{"id":1773,"date":"2009-07-15T20:54:45","date_gmt":"2009-07-15T20:54:45","guid":{"rendered":"http:\/\/cipamericas.org\/?p=1773"},"modified":"2009-07-20T21:56:51","modified_gmt":"2009-07-20T21:56:51","slug":"6272","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/6272\/","title":{"rendered":"Golpes de Estado en el siglo XXI"},"content":{"rendered":"<table align=\"right\">\n<tr>\n<td><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"\/images\/irc\/1617.jpg\" width=\"99\" height=\"98\" vspace=\"5\" hspace=\"5\">\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><font size=\"-2\">Laura Carlsen es la<br \/>Directora del Programa<br \/>de las Am&eacute;ricas y escribe<br \/>una columna para La<br \/>Estrella de Panam&aacute;.<\/font>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/table>\n<p><b>Si se logra consolidar un poder basado en la fuerza  bruta, representar&iacute;a un grave retroceso para la regi&oacute;n Am&eacute;rica &iquest;C&oacute;mo derrocar  un golpe de estado en el siglo XXI? Esta es la pregunta que enfrenta la comunidad  internacional tras el golpe de estado sufrido en Honduras el 28 de junio. Ese  d&iacute;a la FFAA hondure&ntilde;as secuestraron al presidente democr&aacute;ticamente electo,  Manuel Zelaya, y lo llevaron a Costa Rica. La OEA, la Asamblea General de la  ONU, el gobierno de los EEUU y todos los pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina han  denunciado el golpe de estado y exigido la restituci&oacute;n inmediata del Presidente  Zelaya. La respuesta diplom&aacute;tica internacional fue r&aacute;pida y contundente,  dejando aislado al r&eacute;gimen de facto en Honduras. Muchos pensaron que esta  respuesta ser&iacute;a suficiente para que Roberto Micheletti, &quot;presidente&quot;  impuesto por los golpistas, fuera a renunciar a sus pretensiones de gobernar  por la fuerza.<\/b><\/p>\n<p>\n  Desde hace d&eacute;cadas, Centroam&eacute;rica sali&oacute; de una triste y sangrienta &eacute;poca  de dictaduras militares, en muchos casos apoyados por el gobierno  norteamericano. Ahora los tiempos han cambiado. El presidente Obama se uni&oacute; a  la llamada mundial de restaurar la democracia en la pobre naci&oacute;n  centroamericana. Honduras ha sido sancionada econ&oacute;micamente con el cierre  temporal del comercio en la frontera por parte de los pa&iacute;ses centroamericanos  contiguos, la congelaci&oacute;n de pr&eacute;stamos del Banco Mundial y del Fondo Monetario  Internacional, el cese del env&iacute;o de petr&oacute;leo por el Petrocaribe y la suspensi&oacute;n  de $16.5 millones de d&oacute;lares en ayuda de EEUU, entre otras sanciones. Sin  embargo, los golpistas siguen necios en el poder. No dejaron aterrizar el avi&oacute;n  en donde viajaba el Presidente Zelaya y el presidente de la Asamblea General de  la ONU, Miguel D&#8217;Escoto, el 7 de julio. Micheletti ha dicho que se quedar&aacute;  hasta las elecciones de noviembre y que jam&aacute;s permitir&aacute; el regreso de Zelaya  como presidente, aunque ahora los golpistas consideran amnistiar al depuesto  presidente. Prevaleci&oacute;, hasta hace poco, un toque de queda, existen retenes  militares en varias partes del pa&iacute;s y ordenes de arresto contra dirigentes de  los movimientos campesinos, sindicales, ind&iacute;genas y de derechos humanos. Las  fuerzas de seguridad han matado por lo menos dos personas, cuatro seg&uacute;n las  cuentas de los movimientos populares que siguen en las calles y aumentan sus  n&uacute;meros y su nivel de organizaci&oacute;n a diario en su lucha por el regreso del  presidente y su derecho a ser consultado sobre convocar una asamblea  constitucional, lo cual fue el detonante del golpe por parte de pol&iacute;ticos  conservadores, FFAA y empresarios.<\/p>\n<p> En un intento de destrabar el asunto, el presidente &Oacute;scar Arias entr&oacute;  como mediador la semana pasado. Pero parece que la mediaci&oacute;n ha nacido muerta  ya que Micheletti se niega cualquier posibilidad de ceder al retorno de Zelaya,  que es la condici&oacute;n sine qua non para la comunidad internacional y los  movimientos ciudadanos de Honduras. Micheletti regres&oacute; a Honduras despu&eacute;s del  primer d&iacute;a de mediaci&oacute;n, en el cual no se reuni&oacute; con el presidente Zelaya,  dejando delegaciones que no tienen por donde avanzar debido a la intransigencia  de los golpistas. Aislados, sancionados y enfrentados por su propia gente &iquest;C&oacute;mo  es posible que el golpe entre ya en su tercera semana aferrado a un poder ampliamente  reconocido como ileg&iacute;timo?<\/p>\n<p> Es el momento de reconocer que la presi&oacute;n diplom&aacute;tica por si solo no ha  funcionado. Estados Unidos y otros pa&iacute;ses tiene que pasar de las palabras a las  acciones concretas. En particular, a pesar de las sanciones econ&oacute;micas hasta  ahora, existen m&aacute;s posibilidades de sanciones econ&oacute;micas y comerciales contra  Honduras. Esto implica un alt&iacute;simo costo, no s&oacute;lo para el r&eacute;gimen de facto,  sino tambi&eacute;n y sobre todo para el pueblo hondure&ntilde;o. Sin embargo, ellos tienen  claro que vale la pena y han pedido al gobierno de Estados Unidos y a otros  gobiernos que pasen a aplicar las sanciones. Los golpistas y la ultraderecha  internacional que los apoya saben que Honduras es una prueba para el nuevo  gobierno de Obama y para todo el mundo. Si lograran consolidar un poder basado  en la fuerza bruta, representar&iacute;a un grave retroceso para el estado de derecho  en la regi&oacute;n.<\/p>\n<p> Si el pueblo hondure&ntilde;o est&aacute; dispuesto a pagar las consecuencias de las  sanciones, el resto del mundo debe seguir su ejemplo de lucha por la democracia  y exigir a sus gobiernos medidas m&aacute;s fuertes para la restauraci&oacute;n del orden  constitucional en Honduras. Solo as&iacute; se puede enviar un mensaje de una vez por  todos que los golpes de estado son inaceptables en el siglo XXI.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Laura Carlsen es laDirectora del Programade las Am&eacute;ricas y escribeuna columna para LaEstrella de Panam&aacute;. Si se logra consolidar un poder basado en la fuerza bruta, representar&iacute;a un grave retroceso para la regi&oacute;n Am&eacute;rica &iquest;C&oacute;mo derrocar un golpe de estado en el siglo XXI? 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