{"id":1918,"date":"2009-11-11T11:09:05","date_gmt":"2009-11-11T11:09:05","guid":{"rendered":"http:\/\/cipamericas.org\/?p=1918"},"modified":"2009-11-11T15:32:20","modified_gmt":"2009-11-11T15:32:20","slug":"6568","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/6568\/","title":{"rendered":"La derrota negociada en Honduras"},"content":{"rendered":"<p><b>Ahora  es posible reconstruir con cierta precisi&oacute;n la manera en que el gobierno de  Obama convirti&oacute; un triunfo diplom&aacute;tico inminente, en una derrota negociada.<\/b><\/p>\n<p>El 20 de octubre, el Senador Jim  DeMint declar&oacute; que se hab&iacute;a reunido con el Sub-Secretario de Estado Thomas  Shannon y que estaba complacido de que el Departamento de Estado por fin  entendi&oacute; que &quot;es esencial que estas elecciones [en Honduras] se lleven a  cabo y sean reconocidos.&quot; Como resultado, DeMint dijo que estaba &quot;ansioso&quot;  de retirar el bloqueo contra la confirmaci&oacute;n de Arturo Valenzuela a  Sub-Secretario de Estado para el Hemisferio Occidental y Thomas Shannon, el  actual Sub-Secretario, como embajador a Brasil.<\/p>\n<p> Como bien sabia Shannon, este cambio  en la pol&iacute;tica de EEUU en Honduras sacrificar&iacute;a el principal mecanismo de  presi&oacute;n que Estados Unidos pudiera utilizar para persuadir al r&eacute;gimen de facto  para que permitiera el regreso puntual del Presidente Zelaya a su pa&iacute;s.<\/p>\n<p> El 28 de octubre, una delegaci&oacute;n  diplom&aacute;tica dirigida por Thomas Shannon lleg&oacute; en Tegucigalpa para dar nuevo  impulso a las negociaciones entre el r&eacute;gimen de facto y el Presidente Mel  Zelaya. En una conferencia de prensa, Shannon dijo que el regreso de Zelaya era  &quot;central&quot; entre las prioridades de EEUU y la comunidad internacional.  Sin embargo, se neg&oacute; declarar que su regreso ser&iacute;a un componente esencial a  cualquier trato.<\/p>\n<p> Es leg&iacute;timo inferir que en este punto  el presidente de facto Roberto Micheletti ya sab&iacute;a que el Departamento de Estado  hab&iacute;a asumido un compromiso con el Senador DeMint en el sentido de que el  gobierno reconocer&iacute;a la validez de las elecciones de 29 de noviembre sin  importar si Zelaya regresara a la presidencia.<\/p>\n<p> En estas circunstancias, cualquier  novato en la diplomacia reconocer&iacute;a de inmediato que la &uacute;nica posibilidad para  lograr un acuerdo duradero ser&iacute;a informar al Presidente Zelaya del cambio en la  pol&iacute;tica de EEUU. Ya con esta informaci&oacute;n, Zelaya podr&iacute;a haber insistido en  establecer una fecha para su restituci&oacute;n. Con el respaldo de la delegaci&oacute;n de  EEUU, hubiera tenido una ligera posibilidad de que Micheletti se aprobara el  acuerdo porque se acababa el tiempo.<\/p>\n<p> Siempre era posible, hasta probable,  que las negociaciones fracasaran, pero a&uacute;n &eacute;ste resultado hubiera sido mil  veces preferible a la farsa en donde Zelaya firm&oacute; un acuerdo bajo la ilusi&oacute;n de  que Estados Unidos asegurar&iacute;a su pronto restituci&oacute;n al poder.<\/p>\n<p> El resultado de esta c&iacute;nica y torpe  diplomacia no pudiera ser peor.<\/p>\n<p> La Secretaria de Estado anuncia con bomba  bombo y platillo un gran avance en Honduras. Micheletti responde que todav&iacute;a no  se ha acordado la restituci&oacute;n del presidente electo por el pueblo, y un Zelaya  enga&ntilde;ado declara que el acuerdo est&aacute; muerto. El fracaso diplom&aacute;tico est&aacute;  completo.<\/p>\n<p> A&uacute;n existe un espacio para maniobras  diplom&aacute;ticas. Por ejemplo, en la OEA, los Estados Unidos podr&iacute;an declarar que  aunque su pa&iacute;s reconociera los resultados de las elecciones, apoyar&iacute;a una  decisi&oacute;n de la OEA de no enviar observadores hemisf&eacute;ricos para certificar las  elecciones. Esto casi seguramente provocar&iacute;a el regreso inmediato de Zelaya  porque Estados Unidos habr&iacute;a reconfirmado su compromiso de no separarse de sus  socios hemisf&eacute;ricos.<\/p>\n<p> Si el gobierno de Obama no act&uacute;a  r&aacute;pidamente para rescatar este descalabro, Zelaya tomar&aacute; el &uacute;nico camino que  tiene abierto y llamar&aacute; a sus seguidores a boicotear las elecciones.<\/p>\n<p> La mayor&iacute;a de las naciones del  hemisferio lo apoyar&aacute; no reconociendo las elecciones y la crisis se prolongar&aacute;.<\/p>\n<p> Es triste contemplar la manera en que  el gobierno de Obama ha manejado tan mal un desafi&oacute; en el cual tuvo el apoyo de  todo el hemisferio. No sorprende que el Presidente Lula de Brasil haya acusado  al Presidente Obama de romper su promesa de construir una nueva relaci&oacute;n con  Am&eacute;rica Latina.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ahora es posible reconstruir con cierta precisi&oacute;n la manera en que el gobierno de Obama convirti&oacute; un triunfo diplom&aacute;tico inminente, en una derrota negociada. 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