{"id":1857,"date":"2009-09-11T11:53:28","date_gmt":"2009-09-11T11:53:28","guid":{"rendered":"http:\/\/cipamericas.org\/?p=1857"},"modified":"2009-10-01T17:53:15","modified_gmt":"2009-10-01T17:53:15","slug":"6415","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/6415\/","title":{"rendered":"Constantino Lima: La otra pol&iacute;tica nace de lo cotidiano"},"content":{"rendered":"<p><b>Si  no hubiera recibido la m&aacute;s importante distinci&oacute;n que otorga el Estado de manos  de Evo Morales, la vida de Constantino Lima ser&iacute;a apenas conocida por sus  amigos y compa&ntilde;eros, pese que es una de las personas que, en su vida personal,  sintetiza la notable historia del pueblo aymara.<\/b><\/p>\n<p>\n  Hay que subir hasta El Alto para  encontrar al portador de un peque&ntilde;o y fr&aacute;gil cuerpo, mediana estatura, tez del  color de la tierra, lentes claros, sonrisa generosa. Luce casi despreocupado en  medio del traj&iacute;n alte&ntilde;o, de mujeres con polleras que vocean sus mercanc&iacute;as y  j&oacute;venes desconfiados que miran al khara de reojo. Naci&oacute; en septiembre de 1933  en Rosario, un peque&ntilde;o pueblo de la provincia de Pacajes, en el departamento de  La Paz, all&iacute; donde el altiplano se salpica de chullpas, las milenarias y bellas  torres funerarias aymaras.<\/p>\n<p> En 2008, el gobierno de Evo Morales lo  condecor&oacute; con el C&oacute;ndor de los Andes, la m&aacute;xima distinci&oacute;n que otorga el Estado  boliviano, por considerarlo &quot;una personalidad en el resurgimiento de las  culturas ind&iacute;genas en Bolivia&quot;. En 1960 hab&iacute;a creado junto a otros 22  indios el Partido Aut&oacute;ctono Nacional (PAN) y en 1968, cuando ingresa a la  Universidad Mayor de San Andr&eacute;s, form&oacute; el Movimiento Universitario Juli&aacute;n Apaza  (MUJA) .Fue el segundo ind&iacute;gena electo diputado en Bolivia, en 1985, por el  Movimiento Indio Tupac Katari que hab&iacute;a contribuido a fundar en 1978.<\/p>\n<p> Lo encontramos en la entrada del  municipio de El Alto, acompa&ntilde;ado de un joven estudiante que no oculta su  admiraci&oacute;n por Constantino. Caminas varias cuadras por las atestadas calles de  la Ceja, el centro alte&ntilde;o repleto de vendedores ambulantes y entramos a uno de  los ruidosos bares donde siempre suena m&uacute;sica andina, a 4.000 metros de altura,  desde donde si divisa abajo la ciudad de La Paz y arriba los picos nevados de  la Cordillera Real. Pide un t&eacute; y sonr&iacute;e. Casi no hay que preguntarle. Le gusta  hablar.<\/p>\n<p> <b>Constantino  Lima:<\/b> A veces me preguntan d&oacute;nde me he inspirado en la parte ideol&oacute;gica, y yo digo  que no viene de la derecha ni de la izquierda, siempre he abominado porque  siempre nos dijeron indios de mierda las dos partes. Mi respuesta es la  siguiente: por mi padre, o por mi madre, los pap&aacute;s de uno hacen mucho, y la  trasmisi&oacute;n verbal de los abuelos, tatarabuelos, y despu&eacute;s las pajas hablan, los  &aacute;rboles hablan, los r&iacute;os hablan, las rocas hablan, en fin los animales nos  hablan, los apus, los chullpas hablan. Yo de chico escuchaba la naturaleza.<\/p>\n<p> <b><i>Ra&uacute;l Zibechi:<\/i><\/b><i> Cu&eacute;nteme sobre sus primeras experiencias  pol&iacute;ticas.<\/i><\/p>\n<p><b>CL:<\/b> Fue a la  edad de 8 a&ntilde;os. Iba con mi mam&aacute; agarrado de ella y ten&iacute;amos que caminar 8 a 9 kil&oacute;metros  mi mam&aacute; cargaba le&ntilde;a en los burros y vend&iacute;a le&ntilde;a donde los kharas y as&iacute;  compr&aacute;bamos az&uacute;car para el t&eacute;. Mi mam&aacute; me llevaba para acompa&ntilde;ar y arreglar los  burros. Cuando lleg&aacute;bamos para vender a los vecinos salieron de una casa unos  perros grandes de raza y nos atacaron. Mi mam&aacute; se defend&iacute;a como pod&iacute;a y yo  agarrado a su pollerita. Y hab&iacute;a unos chicos de cinco o seis a&ntilde;os, tal vez m&aacute;s  grandes, gritaban &quot;mam&aacute; mam&aacute;, estos nuestros perros quieren comerse a  estos indios, esa carne debe estar rica para nuestros perros&quot;. La mam&aacute; no  le da importancia. Ni siquiera se preocupa. Y los ni&ntilde;os le dan una patada en el  trasero a mi madre y el atado lo jalonean y lo quieren botar, se burlan, nos  dicen &quot;indiecitos&quot;. Mi mam&aacute; se quej&oacute; al corregidor que cada vez que  llevamos le&ntilde;a pasa esto. El corregidor era blanco y nos hace pasar a la oficina  donde est&aacute;n los chicos correteando y llama a la mam&aacute; blanca. El corregidor  empieza a re&ntilde;ir a mi madre, &quot;Oiga carajo nunca m&aacute;s vas a faltar el respeto  a esta se&ntilde;ora. Ni una vez m&aacute;s te vas a estar quejando de esta ni&ntilde;ita, &iquest;acaso es  como vos?&quot;. La amenaz&oacute; y mi mam&aacute; no tuvo otra cosa que lagrimear. Los  kharas eran comerciantes y viv&iacute;an con el negocio de las le&ntilde;as y a nosotros nos  pagaban el precio que les daba la gana.<\/p>\n<p> <b><i>RZ:<\/i><\/b><i> &iquest;Porqu&eacute; la considera una experiencia pol&iacute;tica?<\/i><\/p>\n<p><b>CL: <\/b>Eso  me entr&oacute; aqu&iacute; (se&ntilde;ala el coraz&oacute;n), una especie de ira. Llegu&eacute; a la casa con  siete a&ntilde;os y le pregunt&eacute; a mi pap&aacute; porqu&eacute; estos se&ntilde;ores de piel que no es igual  que la nuestra son as&iacute;. Al d&iacute;a siguiente nos reuni&oacute; a todos los hijos, nos hace  sentar alrededor de la mesa, &eacute;ramos seis hermanos, se coloca en frente a la  pizarra, mi pap&aacute; fue el primer profesor indio en Pacajes, y empez&oacute; a  explicarnos. Dibuja Europa y el Abya Yala y el mar y toda esa distancia. Y nos  dice: &quot;Estos que tienen la piel m&aacute;s o menos blanca vienen de ese lugar, no  son de aqu&iacute;. Somos nosotros de aqu&iacute;, en aymara se dice ama&ntilde;oko, esa ra&iacute;z que  sale de la tierra as&iacute; somos nosotros, en cambio ellos son venidos de otra parte&quot;.  Y nos explic&oacute; que sus derechos no est&aacute;n aqu&iacute; que est&aacute;n all&aacute;. Ah&iacute; comprend&iacute; todo  lo que estaba pasando. Pero al &uacute;ltimo dijo: &quot;Cuidado hijos que se metan en  pol&iacute;tica, tenemos las de perder. Miren c&oacute;mo el corregidor la ha retado a la  mam&aacute;, eso siempre va a pasar. Si ustedes se meten en pol&iacute;tica les van a  perseguir, encarcelar, les van a torturar, les van a matar. Porque para  nosotros no hay leyes, las leyes son de ellos, con qu&eacute; cosa nos vamos a  defender, los corregidores son ellos, los agentes son ellos, los jueces son  ellos, los militares son ellos, la polic&iacute;a est&aacute; bajo el mando de ellos, los  abogados son ellos. Qui&eacute;n nos va a defender&hellip;.No se metan en pol&iacute;tica porque para  m&iacute; va a ser doloroso&quot;. Considero que esa fue mi primera ense&ntilde;anza  doctrinal y mi primera experiencia pol&iacute;tica. Crec&iacute; en rebeld&iacute;a permanente.<\/p>\n<p> Lima perteneci&oacute; a la primera  generaci&oacute;n de intelectuales indios escolarizados luego de la revoluci&oacute;n de  1952. Uno de sus m&eacute;ritos mayores fue haber re-descubierto la wiphala, la vieja  bandera-estandarte de los rebeldes de 1780, dirigidos por Tupac Katari. La  wiphala flame&oacute; por vez primera luego de casi dos siglos en la Semana Santa de  1970, en un juramento de los 147 alumnos del primer colegio que hubo en la  provincia de Pacajes, a 150 kil&oacute;metros de La Paz. Dos meses despu&eacute;s volvi&oacute; a  flamear en una asamblea de dirigentes campesinos en Coro Coro. En esa ocasi&oacute;n  estaba presente el subprefecto de La Paz, quien inform&oacute; a las autoridades que &quot;los  indios de Pacajes hab&iacute;an hecho flamear una bandera extranjera&quot;. Ese mismo  a&ntilde;o volvi&oacute; a exhibirse ante 30 mil indios, el 15 de noviembre, al inaugurarse  en Ayo Ayo el monumento a Tupac Katari. Hoy es uno de los s&iacute;mbolos nacionales  de Bolivia, como dice el art&iacute;culo 6 de la Constituci&oacute;n de 2009 que &quot;refunda&quot;  el Estado.<\/p>\n<p> <b><i>RZ:<\/i><\/b><i> Es evidente que no sigui&oacute; el consejo de su padre.<\/i><\/p>\n<p><b>CL: <\/b>Mi  padre nos instru&iacute;a en la pelea y yo hac&iacute;a mucha gimnasia. &quot;En la vida hay  que saber defenderse&quot;, dec&iacute;a mi padre. Yo era atleta. Y cuando veo a esos  tipos que son m&aacute;s grandes que le pegaban a mi madre dije, acaso puedo probarme  con ellos, y hab&iacute;a una cancha de pelota vasca donde practicaba, y uno de esos  kharas me hab&iacute;a visto jugar. Yo dec&iacute;a quiero vengarme un d&iacute;a. Un se&ntilde;or me mira.  Me pregunta si quiero jugar. Amarr&eacute; mis burros y esper&eacute; y me toc&oacute; jugar con una  de esas parejas y les he ganado. Yo me qued&eacute; muy feliz. Pero me esperaron en la  calle. &quot;Indio de mierda&quot;. Y yo estoy caliente y me doy cuenta que les  voy a ganar. Les contesto: &quot;Pedazo de blanquito de mierda, que carajos  quieres, recuerda lo que has hecho a mi madre&hellip;&quot;. Se me vino encima, empec&eacute;  a pelear y los hice corretear a los dos porque ten&iacute;a mucha agilidad. De repente  consiguen m&aacute;s gente y yo desamarr&eacute; los burros y me fui a la casa. Fue mi  primera experiencia de venganza.<\/p>\n<p> <b><i>RZ:<\/i><\/b><i> &iquest;C&oacute;mo fueron los primeros pasos en la ense&ntilde;anza oficial?<\/i><\/p>\n<p><b>CL: <\/b>Toda  esta situaci&oacute;n para m&iacute; ha sido el engorde ideol&oacute;gico y pol&iacute;tico. Mi experiencia  me ense&ntilde;&oacute; que nunca habr&iacute;a besado las manos de los kharas porque ellos  obligaban a besar las rodillas y las manos, pero yo jam&aacute;s lo hice. En 1954 ya  ten&iacute;a 21 a&ntilde;os y estaba en un colegio adventista en Cochabamba, trabajaba  s&aacute;bados y domingos para pagar la matr&iacute;cula. El primer a&ntilde;o hubo un choque muy  fuerte. Lleg&oacute; el d&iacute;a del maestro, 6 de junio, y los de mi curso me piden que  hable. Record&eacute; la historia de un tal Mariano Ticona, de la edad de mi padre,  que no lo quer&iacute;an recibir en el colegio porque no ten&iacute;a corbata. &quot;Que vas  a poder vos que ni sabes hablar castellano&quot;. &quot;Mira hijo no hay  asiento para vos&quot;. &quot;Yo voy a traer mi asientito&quot;, le dijo  Mariano. Y volv&iacute;a todos los d&iacute;as con su banquito. &quot;Oyente nom&aacute;s, rec&iacute;bame  se&ntilde;or&quot;. Se sentaba en un rinc&oacute;n. Cuando llegan los ex&aacute;menes los va a entregar  y le dicen que no que, no est&aacute; contado. Y segu&iacute;a parado all&iacute; mientras los dem&aacute;s  entregan. &quot;Yo s&eacute; que estoy mal pero v&eacute;amelo&quot;. Al d&iacute;a siguiente llega  bien enojado el profesor y los mira a todos y dice &quot;Ustedes son burros  blancos, no sirven para nada ustedes, este ni&ntilde;o all&iacute; sentado Mariano Ticona.  Este s&iacute;&quot;. Lo manda a anotarse y ya al segundo trimestre es el primero del  colegio. Y en el discurso dije &quot;Los indios no somos tan burros. Los  blancos son m&aacute;s burros que nosotros&quot;. La gente se calent&oacute;, porque hablaba  duro. Y cuando terminamos el acto me rodean para pegarme. Pero hab&iacute;a unos  cuantos indios y ya no hubo pelea.<\/p>\n<p> <b><i>RZ: <\/i><\/b><i>Digamos que fue su segunda experiencia pol&iacute;tica.<\/i><\/p>\n<p><b>CL: <\/b>S&iacute;.  Mi tercera experiencia fue en el colegio Bush en La Paz. Como yo era revoltoso  en el colegio adventista no me quer&iacute;an recibir. Me vine aqu&iacute;. Hab&iacute;a dos o tres  indios en mi curso. Se hab&iacute;a convocado una huelga general indefinida contra el  ingreso de los indios a los colegios. &quot;Los indios tienen que cuidar la  llama, hacer chacra, papa y choclo para nosotros, ellos no tienen que estar  estudiando aqu&iacute;&quot;, dec&iacute;an. Los dirigentes de la Federaci&oacute;n de Estudiantes  empezaron a visitar colegios para que el gobierno decretara la prohibici&oacute;n de  educaci&oacute;n para indios. Eran unos 800 en mi colegio y hablaron y luego me toc&oacute;  hablar a m&iacute;. Empec&eacute; diciendo a los de la Federaci&oacute;n: &quot;Miren no voy a  aceptar la huelga&quot;. Mis compa&ntilde;eros me apoyaron. &quot;Los indios que cosa  tenemos aqu&iacute;. &iquest;Gusanos? Podemos estudiar. Ustedes comen lentejas, nosotros  tambi&eacute;n&quot;. En fin, los estudiantes me apoyaron, los kharas tambi&eacute;n. Fue en  1958 y estaba en cuarto de secundaria. Con eso se logr&oacute; frustrar la huelga  general indefinida, fue mi tercer acto pol&iacute;tico.<\/p>\n<p> <b><i>RZ: <\/i><\/b><i>&iquest;Tuvo alguna participaci&oacute;n en la revoluci&oacute;n  de 1952?<\/i><\/p>\n<p><b>CL:<\/b> Era soldado  y tuve que pelear frente al pueblo, nos obligaba la comandancia y mis hermanos  mayores peleaban contra nosotros. Ten&iacute;amos que disparar a matar para salvar la  vida. Yo era del Regimiento Bol&iacute;var 2 de Artiller&iacute;a, &eacute;ramos como 800 y  sobrevivimos 17, todos los dem&aacute;s murieron, hermanos tuvimos que pelear. Y  matar. Donde yo estaba lleg&oacute; un morterazo y murieron todos. Terrible. Yo pens&eacute;  que iba a morir y agarr&eacute; el fusil por la culata y me lanc&eacute; por la ventana y me  tir&eacute; rodando y me fui&hellip;y as&iacute; me salv&eacute;. En la prensa hab&iacute;a salido &quot;Constantino  Lima muerto&quot; pero me salv&eacute;. Tuve tres heridas de bala, cuando llego a un  lugar me miran como si fuera un Dr&aacute;cula, estaba lleno de sangre y se ponen  locos para curarme&hellip;.<\/p>\n<p> <b><i>RZ: <\/i><\/b><i>&iquest;C&oacute;mo fue la fundaci&oacute;n de los partidos  indianistas?<\/i><\/p>\n<p><b>CL:<\/b> Veinte a&ntilde;os  despu&eacute;s de la revoluci&oacute;n del 52 fundamos el indianismo, el 5 de noviembre de  1960. Estaba buscando gente con quien fundar un movimiento pol&iacute;tico y en esa  fecha logr&eacute; junto a 22 hermanos la fundaci&oacute;n del PAN (Partido Aut&oacute;ctono  Nacional). En ese momento todav&iacute;a no ten&iacute;amos una ideolog&iacute;a. Hab&iacute;a aymara,  quechuas y guaran&iacute;es, todos los pueblos y naciones nativas. Como yo crec&iacute; en  este Estado tambi&eacute;n se ha ido formando la forma de pensar. Analizamos a los  partidos que hab&iacute;a, de derecha y de izquierda, y vimos que ninguno va a  solucionar el problema del indio. Vamos a ser nosotros los que vamos a arreglar  nuestro problema, ese era el pensamiento.<\/p>\n<p> <b><i>RZ: <\/i><\/b><i>&iquest;C&oacute;mo reaccion&oacute; la sociedad?<\/i><\/p>\n<p><b>CL: <\/b>El  PAN sac&oacute; un primer manifiesto, cuyo t&iacute;tulo era &quot;El reloj del tiempo&quot;.  Los de la prensa se re&iacute;an de nosotros. En 1968 fundamos el MUJA (Movimiento  Universitario Juli&aacute;n Apaza). Todos cre&iacute;an que era un partido pol&iacute;tico pero era  un movimiento universitario estudiantil. En el 68 ingres&eacute; a la Universidad,  estudiaba Derecho donde hab&iacute;a dos hermanos nativos. &Eacute;ramos como lunarcitos.  Luego otros tres, ya &eacute;ramos seis luego de un par de a&ntilde;os, y de ah&iacute; empezamos a  trabajar y despu&eacute;s en 1970, cuando estaba el presidente Torres, ya entramos en  candidaturas a la Federaci&oacute;n Universitaria y se nos burlaban.<\/p>\n<p> <b><i>RZ:<\/i><\/b><i> Usted jug&oacute; un papel importante en la recreaci&oacute;n de la wiphala.<\/i><\/p>\n<p><b>CL:<\/b> Yo no doy  origen a la wiphala, yo solo la redescubr&iacute;. Cuando fundamos el PAN, en 1960, la  c&uacute;pula empieza a pensar c&oacute;mo ser&aacute; nuestra wiphala, no sab&iacute;amos c&oacute;mo era, c&oacute;mo  la manejaron Tupac Katari y Bartolina Sisa. Hay que investigar dijimos. Fui a  la alcald&iacute;a, a la bibliotecas, a los curas, nadie sab&iacute;a nada, nadie daba datos.  A la prefectura, al palacio de gobierno, nadie sabe nada. Hasta que uno de los  fundadores, Manuel Tarqui, me dice que un hermano que viene del Per&uacute; tiene un  libro donde viene nuestra wihpala. Le encargu&eacute; que consiguiera el libro.  Pasaron como tres a&ntilde;os y el hombre llega pero sin el libro. Pasaron varios a&ntilde;os  m&aacute;s. Reci&eacute;n en 1968 conocimos el libro: me llaman a la Universidad y me dicen  que ha llegado el libro. Nos vamos corriendo, llegamos y me dice este es el  texto pero s&oacute;lo lo podemos tener una noche, porque el hermano no lo quiere  vender y ma&ntilde;ana se va. Me llev&eacute; el texto a la casa y me puse a leer como loco.  Me compr&eacute; l&aacute;pices de colores y papeles blancos cuadriculados. Y cuando llegu&eacute; a  la wiphala dibuj&eacute; como cuatro, como tonto, y le&iacute; toda la noche. Estaba muy  feliz. Al d&iacute;a siguiente devolv&iacute; el libro y guard&eacute; bien el dibujo. Cuando nos  reunimos lo muestro a la c&uacute;pula: &quot;Hermanos qu&eacute; les parece, es la wiphala  que Tupaj Katari ha manejado&quot;. Nadie dice nada. Me la guard&eacute; decepcionado.<\/p>\n<p> <b><i>RZ:<\/i><\/b><i> Pocos a&ntilde;os despu&eacute;s, en 1970, la hacen p&uacute;blica.<\/i><\/p>\n<p><b>CL:<\/b> En semana  santa 18 de nosotros preparamos un viaje a una fortaleza en Pacajes. Hicimos  dos wiphalas de la agrupaci&oacute;n. Es la primera vez que flamea la whipala ante 147  estudiantes de secundaria, mucho antes que en Per&uacute; y Ecuador. La gente se  emocion&oacute;. Por segunda vez flame&oacute; en Coro Coro un 6 de junio en un ampliado  campesino provincial. Ah&iacute; llevamos la wiphala y decimos esta es la wiphala de  nuestros abuelos que los kharas han prohibido tanto tiempo. Pero aqu&iacute; surge una  an&eacute;cdota. Al d&iacute;a siguiente el prefecto dice en la prensa que &quot;los indios  de Coro Coro han hecho flamear una bandera extranjera&quot;.<\/p>\n<p> <b><i>RZ:<\/i><\/b><i> Esa fue la segunda vez&hellip;<\/i><\/p>\n<p><b>CL:<\/b> La tercera  fue ante 30 mil hermanos en Ayo Ayo el 15 de noviembre de 1970 cuando se  inaugura el monumento a Tupac Katari. Hasta ese momento hicimos flamear la  bandera del Tawantinsuyo pero la del Kollasuyu, lo que hoy es Bolivia, no la  conoc&iacute;amos. Cuando llegamos con nuestras dos wiphalas aparece la otra que es un  poco diferente. Empezamos a averiguar y nos dicen que esa es la del Kollasuyu,  no es tan diferente pero la franja blanca va por el centro y en el otro es  verde la del centro. En el Tahuantinsuyo hay cinco wiphalas.<\/p>\n<p> <b><i>RZ: <\/i><\/b><i>Luego viene el golpe de Estado de Hugo B&aacute;nzer  en 1971, la c&aacute;rcel y el exilio.<\/i><\/p>\n<p><b>CL:<\/b> En 1972  estoy preso. Salgo en el 74 y luego me meten otra vez preso y me mandan a  Canad&aacute;. Vuelvo en el 78. Hicimos un congreso en abril donde creamos el MITKA  (Movimiento Indio Tupac Katari) y me eligen diputado en 1982.<\/p>\n<p> <b><i>RZ: <\/i><\/b><i>&iquest;Qu&eacute; opini&oacute;n tiene del gobierno de Evo?<\/i><\/p>\n<p><b>CL:<\/b> Tupac Katari  no quer&iacute;a Bolivia sino la reconstituci&oacute;n del Kollasuyo. Evo es nuestro hermano  y con gusto lo tenemos. A&uacute;n los izquierdistas indios han votado por un indio, y  nosotros que no tenemos candidatura indianista lo votamos con gusto. Evo es  presidente gracias al voto indio. En nada se acerca esto a lo que queremos.  Casi no habla del Kollasuyo. Cree que Bolivia es su pa&iacute;s, algo que jam&aacute;s dir&aacute;  el indianismo. Bolivia es una idea europea y en ese sentido seguimos en el  colonialismo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Si no hubiera recibido la m&aacute;s importante distinci&oacute;n que otorga el Estado de manos de Evo Morales, la vida de Constantino Lima ser&iacute;a apenas conocida por sus amigos y compa&ntilde;eros, pese que es una de las personas que, en su vida personal, sintetiza la notable historia del pueblo aymara. 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