{"id":1832,"date":"2009-09-14T15:35:23","date_gmt":"2009-09-14T15:35:23","guid":{"rendered":"http:\/\/cipamericas.org\/?p=1832"},"modified":"2009-09-15T00:33:05","modified_gmt":"2009-09-15T00:33:05","slug":"6416","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/6416\/","title":{"rendered":"El encubrimiento de la influenza porcina"},"content":{"rendered":"<p><b>A  M&eacute;xico se le ha considerado el laboratorio de la globalizaci&oacute;n desde que &eacute;sta inici&oacute;  el Tratado de Libre Comercio para Am&eacute;rica del Norte en 1994. En abril de 2009  un virus mortal germin&oacute; en este laboratorio, hallando las condiciones ideales  para su veloz desarrollo hasta causar una pandemia mundial.<\/b><b> <\/b><\/p>\n<p>\n  Los primeros brotes del virus H1N1, o &quot;influenza  porcina&quot; ocurrieron en un peque&ntilde;o pueblo del estado de Veracruz. La  empresa Granjas Carroll, la enorme productora industrial de carne copropiedad  de Smithfields Foods y AHMSA de M&eacute;xico se localiza cerca de La Gloria en el municipio de  Perote. Un peque&ntilde;o de la localidad, Edgar Hern&aacute;ndez, tuvo el dudoso honor de  convertirse en el primer caso confirmado. Luego de semanas de negar cualquier  conexi&oacute;n entre la productora y la enfermedad, el gobernador del estado termin&oacute;  pidiendo una investigaci&oacute;n independiente de posibles nexos entre ambas. Dicha  investigaci&oacute;n, o no se ha hecho p&uacute;blica, o tal vez, que se sepa, no se realiz&oacute;  en absoluto. <\/p>\n<p> El anuncio del gobernador sigui&oacute; a una  prolongada serie de negativas concernientes al papel que desempe&ntilde;&oacute; la granja  industrial porc&iacute;cola -o las granjas porc&iacute;colas en general- en el brote del  virus A\/H1N1 en M&eacute;xico. A principios de marzo, en las comunidades que rodeaban  la productora de carne comenzaron a aparecer enfermedades respiratorias  desconocidas, algunos de cuyos indicios databan de enero de 2009. Las  autoridades sanitarias locales atribuyeron el brote a las lagunas de oxidaci&oacute;n  a cielo abierto y a los desechos biol&oacute;gicos que rodean las granjas. <\/p>\n<p> El 5 de abril las autoridades declararon en  el &aacute;rea un cord&oacute;n sanitario pero omitieron llevar a cabo an&aacute;lisis para  determinar un diagn&oacute;stico exacto de la extra&ntilde;a enfermedad que atacaba a los  habitantes locales. Descubrieron que el 60% de los 3,000 pobladores de la  comunidad informaron de una enfermedad respiratoria no diagnosticada. Mientras  tanto, los Centros para el Control de Enfermedades (CDC) estadounidenses  determinaron el 17 de abril que dos muestras de pacientes de San Diego  conten&iacute;an un nuevo virus H1N1. El 21 de abril los CDC enviaron una comunicaci&oacute;n  a su Semanario de Morbilidad y Mortalidad para que advirtiera sobre el  descubrimiento. Entonces, a los casos de San Diego se les relacion&oacute; con los  casos sospechosos que estaban apareciendo en M&eacute;xico y se emiti&oacute; la alerta sobre  una posible pandemia. <\/p>\n<p> En M&eacute;xico no se declararon medidas de  emergencia hasta el 23 de abril. El d&iacute;a 25 del mismo mes, el director general  de la   Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS) declar&oacute; al brote una Emergencia de  Salud P&uacute;blica de Inter&eacute;s Internacional. Hasta el 27 de abril, con la epidemia  extendi&eacute;ndose r&aacute;pidamente por todo el pa&iacute;s y la prensa y el p&uacute;blico instando a  la entrega de informaci&oacute;n exacta, el gobierno anunci&oacute; que el peque&ntilde;o Edgar  Hern&aacute;ndez hab&iacute;a sido el primer caso confirmado de una nueva influenza porcina  transmitida a y a trav&eacute;s de seres humanos. <\/p>\n<p> El 11 de junio, la OMS declar&oacute; la enfermedad  viral una pandemia. El &uacute;ltimo informe de la OMS demuestra 162,380 casos confirmados en el  mundo entero y 1,154 muertes el 31 de julio. El continente americano, donde se  origin&oacute; el virus, fue el m&aacute;s duramente golpeado, con 1,008 muertes concentradas  en Estados Unidos, M&eacute;xico y Argentina. <\/p>\n<h3>La Defensa de la   Granja Industrial <\/h3>\n<p>Durante  mucho tiempo los expertos han advertido que la producci&oacute;n de carne en granjas  industriales (IFAP en ingl&eacute;s) lleva a consecuencias potencialmente graves para  la salud humana. Un estudio tr&aacute;gicamente prof&eacute;tico que realiz&oacute; en 2008 la Comisi&oacute;n Pew sobre  Producci&oacute;n de Carne en Granjas Industriales concluye: &quot;&#8230; una de las  consecuencias no intencionales m&aacute;s graves de la producci&oacute;n industrial de carne  es la creciente amenaza a la salud p&uacute;blica de estos tipos de instalaciones.  Adem&aacute;s de contribuir a la importante amenaza de la resistencia antimicrobiana,  estas instalaciones resultan da&ntilde;inas para los trabajadores, vecinos y hasta  para quienes viven lejos de las instalaciones gracias a la contaminaci&oacute;n del  aire y del agua y por la propagaci&oacute;n de la enfermedad.&quot; <\/p>\n<p> Contin&uacute;a  el estudio: &quot;Los trabajadores y vecinos de las instalaciones IFAP  experimentan altos niveles de problemas respiratorios que incluyen el asma.  Adem&aacute;s, los trabajadores pueden resultar &quot;poblaci&oacute;n puente&quot;, al  transmitir enfermedades presentes en los animales a una poblaci&oacute;n m&aacute;s amplia.&quot; <\/p>\n<p> Mientras  los habitantes de La Gloria  protestaban por la fetidez y acusaban a la granja porc&iacute;cola de ser la fuente de  su enfermedad, las autoridades mexicanas hac&iacute;an esfuerzos extraordinarios para  desviar las sospechas de que Granjas Carroll, subsidiaria de Smithfields,  ten&iacute;an algo que que ver con las enfermedades ins&oacute;litas de que se informaba.  Aunque los funcionarios de salud estatales rociaron el pueblo de La Gloria para matar los  enjambres de moscas procedentes de las lagunas de oxidaci&oacute;n, llenas de  excrementos a cielo abierto, se dieron toda clase de explicaciones que no  tuvieran que ver con la granja porc&iacute;cola. <\/p>\n<p> Un  representante de Granjas Carroll calific&oacute; de desafortunada coincidencia el  hecho de que el primer caso de influenza porcina se ubicara a unos cuantos  kil&oacute;metros de la granja porc&iacute;cola. Seg&uacute;n informes, Granjas Carroll envi&oacute;  muestras de sus animales para an&aacute;lisis en alg&uacute;n lugar al poco tiempo de ese  brote y tanto la empresa misma como el gobierno mexicano absolviera a los  cerdos de Smithfields de desempe&ntilde;ar papel alguno en la epidemia. <\/p>\n<p> Para  reforzar la tesis de la &quot;coincidencia&quot;, autoridades sanitarias  internacionales iniciaron un esfuerzo concertado para esconder al cerdo, cuando  de hecho, la evidencia cient&iacute;fica no admite disputa en cuanto a que el virus  naci&oacute; en una granja porc&iacute;cola. <\/p>\n<p> Citando  a los Centros para el Control de Enfermedades de E.U., la revista <i>Scientific American<\/i> se&ntilde;ala un punto de  partida que los pol&iacute;ticos prefirieron ignorar: &quot;Lo que est&aacute; claro, gracias  al duro trabajo de los vir&oacute;logos, es que esta cepa particular de influenza tuvo  su inicio gen&eacute;tico en granjas porc&iacute;colas de Estados Unidos en la d&eacute;cada de  1990.&quot; <\/p>\n<p> Ruben  Donis, jefe de virolog&iacute;a molecular y vacunas de los CDC para el Control y  Prevenci&oacute;n de Enfermedades de E.U., declar&oacute; en una entrevista con la revista <i>Science<\/i>: <\/p>\n<p> &quot;Sabemos  que este virus es muy similar a los que estaban circulando en Estados Unidos y  a&uacute;n circulan en Estados Unidos y que son autolimitantes, y a los que se suele  encontrar s&oacute;lamente en estados del Medio Oeste (de E.U.) donde se produce carne  de cerdo en granjas industriales.&quot; Al pregunt&aacute;rsele si el virus ten&iacute;a su  origen en el cerdo, respondi&oacute;: &quot;Definitivamente. Es casi equidistante a  virus de Estados Unidos y Eurasia. Y all&aacute; es una cepa &uacute;nica. No tiene cepas  cercanamente relacionadas.&quot; <\/p>\n<p> Durante  a&ntilde;os, los cient&iacute;ficos han sabido que en los cerdos se incuban y mutan virus, y  muchos han advertido que las &quot;granjas industriales&quot;, en donde se  mantiene a grandes cantidades de animales en recintos cerrados, crean un  perfecto caldo de cultivo para la r&aacute;pida evoluci&oacute;n de enfermedades. El uso  masivo de antibi&oacute;ticos significa que los virus desarrollan mutaciones  resistentes a los f&aacute;rmacos. En el pasado se reportaron pocos casos de influenza  porcina transmitida a seres humanos, mas desde hace mucho se ha sabido que tal  transmisi&oacute;n es posible. Este virus plante&oacute; un riesgo particular por su  virulenta capacidad para el contagio entre seres humanos. <\/p>\n<p> Desde  los primeros d&iacute;as del brote, se ha acumulado la evidencia del origen porc&iacute;cola  de la enfermedad. El bi&oacute;logo Michael Worobey, coautor de un art&iacute;culo clave en  la revista <i>Nature<\/i>, afirm&oacute;: &quot;La  cepa actual evidentemente se disemin&oacute; sin que nadie se diera cuenta durante  diez a&ntilde;os,&quot; refiri&eacute;ndose a su expansi&oacute;n entre poblaciones de cerdos. <a href=\"http:\/\/www.sciencenews.org\/view\/generic\/id\/44643\/title\/Origins_of_the_swine_flu_virus\">Science  News le cita,<\/a> concluyendo: &quot;Analizando todo el  genoma, esto es algo que vino de cerdos&#8230; Tenemos que dedicar m&aacute;s energ&iacute;a a examinar  lo que se halla en los cerdos.&quot; <\/p>\n<p> El  consenso es que el virus H1N1 es una forma mutante de influenza porcina,  influenza humana estacional, e influenza aviar. No es mortal por s&iacute; misma, pero  conduce a complicaciones como &quot;neumon&iacute;a at&iacute;pica&quot;. La neumon&iacute;a es  at&iacute;pica porque ocurre fuera de su estaci&oacute;n usual y porque sus v&iacute;ctimas tienden  a concentrarse en el rango de edad adulta. A diferencia de la neumon&iacute;a normal,  que aparece en los muy j&oacute;venes y los muy ancianos, las muertes por esta cepa de  virus tienden a darse entre los 20 y 40 a&ntilde;os. <\/p>\n<p> Mientras  las organizaciones de salud luchan por enfrentar la pandemia, expertos en salud  animal piden m&aacute;s acci&oacute;n por lo que toca a los cerdos. Advierte P&eacute;rez: &quot;Podemos  mantener toda la vigilancia que queramos en humanos, pero si realmente queremos  prevenir la influenza pand&eacute;mica, &#8230; debe llevarse a cabo un cambio fundamental  en los esfuerzos para la salud animal.&quot; Este consejo experto, repetido en  muchos frentes, ha sido mayormente ignorado. Un editorial de la revista <a href=\"http:\/\/www.nature.com\/nature\/journal\/v459\/n7249\/full\/459889a.html\">Nature <\/a>&nbsp;se&ntilde;ala  una de las razones principales: <\/p>\n<p> &quot;&hellip;  los especialistas en salud animal tienden a trabajar a trav&eacute;s de agencias  gubernamentales, cuya misi&oacute;n primordial is promover y proteger el comercio  nacional e internacional de ganado y carne. Esta concentraci&oacute;n en el comercio  puede llevar en ocasiones a conflictos de inter&eacute;s as&iacute; como a algunas posiciones  pol&iacute;ticas que rayan en la negaci&oacute;n.&quot; <\/p>\n<h3>Protecci&oacute;n para el Cerdo <\/h3>\n<p>La Organizaci&oacute;n Internacional para la Salud Animal (OIE) es la que  m&aacute;s se distingue entre estas agencias internacionales en la citada negaci&oacute;n.  Pese al consenso cient&iacute;fico detallado anteriormente, el 9 de junio public&oacute; un  memor&aacute;ndum afirmando que &quot;la OIE se opone firmemente a la denominaci&oacute;n  inicial del nuevo virus como &#8216;influenza porcina&#8217;, nombre que implic&oacute;  incorrectamente que los cerdos estaban implicados y puede haber llevado a la  imposici&oacute;n de m&aacute;s barreras comerciales injustificadas contra varios pa&iacute;ses en  donde hubo casos humanos. A la fecha no existen evidencias cient&iacute;ficas que  indiquen que haya existido una circulaci&oacute;n de este virus entre los cerdos&#8230;&quot; <\/p>\n<p> El memor&aacute;ndum se public&oacute; mucho despu&eacute;s de que  el H1N1 se descubri&oacute; en un hato de cerdos en Alberta, Canad&aacute;, infectado con el  virus, e ignora los componentes gen&eacute;ticos del cerdo ya demostrados. De acuerdo  con investigadores de la salud, el riesgo de que este virus, al moverse hacia  atr&aacute;s y adelante entre las barreras de las especies se reestructure  gen&eacute;ticamente formando una versi&oacute;n a&uacute;n m&aacute;s letal es muy elevada. <\/p>\n<p> La conexi&oacute;n de la influenza porcina con  Granjas Carroll puede no ser nunca cient&iacute;ficamente probada. Parecer&iacute;a ser un  caso cl&aacute;sico para la enorme Organizaci&oacute;n de la ONU para la Alimentaci&oacute;n y la Agricultura (en  ingl&eacute;s, FAO). En la primera semana de mayo la prensa report&oacute; que la FAO estaba enviando un equipo  a Veracruz, pero el reporte de &eacute;sta no se ha hecho p&uacute;blico. La FAO tiene muy poca informaci&oacute;n  sobre la pandemia posteriormente a mayo y casi todos sus boletines de prensa  desde el brote se han concentrado en &quot;proteger al sector porc&iacute;cola.&quot; <\/p>\n<p> Su primer bolet&iacute;n de prensa, fechado el 27 de  abril, se hizo eco del objetivo de la industria de proteger al sector porc&iacute;cola  del nuevo virus H1N1, confirmando que no existe relaci&oacute;n directa con los  cerdos, en lugar de adoptar el m&eacute;todo cient&iacute;fico de reunir evidencias en primer  lugar y llegar a conclusiones m&aacute;s tarde. <\/p>\n<p> Su siguiente bolet&iacute;n de prensa increment&oacute; los  esfuerzos por proteger la industria global de carne de cerdo, anunciando un  cambio de lenguaje oficial &ndash;adoptado obedientemente por la mayor&iacute;a de los  medios de comunicaci&oacute;n mundiales- dise&ntilde;ado para deslindar la epidemia de lo que  la FAO consider&oacute;  operaciones en el manejo de los cerdos equivocadamente criticadas. <\/p>\n<p> &quot;&#8230; actualmente no existen evidencias  que indiquen que el nuevo virus de influenza H1N1 de transmisi&oacute;n humana est&eacute;  circulando entre cerdos en M&eacute;xico o en ninguna otra parte del mundo&quot;,  reafirm&oacute; el Jefe de Veterinaria de la FAO Sr.  Joseph Domenech. &quot;Por esas razones la FAO, la Organizaci&oacute;n Mundial  de la Salud y la Organizaci&oacute;n   Internacional para la Salud   Animal (OIE) convinieron en ya no referirse a la &quot;influenza  porcina&quot;, sino a la &#8216;Influenza A\/H1N1.&#8217;&quot; <\/p>\n<p> La Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud, la OIE y la FAO han hecho mucho m&aacute;s para  detener una reducci&oacute;n en el consumo de carne de cerdo o sanciones comerciales,  que para llegar al fondo de la pandemia. Cuando el brote de influenza porcina  en Canad&aacute; destruy&oacute; el argumento de que la enfermedad no estaba circulando entre  cerdos, la FAO se  resolvi&oacute; a publicar el 4 de mayo un llamado para una mayor vigilancia. <\/p>\n<p> El bolet&iacute;n de prensa de la FAO dice: &quot;se <i>recomienda<\/i> reportar de inmediato todos  los casos de enfermedad respiratoria en cerdos&quot; y &quot;tambi&eacute;n se <i>recomienda<\/i> informar de ellos a la OIE y a la FAO.&quot; Como la  redacci&oacute;n lo revela, el problema es que en la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses la  supervisi&oacute;n y la informaci&oacute;n de enfermedades en animales.<\/p>\n<p> Es voluntaria y los productores industriales  de carne ni siquiera est&aacute;n sujetos a la obligaci&oacute;n de informar sobre brotes de  virus de los que se sabe que pueden contagiarse a la poblaci&oacute;n humana. Ni  M&eacute;xico ni Estados Unidos tienen leyes que exijan reportar influenza porcina.  Estados Unidos aplica actualmente un sistema de rastreo en animales totalmente  voluntario (llamado NAIS). Canad&aacute; s&iacute; exige reportes de brotes de enfermedades  en animales de granja, lo que probablemente explique por qu&eacute; Canad&aacute; fue el  primer lugar en donde el virus A\/H1N1 fue detectado en cerdos. <\/p>\n<p> Una raz&oacute;n de la extrema laxitud en la  supervisi&oacute;n de granjas industriales es la distinci&oacute;n tajante que existe entre  las agencias gubernamentales correspondientes a la salud humana, y sus  reglamentos, y las agencias correspondientes a la salud animal, y sus reglamentos.  Parece que aunque el virus salte sobre las barreras de las especies con  facilidad mortal, las respectivas burocracias lo encuentran imposible. Cuando  se le pregunt&oacute; por qu&eacute; la FAO  asumi&oacute; que la fuente del contagio en la granja canadiense fue un trabajador que  regresaba desde M&eacute;xico antes que una infecci&oacute;n de los cerdos al trabajador, un  se&ntilde;or Northoff, vocero de la FAO,  replic&oacute; que la organizaci&oacute;n no pudo investigar para confirmar la relaci&oacute;n entre  el ser humano y el animal porque la   FAO &quot;se ocupa solamente de temas de salud animal.&quot; <\/p>\n<p> Generalmente se considera que la salud animal  est&aacute; regulada por normas agr&iacute;colas en lugar de sanitarias. A pesar de los ya  conocidos riesgos de salud para poblaciones humanas, las normas siguen siendo  de aplicaci&oacute;n voluntaria y deplorablemente anticuadas. El estudio de Pew  finaliza con estaa recomendaci&oacute;n: &quot;una premisa obligatoria y el registro  de lotes o animales individuales debe estar en vigor para 2009, y debe haberse  establecido una capacidad de rastreo de animales para 2010.&quot;. Parece que  esta recomendaci&oacute;n avanz&oacute; muy poco incluso despu&eacute;s del brote del H1N1. <\/p>\n<h3>El TLCAN y la Globalizaci&oacute;n de las Enfermedades <\/h3>\n<p>Con el TLCAN se desencaden&oacute; la expansi&oacute;n de  granjas industriales productoras de carne en M&eacute;xico mediante la creaci&oacute;n de  incentivos a la inversi&oacute;n para que las empresas trasnacionales reubicaran ah&iacute;  sus operaciones. La &quot;carrera hacia el fondo&quot;, en la que las empresas  reubican su producci&oacute;n a &aacute;reas donde las restricciones ambientales y sanitarias  y su cumplimiento permanecen bajas, encuentra su ejemplo en la producci&oacute;n de  carne en granjas industriales. <\/p>\n<p> Smithfield ten&iacute;a m&aacute;s problemas legales de los  que esperaba debido a sus operaciones en Estados Unidos, antes de decidir  pararlas y trasladar parte de ellas a M&eacute;xico. Casi lo &uacute;ltimo que hizo fue  anunciar su decisi&oacute;n de rechazar un arreglo extrajudicial de 75 millones de  d&oacute;lares por reclamaciones presentadas por pobladores de Missouri contra la  fetidez que produc&iacute;a. El 8 de agosto de 1997 un juez federal de Virginia impuso  a Smithfield Foods una multa por 12,600 millones de d&oacute;lares por haber violado la Ley de Limpieza del Agua. En  septiembre de 1999 el resultado de una apelaci&oacute;n sostuvo la resoluci&oacute;n del juez  federal. <\/p>\n<p> En 1994, cuando el TLCAN entr&oacute; en vigor,  Smithfield estableci&oacute; las operaciones en la regi&oacute;n de Perote con la empresa  agroindustrial mexicana AMSA (Agroindustrias Unidas de M&eacute;xico, S.A. de C.V.) En  1999, compr&oacute; la empresa estadounidense Carroll&#8217;s Foods por 500 millones de  d&oacute;lares e inici&oacute; la r&aacute;pida expansi&oacute;n de sus operaciones en Perote. <\/p>\n<p> Las instalaciones cercanas a La Gloria mantienen lagunas de  oxidaci&oacute;n a cielo abierto para tirar los residuos org&aacute;nicos porque es m&aacute;s  barato que cubrirlas. Estas lagunas presentan no s&oacute;lo riesgos para la salud,  sino un da&ntilde;o ambiental considerable. La periodista Talli Nauman reporta: &quot;La  FAO ha estado escrutando las porquerizas de M&eacute;xico ya desde el a&ntilde;o 2000, cuando  sus expertos pusieron en marcha un proyecto porc&iacute;cola en el &aacute;rea central de  M&eacute;xico para estudiar los efectos sobre el ambiente de &#8216;Operaciones Concentradas  de Alimentaci&oacute;n Animal&#8217; (OCAA).&quot; Se instituy&oacute; un programa para cubrir las  lagunas a cambio de cr&eacute;ditos para emisi&oacute;n de carbono. La Comisi&oacute;n para la Cooperaci&oacute;n Ambiental  del TLCAN, agencia encargada de analizar la relaci&oacute;n entre el TLCAN y los  impactos ambientales, emiti&oacute; un estudio sobre las granjas porc&iacute;colas que lleg&oacute;  a la conclusi&oacute;n de que &quot;el manejo adecuado de esta gran cantidad de  residuos animales provenientes de OCAA es indispensable para proteger la salud  humana y el ambiente.&quot; <\/p>\n<p> Granjas Carroll\/Smithfield no particip&oacute; en  este programa. Nauman informa que con la cobertura de las lagunas se esperaba  que los 14 proyectos originales de reducci&oacute;n de emisiones de carbono  registrados en el pa&iacute;s redujeran las emisiones anuales de gas metano por el  equivalente a 621,513 toneladas de bi&oacute;xido de carbono. Los cr&iacute;ticos del  programa se&ntilde;alan que la medida no resuelve las muchas otras amenazas  sanitarias, ambientales y sociales que plantea el modelo de producci&oacute;n de carne  de ganado a gran escala. <\/p>\n<h3>&iquest;Manejo integrado de riesgos? &iquest;O riesgos integrados? <\/h3>\n<p>Resulta ir&oacute;nico e inexcusable que la regi&oacute;n  m&aacute;s integrada del mundo respondiera tan deficientemente  a la reciente epidemia. Uno de los principales argumentos de venta para  expandir el TLCAN a la Alianza  para la Seguridad  y Prosperidad de Am&eacute;rica del Norte (ASPAN), era que una comisi&oacute;n especial  estaba preparando una respuesta integrada a la epidemia que dar&iacute;a m&aacute;s seguridad  a todos los habitantes de Am&eacute;rica del Norte. De hecho, &eacute;sta fue una de las  pocas actividades p&uacute;blicamente anunciadas de las opacas comisiones que dedican  primordialmente sus actividades a facilitar a compa&ntilde;&iacute;as como Smithfield y Tyson  hacer sus negocios en todo el continente. <\/p>\n<p> El Plan Norteamericano de la ASPAN declara que  proporciona un marco para lograr lo siguiente: <\/p>\n<ul>\n<li>Detectar,  contener y controlar un brote de influenza aviar y prevenir su contagio a seres  humanos;<\/li>\n<li>Prevenir  o desacelerar el ingreso de una nueva cepa de influenza humana a Am&eacute;rica del  Norte;<\/li>\n<li>Reducir  al m&iacute;nimo enfermedades y fallecimientos; y<\/li>\n<li>Sostener  la infraestructura y mitigar el impacto sobre la econom&iacute;a y el funcionamiento  de la sociedad.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Supuestamente, el Plan estableci&oacute; mecanismos  para la coordinaci&oacute;n de acciones, vigilar la aparici&oacute;n de brotes, y supervisar  las granjas industriales. <\/p>\n<p> M&eacute;xico, a pesar de ser un pa&iacute;s pobre con  mayor riesgo de enfermedades no hab&iacute;a recibido la tecnolog&iacute;a necesaria para  analizar de inmediato cepas de virus de influenza, y por ende tuvo que enviar  muestras al Ministerio de Salud Canadiense y al Centro para el Control de  Enfermedades de Atlanta para su an&aacute;lisis. En el proceso se perdi&oacute; alrededor de  una semana. <\/p>\n<p> &iquest;D&oacute;nde estaba este plan cuando desde Perote  se reportaban enfermedades y una epidemia local desde el mes de marzo de este  a&ntilde;o? &iquest;Ha realizado este Plan investigaciones serias de los riesgos de la  producci&oacute;n industrial de carne de [cualquier tipo de] ganado? &iquest;Por qu&eacute; el CDC  de Atlanta demor&oacute; casi una semana en responder a los informes de la epidemia  mexicana? <\/p>\n<p> Las respuestas se esconden tras lo que Davis  denomina la &quot;influencia pol&iacute;tica global&quot; de las trasnacionales  ganaderas. Otra pista puede ser esta frase del anuncio de la ASPAN: &quot;Un punto  central del Plan es un enfoque norteamericano que aplique medidas para mantener  el flujo transfronterizo de personas, servicios y carga durante una pandemia  grave, al tiempo que protegemos a nuestros ciudadanos.&quot; <\/p>\n<p> Como sucede con todo el TLCAN, la prioridad  m&aacute;xima es el ritmo inalterado del negocio. Aunque cerrar las fronteras no sea  la soluci&oacute;n, una investigaci&oacute;n de las causas primarias de la epidemia debe  conducir a la explicaci&oacute;n plena de los riesgos de la globalizaci&oacute;n y las  granjas industriales. La r&aacute;pida difusi&oacute;n global de enfermedades tambi&eacute;n es  atribuible a un sistema en donde las personas y sus alimentos cruzan fronteras  constantemente. Los pa&iacute;ses pobres con sistemas de salud deficientes corren los  mayores riesgos, y aun as&iacute; el sistema actual despacha sumariamente sus  inquietudes y le concede pocos recursos. <\/p>\n<p> El resultado neto del TLCAN en M&eacute;xico ha sido  la integraci&oacute;n de riesgos antes que la prevenci&oacute;n integrada de riesgos. La  concesi&oacute;n equivocada de prioridad a las utilidades por encima de la salud  humana en el contexto de un mundo globalizado desemboc&oacute; en esta pandemia y ha  bloqueado los esfuerzos para evitar que haya otra epidemia m&aacute;s letal en el  futuro. <\/p>\n<h3>Un Movimiento Popular hacia la Bioseguridad <\/h3>\n<p>El sistema entero debe ser cuidadosamente  analizado y modificado para detener la globalizaci&oacute;n de la enfermedad y  prevenir otro brote mortal de influenza. Este esfuerzo debe comenzar con la  investigaci&oacute;n y la regulaci&oacute;n de las grandes granjas industriales, dejando  abierta la posibilidad de que este modelo sea desechado totalmente. Ahora que  se conoce el origen del virus, debe convertirse a las granjas industriales en  un centro de investigaci&oacute;n. <\/p>\n<p> La experiencia de M&eacute;xico como epicentro de la  pandemia de influencia porcina presenta la oportunidad de exponer un sistema  que no funcion&oacute;. Sin abundar en cada punto, he aqu&iacute; una lista para un ulterior  an&aacute;lisis colectivo: <\/p>\n<ul>\n<li>La  autosupervisi&oacute;n de disposiciones de la industria y la globalizaci&oacute;n que  facilitan a las industrias contaminantes venir a ubicarse donde las leyes y su  cumplimiento son laxas, fomentan pr&aacute;cticas que amenazan la salud y el ambiente,  como las lagunas de oxidaci&oacute;n a cielo abierto, la omisi&oacute;n de informes sobre  enfermedades animales, encubrimientos y otros factores que contribuyeron a la  epidemia de influenza porcina.<\/li>\n<li>La  centralizaci&oacute;n de inversiones extranjeras en la econom&iacute;a mexicana crea un clima  en el que las trasnacionales con enormes inversiones pueden ejercer un poder  coercitivo sobre las agencias gubernamentales a todos los niveles.<\/li>\n<li>El  TLCAN fracas&oacute; en promover una transferencia de tecnolog&iacute;a estrat&eacute;gicamente  importante a M&eacute;xico en el campo de la salud entre otros, y ha demostrado  desincentivar la investigaci&oacute;n y el desarrollo nacionales.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Todo an&aacute;lisis deber&aacute; incluir una perspectiva  de g&eacute;nero. 56% de las muertes ocasionadas por la influenza porcina en M&eacute;xico  fueron mujeres, y las mujeres encinta est&aacute;n en mayor riesgo de contraer  enfermedades graves y morir. La influenza H1N1 plantea un serio desaf&iacute;o, al  atacar un rango de edad medio. Asimismo los sistemas inmunitarios comprometidos  de muchos mexicanos que viven sin niveles adecuados de salud y nutrici&oacute;n -y un  n&uacute;mero desproporcionado en esa condici&oacute;n son mujeres- contribuyen a las tasas  de mortalidad por influenza. <\/p>\n<p> La publicaci&oacute;n GRAIN [de la ONG CGIAR, Consultive Group on International Agricultural  Research]  informa: &quot;Comunidades como La   Gloria est&aacute;n en la primera l&iacute;nea de resistencia a las  pandemias, pero se las excluye totalmente de las respuestas o estrategias  oficiales&#8230; El v&iacute;nculo entre la operaci&oacute;n de granjas industriales y la  creciente amenaza de enfermedades pand&eacute;micas en seres humanos es innegable, e  incluso si los gobiernos y las agencias internacionales siguen obedeciendo la  l&iacute;nea de las corporaciones, las luchas locales contra las granjas industriales  ya ocuparon el lugar que ameritan en el centro de la respuesta global a enfermedades  emergentes.&quot;<\/p>\n<p>\n  A medida que estos movimientos populares  crezcan en todo el mundo, podremos esperar m&aacute;s acometidas de parte  de los negocios de granjas industriales. Las redes ciudadanas necesitan  organizarse para llevar a cabo y publicitar investigaciones independientes,  elaborar propuestas de pol&iacute;ticas nacionales e internacionales, dirigir campa&ntilde;as  de educaci&oacute;n popular sobre el riesgo que plantean las granjas industriales, y organizarse para incrementar su fuerza y esgrimirla para cambiar las condiciones  peligrosas que estas granjas industriales presentan al mundo entero.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A M&eacute;xico se le ha considerado el laboratorio de la globalizaci&oacute;n desde que &eacute;sta inici&oacute; el Tratado de Libre Comercio para Am&eacute;rica del Norte en 1994. En abril de 2009 un virus mortal germin&oacute; en este laboratorio, hallando las condiciones ideales para su veloz desarrollo hasta causar una pandemia mundial. 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