{"id":1898,"date":"2009-11-04T14:55:51","date_gmt":"2009-11-04T14:55:51","guid":{"rendered":"http:\/\/cipamericas.org\/?p=1898"},"modified":"2009-11-04T18:12:19","modified_gmt":"2009-11-04T18:12:19","slug":"6548","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/6548\/","title":{"rendered":"Mis pensamientos sobre Honduras"},"content":{"rendered":"<p><b>Parece  que la crisis en Honduras est&aacute; llegando a una satisfactoria conclusi&oacute;n. Es  posible que puedan ir todav&iacute;a muy mal, pero el Secretario de Estado Adjunto Tom  Shannon ha sido claro que a menos que Mel Zelaya se siente en la silla  presidencial previo a las elecciones de noviembre 29 ni los Estados Unidos ni  otro gobierno del hemisferio reconocer&aacute; los resultados de las elecciones.  Entonces mientras podemos esperar algunas maniobras tendientes a salvar cara y  retrasos, es razonable concluir que el golpe ha terminado y ha fracasado.<\/b><\/p>\n<p>Me preocupo por una declaraci&oacute;n que  apareci&oacute; en la prensa hondure&ntilde;a hoy atribuido a Shannon en el cual parece que  dice que independientemente de c&oacute;mo el voto del congreso resulte los Estados Unidos  aceptar&aacute; el resultado. Si esta es una acotaci&oacute;n precisa podr&iacute;a estar llamando a  problemas.<\/p>\n<p>Tal y como miro hacia atr&aacute;s a las  motivaciones del presente golpe, me sacuden las muchas similitudes entre el  golpe de 1963 y el derrocamiento del gobierno constitucional en 2009.<\/p>\n<p>En 1963, hacia el fin de su periodo de  mandato, el Presidente Villeda Morales pod&iacute;a ver atr&aacute;s con satisfacci&oacute;n a sus  logros. Su programa de reformas incluy&oacute; seguridad social, pagos de respaldos sociales  para los pobres y el c&oacute;digo del trabajo.<\/p>\n<p>Temerosos de que el posible sucesor de  Villeda, Modesto Rodas, pudiera continuar su programa de moderado cambio,  aquellos que ten&iacute;an el reino del poder econ&oacute;mico convencieron a los l&iacute;deres  militares de la naci&oacute;n de que era su deber patri&oacute;tico de proteger la democracia  deponiendo al Presidente Villeda Morales y envi&aacute;ndolo al exilio.<\/p>\n<p>En 2009 hacia el fin de su mandato,  Mel Zelaya pod&iacute;a ver con atr&aacute;s con satisfacci&oacute;n a sus logros. Empuj&oacute;  legislaci&oacute;n para preservar los bosques depredados, bloque&oacute; esfuerzos de  privatizar las compa&ntilde;&iacute;as de telecomunicaciones, revoc&oacute; concesiones de compa&ntilde;&iacute;as  mineras que da&ntilde;aban el medio ambiente y elev&oacute; el salario m&iacute;nimo. Animado por el  amplio llamado de su agenda popular, Zelaya program&oacute; una encuesta para determinar  el apoyo de la opini&oacute;n p&uacute;blica para una asamblea constituyente para reformar la  constituci&oacute;n.<\/p>\n<p>Temerosos de que el pueblo hondure&ntilde;o  pudiera aprobar un refer&eacute;ndum de reforma, y con &eacute;l, la posibilidad de un posible  segundo periodo en la oficina del presidente, no para Zelaya sino para los  futuros presidentes, aquellos que tienen el reino del poder econ&oacute;mico  convencieron a los congresistas y a los l&iacute;deres militares que era su deber  patri&oacute;tico proteger la democracia y deponer al Presidente Zelaya.<\/p>\n<p>En 1963, aquellos que provocaron el  golpe usaron su dominio de la prensa y la radio para acusar falsamente a  Villeda Morales de actuar como herramienta del l&iacute;der cubano Fidel Castro.<\/p>\n<p>En 2009, aquellos que provocaron el  golpe usaron su dominio en la prensa y TV para acusar falsamente al Presidente  Zelaya de actuar como herramienta del presidente venezolano Hugo Ch&aacute;vez.<\/p>\n<p>En 1963, el golpe exitoso fue  conducido por una serie de gobiernos dominados por los militares que  establecieron l&iacute;mites al ejercicio de libertades civiles, incluyendo  restricciones de la libertad de expresi&oacute;n y asociaci&oacute;n. Entonces, durante los  a&ntilde;os 1980 los militares hondure&ntilde;os, con nuestra ayuda y apoyo, establecieron el  infame Batall&oacute;n 316 que tortur&oacute; y asesin&oacute; ciudadanos cuyo &uacute;nico crimen era el  de oponerse al uso del territorio hondure&ntilde;o como una base de lanzamiento de  ataques a Nicaragua y desestabilizar al gobierno Sandinista.<\/p>\n<p>En 2009, el golpe no solo fall&oacute;, sino que  da&ntilde;&oacute;, posiblemente con fatalidad, la cohesi&oacute;n del partido Liberal, y triunf&oacute; en  crear un nuevo sentido de empoderamiento entre el liderazgo de los pobres.<\/p>\n<p>Por d&eacute;cadas, muchos pobres hondure&ntilde;os  han visto a los pol&iacute;ticos con indiferencia y desconfianza. El Arzobispo Luis  Santos Villeda habla por ellos cuando dice &quot;nunca ha existido una  verdadera democracia en Honduras. Todo lo que tenemos es un sistema electoral  donde las personas pueden escoger candidatos impuestos desde arriba&quot;. El  acusa a las &eacute;lites poderosas de deponer a Mel Zelaya porque &quot;&eacute;l defendi&oacute; a  los pobres&quot;.<\/p>\n<p>Es cierto que la preocupaci&oacute;n genuina  por los pobres que demostr&oacute; Mel Zelaya, de alguna forma estremeci&oacute; al pueblo de  su letargo pol&iacute;tico y de pronto grandes n&uacute;meros de pobres hondure&ntilde;os tuvieron  una causa. Guiados por l&iacute;deres de sindicatos y organizaciones campesinas, las marchas  de protestas surgieron a trav&eacute;s del pa&iacute;s. Una joven maestra, dijo a un  espectador: &quot;Yo no marcho por Mel Zelaya, marcho para exigir el regreso  del gobierno constitucional.&quot;<\/p>\n<p>Durante los pasados cuatro meses de  represi&oacute;n espor&aacute;dica y declaraciones de ley marcial, esa joven maestra y muchos  miles como ella han experimentado un despertar pol&iacute;tico. Ellos han descubierto  que en una democracia, el cambio pac&iacute;fico es posible y que los l&iacute;deres  corruptos pueden caer ante la acci&oacute;n concertada.<\/p>\n<p>Estos nuevos activistas tambi&eacute;n son  pol&iacute;ticos realistas. Ellas entienden que son ciudadanos de una peque&ntilde;a y  empobrecida naci&oacute;n que requiere del apoyo de la comunidad internacional para  lograr progreso pr&aacute;ctico y promover justicia econ&oacute;mica. Ellos sienten un  orgullo justificado de tener los ojos del mundo sobre ellos, y que ellos han  caminado un largo camino con la ayuda de sus socios hemisf&eacute;ricos hacia la  abolici&oacute;n del nombre de la descripci&oacute;n de marca de Honduras como &quot;la  quintaesencia de la rep&uacute;blica bananera&quot;.<\/p>\n<p>En la Cumbre de las Am&eacute;ricas, el  Presidente Obama prometi&oacute; una nueva visi&oacute;n para las Am&eacute;ricas, un hemisferio  occidental democr&aacute;tico compuesto por socios iguales comprometidos entre ellos  sobre la base del inter&eacute;s com&uacute;n y valores compartidos. Cuando los militares  hondure&ntilde;os capturaron a Zelaya a punta de armas y lo forzaron al exilio, Obama inmediatamente  declar&oacute; que la separaci&oacute;n era &quot;ilegal&quot; y dijo &quot;no queremos volver  atr&aacute;s a ese oscuro pasado.&quot;<\/p>\n<p>Mientras los diplom&aacute;ticos de los  Estados Unidos ocasionalmente vacilaron en llevar a cabo la gu&iacute;a presidencial,  el Subsecretario de Estado Thomas Shannon no lo hizo. El les dijo a los  responsables de este golpe de meses que las elecciones no ser&iacute;an reconocidas  por la administraci&oacute;n Obama mientras no se restableciera el orden  constitucional. La Secretaria Clinton habl&oacute; con el l&iacute;der golpista Roberto  Micheletti quien la acus&oacute; de tener un vocabulario limitado a una palabra &quot;restituci&oacute;n&quot;.<\/p>\n<p>Aquellos que alegan que traer de nuevo  al Presidente Zelaya solo servir&iacute;a para extender la influencia del Presidente  Ch&aacute;vez, est&aacute;n completamente equivocados. Un Presidente Obama que falle en jugar  un papel de liderazgo en la restauraci&oacute;n del gobierno constitucional, s&iacute;  estar&iacute;a cumpliendo los sue&ntilde;os de cualquier demagogo anti-americano quien acusar&iacute;a  a los Estados Unidos de hablar democracia pero practicar conveniencia.<\/p>\n<p>Mediante el rechazo de ser separado de  nuestros socios hemisf&eacute;ricos, trabajando a trav&eacute;s de la Organizaci&oacute;n de Estados  Americanos, el Presidente Obama y la Secretaria de Estado Clinton han jugado un  papel fundamental en lograr una victoria limpia para la democracia y el  hemisferio occidental. La Organizaci&oacute;n de Estados Americanos ha hecho una  importante contribuci&oacute;n para el resultado exitoso mediante el mantenimiento de  la presi&oacute;n en el gobierno golpista y llamando a los actores lideres, incluyendo  los E.E.U.U., a sus deberes y responsabilidades bajo la Carta.<\/p>\n<p>Honduras es conocido por su inequidad  econ&oacute;mica. Los pocos ricos poseen los medios de poder y est&aacute;n literalmente  sobre la ley. Esos oligarcas han aprendido una cara lecci&oacute;n. M&aacute;s que eso, el  golpe que patrocinaron pudo haber despertado al pueblo hondure&ntilde;o de su largo  sue&ntilde;o de Rip Van Winkle de indiferencia pol&iacute;tica.<\/p>\n<p>No ser&iacute;a una sorpresa para m&iacute; si Mel  Zelaya no se desvanece en su rol de un Bar&oacute;n del ganado, pero al contrario  emerge como un l&iacute;der simb&oacute;lico que unifique un nuevo movimiento popular cuyo  primer objetivo podr&iacute;a ser la convocatoria una asamblea constituyente para  redactar un nuevo documento de gobierno que pudiera dar a los l&iacute;deres electos  m&aacute;s poder para reducir los excesos de la elite econ&oacute;mica hondure&ntilde;a.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Parece que la crisis en Honduras est&aacute; llegando a una satisfactoria conclusi&oacute;n. 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