{"id":1941,"date":"2009-12-15T14:16:25","date_gmt":"2009-12-15T14:16:25","guid":{"rendered":"http:\/\/cipamericas.org\/?p=1941"},"modified":"2009-12-15T15:38:23","modified_gmt":"2009-12-15T15:38:23","slug":"6630","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/6630\/","title":{"rendered":"Cambios y continuidades en elecciones uruguayas"},"content":{"rendered":"<p><b>Sin muchas sorpresas se desarroll&oacute; este 29 de Noviembre la segunda vuelta  de las elecciones presidenciales en Uruguay. Continuidad aunque con algunos  cambios fue la opci&oacute;n de la mayor&iacute;a. La f&oacute;rmula oficialista del Frente Amplio  (FA) compuesta por Jos&eacute; Pepe Mujica y Danilo Astori obtuvo el 52,60 por ciento  de los sufragios, ante un 43,33 por ciento del binomio por el Partido Nacional  (Blancos), integrado por Luis Lacalle y Jorge Larra&ntilde;aga. Con este resultado, el  1&deg; de Marzo de 2010 Mujica se convertir&aacute; en el primer <\/b><b>veterano  guerrillero que llega a la presidencia del pa&iacute;s.<\/b><\/p>\n<table align=\"left\">\n<tr>\n<td><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"\/images\/irc\/1797.jpg\" width=\"290\" height=\"179\" vspace=\"5\" hspace=\"5\">\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><font size=\"-2\">Pepe Mujica se convertir&aacute; en el primer veterano guerrillero que<br \/>llega a la presidencia del pa&iacute;s. Foto: http:\/\/www.clarin.com\/.<\/font>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/table>\n<p>  A pesar de los pron&oacute;sticos que  vaticinaban un balotaje m&aacute;s re&ntilde;ido, el ex Tupamaro sac&oacute; una ventaja de casi 10  puntos y super&oacute; por 5 la cifra alcanzada en la primera vuelta del &uacute;ltimo 25 de  octubre, cuando obtuvo 47,9% contra 30% de Lacalle. Esto se debe no s&oacute;lo al  59,5 de respaldo en la capital&mdash;donde viven 1,4 mill&oacute;n de habitantes, casi la  mitad de la poblaci&oacute;n&mdash;sino por el arrebato de algunos territorios de la derecha  en el interior del pa&iacute;s y en sectores urbanos m&aacute;s postergados.<\/p>\n<p> Ahora, Mujica tomar&aacute; el legado de  Tabar&eacute; V&aacute;zquez, que completa su mandato con una imagen positiva del 71 por  ciento, y le tocar&aacute; cerrar algunas cuentas pendientes. Despu&eacute;s de cinco a&ntilde;os de  bonanza econ&oacute;mica su antecesor deja un pa&iacute;s con mejores indicadores econ&oacute;micos:  una baja de la pobreza en 10 puntos&mdash;del 30 al 20 por ciento&mdash;la reducci&oacute;n de la  indigencia del 3 al 1,5 y una tasa de desempleo que ronda el 6,9 por ciento.  Pero todav&iacute;a queda el desaf&iacute;o de una mejor distribuci&oacute;n del ingreso y un modelo  de desarrollo econ&oacute;mico menos ortodoxo.<\/p>\n<p> Mujica tiene a favor legitimidad  pol&iacute;tica y la mayor&iacute;a que acaba de conseguir en ambas c&aacute;maras del parlamento.  Sin embargo, deber&aacute; sortear con altibajos un per&iacute;odo de menor crecimiento del  PBI, producto de la crisis financiera internacional, y algunas tensiones al  interior del partido por las expectativas de su mandato.<\/p>\n<p> Tal como sucedi&oacute; cinco a&ntilde;os atr&aacute;s, la  elecci&oacute;n confirma el desgaste del anacr&oacute;nico r&eacute;gimen bipartidista y la decisi&oacute;n  de los uruguayos de apostar por el programa de cambio del FA, creado en 1971 y  puesto en ejecuci&oacute;n por primera vez hace veinte a&ntilde;os con la gesti&oacute;n de la  Municipalidad de Montevideo.<\/p>\n<p> Para la  regi&oacute;n, este resultado llega como una buena noticia. El Frente Amplio es hoy la primera  fuerza pol&iacute;tica de centro-izquierda en Am&eacute;rica Latina que obtiene dos triunfos  consecutivos, con dos candidatos distintos, sin apelar a la reelecci&oacute;n. Algo  nada menor en un panorama regional marcado por la consolidaci&oacute;n del Golpe de  Estado en Honduras y la posibilidad de que en las pr&oacute;ximas presidenciales la  derecha triunfe en Chile y Brasil.<\/p>\n<h3>Qu&eacute; cambia y qu&eacute; no<\/h3>\n<p>A diferencia del discurso que adopt&oacute;  para las internas del FA y en las que tuvo como principal aliado al Partido  Comunista, Mujica eligi&oacute; para la carrera presidencial un tono conciliador y  moderado. Se acerc&oacute; a Tabar&eacute; Vazquez y tom&oacute; su herencia. Le habl&oacute; a la mayor&iacute;a  de los uruguayos que no sue&ntilde;a con transformaciones radicales, ni exige  demasiados cambios al modelo capitalista.<\/p>\n<p> Uno de los aspectos m&aacute;s sorprendentes  de este viraje, fue el rol de los acuerdos pol&iacute;ticos con la oposici&oacute;n. Mujica,  en sinton&iacute;a con la tradici&oacute;n institucionalista uruguaya y apelando a criterios  como &quot;responsabilidad&quot;, &quot;compromiso con todos&quot; e &quot;integraci&oacute;n  del pa&iacute;s&quot;, estipul&oacute; cuatro &aacute;reas en pol&iacute;tica de  estado para  trabajar con la derecha: energ&iacute;a, cambio clim&aacute;tico, educaci&oacute;n y seguridad. Su  idea es implementar un gran pacto nacional y para eso baraja la posibilidad de  que algunas figuras de los Partidos Blanco y Colorado integren su gobierno.<\/p>\n<p> El otro aspecto conciliador del  presidente electo es en pol&iacute;tica econ&oacute;mica. Mujica asegur&oacute; que no habr&aacute; cambios  en el modelo ortodoxo del equipo de Danilo Astori. Seg&uacute;n Fernando  Lorenzo, pr&oacute;ximo Ministro de Econom&iacute;a, &quot;el segundo  mandato del Frente seguir&aacute; con un modelo macroecon&oacute;mico que tenga un manejo  consistente de la pol&iacute;tica fiscal y de la pol&iacute;tica monetaria para lograr  mayores niveles de inversiones y de crecimiento. Lo importante es seguir con  una arquitectura en la que haya una pol&iacute;tica macro que da estabilidad,  previsibilidad, coherencia, consistencia; pol&iacute;ticas transversales que modifican  el ambiente econ&oacute;mico para realizar inversiones, negocios, para innovar; y  pol&iacute;ticas sectoriales abocadas a actuar en niveles espec&iacute;ficos.&quot;<\/p>\n<p>  La estrategia  de Mujica es que sobre esa base de solidez macroecon&oacute;mica, se implemente una  pol&iacute;tica social intensa y se profundicen las reformas que ya se hicieron en materia de salud y  educaci&oacute;n: el sistema integrado de salud p&uacute;blica y mutual que cubre al grupo  familiar de la persona que trabaja, y la ejecuci&oacute;n del Plan Ceibal mediante el  cual el Estado reparti&oacute; 380 mil computadoras a alumnos de primaria.<\/p>\n<p> Sin embargo,  esta opci&oacute;n por la mesura plantea algunos costos en torno a los aliados  estrat&eacute;gicos dentro del FA. El partido de Mujica, el Movimiento de  Participaci&oacute;n Popular (MPP), el Partido Comunista y otras agrupaciones esperan  una gesti&oacute;n distinta a la de Tabar&eacute; Vazquez, sobre todo por el rol del Estado  en la econom&iacute;a y en la protecci&oacute;n a la industria, as&iacute; como en la seguridad  social y la pol&iacute;tica exterior.<\/p>\n<p> Como se&ntilde;ala el  polit&oacute;logo Adolfo Garc&eacute;: &quot;En  el Frente hay posiciones diversas y Mujica ha hecho promesas que se pueden  volver contradictorias. Unos esperan un gobierno m&aacute;s de izquierda y otros m&aacute;s  de centro. El mandato de Tabar&eacute; ya fue definido como un gobierno en disputa, el  de Mujica lo va a ser todav&iacute;a m&aacute;s. Porque siguen planteadas las controversias,  pero &eacute;l tiene menos autoridad para arbitrar y menos recursos para administrar  tensiones.&quot;<\/p>\n<p>  Una las  aristas de esta puja es la promesa de Mujica de un pacto social, es decir un  acuerdo entre trabajadores y empresas. Durante el gobierno del Frente se  fortaleci&oacute; y se impuls&oacute; al movimiento sindical y hoy la tasa de afiliaci&oacute;n es tres veces mayor que  a&ntilde;os anteriores. Pero en paralelo al fortalecimiento del movimiento obrero, se  fue alentando la concentraci&oacute;n econ&oacute;mica. Un ejemplo de ello es la agroindustria:  no m&aacute;s de 150 productores son los responsables del 70% de toda la cadena  agr&iacute;cola y la mitad est&aacute; en manos de cinco empresas de origen argentino<a href=\"#_edn1\" name=\"_ednref1\" title=\"\">1<\/a>. Una  tendencia que se profundizar&aacute; si se concretan los deseos de Mujica de  implementar una revoluci&oacute;n agraria basada en la siembra directa y la soja  transg&eacute;nica.<a href=\"#_edn2\" name=\"_ednref2\" title=\"\">2<\/a><\/p>\n<p>  El otro  aspecto donde se manifiesta la tensi&oacute;n interna es en pol&iacute;tica y comercio  exterior. Uno de los mayores desacuerdos entre los aliados del Frente durante  la gesti&oacute;n de V&aacute;zquez, fue el impulso del ala m&aacute;s conservadora para firmar un  Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos.<\/p>\n<p> Si bien ahora  Mujica asegur&oacute; que la principal estrategia hacia afuera es el Mercosur, las  asimetr&iacute;as entre los socios y las trabas para asegurar acceso en otros  mercados, pueden hacer virar nuevamente al equipo econ&oacute;mico del nuevo  presidente. &quot;En  estos a&ntilde;os aprendimos que la inserci&oacute;n internacional es fundamental. Uruguay  necesita que todos los esfuerzos que se hacen para mejorar la producci&oacute;n no  encuentren obst&aacute;culos en el acceso a mercados. Nosotros tenemos en el Mercosur  el ancla fundamental de esa inserci&oacute;n, la estrategia de desarrollo y la  plataforma desde donde encontramos mejoras para terceros mercados. Pero hoy  Uruguay est&aacute; insatisfecho con la evoluci&oacute;n del Mercosur y necesitamos que  algunas tendencias, como las asimetr&iacute;as, se reviertan con urgencia&quot;,  asegura Lorenzo.<\/p>\n<p> Esta ansiedad  se explica porque una parte importante de la producci&oacute;n exportable uruguaya es  en rubros muy maltratados por las pol&iacute;ticas proteccionistas de los pa&iacute;ses  industrializados. &quot;Que  la negociaci&oacute;n con la Uni&oacute;n Europea para firmar un tratado de libre comercio  tenga m&aacute;s de una d&eacute;cada, sobre todo cuando otros pa&iacute;ses y otros bloques lo han  llevado a cabo, pone a Uruguay en una desventaja cada vez m&aacute;s evidente&quot;,  advierte Lorenzo.<\/p>\n<h3>Memoria y responsabilidad: algunos costos<\/h3>\n<p>A pesar de que  Mujica ser&aacute; el primer ex guerrillero en llegar a la presidencia, para los  organismos de Derechos Humanos estas elecciones ser&aacute;n recordadas con sabor amargo.  En la primera vuelta del 25 de Octubre los uruguayos rechazaron en un  plebiscito la anulaci&oacute;n de la Ley de Caducidad, que permite que los delitos cometidos  durante el terrorismo de Estado de la &uacute;ltima dictadura queden libres de ser  juzgados. Con un 47, 8 por ciento a favor de la anulaci&oacute;n&mdash;se necesitaba  el 50 m&aacute;s 1&mdash;volvi&oacute;  a quedar en evidencia que Uruguay sigue dividido sobre la lectura de su pasado  y la impunidad qued&oacute; vigente.<\/p>\n<p> La ley de  caducidad fue aprobada en 1986 por un pacto pol&iacute;tico entre los dos principales  partidos del primer gobierno democr&aacute;tico, el Partido Colorado y el Partido  Nacional en un marco de amenazas de desacato y ruptura institucional por parte  de las Fuerzas Armadas. En  1989, luego de una campa&ntilde;a de recolecci&oacute;n de firmas y adhesiones a cargo de los  movimientos sociales, de derechos humanos y de izquierda, se vot&oacute; en un <a href=\"\/wiki\/Plebiscito\">plebiscito<\/a> su derogaci&oacute;n. Pero casi el sesenta  por ciento vot&oacute; a favor de mantenerla y los organismos sufrieron por varios a&ntilde;os  ese duro golpe.<\/p>\n<p> Reci&eacute;n en noviembre de 2006 se volvi&oacute;  a realizar una convocatoria a militantes y defensores de los derechos humanos  para emprender una campa&ntilde;a por la anulaci&oacute;n. As&iacute; se conform&oacute; la Coordinadora  contra la ley de caducidad. El debate de esos a&ntilde;os rondaba en torno a dos  estrategias posibles: la plebiscitaria y la parlamentaria. &quot;La idea que siempre  prim&oacute; fue sacarla por el Congreso. Cuando decidimos hacer el plebiscito fue  porque el Frente Amplio no nos aseguraba la anulaci&oacute;n, pero  en verdad la estrategia era juntar las firmas para que se derogue, no llegar al  plebiscito. Era una forma de presionar al FA porque sab&iacute;amos que con la  consulta popular se pod&iacute;a perder mucho&quot; comentaba Mauro Tomasini del Servicio de Paz y  Justicia de Uruguay (Serpaj).<\/p>\n<p> El FA en un  congreso del a&ntilde;o 2003 hab&iacute;a resuelto que no era el momento oportuno para anular  la ley y hab&iacute;a determinado que se cumpla estrictamente con ella, es decir, que  se investiguen las denuncias y que se juzguen los casos que no quedaban comprendidos  en las excepciones (los delitos econ&oacute;micos y los altos mandos). Por eso, la  pol&iacute;tica de derechos humanos de la gesti&oacute;n Tabar&eacute; conllev&oacute; a que se excluyan de  la ley todas las denuncias presentadas y as&iacute; se pudo juzgar a militares y  civiles, como el ex dictador Juan Mar&iacute;a Bordaberry.<\/p>\n<p> Este  resultado, aunque por pocos puntos, hoy deja algunos interrogantes en torno a  c&oacute;mo la sociedad uruguaya e incluso el FA, se relacion&oacute; y se sigue relacionando  con la dictadura: qu&eacute; discurso y qu&eacute; tipo de representaciones se constituyeron  no s&oacute;lo en torno a lo que pas&oacute; sino a las formas de gestionar ese pasado. En  Uruguay, varios supervivientes siguen refiri&eacute;ndose a los a&ntilde;os de terrorismo de  Estado como un conflicto entre aparatos, permitiendo as&iacute; que se borre el impacto  social de esa experiencia. El propio Mujica, sin ir m&aacute;s lejos, adopt&oacute; durante  la campa&ntilde;a una lectura en la que el conflicto se limita a la derrota o la  victoria pol&iacute;tico militar de un proyecto revolucionario sin mencionar la  destrucci&oacute;n del tejido social en su conjunto. Es &quot;entre ellos y nosotros&quot;,  dijo.<\/p>\n<p> Pero adem&aacute;s el  rechazo a anular la ley deja expuesta la tensi&oacute;n que existe entre democracia,  mayor&iacute;a y &eacute;tica, as&iacute; como tambi&eacute;n arrima una pregunta que se extiende m&aacute;s all&aacute;  del caso uruguayo: &iquest;se pueden plebiscitar temas del calibre de las violaciones  a los derechos humanos? Lo que de todas formas se tiene que hacer, &iquest;se debe  votar?<\/p>\n<p> &quot;Creo que hubo  una confusi&oacute;n de roles entre el papel de la justicia y de los otros &oacute;rganos del  estado democr&aacute;tico, porque las responsabilidades no se votan. Este es el  problema que se juega en c&oacute;mo hacerse responsable de las consecuencias del  terrorismo estatal. Porque hay una necesidad social de poner las cosas en su  lugar que va m&aacute;s all&aacute; de los actores en juego. En un plebiscito como &eacute;ste votan  represores que participaron de estos actos y se genera una situaci&oacute;n de  absurdo. Pero tambi&eacute;n es necesario decir que no hab&iacute;a muchas m&aacute;s alternativas  en Uruguay. Producido ese primer acto de voluntad popular era dif&iacute;cil  revertirlo sin otro acto equivalente&quot;, comentaba al respecto Daniel Feierstein, director del Centro de  Estudios sobre Genocidio.<\/p>\n<p> Ahora la &uacute;nica  rendija parece ser el tratamiento de las excepcionalidades y el panorama futuro  se torna todav&iacute;a m&aacute;s complejo si se tiene en cuenta los tiempos en lo que los  juicios son posibles, tanto por el tiempo transcurrido como por la edad de  testigos, sobrevivientes y perpetuadores. El costo no es menor: por m&aacute;s que en  lo jur&iacute;dico se resuelvan otros casos, la experiencia de elaborar ese pasado  reciente, de ejercer la memoria, queda como una deuda para los uruguayos. Por lo menos  por un tiempo.<\/p>\n<h3>Notas<\/h3>\n<ol>\n<li><a href=\"#_ednref1\" name=\"_edn1\" title=\"\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.clarin.com\/diario\/2009\/11\/30\/elmundo\/i-02051591.htm\">http:\/\/www.clarin.com\/diario\/2009\/11\/30\/elmundo\/i-02051591.htm<\/a><\/li>\n<li><a href=\"#_ednref2\" name=\"_edn2\" title=\"\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.pepetalcuales.com.uy\/articulo\/11\/\">http:\/\/www.pepetalcuales.com.uy\/articulo\/11\/<\/a><\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sin muchas sorpresas se desarroll&oacute; este 29 de Noviembre la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Uruguay. Continuidad aunque con algunos cambios fue la opci&oacute;n de la mayor&iacute;a. 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