{"id":1815,"date":"2009-06-08T16:48:07","date_gmt":"2009-06-08T16:48:07","guid":{"rendered":"http:\/\/cipamericas.org\/?p=1815"},"modified":"2020-10-07T10:33:12","modified_gmt":"2020-10-07T15:33:12","slug":"6183","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/6183\/","title":{"rendered":"Radio Atipiri: Comunicaci\u00f3n popular en El Alto"},"content":{"rendered":"<p><b>El camino de La Paz hacia El Alto sube en una serie de vueltas que atraviesan una barranca roja. No puede ser de otra manera: el ascenso por la monta\u00f1a es casi vertical, dejando abajo la ciudad colonial para llegar de pronto al Altiplano, a m\u00e1s de 4,000 metros de altura.<\/b><\/p>\n<table style=\"height: 15px;\" width=\"5\" align=\"left\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<figure id=\"attachment_51975\" aria-describedby=\"caption-attachment-51975\" style=\"width: 380px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-51975\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2009\/06\/Captura-de-Pantalla-2020-10-07-a-las-10.21.07-e1602084318950.jpeg\" alt=\"\" width=\"380\" height=\"235\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-51975\" class=\"wp-caption-text\">Taller para reporteras populares<\/figcaption><\/figure>\n<p>El viento avanza a paso recio por esta tierra plana y desarbolada. En los mercados las vendedoras vestidas con polleras tradicionales protegen sus mercanc\u00edas de las r\u00e1fagas en miles de puestos a lo largo del camino, y los autobuses trasladan a la gente de abajo arriba y a la inversa a todas horas del d\u00eda.<\/p>\n<p>Esto es El Alto. Una ciudad integrada jur\u00eddica y econ\u00f3micamente a la capital pero completamente distinta en sus or\u00edgenes, sus caracter\u00edsticas socioecon\u00f3micas y sus culturas. Es un asentamiento construido por sus habitantes, migrantes ind\u00edgenas del campo, mineros, y obreros de la ciudad. Si en 1950 su poblaci\u00f3n era de unas 11,000 personas, hoy se acerca a un mill\u00f3n.<\/p>\n<p>M\u00e1s de 80% de la poblaci\u00f3n de El Alto es ind\u00edgena, principalmente aymara. Seg\u00fan el censo de 2001, 70% de la poblaci\u00f3n es &#8220;pobre por necesidades b\u00e1sicas insatisfechas&#8221; y miles viven en pobreza extrema. Muchas casas carecen de uno o m\u00e1s servicios b\u00e1sicos: drenaje, agua potable, electricidad, etc. Las calles trazadas en la expansiva ciudad son de terracer\u00eda, excepto las avenidas principales y unas cuantas m\u00e1s. La mayor\u00eda de los y las habitantes trabaja en el sector informal.<\/p>\n<p>El Alto es una sociedad muy estudiada debido a su alto nivel de organizaci\u00f3n, autogesti\u00f3n y autogobierno. Desde las primeras grandes migraciones, la gente se ha organizado para enfrentar la falta de servicios y los problemas cotidianos, y para construir y cambiar su sociedad. La creaci\u00f3n de nuevas formas de organizaci\u00f3n, sobre todo las juntas vecinales, es ya parte de la cultura y la identidad de El Alto.<\/p>\n<p>La falta de transporte, empleo, servicios, educaci\u00f3n y salud afecta a toda la poblaci\u00f3n, pero es mayor el impacto directo en las mujeres. Adem\u00e1s de los desaf\u00edos de la sobrevivencia, se les excluye de muchos espacios culturales, sociales y pol\u00edticos, e hist\u00f3ricamente les han ense\u00f1ado a callarse frente una infinidad de injusticias.<\/p>\n<p>En este contexto, hablar del derecho a la comunicaci\u00f3n resulta fundamental. La comunicaci\u00f3n\u2014diferente, aut\u00f3noma y propia\u2014es el eje de una lucha para una vida mejor en esta sociedad que s\u00ed sabe luchar. A trav\u00e9s de los proyectos de comunicaci\u00f3n, los habitantes del lugar se unen, discuten futuros, reflexionan, festejan y forjan identidades compartidas. Para las mujeres, el proceso les da herramientas para la vida y en muchos casos una experiencia de transformaci\u00f3n personal.<\/p>\n<h3>&#8220;Yo siempre te he o\u00eddo, ahora te toca escucharme&#8221;<\/h3>\n<p>La Radio Atipiri nace en 2006, en la Urbanizaci\u00f3n Atipiris, una zona perif\u00e9rica de la vasta ciudad de El Alto. Empieza con dos parlantes (bocinas) sobre una antena de 30 metros en la radio misma; y as\u00ed, con anuncios en voz directa, empieza su larga y dif\u00edcil trayectoria en la comunidad y la zona del altiplano.<\/p>\n<p>Radio Atipiri es un proyecto del Centro de Educaci\u00f3n y Comunicaci\u00f3n para Comunidades y Pueblos Ind\u00edgenas (CECOPI), organizaci\u00f3n constituida en 1997 que empieza a trabajar en estrategias de comunicaci\u00f3n m\u00e1s intensamente desde 2003. Ahora cuenta con una emisora de radio en el 840 AM de 3 kilovatios de potencia y transmite de lunes a s\u00e1bado cubriendo con su se\u00f1al al departamento de La Paz, y llegando hasta el sector suroeste del departamento de Oruro. A trav\u00e9s de Radio Atipiri, el CECOPI coordina una amplia gama de talleres de capacitaci\u00f3n y actividades, y ha logrado establecerse en un edificio propio donde tiene su equipo de transmisi\u00f3n y producci\u00f3n, oficinas y unos salones para reuniones y talleres.<\/p>\n<table style=\"height: 430px;\" border=\"1\" width=\"347\" cellspacing=\"1\" cellpadding=\"1\" align=\"right\" bgcolor=\"#CDBB7B\">\n<tbody>\n<tr>\n<td>\n<h3>Los principales desaf\u00edos<\/h3>\n<ul>\n<li>El proyecto no cuenta con suficientes recursos para llevar a cabo todos los programas que quisiera<\/li>\n<li>La pobreza de la comunidad es un obst\u00e1culo a la participaci\u00f3n<\/li>\n<li>Las mujeres de la poblaci\u00f3n son en muchos casos monoling\u00fces y el colonialismo y control de los medios las excluyen<\/li>\n<li>Las mujeres no est\u00e1n acostumbradas a tener voz p\u00fablica<\/li>\n<li>Bajo nivel de educaci\u00f3n formal y alfabetizaci\u00f3n entre las mujeres de El Alto y de las comunidades del Altiplano<\/li>\n<\/ul>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>&#8220;La radio es una mezcla de informaci\u00f3n, de m\u00fasica, de voces diferentes, traducidos en una producci\u00f3n radiof\u00f3nica permanente que rescata la memoria oral de la cultura aymara, en paquetes educativos de cuentos, microprogramas, mensajes educativos, etc,&#8221; dice Tania Ayma, actual Directora del CECOPI y Radio Atipiri. &#8220;Su programaci\u00f3n puede ser tan variada como las personas que llegan a compartir sus voces y sus habilidades. Radio Atipiri pretende ser tal cual es la poblaci\u00f3n alte\u00f1a, diversa y biling\u00fce&#8221;.<\/p>\n<p>Lo que distingue a Radio Atipiri es esto\u2014las voces de las comunidades y barrios que conforman el equipo y la materia de sus transmisiones. Su objetivo es democratizar la comunicaci\u00f3n y por ende funciona de manera muy diferente de los medios comerciales que siempre han excluido a las voces y mensajes de los pueblos ind\u00edgenas.<\/p>\n<p>&#8220;Hay otras radios aqu\u00ed, que a pesar de tener una muy buena se\u00f1al t\u00e9cnica y hasta a\u00f1os de tradici\u00f3n en el oficio radiof\u00f3nico, a\u00fan mantienen sesgos en su pol\u00edtica, pues no permiten que en sus espacios participativos, se hable en idiomas nativos como el aymara y el quechua, argumentando que estos idiomas los entienden muy pocos,&#8221; dice Ayma. En cambio en Radio Atipiri, la gente habla en el idioma que quieren. &#8220;Los ni\u00f1os vienen y hablan. Los abuelos vienen y hablan.&#8221;<\/p>\n<p>Desde sus inicios, Radio Atipiri se ha dedicado a promover la democracia participativa y la equidad de g\u00e9nero. Las fundadoras y fundadores tienen un compromiso claro de dar voz a las menos representadas y servidas por los medios masivos\u2014las mujeres ind\u00edgenas del Altiplano boliviano. En 2003 empiezan los talleres de capacitaci\u00f3n de &#8220;reporteras populares&#8221; y a la fecha ha capacitado a un promedio de 200 mujeres al a\u00f1o en entrevistar a sus vecinos, redactar y editar notas, usar equipos de transmisi\u00f3n, y emitir programas al aire. Cuando las mujeres toman el micr\u00f3fono, aprenden a alzar su voz y transmitir su propia realidad.<\/p>\n<p>En un taller de cuatro meses, todos los s\u00e1bados, las mujeres llegan y aprenden a recoger las palabras de su comunidad\u2014sus quejas, sus demandas, sus anhelos. Por lo general, no cuentan con grabadoras o cualquier otro tipo de equipo, simplemente traen la informaci\u00f3n a la radio donde se difunde o transmiten sus reportes por tel\u00e9fono. Los talleres tienen una din\u00e1mica multiplicadora que ha logrado que el programa siga creciendo. Ayma explica, &#8220;Esta demanda de las mujeres por la capacitaci\u00f3n y esta necesidad, la siente otras mujeres que tambi\u00e9n viven en la misma realidad.&#8221;<\/p>\n<p>&#8220;La tarea no es \u00fanicamente informativa. Al recoger la informaci\u00f3n, las reporteras recogen las demandas m\u00e1s sentidas de la gente y de las mujeres. Son demandas y necesidades expresadas que de otra manera dif\u00edcilmente tendr\u00e1n canales de difusi\u00f3n,&#8221; explica Ayma. &#8220;Vienen de lugares marginados y sectores de la poblaci\u00f3n callados por el sistema neo-colonial que regia en Bolivia, despreciados por su idioma y su cultura.&#8221;<\/p>\n<table align=\"left\">\n<tbody>\n<tr>\n<td>El edificio de Radio Atipiri<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-51974\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2009\/06\/Captura-de-Pantalla-2020-10-07-a-las-10.21.21-e1602084417403.jpeg\" alt=\"\" width=\"280\" height=\"200\" \/><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>Ayma relata la historia de una reportera que recorre las zonas m\u00e1s alejadas donde no hay transporte p\u00fablico. &#8220;Camina a pie, recogiendo las demandas y las necesidades de la gente que jam\u00e1s se hubiera imaginado de pronto llegar.&#8221; Adem\u00e1s de la difusi\u00f3n, estas noticias sirven para enlazar a las comunidades con instancias organizativas que puedan canalizar sus demandas, como la Federaci\u00f3n de Juntas Vecinales y otras.<\/p>\n<p>El proyecto busca reivindicar el derecho a la comunicaci\u00f3n y promover la voz de la mujer en la esfera p\u00fablica. A las participantes les da herramientas no s\u00f3lo para enfrentar las dif\u00edciles condiciones en que viven, sino para superar esta condici\u00f3n y abrir nuevos espacios. A la pregunta de si las mujeres de la radio forman parte de organizadas mixtas, como las juntas vecinales, Ayma responde, &#8220;Claro, pero no participan. En cambio, ahora se les da la oportunidad de que pueden participar.&#8221; En los proyectos de CECOPI y Radio Atipiri, ellas son las protagonistas y las organizadoras. En espacios propios, aprenden a perder el miedo, alzar la voz y recoger las voces de otras mujeres que viven en condiciones similares. Es as\u00ed que se empieza a romper la subordinaci\u00f3n de la mujer que existe en la vida diaria y hasta en las organizaciones de barrio.<\/p>\n<p>La metodolog\u00eda de los talleres se basa en la tradici\u00f3n oral, el uso de gr\u00e1ficas m\u00e1s que la palabra escrita, el testimonio, y la propia experiencia como gu\u00eda. Los ancianos de la regi\u00f3n participan en programas que promuevan la recuperaci\u00f3n de la memoria oral, los j\u00f3venes hacen programas de hip hop, o rap en aymara, y las mujeres escriben radionovelas, o actuan con di\u00e1logos que giran alrededor de sus experiencias en salud sexual y reproductiva, relaciones de g\u00e9nero y violaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de la programaci\u00f3n de la radio, el proyecto CECOPI\/Atipiri ha empezado a incidir en la producci\u00f3n de documentales en video. Han producido casi 50 documentales, sobre temas escogidos por la gente de las comunidades y barrios que participan. Tambi\u00e9n lleva a cabo investigaciones sobre la realidad que viven los habitantes de la regi\u00f3n y trabaja en la sistematizaci\u00f3n de su experiencia para documentar y analizar la trayectoria del proyecto.<\/p>\n<p>Uno de los retos principales que enfrenta el proyecto es la falta de financiamiento. Para enfrentarlo, Radio Atipiri ha buscado la cooperaci\u00f3n internacional con grupos de comunicadores en otras partes del mundo.<\/p>\n<p>Radio Atipiri no impone una cultura dominante desde arriba como es el caso de los medios elitistas que critica Ayma. Recoge, alimenta y transmite la cultura desde abajo\u2014la cultura diversa, vibrante, din\u00e1mica de El Alto. En la voz de j\u00f3venes y viejos se refleja la compleja mezcla de tradiciones milenarias y la cultura moderna de la calle.<\/p>\n<p>Un buen ejemplo se ve en los videos de hip hop que hacen los j\u00f3venes de Radio Atipiri. Cuando sus familias migran a El Alto, los j\u00f3venes crecen entre las herencias y las necesidades, entre la discriminaci\u00f3n y &#8220;el orgullo de ser aymara, alte\u00f1os y sobre todo bolivianos.&#8221;<\/p>\n<table align=\"right\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-51973\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2009\/06\/yt7nFjT8LmGb7oPRNi0k691KQ3Fa9VgHZK9F5giNsvVx_XtxEW1ob235HhIDjPg_XrMoc1e3_BnoTFYOLzPORXvKYiOfBNxj6zHFaz6XpsxjQwkpoJTgY8j-hq9_QkfwcPePQ1RG9_DlXFP2nZX5jQ4Qbnr7-e1602084521635.jpg\" alt=\"\" width=\"336\" height=\"223\" \/><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>&#8220;Las mujeres alte\u00f1as somos due\u00f1as de nuestros<br \/>\ncuerpos y hablamos con nuestras propias voces.&#8221;<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>Se\u00f1ala Ayma, &#8220;El hip hop que viene de los Estados Unidos, en El Alto se lo reelabora se toma el ritmo y los contenidos son de protesta, de muestra de su realidad, de su cultura. El hip hop es un ritmo, un estilo a copiar, pero es hip hop en aymara. La m\u00fasica refleja las contradicciones en una fuerte expresi\u00f3n de identidad propia. Y bueno, eso es El Alto en realidad\u2014 toda esta mezcla.&#8221;<\/p>\n<h3>Un proyecto integral para reflejar y verse reflejada<\/h3>\n<p>&#8220;La l\u00f3gica de hacer producciones radiales tiene que ver con la misma que usamos para producir documentales audiovisuales, que cuando la gente vea nuestros productos, se vea reflejada y diga &#8216;s\u00ed, es cierto&#8217;.&#8221;<\/p>\n<p>En Radio Atipiri, todos y todas hacen un poco de todo el trabajo que hay que hacer. El camar\u00f3grafo sirve de chofer, mensajero y\u2014cuando haga falta\u2014cuida a los hijos de los dem\u00e1s como parte de la l\u00f3gica de trabajo colectivo.<\/p>\n<p>Para la gente de Radio Atipiri, el proyecto de comunicaci\u00f3n no puede separarse de la necesidad cotidiana de ganarse la vida. Sin el lujo de poder ofrecerles salarios a las reporteras y otras personas que participan en el trabajo, iniciaron talleres productivos como parte integral del proyecto.<\/p>\n<p>Los talleres productivos ense\u00f1an a los participantes, hombres y mujeres, a coser polleras, las faldas tradicionales de las mujeres de la zona. Estas se venden para apoyar a la econom\u00eda familiar y al proyecto. Es un espacio para ganar dinero pero tambi\u00e9n abre un espacio para convivir, platicar y reflexionar sobre sus vidas, sus sue\u00f1os y sus demandas.<\/p>\n<h3>V\u00ednculos locales y globales<\/h3>\n<table style=\"height: 750px;\" border=\"1\" width=\"321\" cellspacing=\"1\" cellpadding=\"1\" align=\"left\" bgcolor=\"#CDBB7B\">\n<tbody>\n<tr>\n<td>\n<h3>Los principales logros<\/h3>\n<p>* Han consolidado el proyecto de la radio con instalaciones y equipo propio, y asegurar una programaci\u00f3n continua dirigida a las necesidades de la comunidad.<\/p>\n<p>*Han creado lazos de solidaridad y apoyos del gobierno andaluz, que a trav\u00e9s de la coordinaci\u00f3n con EMA RTV, han apoyado de manera permanente las iniciativas de CECOPI y de estos espacios de participaci\u00f3n del colectivo aymara.<\/p>\n<p>* Han desarrollardo un contenido biling\u00fce para promover la inclusi\u00f3n, participaci\u00f3n y cultura de los y las radioescuchas.<\/p>\n<p>* Han capacitado a m\u00e1s de 1,000 mujeres, en diversos rubros, desde los t\u00e9cnicos, hasta los que tienen que ver con aspectos comunicacionales en radio y audiovisual en El Alto y comunidades rurales del Altiplano.<\/p>\n<p>*Han producido m\u00e1s de 50 documentales en video, algunos que han sido presentados en el Canal 7 de Televisi\u00f3n Boliviana.<\/p>\n<p>*Tienen programas para ni\u00f1os, j\u00f3venes y ancianos.<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>Radio Atipiri lucha siempre por mantener a flote el proyecto pese a la falta de recursos. Para resolver el problema, se ha asociado con grupos de comunicaci\u00f3n y a favor del derecho a la comunicaci\u00f3n en todo el mundo.<\/p>\n<p>Uno que ha sido clave en el proceso es la Asociaci\u00f3n de Emisoras Municipales y Comunitarias de Andaluc\u00eda de Radio y TV (EMA-RTV). El CECOPI y la EMA RTV participan anualmente en concursos p\u00fablicos del gobierno andaluz, para acceder a proyectos de desarrollo que se han traducido en el equipamiento de la planta de transmisi\u00f3n, y el CECOPI ha participado como socio en la capacitaci\u00f3n de personal, as\u00ed como en el equipamiento de la emisora y de otros insumos necesarios para trabajar.<\/p>\n<p>Otro organismo que ha aportado fondos y capacitaci\u00f3n al proyecto de El Alto es el PCI Media Impact, con sede en Nueva York. A trav\u00e9s de becas, empez\u00f3 el trabajo conjunto desde 2007 para la producci\u00f3n de radionovelas. Las radionovelas son una forma llamativa de contar historias elaboradas con los testimonios de la gente y las experiencias vividas de las personas involucradas. Una para j\u00f3venes se llama &#8220;Los Colores de la vida&#8221; y trata temas de salud sexual y reproductiva. Otra para mujeres, se llama &#8220;Con nombre de mujer&#8221; y en sus veinte cap\u00edtulos habla de los derechos sexuales, espec\u00edficamente el derecho a decidir el numero de hijos que quieren tener, bajo el lema &#8220;Las mujeres alte\u00f1as somos due\u00f1as de nuestros cuerpos y hablamos con nuestras propias voces&#8221;. Actualmente se est\u00e1 trabajando en la producci\u00f3n de la tercera radionovela con PCI Media Impact, &#8220;Buscando Amor&#8221;, destinado a las y los adolescentes del Distrito 8 de El Alto, con temas de salud sexual.<\/p>\n<p>CECOPI tambi\u00e9n tiene relaci\u00f3n con la Asociaci\u00f3n Mundial para la Comunicaci\u00f3n Cristiana (WACC, por sus siglas en ingl\u00e9s), instituci\u00f3n con la que han logrado ingresar al \u00e1rea rural, formando a reporteras populares en los Municipios de Santiago de Callapa y Tiwanacu, as\u00ed como en la misma ciudad de El Alto.<\/p>\n<p>M\u00e1s que relaciones de solidaridad, Radio Atipiri ha construido relaciones globales de trabajo conjunto, compartiendo valores y el compromiso con el derecho de todo el mundo a la comunicaci\u00f3n como instrumento de lucha.<\/p>\n<p>En sus m\u00e1s de cinco a\u00f1os de existencia en El Alto, el proyecto ha logrado mucho con muy poco. Pero los retos siguen siendo dif\u00edciles, y se sobrevive d\u00eda con d\u00eda. Es el compromiso del equipo trabajador y de todas las personas que participan en lo que consideran su proyecto, lo que garantiza que este medio propio transmita a diario la realidad de su entorno a todo la regi\u00f3n y al mundo, entrelazando los sue\u00f1os y las demandas de los pueblos ind\u00edgenas para formar una voz de muchas voces.<\/p>\n<p>Fotos: Radio Atipiri\/CECOPI<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Radio Atipiri nace en 2006, en la Urbanizaci\u00f3n Atipiris, una zona perif\u00e9rica de la vasta ciudad de El Alto. 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