{"id":19160,"date":"2016-10-03T22:23:33","date_gmt":"2016-10-04T03:23:33","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cipamericas.org\/?p=19160"},"modified":"2016-11-01T22:43:38","modified_gmt":"2016-11-02T03:43:38","slug":"colombia-vota-no-en-medio-de-la-polarizacion-y-la-desinformacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/colombia-vota-no-en-medio-de-la-polarizacion-y-la-desinformacion\/","title":{"rendered":"Colombia vota no en medio de la polarizaci\u00f3n y la desinformaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-19167\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/images.jpg\" alt=\"images\" width=\"267\" height=\"189\" \/>El pasado domingo 2 de octubre, Colombia someti\u00f3 a un plebiscito el acuerdo que suscribieron el Gobierno del Presidente Santos y Las FARC, luego de cuatro a\u00f1os de negociaciones en La Habana. En una apretada decisi\u00f3n gan\u00f3 el NO a la pregunta: &#8220;\u00bfApoya usted el acuerdo final para la terminaci\u00f3n del conflicto y la construcci\u00f3n de una paz estable y duradera?&#8221;, obteniendo el 50,21% de los votos (6.431.376), mientras que quienes apoyan el acuerdo obtuvieron el 49,78% de la votaci\u00f3n (6.377.482)<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 estaba en juego?<\/strong><\/p>\n<p>Durante los \u00faltimos a\u00f1os el Gobierno de Santos y las FARC hab\u00edan llegado a un hist\u00f3rico acuerdo sobre seis puntos centrales:<\/p>\n<ol>\n<li>Una reforma agraria integral que implica la restituci\u00f3n de tierras a campesinos que les fueron usurpadas por diferentes actores del conflicto, incluidos hoy poderosos ganaderos y terratenientes que usaron paramilitares para desplazar y asesinar cientos de personas.<\/li>\n<li>Participaci\u00f3n pol\u00edtica, que otorgaba curules en el Senado y la C\u00e1mara de representantes a 10 \u00a0miembros de las FARC, que de ninguna manera representa una modificaci\u00f3n estructural al legislativo, ni proporcionaba a la guerrilla la fuerza necesaria para impulsar transformaciones profundas en el sistema pol\u00edtico colombiano.<\/li>\n<li>Fin del conflicto armado, cese al fuego bilateral, definitivo y dejaci\u00f3n de armas. Este acuerdo y el mismo proceso que han adelantado las partes, le permitieron a Colombia tener los \u00faltimos tres a\u00f1os las menores tasas de homicidio en casi dos d\u00e9cadas.<\/li>\n<li>Soluci\u00f3n al problema de drogas il\u00edcitas mediante programas de sustituci\u00f3n de cultivos, prevenci\u00f3n del consumo, salud p\u00fablica y reducci\u00f3n de la oferta.<\/li>\n<li>V\u00edctimas del conflicto armado, verdad, justicia, reparaci\u00f3n, creando una Jurisdicci\u00f3n Especial que pone como centro a las v\u00edctimas y la verdad.<\/li>\n<li>Refrendaci\u00f3n del acuerdo mediante el instrumento definido por la Corte Constitucional, el cual fue el Plebiscito realizado el fin de semana y que tiene efectos pol\u00edticos m\u00e1s no jur\u00eddicos.<\/li>\n<\/ol>\n<p><strong>\u00bfGan\u00f3 el deseo de guerra?<\/strong><\/p>\n<p>Aunque los medios hicieron eco de una decisi\u00f3n entre el apoyo a la paz o la continuidad de la guerra en Colombia, lo cierto es que el debate estaba frente a un acuerdo de paz que se realiz\u00f3 en La Habana, seg\u00fan voceros oficiales, justamente para impedir la molesta injerencia de la prensa que se responsabiliza como un obst\u00e1culo de procesos anteriores.<\/p>\n<p>Tal vez la falta de una comunicaci\u00f3n fluida, en un lenguaje cotidiano y cercano para las personas m\u00e1s pobres en Colombia, fue uno de los errores para que la desinformaci\u00f3n, la mentira y el miedo, hicieran que muchos votaran negativamente ante argumentos promovidos desde la extrema derecha como los que afirmaban que de aprobarse los acuerdos el pa\u00eds se har\u00eda \u201cCastro-Chavista\u201d, llegar\u00eda el comunismo o el ate\u00edsmo al pa\u00eds, los campesinos perder\u00edan sus tierras porque supuestamente les ser\u00edan entregadas a las FARC o no podr\u00edan acceder a sus jubilaciones.<\/p>\n<p>En un alto porcentaje las tierras en Colombia no tienen t\u00edtulos de propiedad y la posible reforma agraria representa un riesgo para quienes las obtuvieron de manera il\u00edcita de mano del paramilitarismo. Por su parte la participaci\u00f3n pol\u00edtica de las FARC no cay\u00f3 bien, porque no subsana un problema estructural de un sistema pol\u00edtico que no representa a las mayor\u00edas del pa\u00eds y los colombianos lo hicieron saber con un 62,57% de abstenci\u00f3n al plebiscito, que env\u00eda una se\u00f1al de alarma a quienes respaldan o NO el acuerdo de paz.<\/p>\n<p><strong>La polarizaci\u00f3n heredada de la guerra<\/strong><\/p>\n<p>El manejo que se le dio al plebiscito por la paz en sus resultados fue muy similar al de la anterior campa\u00f1a por la presidencia de Colombia en el a\u00f1o 2014 cuando se enfrentaron Juan Manuel Santos y el candidato de \u00c1lvaro Uribe V\u00e9lez. En esa oportunidad Santos obtuvo el 50,98% de los votos, contra el 44,98% de Zuluaga, candidato del Uribismo, y tambi\u00e9n en esa oportunidad el abstencionismo gan\u00f3 con un 52%<\/p>\n<p>Para el plebiscito se us\u00f3 la misma gastada disputa pol\u00edtico-electoral entre el SI representado por Santos y el NO de Uribe V\u00e9lez, que impidi\u00f3 una vez m\u00e1s que los Colombianos conocieran de manera amplia los acuerdos de paz, su trascendencia y limitaciones, y redujo el debate a un antagonismo medi\u00e1tico de dos adversarios electorales.<\/p>\n<p>Tal vez por esta raz\u00f3n los medios agudizaron su an\u00e1lisis en reducir los interlocutores a los comunicados del equipo negociador de Santos y lo que pensaba la \u201coposici\u00f3n\u201d encargada por el Uribismo. Las impresiones y dudas que pod\u00edan tener los millones de colombianos de a pie y que habitan las regiones donde con mayor \u00e9nfasis se ha vivido la guerra, quedaron en los \u00faltimos a\u00f1os virtualmente silenciadas, pero fueron h\u00e1bilmente manipuladas para polarizar a\u00fan m\u00e1s al pa\u00eds.<\/p>\n<p>Evidentemente existe un rechazo ciudadano a las FARC de quienes han sido v\u00edctimas de flagelos como el secuestro, las tomas armadas de pueblos, la extorsi\u00f3n, las minas antipersonales, aunque dichas pr\u00e1cticas las usaran por igual los grupos paramilitares que adem\u00e1s son los responsables del mayor n\u00famero de masacres en la historia de Colombia. Vale la pena se\u00f1alar que en las regiones donde existe el mayor n\u00famero de v\u00edctimas de la guerra y quienes han padecido muchas agresiones de las FARC la votaci\u00f3n por el SI fue mayoritaria, frente a regiones del centro del pa\u00eds donde se impuso el NO en parte por una agresiva campa\u00f1a medi\u00e1tica de desinformaci\u00f3n y odio que lleva d\u00e9cadas en el pa\u00eds.<\/p>\n<p>Existe un aut\u00e9ntico rechazo a diferentes actores armados en Colombia, pero justamente como consecuencia del conflicto armado existe tambi\u00e9n mucho miedo: a ser m\u00e1s pobres, a perder lo poco que se tiene, a la diferencia en la uniformidad de la guerra. La negativa del 50% de votantes ante el acuerdo de entre el Gobierno y las FARC, no puede leerse como una apolog\u00eda a una guerra que ha cobrado m\u00e1s de 7 millones de v\u00edctimas y 81.000 desaparecidos seg\u00fan cifras oficiales.<\/p>\n<p><strong>El camino a seguir<\/strong><\/p>\n<p>En Colombia exist\u00eda hasta ayer un ambiente de triunfalismo de quienes cre\u00edan que el plebiscito ser\u00eda votado por la mayor\u00eda y ser\u00edan validados los acuerdos de paz, y ante el resultado electoral el panorama de hoy era de gran desconcierto entre todos los analistas pol\u00edticos y las firmas encuestadoras pues no se cumpli\u00f3 ning\u00fan pron\u00f3stico.<\/p>\n<p>Pese a ello las FARC han manifestado que seguir\u00e1n adelante con el camino recorrido y resultar\u00eda una insensatez hist\u00f3rica que el gobierno y la oposici\u00f3n de ultra derecha dejaran ir por el suelo esta oportunidad hist\u00f3rica de cerrar, de una vez por todas, el conflicto armado m\u00e1s largo del continente.<\/p>\n<p>Tal vez donde est\u00e1 el verdadero desaf\u00edo es en la sociedad civil que debe encontrar una estrategia que vincule ampliamente a ciudadanos que no parecen tener ning\u00fan inter\u00e9s en este proceso de paz.<\/p>\n<p>Las ONG y los tradicionales liderazgos sociales se mantienen en las mismas din\u00e1micas hist\u00f3ricas que requieren hoy m\u00e1s que nunca nuevos lenguajes, superar los individualismos y las frustraciones del oportunismo y el oportunismo electoral.<\/p>\n<p>Se trata de conectarse de manera sincera y profunda con quienes han padecido y sobrevivido la guerra, abrir espacios para que sean ellos y ellas los l\u00edderes de un pa\u00eds que reclama transformaciones reales y que adem\u00e1s tiene los mayores niveles de desigualdad social despu\u00e9s de Hait\u00ed en Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n<p><em>Alex Sierra (Bogot\u00e1) es antrop\u00f3logo y ha trabajado como investigador y consultor independiente en temas relacionados con los derechos humanos, la cooperaci\u00f3n internacional para el desarrollo y las pol\u00edticas p\u00fablicas en Colombia, en las zonas de conflicto armado y en las comunidades vulnerables en su pa\u00eds durante los \u00faltimos 15 a\u00f1os.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El pasado domingo 2 de octubre, Colombia someti\u00f3 a un plebiscito el acuerdo que suscribieron el Gobierno del Presidente Santos y Las FARC, luego de cuatro a\u00f1os de negociaciones en La Habana. 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