instituci\u00f3n comunitaria.<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">__________________________________________________________________<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"line-height: 1.5;\">\u201c\u00bfLe tienes rencor al exgobernador \u00c1ngel Aguirre?\u201d, aprieto a Gonzalo con otra pregunta.<\/span><\/p>\n<p>\u201cNo. Porque la lucha no es con Aguirre. \u00c9l es parte de este sistema; ni siquiera contra quienes me acusaron\u201d.<\/p>\n<p>\u201cLos que me acusaron son los mismos que tienen relaci\u00f3n con el poder de m\u00e1s alta de sistema corrompida. El sistema judicial del Estado est\u00e1 podrido, hay una clase dominante que lo mantiene controlado\u201d, complementa.<\/p>\n<p>\u201c\u00bfReeducar\u00edas al exgobernador Aguirre?\u201d, le pregunto.<\/p>\n<p>\u201cS\u00ed. Es m\u00e1s, si el pueblo se queja ante la justicia comunitaria en contra de \u00c1ngel Aguirre, claro que s\u00ed se reeducar\u00eda conforme a nuestro sistema de justicia ind\u00edgena, para que el d\u00eda de ma\u00f1ana sea buena persona y no cometa los mismos da\u00f1os\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[*]<\/a> Otros presos pol\u00edticos miembros de la CRAC<\/p>\n<h4>Este reportaje forma parte de la serie\u00a0<a href=\"https:\/\/www.americas.org\/es\/?s=kau+sirenio\"><strong>&#8220;De la pobreza a los surcos&#8221;<\/strong><\/a>\u00a0sobre el trabajo jornalero en el norte de M\u00e9xico y la pobreza extrema de las comunidades del sur de donde salen los y las jornaleros. Para ver los otros reportajes de la serie escritos por Kau Sirenio dar click\u00a0<a href=\"https:\/\/www.americas.org\/es\/?s=kau+sirenio\">AQU\u00cd<\/a>.<\/h4>\n<p><em>Kau Sirenio Pioquinto es periodista, colaborador de varios medios guerrerenses como El Sur, La Jornada Guerrero, Semanario Trinchera y Radio y Televisi\u00f3n de Guerrero y escribe para el Program de las Am\u00e9ricas<a href=\"https:\/\/www.americas.org\/es\/\">\u00a0https:\/\/www.americas.org\/es\/<\/a><\/em><\/p>\n<p><em>Editor: Laura Carlsen\u00a0<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Entrevista con Gonzalo Monlina, el expromotor de la Polic\u00eda Comunitaria de Tixtla y actual preso pol\u00edtico en el reclusorio de Chilpancingo, Gro. <\/p>\n","protected":false},"author":396,"featured_media":17264,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[4884,4916,4912],"tags":[],"coauthors":[],"class_list":["post-17262","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-democracia","category-derechos-humanos","category-movimientos-sociales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17262","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/396"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17262"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17262\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":19995,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17262\/revisions\/19995"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/17264"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17262"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17262"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17262"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=17262"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}