{"id":19296,"date":"2016-11-04T15:53:09","date_gmt":"2016-11-04T20:53:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cipamericas.org\/?p=19296"},"modified":"2016-11-23T16:02:58","modified_gmt":"2016-11-23T21:02:58","slug":"cruzando-la-linea","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/cruzando-la-linea\/","title":{"rendered":"Cruzando la l\u00ednea"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-19321\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/Crossing-the-line-300x200.jpg\" alt=\"crossing-the-line\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/Crossing-the-line-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/Crossing-the-line-768x512.jpg 768w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/Crossing-the-line.jpg 960w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>El clima no se decide. Un d\u00eda es invierno y al d\u00eda siguiente, primavera. Hoy, por suerte, es primaveral en la Ciudad de Nueva York y llevamos los abrigos, gorras y bufandas en el brazo mientras cruzamos el puente de Brooklyn a pie.<\/p>\n<p>El grupo de migrantes ha decido caminar por la puente m\u00e1s famosa de la ciudad estadounidense para llamar a \u201cmenos muros, m\u00e1s puentes\u201d. Entre el grupo hay madres e hijos que no se hab\u00edan visto en m\u00e1s de 20 a\u00f1os, abuelos que no conoc\u00edan sus nietos crecidos muy lejos de sus pueblos en este gran urbe.<\/p>\n<p>Forman parte de un grupo de 21 familias reunificadas, luego de que la Asamblea Popular de Familias Migrantes, organizaci\u00f3n binacional de migrantes y sus familiares en M\u00e9xico y Nueva York, lograra obtener visas y apoyos para que los padres y madres pudieran visitar a sus hijos por primera vez.<\/p>\n<p>En el aire hay una mezcla de alegr\u00eda y preocupaci\u00f3n. Por un lado, estar al lado de sus familiares \u2014un sue\u00f1o que pareciera imposible por a\u00f1os\u2014 les llena de felicidad. Vienen de pueblos ind\u00edgenas y campesinos de la Costa Chica de Guerrero, la monta\u00f1a de Puebla, el peque\u00f1o estado de Tlaxcala. Un hombre toma con ternura el brazo de su peque\u00f1a madre mientras caminan por las calles de Nueva York platicando en mixteco. El paisaje urbano es impactante, pero m\u00e1s lo es la mirada del hijo convertido en padre que dej\u00f3 su casa d\u00e9cadas atr\u00e1s y que s\u00f3lo han visto en fotos desde entonces.<\/p>\n<p>Por otro lado, los migrantes mexicanos viviendo en Nueva York saben que est\u00e1n bajo sitio. La campa\u00f1a de Donald Trump los ha convertido en blanco de la frustraci\u00f3n e ira de una gran parte de la poblaci\u00f3n que siente que alguien le ha robado el \u201csue\u00f1o americano\u201d. En un pa\u00eds construido a base de racismo para justificar el despojo a los pueblos ind\u00edgenas, la esclavitud y la continua explotaci\u00f3n de las personas migrantes, fue sorprendentemente f\u00e1cil que Trump canalizara el descontento en xenofobia.<\/p>\n<p>No importa que los hechos desmientan la tesis del chivo expiatorio mexicano. Un <a href=\"http:\/\/www.nbcnews.com\/news\/latino\/opinion-right-lessons-trump-s-false-immigration-trade-narrative-n672986\" data-saferedirecturl=\"https:\/\/www.google.com\/url?hl=es&amp;q=http:\/\/www.nbcnews.com\/news\/latino\/opinion-right-lessons-trump-s-false-immigration-trade-narrative-n672986&amp;source=gmail&amp;ust=1478182417733000&amp;usg=AFQjCNFqB0Co8WyV1UKUY9nS7_JjhMjXpw\">estudio reciente<\/a> comprueba que donde m\u00e1s apoyo hay para Trump es donde menos mexicanos viven. La migraci\u00f3n no es la causa de su malestar, sino un modelo econ\u00f3mico que les excluye de los beneficios que concentra el 1 por ciento \u2014como Donald Trump.<\/p>\n<p>Entrando al puente de Brooklyn, las familias rompen un muro simb\u00f3lico de papel para pasar desafiantes. \u201cHace 130 a\u00f1os la Estatua de la Libertad lleg\u00f3 a Nueva York y hoy en 2016 la libertad no ha llegado para m\u00e1s de 11 millones de familias en EEUU,\u201d se\u00f1ala Marco Antonio Castillo, dirigente de la organizaci\u00f3n. Once millones es el n\u00famero aproximado de personas indocumentadas que seg\u00fan el plan de Trump ser\u00edan deportados del pa\u00eds. En un acto p\u00fablico, las familias migrantes exigen reunificaci\u00f3n familiar, reforma migratoria justa, plenos derechos laborales, fin a la migraci\u00f3n forzada, suspensi\u00f3n de la Iniciativa M\u00e9rida y la guerra contra el narcotr\u00e1fico en M\u00e9xico y la condena del muro entre Estados Unidos y M\u00e9xico.<\/p>\n<p>Es significativo el hecho de que las mujeres est\u00e9n al frente del movimiento binacional. Constructoras de comunidades, tejedoras de solidaridades y arquitectas de amores, estas mujeres han tenido que producir y reproducir la vida en condiciones de hostilidad, pobreza y discriminaci\u00f3n. En lugar de desanimarse, se han vuelto luchadoras por derechos que otros disfrutan desde el nacimiento \u2014el derecho de vivir en familia, de vivir sin violencia, de vivir dignamente en su lugar de origen o destino, de educaci\u00f3n, salud y trabajo.<\/p>\n<p>Sus historias no se pueden contar ni escuchar sin l\u00e1grimas, a pesar de los a\u00f1os y los kil\u00f3metros de distancia. Myrna Lazcano narra que lleg\u00f3 a Nueva York de Puebla hace 18 a\u00f1os, cuando primero la crisis econ\u00f3mica del gobierno de Carlos Salinas profundiz\u00f3 la pobreza en su regi\u00f3n y despu\u00e9s el gobierno de Ernesto Zedillo desaloj\u00f3 a su familia en una supuesta reforma agraria. Se cas\u00f3 y tuvo dos hijas en Nueva York.<\/p>\n<p>Myrna siempre extra\u00f1\u00f3 a su tierra y su familia mexicana y regres\u00f3 con sus hijas hace cinco a\u00f1os, pero encontr\u00f3 que las cosas hab\u00edan cambiado. El pueblo estaba en manos del crimen organizado; la trata de mujeres es el gran negocio. Cuando ella empez\u00f3 a recibir amenazas y los traficantes de personas empezaron a acosar a su hija adolescente, tom\u00f3 la decisi\u00f3n de ponerlas a salvo, envi\u00e1ndolas de regreso a Nueva York. Al regresar ella a la frontera a reunirse con su familia, fue detenida por la migra y pas\u00f3 un mes en un centro de detenci\u00f3n antes de ser deportada a Puebla.<\/p>\n<p>Tres largos a\u00f1os transcurrieron, separada de sus peque\u00f1as hijas. Fue hasta que Myrna se sum\u00f3 a la Caravana por la Paz, Vida y Justicia en abril de este a\u00f1o, que logr\u00f3 cruzar la frontera y reunirse con su familia. Ahora espera una audiencia que determinar\u00e1 si la familia puede seguir unida. El sufrimiento de tantos a\u00f1os se ha convertido en lucha, y cada d\u00eda le parece un regalo. \u201cTenemos el derecho de vivir con nuestros familias,\u201d dice a la c\u00e1mara. \u00bfSu mensaje a Trump y Clinton? \u201cLos criminales son ustedes, porque nos separan de nuestras familias.\u201d<\/p>\n<p>Blandie Medina sali\u00f3 muy joven de M\u00e9xico. Fue v\u00edctima de acoso sexual en el camino, y qued\u00f3 sin techo ni apoyo en la ciudad hasta que fue recogida por una trabajadora sexual en la calle. En cada paso, ha tenido que luchar. Cuando hace a\u00f1os el sistema educativo diagnostic\u00f3 a su hijo de 4 a\u00f1os con autismo severo por no hablar ingl\u00e9s, cataliz\u00f3 un movimiento para el derecho a la educaci\u00f3n entre madres migrantes. Ahora trabaja en medios de comunicaci\u00f3n y ofrece talleres sobre derechos a otras mujeres migrantes \u201cpara que no tengan que pasar lo que yo viv\u00ed,\u201d destaca. Como Myrna y Blandie hay miles de personas que se dedican ahora a alimentar a los sin techo, como Manos Unidas, a ense\u00f1ar derechos y luchar por la justicia. La red de seguridad que les garantiza lo b\u00e1sico para vivir no es el gobierno sino la comunidad misma.<\/p>\n<p>Con el desolador panorama que ha abierto la campa\u00f1a de Trump, la organizaci\u00f3n de migrantes es un rayo esperanzador. Basada en el amor inquebrantable a la familia y la cultura, sostenida por las redes de solidaridad intercomunitarias, ha generado programas de radio y televisi\u00f3n, talleres sobre el ejercicio de derechos laborales y civiles, campa\u00f1as de informaci\u00f3n p\u00fablica de como tener acceso a los apoyos y contra la violencia contra la mujer, protestas por el derecho a la educaci\u00f3n de sus hijos, etc.<\/p>\n<p>En este contexto, <em>cruzar la l\u00ednea<\/em> no es un acto criminal; es un acto cotidiano de valent\u00eda en defensa de la vida.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Laura Carlsen is the director of the Mexico City-based Americas Program.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El grupo de migrantes ha decido caminar por la puente m\u00e1s famosa de la ciudad estadounidense para llamar a \u201cmenos muros, m\u00e1s puentes\u201d. 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