{"id":18720,"date":"2016-05-07T12:54:14","date_gmt":"2016-05-07T17:54:14","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cipamericas.org\/?p=18720"},"modified":"2016-05-17T22:15:58","modified_gmt":"2016-05-18T03:15:58","slug":"un-golpe-lento-la-crisis-brasilena-es-mucho-mas-que-la-crisis-del-pt","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/un-golpe-lento-la-crisis-brasilena-es-mucho-mas-que-la-crisis-del-pt\/","title":{"rendered":"Un golpe lento: la crisis brasile\u00f1a es mucho m\u00e1s que la crisis del PT"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_18723\" aria-describedby=\"caption-attachment-18723\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-18723\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/Dilma-Rousseff-Brasil-300x200.jpg\" alt=\"A presidente Dilma Rousseff durante entrevista coletiva sobre a Copa do Mundo, em Bras\u00edlia, na segunda-feira. 14\/07\/2014 REUTERS\/Ueslei Marcelino\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/Dilma-Rousseff-Brasil-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/Dilma-Rousseff-Brasil-768x512.jpg 768w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/Dilma-Rousseff-Brasil-1024x683.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-18723\" class=\"wp-caption-text\">A presidente Dilma Rousseff durante entrevista coletiva sobre a Copa do Mundo, em Bras\u00edlia, na segunda-feira. 14\/07\/2014 REUTERS\/Ueslei Marcelino<\/figcaption><\/figure>\n<p>Despu\u00e9s de largo proceso cocinado a fuego lento, todo indica que la semana entrante la presidenta brasile\u00f1a Dilma Rousseff ser\u00e1 apartada de su cargo por 180 d\u00edas para darle curso al juicio pol\u00edtico en su contra. El pasado 17 de abril la c\u00e1mara de diputados aprob\u00f3 el impeachment y el mi\u00e9rcoles ser\u00e1 el turno de la c\u00e0mara alta que, con 41 de los 82 senadores, podr\u00e1 remover a la presidenta hasta que se emita una sentencia definitiva. La semana que viene Brasil tendr\u00e1 un nuevo presidente para una nueva etapa. Michel Temer, el actual vice, ser\u00e1 el encargado de surfear la grav\u00edsima crisis que trasciende al PT y que involucra a todo el sistema pol\u00edtico nacido en la transici\u00f3n democr\u00e1tica postdictadura.<\/p>\n<p>Algunos hablan de golpe blando, golpe parlamentario o golpe institucional. Otros aseguran que se trata de un juicio pol\u00edtico democr\u00e1tico y constitucional. Lo cierto es que las razones concretas del \u201cimpeachment\u201d -o \u201cimpedimento\u201d- lejos est\u00e1n de ser el argumento fundamental del proceso. Formalmente, a la presidenta se la acusa de \u201ccr\u00edmenes de responsabilidad\u201d por la <em>pedalada fiscal<\/em>, un mecanismo que \u201cmaquilla\u201d el d\u00e9ficit presupuestario. No se la enjuicia por corrupci\u00f3n en el esc\u00e1ndalo en torno a Petrobras ni de haber recibido sobornos en su campa\u00f1a de 2014, sino por una bicicleta administrativa. Se trat\u00f3, sin dudas, de un evento pol\u00edtico. Las razones, como siempre, no fueron t\u00e9cnicas sino pol\u00edticas.<\/p>\n<p>La bizarra sesi\u00f3n en la que 367 diputados votaron a favor y 137 en contra fue una muestra del estado de la situaci\u00f3n. \u201cVer eso deprime a cualquier brasilero\u201d, opina el antrop\u00f3logo Jean Tibl\u00e9. Las emotivas evocaciones de los diputados a Dios, a la familia y a los militares fueron los grandes protagonistas de los discursos. Si bien el proceso contra el PT avanza -y probablemente contin\u00fae-, el que entr\u00f3 en crisis fue el sistema pol\u00edtico brasile\u00f1o, denominado \u201cpresidencialismo de coalici\u00f3n\u201d. Se trata de un modelo hiper fragmentado con 35 partidos.<\/p>\n<p>Hoy los tres principales (Partido de los Trabajadores, Partido de la Social Democracia Brasile\u00f1a y el Partido del Movimiento Democr\u00e1tico Brasile\u00f1o), sumados, no llegan a conseguir la mayor\u00eda por s\u00ed mismos. Eso supone la necesidad urgente de construir alianzas inveros\u00edmiles y hasta contradictorias. De ah\u00ed surge tambi\u00e9n una posible explicaci\u00f3n de los actos de corrupci\u00f3n denominados \u201cMensal\u00e3o\u201d en 2005 y del actual esc\u00e1ndalo del Lava Jato, un caso que mancha a gran parte de la clase pol\u00edtica, aunque los medios hayan puesto la lupa solamente en el PT. La corrupci\u00f3n es m\u00e1s compleja que una serie de delincuentes conspirando cuando se trata de un l\u00f3gica intr\u00ednseca al sistema pol\u00edtico.<\/p>\n<p>En paralelo, el gobierno de Dilma hizo m\u00e9ritos para su aislamiento. Luego de una ajustada victoria a fines de 2014, la presidenta decidi\u00f3 un giro vertiginoso en su pol\u00edtica econ\u00f3mica. Nombr\u00f3 como ministro de Hacienda a Joaquim Levy, un hombre del mundo financiero y como ministra de agricultura a Katia Abreu, una mujer del agrobusiness. Elev\u00f3 las tasas de inter\u00e9s, continu\u00f3 con los beneficios impositivos para algunos sectores industriales y achic\u00f3 al Estado donde pudo.<\/p>\n<p>Castig\u00f3 a sus bases hist\u00f3ricas para poder satisfacer a los poderes f\u00e1cticos en un clima de creciente inestabilidad pol\u00edtica. La figura de Dilma se fue volviendo cada vez m\u00e1s inorg\u00e1nica del partido mientras la desocupaci\u00f3n crec\u00eda, el real se devaluaba y el pa\u00eds ca\u00eda en la recesi\u00f3n luego de tres a\u00f1os de desaceleraci\u00f3n. Para el 2016 se espera que tanto el PBI brasile\u00f1o como la industria caigan un 3.5 por ciento y un 4.7 por ciento, respectivamente.<\/p>\n<p>La grave situaci\u00f3n econ\u00f3mica fue la fermentaci\u00f3n ideal para la explosi\u00f3n de un antipetismo rabioso. Luego de 13 a\u00f1os de gobierno, la nueva derecha encuentra en el PT al mal perfecto. Los medios, por su parte, jugaron un rol decisivo en esta \u201cbatalla de ideas\u201d que se inici\u00f3 con las movilizaciones de mediados de 2013. Aquella \u201ccatarsis colectiva\u201d supuso una cr\u00edtica por izquierda al gobierno que el PT no supo leer ni administrar. Sobre aquella arena fr\u00e1gil se apoyaron nuevos movimientos juveniles como Brasil Livre o Bem Pra Rua que hoy postulan un liberalismo puro e intelectual. Estudiosos de la Escuela austr\u00edaca, citan desde Friedrich Hayek hasta Ludwig von Mises. Pero a su vez, las multitudes que se reunieron contra el PT, aupadas por las federaciones empresariales y los medios, no logran crear un nuevo bloque homog\u00e9neo.<\/p>\n<p>Situaci\u00f3n parad\u00f3jica: el que pagar\u00e1 es el PT y particularmente Dilma, pero el que est\u00e1 en crisis es el sistema pol\u00edtico brasile\u00f1o. La salida ser\u00e1 por dentro, reeditando tal vez la soluci\u00f3n pol\u00edtica argentina luego del 2001. Del \u201cque se vayan todos\u201d se sali\u00f3 con el que hab\u00eda perdido las presidenciales en 1999, el peronista Eduardo Duhalde.<\/p>\n<p>El padre del Partido del Movimiento Democr\u00e1tico (PMDB) fue la oposici\u00f3n en la dictadura y gobern\u00f3 tres veces Brasil aunque nunca con los votos directos. El primer mandato fue el de Tancredo Neves, que lleg\u00f3 a Brasilia por el voto indirecto y que falleci\u00f3 durante su mandato en 1990. Luego, Itamar Franco fue presidente en un contexto similar al actual. En tanto vice gobern\u00f3 el pa\u00eds desde diciembre de 1992 hasta fines de 1994 despu\u00e9s de que, arrinconado por un impeachment, el mandatario Fernando Collor de Mello decidiera renunciar. El PMDB form\u00f3 parte tambi\u00e9n de los gobiernos de Fernando Henrique Cardoso (1995-2002) y acompa\u00f1\u00f3 al PT desde Lula.<\/p>\n<p>En s\u00edntesis, el PMDB no es un partido ideol\u00f3gico ni doctrinario. Tampoco pertenece ni repudia ni a la oligarqu\u00eda ni a los sectores populares. Se trata de un \u201csupermercado donde se encuentra de todo\u201d, seg\u00fan la soci\u00f3loga Solange Reis. Tienen, s\u00ed, un gran anclaje territorial que llega a todo el pa\u00eds y una perspectiva conservadora moderada. Es un partido del orden, no del caos. Es por eso que un gobierno de Temer resulta un gran interrogante.<\/p>\n<p>El documento publicado por la fundaci\u00f3n del partido Ulysses Guimaraes -\u201cUm ponte ao futuro\u201d- se\u00f1ala l\u00edneas econ\u00f3micas duras como la privatizaci\u00f3n de algunas \u00e1reas estrat\u00e9gicas, m\u00e1s ajuste fiscal y un nuevo esquema de relaciones exteriores -el nombre del socialdem\u00f3crata Jos\u00e9 Serra suena para canciller- cercana al libre comercio y alejada del Mercosur.<\/p>\n<p>La reciente remoci\u00f3n del ex presidente de la c\u00e1mara de diputados y art\u00edfice central del proceso contra Rousseff, Eduardo Cunha, sienta un precedente delicado para Temer, sobre quien tambi\u00e9n pesan graves denuncias y con una intenci\u00f3n de voto que ronda el 2 por ciento (Lula y Marina Silva encabezan hoy las encuestas con n\u00fameros que rondan el 20 por ciento). Sin embargo, seguramente sea Temer el encargado de gobernar el pa\u00eds en el futuro inmediato, tarea para la cual ya est\u00e1 reclutando voluntades.<\/p>\n<p>Por su parte, el PSDB se debate internamente entre sus tres corrientes qu\u00e9 hacer. El senador A\u00e8cio Neves de Minas Gerais, el gobernador de San Pablo Geraldo Alckmin y el tambi\u00e9n senador Jos\u00e9 Serra tienen aspiraciones presidenciales. La pregunta es cu\u00e1nto y hasta d\u00f3nde involucrarse en un gobierno de Temer que enfrentar\u00e1 en varios frentes al PT. El partido, sus movimientos sociales y sindicatos aliados ya anunciaron que llevar\u00e1n adelante una oposici\u00f3n furiosa: negar\u00e1n la legitimidad del gobierno. En este clima de incertidumbre, seguramente las elecciones municipales de octubre de este a\u00f1o sirvan para sincerar la correlaci\u00f3n de fuerzas y para exponer la emergencia -o no- de nuevos actores pol\u00edticos en el Brasil.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Despu\u00e9s de largo proceso cocinado a fuego lento, todo indica que la semana entrante la presidenta brasile\u00f1a Dilma Rousseff ser\u00e1 apartada de su cargo por 180 d\u00edas para darle curso al juicio pol\u00edtico en su contra. <\/p>\n","protected":false},"author":113,"featured_media":18723,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[4884],"tags":[252],"coauthors":[],"class_list":["post-18720","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-democracia","tag-sudamerica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18720","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/113"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18720"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18720\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":18724,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18720\/revisions\/18724"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/18723"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18720"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18720"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18720"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=18720"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}