{"id":19046,"date":"2016-08-17T22:17:00","date_gmt":"2016-08-18T03:17:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cipamericas.org\/?p=19046"},"modified":"2016-09-12T13:04:49","modified_gmt":"2016-09-12T18:04:49","slug":"juego-olimpicos-la-irresistible-militarizacion-del-deporte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/juego-olimpicos-la-irresistible-militarizacion-del-deporte\/","title":{"rendered":"Juego Ol\u00edmpicos: La irresistible militarizaci\u00f3n del deporte"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-19049\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Judo-militares-300x200.jpeg\" alt=\"Judo militares\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Judo-militares-300x200.jpeg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Judo-militares.jpeg 635w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>Rio de Janeiro est\u00e1 militarizada con m\u00e1s de 80 mil soldados y polic\u00edas. Pero en las competencias sucede algo mucho menos visible: una parte importante de los atletas provienen de los cuarteles.<\/p>\n<p>Cuando la judoca brasile\u00f1a Rafaela Silva gan\u00f3 la primera medalla de oro en las Olimp\u00edadas de Rio 2016, los medios enfatizaron su origen pobre en la <em>favela<\/em> Ciudad de Dios, recordaron que fue v\u00edctima de racismo al ser eliminada en Londres 2012 y destacaron los sacrificios que debe afrontar una mujer negra para abrirse paso entre una elite de deportistas donde predominan los varones blancos. Sin embargo, las cr\u00f3nicas sobre Rafaela omitieron un detalle: es sargento tercero en la Marina.<\/p>\n<p>Si no hubiera dado el paso de incorporarse al Programa Atletas de Alto Rendimiento (PAAR) de las fuerzas armadas, es casi seguro que nunca hubiera subido al podio ol\u00edmpico ni hubiera sido campeona panamericana y mundial. De ese modo, Rafaela consigui\u00f3 los mismos beneficios que los militares: salario, plan de salud, vacaciones pagadas y acceso a las instalaciones deportivas militares donde es entrenada por especialistas.<\/p>\n<p>El caso de la judoca no es el \u00fanico. En total, 145 de los 465 atletas que componen el equipo ol\u00edmpico brasile\u00f1o integran las fuerzas armadas, m\u00e1s del 30 por ciento. Se trata de soldados, sargentos y coroneles de la Marina, el Ej\u00e9rcito y la Aeron\u00e1utica que participan en 27 modalidades ol\u00edmpicas, desde tiro, taekwondo y judo hasta v\u00f3lei de playa, ciclismo y nado sincronizado. Toda la delegaci\u00f3n de judo y la mitad de los nadadores son militares, que casi triplican los 51 efectivos que participaron en Londres 2012, cuando los uniformados eran s\u00f3lo el 20 por ciento de la delegaci\u00f3n brasile\u00f1a.<\/p>\n<p>El PAAR fue creado en 2008 con el apoyo de los ministerios de Defensa y Deporte. R\u00e1pidamente se convirti\u00f3 en un \u00e9xito, ya que Brasil obtuvo el primer puesto en los Juegos Ol\u00edmpicos Militares de 2011, tambi\u00e9n en Rio, con 114 medallas, seguido de China, Italia, Polonia y Francia. En Londres 2012 los atletas militares consiguieron cinco de las 17 medallas de Brasil, pero aspiran a encabezar el medallero brasile\u00f1o en los Juegos actuales.<\/p>\n<p>Pese a tener menos de once a\u00f1os, el Programa de Alto Rendimiento cuenta con 670 atletas, de los que 76 son militares de carrera y 594 son temporarios, como la sargento-judoca Rafaela. \u201cPoder dedicarme \u00edntegramente al deporte, recibiendo un salario y contando con el apoyo de la Fuerza A\u00e9rea Brasile\u00f1a, hizo una gran diferencia en mi preparaci\u00f3n\u201d, dijo Bernardo Oliveira, medalla de bronce en tiro con arco en los Panamericanos de Toronto. El salario puede alcanzar los 3.200 reales (mil d\u00f3lares).<\/p>\n<p><strong>Programas sociales para atletas<\/strong><\/p>\n<p>\u201cEl gobierno brasile\u00f1o mantiene desde 2005 el mayor programa de patrocinio individual de atletas en el mundo\u201d, puede leerse en la p\u00e1gina del Ministerio del Deporte al presentar el programa Bolsa Atleta. El programa comenz\u00f3 apoyando a 300 atletas ol\u00edmpicos y paral\u00edmpicos a trav\u00e9s de una tarjeta magn\u00e9tica que les proporcionaba un apoyo mensual que oscilaba entre 300 y 2.500 reales, para incentivar que potenciales campeones mundiales dedicaran el mayor tiempo posible a los entrenamientos.<\/p>\n<p>Con los a\u00f1os se fueron creando otros programas de apoyo que benefician a los atletas y no son excluyentes. En diez a\u00f1os, Bolsa Atleta concedi\u00f3 43.000 beneficios a m\u00e1s de 6.000 atletas por valor de 600 millones de reales. Sin embargo, Jorge Steinhilber, presidente del Consejo Federal de Educaci\u00f3n F\u00edsica y de la Academia Ol\u00edmpica Brasile\u00f1a, estima que el programa no consigui\u00f3 los objetivos que persegu\u00eda.<\/p>\n<p>Steinhilber sostiene que hay que hacer algo m\u00e1s que entregar dinero y puso el ejemplo del gimnasta Arthur Zanetti, oro en Londres, que recibe una programa del gobierno pero entrena en un galp\u00f3n en S\u00e3o Caetano sin la menor infraestructura. Tambi\u00e9n critica la forma como fue concebido el programa Bolsa Atleta: \u201cEl foco del programa ha sido apenas aumentar la cantidad de medallas para subir en el ranking ol\u00edmpico. Para eso se priorizaron modalidades de deporte individual, pero Brasil es un pa\u00eds cuya tradici\u00f3n est\u00e1 en el deporte colectivo\u201d (<em>El Pa\u00eds<\/em>, 3 de agosto de 2016).<\/p>\n<p>El problema, sostiene, es que no se puede modificar la cumbre de la pir\u00e1mide deportiva sin realizar cambios en la base. \u201cEn el 40 por ciento de las escuelas no hay un espacios abiertos para que los ni\u00f1os practiquen deportes y sus talentos sean descubiertos\u201d. Faltan profesores de educaci\u00f3n f\u00edsica y el tiempo dedicado al deporte termina siendo recreaci\u00f3n y juegos.<\/p>\n<p>El 77 por ciento de los atletas que compiten en estos Juegos Ol\u00edmpicos (358 de los 465 que integran el equipo nacional), reciben Bolsa Atleta. Pero s\u00f3lo el 31 por ciento participan en deportes colectivos. En 2011 el gobierno lanz\u00f3 el programa Bolsa Atleta Podio, destinado a competidores en condiciones de ganar medallas en Rio 2016, con apoyo de empresas estatales. Los atletas que se sit\u00faen en los primeros 20 lugares del ranking mundial en su especialidad, reciben entre cinco y 15.000 reales (entre 1.600 y 5.000 d\u00f3lares). En Brasil lo reciben 123 atletas <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-19048\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/WU-300x300.jpg\" alt=\"WU\" width=\"300\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/WU-300x300.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/WU-150x150.jpg 150w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/WU.jpg 320w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>que participan en los Juegos.<\/p>\n<p>En 2012 se lanz\u00f3 el Plan Brasil Medallas 2016, con el objetivo de \u201ccolocar a Brasil entre los diez primeros pa\u00edses en los Juegos Ol\u00edmpicos, entre los cinco primeros en los Panamericanos y entre los cinco primeros en los Juegos Paral\u00edmpicos de Rio de Janeiro en 2016\u201d, seg\u00fan el portal del Ministerio del Deporte. El programa destina mil millones de reales para formar nuevas generaciones de atletas, crear y equipar centros de entrenamiento de alto rendimiento, contratar t\u00e9cnicos y equipos multidisciplinarios, comprar equipamiento y financiar viajes para entrenamientos y competiciones.<\/p>\n<p>No es casualidad que durante la campa\u00f1a electoral de 2014, Rafaela Silva, que recibe el Bolsa Atleta Podio, apoyara expl\u00edcitamente a Dilma Rousseff. \u201cElla incentiv\u00f3 bastante el apoyo a nuestros atletas. El programa Bolsa Atleta hace una gran diferencia para que podamos buscar nuestros sue\u00f1os\u201d (<em>BBC Brasil<\/em>, 9 de agosto de 2016).<\/p>\n<p><strong>Los Juegos Militares<\/strong><\/p>\n<p>Pese a todo, Brasil qued\u00f3 muy lejos de los diez primeros puestos en Rio 2016. Una situaci\u00f3n que contrasta con el importante desarrollo que ha tenido el deporte en algunos pa\u00edses de los llamados emergentes, con destaque de Rusia, China, Corea del Sur y Jap\u00f3n, y con Cuba como la excepci\u00f3n latinoamericana. En Estados Unidos, la principal potencia deportiva desde la ca\u00edda de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, son las universidades (estrechamente ligadas a la financiaci\u00f3n empresarial) las encargadas de formar a los atletas, aunque este modelo no es el que han seguido buena parte de sus pares europeos.<\/p>\n<p>En todo caso, el apoyo estatal parece necesario para superar una situaci\u00f3n de desventaja. Desde la d\u00e9cada de 1950 los dos primeros lugares del medallero pertenecieron, con raras excepciones, a sovi\u00e9ticos y estadounidenses. Entre los diez primeros lugares se colocaban los pa\u00edses europeos occidentales, con destaque de ambas Alemanias, y poco a poco empezaron a terciar europeos orientales y asi\u00e1ticos. Los Juegos Ol\u00edmpicos fueron un retrato vivo de la guerra fr\u00eda.<\/p>\n<p>China comenz\u00f3 a participar reci\u00e9n en Los \u00c1ngeles 1984 y a partir de ese momento sacudi\u00f3 el medallero con un imparable ascenso que coron\u00f3 alcanzando el primer lugar en Beijing 2008. Aunque no es el \u00fanico caso, esta notable performance no hubiera sido posible sin el concurso del Ej\u00e9rcito Popular de Liberaci\u00f3n. El papel de las fuerzas armadas en la formaci\u00f3n de atletas es notable tambi\u00e9n en Rusia, las dos Coreas, Ucrania, Polonia y tambi\u00e9n entre algunos pa\u00edses europeos como Italia y Alemania.<\/p>\n<p>La breve historia de los Juegos Mundiales Militares revela esta situaci\u00f3n. Al finalizar la segunda guerra mundial se cre\u00f3 el Consejo Internacional de Deporte Militar (CISM por sus siga en franc\u00e9s), con sede en Bruselas. En paralelo, los pa\u00edses del Pacto de Varsovia crearon otro consejo de deporte militar que se disolvi\u00f3 al finalizar la guerra fr\u00eda concentr\u00e1ndose todos los pa\u00edses en el CISM que pas\u00f3 a ser reconocido por el Comit\u00e9 Ol\u00edmpico Internacional.<\/p>\n<p>En 1995 se organizaron los I Juegos Mundiales Militares en Roma. El medallero lo suelen encabezar Rusia y China, seguidos de cerca de Italia, Croacia, Corea del Sur, Ucrania y Alemania. Desde los Juegos de Rio en 2011, los primeros en que particip\u00f3 desde la creaci\u00f3n del Programa de Alto Rendimiento de las fuerzas armadas, Brasil ocup\u00f3 el primer lugar en esa edici\u00f3n y el segundo en la siguiente, realizada en 2015 en Corea del Sur<\/p>\n<p>Los Juegos Militares tienen una participaci\u00f3n de casi 9.000 atletas (frente a poco m\u00e1s de 10.000 en las Olimpiadas), participan m\u00e1s de 100 pa\u00edses y se compite en las mismas especialidades ol\u00edmpicas, aunque hay categor\u00edas t\u00edpicamente militares (pentatl\u00f3n naval, pentatl\u00f3n aeron\u00e1utico, pentatl\u00f3n militar y paracaidismo). La principal diferencia es la escasa participaci\u00f3n de atletas estadounidenses (pa\u00eds que ocupa el lugar doceavo en el medallero de los cinco juegos realizados), brit\u00e1nicos, australianos y de algunos otros europeos occidentales.<\/p>\n<p>Brasil comenz\u00f3 a jugar un papel de primer nivel en estos Juegos desde que las fuerzas armadas comenzaron a contratar atletas. \u201cDesde que comenz\u00f3 a emplear a atletas de punta, Brasil se convirti\u00f3 en una potencia en los Juegos Militares. En 2011, en la edici\u00f3n de Rio, el pa\u00eds fue l\u00edder en dos m\u00e9tricas: el n\u00famero de oros y en total de medallas. En 2015, en la ciudad surcoreana de Mungyeong sali\u00f3 segundo por la cantidad de oros. Un a\u00f1o antes de empezar el programa, la delegaci\u00f3n brasile\u00f1a no hab\u00eda obtenido ninguna medalla dorada en Hyderabad, India, en 2007\u201d (Folha de Sao Paulo, 22 de febrero de 2016).<\/p>\n<p>Los dem\u00e1s pa\u00edses latinoamericanos tienen en estos juegos militares un desempe\u00f1o tan pobre como en los ol\u00edmpicos, con la excepci\u00f3n de Chile que lleg\u00f3 a ostentar el puesto 14 en 2011. En general se sit\u00faan a considerable distancia de los pa\u00edses africanos y los \u00e1rabes.<\/p>\n<p><strong>El verdadero legado de los Juegos<\/strong><\/p>\n<p>Seg\u00fan las encuestas del Instituto Datafolha, el 63 por ciento de los brasile\u00f1os consideran que el evento ol\u00edmpico traer\u00e1 m\u00e1s perjuicios que beneficios al pa\u00eds y la mitad desaprueban la realizaci\u00f3n de los juegos, porque quedar\u00e1 en evidencia los problemas de transporte y seguridad de la ciudad (<em>El Pa\u00eds<\/em>, 19 de julio de 2016). Sin embargo, en junio de 2013 el 64 por ciento apoyaban los juegos y s\u00f3lo uno de cada cuatro los rechazaba.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-19047\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/MAYRA-300x300.jpg\" alt=\"MAYRA\" width=\"300\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/MAYRA-300x300.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/MAYRA-150x150.jpg 150w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/MAYRA.jpg 534w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>Era, por cierto, otro Brasil. Uno de los principales escenarios deportivos es la Bah\u00eda Guanabara, donde se realizan las competiciones de remo y vela, entre otras, que presenta elevados niveles de contaminaci\u00f3n al recibir las aguas fecales de la ciudad. El gobierno incumpli\u00f3 su promesa de descontaminar el 80 por ciento de sus aguas, mientras las lagunas que bordean el Parque Ol\u00edmpico presentan tambi\u00e9n altos niveles de poluci\u00f3n.<\/p>\n<p>El famoso y proclamado \u201clegado\u201d de los Juegos a la ciudad, no es visualizado por sus habitantes. Al parecer no es una excepci\u00f3n, ya que ciudades que han albergado Olimp\u00edadas han sufrido similares niveles de decepci\u00f3n. Por eso, \u201cel apoyo de la poblaci\u00f3n a los megaeventos deportivos est\u00e1 en ca\u00edda libre\u201d, como sucede en Hamburgo donde el ayuntamiento \u201cdecidi\u00f3 retirar su candidatura para los Juegos de 2024 tras un refer\u00e9ndum que revel\u00f3 que 51,6% de la poblaci\u00f3n se opon\u00eda al evento\u201d (<em>El Pa\u00eds<\/em>. 19 de julio de 2016). Algo similar sucedi\u00f3 en Boston, que desisti\u00f3 de candidatearse al comprobar que la mayor\u00eda de sus habitantes se oponen.<\/p>\n<p>Todo indica que el principal legado ser\u00e1 la doble militarizaci\u00f3n. Por un lado, la masiva presencia de polic\u00edas y militares. Por otro, el mencionado protagonismo de las fuerzas armadas en el medallero ol\u00edmpico. Las cuatro primeras medallas de Brasil las consiguieron militares; tres de judo y una en tiro. Pero la m\u00e1s simb\u00f3lica, la primera conseguida por Rafaela Silva, quedar\u00e1 en el recuerdo m\u00e1s all\u00e1 del resultado final.<\/p>\n<p>La m\u00e1s grave, empero, es la militarizaci\u00f3n del pa\u00eds y de la ciudad. El presidente interino Michel Temer libr\u00f3 un decreto, el 8 de agosto, ampliando el \u00e1rea de actuaci\u00f3n de las fuerzas armadas en Rio durante los Juegos Ol\u00edmpicos y Paral\u00edmpicos. Los uniformados vigilan no s\u00f3lo aeropuertos, v\u00edas de transporte e instalaciones deportivas, sino barrios enteros como Copacabana. Tambi\u00e9n en la ciudad de Manaos en torno al Hotel Tropical donde se concentran delegaciones de f\u00fatbol.<\/p>\n<p>Pero la intervenci\u00f3n de los militares trasciende con mucho los espacios deportivos. Durante los Juegos, 1.200 soldados fueron llevados a Natal (Rio Grande do Norte) para enfrentar al narcotr\u00e1fico, otros para garantizar la distribuci\u00f3n de agua en Acre y hasta en casos de vacunaciones y atenci\u00f3n social. Su uso continuo preocupa a los jefes militares \u201cLos militares no est\u00e1n satisfechos con las multifunciones que les han atribuidas\u201d (<em>Estado de Sao Paulo<\/em>, 7 de agosto de 2016).<\/p>\n<p>Un general confes\u00f3 al diario: \u201cEl ej\u00e9rcito debe ser el \u00faltimo recurso, pero no es bueno que el \u00faltimo recurso sea usado a toda hora\u201d. Aunque Brasil tuvo tiempo de sobra para planificar la seguridad de los Juegos, hay problemas estructurales que no se pueden maquillar con la presencia militar masiva. Un soldado fue muerto en La Mar\u00e9, un complejo de 16 favelas junto a la v\u00eda que conduce del aeropuerto a la Villa Ol\u00edmpica, cuando se internaron en la comunidad el mi\u00e9rcoles 10, durante los primeros d\u00edas de la competencia.<\/p>\n<p>Lo que estamos viviendo es una creciente presencia de lo militar, tanto en los megaeventos como en el seno de los deportes de elite. En el primer caso, con la excusa de la seguridad. En el segundo, porque es el \u00fanico camino para muchos deportistas que quieren sobresalir. Sin el apoyo del Estado, o del capital privado, no habr\u00eda deporte de elite ni se batir\u00edan r\u00e9cords.<\/p>\n<p>Por eso llama mucho la atenci\u00f3n que tantos medios \u201colviden\u201d mencionar que sus atletas m\u00e1s laureados ya no son aquellos futbolistas que aprendieron el arte del bal\u00f3n en las calles, sino personas que necesitan apelar a los militares (o a las multinacionales) para salir adelante. La militarizaci\u00f3n del deporte es el signo de los tiempos, en un mundo que se debate entre la mercantilizaci\u00f3n de la naturaleza y la militarizaci\u00f3n de la vida.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Rio de Janeiro est\u00e1 militarizada con m\u00e1s de 80 mil soldados y polic\u00edas. 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