{"id":1824,"date":"2009-09-01T16:03:17","date_gmt":"2009-09-01T16:03:17","guid":{"rendered":"http:\/\/cipamericas.org\/?p=1824"},"modified":"2009-09-01T23:01:20","modified_gmt":"2009-09-01T23:01:20","slug":"6396","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/6396\/","title":{"rendered":"Golpe Cataliza Movimiento de Mujeres Hondure&ntilde;as"},"content":{"rendered":"<p><b>En  la ma&ntilde;ana del 28 de junio, organizaciones de mujeres de todo Honduras se  preparaban para promover un voto afirmativo a la encuesta sobre llevar a cabo  una Asamblea Constituyente. De repente, las l&iacute;neas telef&oacute;nicas comenzaron a  zumbar.<\/b><\/p>\n<p>\nEn esta pobre naci&oacute;n Centroamericana,  las feministas se han estado organizando durante a&ntilde;os en defensa de los  derechos de las mujeres, de la igualdad y contra la violencia. Cuando el  Presidente democr&aacute;ticamente electo Manuel Zelaya fue exiliado por la fuerza por  las fuerzas armadas, mujeres de todo el pa&iacute;s espont&aacute;neamente se organizaron  para protestar y demandar un retorno a la democracia. Llamaron a la nueva  organizaci&oacute;n paraguas &quot;Feministas en Resistencia&quot;.<\/p>\n<p> El 18 de agosto, las Feministas en  Resistencia se sentaron con mujeres de la delegaci&oacute;n internacional para la  Semana de los Derechos Humanos de las Mujeres, que organizaron para monitorear  y analizar las violaciones a los derechos humanos de las mujeres y los desaf&iacute;os  para la organizaci&oacute;n. Una tras otra, contaron sus historias en una larga sesi&oacute;n  que combin&oacute; terapia de grupo y an&aacute;lisis pol&iacute;tico &ndash; una mezcla natural en este  punto cr&iacute;tico de la historia de Honduras y la historia de su movimiento.<\/p>\n<p> Miriam Suazo relata los eventos del  d&iacute;a del golpe. &quot;El 28, nosotras empezamos a llamarnos, preguntando, &#8216;&iquest;Qu&eacute;  est&aacute; pasando?&#8217;&quot; Al principio nadie realmente entend&iacute;a la magnitud completa  del golpe &ndash; dice- pero las redes se movilizaron r&aacute;pidamente y las mujeres comenzaron  a juntar informaci&oacute;n y planear acciones. Feministas independientes y feministas  de diferentes organizaciones inmediatamente se identificaron entre s&iacute; y se  unieron a la creciente resistencia al golpe. Comenzaron a salir a rescatar a  los que hab&iacute;an sido golpeados y seguir el rastro de individuos arrestados por  las fuerzas de seguridad.<\/p>\n<p> Para algunas, el shock de despertar en  un golpe de estado no era nuevo.<\/p>\n<p> &quot;Este es mi tercer golpe de  estado. Fui una ni&ntilde;a cuando el golpe de estado pas&oacute; (en &#8217;63). Luego viv&iacute; el  golpe de estado de &#8217;72. En la escuela frente a la casa donde yo vivo mi mam&aacute;  andaba entre las balas y los tiros, pens&aacute;bamos que la iban a matar. Y vi toda  la represi&oacute;n que vivi&oacute; mi madre, hubo un tiempo que quedarme en la casa, Luego  en la universidad y tuve la oportunidad de vivir todo lo que signific&oacute; la  d&eacute;cada de los ochenta, toda la represi&oacute;n contra las compa&ntilde;eras&hellip; Esto ha  revivido la historia de mi vida,&quot; relata Maria Elena.<\/p>\n<p> Hay un dicho en Honduras sobre la  guerra sucia en Am&eacute;rica Central, que &quot;mientras Estados Unidos ten&iacute;a sus  ojos puestos en Nicaragua y sus manos en El Salvador, ten&iacute;a sus botas sobre  Honduras&quot;. Para las mujeres mayores que recuerdan el terror de esa &eacute;poca,  cuando m&aacute;s de 200 personas fueron hechas desaparecer y cientos fueron  torturados y asesinados, el golpe actual despierta profundos miedos. Gilda  Rivera, directora de Derechos de Mujeres en Tegucigalpa dice: &quot;He tenido  una historia de vida jodida. Fui una de las v&iacute;ctimas de Billy Joya. He ido dos  veces a la frontera y he vivido con el toque de queda&#8230; A veces me despierto  con mucho terror.&quot;<\/p>\n<p>\nLas mujeres mayores coinciden en que  ellas han crecido y su movimiento ha crecido desde los 80.<\/p>\n<p> Maria Elena hace notar &quot;En los  ochenta no hab&iacute;a un movimiento de masas que s&iacute; hoy lo hay. No hab&iacute;a un  movimiento de feministas&hellip; Hoy no es la misma d&eacute;cada porque hay un frente  amplio, hay una fuerza social. Yo creo que eso nunca se imaginaron los  golpistas. Ellos se equivocaron, no han hecho la lectura de esta realidad. Lo  que ha hecho Mel Zelaya es simbolizar todo el descontento popular, toda una voz  callada por a&ntilde;os, los muchachos j&oacute;venes en la universidad que han estado  callados&hellip;&quot;<\/p>\n<p>\nElla recuenta la batalla del 5 de  agosto para la universidad donde trabaja y la participaci&oacute;n sorprendente de los  estudiantes. Su historia se repite como un eco, con variaciones, por muchas de  las mujeres presentes.<\/p>\n<p> Aunque combaten pesadillas y traumas  largo tiempo sepultados, estas mujeres tambi&eacute;n ven una nueva esperanza para la  resistencia esta vez y para su propia lucha por los derechos de las mujeres. La  represi&oacute;n y el miedo han fortalecido su resoluci&oacute;n. &quot;Seguro, tengo miedo a  morir pero no pierdo las esperanzas&quot;, dice Gilda &quot;Me da esperanza  viendo los rostros en las marchas y la solidaridad entre nosotras.<br \/>\nPara Jessica, los eventos de este a&ntilde;o  le trajeron a la mente la represi&oacute;n de los 80. &quot;No esperaba que mis hijas  estar&iacute;an en esta situaci&oacute;n como est&aacute;.&quot; Como madre que vivi&oacute; el per&iacute;odo de  dictaduras y guerra sucia en el pa&iacute;s. &quot;Le dije a mi hija que no fuera a  las marchas. Y ella me dijo &#8216;&iquest;mam&aacute;, y mi autonom&iacute;a? Mi hija finalmente me  acompa&ntilde;&oacute; a la marcha y fue muy gratificante para mi ir juntas.&quot; Estas  mujeres saben en sus cuerpos y sus corazones los costos de la resistencia.  Tambi&eacute;n saben que los costos de no resistir con mucho mayores.<\/p>\n<p> Para la nueva generaci&oacute;n de  feministas, el catalizador lleg&oacute; con la confrontaci&oacute;n frente al Instituto  Nacional de Mujeres el 15 de julio. El d&iacute;a que el titular del Instituto  nombrado por el golpe se instal&oacute;, las Feministas en Resistencia se reunieron  para protestar la toma de &quot;su&quot; instituci&oacute;n. Lesly dice: &quot;La  polic&iacute;a usaban sus toletes, me agarr&oacute; del cuello. Me llen&oacute; de c&oacute;lera, me sent&iacute;a  ahogada de c&oacute;lera.&quot; Muchas mujeres j&oacute;venes de la organizaci&oacute;n  experimentaron un punto de giro en sus vidas ese d&iacute;a. &quot;El Instituto fue  tierra m&iacute;a, algo de mi pertenencia. Sent&iacute;a que estaban atacando a nuestra  condici&oacute;n de mujer directamente. No nos dejaron entrar. Esta vez s&iacute; me tocaron.&quot;<\/p>\n<p>\nA pesar del fuerte sufrimiento, las  mujeres en la reuni&oacute;n de Feministas en Resistencia est&aacute;n de acuerdo que la  din&aacute;mica agotadora de constantes movilizaciones y represi&oacute;n ha profundizado su  compromiso. Su movimiento tambi&eacute;n se ha unido y ha desarrollado lazos m&aacute;s  estrechos con el movimiento general. Cuando se supo que las feministas estaban  siendo atacadas en el Instituto de Mujeres, manifestantes de todo el espectro  del Frente Nacional contra el Golpe inmediatamente marcharon al Instituto para  defender a las mujeres y mostrar su solidaridad.<\/p>\n<p> Aunque el liderazgo del Frente  contin&uacute;a siendo mayormente masculino, hombres del movimiento han reconocido  p&uacute;blicamente la contribuci&oacute;n de las organizaciones feministas y de las mujeres  en la resistencia. Desde rescatar a los heridos, hasta marchar d&iacute;a tras d&iacute;a, hasta  desarrollar an&aacute;lisis y documentos con estrategias, las organizaciones de  mujeres han jugado un rol cr&iacute;tico en oponerse al golpe.<\/p>\n<p> En una reuni&oacute;n entre l&iacute;deres del  Frente y Feministas en Resistencia m&aacute;s temprano en el d&iacute;a, Salvador Z&uacute;&ntilde;iga, un  l&iacute;der de la Confederaci&oacute;n de Pueblos Ind&iacute;genas y Negros de Honduras (COPINH) y  el Frente, reconoci&oacute; que las mujeres han estado entre las m&aacute;s activas y  valientes en el movimiento de resistencia. Se&ntilde;al&oacute; que el movimiento feminista  est&aacute; en el centro de la reacci&oacute;n a la derecha que condujo el golpe.<\/p>\n<p> &quot;Una de las cosas que desat&oacute; el  golpe de estado fue que el presidente de la rep&uacute;blica haya aceptado una  solicitud del movimiento feminista particularmente a lo que se refiere a la  p&iacute;ldora de emergencia. Campa&ntilde;a. Se movi&oacute; el Opus Die, se movieron las iglesias  fundamentalistas evang&eacute;licas y todos los grupos reaccionarios que hay,&quot;  explic&oacute;.<\/p>\n<p> El rol sin precedentes de las mujeres  en la lucha de la naci&oacute;n por la democracia las convierte en objetivo para la  represi&oacute;n. Z&uacute;&ntilde;iga concluy&oacute; en t&eacute;rminos bien claros, &quot;Yo lo que puedo decir  es que las compa&ntilde;eras feministas est&aacute;n bajo mayor peligro que cualquier otra  organizaci&oacute;n. Y esto porque est&aacute;n oponi&eacute;ndose a la se&ntilde;ora que pusieron en el  INAM, la se&ntilde;ora Martha Diez. Ella es compa&ntilde;era de Billy Joya y Billy Joya es un  criminal que est&aacute; dirigiendo la guerra sucia y hay desparecidos en honduras,  hay capturas, asesinato. Este es un punto que debe ser denunciado.&quot;<\/p>\n<p>\nAdem&aacute;s de estar en el extremo  receptivo de las &quot;porras&quot; y pistolas junto con el resto del  movimiento, las mujeres sufren formas espec&iacute;ficas de represi&oacute;n y violencia, sus  cuerpos se han convertido en parte del campo de batalla. Los grupos de derechos  humanos, incluyendo la delegaci&oacute;n internacional a la Semana de los Derechos  Humanos de las Mujeres han documentado violaciones, golpizas, acoso sexual e  insultos discriminatorios. Las unidades del ej&eacute;rcito y la polic&iacute;a  rutinariamente les gritan &quot;&iexcl;Putas!&quot; y &quot;&iexcl;Vayan a buscar marido!&quot;  en las cada vez m&aacute;s frecuentes confrontaciones entre las mujeres y las fuerzas  de seguridad del golpe.<\/p>\n<p> Es precisamente ese salirse de la  esfera privada que hace a estos peligrosos tiempos tan emocionantes y energizan  a las mujeres de la organizaci&oacute;n. Muchas informan estar dej&aacute;ndose llevar por la  adrenalina de saber que esta vez ellas son las que est&aacute;n definiendo su  historia. Montan una monta&ntilde;a rusa de emociones, cayendo de la euforia a la  desesperaci&oacute;n en un solo d&iacute;a. Pero una constante es la satisfacci&oacute;n de  comprometerse en un proyecto pol&iacute;tico con otras mujeres que comprenden el  alcance completo de lo que ellas demandan y comparten los sentimientos  contradictorios que braman en su interior. El floreciente movimiento que se ha  unido al calor del golpe como Feministas en Resistencia enfrenta algunos  desaf&iacute;os mayores, el primero derrotar al golpe que est&aacute; entrando en su DIA 54  en el calendario de la resistencia. A medida que el ala derecha consolida su  poder y su propia perversa marca de institucionalidad, ellas sienten que est&aacute;n  mirando por el ca&ntilde;o de una pistola lo que a sus derechos y seguridad  conciernen. Circulan rumores de que el golpe desmantelar&iacute;a el Instituto para  Mujeres. El Congreso est&aacute; por instaurar el servicio militar obligatorio, lo que  significa que las madres por todo el pa&iacute;s se sentir&aacute;n compelidas a proteger a  sus hijos de la incorporaci&oacute;n forzada. Su libertad de expresi&oacute;n, libertad de  tr&aacute;nsito, libertad de reunirse en asamblea han sido todos cercenados bajo el  golpe, junto con todos los que se oponen al r&eacute;gimen, excepto que para ellas la  imposici&oacute;n f&iacute;sica de libertades reducidas est&aacute; acompa&ntilde;ada por actos de  violencia y amenazas.<\/p>\n<p> Grandes preguntas est&aacute;n sobre la mesa  en la reuni&oacute;n de feministas internacionales y hondure&ntilde;as.<\/p>\n<p> &iquest;C&oacute;mo luchar por un retorno necesario  del orden institucional en un momento en que la vulnerabilidad e insuficiente  naturaleza de aquellas instituciones han sido puestas de manifiesto?<\/p>\n<p> &iquest;C&oacute;mo evitar relegar las demandas de  las mujeres a un plano inferior en un per&iacute;odo de aguda crisis pol&iacute;tica? &iquest;C&oacute;mo  abrirse paso a trav&eacute;s de un bloqueo de los medios que es a&uacute;n m&aacute;s impenetrable  si uno est&aacute; contra el golpe y se es mujer? &iquest;Y c&oacute;mo simplemente conservar su  trabajo y a la familia unida mientras pasa horas por d&iacute;a en las calles y  reuniones?<\/p>\n<p> Bertha C&aacute;ceres es una l&iacute;der de COPINH,  l&iacute;der del Frente y madre de cuatro. En su labor pol&iacute;tica ha integrado sus  demandas espec&iacute;ficas como mujer y cree que las mujeres organizadas deben ser  frente-y-centro de la resistencia contra el golpe.<\/p>\n<p> &quot;Primero, porque significa  enfrentar a una dictadura, a una dictadura basada en diferentes formas de  dominaci&oacute;n. Hemos dicho que no solo es el capitalismo depredador, no solo el  racismo que tambi&eacute;n se ha fortalecido en esta dictadura, sino tambi&eacute;n el  patriarcado. Entonces nosotras sentimos que luchar contra esta dictadura es ir  m&aacute;s all&aacute; con una visi&oacute;n m&aacute;s estrat&eacute;gica, m&aacute;s al largo plazo, es luchar por esta  naci&oacute;n.&quot;<\/p>\n<p>\n&quot;Una asamblea nacional  constituyente, yo siento, es fundamental para las mujeres. Porque por primera  vez nosotras estar&iacute;amos sentando el precedente de dar un paso muy firme para la  emancipaci&oacute;n como mujeres, para empezar a romper estas ra&iacute;ces de dominaci&oacute;n. El  hecho que en ning&uacute;n momento en la constituci&oacute;n actual menciona a la mujeres&mdash;ni  una vez&mdash;y por ejemplo, establecer en una constituci&oacute;n nuestros derechos  humanos, nuestros derechos reproductivos, sexuales, pol&iacute;ticos, sociales  econ&oacute;micos&mdash;eso es realmente enfrentar un sistema de dominaci&oacute;n.&quot;<\/p>\n<p>\nLas mujeres de Feministas en  Resistencia no se hacen ilusiones que &eacute;sta ser&aacute; una tarea f&aacute;cil. Adem&aacute;s de los  desaf&iacute;os mencionados, el movimiento est&aacute; en transici&oacute;n hacia una nueva etapa de  organizaci&oacute;n local en todo el pa&iacute;s y en la creaci&oacute;n de estrategias de largo  alcance, al mismo tiempo que enfrenta una represi&oacute;n en aumento y violaciones a  los derechos humanos.<\/p>\n<p> La cuesti&oacute;n de las elecciones  programadas para noviembre ha creado otro l&iacute;mite de tiempo para las  definiciones: el 1&ordm; de septiembre, cuando los candidatos deben estar  registrados y el Presidente Zelaya ha jurado regresar al pa&iacute;s. Las Feministas  en Resistencia tienen una clara posici&oacute;n de boicotear cualquier elecci&oacute;n  patrocinada por el golpe, pero algunas otras partes del movimiento y la  comunidad diplom&aacute;tica internacional han sido m&aacute;s ambiguas.<\/p>\n<p> Lo que resulta seguro, en medio de  estos r&aacute;pidamente cambiantes escenarios nacionales, es que las mujeres  hondure&ntilde;as han construido un movimiento que, a pesar de la poca atenci&oacute;n de los  medios y las barreras de una sociedad dominada por el g&eacute;nero masculino, ha  acopiado apoyo internacional de mujeres alrededor del mundo y respeto del  movimiento general de resistencia. Su organizaci&oacute;n continuar&aacute; jugando un papel  central en lo que ocurra en Honduras a continuaci&oacute;n &ndash; una clave determinante en  el curso de la democracia en todo el Hemisferio.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la ma&ntilde;ana del 28 de junio, organizaciones de mujeres de todo Honduras se preparaban para promover un voto afirmativo a la encuesta sobre llevar a cabo una Asamblea Constituyente. De repente, las l&iacute;neas telef&oacute;nicas comenzaron a zumbar. 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