{"id":1768,"date":"2009-06-07T14:46:00","date_gmt":"2009-06-07T14:46:00","guid":{"rendered":"http:\/\/cipamericas.org\/?p=1768"},"modified":"2009-07-23T19:50:43","modified_gmt":"2009-07-23T19:50:43","slug":"6174","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/6174\/","title":{"rendered":"Comunicaci&oacute;n popular en el MST"},"content":{"rendered":"<p><b>Junto  a los Estados Unidos y Argentina, Brasil es hoy uno de los principales  bastiones del agrinegocio a nivel global. D&eacute;cima econom&iacute;a del mundo, el pa&iacute;s es  hoy el m&aacute;s desigual de un subcontinente que es, a su vez, el m&aacute;s desigual de  todos. All&iacute;, el 1.6 por ciento de los propietarios controla 46.78 por ciento de  las tierras privadas. Y seg&uacute;n un estudio de la organizaci&oacute;n no gubernamental,  Consejo de Informaciones sobre Biotecnolog&iacute;a, en 2007 Brasil fue responsable  por el 12 por ciento de los cultivos transg&eacute;nicos del mundo.<\/b><\/p>\n<table align=\"right\">\n<tr>\n<td><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"\/images\/irc\/1575.jpg\" width=\"368\" height=\"508\" vspace=\"5\" hspace=\"5\">\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><font size=\"-2\">La quincuag&eacute;sima edici&oacute;n de la Revista Sem Terra. Foto: www.mst.org.br.<\/font>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/table>\n<p>\n  Hace algo m&aacute;s de 25 a&ntilde;os, ante la  concentraci&oacute;n atroz de las tierras, naci&oacute; en el pujante sur uno de los  principales movimientos sociales de la regi&oacute;n: el Movimiento dos Trabalhadores  Rurais Sem Terra (MST). El objetivo, lo explicita hoy uno de los coordinadores  nacionales del MST, Jo&atilde;o Pedro St&eacute;dile, era &quot;organizar un movimiento de  masas a nivel nacional, que pueda concientizar a los campesinos para que luchen  por tierra, por reforma agraria (implicando cambios m&aacute;s amplios en la  agricultura) y por una sociedad m&aacute;s justa e igualitaria. Quer&iacute;amos, en fin,  combatir la pobreza y la desigualdad social. Y la causa principal de esa  situaci&oacute;n en el campo era la concentraci&oacute;n de la propiedad de la tierra,  conocida como latifundio&quot;.<\/p>\n<p> As&iacute;, la lucha madre de la organizaci&oacute;n  es por la democratizaci&oacute;n de la tierra. La meta es la expropiaci&oacute;n de los  latifundios (para lo cual cuenta con la legitimidad y legalidad de la  constituci&oacute;n de 1988) y la delimitaci&oacute;n de un m&aacute;ximo de hect&aacute;reas para la  propiedad rural. Complementariamente, luchan por una pol&iacute;tica agr&iacute;cola  destinada al peque&ntilde;o productor. Para esto, con lectura pol&iacute;tica, presionan  mediante tomas, ocupaciones y acampamentos.<\/p>\n<p> El mapa rural del Brasil se ha  reordenado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os con el auge del agrinegocio. Es por este nuevo  fen&oacute;meno que el movimiento plantea que una reforma agraria tradicional que  destruya los latifundios y reparta la tierra, ya no sirve por s&iacute; sola. Su  argumento es que con el neoliberalismo, las burgues&iacute;as nacionales negociaron  con las transnacionales y abandonaron los mercados internos. Su negocio radica  hoy en imponer monocultivos, monopolizar la venta de semillas y las patentes de  los transg&eacute;nicos. Por todo esto, sostienen que la lucha debe renovarse.<\/p>\n<p> En el aspecto pol&iacute;tico, la lucha de  cara al futuro implica varios desaf&iacute;os. Uno de los riesgos es aislarse en lo  rural, olvidando las ciudades. El peligro es grande, dado que resultado de las  sucesivas migraciones internas, en su mayor&iacute;a la poblaci&oacute;n hoy es urbana. La  redefinici&oacute;n del enemigo y los objetivos implica tambi&eacute;n un reordenamiento de  las alianzas pol&iacute;ticas. Ahora, lo dice el mismo St&eacute;dile, los campesinos  depender&aacute;n cada vez m&aacute;s de sus acercamientos a los trabajadores urbanos para  poder avanzar en sus conquistas.<\/p>\n<p> Una de las herramientas para  consolidar este v&iacute;nculo entre trabajadores urbanos y rurales son los  asentamientos en los suburbios pobres de las grandes ciudades o en las  cercan&iacute;as de los polos urbanos. Dichos asentamientos convocan a los sectores  m&aacute;s castigados, aquellos que sobreviven en los m&aacute;rgenes del sistema. Sectores  estos que, a su vez, comprenden las consignas rurales del movimiento dado que,  en gran proporci&oacute;n, fueron hijos de las migraciones del campo a la ciudad. Es a  ellos que les hablan (y es all&iacute; donde se reparten) los peri&oacute;dicos regionales,  las radios comunitarias, los boletines.<\/p>\n<table align=\"left\" bgcolor=\"#CDBB7B\" border=\"1\" cellpadding=\"1\" cellspacing=\"1\" width=\"40%\">\n<tr>\n<td>\n<h3>Principales retos<\/h3>\n<p><font size=\"-1\"><\/p>\n<ul>\n<li>Desarrollar una efectiva comunicaci&oacute;n  campo-ciudad para que las consignas eminentemente rurales como la reforma  agraria no queden como aisladas del mapa urbano.<\/li>\n<li>Dadas las magnitudes continentales del  Brasil, una de las tareas principales radica en consolidar internamente fluidos  lazos que comunicacionales para que el movimiento pueda llevar adelante una  estrategia nacional unificada.<\/li>\n<li>La contraparte del punto anterior es que  dicho control central no colisione con el apoyo a las bases que lleven adelante  innovadoras iniciativas propias.<\/li>\n<li>Manejar un lenguaje lo suficientemente masivo  que logre penetrar en las ciudades, ante un escenario en el que los monopolios  medi&aacute;ticos concentran todo lo referido a lo comunicacional.<\/li>\n<\/ul>\n<p><\/font>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/table>\n<p>\n  Es as&iacute; como mientras hacia dentro se impulsa la concientizaci&oacute;n de las  bases mediante la &quot;educaci&oacute;n popular&quot; que ense&ntilde;&oacute; el gran pedagogo  Paulo Freire, hacia fuera, la herramienta es la &quot;comunicaci&oacute;n popular&quot;,  m&eacute;todo que fomenta la participaci&oacute;n, crea solidaridad de clase y a su vez busca  la masividad. Convencer a convencidos en esta batalla no tiene mucho sentido.<\/p>\n<h3> <b>La agenda alternativa<\/b><\/h3>\n<p>\n  En estos tiempos en los que la  pol&iacute;tica se aleja (y a&iacute;sla) de la sociedad y la crisis de representaci&oacute;n invade  Latinoam&eacute;rica, los partidos pol&iacute;ticos readaptan sus estrategias. Con el  objetivo de ganar elecciones, dedican la mayor parte de sus esfuerzos no a la  construcci&oacute;n de base, sino a la visibilidad medi&aacute;tica. Salvo algunos dignos casos,  el marketing pol&iacute;tico es hoy la clave en Am&eacute;rica Latina para alzarse con el  control de las diferentes instituciones de nuestras democracias  representativas.<\/p>\n<p> As&iacute; es como los medios masivos de  comunicaci&oacute;n van dejando ser transmisores de noticias, para ser las noticias en  s&iacute; mismas. Su rol es marcar agenda, delimitar la cancha del juego pol&iacute;tico,  decidir sobre qu&eacute; se debe discutir. &quot;Antes pod&iacute;amos decir que los medios  eran un brazo de la elite brasile&ntilde;a, pero hoy con el crecimiento del capital  financiero en el control de los medios de comunicaci&oacute;n podemos decir que son  parte org&aacute;nica de esa elite&quot;, asegura Igor Felipe, del sector de  comunicaci&oacute;n del MST al recordar que el banco Bradesco es uno de los mayores  accionistas del diario <i>O Estado de S&atilde;o  Paulo<\/i>. Es por eso, agrega, que para hacer la reforma agraria &quot;es  preciso democratizar los medios de comunicaci&oacute;n&quot;.<\/p>\n<p> En esta batalla por la tierra que  lleva adelante el MST, est&aacute; claro que en el fondo lo que se esconde una lucha pol&iacute;tica  y cultural. Seg&uacute;n Jo&atilde;o Paulo Rodrigues, miembro de la coordinaci&oacute;n nacional del  MST, &quot;as&iacute; como la reforma agraria no puede coexistir con el latifundio, el  MST considera que es preciso destruir el monopolio de los medios para  desconcentrarlos. La lucha por la democratizaci&oacute;n de las comunicaciones precisa  integrar un proyecto pol&iacute;tico m&aacute;s amplio, capaz de transformar profundamente  las estructuras de nuestras sociedades. Esto s&oacute;lo ser&aacute; posible con el avance de  las luchas sociales como un todo&quot;.<\/p>\n<p> Con sus m&aacute;s de 180 millones de  habitantes y sus m&aacute;s de 8,5 millones de kil&oacute;metros cuadrados, Brasil tiene  magnitudes continentales. Por lo que cualquier organizaci&oacute;n o movimiento que  aspire a tener influencia nacional debe plantearse la construcci&oacute;n en esos  t&eacute;rminos. Es que no existe un Brasil, son muchos.<\/p>\n<p> A fines organizativos, en el MST  existen jerarqu&iacute;as. Por un lado, est&aacute;n los dirigentes nacionales que son los  que coordinan las posiciones ante los temas que el movimiento considera  estrat&eacute;gicos. Luego, existe la direcci&oacute;n estatal, que representa a cada uno de  los 24 Estados (sobre un total de 27) donde la organizaci&oacute;n tiene presencia.  M&aacute;s abajo, las regionales.<\/p>\n<p> En lo comunicacional, la direcci&oacute;n  nacional es la encargada de coordinar los tres principales medios del  movimiento: El bimensuario &quot;Jornal Sem Terra&quot;, la &quot;Revista Sem  Terra&quot;, y el sitio <a href=\"http:\/\/www.mst.org.br\/\">www.mst.org.br<\/a>.  Estos medios, sobre todo la revista, est&aacute;n principalmente dirigidos hacia la  sociedad como un todo. La idea central es exponer la realidad campesina en los  polos urbanos, a pesar de que siempre est&aacute;n disponibles en los asentamientos  con el objetivo de reafirmar las consignas y argumentos del movimiento. Se  reparten gratuitamente en sitios estrat&eacute;gicos y se fomenta la suscripci&oacute;n para  solventarse econ&oacute;micamente.<\/p>\n<p> El &quot;Jornal dos Trabalhadores  Rurais Sem Terra&quot; surgi&oacute; antes de la fundaci&oacute;n oficial del MST. Su tirada  es de 20 mil ejemplares mensuales y su objetivo es &quot;sumar fuerzas en la  lucha por la reforma agraria y por un proyecto popular par el Brasil&quot;. La  revista es de tirada bimensual.<\/p>\n<p> La p&aacute;gina web, por su parte, es una  sumatoria de todos los mecanismos y proclamas del movimiento. Existen links  hacia ambos medios, se publican los manifiestos del movimiento en los m&aacute;s  diversos campos, se pueden descargar programas de radio, libros en pdf, videos  y fotos.<\/p>\n<p> A la par, existen muchas experiencias dispersas  en las regiones, como radios comunitarias, diarios, boletines. En su mayor&iacute;a,  estos est&aacute;n dirigidos a las comunidades locales. Una l&iacute;nea que en t&eacute;rminos  generales corta a todas estas producciones es la vocaci&oacute;n por involucrar a las  bases del campamento en la elaboraci&oacute;n del material. En t&eacute;rminos generales,  salvo que sea un referente nacional, las notas no tienen firma, en b&uacute;squeda de  cohesi&oacute;n.<\/p>\n<p> Los destinatarios son por un lado los  mismos campesinos y por el otro la poblaci&oacute;n que pueda llegar a identificarse  con las causas del movimiento. El objetivo, como es el caso del diario &quot;Semeando&quot;  de reciente lanzamiento en la regional Campinas de S&atilde;o Paulo, es &quot;influenciar  en la opini&oacute;n del campo popular y, a su vez, convocarlos a participar del  movimiento&quot;.<\/p>\n<p> El v&iacute;nculo entre las regionales y las  jerarqu&iacute;as superiores es de una armon&iacute;a no exenta de conflictos menores. Se  trata de una relaci&oacute;n de apoyo y control.<\/p>\n<p> El diario &quot;Semeando&quot;,  reconocen los mismos militantes, tiene la particularidad de haber sido  construido por las bases. Ese factor sorprendi&oacute; y enorgulleci&oacute; a los dirigentes  estatales, que planifican la realizaci&oacute;n de un documental para llevar esa  experiencia a otras regiones y estados.<\/p>\n<p> En t&eacute;rminos nacionales, el MST junto a  muchas otras organizaciones sociales del pa&iacute;s viene planteando hace a&ntilde;os la  necesidad de una discusi&oacute;n profunda sobre el rol y la propiedad de los medios  de comunicaci&oacute;n. En el Brasil, denuncian, &quot;menos de diez grupos&mdash;constituidos por familias o agremiaciones religiosas&mdash;controlan las mayores  redes de comunicaci&oacute;n, incluyendo la televisi&oacute;n, las radios, los diarios,  revistas y portales de internet&quot;. Y agregan en el mismo comunicado: &quot;Debe  estar prohibido el uso de concesiones p&uacute;blicas de medios de comunicaci&oacute;n como  forma de obtenci&oacute;n de lucro. La comunicaci&oacute;n no es una mercader&iacute;a. Ella es un  servicio p&uacute;blico en beneficio del pueblo, como determina la constituci&oacute;n  brasile&ntilde;a, y no puede estar subordinada a la l&oacute;gica financiera. Debe estar  prohibido cualquier inversi&oacute;n o ingerencia extranjera en cualquier medio de  comunicaci&oacute;n&quot;.<\/p>\n<table align=\"right\" bgcolor=\"#CDBB7B\" border=\"1\" cellpadding=\"1\" cellspacing=\"1\" width=\"40%\">\n<tr>\n<td>\n<h3>Demandas ciudadanas Propuestas ciudadanas<\/h3>\n<p><font size=\"-1\"><\/p>\n<ul>\n<li>La principal  demanda est&aacute; concentrada en la democratizaci&oacute;n de los medios de comunicaci&oacute;n.  La conquista de las organizaciones sociales fue presionar al gobierno para que  realice la primera conferencia nacional de comunicaci&oacute;n.<\/li>\n<li>La  socializaci&oacute;n de los medios electr&oacute;nicos que la legislaci&oacute;n, por a&ntilde;eja, no  termina de regir minuciosamente.<\/li>\n<li>La creaci&oacute;n  de posibilidades y condiciones para que todos y todas puedan producir y acceder  a los espacios.<\/li>\n<li>En el marco  de la comunicaci&oacute;n popular, destruir la barrera que separa al emisor y receptor.<\/li>\n<li>Generar  informaci&oacute;n alternativa a la de los grandes y concentrados medios.<\/li>\n<li>Se propone  que se prohiba &quot;el uso de concesiones p&uacute;blicas de medios de comunicaci&oacute;n  como forma de obtenci&oacute;n de lucro&quot;. El MST sostiene que &quot;la  comunicaci&oacute;n no es una mercader&iacute;a. Ella es un servicio p&uacute;blico en beneficio del  pueblo, como determina la constituci&oacute;n brasile&ntilde;a, y no puede estar subordinada  a la l&oacute;gica financiera. Debe estar prohibido cualquier inversi&oacute;n o ingerencia  extranjera en cualquier medio de comunicaci&oacute;n&quot;.<\/li>\n<\/ul>\n<p><\/font>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/table>\n<p>\n  A su vez, el punto 16 de la  carta del &uacute;ltimo congreso nacional del MST, realizado entre los d&iacute;as 11 y 15 de  junio de 2007, se define como objetivo estrat&eacute;gico &quot;luchar para que cada  asentamiento o comunidad del interior tenga sus propios medios de comunicaci&oacute;n  popular, como por ejemplo, radios comunitarias y libres. Luchar por la  democratizaci&oacute;n de todos los medios de comunicaci&oacute;n de la sociedad  contribuyendo para la formaci&oacute;n de la consciencia pol&iacute;tica y la valorizaci&oacute;n de  la cultura del pueblo&quot;.<\/p>\n<p> Consecuentemente, este debate, como  tantos otros, represent&oacute; siempre un tire y afloje con el gobierno de In&aacute;cio Lula  da Silva, del Partido de los Trabajadores. As&iacute; fue como recientemente el  ejecutivo decidi&oacute; convocar a la primera conferencia Nacional de Comunicaci&oacute;n  que se realizar&aacute; entre el 1 y el 3 de diciembre de 2009, en Brasilia. Se trata  de un espacio que pone el tema comunicacional en agenda. Espacio que los  movimientos consideran conquista propia (el MST apoy&oacute; y acompa&ntilde;&oacute; a la comisi&oacute;n  Pro-Conferencia), luego de a&ntilde;os de batallas. Sin embargo, la convocatoria no  deja de generar desconfianza no s&oacute;lo en el MST, sino en todo el campo popular  brasile&ntilde;o.<\/p>\n<p> Al respecto, Jo&atilde;o Paulo Rodrigues  afirma: &quot;La conferencia es una consigna antigua de los movimientos por la  democratizaci&oacute;n de la comunicaci&oacute;n y es vista por ellos como una espacio  posible de discusi&oacute;n y elaboraci&oacute;n acerca de la comunicaci&oacute;n en el Brasil, de  su estructura monopolizada y excluyente y de la necesidad de la creaci&oacute;n de  medios de comunicaci&oacute;n de la clase trabajadora. Su realizaci&oacute;n es, por tanto,  un consecuencia de la reivindicaci&oacute;n hist&oacute;rica de los movimientos sociales&quot;.<\/p>\n<p> El gobierno de Lula se encarg&oacute; de  poner trabas a las potenciales modificaciones que puedan impulsarse desde la  conferencia: en la comisi&oacute;n organizadora que se encarga de la reglamentaci&oacute;n  interna, ocho ser&aacute;n los representantes empresariales, siete los de los  movimientos sociales. &quot;Consideramos que existen medidas en el campo de la  comunicaci&oacute;n que, junto a transformaciones pol&iacute;ticas y econ&oacute;micas profundas,  contribuyen a la concreci&oacute;n de los cambios necesarios en la construcci&oacute;n de una  sociedad verdaderamente justa e igualitaria. Por eso, defendemos el fin de la  criminalizaci&oacute;n de las radios populares y alternativas y la revisi&oacute;n de las  concesiones p&uacute;blicas de radio y TV&quot;, agrega Rodrigues.<\/p>\n<p> El MST explicita sus objetivos que  dudan la conferencia pueda resolver: la realizaci&oacute;n de propuestas efectivas  para socializar los medios electr&oacute;nicos, la creaci&oacute;n de posibilidades para que  todos y todas puedan producir y acceder a esos espacios, la destrucci&oacute;n de la  barrera que separa al emisor y receptor.<\/p>\n<h3> <b>V&iacute;nculos  locales&mdash;globales<\/b><\/h3>\n<table align=\"left\">\n<tr>\n<td><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"\/images\/irc\/1576.jpg\" width=\"300\" height=\"394\" vspace=\"5\" hspace=\"5\">\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><font size=\"-2\">Jornal do Trabalhadores Rurais Sem Terra: &#8216;Sin lucha, no hay<br \/>victoria&#8217;. Foto: www.mst.org.br.<\/font>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/table>\n<p>\n  El debate sobre la democratizaci&oacute;n de  los medios de comunicaci&oacute;n corta transversalmente a toda Am&eacute;rica Latina. Es que  se trata de un actor determinante en la definici&oacute;n de las correlaciones de  fuerzas en cada uno de los pa&iacute;ses. Incluso, en varios pa&iacute;ses de tendencia  progresista los medios han dejado de ser comunicadores, para pasar a ser los  protagonistas. Sucede que ante la crisis de representaci&oacute;n y la debacle  post-neoliberal de las derechas, con un discurso anti-pol&iacute;tico los medios de  comunicaci&oacute;n ocuparon en muchos casos el rol de oposici&oacute;n pol&iacute;tica.<\/p>\n<p> As&iacute; es como resulta simple comprobar  que ante el giro a la izquierda de la regi&oacute;n, los medios boicotean la  integraci&oacute;n, erosionando sistem&aacute;ticamente las bases de apoyo de cada uno de los  gobiernos con vocaci&oacute;n latinoamericanista. Las herramientas suelen ser el  silenciamiento de informaci&oacute;n, la parcialidad y la permanente editorializaci&oacute;n.<\/p>\n<p> Un caso concreto fueron los embates  contra Lula cuando el presidente boliviano decidi&oacute; nacionalizar los campos  pertenecientes a Petrobras. Algo similar ocurri&oacute; cuando en Paraguay los  campesinos comenzaron con las ocupaciones a los feudos de los terratenientes  brasile&ntilde;os. O recientemente, cuando el presidente venezolano decidi&oacute;  nacionalizar las empresas de Techint, transnacional de capitales  italo-argentinos, principalmente dedicada a la industria metal&uacute;rgica.<\/p>\n<p> En todos los casos se trata de  empresarios que extienden sus tent&aacute;culos hacia otros pa&iacute;ses, impulsando una  suerte de sub-imperialismo. Y su m&eacute;rito es mostrar que sus intereses son los de  toda la naci&oacute;n, argumento que a su vez los habilita a exigir a los respectivos  gobiernos rupturas y enemistades que atentan contra la integraci&oacute;n de los  pueblos de Am&eacute;rica Latina. Sus armas suelen ser los medios masivos de  comunicaci&oacute;n, de los que a su vez suelen ser si no propietarios, aliados en  negocios.<\/p>\n<p> A esto se suma que la pelea que da el  MST brasile&ntilde;o tiene que ver con el nuevo rol que hoy asume la regi&oacute;n en el  mercado mundial. Por lo que la batalla por la democratizaci&oacute;n de la tierra no  puede darse s&oacute;lo en el frente nacional, dado que las fuerzas que impulsan el  agrinegocio en cada uno de los pa&iacute;ses son las mismas.<\/p>\n<p> La circunstancia paraguaya es  elocuente. El pa&iacute;s es el cuarto productor mundial de soja. Entre 1995 y 2006,  la extensi&oacute;n sembrada casi se cuadruplic&oacute;, pasando de 735.000 a 2.400.000 de  hect&aacute;reas, equivalentes a casi el 25% de la superficie cultivable. Su  producci&oacute;n&mdash;equivalente al 10% del PBI y al 40% de las exportaciones  paraguayas&mdash;es indisociable de lo que en tierras guaranies se denominan la &quot;invasi&oacute;n  brasile&ntilde;a&quot;. Seg&uacute;n una estimaci&oacute;n del investigador Sylvain Souchaud, el  n&uacute;mero de brasile&ntilde;os y sus descendientes&mdash;llamados popularmente &quot;brasiguayos&quot;&mdash;en Paraguay se acerca al medio mill&oacute;n. Ante esta realidad, unas de las  principales promesas del por entonces candidato presidencial Fernando Lugo era  la reforma agraria. A poco de la toma de posesi&oacute;n del ex obispo, en agosto 2008  los movimientos sociales campesinos iniciaron la toma de tierras de  propietarios brasile&ntilde;os sin el aval expl&iacute;cito del gobierno. Fue entonces que Brasil  moviliz&oacute; tropas a las zonas fronterizas, a modo de respuesta org&aacute;nica de clase.<\/p>\n<p> Aunque radicalmente distinto en cuanto  a los actores y las aspiraciones de los movimientos sociales en la puja, el  tema del agrinegocio es tambi&eacute;n central en la actual discusi&oacute;n pol&iacute;tica  argentina. Algo similar sucede en Bolivia, donde en el fondo, detr&aacute;s de la  consigna autonomista de los departamentos de la &quot;Media Luna&quot; se  esconde el control regional de la tierra a fin de evitar la reforma agraria que  el gobierno de Evo Morales quiere impulsar.<\/p>\n<p> Por estas razones, urge la necesidad  de extender los lazos de solidaridad con los movimientos sociales de, al menos,  los pa&iacute;ses vecinos. En t&eacute;rminos organizativos, fue justamente esa la raz&oacute;n por  la que naci&oacute; la V&iacute;a Campesina  una coalici&oacute;n de 148 organizaciones en 69 pa&iacute;ses del mundo que la soberan&iacute;a  alimenticia basada en la <a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Agricultura\" title=\"Agricultura\">agricultura<\/a> familiar y sustentable.<\/p>\n<table align=\"right\" bgcolor=\"#CDBB7B\" border=\"1\" cellpadding=\"1\" cellspacing=\"1\" width=\"40%\">\n<tr>\n<td>\n<h3>Estrategias y  t&aacute;cticas eficaces<\/h3>\n<p><font size=\"-1\"><\/p>\n<ul>\n<li>El caso del diario &quot;Semeando&quot; del  asentamiento Elizabeth Texeira, en las afueras de San Pablo, ha dejado varias  lecciones. La principal fue la real participaci&oacute;n y apropiaci&oacute;n de las bases en  el proyecto.<\/li>\n<li>La comunicaci&oacute;n popular, as&iacute; como la  educaci&oacute;n popular, se centran de en la apropiaci&oacute;n de los actores de los  procesos que protagonizan. Son ellos mismos quienes realizan, cuestionan y  orientan su propia producci&oacute;n.<\/li>\n<li>La constante difusi&oacute;n masiva de dichos medios  en las &aacute;reas que se consideran estrat&eacute;gicas para fomentar el crecimiento del  movimiento.<\/li>\n<li>Generar consciencia e identidad entre las  bases.<\/li>\n<\/ul>\n<p><\/font>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/table>\n<p>\n  En t&eacute;rminos comunicacionales, desde la  pagina web del movimiento se solidarizan e impulsan una campa&ntilde;a internacional  en defensa de los cinco cubanos detenidos en los Estados Unidos acusados de  espionaje.<\/p>\n<p> A su vez existe una secci&oacute;n de  contactos en los que el movimiento enumera las organizaciones con las que se  solidariza. Entre ellas, Amnist&iacute;a Internacional, diversos organismos de  derechos humanos del Brasil, de desaparecidos pol&iacute;ticos, la Asociaci&oacute;n Madres  de Plaza de Mayo de la Argentina, la   Central &Uacute;nica de Trabajadores (CUT) del Brasil, y la Coordinadora   Latinoamericana de Organizaciones del Campo. A su vez, hay  links a varias de las instituciones gubernamentales, y a 24 medios alternativos  de Am&eacute;rica Latina, entre los que se destacan los medios estatales venezolanos. El  v&iacute;nculo con la CUT  habla de la necesaria organizaci&oacute;n que se precisa con los movimientos de  trabajadores, eminentemente urbanos. En la misma l&iacute;nea se encuadra la relaci&oacute;n  con Movimiento de los Trabajadores Sin Techo. Son ellos, justamente, aquellos  que sobreviven en los rincones de las ciudades, los pobres de toda pobreza.<\/p>\n<p> En resumen, los desaf&iacute;os son muchos y  arduos. Por todo esto, a pesar de que en este contexto el gobierno de Lula no  se caracteriza por su hostilidad, resulta preciso aglutinar a los movimientos  sociales de los diferentes pa&iacute;ses en pos de una defensa conjunta de los  problemas estructurales que son definitivamente comunes.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Junto a los Estados Unidos y Argentina, Brasil es hoy uno de los principales bastiones del agrinegocio a nivel global. D&eacute;cima econom&iacute;a del mundo, el pa&iacute;s es hoy el m&aacute;s desigual de un subcontinente que es, a su vez, el m&aacute;s desigual de todos. 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