{"id":17953,"date":"2015-12-11T10:15:21","date_gmt":"2015-12-11T15:15:21","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cipamericas.org\/?p=17953"},"modified":"2015-12-11T13:30:38","modified_gmt":"2015-12-11T18:30:38","slug":"visita-a-la-aldea-global-de-las-alternativas-a-la-crisis-del-clima-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/visita-a-la-aldea-global-de-las-alternativas-a-la-crisis-del-clima-2\/","title":{"rendered":"Visita a la Aldea Global de las Alternativas a la crisis del clima"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-17928\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/1-300x199.jpg\" alt=\"1\" width=\"300\" height=\"199\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/1-300x199.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/1-1024x678.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Hay alternativas al cambio clim\u00e1tico provocado por la industrializaci\u00f3n basada en el petr\u00f3leo, y est\u00e1n al alcance de la gente, como parte de una transici\u00f3n a la era postcapitalista que ya est\u00e1 en marcha.<\/p>\n<p>En Montreuil, una municipalidad suburbial gobernada por el Partido Comunista, al oriente de Par\u00eds, tom\u00f3 forma la Aldea Global de las Alternativas, bulliciosa exposici\u00f3n de las soluciones a la crisis clim\u00e1tica, durante dos d\u00edas de las jornadas de la sociedad civil organizadas por la Coalici\u00f3n Clima 21, paralelamente a la cumbre por el clima que se desarrolla en la capital francesa.<\/p>\n<p>Desde que la expresi\u00f3n \u00abaldea global\u00bb fue acu\u00f1ada en los sesenta por Marshall McLuhan parec\u00eda contradictoria y con bemoles. El soci\u00f3logo canadiense alud\u00eda a la instantaneidad de las comunicaciones mediante ondas electromagn\u00e9ticas y le ten\u00eda sin cuidado que el espacio radioel\u00e9ctrico estuviera siendo r\u00e1pidamente corporativizado por multinacionales de la comunicaci\u00f3n. As\u00ed que ahora tampoco le importar\u00e1 (ya est\u00e1 muerto) que la gente se haya apropiado del t\u00e9rmino al mostrar al mundo que las alternativas a la crisis clim\u00e1tica existen. Y funcionan.<\/p>\n<p>Nacida en Par\u00eds, Claire Dutrillaux ha estado en el centro de la aldea global como integrante de la organizaci\u00f3n Alternatiba que ha venido realizando estos actos desde 2010 y forma parte de la coalici\u00f3n. Ella expone el concepto de la aldea\u00a0global:<\/p>\n<p>\u201cLa idea es que la gente conozca que las alternativas ya existen, que las soluciones para luchar contra el cambio clim\u00e1tico ya est\u00e1n disponibles, s\u00f3lo hay que conocerlas y difundirlas porque a veces no hablamos de las soluciones de impacto, que funcionan bien, porque son cosas del pueblo que aparentemente no valen nada, que no pasan por esas grandes cadenas medi\u00e1ticas. Pero aunque sean b\u00e1sicas, son soluciones eficientes.\u201d<\/p>\n<p><strong>El tren de la transici\u00f3n ya arranc\u00f3<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/4-e1449778872201.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-17925\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/4-e1449778872201-199x300.jpg\" alt=\"4\" width=\"199\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/4-e1449778872201-199x300.jpg 199w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/4-e1449778872201-678x1024.jpg 678w\" sizes=\"auto, (max-width: 199px) 100vw, 199px\" \/><\/a>\u201cLa fuerza de Alternatiba radica en que cada uno de nosotros quiere cambiar el sistema, no queremos que cambie el clima sino el sistema. Es un mensaje anticapitalista que junta lo econ\u00f3mico, con lo social y lo ecol\u00f3gico, pero no al modo del desarrollo sostenible que se queda en la superficie. Estas no son s\u00f3lo palabras, son acciones concretas que colocamos en el centro de un pueblo durante el evento para formar e informar de la transici\u00f3n en marcha,\u201d dice la j\u00f3ven activista.<\/p>\n<p>Dutrillaux subraya que en el movimiento permea la visi\u00f3n pol\u00edtica de no esperar a que los gobiernos tengan voluntad de resolver la crisis sino de empezar la transici\u00f3n desde los pueblos y las comunidades con las propias fuerzas. Y aclara:<\/p>\n<p>\u201cQueremos una transici\u00f3n lo m\u00e1s pac\u00edfica posible aunque de todas formas vamos a estrellarnos con un muro si no cambiamos. Buscamos una transici\u00f3n lo m\u00e1s agradable que se pueda, en vez de ir a golpear el muro con nuestras cabezas. Estamos en un proceso de adaptaci\u00f3n activa y conciente.\u201d<\/p>\n<p>Ella explica la notable presencia de tantos j\u00f3venes en el movimiento: \u201cEn Europa tenemos muchos viejos ya jubilados, que hicieron las luchas revolucionarias de los a\u00f1os sesenta y setenta. Ahora hay un nuevo tipo de movilizaci\u00f3n militante que ha nacido porque yo creo que el mensaje proyectado es inspirador, alegre y ofrece cambios posibles. Como el lema que Attac (otra organizaci\u00f3n integrante de la coalici\u00f3n) ha logrado difundir y colocar\u00a0en los foros sociales mundiales: <em>Otro mundo es posible<\/em>. Ese es tambi\u00e9n el mensaje de las acciones de Alternatiba.\u201d<\/p>\n<p>\u201cLos j\u00f3venes \u2014sostiene\u2014 tenemos m\u00e1s utop\u00eda y necesitamos creer en la posibilidad del cambio, pero si vas a un grupo militante en el que todos est\u00e1n diciendo: \u2018ya hicimos el intento y no se puede cambiar nada\u2019, pues eso no te motiva y no vas a entrar con ellos.\u00a0Aqu\u00ed demostramos que el cambio es posible, y enseguida hacemos una fiesta.\u201d<\/p>\n<p>\u201cMuchas organizaciones hacen actividades, conferencias muy serias de las que sales muy deprimido. Pero nosotros hacemos todo: conferencias serias pero tambi\u00e9n llevamos gente que te invita a hacer algo concreto por el planeta. Y luego la fiesta. Todo en el mismo paquete.\u201d<\/p>\n<p>Tom Kucharz, de Ecologistas en Acci\u00f3n, venido a la aldea global desde Madrid, coincide en este punto:<\/p>\n<p>\u201cEstamos en la b\u00fasqueda de ideas que empoderen, que inspiren y que muestren la construcci\u00f3n de alternativas en el mediano y largo plazo, y tal vez por eso el movimiento que tiene ese nombre, Alternatiba, con b, que ha surgido en el Pa\u00eds Vasco franc\u00e9s. De repente tiene tanta gente joven que se aglutina porque se siente atra\u00edda por un discurso que no enfatiza tanto los <em>anti<\/em>, contra REDD o contra las falsas soluciones, o contra los combustibles f\u00f3siles, sino que estamos ya en un proceso de construcci\u00f3n de otro sistema.\u201d<\/p>\n<p>Explica que ahora mismo hay muchas transiciones en marcha, en el sector educativo, en el campesino, en el sector productivo, pero la brecha entre el mundo rural y el urbano\u00a0es todav\u00eda muy grande. En la mega ciudad es mucho m\u00e1s dif\u00edcil construir alternativas porque el capitalismo ha individualizado tanto los problemas como la b\u00fasqueda de soluciones.<\/p>\n<p>Kucharz considera que la transici\u00f3n energ\u00e9tica est\u00e1 presente en muchos pa\u00edses. Ah\u00ed est\u00e1 la lucha contra el extractivismo y la construcci\u00f3n de otro modelo que no dependa de la depredaci\u00f3n; tambi\u00e9n las monedas locales y la creaci\u00f3n de sistemas financieros alternativos, o el cooperativismo, las cajas populares de ahorro y cr\u00e9dito y cooperativas que incursionan en la generaci\u00f3n de energ\u00edas renovables.<\/p>\n<p>Seg\u00fan \u00e9l, el modelo m\u00e1s desarrollado es la agroecolog\u00eda para la soberan\u00eda alimentaria, tal vez porque responde a la necesidad m\u00e1s inmediata y porque, como en el tema energ\u00e9tico, es un poco m\u00e1s f\u00e1cil llevar a cabo esa transici\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201cEn el sector de servicios estamos tambi\u00e9n notando transiciones. Hay cada vez m\u00e1s mercados de econom\u00eda social y solidaria, con cambios importantes. Y creo que tambi\u00e9n aqu\u00ed ha estado muy presente la cultura&#8211;una cultura contrahegem\u00f3nica, que no busca beneficios econ\u00f3micos sino acompa\u00f1ar las luchas y resistencias.\u201d<\/p>\n<p>\u201cY tal vez una de las cosas m\u00e1s importantes que estamos viendo es que los sindicatos est\u00e1n cada vez m\u00e1s comprometidos con el cambio de modelo. Aqu\u00ed en la aldea ha estado presente el movimiento sindical y nos ha dejado su reflexi\u00f3n de abandonar las metas del crecimiento y del desarrollo infinito, tema que est\u00e1 cobrando mucha importancia dentro del sindicalismo y eso es para agradecer a mujeres y hombres que participan en esa lucha.\u201d<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-17927\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/2-300x199.jpg\" alt=\"2\" width=\"300\" height=\"199\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/2-300x199.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/2-1024x678.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Dutrillaux cuenta que en el caso de las energ\u00edas renovables han impulsado colectivos de habitantes de un territorio determinado para desarrollar energ\u00edas limpias mediante proyectos cooperativos. Y esto en Francia va completamente en contra de una estrategia de centralizaci\u00f3n energ\u00e9tica impuesta inmediatamente despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial, que impuls\u00f3 la energ\u00eda nuclear como la soluci\u00f3n. La centralizaci\u00f3n m\u00e1s extrema que puede haber, por sus implicaciones armamentistas.<\/p>\n<p>\u201cEn Francia tenemos un estado social que gestiona hospitales, escuelas y que se ocupa de todo un poco, y la generaci\u00f3n de energ\u00eda es tambi\u00e9n tema del estado\u201d, explica.<\/p>\n<p>\u201cPero nosotros decimos: vamos a invertir un poco de nuestro propio dinero en producir electricidad. En lugar de poner el dinero en un banco, lo pondremos en un proyecto que tenga un sentido. Puede ser tambi\u00e9n poner un poco de dinero para ayudar a un paisano que quiere comprar una tierra.\u201d<\/p>\n<p>Por ejemplo, un grupo de once amigos reci\u00e9n egresados de la escuela de agricultura est\u00e1n ahora en la fase final de su proyecto de instalaci\u00f3n agropecuaria. Han comprado una finca grande para hacer producci\u00f3n ecosist\u00e9mica, cultivando cereales para elaborar cerveza ellos mismos. Los residuos de los cereales alimentan a los cerdos cuyos excrementos sirven de abono. Es un proyecto integrado en el que los desechos de unos son insumos para otros, en una econom\u00eda circular.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s los terrenos y la instalaci\u00f3n de la finca fueron posibles gracias a un organismo llamado Terre d\u2019lien (tierra de v\u00ednculo) que recauda fondos por toda Francia para apoyar este tipo de proyectos. \u201cSe trata de organismos de la sociedad civil porque aqu\u00ed el estado s\u00f3lo apoya la agricultura industrializada.\u00a0Estamos en una fase terrible en toda Europa por pol\u00edticas agropecuarias, impulsadas sobre todo por Alemania, que corporativizan e industrializan todo, hasta la gesti\u00f3n de los bosques\u201d, se\u00f1ala Dutrillaux.<\/p>\n<p>Casi todas las leyes se expiden en el Parlamento Europeo en Bruselas. En el caso de los carburantes los europeos est\u00e1n obligados a usar en sus automotores un 20 por ciento de combustible de origen agr\u00edcola. Eso promueve un tipo de agricultura que acaba con los peque\u00f1os campesinos y concentra las tierras en manos de terratenientes modernos altamente industrializados. Hay incluso fincas de ganado vacuno para producir leche y metano, porque existe un jugoso subsidio de la Uni\u00f3n Europea para producci\u00f3n de ese gas destinado a la generaci\u00f3n de electricidad.<\/p>\n<p>\u201cSi tienes vacas y quieres reciclar el metano, est\u00e1 bien. Pero si tienes una instalaci\u00f3n ganadera para producir metano con el fin de acceder al dinero de las subvenciones, eso no sirve para resolver los problemas que ya tenemos con la explotaci\u00f3n animal industrializada que causa serios da\u00f1os al ambiente\u201d, razona Dutrillaux.<\/p>\n<p><strong>C\u00f3mo empez\u00f3 todo<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/7.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-17933\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/7-300x199.jpg\" alt=\"7\" width=\"300\" height=\"199\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/7-300x199.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/7-1024x678.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>En el principio fue Txetx Etxebery, que todav\u00eda sigue a la cabeza de Alternatiba. Se trata de un vasco sindicalista que ha luchado en el frente ambiental desde una perspectiva social. Para Claire Dutrillaux esto es importante porque hay ambientalistas que s\u00f3lo ven por los animales, los \u00e1rboles o la belleza de la naturaleza, pero para Etxebery tambi\u00e9n cuentan los seres humanos.<\/p>\n<p>\u201cHa advertido que si seguimos como vamos, tendremos guerras por los recursos naturales, y ya las tenemos, y problemas de exiliados clim\u00e1ticos, que ya tenemos, pero mucho m\u00e1s, si seguimos as\u00ed.\u00a0Es un punto de vista preocupado por el planeta pero tambi\u00e9n por la gente.\u201d<\/p>\n<p>En el Pa\u00eds Vasco franc\u00e9s naci\u00f3 la organizaci\u00f3n BIZI que ha impulsado la din\u00e1mica de Alternatiba a instancias de Etxebery, y que realiz\u00f3 su primera actividad en 2010&#8211;justo despu\u00e9s de Copenhague. Dutrillaux recuerda que hab\u00eda un peque\u00f1o grupo preocupado por el fracaso de la COP15 en Dinamarca, que en 10\/10\/10 realiz\u00f3 el primer evento Alternatiba, y ah\u00ed surgi\u00f3 el formato del movimiento.<\/p>\n<p>\u201cFue la primera Alternatiba, muy peque\u00f1a, que casi nadie habla de ella. La m\u00e1s oficial es la de 2012, una ya grande que hubo en Bayona,\u201d recuerda. \u201cCreo que la fortaleza del movimiento es haber podido conjuntar muchas fuerzas, ONG y organizaciones sociales que estaban en la desesperaci\u00f3n de ver que nada cambia. Txetx tiene una fuerza de convicci\u00f3n y tiene una visi\u00f3n sobre las cosas bellas que podemos hacer al transformar el mundo afrontando la necesidad del cambio de manera propositiva.\u201d<\/p>\n<p>La Coalici\u00f3n Clima 21 surgi\u00f3 en Francia en 2014 y ha sabido mantener durante m\u00e1s de un a\u00f1o y medio una conformaci\u00f3n muy compleja, de muchos actores, de movimientos diversos, desde los m\u00e1s anticapitalistas hasta organizaciones de cooperaci\u00f3n m\u00e1s tradicionales, respetando las diferencias ideol\u00f3gicas, y las t\u00e1cticas y estrategias de cada quien.<\/p>\n<p>Esto ha sido posible porque ha habido consensos b\u00e1sicos sobre los que se ha trabajado en este breve lapso de construcci\u00f3n del proceso franc\u00e9s. El principal es que se tiene muy claro que la cumbre oficial no dar\u00e1 salidas ni respuestas eficaces a la emergencia clim\u00e1tica.<\/p>\n<p>As\u00ed la coalici\u00f3n ha utilizado el proceso de la COP21 no tanto para esperar que los gobiernos acuerden algo \u00fatil sino para fortalecer los propios movimientos sociales y de resistencia.<\/p>\n<p>En ese sentido, ha logrado radicalizar un poco a los sectores no tan anticapitalistas que la integran, afirma Kucharz. \u201cSe han dado tambi\u00e9n procesos como el de Attac y movimientos sociales, en los que hay una cr\u00edtica de fondo al capitalismo pero adem\u00e1s se busca empoderar a los movimientos y las personas al construir las alternativas desde los pueblos y las ciudades.\u201d<\/p>\n<p>\u201cEl proceso ha tenido un recorrido muy interesante de acciones de desobediencia civil, como por ejemplo la confiscaci\u00f3n de sillas a los bancos para denunciar el fraude fiscal, las inversiones criminales en los combustibles f\u00f3siles y la complicidad de las instituciones financieras en las causas estructurales de la crisis clim\u00e1tica. Tambi\u00e9n est\u00e1n los actos que Alternatiba ha generado en diferentes ciudades grandes de Francia, donde han acudido decenas de miles de personas.\u201d<\/p>\n<p>Kucharz hace el recuento de alternativas desde la agroecolog\u00eda, desde la Confederation Paysanne, de La V\u00eda Campesina, hasta las apuestas por el cambio del modelo de producci\u00f3n y consumo y energ\u00e9tico. \u201cAqu\u00ed en Francia recientemente hubo luchas muy importantes contra el <em>fracking<\/em> que han logrado su prohibici\u00f3n. Tambi\u00e9n la confluencia de luchas sindicales, campesinas y ecologistas, por ejemplo para impedir la construcci\u00f3n de un nuevo aeropuerto en Notre Dame des Landes.<\/p>\n<p>Todas estas luchas han ayudado a fortalecer a la Coalici\u00f3n Clima 21. Para Kucharz, Montreuil y su aldea global son un momento m\u00e1s de esa construcci\u00f3n de confluencias entre diferentes actores con muy claras diferencias. \u201cEstamos aqu\u00ed dejando claro que nada es neutral sino que se est\u00e1n haciendo apuestas pol\u00edticas alternativas y obviamente se tiene claro que hay que cambiar tambi\u00e9n el poder pol\u00edtico.\u201d<\/p>\n<p>Reconoce que quiz\u00e1s no hay a\u00fan una reflexi\u00f3n al respecto. Justo hoy tienen lugar elecciones locales y regionales en Francia y seg\u00fan los sondeos hay un crecimiento de la extrema derecha. No hay un an\u00e1lisis desde los movimientos sobre c\u00f3mo este proceso de lucha de alternativas al sistema capitalista tambi\u00e9n responde a una crisis de la izquierda en Francia y al peligroso aumento del Frente Nacional de Marine Le Pen.<\/p>\n<p><strong>El balance<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/9.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-17931 alignright\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/9-300x199.jpg\" alt=\"9\" width=\"300\" height=\"199\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/9-300x199.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/9-1024x678.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Seg\u00fan Kucharz la Aldea Global de las Alternativas ha sido un encuentro muy internacionalista, muy diverso, han estado representadas las comunidades m\u00e1s afectadas por la crisis clim\u00e1tica de \u00c1frica, Am\u00e9rica Latina y Asia. \u201cHa habido actividades muy bien preparadas y muy importantes.\u201d<\/p>\n<p>Por ejemplo, Naomi Klein y 350.org organizaron un juicio a Exxon Mobil, una de las grandes empresas petroleras estadunidenses. Consiguieron testimonios desgarradores de comunidades impactadas por las actividades de la corporaci\u00f3n en Finlandia, Alaska, Nigeria, planteando la necesidad de llevar a los criminales clim\u00e1ticos ante cortes internacionales.<\/p>\n<p>El auditorio repleto albergaba a medio millar de personas cuando el juicio fue iniciado por Naomi Klein, la canadiense autora de best sellers inspiradores de luchas altermundistas (su m\u00e1s reciente: Esto lo cambia todo. El capitalismo contra el clima), y el activista estadunidense Bill McKibben, n\u00e9mesis de las corporaciones de combustibles f\u00f3siles, y autor del ensayo <em>La terrible nueva matem\u00e1tica del calentamiento global<\/em>. La petrolera fue declarada inapelablemente culpable.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n ha servido Montreuil para que algunos movimientos tengan espacios de convergencia en la lucha por el agua y la tierra, en comercio y clima y la lucha contra las trasnacionales. \u201cEste fue un encuentro de contenidos, de intercambios culturales, de mostrar que hay un polo de la sociedad civil que no cree en el proceso de la COP21 y que no est\u00e1 sentado esperando a que salga algo del otro lado sino que est\u00e1 metido en la construcci\u00f3n de alternativas, vinculando muchas luchas contra el sistema capitalista con la lucha por la justicia clim\u00e1tica.\u201d<\/p>\n<p>\u201cSe sinti\u00f3 una energ\u00eda muy especial cuando se hizo la asamblea de las 196 sillas que fueron confiscadas en los bancos en estos \u00faltimos meses por una campa\u00f1a coordinada para denunciar el fraude fiscal de los bancos y la hipocres\u00eda de que no hay dinero para el fondo verde del clima.<\/p>\n<p>\u201cY se habl\u00f3 mucho, tanto aqu\u00ed en la Aldea de las Alternativas como en la cumbre de la sociedad civil, de una transici\u00f3n ecol\u00f3gica justa. Y se sabe que hay suficiente dinero para financiar esa transici\u00f3n justa que podr\u00eda suponer un cambio del modelo.\u201d<\/p>\n<p>Algunos activistas de otros pa\u00edses han tra\u00eddo una propuesta que se est\u00e1 discutiendo que consiste en aprovechar lo que ha logrado la coalici\u00f3n francesa, esa diversidad ideol\u00f3gica de los actores, sin tener un manifiesto com\u00fan y sin imponer al otro l\u00edneas de pensamiento, para lanzar el movimiento a escala global. \u201cNo s\u00e9 si esto ser\u00eda \u00fatil o posible a nivel internacional \u2014dice Kucharz\u2014, no lo he reflexionado suficientemente. S\u00e9 que estamos en un momento de cierta fragmentaci\u00f3n de los movimientos populares en muchos pa\u00edses y eso dificulta tener mayor fuerza, incidencia y la posibilidad de cambiar las relaciones de poder, pero no tengo claro que el ejemplo franc\u00e9s pueda servir para aglutinar diferentes redes y movimientos internacionales.\u201d<\/p>\n<p>Destaca que en la construcci\u00f3n del movimiento global hacia el futuro \u201cva a desaparecer el referente de las cumbres oficiales, porque cada vez m\u00e1s gente tiene claro que se trata de un camino fracasado y el tiempo que se pierde ah\u00ed se resta en la movilizaci\u00f3n y en las alternativas.\u201d<\/p>\n<p>\u201cPor lo tanto, creo que estamos en un buen camino al fortalecer los movimientos y este tipo de espacios pero tenemos que reflexionar m\u00e1s qu\u00e9 nombre le damos, porque igual lo de \u2018justicia clim\u00e1tica\u2019 o el ejemplo de la Coalici\u00f3n Clima 21 nos pueden servir metodol\u00f3gicamente para algunos aprendizajes, porque lo han hecho muy bien las organizaciones francesas.\u201d<\/p>\n<p>\u201cComo parte de Ecologistas en Acci\u00f3n, que hemos acompa\u00f1ado como muchos otros aliados internacionales a la Coalici\u00f3n Clima 21 desde agosto del 2014, estoy bastante impresionado y agradecido de la enorme capacidad organizativa que han tenido los movimientos y organizaciones de Francia para desarrollar este espacio. Uno se ha sentido muy bien acogido aqu\u00ed y ha habido una energ\u00eda muy especial y ahora estamos preparando la acci\u00f3n para el 12 de diciembre, ojal\u00e1 que tambi\u00e9n salga muy bien\u201d, concluye Kucharz.<\/p>\n<p>Entre los inspiradores del movimiento clim\u00e1tico franc\u00e9s, de acuerdo con Claire Dutrillaux, se encuentra Gandhi y sus tesis de desobediencia civil pac\u00edfica, pero muchas influencias se pueden rastrear desde Mayo del 68 hasta la Comuna de Par\u00eds. O en Iv\u00e1n Ilich y la desescolarizaci\u00f3n. Una musa actual ha sido Vandana Shiva.<\/p>\n<p>\u201cCada uno tiene sus autores. Es que somos algo intelectuales en Francia y nos sobran las referencia pol\u00edticas \u2014dice, riendo\u2014, y luego tenemos una especie de Gandhi peque\u00f1o aqu\u00ed, se llama Pierre Rabhi, un paisano que ha venido del norte de \u00c1frica que tiene una extensa reflexi\u00f3n sobre la educaci\u00f3n alternativa. Es como poeta y campesino y ha construido una finca experimental agroecol\u00f3gica donde capacita sobre soberan\u00eda alimentaria.\u201d<\/p>\n<p><em><strong>Enviado desde Paris<\/strong>. <\/em><em>Alfredo Acedo es periodista, comunicador y asesor de la\u00a0Uni\u00f3n Nacional de Organizaciones Regionales\u00a0Campesinas Aut\u00f3nomas (UNORCA), de M\u00e9xico, integrante de La V\u00eda Campesina. Colabora con el Programa de las Am\u00e9ricas, <a href=\"https:\/\/www.americas.org\/es\">www.americas.org\/es<\/a>.\u00a0<em>Esta nota forma parte de la serie \u201cCr\u00f3nicas de la COP\u201d.<\/em><\/em><\/p>\n<p><strong style=\"line-height: 1.5;\">Para m\u00e1s informaci\u00f3n:<\/strong><\/p>\n<p>\u201cCon el acuerdo de Par\u00eds arder\u00e1 el planeta\u201d<br \/>\n<a href=\"https:\/\/www.americas.org\/es\/archives\/17713\">https:\/\/www.americas.org\/es\/archives\/17713<\/a><\/p>\n<p>Los movimientos sociales en Par\u00eds se niegan ser da\u00f1os colaterales a las medidas de seguridad<br \/>\n<a href=\"https:\/\/www.americas.org\/es\/archives\/17689\">https:\/\/www.americas.org\/es\/archives\/17689<\/a><\/p>\n<p>La COP21 en Par\u00eds, el d\u00eda anterior<br \/>\n<a href=\"https:\/\/www.americas.org\/es\/archives\/17617\">https:\/\/www.americas.org\/es\/archives\/17617<\/a><\/p>\n<p>Desaf\u00edos de la COP21 y los movimientos sociales<br \/>\n<a href=\"https:\/\/www.americas.org\/es\/archives\/17018\">https:\/\/www.americas.org\/es\/archives\/17018<\/a><\/p>\n<p>Desaf\u00edos de la COP21 Par\u00eds y los movimientos clim\u00e1ticos<br \/>\n<a href=\"https:\/\/www.americas.org\/es\/archives\/15377\">https:\/\/www.americas.org\/es\/archives\/15377<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hay alternativas al cambio clim\u00e1tico provocado por la industrializaci\u00f3n basada en el petr\u00f3leo, y est\u00e1n al alcance de la gente, como parte de una transici\u00f3n a la era postcapitalista que ya est\u00e1 en marcha.<\/p>\n","protected":false},"author":258,"featured_media":17929,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[5094,4912,4915],"tags":[],"coauthors":[],"class_list":["post-17953","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-medio-ambiente","category-movimientos-sociales","category-tierra"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17953","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/258"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17953"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17953\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17980,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17953\/revisions\/17980"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/17929"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17953"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17953"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17953"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=17953"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}