{"id":1787,"date":"2009-08-05T13:20:01","date_gmt":"2009-08-05T13:20:01","guid":{"rendered":"http:\/\/cipamericas.org\/?p=1787"},"modified":"2009-08-06T13:02:32","modified_gmt":"2009-08-06T13:02:32","slug":"6331","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/6331\/","title":{"rendered":"Falta de Decisi&oacute;n"},"content":{"rendered":"<p><b>El presidente Mel Zelaya tiene la raz&oacute;n al negarse a  ser devuelto a su silla presidencial embroquetado y atado como si fuera un pollo  cap&oacute;n, un s&iacute;mbolo impotente de una fachada democr&aacute;tica. Si la Secretaria de  Estado Hillary Clinton permite que el gobierno golpista imponga condiciones  para el regreso del presidente constitucional, estar&aacute; da&ntilde;ando, tal vez de  manera irreparable, a la OEA, y enga&ntilde;ando a Oscar Arias, quien crey&oacute; tener su  respaldo inequ&iacute;voco.<\/b><\/p>\n<table align=\"left\">\n<tr>\n<td><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"\/images\/irc\/1610.jpg\" width=\"114\" height=\"149\" vspace=\"5\" hspace=\"5\">\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><font size=\"-2\">Robert E. White es<br \/>presidente del Center for<br \/>International Policy (Centro<br \/>para la Pol&iacute;tica Internacional).<br \/>Foto: www.ciponline.org.<\/font>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/table>\n<p>\nQue Estados Unidos contemporice con los promotores del golpe de estado,  que garantice que quienes rompieron el orden constitucional no pagar&aacute;n precio  alguno, y que imponga condiciones insultantes a un presidente electo como  precio por su regreso, es confabularse con quienes han denigrado la democracia  en Honduras durante los &uacute;ltimos veinticinco a&ntilde;os.<\/p>\n<p> A Estados Unidos se le presenta una gran oportunidad. Al expresarse sin  ambig&uuml;edades, al actuar con decisi&oacute;n, al unirse a las dem&aacute;s naciones del  hemisferio en la restauraci&oacute;n del gobierno constitucional, se habr&aacute; logrado una  victoria enorme para la doctrina de Obama de una Sociedad de las Am&eacute;ricas.<\/p>\n<p> Sin duda Mel fue un presidente err&aacute;tico e inepto. De hecho, Honduras ha  tenido una sucesi&oacute;n de presidentes anodinos, tolerados tan s&oacute;lo porque nunca  intentaron poner en vigor ning&uacute;n tipo de reformas serias. A diferencia de los  anteriores, Zelaya trat&oacute; de traer a Honduras alguna medida de democracia  econ&oacute;mica. Fracas&oacute;, en parte por sus propias debilidades, pero el limitado  &eacute;xito que lleg&oacute; a alcanzar hizo caer sobre &eacute;l la ira de aquellos para quienes  Honduras no es una naci&oacute;n que ha de ser levantada, sino una m&aacute;quina productora  de dinero que ha de ser explotada.<\/p>\n<p> Si Estados Unidos y la OEA no pueden resolver la situaci&oacute;n, no tengo  ninguna duda de que el presidente Hugo Ch&aacute;vez formar&aacute; una coalici&oacute;n para  restaurar al presidente leg&iacute;timo. Si nosotros no encabezamos el esfuerzo, otros  lo har&aacute;n.<\/p>\n<p> Hay un precedente para lo que afirmo. En 1948, el presidente de Costa  Rica en funciones, con el apoyo de la oligarqu&iacute;a y las fuerzas armadas, decidi&oacute;  anular los resultados electorales y continuar en el poder. Estados Unidos no  hizo nada. Pepe Figueres dirigi&oacute; una fuerza de voluntarios, apoyada por  contingentes militares de Guatemala, Cuba y la Legi&oacute;n del Caribe. Esta  combinaci&oacute;n de fuerzas derrot&oacute; al ej&eacute;rcito costarricense, y Figueres restaur&oacute;  el orden constitucional. De esa intervenci&oacute;n resultaron la abolici&oacute;n del  ej&eacute;rcito, la creaci&oacute;n de impuestos a los ricos, reformas del tipo del <i>New Deal<\/i> para el pa&iacute;s, y la democracia  m&aacute;s ejemplar de Am&eacute;rica Latina.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El presidente Mel Zelaya tiene la raz&oacute;n al negarse a ser devuelto a su silla presidencial embroquetado y atado como si fuera un pollo cap&oacute;n, un s&iacute;mbolo impotente de una fachada democr&aacute;tica. Si la Secretaria de Estado Hillary Clinton permite que el gobierno golpista imponga condiciones para el regreso del presidente constitucional, estar&aacute; da&ntilde;ando, tal [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":236,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[],"tags":[],"coauthors":[],"class_list":["post-1787","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1787","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/236"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1787"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1787\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1787"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1787"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1787"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=1787"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}