{"id":18737,"date":"2016-05-18T22:08:37","date_gmt":"2016-05-19T03:08:37","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cipamericas.org\/?p=18737"},"modified":"2016-05-18T22:13:50","modified_gmt":"2016-05-19T03:13:50","slug":"movimientos-sociales-en-espana-cuando-la-resistencia-es-la-alternativa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/movimientos-sociales-en-espana-cuando-la-resistencia-es-la-alternativa\/","title":{"rendered":"Movimientos sociales en Espa\u00f1a: Cuando la resistencia es la alternativa"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-18739\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/errekaleor-comida-300x200.jpg\" alt=\"errekaleor-comida\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/errekaleor-comida-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/errekaleor-comida-768x511.jpg 768w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/errekaleor-comida.jpg 1000w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>El 15M le cambi\u00f3 la cara a Espa\u00f1a. Por debajo de los nuevos partidos electorales, que modificaron la relaci\u00f3n de fuerzas parlamentaria, auton\u00f3mica y municipal, los cambios que est\u00e1n promoviendo los movimientos sociales son tan potentes como los que encarna Podemos, aunque con mucha menos visibilidad.<\/p>\n<p>\u201cEsto me recuerda lo que vivimos all\u00e1\u201d, dice Fabricio, un argentino que integraba el piquetero Frente Popular Dar\u00edo Santill\u00e1n y que ahora vive con su pareja y su hijo en Errekaleor, en la periferia de Gasteiz\/Vitoria. Es que las crisis parecen despertar la creatividad de los seres humanos, en base a recuperar tradiciones hurgando en la memoria comunitaria com\u00fan a la especie.<\/p>\n<p>Lo que a Fabricio le entusiasma es la capacidad de recrear la vida en los m\u00e1rgenes con iniciativas de vivienda, de cultura y de producci\u00f3n similares a las que conoci\u00f3 en su juventud en el conurbano bonaerense. En el Estado Espa\u00f1ol abundan este tipo de emprendimientos que nacieron de la mano de los movimientos sociales al calor de la desocupaci\u00f3n y la precarizaci\u00f3n del empleo. Pueden verse en casi todas las periferias urbanas, desde los pueblos hortelanos que rodean Valencia hasta las ciudades vascas, gallegas y asturianas, pasando por Madrid y la estepa castellana.<\/p>\n<p>Las iniciativas de los movimientos espa\u00f1oles tienen algunas caracter\u00edsticas en com\u00fan con las que tuvieron los piqueteros y conservan los sin tierra y los ind\u00edgenas: el arraigo territorial de las resistencias es quiz\u00e1 la m\u00e1s importante, que permite la creaci\u00f3n de formas de vida alternativa en espacios propios, el despliegue de culturas diferentes a las hegem\u00f3nicas y espacios de formaci\u00f3n autocontrolados. Nada de esto hubiera sido posible sin la crisis; pero el gran desaf\u00edo, como en todas partes, es si resistir\u00e1n cuando las cosas mejoren, aunque por ahora nada indica que eso suceder\u00e1.<\/p>\n<p>Las tres experiencias sociales que se detallan abajo, son hijas del 15M, aunque algunas hayan nacido mucho antes de esa fecha. Fueron las masivas acampadas en plazas a partir de la toma de puerta del Sol en marzo de 2011, las que dieron a los movimientos sociales el impulso y los objetivos para salir de la marginalidad y convertirse en alternativas de vida y dignidad para cientos de miles de espa\u00f1oles. La ocupaci\u00f3n masiva de Sol, por poner apenas el primer caso, no fue s\u00f3lo el pistoletazo de la salida sino sobre todo la demostraci\u00f3n del \u201cS\u00ed se puede\u201d que hizo carne en los movimientos sociales. Fue el paso de la impotencia a la acci\u00f3n, del car\u00e1cter de espectadores al de protagonistas. Fue, en suma, el comienzo de un viraje en la cultura pol\u00edtica que se hab\u00eda establecido durante la transici\u00f3n, tras la muerte de Franco en 1975.<\/p>\n<p><strong>Un cura con barrio<\/strong><\/p>\n<p>Se llama Emiliano Tapia y lleg\u00f3 a la parroquia de Santa Mar\u00eda Nazaret 22 a\u00f1os atr\u00e1s, un 1\u00b0 de mayo. Eligi\u00f3 el barrio m\u00e1s marginado de la tur\u00edstica Salamanca, para hacer realidad sus sue\u00f1os cristianos de trabajar con los m\u00e1s pobres, no por caridad sino para aprender juntos. En Buenos Aires son 350 viviendas en edificios de cuatro pisos que albergan 1.500 personas a cuatro kil\u00f3metros del centro. Un barrio que naci\u00f3 en 1983 para recibir familias en situaci\u00f3n de marginalidad.<\/p>\n<p>M\u00e1s de dos d\u00e9cadas despu\u00e9s, las cosas empeoraron. Al aislamiento urbano se le deben sumar el desempleo y la precariedad, el abandono de las infraestructuras, el narcotr\u00e1fico y los conflictos de convivencia en un barrio en el que dos tercios son gitanos. En suma, un gueto. \u201cBarrios sin retorno\u201d los califica el padre Emiliano, que se empe\u00f1a en el \u201cacompa\u00f1amiento en el proceso de dignificar la vida\u201d. Entre todos los problemas, destaca el enorme ausentismo escolar, quiz\u00e1 porque se empe\u00f1a en mirar hacia adelante. \u201cA partir de los 12 a\u00f1os el fracaso y el ausentismo es casi total en los ni\u00f1os y ni\u00f1as de familias relacionadas con el narcotr\u00e1fico\u201d, asegura Emiliano.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-18741\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/buenos-aires-sal-300x206.jpg\" alt=\"buenos aires sal\" width=\"300\" height=\"206\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/buenos-aires-sal-300x206.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/buenos-aires-sal.jpg 470w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>\u201cDesde el poder se entretienen los problemas pero no se solucionan\u201d, asegura el sacerdote \u201crojo\u201d, como lo conocen en otros lugares de la pen\u00ednsula. Para encarar problemas que no son de ahora, en la d\u00e9cada de 1990 impuls\u00f3 la creaci\u00f3n de la Asociaci\u00f3n de Desarrollo Comunitario de Buenos Aires (Asdecoba), que complementa el trabajo de la asociaci\u00f3n de vecinos y la de mujeres.<\/p>\n<p>Hacen educaci\u00f3n de calle con ni\u00f1os y ni\u00f1as a trav\u00e9s del juego, pero reconocen que con la comunidad gitana los lazos son muy d\u00e9biles. Una de las mujeres del nutrido grupo que trabaja en la parroquia, muestra el coche del cura repleto de rayones en la pintura, muestra de rechazo de los narcos a un sacerdote que los cuestiona. Lo han amenazado en varias ocasiones pero nunca se lleg\u00f3 a la agresi\u00f3n directa, por ahora.<\/p>\n<p>El padre no es hombre de quejas sino de acciones. Sube al coche y se ofrece a mostrarnos todo lo que hacen desde Asdecoba para resolver los problemas cotidianos. La primera parada es en el mismo barrio, donde funciona un <em>catering<\/em> en el que trabajan 20 personas: pobres, ex presos e inmigrantes. Todos los d\u00edas reparten 300 comidas a personas mayores que viven solas y no pueden cocinarse, como parte de un convenio con el municipio. El <em>catering<\/em> de nombre Algo Nuevo, es gestionado por los propios trabajadores que perciben el mismo ingreso y muestran orgullosos una cocina industrial con modernos equipamientos que compraron trabajando.<\/p>\n<p>La segunda parada son las parcelas cedidas por vecinos que ya no cultivan la tierra y se encuentran a varios kil\u00f3metros del barrio. Se trata de cinco espacios de unas tres hect\u00e1reas en total, donde cultivan hortalizas, y un gran invernadero de donde salen plantines y cultivos de invierno. El a\u00f1o pasado cosecharon 24 toneladas de papas y este a\u00f1o abren una peque\u00f1a procesadora de alimentos donde trabajar\u00e1n cuatro personas.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-18743\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/buenosairres-prot-300x225.jpg\" alt=\"buenosairres prot\" width=\"300\" height=\"225\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/buenosairres-prot-300x225.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/buenosairres-prot-768x576.jpg 768w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/buenosairres-prot-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/buenosairres-prot.jpg 1280w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>Una ex monja riega con incre\u00edble tenacidad y una regadera las lechugas reci\u00e9n trasplantadas. M\u00e1s all\u00e1, coles, chauchas, cebollas, remolachas y ajos donde se afanan varios trabajadores. \u201cCultivamos sin qu\u00edmicos, pero me niego a poner que son productos org\u00e1nicos porque as\u00ed son para ricos. Los que usan qu\u00edmicos son los que deben poner su etiqueta\u201d, dice Emiliano en un tono en\u00e9rgico y sereno.<\/p>\n<p>Entre todos los emprendimientos se cuentan casi cien personas que consiguieron sacar de las garras del narco, de las c\u00e1rceles y de la pobreza sin dignidad. En alg\u00fan momento cortaron la autopista reclamando soluciones que no llegan, lo que muestra que son creyentes devotos pero no conf\u00edan en que dios vaya a solucionar los problemas terrenales. Pertenecen a un colectivo estatal de nombre Baladre, que se define como \u201ccoordinaci\u00f3n de luchas contra el paro, el empobrecimiento y la exclusi\u00f3n social\u201d.<\/p>\n<p><strong>Barrio autogestionado<\/strong><\/p>\n<p>Los j\u00f3venes que ocupan Errekaleor saben que es el barrio autogestionado m\u00e1s grande de Espa\u00f1a. <em>Errekaleor Bizirik<\/em>, Errekaleor Vivo, es el lema que los impuls\u00f3 tres a\u00f1os atr\u00e1s a recuperar un amplio espacio nacido en la d\u00e9cada de 1950 para acoger a los campesinos que llegaban a trabajar en la pujante industria alavesa.<\/p>\n<p>Son 192 viviendas en bloques que albergaron en los momentos de esplendor a 1.200 personas, \u201cen la periferia de la periferia de la ciudad\u201d, como dice uno de los textos del barrio. Est\u00e1 rodeado de campos de cultivo y de un gran emprendimiento urban\u00edstico que se qued\u00f3 vac\u00edo cuando pinch\u00f3 la burbuja inmobiliaria. El municipio de Vitoria comenz\u00f3 a realojar a los viejos pobladores en otros barrios con el objetivo de derribar todos los bloques, porque Errekaleor est\u00e1 situado en la franja de expansi\u00f3n de las grandes inmobiliarias.<\/p>\n<p>El barrio estaba semi abandonado cuando un grupo de estudiantes tom\u00f3 la iniciativa, en setiembre de 2013, de comenzar a repoblarlo. Acordaron con los pocos vecinos que a\u00fan quedaban para ocupar algunos bloques y de inmediato reabrieron el cine y el front\u00f3n, reformaron viviendas, plantaron una huerta y realizaron una amplia programaci\u00f3n cultural utilizando la iglesia como centro juvenil para conciertos, que es una de las formas como financian el proyecto.<\/p>\n<p>Tres a\u00f1os despu\u00e9s ya son 120 personas en el barrio. Abrieron una panader\u00eda y un gallinero porque trabajan por la soberan\u00eda alimentaria. Instalaron placas solares para alcanzar la soberan\u00eda energ\u00e9tica. Utop\u00edas capaces de entusiasmar a unos cuantos habitantes de Vitoria que visitan por decenas el barrio autogestionado. De alg\u00fan modo es una forma de disuadir al Ayuntamiento, que trat\u00f3 de forzar el desalojo del barrio a medida que el proyecto fue creciendo y ganando simpat\u00edas en la ciudad.<\/p>\n<p>Las autoridades les cortaron tiempo atr\u00e1s el suministro de luz con la excusa que las instalaciones vetustas pod\u00edan provocar accidentes. Decidieron hacer las comidas en las zonas comunes que tienen electricidad y las aprovechan para planificar las asambleas de los d<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-18742\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/errekaleor-bizirik-e-300x120.jpg\" alt=\"errekaleor-bizirik-e\" width=\"300\" height=\"120\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/errekaleor-bizirik-e-300x120.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/errekaleor-bizirik-e-768x307.jpg 768w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/errekaleor-bizirik-e-1024x410.jpg 1024w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/errekaleor-bizirik-e.jpg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>omingos. En el municipio cuentan con la complicidad del partido independentista Bildu. A principios de mayo abrieron el barrio a la ciudad, montaron un mercado popular donde ense\u00f1an los productos de la huerta y de los talleres, sirvieron comidas, armaron bailes, zonas de juego para los ni\u00f1os y mostraron documentales.<\/p>\n<p>No ha sido sencillo explicar a los que no son militantes que se trata de un proyecto integral, no s\u00f3lo de vivienda. Un par de vecinos violentos fueron expulsados del barrio, cuando sus parejas aceptaron la propuesta de las mujeres j\u00f3venes de combatir la violencia machista. Las ocupantes feministas montaron un grupo de apoyo a las mujeres golpeadas.<\/p>\n<p>Cada cierto tiempo realizan un <em>auzolan<\/em> (trabajo colectivo en euskera) al que asisten personas procedentes de todos los puntos del Pa\u00eds Vasco. Colaboran en la pintura de murales, en la ampliaci\u00f3n de la huerta, en la educaci\u00f3n alternativa o simplemente en la limpieza del barrio. Los movimientos sociales se vuelcan en apoyo de la autogesti\u00f3n y parecen alertas ante un posible desalojo.<\/p>\n<p>Jonbe Agirre, uno de los j\u00f3venes estudiantes que participa desde el comienzo, dice que \u201cal principio era un proyecto muy ligado a los j\u00f3venes pero con el tiempo vimos que aqu\u00ed pueden vivir personas de los m\u00e1s variados perfiles si comparten las bases del proyecto\u201d. Las mayores energ\u00edas hasta ahora las dedicaron a rehabilitar las viviendas que, con escasas diferencias, sufren un largo proceso de deterioro por abandono y humedades.<\/p>\n<figure id=\"attachment_18740\" aria-describedby=\"caption-attachment-18740\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-18740\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/errekaleor-mural-300x200.jpg\" alt=\"Jovenes por la recuperacion de errekaleor. Lectura de manifiesto Vitoria 17-1-2015 igor aizpuru\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/errekaleor-mural-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/errekaleor-mural-768x511.jpg 768w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/errekaleor-mural-1024x682.jpg 1024w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/errekaleor-mural.jpg 1352w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-18740\" class=\"wp-caption-text\">Jovenes por la recuperacion de errekaleor. Lectura de manifiesto<br \/>Vitoria 17-1-2015 igor aizpuru<\/figcaption><\/figure>\n<p>Experiencias similares suceden en otras latitudes espa\u00f1olas. La Asamblea de Parad@s y Precari@s de CGT Valencia sostiene una oficina para asesorar a los desempleados sobre sus derechos y un apoyo solidario en alimentos que bautizaron CAOS (Cesta Obrera Autogestionada y Solidaria), que reparte alimentos donados por afiliados con empleo fijo, como forma de forjar v\u00ednculos entre ambos sectores. Un Ropero Solidario entrega ropa a quienes la necesitan y un taller textil emplea a tres personas de la asamblea que trabajan con una m\u00e1quina industrial. No reciben ni un euro del gobierno y lucen con orgullo el lema \u201cFrente a la dependencia del Estado, autonom\u00eda social\u201d.<\/p>\n<p><strong>Escuela de los movimientos<\/strong><\/p>\n<p>La autoformaci\u00f3n ya no es patrimonio exclusivo de los movimientos sociales latinoamericanos (si alguna vez lo fue). El \u00faltimo fin de semana de abril casi cien activistas de colectivos de todo el Estado Espa\u00f1ol, participaron en tres jornadas de debates y formaci\u00f3n en un predio en las afueras de Madrid. Por segundo a\u00f1o funcion\u00f3 la Escuela Social Ram\u00f3n Fern\u00e1ndez Dur\u00e1n, en homenaje a uno de los m\u00e1s carism\u00e1ticos militantes ecologista y anticapitalista.<\/p>\n<p>La escuela fue convocada por la central sindical libertaria CGT (Confederaci\u00f3n General del Trabajo), Ecologistas en Acci\u00f3n y Baladre, tres colectivos que vienen trabajando juntos desde hace unos cuantos a\u00f1os. Las dos sesiones principales estuvieron dedicadas a la reflexi\u00f3n sobre estrategias en base a dos disparadores: \u201cAn\u00e1lisis de la situaci\u00f3n actual y de los escenarios posibles en 10-20 a\u00f1os\u201d y la pregunta \u201c\u00bfC\u00f3mo relacionar las estrategias de toma de las instituciones, de movimientos sociales y de construcci\u00f3n de alternativas?\u201d.<\/p>\n<p>Especialistas de los propios movimientos tuvieron apenas 15 minutos para sintetizar sus ideas evitando as\u00ed largas disquisiciones. Luego se trabaj\u00f3 en grupos con din\u00e1micas propias de la educaci\u00f3n popular, m\u00e9todos de trabajo casi id\u00e9nticos a los que aplican los movimientos latinoamericanos. Uno de los debates m\u00e1s recurrentes fue c\u00f3mo combinar el trabajo en las instituciones con el fortalecimiento de la actividad callejera, algo que tambi\u00e9n se debate en nuestro continente.<\/p>\n<p>En los debates estaba Toni Valero de la Koordinadora de Kolectivos del Parque Alcosa, un barrio dormitorio a 8 kil\u00f3metros de la ciudad de Valencia. Como Errekaleor, Alcosa naci\u00f3 en la d\u00e9cada de los 60 al calor del desarrollismo franquista, para albergar las oleadas de inmigrantes andaluces y extreme\u00f1os que abandonaban el mundo rural. Hoy viven unas 10.000 personas con los nuevos inmigrantes latinos y magreb\u00edes. El Parque presenta tasas de desocupaci\u00f3n que oscilan en el 40 por ciento, el 70 por ciento de la poblaci\u00f3n vive por debajo del umbral de la pobreza y ostenta elevadas tasas de drogodependencia y problemas de salud mental, adem\u00e1s de ausentismo escolar y analfabetismo funcional.<\/p>\n<p>La Koordinadora agrupa asociaciones que trabajan en proyectos sociales y culturales.\u00a0Son 14 iniciativas de empleo social que crearon m\u00e1s de 140 puestos de trabajo y por las cuales pasaron m\u00e1s de 500 personas. Destaca la cooperativa social para la limpieza de las calles que consigui\u00f3 ganar licitaciones municipales frente a empresas privadas. Todo lo consiguieron con acciones audaces, ocupaciones, acampadas y huelgas de hambre. En 2013 estuvieron durante m\u00e1s de un mes en la Acampada de la Paciencia Infinita, nombre que ironiza sobre la actitud de las autoridades.<\/p>\n<p>Toni ense\u00f1a el realismo crudo de su cultura obrera que lo lleva a decir que la crisis es un cuento: \u201cPara seguir acumulando tienen que dejar de crecer y chupar a otros, en un proceso de concentraci\u00f3n que nunca se detiene. Por eso no podemos decir que el capitalismo est\u00e1 en crisis, el capitalismo es as\u00ed, por momentos se expande y en otros se contrae, pero en los dos casos sigue acumulando\u201d.<\/p>\n<p>Para los vecinos de Parque Alcosa, sin embargo, la crisis en curso agrav\u00f3 las condiciones de marginaci\u00f3n que vivieron siempre. La coordinadora del barrio lleva 30 a\u00f1os trabajando con situaciones de marginaci\u00f3n por desempleo que ahora se ve engrosado por la precariedad laboral, contratos a corto plazo y salarios miserables. Trabajadores que no pueden organizarse en su lugar de trabajo y que optan por hacerlo en sus territorios donde, a pesar de la presencia policial, se sienten m\u00e1s seguros y protegidos por otros y otras que sufren la misma situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En alg\u00fan momento habr\u00e1 tiempo para reflexionar sobre la relaci\u00f3n entre las llamados micro experiencias locales y los cambios a escala macro que pasan por los partidos de nuevo tipo (como Podemos y las candidaturas municipales, Ahora Madrid, Barcelona en Com\u00fa y tantas otras), y las grandes movilizaciones llamadas Mareas. Entre los activistas va ganando la convicci\u00f3n de que no es una cosa y la otra, sino alguna forma de retroalimentaci\u00f3n entre ambas modalidades que permite, a la vez, fortalecer lo micro y lo macro. Nadie tiene f\u00f3rmulas, pero ganas de cambiar las hay a borbotones.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 15M le cambi\u00f3 la cara a Espa\u00f1a. Por debajo de los nuevos partidos electorales, que modificaron la relaci\u00f3n de fuerzas parlamentaria, auton\u00f3mica y municipal, los cambios que est\u00e1n promoviendo los movimientos sociales son tan potentes como los que encarna Podemos, aunque con mucha menos visibilidad.<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":18739,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[4912],"tags":[252],"coauthors":[],"class_list":["post-18737","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-movimientos-sociales","tag-sudamerica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18737","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18737"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18737\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":18745,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18737\/revisions\/18745"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/18739"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18737"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18737"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18737"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=18737"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}