{"id":18827,"date":"2016-06-16T14:54:58","date_gmt":"2016-06-16T19:54:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cipamericas.org\/?p=18827"},"modified":"2016-06-16T14:54:58","modified_gmt":"2016-06-16T19:54:58","slug":"migrante-deportada-gana-su-lucha-y-se-reune-con-sus-hijas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/migrante-deportada-gana-su-lucha-y-se-reune-con-sus-hijas\/","title":{"rendered":"Migrante deportada gana su lucha y se re\u00fane con sus hijas"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-18835 size-medium\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/MYRNA6-300x195.jpg\" width=\"300\" height=\"195\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/MYRNA6-300x195.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/MYRNA6-768x500.jpg 768w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/MYRNA6-1024x667.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>\u201c\u00bfTe hubieras imaginado de verme aqu\u00ed?\u201d, dice con una sonrisa Myrna Lazcano Olivares, sentada a mi lado en su casa de Nueva York. \u201cNo, de verdad, no me lo esperaba\u201d, le contesto sintiendo su mano apretar la m\u00eda.<\/p>\n<p>La historia de Myrna es la historia de un dolor que se convirti\u00f3 en una lucha tenaz y exitosa. Separada por sus hijas a causa de las leyes migratorias de Estados Unidos, logr\u00f3 reunirse con ellas y tal vez crear un antecedente jur\u00eddico que permita a otros padres que se encuentran en la misma situaci\u00f3n \u2013unos 200mil hasta 2012- logren juntarse otra vez con sus hijos. Y lo hizo entreg\u00e1ndose voluntariamente a la Polic\u00eda Migratoria de Estados Unidos.<\/p>\n<p>Conoc\u00ed a Myrna al principio de abril, cuando me sub\u00ed a la Caravana por la Paz, la Justicia y la Dignidad, que viaj\u00f3 desde Honduras hasta Nueva York para pedir a la ONU el fin de la guerra a las drogas. Sentada a mi lado durante un largo viaje en autob\u00fas en territorio mexicano, Myrna me cont\u00f3 que migr\u00f3 a Nueva York desde Puebla en 1998. All\u00e1 encontr\u00f3 a un hombre y nacieron sus dos hijas, Heidi y Michelle.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de 15 a\u00f1os de vivir en Nueva York, Myrna viaj\u00f3 a Puebla para visitar a su mam\u00e1. All\u00ed se top\u00f3 con una situaci\u00f3n de violencia y la falta de oportunidades econ\u00f3micas. Sin papeles, tom\u00f3 la dif\u00edcil decisi\u00f3n de volverse a Estados Unidos \u201cde mojada\u201d.<\/p>\n<p>\u201cMichelle [su hija menor] iba a cumplir seis a\u00f1os y le hab\u00eda prometido que \u00edbamos a cortar su pastel juntos. Ten\u00eda la necesidad de llegar a Nueva York\u201d, recuerda la mujer.<\/p>\n<p>Durante su camino por el desierto de Arizona, Myrna fue interceptada por una patrulla fronteriza, llevada a un centro de detenci\u00f3n de migrantes y al fin deportada a su patria con las manos y los pies esposados y con la orden de no regresar a Estados Unidos durante 10 a\u00f1os. Mientras, su esposo y sus hijas, de nacionalidad estadounidenses, segu\u00edan en Nueva York.<\/p>\n<p>Al contarme su historia, a pesar de la tristeza y de las lagrimas que escurr\u00edan en su rostro, Myrna retom\u00f3 fuerza cuando habl\u00f3 de su trabajo de defensora de derechos humanos en la Asamblea Popular de Familias Migrantes (APOFAM).<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-18830\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/MYR080416OB2-300x169.jpg\" alt=\"MYR080416OB2\" width=\"300\" height=\"169\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/MYR080416OB2-300x169.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/MYR080416OB2-768x432.jpg 768w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/MYR080416OB2-1024x575.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>\u201cToda esta frustraci\u00f3n ahora se convierte en lucha. S\u00e9 que puedo aportar algo a mi comunidad y por el resto de los ni\u00f1os que se han quedado sin sus padres por causa de las deportaciones. Una madre nunca se cansa de luchar para estar con sus hijas\u201d, dijo.<\/p>\n<p><strong>Leyes injustas, familias rotas<\/strong><\/p>\n<p>Las leyes migratoria de Estados Unidos son una barrera que impide a las mujeres deportadas reunirse con sus familias, mientras que la inseguridad que se vive en M\u00e9xico es lo que las obstaculiza en traerlas al pa\u00eds.<\/p>\n<p>Ang\u00e9lica Mar\u00eda D\u00edaz, otra integrante de APOFAM que particip\u00f3 en la Caravana por la Paz, la Justicia y la Dignidad, tuvo su primera hija en Estados Unidos. Despu\u00e9s de seis meses de vivir all\u00e1, en 1995 se mud\u00f3 con su marido y su beb\u00e9 a Tacupa, en Michoac\u00e1n, donde naci\u00f3 otra ni\u00f1a.<\/p>\n<p>\u201cTodo estaba bien, hasta que empez\u00f3 a llegar mucha gente armada\u201d, relata Ang\u00e9lica. \u201cA los 14 a\u00f1os mi hija mayor era muy perseguida y amenazada por personas que la quer\u00edan obligar a llevar droga a unas casas solas, donde hab\u00edan personas armadas. Ten\u00eda mucho miedo y yo no sab\u00eda qu\u00e9 hacer\u201d.<\/p>\n<p>Siendo que la muchacha tiene nacionalidad estadounidense, Ang\u00e9lica decidi\u00f3 mandarla a vivir en Estados Unidos con su hermana, donde hoy trabaja y estudia medicina. Tambi\u00e9n la otra hija migr\u00f3 y Ang\u00e9lica, a pesar del dolor de vivir lejos de ellas, prefiere que se queden all\u00e1 para protegerlas de la violencia, y para darles mejores posibilidades de estudios.<\/p>\n<p><strong>La fuerza de la solidaridad<\/strong><\/p>\n<p>Cuando la Caravana por la Paz, la Justicia y la Dignidad lleg\u00f3 al puerto fronterizo de Nuevo Laredo (Tamaulipas) para cruzar la frontera con Texas, Myrna se ve\u00eda nerviosa y preocupada. Con gran alegr\u00eda ya se hab\u00eda reencontrado con sus hijas en Monterrey, despu\u00e9s de tres a\u00f1os de no verlas. Ahora estaba a punto de enfrentar el d\u00eda m\u00e1s dif\u00edcil.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-18832\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/MYRNA-300x169.jpg\" alt=\"MYRNA\" width=\"300\" height=\"169\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/MYRNA-300x169.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/MYRNA-768x432.jpg 768w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/MYRNA-1024x575.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>Myrna se encamin\u00f3 por el puente internacional ense\u00f1ando un cartel que dec\u00eda \u201cMis hijas me extra\u00f1an y no son culpable de que yo sea migrante\u201d. Sus hijas caminaban a su lado y los integrantes de la caravana detr\u00e1s de ella, mientras que los medios de comunicaci\u00f3n le segu\u00edan cado paso. Una vez alcanzada la l\u00ednea que se\u00f1alaba el comienzo del territorio estadounidense, se entreg\u00f3 a las autoridades y entreg\u00f3 su petici\u00f3n de asilo pol\u00edtico.<\/p>\n<p>Los activistas que acompa\u00f1aban el caso de Myrna se esperaban que hubiera sido detenida en la frontera durante un par de semanas, y de all\u00ed trasladada a un centro de detenci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201cPor lo regular es ese el proceso, aunque t\u00edpicamente m\u00e1s cruel, ya que se a\u00edsla la persona completamente de la comunidad y muchas veces ni siquiera se sabe su paradero por d\u00edas o semanas\u201d, explica Juan Carlos Ruiz, sacerdote de la Iglesia de Sion de Nueva York, y defensor de derechos de los migrantes que acompa\u00f1\u00f3 el caso de Myrna.<\/p>\n<p>Sin embargo, cuando los integrantes de la Caravana terminaron los tramites migratorios y lograron reunirse en Laredo (Texas), lleg\u00f3 la noticia inesperada&#8211;en pocas horas, Myrna habr\u00eda sido liberada. Sus hijas se abrazaron y lloraron, esta vez de felicidad.<\/p>\n<p>\u201cA Myrna le otorgaron un estatus condicional por un a\u00f1o, d\u00e1ndole el tiempo para que pueda presentar los documentos necesarios para su estad\u00eda en los Estados Unidos de Norteam\u00e9rica\u201d, explica Juan Carlos Ruiz. \u201cEl escenario es esperanzador ya que creemos que hay ampl\u00eda evidencia de que las condiciones violentas y la pol\u00edtica de impunidad que se est\u00e1 viviendo en M\u00e9xico no son apropiadas\u201d.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-18831\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/MYRNA3-300x225.jpg\" alt=\"MYRNA3\" width=\"300\" height=\"225\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/MYRNA3-300x225.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/MYRNA3-768x576.jpg 768w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/MYRNA3-1024x768.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>Ahora, sentada en su casa de Nueva York, rodeada por su familia y sus cosas, Myrna relata lo que pas\u00f3 en la estaci\u00f3n fronteriza entre Tamaulipas y Texas donde un hombre le advirti\u00f3, \u201cA los mexicanos no le damos asilo. Si cruzas la puerta te vamos a arrestar\u201d.<\/p>\n<p>Entonces, mientras m\u00e1s de cien personas de la Caravana gritaban \u201c\u00a1No est\u00e1s sola!\u201d, de repente, le pregunt\u00f3: \u201c\u00bfUsted piensa ir hasta Nueva York?\u201d<\/p>\n<p>\u201cS\u00ed, pensaba llegar all\u00e1 con la caravana\u201d, le dijo Myrna, y se sorprendi\u00f3 cuando le contest\u00f3, \u201cS\u00ed,&#8211;le dijo\u2014\u201custed se va a ir hasta Nueva York\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201c\u00bfTe hubieras imaginado de verme aqu\u00ed?\u201d, dice con una sonrisa Myrna Lazcano Olivares, sentada a mi lado en su casa de Nueva York. \u201cNo, de verdad, no me lo esperaba\u201d, le contesto sintiendo su mano apretar la m\u00eda. 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