{"id":18994,"date":"2016-07-18T22:01:02","date_gmt":"2016-07-19T03:01:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cipamericas.org\/?p=18994"},"modified":"2016-09-12T14:33:48","modified_gmt":"2016-09-12T19:33:48","slug":"cese-al-fuego-definitivo-en-colombia-los-movimientos-en-el-nuevo-escenario","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/cese-al-fuego-definitivo-en-colombia-los-movimientos-en-el-nuevo-escenario\/","title":{"rendered":"Cese al fuego definitivo en Colombia&#8211;Los movimientos en el nuevo escenario"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-18996\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/images.jpg\" alt=\"images\" width=\"275\" height=\"183\" \/>La firma del acuerdo sobre \u201cCese al fuego y de hostilidades bilateral y definitivo y dejaci\u00f3n de las armas entre el Gobierno Nacional y las FARC-EP\u201d, en La Habana el 23 de junio, es el principal resultado de casi cuatro a\u00f1o de negociaciones de paz. Los 6.770 combatientes de las FARC y sus 8.500 milicianos se reagrupar\u00e1n en 23 zonas, donde entregar\u00e1n las armas. Mediante un referendo en la cual colombianos se pronunciar\u00e1n a favor o en contra de los acuerdos de paz, sellando de ese modo el fin simb\u00f3lico de un conflicto de m\u00e1s de cuatro d\u00e9cadas.<\/p>\n<p>Para la firma del acuerdo acudieron a La Habana mandatarios de varios pa\u00edses: Michelle Bachelet (Chile), Danilo Medina (Dominicana), Salvador S\u00e1nchez (El Salvador) y Enrique Pe\u00f1a Nieto (M\u00e9xico), quienes estuvieron acompa\u00f1ados por el Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-Moon, el comandante de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) Timole\u00f3n Jim\u00e9nez y el presidente de Colombia Juan Manuel Santos.<\/p>\n<p>Los guerrilleros har\u00e1n entrega de sus armas en 180 d\u00edas, aunque el desarme comenzar\u00e1 en dos meses y ser\u00e1 gradual. Los desarmados permanecer\u00e1n en las regiones fijadas, donde cuentan con apoyo de la poblaci\u00f3n, para realizar el tr\u00e1nsito hacia un movimiento pol\u00edtico legal. La Misi\u00f3n de las Naciones Unidas ser\u00e1 encargada de coordinar y verificar los pasos que van a dar el gobierno y la guerrilla, que tambi\u00e9n integrar\u00e1 personal de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribe\u00f1os (Celac).<\/p>\n<p>El Estado colombiano se comprometi\u00f3 a garantizar la seguridad de los desarmados, para evitar que se repita la persecuci\u00f3n sufrida por la Uni\u00f3n Patri\u00f3tica en la d\u00e9cada de 1980, cuando no menos de dos mil de sus militantes fueron asesinados por grupos paramilitares vinculados al ej\u00e9rcito y al narcotr\u00e1fico. La presencia activa de redes de paramilitares desmovilizaciones bajo el gobierno de \u00c1lvaro Uribe que atentan contra defensores de los derechos humanos y activistas sociales, es uno de los aspectos m\u00e1s complejos del posconflicto.<\/p>\n<p>El nuevo escenario abre posibilidades a los movimientos sociales que se vienen fortaleciendo en los dos \u00faltimos a\u00f1os, sobre todo luego el paro agrario de 2013. Aunque el movimiento popular est\u00e1 lejos de movilizarse de forma unitaria, ha establecido amplias convergencias en base a dos aspectos que jugar\u00e1n un papel central en el futuro: las consecuencias del TLC firmado con Estados Unidos y el avance de la miner\u00eda transnacional, que configuran el n\u00facleo de la nueva econom\u00eda colombiana.<\/p>\n<p><strong>El largo paro camionero<\/strong><\/p>\n<p>Seg\u00fan un an\u00e1lisis de la p\u00e1gina <em>La Silla Vac\u00eda<\/em>, \u201cel paro camionero es una muestra de que los acuerdos entre el gobierno y las FARC comenzar\u00e1n a utilizarse como \u2018vara\u2019 con las que se comparan otras reivindicaciones sociales\u201d (<em>La Silla Vac\u00eda<\/em>, 12 de julio de 2016). Se trata de una amplia y extensa movilizaci\u00f3n que comenz\u00f3 el 7 de junio y que involucra a 250.000 camiones que se encuentran apostados en las principales carreteras del pa\u00eds. Tanto por la importancia del sector como por la extensi\u00f3n del paro, estamos ante una situaci\u00f3n nueva y trascendente.<\/p>\n<p>Los conductores est\u00e1n agrupados en varias organizaciones como la Asociaci\u00f3n Colombiana de Camioneros (ACC) y la Confederaci\u00f3n Colombiana de Transportadores (CCT), que rechazan las pol\u00edticas neoliberales y demandan el cumplimiento de acuerdos pactados en paros anteriores, entre ellos el rechazo al incremento en los precios de los peajes y la gasolina.<\/p>\n<p>Pero el aspecto fundamental de sus demandas es el llamado \u201cuno a uno\u201d, que choca frontalmente con el TLC firmado por Colombia con los Estados Unidos. \u201cPara que haya un cami\u00f3n nuevo debe salir un veh\u00edculo viejo de la misma tipolog\u00eda\u201d, asegura Jorge Garc\u00eda presidente de la CCT (<em>Desdeabajo<\/em>, 13 de julio de 2016). Se trata de la regulaci\u00f3n del sector, algo que el gobierno quiere evitar en funci\u00f3n de los acuerdos de libre comercio.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Garc\u00eda, la desregulaci\u00f3n beneficia \u201ca las grandes empresas de Estados Unidos que vendr\u00e1n a Colombia con sus equipos\u201d, mientras el paro busca que \u201clos camioneros tradicionales sigamos teniendo derecho a seguir trabajando\u201d.<\/p>\n<p>El presidente de la ACC, Pedro Aguilar, denuncia que \u201cel gobierno viene generando hace tiempo una pol\u00edtica de globalizaci\u00f3n\u201d, por la cual grandes multinacionales del transporte como Impala y Trafigura \u201cse quieren quedar con la carga de los camioneros individuales, independientes\u201d, como ya lo hicieron con el transporte de pasajeros en las principales ciudades del pa\u00eds (<em>Desdeabajo<\/em>, 13 de julio de 2016).<\/p>\n<p>Seg\u00fan reconoce la Asociaci\u00f3n de Industriales, Colombia tiene los peajes m\u00e1s caros de Am\u00e9rica Latina que adem\u00e1s pueden ubicarse hasta a 40 kil\u00f3metros de distancia. En Colombia cada kil\u00f3metro recorrido vale 600 pesos, mientras el promedio en Am\u00e9rica Latina es menor a 100 pesos por kil\u00f3metro. Sumado a los bajos precios de los fletes y el alto precio de los combustibles, hace que las ganancias de los camioneros sean muy bajas. \u201cEn ocasiones los camioneros no alcanzan a ganar siquiera un salario m\u00ednimo mensual\u201d (<em>Colombia Informa<\/em>, 24 de junio de 2016).<\/p>\n<p>El TLC lleva a la apertura y desregulaci\u00f3n de todos los sectores. En el transporte, est\u00e1n ingresando grandes multinacionales como Trafigura, el segundo mayor operador de petr\u00f3leo y el tercero de metales en el mundo, despu\u00e9s de Vitol y Glencore<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>. A trav\u00e9s de su filial Impala, ha invertido mil millones de d\u00f3lares desde 2015 para desarrollar una red de transporte por carretera, ferrocarril y por el r\u00edo Magdalena (la principal v\u00eda fluvial del pa\u00eds) que conecta los principales puertos de la costa con el coraz\u00f3n industrial de Colombia.<\/p>\n<p>De ese modo se enlazan el puerto de Buenaventura en el Pac\u00edfico, las dos ciudades industriales, Medell\u00edn y Bogot\u00e1, con el puerto de Barrancabermeja y los puertos de Barranquilla y Cartagena en el Caribe (ver mapa). Esa interconexi\u00f3n permitir\u00e1 el transporte de petr\u00f3leo y sus derivados, carga seca a granel y carga en contenedores desde el interior de Colombia.<\/p>\n<p>La multinacional suizo-holandesa Trafigura se\u00f1ala que su nuevo terminal fluvial en Barrancabermeja y la flota de barcazas modernas que surcan el Magdalena la coloca en un lugar de privilegio, ya que \u201cninguna otra compa\u00f1\u00eda ofrece la log\u00edstica integrada en el pa\u00eds\u201d, capaz de realizar embarques directos a puertos como Rotterdam o Shanghai<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>. Es evidente que los peque\u00f1os y medianos camioneros no pueden competir con esta multinacional. Para evitar la ruina, necesitan que el mercado sea regulado como lo estaba hasta la firma del TLC.<\/p>\n<p><strong>La Minga ind\u00edgena, negra y popular<\/strong><\/p>\n<p>Entre el 30 de mayo y el 12 de junio, decenas de miles de campesinos, indios y negros se movilizaron en la Minga Nacional, Agraria, \u00c9tnica y Popular, una gran protesta de los productores de alimentos que ocuparon los principales corredores del pa\u00eds para hacer escuchar sus reclamos. La Minga incluy\u00f3 acciones en 65 municipios de 23 departamentos, con cien puntos de acci\u00f3n en los que participaron m\u00e1s de 110 mil personas denunciando los incumplimientos de acuerdos que se hab\u00edan firmado con el gobierno y reclamando debatir el modelo de pa\u00eds.<\/p>\n<p>La polic\u00eda militarizada, el Escuadr\u00f3n M\u00f3vil Antidisturbios (Esmad), fue responsable del asesinato de tres ind\u00edgenas (dos de ellos en el Cauca), m\u00e1s de 200 heridos y 170 detenidos. El paro se levant\u00f3 al llegarse a un acuerdo que estableci\u00f3 el inicio de un di\u00e1logo con el gobierno de Juan Manuel Santos, pero los camioneros siguieron movilizados ya que sus demandas no fueron contempladas.<\/p>\n<p>El protagonista principal de estas jornadas fue la Cumbre Agraria creada a ra\u00edz de los paros campesinos de 2013, que movieron el tablero pol\u00edtico colocando al gobierno a la defensiva, ya que los productores mostraban tanto fuerza material como razones, al argumentar las dificultades que encuentran los peque\u00f1os agricultores desde la firma del TLC, ya que Colombia pas\u00f3 de importar 700 mil toneladas de alimentos en 1990, a 10 millones en 2012<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>.<\/p>\n<p>La Cumbre Agraria se convirti\u00f3 en punto de confluencia de un amplio conjunto de organizaciones que incluyen al Congreso de los Pueblos, la Organizaci\u00f3n Nacional Ind\u00edgena de Colombia (ONIC), con especial fuerza de las organizaciones del Cauca (CRIC y ACIN), el Proceso de Comunidades Negras (PCN), la Marcha Patri\u00f3tica y la Asociaci\u00f3n Nacional de Zonas de Reserva Campesina, integrada en la anterior. Diversos sectores sindicales, sobre todo el magisterio, coordinan con la Cumbre Agraria.<\/p>\n<p>Las dos acciones m\u00e1s significativas fueron el largo corte de la Carretera Panamericana entre Santander de Quilichao y Popay\u00e1n, y el bloqueo del puerto internacional de Buenaventura sobre el Pac\u00edfico. Ambas consiguieron paralizar puntos estrat\u00e9gicos del pa\u00eds. La primera fue protagonizada por ind\u00edgenas nasa y misak, con presencia de comunidades negras, en una carretera que ya han cortado en otras ocasiones. El bloqueo de uno de los mayores puertos del pa\u00eds fue protagonizado por las comunidades negras, que movilizaron 130 lanchas para impedir la entrada y salida de mercanc\u00edas, en una acci\u00f3n tan simb\u00f3lica como audaz.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de las demandas vinculadas a la tierra \u2013el tema que provoc\u00f3 la larga guerra colombiana y que est\u00e1 lejos de ser resuelto- y del modelo de desarrollo con especial \u00e9nfasis en las cr\u00edticas a la miner\u00eda, los temas centrales fueron el respeto a la protesta social y a las organizaciones populares.<\/p>\n<p>Los poderosos siguen asociando movimientos populares con guerrilla, por eso demandan garant\u00edas para ejercer el derecho a la protesta. En paralelo apareci\u00f3 el debate sobre los grupos paramilitares que siguen siendo tratados de forma preferencial por los organismos armados del Estado.<\/p>\n<p>La divisi\u00f3n en el campo popular entre Marcha Patri\u00f3tica (que apenas se moviliz\u00f3 durante la Minga) y el Congreso de los Pueblos que fue el principal protagonista dentro de la Cumbre Agraria, no impidi\u00f3 que las movilizaciones fueran exitosas. La mayor dificultad de ambos sectores se relaciona con su presencia en los espacios urbanos, donde la hegemon\u00eda del Estado y de las clases medias y altas tiene un peso determinante.<\/p>\n<p>Lo m\u00e1s destacable, por novedoso, fue la presencia activa de las comunidades negras, que viene forj\u00e1ndose desde que en 2008 los corteros de ca\u00f1a se sumaron a la Minga nacional que origin\u00f3 el Congreso de los Pueblos. En esta ocasi\u00f3n salieron con sus m\u00fasicas, \u201carmados de tambores y de baile\u201d, como se\u00f1ala un comunicado de la Minga. El ascenso del movimiento negro en un pa\u00eds donde los afrodescendientes representan m\u00e1s del 10%, jugar\u00e1 un papel determinante en el posconflicto<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>.<\/p>\n<p><strong>Los movimientos hacia adelante<\/strong><\/p>\n<p>El fin del conflicto est\u00e1 teniendo un impacto muy fuerte en los movimientos, en dos sentidos. Primero, porque se abren oportunidades in\u00e9ditas de actuaci\u00f3n y de plantear demandas a partir de los acuerdos de La Habana. Segundo, porque el posconflicto tiene su propia econom\u00eda, que se basa en el TLC con Estados Unidos y la miner\u00eda como locomotora del pa\u00eds que, inevitablemente, choca la miner\u00eda tradicional y las comunidades indias y negras.<\/p>\n<p>El 8 y 9 de julio se realiz\u00f3 en Bogot\u00e1 el Encuentro Nacional de organizaciones sindicales, sociales y pol\u00edticas, una de las m\u00e1s amplias confluencias de movimientos, que se propone realizar un gran paro c\u00edvico nacional en el segundo semestre de este a\u00f1o. En esta confluencia estable participan las centrales sindicales (que tienen el peso principal), pensionistas, campesinos, ind\u00edgenas, camioneros agrupados en la Cruzada Nacional por la Dignidad Camionera, y algunas organizaciones estudiantiles.<\/p>\n<p>Sin embargo, las organizaciones barriales urbanas fueron muy escasas, \u201cdenotando el evidente divorcio entre las organizaciones de estructura m\u00e1s tradicional y las de nuevo tipo\u201d (<em>Desdeabajo<\/em>, 13 de julio de 2016). Este es uno de los principales problemas del movimiento social colombiano: la hegemon\u00eda de organizaciones jerarquizadas, representativas, masculinas y \u201ctradicionales\u201d.<\/p>\n<p>Por el contrario, los movimientos que encarnan nuevas culturas pol\u00edticas, juveniles, horizontales, femeninas y aut\u00f3nomas respecto a los partidos y las instituciones, a\u00fan no cuentan con espacios peropias y visibles. Pero, sobre todo, estas agrupaciones no suelen ser reconocidas por las organizaciones m\u00e1s antiguas como las centrales sindicales y los partidos de izquierda.<\/p>\n<p>La larga guerra colombiana, protagonizada por organizaciones jer\u00e1rquico-patriarcales, parece haber contribuido a la continuidad de los movimientos m\u00e1s tradicionales y de la vieja cultura pol\u00edtica estadoc\u00e9ntrica. Tanto el narcotr\u00e1fico como ahora la mega miner\u00eda, tienden a fortalecer la cultura machista. Sin embargo, desde la Minga ind\u00edgena de 2008 que congreg\u00f3 a 60 mil nasas en el Cauca y culmin\u00f3 en Bogot\u00e1, generando las condiciones para la creaci\u00f3n del Congreso de Pueblos, la nueva cultura pol\u00edtica ha avanzado lentamente.<\/p>\n<p>Esta incipiente cultura pol\u00edtica puede encontrar viento a favor en una Colombia que haya superado la guerra. Para crecer y fortalecerse deber\u00e1 confluir con el potente movimiento feminista y con las diversas culturas juveniles rebeldes, que han sido capaces de sobrevivir al conflicto armado y muestran modos de hacer distintos a los hegem\u00f3nicos.<\/p>\n<p>NOTAS:<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> <a href=\"https:\/\/en.wikipedia.org\/wiki\/Trafigura\">https:\/\/en.wikipedia.org\/wiki\/Trafigura<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> <a href=\"http:\/\/www.impalaterminals.com\/our-global-network\/latin-america\/colombia\/\">http:\/\/www.impalaterminals.com\/our-global-network\/latin-america\/colombia\/<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a>Marco Coscione y Viviana Garc\u00eda Pinz\u00f3n, \u201cTLC, paro nacional agrario y movimiento social en Colombia\u201d, Nuevos Mundos, 2014 en <a href=\"https:\/\/nuevomundo.revues.org\/67127?lang=en\">https:\/\/nuevomundo.revues.org\/67127?lang=en<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> La poblaci\u00f3n ind\u00edgena es apenas el 3% pero jug\u00f3 un papel muy importante en la configuraci\u00f3n de los actuales movimientos sociales.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La firma del acuerdo sobre \u201cCese al fuego y de hostilidades bilateral y definitivo y dejaci\u00f3n de las armas entre el Gobierno Nacional y las FARC-EP\u201d, en La Habana el 23 de junio, es el principal resultado de casi cuatro a\u00f1o de negociaciones de paz.<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":18996,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[4884,4914],"tags":[252],"coauthors":[],"class_list":["post-18994","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-democracia","category-paz-y-seguridad","tag-sudamerica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18994","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18994"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18994\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":18997,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18994\/revisions\/18997"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/18996"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18994"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18994"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18994"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=18994"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}