{"id":18096,"date":"2015-12-21T16:19:31","date_gmt":"2015-12-21T21:19:31","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cipamericas.org\/?p=18096"},"modified":"2015-12-21T16:19:31","modified_gmt":"2015-12-21T21:19:31","slug":"35-anos-despues-del-asesinato-de-las-religiosas-maryknoll-en-el-salvador-organizaciones-exigen-justicia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/35-anos-despues-del-asesinato-de-las-religiosas-maryknoll-en-el-salvador-organizaciones-exigen-justicia\/","title":{"rendered":"35 a\u00f1os despu\u00e9s del asesinato de las religiosas Maryknoll en El Salvador, organizaciones exigen justicia"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_18105\" aria-describedby=\"caption-attachment-18105\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-18105\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/maryknoll-asesinadas-300x170.jpg\" alt=\"Fotograf\u00edas de las cuatro religiosas asesinadas en El Salvador en diciembre de 1980.\" width=\"300\" height=\"170\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/maryknoll-asesinadas-300x170.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/maryknoll-asesinadas.jpg 600w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-18105\" class=\"wp-caption-text\">Fotograf\u00edas de las cuatro religiosas asesinadas en El Salvador en diciembre de 1980.<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Han pasado 35 a\u00f1os del <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">cruel asesinato de cuatro religiosas estadounidenses a manos de la Fuerza Armada de El Sa<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">lvador. Durante la conmemoraci\u00f3n de la muerte de las religiosas, organizaciones sociales exigieron que el Estado salvadore\u00f1o reabra el caso, investigue y condene a los jefes militares que en 1980 ordenaron y respaldaron el crimen que conmocion\u00f3 al pa\u00eds y a la comunidad internacional.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pese a que dos a\u00f1os despu\u00e9s del asesinato un juzgado salvadore\u00f1o conden\u00f3 a cuatro soldados que participaron en el crimen, que incluy\u00f3 <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">torturas y violaci\u00f3n,<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"> contra las religiosas estadounidenses, muchos consideran que la impunidad en el caso Maryknoll contin\u00faa porque los altos mandos militares que dieron las \u00f3rdenes de asesinar a las mujeres nunca estuvieron en el banquillo de los acusados.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cLa Fiscal\u00eda debe cumplir su papel y abrir una investigaci\u00f3n para evitar que se siga promoviendo la impunidad en el pa\u00eds. El Estado salvadore\u00f1o contin\u00faa teniendo una deuda al no investigar y castigar a los responsables del asesinato de las cuatro religiosas\u201d, dijo en conferencia de prensa el procurador de Derechos Humanos de \u00a0El Salvador, David Morales.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">De acuerdo a las declaraciones del procurador, los mandos militares del Estado Mayor y del Ministerio de la Defensa supieron del crimen, facilitaron las condiciones para que este se cometiera y protegieron a los oficiales que dieron la orden de asesinar a las religiosas en las afueras de San Salvador el 2 de diciembre de 1980. <\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_18102\" aria-describedby=\"caption-attachment-18102\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-18102\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/conferencia-maryknoll-300x169.jpg\" alt=\"Representantes de la Congregaci\u00f3n Maryknoll, Clair White y procurador de Derechos Humanos, David Morales, en conferencia de prensa para exigir justicia por el asesinato de las religiosas.\" width=\"300\" height=\"169\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/conferencia-maryknoll-300x169.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/conferencia-maryknoll-768x432.jpg 768w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/conferencia-maryknoll.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-18102\" class=\"wp-caption-text\">Representantes de la Congregaci\u00f3n Maryknoll, Clair White y procurador de Derechos Humanos, David Morales, en conferencia de prensa para exigir justicia por el asesinato de las religiosas.<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Con la condena de los cuatro soldados en 1982 el Estado salvadore\u00f1o cerr\u00f3 el caso y desde entonces no se habla m\u00e1s sobre el crimen. El Ministerio de la Defensa Nacional ha reiterado p\u00fablicamente en varias ocasiones que los documentos sobre cr\u00edmenes ocurridos durante la guerra civil en El Salvador son parte de un archivo privado y clasificado que le pertenece al Estado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&#8220;Estamos aqu\u00ed para honrar la memoria de las cuatro mujeres que fueron asesinadas cruelmente por la Guardia Nacional, apoyada por el gobierno de Estados Unidos en 1980. Estoy conmovida de estar aqu\u00ed exigiendo que haya justicia por las cuatro religiosas para que se esclarezca este crimen tan brutal&#8221;, dijo Clair White, hija del exembajador de Estados Unidos en El Salvador, Robert White, entre 1980 y 1981, <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">qui\u00e9n falleci\u00f3 este a\u00f1o.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El exembajador White exigi\u00f3 al Gobierno salvadore\u00f1o la investigaci\u00f3n del caso, y advirti\u00f3 a dos de las religiosas una noche antes del crimen, \u201ccenaron en casa con mi familia esa noche y al terminar mi padre hablo con ellas. Mi padre les dijo que hab\u00eda un plan para asesinarlas y les pidi\u00f3 que regresaran a Estados Unidos, pero ellas dijeron que deb\u00edan quedarse en El Salvador cumpliendo con su trabajo de servicio\u201d, dijo la hija del exdiplom\u00e1tico.<\/span><\/p>\n<p><b>El horrendo crimen<\/b><\/p>\n<figure id=\"attachment_18101\" aria-describedby=\"caption-attachment-18101\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-18101\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/condenados-por-monjas-300x169.jpg\" alt=\" Los cinco soldados que fueron condenados en 1982 por el asesinato de las religiosas durante el juicio en su contra.\" width=\"300\" height=\"169\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/condenados-por-monjas-300x169.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/condenados-por-monjas.jpg 600w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-18101\" class=\"wp-caption-text\">Los cinco soldados que fueron condenados en 1982 por el asesinato de las religiosas durante el juicio en su contra.<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Las cuatro religiosas asesinadas, trabajaron varios a\u00f1os en Nicaragua y El Salvador apoyando a v\u00edctimas de la guerra en zonas conflictivas. Maura Elizabeth Clarke, de Belle Harbour, New York, hab\u00eda estado 20 a\u00f1os en Nicaragua y hab\u00eda escrito en su diario personal que &#8220;como americanas, tenemos una responsabilidad con lo que pasa en Am\u00e9rica Latina&#8221;. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ita Catherine Ford, de 40 a\u00f1os origianaria de Brooklyn, New York, sirvi\u00f3 como misionera en Bolivia, Chile y El Salvador. Dorothy Kazel, 49 a\u00f1os de Cleeveland, Ohio y la laica Jean Donovan, 27 a\u00f1os, tambi\u00e9n de Cleeveland realizaban tareas de asistencia en comunidades pobres en la zona norte y central de El Salvador, durante 1980, uno de los a\u00f1os m\u00e1s violentos de la guerra civil salvadore\u00f1a.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Maura Clarke e Ita Ford, llegaron para trabajar a El Salvador el mismo d\u00eda del asesinato del obispo m\u00e1rtir Oscar Arnulfo Romero, el 24 de marzo de 1980, poco tiempo despu\u00e9s se reunieron con las otras dos religiosas Maryknoll. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Aunque en ese per\u00edodo hab\u00edan incrementado los asesinatos de sacerdotes y religiosas cometidos por grupos paramilitares y de derecha en el pa\u00eds, las misioneras decidieron continuar con su labor de servicio a los pobres y se dedicaban desde entonces a trasladar v\u00edveres, ropa y art\u00edculos de primera necesidad para los afectados por el conflicto armado entre los departamentos de La Libertad y Chalatenango, este \u00faltimo fuertemente golpeado por la guerra.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">A finales de noviembre de 1980, Maura Clarke e Ita Ford salieron del pa\u00eds para participar en el congreso de las religiosas Meryknoll que se realiz\u00f3 en Managua, Nicaragua y al regresar a El Salvador se encontraron con Jean Donovan y Dorothy Kazel en el aeropuerto salvadore\u00f1o.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">De acuerdo a algunos documentos que present\u00f3 el exembajador White durante las investigaciones, la Fuerza Armada salvadore\u00f1a hab\u00eda seguido los pasos de las religiosas durante meses y en los documentos a los que tuvo acceso el exembajador constaba que los militares salvadore\u00f1os afirmaron que las Maryknoll eran parte de un plan que ten\u00eda el grupo guerrillero Fuerzas Populares de Liberaci\u00f3n para realizar un ataque.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El vuelo en que regresaban Maura e Ita se retras\u00f3 varias horas. A eso de las ocho de la noche cuando las religiosas se encontraron en el lobby del aeropuerto, dos soldados informaron a un superior que las mujeres hab\u00edan llegado al pa\u00eds y que se hab\u00edan reunido con las dos religiosas para trasladarse hacia San Salvador.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En la carretera hacia San Salvador, el veh\u00edculo en el que conduc\u00edan las religiosas fue detenido en un reten militar. Cuatro soldados, vestidos de civil, les dijeron a las mujeres que deb\u00edan acompa\u00f1arlas y se las llevaron en un veh\u00edculo militar hacia Rosario de la Paz, una zona rural del departamento de La Paz.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_18103\" aria-describedby=\"caption-attachment-18103\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-18103\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/cuerpos-maryknoll-300x197.jpg\" alt=\"Exhumaci\u00f3n de los cuerpos de las religiosas, 4 de diciembre de 1980 en San Juan Nonualco, La Paz, El Salvador.\" width=\"300\" height=\"197\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/cuerpos-maryknoll-300x197.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/cuerpos-maryknoll-768x504.jpg 768w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/cuerpos-maryknoll.jpg 900w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-18103\" class=\"wp-caption-text\">Exhumaci\u00f3n de los cuerpos de las religiosas, 4 de diciembre de 1980 en San Juan Nonualco, La Paz, El Salvador.<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Los documentos y las investigaciones del caso concluyeron que ah\u00ed las cuatro religiosas fueron torturadas cruelmente, violadas y asesinadas brutalmente una por una. Uno de los soldados que fue condenado por el crimen dijo en su declaraci\u00f3n que la orden dada por los jefes militares era \u201cmatarlas pero antes hacer que la pasaran muy mal\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Al d\u00eda siguiente, el sacerdote estadounidense Paul Schidler inform\u00f3 al exembajador White sobre la desaparici\u00f3n de las religiosas y el hallazgo del veh\u00edculo en el que conduc\u00edan, el carro hab\u00eda sido quemado en otro lugar en las afueras de la capital salvadore\u00f1a. El exembajador y varios funcionarios del gobierno estadounidense pidieron directamente al ministro de Defensa, Guillermo Garc\u00eda y al director de la Polic\u00eda Nacional, Reynaldo L\u00f3pez Nuila para que buscaran a las religiosas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Sin embargo, el 4 de diciembre a eso de las diez de la ma\u00f1ana, el embajador White recibi\u00f3 una llamada del obispo cat\u00f3lico Arturo Rivera y Damas para informarle que hab\u00edan encontrado los cuerpos de las religiosas. La Iglesia Cat\u00f3lica cre\u00f3 una comisi\u00f3n especial para ir al lugar junto con un grupo de monjas Maryknoll para reconocer los cuerpos que fueron enterrados en una fosa com\u00fan porque no los reconocieron.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Un juez de Santiago Nonualco, orden\u00f3 la exhumaci\u00f3n de los cuerpos para que los cad\u00e1veres de las religiosas fueran reconocidos. Unas semanas despu\u00e9s de la exhumaci\u00f3n, el juez que orden\u00f3 la diligencia, fue secuestrado cuando se transportaba en un bus del transporte p\u00fablico para ser asesinado. Al d\u00eda siguiente las autoridades informaron que encontraron su cuerpo en una zona rural de la capital.<\/span><\/p>\n<p><b>Un caso sin justicia<\/b><\/p>\n<figure id=\"attachment_18104\" aria-describedby=\"caption-attachment-18104\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-18104\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/garcia-casanova-300x150.jpg\" alt=\"Los generales se\u00f1alados por el asesinato de las religiosas durante sus procesos de deportaci\u00f3n. A la izquierda Garc\u00eda y a la derecha Vides Casanova.\" width=\"300\" height=\"150\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/garcia-casanova-300x150.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/garcia-casanova.jpg 600w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-18104\" class=\"wp-caption-text\">Los generales se\u00f1alados por el asesinato de las religiosas durante sus procesos de deportaci\u00f3n. A la izquierda Garc\u00eda y a la derecha Vides Casanova.<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El exembajador White presion\u00f3 para que el gobierno del presidente Duarte iniciara la investigaci\u00f3n por el asesinato de las cuatro religiosas y detuviera a los oficiales que hab\u00edan dado la orden de matar a las Maryknoll \u201ca la brevedad posible\u201d. Estados Unidos cort\u00f3 la ayuda que daba al pa\u00eds y le advirti\u00f3 al presidente salvadore\u00f1o que de no detener a los responsables no recibir\u00eda m\u00e1s apoyo estadounidense.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En mayo de 1982 fueron detenidos cuatro soldados y un oficial de la Fuerza Armada se\u00f1alados como los responsables del asesinato de las cuatro religiosas. Documentos desclasificados de Estados Unidos a los que tuvo acceso el Programa de las Am\u00e9ricas dicen que el sargento Luis Colindres Alem\u00e1n, estuvo a cargo de la operaci\u00f3n para asesinar a las estadounidenses y adem\u00e1s se\u00f1alan a dos altos jefes del Estado Mayor Militar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Los cabos Margarito P\u00e9rez Nieto y Alirio Elber Orantes, fueron quienes informaron de la llegada de las religiosas al aeropuerto de El Salvador el 2 de diciembre de 1980. El exembajador White exigi\u00f3 al Gobierno salvadore\u00f1o que se incluyera el testimonio de estos dos soldados porque fueron quienes se comunicaron con el oficial al mando de la operaci\u00f3n para asesinar a las religiosas. Sin embargo, ambos fueron asesinados poco tiempo despu\u00e9s que iniciaron las pesquisas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Durante el proceso judicial, los soldados Carlos Joaqu\u00edn Contreras Palacios, Francisco Orlando Contreras, Jos\u00e9 Roberto Moreno Canjura, Daniel Canales Ram\u00edrez y Salvador Rivera Franco, fueron condenados por el asesinato de las religiosas Maryknoll. En el juicio se determin\u00f3 que estos hombres fueron quienes se llevaron a las mujeres hasta el sitio donde las asesinaron y tambi\u00e9n participaron en las torturas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Sin embargo, ocho a\u00f1os despu\u00e9s los soldados Ram\u00edrez y Moreno quedaron en libertad por buen comportamiento. El resto, quienes confirmaron que fue el sargento Colindres Alem\u00e1n fue quien orden\u00f3 el asesinato, cumplieron con su pena de 30 a\u00f1os en una c\u00e1rcel com\u00fan en San Salvador, pero no hay m\u00e1s rastro de ellos. Los oficiales al mando del Ministerio de la Defensa y del Estado Mayor nunca fueron alcanzados porque la Ley de Amnist\u00eda vigente en El Salvador les ampara.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En documentos y cables de la Embajada de Estados Unidos en El Salvador que fueron liberados despu\u00e9s de la investigaci\u00f3n del crimen de las cuatro religiosas Maryknoll, a los que tuvo acceso el Programa de las Am\u00e9ricas, y reclasificados para que los familiares de las v\u00edctimas no pudieran analizarlos, se se\u00f1al\u00f3 a dos jefes del Estado Mayor Conjunto de la Fuerza Armada salvadore\u00f1a como los responsables de ordenar el crimen.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_18106\" aria-describedby=\"caption-attachment-18106\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-18106\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/vides-casanova-deportado-300x210.jpg\" alt=\"El exdirector de la Guardia Nacional mientras era trasladado para su deportaci\u00f3n desde Estados Unidos.\" width=\"300\" height=\"210\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/vides-casanova-deportado-300x210.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/vides-casanova-deportado.jpg 312w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-18106\" class=\"wp-caption-text\">El exdirector de la Guardia Nacional mientras era trasladado para su deportaci\u00f3n desde Estados Unidos.<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Guillermo Garc\u00eda, ministro de Defensa, y Eugenio Vides Casanova, jefe de la Guardia Nacional entre 1979 y 1983 fueron los oficiales se\u00f1alados en los documentos y tambi\u00e9n en el informe de la Comisi\u00f3n de la Verdad que investig\u00f3 cr\u00edmenes que ocurrieron durante la guerra civil. Ambos emigraron a Estados Unidos en 1989 donde se instalaron como residentes en el estado de Florida.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En 2000, un grupo de abogados contratados por familiares de las religiosas demandaron penalmente a los generales Guillermo Garc\u00eda y Eugenio Vides Casanova pero fueron declarados inocentes por la corte de Florida. En 2003 la Corte Suprema de Estados Unidos neg\u00f3 la apelaci\u00f3n de los abogados demandantes. Dos a\u00f1os despu\u00e9s en otro juicio, ambos generales fueron condenados por la misma corte a pagar $54 millones a tres v\u00edctimas de tortura de la guerra civil.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En 2009, ambos militares retirados fueron notificados sobre su proceso de deportaci\u00f3n por haber cometido y asistido cr\u00edmenes de guerra y violaciones a derechos humanos sin denunciar ninguno de los casos. Vides Casanova fue detenido en marzo de 2015 en su residencia en Palm Coast, Florida y deportado un mes despu\u00e9s hacia El Salvador. Garc\u00eda perd\u00edo recientemente la batalla legal para mantener su residencia en Estados Unidos y est\u00e1 a la espera de su deportaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&#8220;Estamos aqu\u00ed para recordar el trabajo, la entrega y la pasi\u00f3n de las cuatro hermanas m\u00e1rtires que fueron asesinadas hace 35 a\u00f1os. Despu\u00e9s de tantos a\u00f1os su legado sigue con nosotros y por eso estamos aqu\u00ed para honrar ese legado y para pedir que se haga justicia&#8221;, dijo Mary Beiley de la congregaci\u00f3n Maryknoll.<\/span><\/p>\n<p><em><strong>Carmen Rodr\u00edguez<\/strong>, es periodista en San Salvador, El Salvador, y tiene cinco a\u00f1os de experiencia en el periodismo digital. Su especializaci\u00f3n es\u00a0el tema de Seguridad y Judicial y ha sido colaboradora para el Programa de las Am\u00e9ricas desde 2014.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Han pasado 35 a\u00f1os del cruel asesinato de cuatro religiosas estadounidenses a manos de la Fuerza Armada de El Salvador. Durante la conmemoraci\u00f3n de la muerte de las religiosas, organizaciones sociales exigieron que el Estado salvadore\u00f1o reabra el caso, investigue y condene a los jefes militares que en 1980 ordenaron y respaldaron el crimen que conmocion\u00f3 al pa\u00eds y a la comunidad internacional.<\/p>\n","protected":false},"author":373,"featured_media":18105,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[4884,4916,4915],"tags":[4922],"coauthors":[],"class_list":["post-18096","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-democracia","category-derechos-humanos","category-tierra","tag-centroamerica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18096","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/373"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18096"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18096\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":18108,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18096\/revisions\/18108"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/18105"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18096"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18096"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18096"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=18096"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}