{"id":20226,"date":"2017-10-04T13:53:32","date_gmt":"2017-10-04T18:53:32","guid":{"rendered":"https:\/\/www.americas.org\/?p=20226"},"modified":"2017-11-15T18:11:49","modified_gmt":"2017-11-15T23:11:49","slug":"terremoto-politico-en-guatemala","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/terremoto-politico-en-guatemala\/","title":{"rendered":"Terremoto pol\u00edtico en Guatemala"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-20227 alignleft\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/151027015136_sp_jimmy_morales_guatemala_624x351_epa_nocredit-300x169.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"169\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/151027015136_sp_jimmy_morales_guatemala_624x351_epa_nocredit-300x169.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/151027015136_sp_jimmy_morales_guatemala_624x351_epa_nocredit.jpg 624w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>En lo que M\u00e9xico sufre las consecuencias del devastador terremoto, y Puerto Rico se encuentra literalmente anegado, Guatemala se encuentra ante un sismo pol\u00edtico, en donde la credibilidad de las instituciones es cada d\u00eda peor.<\/p>\n<p>El Ejecutivo, especialmente la figura presidencial, est\u00e1 totalmente desgastada, enfrentando tres solicitudes de antejuicio. Buena parte de los Diputados electos democr\u00e1ticamente tienen procesos judiciales pendientes o se encuentran tambi\u00e9n en situaci\u00f3n de ser antejuiciados.<\/p>\n<p>La Corte Suprema de Justicia tambi\u00e9n est\u00e1 desprestigiada; y el Organismo Judicial no goza de ning\u00fan aprecio por parte de la ciudadan\u00eda. La Contralor\u00eda General de Cuentas se suma a las instituciones que carecen de credibilidad y prestigio social. El asunto crucial es: \u00bfc\u00f3mo se va a salir de ese pantano? \u00bfCu\u00e1les son las alternativas?<\/p>\n<p>Se habla de un di\u00e1logo a nivel nacional. Tambi\u00e9n de reformas a leyes, entre ellas la Ley Electoral y de Partidos Pol\u00edticos.<\/p>\n<p>La actual administraci\u00f3n tiene \u00fanicamente dos a\u00f1os por delante. Algunos opinan que para no resquebrajar de manera radical la institucionalidad, lo mejor ser\u00e1 esperar que \u201ccorran\u201d los dos a\u00f1os. El problema es que si en las pr\u00f3ximas elecciones se contin\u00faa con las mismas normas de juego, tendremos nuevamente \u201cm\u00e1s de lo mismo\u201d. Los diputados y diputadas que se tiene ahora fueron popularmente electos. \u00bfO es que todo pueblo tiene el gobierno que se merece, como dice el dicho popular?<\/p>\n<p>No cabe la menor duda que el gobierno del Partido Patriota llev\u00f3 al cl\u00edmax la corrupci\u00f3n y la apropiaci\u00f3n de las arcas del Estado para beneficio propio, en negocios sucios y alianzas con el narcotr\u00e1fico. \u00bfEsperamos dos a\u00f1os para unas elecciones en iguales condiciones? Algunas opiniones llegan a aceptar la posibilidad del golpe de Estado como una salida. Posiblemente lo mejor ser\u00eda convocar a una Asamblea Constituyente&#8211;se considera que el clima actual no propiciar\u00eda un proceso electoral transparente.<\/p>\n<p>En este contexto, Todd Robinson cumpli\u00f3 con su per\u00edodo como embajador de Estados Unidos en Guatemala, y el 30 de septiembre arrib\u00f3 el nuevo embajador, Luis Arreaga, nacido en este pa\u00eds. Desde la marcha del mi\u00e9rcoles 20 de septiembre, los d\u00edas han transcurrido en una especie de paralizaci\u00f3n e impasse. Entre los rumores se menciona que Guatemala vive la peor intervenci\u00f3n de Estados Unidos desde 1954. Sea como sea, la descomposici\u00f3n social ha alcanzado tales niveles que no se avizora la luz al final del t\u00fanel.<\/p>\n<p>Las carreteras del pa\u00eds se encuentran totalmente destruidas, la \u00e9poca lluviosa ha contribuido a devastarlas casi por completo. El Presidente Morales solicit\u00f3 al Congreso la aprobaci\u00f3n de urgencia nacional para repararlas, pero el Congreso se neg\u00f3, bajo el argumento que se trata de comprar sin licitar y continuar as\u00ed con la corrupci\u00f3n. Hay crisis en el sistema de salud, en la atenci\u00f3n a la juventud, y un largo etc\u00e9tera.<\/p>\n<p>Los diferendos se resuelven diciendo que en Guatemala hay dos bandos&#8211;la infinita tendencia a la polarizaci\u00f3n&#8211;los que est\u00e1n a favor de la corrupci\u00f3n y los que est\u00e1n en contra. La realidad no es as\u00ed. Hay personas muy cr\u00edticas del proceder del Ministerio P\u00fablico y la Comisi\u00f3n Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), pero que est\u00e1n en contra de la corrupci\u00f3n y del Presidente Jimmy Morales. Mientras se continue con este tipo de argumentaci\u00f3n, no habr\u00e1 posibilidad de ning\u00fan di\u00e1logo. Se trata de un debate entre sordos.<\/p>\n<p>El gran problema de los partidos pol\u00edticos es que no tienen ideolog\u00eda. Socialdem\u00f3cratas que no lo son, socialistas que no lo son; quiz\u00e1s los \u00fanicos que tienen coherencia ideol\u00f3gica son los fascistas encabezados por el muchas veces re electo alcalde de la ciudad, \u00c1lvaro Arz\u00fa. Nunca se hab\u00edan escuchado tantos desprop\u00f3sitos.<\/p>\n<p>El otro error fue confundir la actual coyuntura con la crisis de 2015. No obstante, la crisis actual no se gest\u00f3 de la noche a la ma\u00f1ana. Es un proceso larvado a lo largo del conflicto armado interno, en d\u00f3nde se cooptaron todas las instituciones del estado y se colocaron jueces de dudosa calidad moral. El Organismo Judicial con que se cuenta actualmente es herencia de los a\u00f1os de represi\u00f3n y enfrentamiento armado. La CICIG debi\u00f3 desmantelar los cuerpos clandestinos e inici\u00f3 la lucha contra la corrupci\u00f3n, pero se cuenta con un Organismo Judicial nada funcional, en d\u00f3nde los juicios son eternos, se abusa de la prisi\u00f3n preventiva, y se tiene m\u00e1s deseo de venganza que de justicia.<\/p>\n<p>La democracia guatemalteca es una democracia enferma, heredera de los 36 a\u00f1os de barbarie y cr\u00edmenes de lesa humanidad. El parteaguas de los Acuerdos de Paz no logr\u00f3 cuajar, porque no se sanaron las heridas de la guerra, la polarizaci\u00f3n continu\u00f3, mientras que la gavilla de siempre continuaba expoliando al estado y dejando en el m\u00e1s absoluto abandono a los servicios p\u00fablicos.<\/p>\n<p>Eso tenemos hoy&#8211;m\u00e1s de medio siglo de las mismas personas circulando en los puestos, saltando de un partido pol\u00edtico a otro. Guatemala no se puede entender sin considerar que es una sociedad post conflicto, cuyas heridas no terminan de sanar.<\/p>\n<p><em>Walda Barrios es activista a favor de los derechos de la mujer, doctora en Sociolog\u00eda, Coord. de Estudios de G\u00e9nero y Feminisode FLACSO-Guatemala e integrante delGrupo Asesor de la Sociedad Civil de ONU Mujeres. Es columnista del Progama de las Am\u00e9ricas <a href=\"https:\/\/www.americas.org\">www.americas.org<\/a>.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La decadencia de la democracia, la corrupci\u00f3n y los procesos judiciales de pol\u00edticos de altos rangos, tienen a Guatemala en declive y con partidos pol\u00edticos carentes de una ideolog\u00eda definida. <\/p>\n","protected":false},"author":401,"featured_media":20227,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[4884],"tags":[5031],"coauthors":[],"class_list":["post-20226","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-democracia","tag-south-america"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20226","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/401"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20226"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20226\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":20297,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20226\/revisions\/20297"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/20227"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20226"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20226"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20226"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=20226"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}