{"id":2239,"date":"2010-05-10T23:36:11","date_gmt":"2010-05-10T23:36:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cipamericas.org\/?p=2239"},"modified":"2010-05-10T23:36:30","modified_gmt":"2010-05-10T23:36:30","slug":"madres-de-mayo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/madres-de-mayo\/","title":{"rendered":"Madres de mayo"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/remote_image_8374_0.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-2084\" title=\"sao paulo prison riot\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/remote_image_8374_0-300x195.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"195\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>Madres de mayo: La dif\u00edcil democratizaci\u00f3n del estado genocida en Brasil<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\"><strong>&#8220;Mi hijo se  llamaba Edison y ten\u00eda 29 a\u00f1os. Fue muerto en la  calle, fue a casa a  buscar medicinas y a cargar gasolina en su moto. Vivimos en  la Baixada  Santista, un barrio de trabajadores en Sao Paulo. Fue el 15 de mayo.   Los polic\u00edas lo siguieron y lo mataron a 500 metros de la gasolinera.  Aunque  hay contradicciones en las declaraciones, el Ministerio P\u00fablico  no hizo nada y  archiv\u00f3 el caso&#8221;, dice D\u00e9bora Mar\u00eda da Silva, una mujer  mestiza de 50  a\u00f1os, madre de otras dos hijas.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\">Edison llevaba  siete a\u00f1os  trabajando en una empresa de limpieza, ten\u00eda un hijo, y  estaba lejos del perfil  del delincuente, pero su piel era oscura y  viv\u00eda en un barrio pobre de la  Baixada Santista, en el litoral del  estado de Sao Paulo. El mismo d\u00eda que muri\u00f3  Edison, el Primer Comando  de la Capital (PCC), organizaci\u00f3n criminal de  narcotraficantes, atacaba  comisar\u00edas de polic\u00eda y quemaba autobuses. &#8220;La  ciudad estaba  paralizada, parec\u00eda que hab\u00eda habido un terremoto&#8221;, dice  D\u00e9bora.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\">La ola de  violencia en la mayor  ciudad de Sudam\u00e9rica, con 20 millones de  habitantes, comenz\u00f3 el 12 de mayo  despu\u00e9s que el gobierno del estado de  Sao Paulo traslad\u00f3 a 765 presos a una  c\u00e1rcel de m\u00e1xima seguridad  ubicada a 620 kil\u00f3metros de la capital. Uno de los  prisioneros  trasladados era el l\u00edder del PCC, Marcos Williams Herba Camacho,  alias  Marcola, que dirig\u00eda la organizaci\u00f3n delictiva desde la c\u00e1rcel. En tres   d\u00edas se produjeron 180 ataques a las fuerzas policiales y guardias  penitenciarios,  en los que murieron 39 agentes y 38 pandilleros, seg\u00fan  estimaciones iniciales  oficiales, y fueron incendiados m\u00e1s de cien  autobuses y autom\u00f3viles y una  decena de sucursales bancarias.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\">Simult\u00e1neamente  se registraron  motines en 73 c\u00e1rceles, que fueron declaradas en  situaci\u00f3n de rebeld\u00eda, de las  144 prisiones que hay en todo el estado.  El diario conservador <em>Folha de Sao Paulo <\/em>alert\u00f3 que en la  morgue  metropolitana hab\u00edan ingresado muchos m\u00e1s cad\u00e1veres que los muertos que   informaba el gobierno estatal: 272 cuerpos frente a 172 muertos  oficiales. Eso  hizo suponer que hubo decenas de asesinatos ilegales,  que el diario atribuy\u00f3 a  encapuchados que seguramente ser\u00edan polic\u00edas.  El 24 de mayo, cuando a\u00fan no  hab\u00eda finalizado la represi\u00f3n, las  autoridades admit\u00edan que de las 300 v\u00edctimas  reconocidas s\u00f3lo 79 ten\u00edan  relaci\u00f3n con el crimen organizado<a name=\"_ftnref1\" href=\"http:\/\/www.ircamericas.org\/esp\/6723#_ftn1\">1<\/a>.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\">Ese mismo d\u00eda  Amnist\u00eda  Internacional aseguraba que estaban operando escuadrones de la  muerte  integrados por polic\u00edas, cuyas v\u00edctimas &#8220;se sumar\u00e1n a los cerca  de 9 mil  asesinatos perpetrados por la polic\u00eda brasile\u00f1a, en su  mayor\u00eda categorizados  como casos de &#8216;resistencia seguida de muerte&#8217;,  sin investigaci\u00f3n judicial,  registrados entre 1999 y 2004&#8221;<a name=\"_ftnref2\" href=\"http:\/\/www.ircamericas.org\/esp\/6723#_ftn2\">2<\/a>.  Muchos acusaron al gobernador Claudio Lembo. La revista  financiera <em>Exame<\/em>, se quejaba de que la violencia  genera gastos  equivalentes al 10% del producto bruto interno. El presidente  Lula fue  uno de los primeros en poner el dedo donde duele: &#8220;El problema es  la  sociedad brasile\u00f1a. Estamos recogiendo lo que fue sembrado en este pa\u00eds&#8221;<a name=\"_ftnref3\" href=\"http:\/\/www.ircamericas.org\/esp\/6723#_ftn3\">3<\/a>.<\/span><\/p>\n<h3><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\">Ni justicia ni  ley<\/span><\/h3>\n<p><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\">&#8220;Algunas madres  que  ten\u00edamos hijos muertos por la polic\u00eda, y que sab\u00edamos que no ten\u00edan  ninguna  relaci\u00f3n con el crimen, decidimos enfrentar al Estado porque  es quien tiene el  control de la seguridad. Como est\u00e1bamos en per\u00edodo de  elecciones, no quer\u00edan  mostrar debilidad y decidieron enfrentar la  rabia de la poblaci\u00f3n por las  quemas de autobuses matando a los j\u00f3venes  pobres&#8221;, dice D\u00e9bora. &#8220;Cuando  pude ver que las muertes de los j\u00f3venes  se produc\u00edan todas de la misma forma y  que eran todos trabajadores,  empec\u00e9 a buscar a las otras madres. Ellos  banalizaron las muertes  porque desde arriba les exig\u00edan n\u00fameros. Hice un  trabajo de hormiga  visitando las casas de las madres, muchas ten\u00edan miedo y no  quer\u00edan  hablar&#8221;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\">En julio de ese  mismo a\u00f1o se  empezaron a reunir tres madres para visitar las  delegaciones policiales,  conocer motivos de las muertes y entrevistarse  con las autoridades. Al  cumplirse el primer a\u00f1o de las muertes,  realizaron una manifestaci\u00f3n y una misa  con mil personas con pancartas  que dec\u00edan: &#8220;Bandidos son aquellos que  matan inocentes&#8221;. La mayor parte  de los muertos viv\u00edan en la Baixada  Santista. &#8220;El Estado archiv\u00f3 todos  los casos y no proces\u00f3 a ning\u00fan polic\u00eda&#8221;.  Los n\u00fameros son muy claros:  el estado admite que hubo 493 muertos por armas de  fuego entre el 12 y  el 20 de mayo, de los cuales el PCC mat\u00f3 a 47. &#8220;Por lo  tanto la polic\u00eda  mat\u00f3 a 446 personas&#8221;, concluye D\u00e9bora.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\">Consigui\u00f3  demostrar que la  polic\u00eda hab\u00eda mentido en el caso de su hijo Edison y  puso en evidencia las  contradicciones en el expediente policial. &#8220;Ellos  dec\u00edan que la radio  policial estaba apagada pero yo demostr\u00e9 que eso  no era cierto&#8221;. Lo m\u00e1s  doloroso, explica, fue que se le cerraron todas  las puertas porque el Estado  archiv\u00f3 todas las causas. S\u00f3lo le quedaba  juntarse con otras madres, esforzarse  por comprender una situaci\u00f3n que  la desbordaba y trabajar para que eso no  volviera a suceder.<\/span><\/p>\n<table align=\"left\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.ircamericas.org\/images\/irc\/1890.jpg\" alt=\"\" hspace=\"5\" vspace=\"5\" width=\"240\" height=\"180\" \/><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td align=\"left\"><span>Los pobres son las victimas  principales de esta<br \/>\ncampa\u00f1a.<\/span><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\">Primero  decidieron llamarse  Madres de Mayo y organizaron la asociaci\u00f3n Madres y  Familiares de V\u00edctimas de  Violencia de la Baixada Santista. Con el  tiempo se les acercaron incluso  personas afectadas por la dictadura  militar, que no hab\u00edan tenido fuerza para  reclamar por sus familiares y  cuando ellas aparecieron se animaron a denunciar  lo sucedido d\u00e9cadas  atr\u00e1s. &#8220;Ahora somos 17 madres s\u00f3lo en la Baixada y cuatro  m\u00e1s en Sao  Paulo. Ya tenemos grupos en trece estados que son familiares de   afectados por la Polic\u00eda Militar&#8221;, dice con orgullo. Trabajan con la Red   Contra la Violencia de Rio y con madres de Espiritu Santo, Minas  Gerais, Belem,  Par\u00e1, Acre y Pernambuco, entre los estados m\u00e1s  importantes.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\">Cuando habla, a\u00fan  cuando se  agita, D\u00e9bora encuentra cierta calma: &#8220;Nuestras reuniones  son muy  dolorosas, lloramos, tenemos mucha angustia porque la impunidad  es lo que m\u00e1s  duele, la gente cri\u00f3 un ni\u00f1o y se lo mata el Estado. Una  madre no es muerte es  vida. En las reuniones la gente no acepta lo  sucedido, llora cuando ve una foto  del hijo. Yo hago tratamiento para  la depresi\u00f3n. Soy viuda porque mi marido  muri\u00f3 de forma parecida a la  de mi hijo&#x2026;. Y tengo un hermano desaparecido&#8221;.  Por la forma como la  escuchan en el Foro Social de Bahia, la de D\u00e9bora parece  ser la  realidad de muchas familias brasile\u00f1as.<\/span><\/p>\n<h3><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\">Gente que sobra<\/span><\/h3>\n<p><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\">&#8220;El Estado  extermina a los  pobres, negros <em>favelados<\/em> porque es  m\u00e1s f\u00e1cil  matarlos que darles educaci\u00f3n y salud, porque para ellos los pobres   sobran. Los chicos negros son los m\u00e1s vulnerables. La pol\u00edtica de  seguridad de  este pa\u00eds es una pol\u00edtica de exterminio, ellos prefieren  c\u00e1rceles a escuelas. A  los j\u00f3venes se les aplica una figura que es la  resistencia seguida de muerte, o  auto de resistencia, que no existe en  el c\u00f3digo penal&#8221;, dice una D\u00e9bora  politizada por su experiencia de  vida.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\">Sin embargo, no  son s\u00f3lo  opiniones de una madre dolida. El libro &#8220;Cr\u00edmenes de mayo&#8221;  publicado  seis meses despu\u00e9s de los hechos por el Condepe (Consejo  Estatal de Defensa de  los Derechos de la Persona Humana, de Sao Paulo),  una comisi\u00f3n independiente  integrada por representantes del Ministerio  P\u00fablico Federal, el Consejo  Regional de Medicina, la Defensor\u00eda  P\u00fablica (Cremesp) y varias entidades  defensoras de derechos humanos,  llega a conclusiones similares a las de D\u00e9bora.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\">Desir\u00e9 Carlos  Callegari,  presidente del Cremesp, asegura que entre los muertos de  mayo hubo mayor\u00eda de  varones (96,3%) y de j\u00f3venes (45% ten\u00edan entre 21 a  31 a\u00f1os; 16,5% entre 31 a  41 a\u00f1os). Cada muerto recibi\u00f3 un promedio de  5,8 disparos el d\u00eda 15 de mayo. De  los 493 muertos, 43 fueron v\u00edctimas  de delincuentes (23 polic\u00edas militares, 7  polic\u00edas civiles, 3 guardias  municipales, 9 agentes de c\u00e1rceles y 4 ciudadanos  comunes).  Dicecisiete fueron presos rebelados y 109 murieron en  enfrentamientos.  Pero 87 fueron muertos por asesinos no identificados &#8220;con  indicios de  ejecuci\u00f3n con participaci\u00f3n policial&#8221;<a name=\"_ftnref4\" href=\"http:\/\/www.ircamericas.org\/esp\/6723#_ftn4\">4<\/a>.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\">El perito  criminal Ricardo  Molina de Figueiredo, miembro de la comisi\u00f3n  independiente, analiz\u00f3 los casos  rotulados como &#8220;resistencia seguida de  muerte&#8221;, o sea 124 muertos en  la semana del 12 al 20 de mayo. El  estudio de todos los casos revela: que la  mayor\u00eda de los disparos  afect\u00f3 a las v\u00edctimas en regiones de alta letalidad;  que los disparos  fueron hechos a poca distancia; y que hubo una gran cantidad  de &#8220;de  arriba hacia abajo&#8221;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\">Eso le permite  asegurar que &#8220;la  combinaci\u00f3n de estos factores apunta hacia una  situaci\u00f3n compatible con la  ejecuci\u00f3n y no con el enfrentamiento a  tiros con movimientos de quienes  disparan. En una situaci\u00f3n de  confrontaci\u00f3n ser\u00eda muy improbable que se dieran  los tres casos  se\u00f1alados, lo que nos permite decir que hubo ejecuciones en el  60 a 70%  de los casos analizados&#8221;<a name=\"_ftnref5\" href=\"http:\/\/www.ircamericas.org\/esp\/6723#_ftn5\">5<\/a>.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\">La Defensor\u00eda  P\u00fablica de Sao  Paulo dice m\u00e1s o menos lo mismo. Pedro Giberti,  Subdefensor P\u00fablico General,  denuncia que hubo desviaci\u00f3n de conducta y  abuso de autoridad. Lo peor es que  esos elementos &#8220;no se transformaron  hasta el presente en denuncias, siendo  sepultados en la fosa com\u00fan del  archivo, donde yace la impunidad&#8221;<a name=\"_ftnref6\" href=\"http:\/\/www.ircamericas.org\/esp\/6723#_ftn6\">6<\/a>.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\">Gracias a esta  comisi\u00f3n y al  trabajo de las Madres de Mayo, qued\u00f3 en la opini\u00f3n  p\u00fablica la convicci\u00f3n de que  hubo muchas ejecuciones sumarias. La  segunda conclusi\u00f3n, aport\u00f3 el propio  Estado: una vez m\u00e1s, gan\u00f3 la  impunidad. La cuesti\u00f3n es grave porque en Sao  Paulo los asesinatos  volvieron a subir luego de diez a\u00f1os de descensos. En  2009, mientras en  la capital del estado el delito violento sigui\u00f3 descendiendo,  en las  periferias y en ciudades del interior y litoral la violencia sigue   creciendo. En Baixada Santista en un solo a\u00f1o los asesinatos subieron un  37%<a name=\"_ftnref7\" href=\"http:\/\/www.ircamericas.org\/esp\/6723#_ftn7\">7<\/a>.<\/span><\/p>\n<h3><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\">Un Estado  genocida<\/span><\/h3>\n<p><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\">Comprender c\u00f3mo  puede estar  sucediendo todo esto en un pa\u00eds que aspira a ser un  referente mundial, donde  impera una democracia desde hace veinte a\u00f1os,  que cuenta con un gobierno  progresista como el de Lula y va a  organizara los Juegos Ol\u00edmpicos y el Mundial  de F\u00fatbol, demanda sondear  en diversas direcciones.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\">Rafael Dias, de  la ONG Justi\u00e7a  Global, cree que en Brasil existe un Estado genocida  porque &#8220;nunca hubo  una ruptura entre el Estado de la esclavitud y el  Estado moderno, y tenemos  ahora un Estado elitista que funciona a  trav\u00e9s de la violencia para apartar a  los indios, los negros, los  pobres, que son considerados como amenazas, como  clases peligrosas&#8221;<a name=\"_ftnref8\" href=\"http:\/\/www.ircamericas.org\/esp\/6723#_ftn8\">8<\/a>.  En su opini\u00f3n, &#8220;es una cuesti\u00f3n de Estado, no de  gobierno&#8221;. Por eso  no ha cambiado mayormente con el gobierno de  izquierda instalado en 2003. &#8220;Ahora  tenemos el modelo de militarizaci\u00f3n  de las <em>favelas<\/em>,  porque se sigue considerando al pobre como un  enemigo permanente y \u00e9sa es la  l\u00f3gica de la seguridad p\u00fablica&#8221;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\">La izquierda  sigue tratando a  los <em>favelados<\/em> como <em>lumpen<\/em>, personas que  est\u00e1n fuera de la  sociedad, dice Rafael Dias. &#8220;La izquierda no  comprende la situaci\u00f3n de los  m\u00e1s pobres, porque como no est\u00e1n  organizados en sindicatos ni en partidos, no  forman parte del proyecto  pol\u00edtico de la izquierda y creen resolver el problema  aplicando  pol\u00edticas compensatorias como Bolsa Familia. Estamos repitiendo los   tres ejes que hab\u00eda durante la esclavitud, la triple P: <em>pao<\/em>, <em>pau<\/em> y <em>pano<\/em>&#8220;<a name=\"_ftnref9\" href=\"http:\/\/www.ircamericas.org\/esp\/6723#_ftn9\">9<\/a>.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\">Mauricio Campos  es ingeniero y  trabaja en la Red Contra la Violencia de Rio de Janeiro,  que naci\u00f3 en 2003  durante una serie de movilizaciones de las <em>favelas<\/em> contra la violencia policial. &#8220;Nuestro trabajo consiste en  acompa\u00f1amiento  jur\u00eddico a la gente que sufre violencia. La principal  dificultad para trabajar  en la <em>favela<\/em> es la violencia del   Estado, el miedo, las masacres, ya que la gente que hace trabajo  permanente  est\u00e1 expuesta a las mismas amenazas que atemorizan a la  poblaci\u00f3n pobre&#8221;<a name=\"_ftnref10\" href=\"http:\/\/www.ircamericas.org\/esp\/6723#_ftn10\">10<\/a>.  Cree que la masacre de Acari, en 1990  en Rio, donde mataron a once j\u00f3venes,  provoc\u00f3 un cambio en la sociedad  ya que &#8220;fue la primera vez que hubo una  gran reacci\u00f3n colectiva de los  familiares de las v\u00edctimas&#8221;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\">Campos sostiene  que no se puede  eludir el problema de la &#8220;relaci\u00f3n econ\u00f3mica entre el  crimen organizado y  la polic\u00eda, ya que los delincuentes no quieren que  se haga ninguna denuncia  contra porque ellos lo arreglan con propinas.  Para los activistas sociales la  polic\u00eda es el primer problema, porque  ellos siempre atacan a las organizaciones  sociales&#8221;. Y agrega que &#8220;la  violencia contra los <em>favelados<\/em> viene creciendo porque la elite  brasile\u00f1a ha sido pionera  en el mundo para atacar a los pobres antes de  que se organicen. En otros pa\u00edses  la violencia de las elites es  reactiva, pero aqu\u00ed es preventiva, porque tenemos  una burgues\u00eda muy  capaz, la m\u00e1s l\u00facida de Am\u00e9rica Latina que cuenta con un  aparato de  dominaci\u00f3n como la Red Globo que usted no lo ve en otros pa\u00edses&#8221;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\">El gran problema  del tr\u00e1fico de  drogas, en su opini\u00f3n, es que &#8220;es un articulador de  todas las actividades  criminales, es un gran paraguas de toda la  actividad ilegal&#8221;. Por otro  lado, el ascenso de luchas de los a\u00f1os 70 y  80, &#8220;fue zanjado con la  represi\u00f3n bajo la dictadura, pero cuando  retorna la democracia la represi\u00f3n  directa se frena y se comienza con  la criminalizaci\u00f3n de los pobres. Es un  proceso incontrolable, porque  el aparato policial tiene una autonom\u00eda  incre\u00edble, al punto que ning\u00fan  gobierno se atreve a enfrentarlo&#8221;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\">Este es uno de  los puntos clave:  el cambio social est\u00e1 vetado para la mayor\u00eda pobre,  negra y joven. &#8220;Si  hubiera un movimiento social potente, muchos de esos  j\u00f3venes dejar\u00edan de  referenciarse en el crimen y se relacionar\u00edan con  la lucha social. Los j\u00f3venes  son tragados por un proceso, ellos no  eligen el crimen, simplemente est\u00e1, y a  veces quieren vengarse de la  polic\u00eda, porque no hay justicia, ni hay  organizaci\u00f3n social, ni  guerrilla, y la \u00fanica salida es entrar al tr\u00e1fico&#8221;,  concluye Campos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\">No s\u00f3lo los  activistas sociales  tienen este tipo de an\u00e1lisis. Vale la pena escuchar  una de las voces m\u00e1s  importantes del lado conservador, por boca de uno  de los m\u00e1s altos cargos que  debi\u00f3 enfrentar al crimen organizado en  Sao Paulo, el gobernador Claudio Lembo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\">El d\u00eda que Lembo  se desped\u00eda de  su cargo, el 31 de diciembre de 2006, concedi\u00f3 una  entrevista a <em>Folha de Sao Paulo<\/em> en la que habl\u00f3 sobre  los  agitados d\u00edas de mayo. &#8220;En la crisis del PCC, figuras de la minor\u00eda   blanca quer\u00edan la ley del tali\u00f3n. Quer\u00edan que se matase a todos, para   preservarlos a ellos, los de la minor\u00eda blanca. Eso fue lo que m\u00e1s me  irrit\u00f3.  Est\u00e1bamos en un momento extremadamente dif\u00edcil y ten\u00edamos que  mostrar que el  Estado puede vencer dentro de la ley. Me telefoneaban, y  unos pocos vinieron a  verme&#8221;<a name=\"_ftnref11\" href=\"http:\/\/www.ircamericas.org\/esp\/6723#_ftn11\">11<\/a>.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\">Lembo es un  conservador que  ahora pertenece al partido Dem\u00f3cratas (DEM) y que tuvo  cargos ministeriales en  Sao Paulo durante la dictadura militar.  Consultado por la periodista sobre qu\u00e9  ped\u00eda la minor\u00eda blanca, fue  claro: &#8220;Que la polic\u00eda saliera a las calles,  de noche, a realizar  ejecuciones&#8221;. Nunca dijo qui\u00e9nes son esas personas  que quer\u00edan  venganza, aunque nunca fueron directamente afectados por la  violencia.  Pero es claro que pertenecen a esa minor\u00eda de ricos que utilizan el   Estado para su exclusivo beneficio.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\">En pleno  conflicto, Lembo dijo  que la violencia s\u00f3lo terminar\u00e1 cuando la minor\u00eda  blanca cambie su mentalidad. &#8220;Tenemos  una burgues\u00eda muy mala, una  minor\u00eda blanca muy perversa. La bolsa de esa  burgues\u00eda va a tener que  ser abierta para poder sustentar la miseria social  brasile\u00f1a en el  sentido de crear empleos, de que haya m\u00e1s educaci\u00f3n, m\u00e1s  solidaridad,  m\u00e1s di\u00e1logo y reciprocidad de situaciones&#8221;. &#8220;\u00bfEn qu\u00e9  sentido son  responsables?&#8221;, pregunta la periodista. &#8220;En la formaci\u00f3n  hist\u00f3rica de  Brasil. Cuando los esclavos fueron liberados, quien recibi\u00f3 la   indemnizaci\u00f3n fue el amo, no los liberados como sucedi\u00f3 en Estados  Unidos. Es  un pa\u00eds c\u00ednico&#8221;<a name=\"_ftnref12\" href=\"http:\/\/www.ircamericas.org\/esp\/6723#_ftn12\">12<\/a>.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\">Si esto es lo que  piensa y  siente un hombre conservador, abogado y profesor  universitario de casi 80 a\u00f1os,  gobernador encargado de reprimir la  delincuencia y de alguna manera miembro de  esa elite que critica, \u00bfqu\u00e9  pueden sentir los j\u00f3venes de 15 y 18 a\u00f1os, pobres,  negros, desocupados,  siempre perseguidos?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\"> D\u00e9bora lo  explica a su modo: &#8220;El  pobre no tiene derecho a llegar al poder. Eso es  para los hijos de pap\u00e1&#8221;.<\/span><\/p>\n<h3><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\">Notas<\/span><\/h3>\n<ol><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\"><\/p>\n<li><a name=\"_ftn1\" href=\"http:\/\/www.ircamericas.org\/esp\/6723#_ftnref1\"> <\/a> &#8220;Investigan actuaci\u00f3n de grupos de exterminio en  Sao  Paulo&#8221;, <em>AFP<\/em> y <em>DPA<\/em>, 24 de mayo, Sao Paulo.<\/li>\n<li><a name=\"_ftn2\" href=\"http:\/\/www.ircamericas.org\/esp\/6723#_ftnref2\"> <\/a> Idem.<\/li>\n<li><a name=\"_ftn3\" href=\"http:\/\/www.ircamericas.org\/esp\/6723#_ftnref3\"> <\/a> Agencia <em>Reuters<\/em>, Sao Paulo, 19 de  mayo  de 2006.<\/li>\n<li><a name=\"_ftn4\" href=\"http:\/\/www.ircamericas.org\/esp\/6723#_ftnref4\"> <\/a> Agencia <em>Carta  Maior<\/em>, Sao Paulo 17 de  febrero  de 2007.<\/li>\n<li><a name=\"_ftn5\" href=\"http:\/\/www.ircamericas.org\/esp\/6723#_ftnref5\"> <\/a> Idem.<\/li>\n<li><a name=\"_ftn6\" href=\"http:\/\/www.ircamericas.org\/esp\/6723#_ftnref6\"> <\/a> Idem.<\/li>\n<li><a name=\"_ftn7\" href=\"http:\/\/www.ircamericas.org\/esp\/6723#_ftnref7\"> <\/a> Maes de Maio, <a href=\"http:\/\/maesdemaio.blogspot.com\/\">http:\/\/maesdemaio.blogspot.com\/<\/a>.<\/li>\n<li><a name=\"_ftn8\" href=\"http:\/\/www.ircamericas.org\/esp\/6723#_ftnref8\"> <\/a> Entrevista a Rafael Dias.<\/li>\n<li><a name=\"_ftn9\" href=\"http:\/\/www.ircamericas.org\/esp\/6723#_ftnref9\"> <\/a> En portugu\u00e9s: pan, palo y pa\u00f1o (tela).<\/li>\n<li><a name=\"_ftn10\" href=\"http:\/\/www.ircamericas.org\/esp\/6723#_ftnref10\"> <\/a> Entrevista a Mauricio Campos.<\/li>\n<li><a name=\"_ftn11\" href=\"http:\/\/www.ircamericas.org\/esp\/6723#_ftnref11\"> <\/a> <em>Folha de Sao  Paulo<\/em>, 31 de diciembre  de 2006, entrevista de M\u00f3nica Bergamo.<\/li>\n<li><a name=\"_ftn12\" href=\"http:\/\/www.ircamericas.org\/esp\/6723#_ftnref12\"> <\/a> <em>Folha de Sao  Paulo<\/em>, 18 de mayo de  2006, entrevista de M\u00f3nica Bergamo.<\/li>\n<p><\/span><\/ol>\n<p><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\"> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\"> <em> <\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\"><em>Ra\u00fal Zibechi es analista internacional del semanario <\/em>Brecha  de Montevideo<em>, docente e investigador sobre movimientos sociales en  la   Multiversidad Franciscana de Am\u00e9rica Latina, y asesor a varios  grupos sociales. Escribe el &#8220;Informe Mensual de Zibechi&#8221; para el  Programa de las Am\u00e9ricas (<a href=\"http:\/\/www.ircamericas.org\/\">www.ircamericas.org<\/a>).<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\"><em> <\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\">Para usar este  art\u00edculo, favor de contactar a <a href=\"mailto:americas@ciponline.org\">americas@ciponline.org<\/a>.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\"> <\/span><\/p>\n<h3>Recursos<\/h3>\n<p><span>AMPARO (Associa\u00e7ao Amparo de  Maes e  Familiares das V\u00edtimas de Violencia)<\/span><\/p>\n<p>Observatorio das Violencias  Policias-Sao Paulo: <a href=\"http:\/\/www.ovp-sp.org\/\">www.ovp-sp.org<\/a><\/p>\n<p>Justi\u00e7a  Global: <a href=\"http:\/\/www.global.org.br\/\">www.global.org.br<\/a><\/p>\n<p>Maes de  Maio: <a href=\"http:\/\/maesdemaio.blogspot.com\/\">http:\/\/maesdemaio.blogspot.com\/<\/a><\/p>\n<p>Ra\u00fal  Zibechi, entrevista a D\u00e9bora Mar\u00eda da Silva, Salvador, 30 de  enero de 2010.<\/p>\n<p>Ra\u00fal  Zibechi, entrevista a Mauricio Campos, Salvador, 30 de enero de  2010.<\/p>\n<p>Ra\u00fal  Zibechi, entrevista a Rafael Dias, Salvador, 30 de enero de  2010.<\/p>\n<p>Rede de Comunidades e Movimentos contra a  Violencia: <a href=\"http:\/\/www.redecontraviolencia.org\/\">www.redecontraviolencia.org\/<\/a><\/p>\n<h3>Para mayor informaci\u00f3n<\/h3>\n<p><span>Los sin techo de Bah\u00eda: La utop\u00eda del  &#8220;buen vivir&#8221;<br \/>\n<a href=\"http:\/\/www.ircamericas.org\/esp\/6690\">http:\/\/www.ircamericas.org\/esp\/6690<\/a><\/span><\/p>\n<p>Rio de Janeiro: control de los pobres para el negocio Ol\u00edmpico<br \/>\n<a href=\"http:\/\/www.ircamericas.org\/esp\/6648\">http:\/\/www.ircamericas.org\/esp\/6648<\/a><\/p>\n<p>\u00bfAyudar a los pobres o aprender de ellos?<br \/>\n<a href=\"http:\/\/www.ircamericas.org\/esp\/5850\">http:\/\/www.ircamericas.org\/esp\/5850<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Madres de mayo: La dif\u00edcil democratizaci\u00f3n del estado genocida en Brasil &#8220;Mi hijo se llamaba Edison y ten\u00eda 29 a\u00f1os. Fue muerto en la calle, fue a casa a buscar medicinas y a cargar gasolina en su moto. Vivimos en la Baixada Santista, un barrio de trabajadores en Sao Paulo. Fue el 15 de mayo. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[],"tags":[],"coauthors":[],"class_list":["post-2239","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2239","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2239"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2239\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2239"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2239"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2239"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=2239"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}