{"id":18357,"date":"2016-02-02T18:07:41","date_gmt":"2016-02-02T23:07:41","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cipamericas.org\/?p=18357"},"modified":"2016-02-02T18:07:41","modified_gmt":"2016-02-02T23:07:41","slug":"son-ellos-o-nosotros-27-anos-despues-del-asesinato-de-los-sacerdotes-jesuitas-en-el-salvador-espana-reclama-a-los-responsables","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/son-ellos-o-nosotros-27-anos-despues-del-asesinato-de-los-sacerdotes-jesuitas-en-el-salvador-espana-reclama-a-los-responsables\/","title":{"rendered":"\u201cSon ellos o nosotros\u201d, 27 a\u00f1os despu\u00e9s del asesinato de los sacerdotes jesuitas en El Salvador, Espa\u00f1a reclama a los responsables"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_18360\" aria-describedby=\"caption-attachment-18360\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-18360\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/la-tandona-300x195.jpg\" alt=\"Militares acusados en Espa\u00f1a por el asesinato de los sacerdotes jesuitas, en conferencia de prensa en El Salvador horas despu\u00e9s del crimen\" width=\"300\" height=\"195\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/la-tandona-300x195.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/la-tandona.jpg 400w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-18360\" class=\"wp-caption-text\">Militares acusados en Espa\u00f1a por el asesinato de los sacerdotes jesuitas, en conferencia de prensa en El Salvador horas despu\u00e9s del crimen<\/figcaption><\/figure>\n<p>La Corte Suprema de El Salvador permiti\u00f3 a partir de 2015 que INTERPOL capture a pr\u00f3fugos amnistiados en el pa\u00eds. Con esta resoluci\u00f3n, Espa\u00f1a vuelve a la carga para buscar justicia en el caso de los sacerdotes jesuitas espa\u00f1oles y dos colaboradoras asesinados en el campus de la Universidad Jos\u00e9 Sime\u00f3n Ca\u00f1as UCA, en San Salvador por miembros del batall\u00f3n Atlacatl de la Fuerza Armada salvadore\u00f1a durante la guerra civil en 1989.<\/p>\n<p>El mes pasado el juez de la Audiencia Nacional de Madrid, Eloy Velasco, gir\u00f3 \u00f3rdenes de captura para 17 militares se\u00f1alados en el crimen. Aunque las \u00f3rdenes ya est\u00e1n en manos de la INTERPOL en El Salvador la decisi\u00f3n de extraditar a los militares est\u00e1 en manos de la Corte Suprema salvadore\u00f1a que deber\u00e1 decidir si procede o no una extraditaci\u00f3n de los militares requeridos en Espa\u00f1a que gozan de protecci\u00f3n por la Ley de Amnist\u00eda vigente en el pa\u00eds que proh\u00edbe que se abran casos por cr\u00edmenes ocurridos durante la guerra civil de los a\u00f1os 80.<\/p>\n<p>Sin embargo, el ministro de Seguridad y Justicia, Benito Lara, se limit\u00f3 a decir en conferencia de prensa que la Polic\u00eda Nacional Civil (PNC) est\u00e1 a la espera de recibir las notificaciones para hacer efectivas las detenciones de los militares y el director de la PNC, Mauricio Ram\u00edrez Landaverde, dijo que aun esperan la correspondencia oficial para realizar las capturas.<\/p>\n<p>El secretario de Comunicaciones de la Presidencia de El Salvador, Eugenio Chicas, dijo en el canal oficial del gobierno que se dar\u00e1 cumplimiento a las \u00f3rdenes de detenci\u00f3n, pero reiter\u00f3 que la decisi\u00f3n sobre la extraditaci\u00f3n de los militares es del \u00d3rgano Judicial del pa\u00eds. \u201cEst\u00e1 claro jur\u00eddicamente para este gobierno que las \u00f3rdenes deben cumplirse. Pero el resto depender\u00e1 del \u00d3rgano Judicial\u201d, dijo Chicas.<\/p>\n<figure id=\"attachment_18359\" aria-describedby=\"caption-attachment-18359\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-18359\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/uca-dos-300x169.jpg\" alt=\"escena de la matanza en los jard\u00ednes de la residencia jesuita en la Uca\" width=\"300\" height=\"169\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/uca-dos-300x169.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/uca-dos.jpg 560w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-18359\" class=\"wp-caption-text\">escena de la matanza en los jard\u00ednes de la residencia jesuita en la Uca<\/figcaption><\/figure>\n<p>Por su parte, en una entrevista que concedi\u00f3 desde Espa\u00f1a el abogado, Antonio Alberca P\u00e9rez, defensor de los jefes militares se\u00f1alados, a un peri\u00f3dico local salvadore\u00f1o, dijo que ya present\u00f3 una recusaci\u00f3n contra el juez Velasco, por considerar que es \u201cparcial\u201d porque imparte clases en una universidad jesuita espa\u00f1ola que est\u00e1 relacionada a la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas, congregaci\u00f3n a la que pertenec\u00edan los sacerdotes asesinados.<\/p>\n<p>El defensor de los militares acusados dijo tambi\u00e9n que Velasco no debi\u00f3 haber girado las nuevas \u00f3rdenes de captura porque el asesinato de los sacerdotes y las dos colaboradoras ya fueron tratados en El Salvador bajo la Ley de Amnist\u00eda y porque tambi\u00e9n ya fueron enjuiciados algunos militares por el caso en El Salvador. Por lo tanto,\u00a0Espa\u00f1a no tiene competencia para juzgar el caso ocurrido en El Salvador.<\/p>\n<p>\u201cEl juez es absolutamente parcial. Hemos presentado la documentaci\u00f3n que acredita que el juez Velasco est\u00e1 juzgando hechos que ocurrieron en una universidad jesuita. El juez no nos deja tomar vista de la causa alegando que los acusados han evadido la justicia en Espa\u00f1a y eso demuestra que las personas no tienen garantizado el derecho de defensa\u201d, dijo P\u00e9rez en la entrevista al rotativo.<\/p>\n<p>El procurador de Derechos Humanos de El Salvador, David Morales, reaccion\u00f3 ante la orden y dijo que las autoridades salvadore\u00f1as deben proceder de inmediato para capturar a los militares requeridos por Espa\u00f1a. Morales dijo tambi\u00e9n que el Estado salvadore\u00f1o y la Polic\u00eda Nacional Civil (PNC) tienen la obligaci\u00f3n y el deber de cooperar para que se cumpla con la justicia en el caso de los asesinatos de los sacerdotes jesuitas.<\/p>\n<p>El procurador fue m\u00e1s all\u00e1 y advirti\u00f3 que el alto mando de la Fuerza Armada salvadore\u00f1a no debe intervenir en las detenciones. \u201cEl cumplimiento de las \u00f3rdenes de detenci\u00f3n internacional es obligatorio y debe procederse a su inmediata ejecuci\u00f3n por parte de las autoridades salvadore\u00f1as. Los cr\u00edmenes de guerra son imprescriptibles y ning\u00fan Estado puede abstenerse de juzgarlos, por lo tanto no es v\u00e1lido aplicar ning\u00fan tipo de amnist\u00eda\u201d, dijo Morales.<\/p>\n<p>Para los representantes de la UCA, esta es la oportunidad para que las autoridades de El Salvador se reivindiquen en el caso. El vicerrector de Proyecci\u00f3n Social, Omar Soriano, dijo en conferencia de prensa que las autoridades salvadore\u00f1as deben actuar de acuerdo a las leyes. \u201cEsta es una oportunidad para que el sistema de justicia del pa\u00eds se limpie la cara. Hace unos meses hubo una difusi\u00f3n roja y la Corte Suprema lo interpret\u00f3 como aviso de localizaci\u00f3n y no hubo detenciones\u201d, dijo Soriano.<\/p>\n<p>Mientras tanto, la directora del Instituto de Derechos Humanos de la UCA (IDHUCA), Janeth Aguilar, dijo que el gobierno debe hacer su parte para que El Salvador cumpla para que las \u00f3rdenes de detenciones se hagan efectivas para que se haga justicia en el caso de los sacerdotes jesuitas. \u201cEsperamos que el \u00d3rgano Ejecutivo del pa\u00eds facilite las condiciones para la extradici\u00f3n de estos criminales de guerra\u201d.<\/p>\n<figure id=\"attachment_18361\" aria-describedby=\"caption-attachment-18361\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-18361\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/uca_cn-300x225.jpg\" alt=\"escena de la matanza en los jard\u00ednes de la residencia jesuita en la Uca\" width=\"300\" height=\"225\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/uca_cn-300x225.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/uca_cn-768x576.jpg 768w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/uca_cn.jpg 800w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-18361\" class=\"wp-caption-text\">escena de la matanza en los jard\u00ednes de la residencia jesuita en la Uca<\/figcaption><\/figure>\n<p>Y es que, esta no es la primera vez que Velasco gira una orden de captura contra los militares. En 2011, los involucrados en el caso se resguardaron en un cuartel de la Fuerza Armada, protegidos por el alto mando militar y por el gobierno de turno. Entonces la Corte Suprema dijo que las \u00f3rdenes giradas solo pod\u00edan ser efectivas para localizar a los imputados y no para hacer efectiva su extradici\u00f3n a Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>La resoluci\u00f3n dictada por el juez Velasco en ese momento y las \u00f3rdenes de captura dictaban que El Salvador \u201cen cuyo territorio sucedieron los hechos, est\u00e1 obligado a llevar a cabo la persecuci\u00f3n correspondiente en virtud de la orden internacional de detenci\u00f3n con fines de extraditaci\u00f3n emitida por el Estado Espa\u00f1ol\u201d.<\/p>\n<p>En enero de 2013 el entonces candidato a la presidencia y vicepresidente del pa\u00eds, Salvador S\u00e1nchez Cer\u00e9n, prometi\u00f3 que buscar\u00eda los mecanismos para promover la derogaci\u00f3n de la Ley de Amnist\u00eda, aprobada despu\u00e9s de la firma de los Acuerdos de Paz. Sin embargo, durante su mandato S\u00e1nchez Cer\u00e9n ha sido claro al ser cuestionado por la prensa nacional al respecto de su promesa y ha dejado en manos de la Corte Suprema la derogaci\u00f3n de la Ley de Amnist\u00eda.<\/p>\n<p>En enero de 2015, el magistrado de la Corte Suprema, Florent\u00edn Mel\u00e9ndez, dijo que el punto sobre la derogaci\u00f3n de la ley ser\u00eda tratado despu\u00e9s de las elecciones presidenciales de marzo de ese a\u00f1o para no afectar el proceso. Aunque el magistrado dijo que la ley est\u00e1 en estudio y que la sentencia ser\u00eda emitida despu\u00e9s de marzo, hasta la fecha no ha habido ninguna resoluci\u00f3n sobre la ley.<\/p>\n<p>De acuerdo al documento del caso del Juzgado Central de Instrucci\u00f3n N\u00famero 6, de la Audiencia Nacional de Madrid, Espa\u00f1a, al que tuvo acceso el Programa de las Am\u00e9ricas, los 17 \u00a0militares se\u00f1alados, entre ellos altos jefes de la Fuerza Armada, est\u00e1n acusados de ocho \u201casesinatos terroristas que constituyen cr\u00edmenes contra el Estado\u201d espa\u00f1ol y \u201cun delito de crimen de lesa humanidad o contra el derecho de la gente\u201d.<\/p>\n<p>Los militares requeridos por la justicia espa\u00f1ola son el ex ministro de la Defensa salvadore\u00f1a, Rafael Humberto Larios; el coronel y exjefe del Estado Mayor de la Fuerza Armada, Ren\u00e9 Emilio Ponce; el general y excomandante de la Fuerza A\u00e9rea, Juan Rafael Bustillo; el general y exvice ministro de Defensa, Juan Orlando Zepeda; el coronel y ex vice ministro de Seguridad P\u00fablica, Inocente Orlando Montano, detenido en 2014 en Estados Unidos por fraude migratorio y en proceso de extraditaci\u00f3n a Espa\u00f1a; el coronel y exjefe de la Primera Brigada de Infanter\u00eda, Francisco Elena Fuentes. As\u00ed mismo, el exjefe de Infanter\u00eda y del batall\u00f3n Atlacatl, Jos\u00e9 Ricardo Espinosa Guerra; los oficiales del Batall\u00f3n Atlacatl, Gonzalo Guevara Cerritos, Oscar Mariano Amaya Grimaldi, Antonio Ram\u00edro \u00c1valos, \u00c1ngel P\u00e9rez V\u00e1squez, Tom\u00e1s Zarpate Castillo, Jos\u00e9 Alberto Sierra Ascencio, Oscar Alberto Le\u00f3n Linares, Carlos Camilo Hern\u00e1ndez Barahona y Ren\u00e9 Yusshi Mendoza Vallecillos.<\/p>\n<p>La acusaci\u00f3n tambi\u00e9n incluye al exdirector de la Escuela Militar donde se forman los oficiales de la Fuerza Armada, Guillermo Alfredo Benavides; el exjefe del Estado Mayor Conjunto, Joaqu\u00edn Arnoldo Cerna Flores; el exdirector de la Direcci\u00f3n de Inteligencia Nacional, Carlos Mauricio Guzm\u00e1n y el teniente de la Direcci\u00f3n de Inteligencia, H\u00e9ctor Ulises Cuenca Ocampo.<\/p>\n<p>El juez Velasco, gir\u00f3 orden para 17 de lo acusados, ya que seg\u00fan el documento de la Audiencia Nacional uno de los imputados figura como testigo protegido, presentado por la querella y ya rindi\u00f3 su declaraci\u00f3n en Espa\u00f1a y otro de los acusados, el coronel Inocente Montano, ya fue detenido en Estado Unidos, por delitos de defraudaci\u00f3n migratoria y est\u00e1 peleando legalmente para no ser extraditado desde ese pa\u00eds hacia Espa\u00f1a en donde es requerido por el asesinato de los sacerdotes espa\u00f1oles.<\/p>\n<p>En documentos oficiales se se\u00f1ala que en 1990 el mayor del Ejercito de Estados Unidos, Erick Buckland, revel\u00f3 la informaci\u00f3n que una comisi\u00f3n especial de su pa\u00eds hab\u00eda reunido en torno al caso y se\u00f1al\u00f3 al teniendo\u00a0 Benavides como el responsable de dar la orden a los miembros del batall\u00f3n Atlacatl para asesinar a los jesuitas. Los oficiales Ren\u00e9 Yusshi Mendoza Vallecillos y Carlos Camilo Hern\u00e1ndez Barahona fueron condenados a 30 a\u00f1os de c\u00e1rcel por el crimen en 1992 en un juicio que fue criticado por sus vicios, pero despu\u00e9s de 15 meses fueron amnistiados por el presidente Cristiani.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, entre otros documentos que fueron revelados en el proceso en Espa\u00f1a que se\u00f1alan a los oficiales mencionados, tambi\u00e9n est\u00e1n las \u201cdeclaraciones corregidas\u201d por el abogado y asesor de la Fuerza Armada y ahora diputado del parlamente salvadore\u00f1o, Rodolfo Parker, en las que se borr\u00f3 toda implicaci\u00f3n de los altos mandos militares en el juicio.<\/p>\n<p><strong>Los jesuitas, enemigos de los militares<\/strong><\/p>\n<p>Desde finales de los a\u00f1os 70 sacerdotes y religiosos de varias \u00f3rdenes se hab\u00edan convertido en el blanco u objetivo de las Fuerzas Armadas salvadore\u00f1a y de grupos paramilitares organizados por la extrema derecha del pa\u00eds. El odio en contra de sacerdotes, especialmente de la congregaci\u00f3n jesuita se origin\u00f3 por la creencia de los oficiales militares que los marxistas hab\u00edan logrado penetrar la Iglesia Cat\u00f3lica y que desde ah\u00ed fraguaban planes para emprender ofensivas junto con la guerrilla.<\/p>\n<p>Los registros que sobrevivieron a la guerra civil salvadore\u00f1a hablan de unos 250 \u201cincidentes\u201d entre amenazas, atentados, expulsiones y asesinatos de sacerdotes y religiosos acusados de \u201cincitar\u201d a los campesinos en contra del gobierno y del r\u00e9gimen militar. A los jesuitas, por ser los voceros de la Teolog\u00eda de la Liberaci\u00f3n se les acus\u00f3 especialmente de \u201cenvenenar la mente de los j\u00f3venes salvadore\u00f1os\u201d, en los colegios y en la universidad donde trabajaban.<\/p>\n<p>El alto mando militar integrado por uno grupo de oficiales conocido como \u201cLa Tandona\u201d responsabiliz\u00f3 a los jesuitas del surgimiento de la rebeli\u00f3n de estudiantes e intelectuales del pa\u00eds y en especial del movimiento guerrillero en El Salvador. Ignacio Ellacur\u00eda Beascoechea, el rector de la UCA se hab\u00eda convertido adem\u00e1s en un analista pol\u00edtico cr\u00edtico de la guerra, del gobierno, de la Fuerza Armada y su mando, y de la misma guerrilla.<\/p>\n<p>Documentos oficiales, incluidos en el expediente espa\u00f1ol del caso se\u00f1alan que con el tiempo Ellacur\u00eda se convirti\u00f3 en el mediador entre la guerrilla, el gobierno de derecha electo en 1984 y los representantes de la embajada de Estados Unidos en El Salvador, esto le vali\u00f3 a los militares para asegurar que el sacerdote era \u201cuno de los principales asesores, consejero y estratega del FMLN\u201d.<\/p>\n<p>Ellacur\u00eda presion\u00f3 al gobierno y a la guerrilla para que dialogaran. Seg\u00fan estos documentos a los que tuvo acceso el Programa de las Am\u00e9ricas, Ellacur\u00eda convenci\u00f3 al entonces presidente Alfredo Cristiani de reformar a la Fuerza Armada y promover cambios en las l\u00edneas de mando militares que se manten\u00edan en el poder como dictadura militar no oficial en el pa\u00eds y esa fue la sentencia de muerte que firm\u00f3 el jesuita, convirti\u00e9ndose tambi\u00e9n en enemigo n\u00famero uno de \u201cLa Tandona\u201d.<\/p>\n<p>Desde 1980 la mayor\u00eda de amenazas que llegaban hasta la UCA iban dirigidas especialmente para Ellacur\u00eda. El campus de la universidad era sitiado y registrado constantemente porque los militares se\u00f1alaban a los jesuitas afirmando que escond\u00edan armas de la guerrilla, los ataques y amenazas fueron creciendo poco a poco.<\/p>\n<p>Los militares utilizaban la radio oficial para hacer amenazas abiertas contra los jesuitas y adem\u00e1s, advert\u00edan a la poblaci\u00f3n del peligro que estos religiosos representaban para el pa\u00eds por sus estrechos v\u00ednculos con la comandancia guerrillera y sus ideas de la teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Ellacur\u00eda utilizaba la revista editorial de la UCA para criticar el contexto social del pa\u00eds, \u201cAl cerrarse 1980, el cuadro social ya est\u00e1 listo para la confrontaci\u00f3n total. El proyecto ha agotado sus posibilidades y ya no queda m\u00e1s salida que la guerra civil\u201d, escribi\u00f3 entonces.<\/p>\n<p>En el expediente judicial del caso, de la Audiencia Nacional de Madrid, consta que el plan para asesinar al rector de la UCA y a los otros sacerdotes estaba elaborado desde el 5 de noviembre de 1989 y fue planificado por los jefes de la Fuerza Armada salvadore\u00f1a, pero fue despu\u00e9s del 11 de noviembre cuando la guerrilla emprendi\u00f3 su ofensiva final \u201cHasta el tope\u201d que los militares pusieron fecha para cometer los asesinatos.<\/p>\n<p>La reconstrucci\u00f3n de los hechos que ocurrieron durante la noche del 16 de noviembre de 1989 en la UCA y algunas pruebas testimoniales presentadas por la querella del caso son parte de los testimonios de tres personas que lograron esconderse ese d\u00eda en los edificios contiguos a la residencia de los jesuitas desde donde con horror observaron todo lo que ocurri\u00f3.<\/p>\n<p><strong>\u201cEllacur\u00eda es uno de los que tiene que morir\u201d<\/strong><\/p>\n<p>En los registros del caso que est\u00e1n tanto en el expediente salvadore\u00f1o como en los documentos espa\u00f1ales, el teniente Guillermo Alfredo Benavides, dijo haber recibo la orden para asesinar a los jesuitas de parte de un superior: \u201cSon ellos o nosotros. Han estado desangrando nuestro pa\u00eds y debemos destrozarlos. Ellacur\u00eda es uno de ellos y debe morir. No quiero testigos. . . Es una orden y deben cumplirla\u201d.<\/p>\n<p>El informe de la Comisi\u00f3n de la Verdad, redactado despu\u00e9s de la firma de las acuerdos de paz en 1992, que el plan para asesinar a los jesuitas se complet\u00f3 \u201cdurante una reuni\u00f3n. Los oficiales se mantuvieron de pi\u00e9 hablando en grupos; uno de estos grupos estaba formado por el coronel Ren\u00e9 Emilio Ponce, Juan Rafael Bustillo, Coronel Francisco Elena Fuentes, coronel Juan Orlando Zepeda y Coronel Inocente Orlando Montano. Ponce llam\u00f3 al coronel Guillermo Alfredo Benavides y delante de los otros cuatro oficiales le orden\u00f3 matar al padre Ellacur\u00eda y no dejar testigos. Tambi\u00e9n le orden\u00f3 usar las unidades del batall\u00f3n Atlacatl\u201d para cometer el crimen.<\/p>\n<p>Esta orden se dio en la tarde del 15 de noviembre y seg\u00fan el expediente judicial de Espa\u00f1a donde se reconstruyen los hechos previos a los asesinatos, fue el resultado \u201cde una discusi\u00f3n, planificaci\u00f3n y autorizaci\u00f3n previas y su ejecuci\u00f3n se inici\u00f3 el 11 de noviembre con la orden de sitiar el campus de la UCA.<\/p>\n<p>En el documento consta adem\u00e1s que la Fuerza Armada salvadore\u00f1a puso a trabajar alrededor del plan a todo su aparato incluidos el Comandante de la Fuerza A\u00e9rea, los soldados y la unidad de comando del batall\u00f3n Atlacatl, los soldados del batall\u00f3n Belloso, la emisora de radio militar Radio Cuscatl\u00e1n, el Centro Civil para la Informaci\u00f3n Nacional de la Presidencia, el Complejo de Operaciones del Mando Conjunto, las Operaciones Psicol\u00f3gicas del Mando Conjunto, el Comit\u00e9 de Prensa de las Fuerzas Armadas (COPREFA), la Direcci\u00f3n de la Inteligencia Nacional y el Centro T\u00e9cnico de Instrucci\u00f3n Policial (CETIPOL).<\/p>\n<p>Unos 300 soldados fueron destacados para rodear la universidad y la excusa de los militares fue \u201chaber recibido informaci\u00f3n de que elementos terroristas penetraron en la Universidad\u2026 y que estos hab\u00edan abierto fuego contra fuerzas militares\u201d que patrullaban la zona. El presidente Cristiana dijo p\u00fablicamente que &#8220;se hab\u00edan encontrado armas&#8221; y \u00a0\u201cotras pruebas de actividades terroristas&#8221; en la UCA.<\/p>\n<p>En los documentos se relata que a eso de las 6:30 de la tarde los militares iniciaron un registro en la universidad porque adem\u00e1s hab\u00eda informaci\u00f3n que un n\u00famero indeterminado de delincuentes \u201chab\u00eda entrado en la UCA y que deb\u00edan corroborar su presencia. La unidad de comando Atlacatl sali\u00f3 de la Escuela Militar (ubicada a un par de kil\u00f3metros de la universidad) para registrar la residencia de los jesuitas y el Centro de Reflexi\u00f3n Teol\u00f3gica. Pero el verdadero prop\u00f3sito de la misi\u00f3n del registro hab\u00eda sido prepararse para la misi\u00f3n de matar a los Jesuitas\u201d.<\/p>\n<p>Ese misma noche el rector Ellacur\u00eda hab\u00eda regresado de Espa\u00f1a, al llegar al recinto se encontr\u00f3 con el cateo y les dijo a los militares que regresaran durante la ma\u00f1ana para que con la luz del d\u00eda pudieran hacer mejor los registros y darse cuenta que no escond\u00edan nada.<\/p>\n<p>Una noche antes de los asesinatos, los militares que participar\u00edan en la misi\u00f3n para matar a los jesuitas recibieron uniformes nuevos y botas de monta\u00f1a como premio por la labor que les hab\u00edan encomendado los altos mandos y seg\u00fan el informe de la Comisi\u00f3n de la Verdad, esa misma noche la Fuerza Armada autoriz\u00f3 ataques en contra de civiles o miembros de sindicatos que apoyan a la guerrilla.<\/p>\n<p>El 16 de noviembre, m\u00e1s de 200 miembros de la Fuerza Armada ingresaron al campus de la UCA. El objetivo esta vez no era hacer un registro, sino asesinar a los sacerdotes espa\u00f1oles Ellacur\u00eda, Ignacio Mart\u00edn Bar\u00f3, Segundo Montez Mozo, Amando L\u00f3pez Quintana, Juan Ram\u00f3n Moreno Pardo y al salvadore\u00f1o Joaqu\u00edn L\u00f3pez y L\u00f3pez. Las colaboradoras Julia Elba Ramos y su hija Celina Ramos quedaron atrapadas en la universidad por el toque de queda que decretaron los militares y fueron asesinadas para no dejar testigos del crimen.<\/p>\n<p>De acuerdo a informaci\u00f3n de documentos que no se han hecho p\u00fablicos a los que el Programa de las Am\u00e9ricas tuvo acceso, a eso de las siete de la noche el Camilo Hern\u00e1ndez Barahona alentaba a los militares que participar\u00edan en la misi\u00f3n de asesinar a los jesuitas, mientras los oficiales del alto mando de la Fuerza Armada se reun\u00edan en el Comando Cojunto para seguir de cerca la operaci\u00f3n. A esta reuni\u00f3n se uni\u00f3 a la media noche el presidente Cristiani y algunos consejeros militares estadounidenses.<\/p>\n<p>Los militares llegaron hasta la residencia de los jesuitas, los sacaron hacia el jard\u00edn del lugar por la fuerza y ah\u00ed les obligaron a acostarse en el suelo. En la reconstrucci\u00f3n de los hechos se estableci\u00f3 que el teniente Yusshi Mondoza entreg\u00f3 al oficial Oscar Mariano Amaya Grimaldi el fusil AK-47 para que asesinara a los sacerdotes y hacer creer que los asesinos eran miembros de la guerrilla del FMLN.<\/p>\n<p>\u201cLa operaci\u00f3n se concentr\u00f3 en tres c\u00edrculos conc\u00e9ntricos: un grupo permaneci\u00f3 en el \u00e1rea, otro grupo rode\u00f3 el edificio y otro peque\u00f1o grupo selecto fue elegido para llevar a cabo los asesinatos\u201d. En la confesi\u00f3n de uno de los militares, se lee que este dijo que los sacerdotes \u201cno parec\u00edan peligrosos, algunos eran mayores, estaban desarmados y en pijamas\u201d, dijo el militar.<\/p>\n<p>Amaya Grimaldi empez\u00f3 a disparar con el AK-47 a Ellacur\u00eda, Mart\u00edn Bar\u00f3 y Montez que yac\u00edan en el suelo, los otros jesuitas fueron asesinados por el resto de militares. El exjefe del batall\u00f3n Jos\u00e9 Ricardo Espinoza Guerra, que fue el \u00fanico que se cubri\u00f3 la cara durante la operaci\u00f3n dijo en su declaraci\u00f3n que al ver a los sacerdotes en suelo mientras les disparaban se dio la vuelta con l\u00e1grimas en los ojos porque record\u00f3 que el sacerdote Segundo Montez, hab\u00eda sido el director del colegio Externado San Jos\u00e9 donde hab\u00eda estudiado durante su infancia.<\/p>\n<p>En el mismo momento en el que se escucharon los disparos que mataron a los jesuitas Elba y Celina que se abrazaban y que eran custodiadas por otros soldados fueron asesinadas. Los documentos afirman que el soldado Jorge Alberto Sierra Ascencio recibi\u00f3 la orden de \u201cacabar\u201d con las mujeres para no dejar testigos del crimen.<\/p>\n<p>El mayor Buckland testific\u00f3 despu\u00e9s que los disparos realizados desde la UCA pudieron o\u00edrse hasta el Estado Mayor, donde se encontraba durmiendo.<\/p>\n<p>Inmediatamente despu\u00e9s de la matanza, algunos soldados escribieron consignas del FMLN para hacer creer que los responsables de los asesinatos hab\u00edan sido miembros de la guerrilla salvadore\u00f1a.<\/p>\n<p><em><strong>Carmen Rodr\u00edguez<\/strong>, es periodista en San Salvador, El Salvador, y tiene cinco a\u00f1os de experiencia en el periodismo digital. Su especializaci\u00f3n es\u00a0el tema de Seguridad y Judicial y ha sido colaboradora para el Programa de las Am\u00e9ricas desde 2014.<\/em><\/p>\n<p><em>Fotos por Carmen Rodr\u00edguez<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Corte Suprema de El Salvador permiti\u00f3 a partir de 2015 que INTERPOL capture a pr\u00f3fugos amnistiados en el pa\u00eds. Con esta resoluci\u00f3n, Espa\u00f1a vuelve a la carga para buscar justicia en el caso de los sacerdotes jesuitas espa\u00f1oles y dos colaboradoras asesinados en el campus de la Universidad Jos\u00e9 Sime\u00f3n Ca\u00f1as UCA, en San Salvador por miembros del batall\u00f3n Atlacatl de la Fuerza Armada salvadore\u00f1a durante la guerra civil en 1989.<\/p>\n","protected":false},"author":373,"featured_media":18359,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[4884,4916],"tags":[4922],"coauthors":[],"class_list":["post-18357","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-democracia","category-derechos-humanos","tag-centroamerica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18357","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/373"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18357"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18357\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":18362,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18357\/revisions\/18362"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/18359"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18357"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18357"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18357"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=18357"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}