{"id":2242,"date":"2010-05-10T23:41:52","date_gmt":"2010-05-10T23:41:52","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cipamericas.org\/?p=2242"},"modified":"2011-01-11T12:50:20","modified_gmt":"2011-01-11T17:50:20","slug":"asesinato-de-testigo-de-derechos-humanos-desata-temores","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/asesinato-de-testigo-de-derechos-humanos-desata-temores\/","title":{"rendered":"Asesinato de testigo de derechos humanos desata temores"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/dsc02825.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-2075\" title=\"marcha por silvia suppo\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/dsc02825-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" \/><\/a><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\"><strong>El reciente  asesinato de Silvia Suppo, testigo clave en un juicio por  derechos  humanos contra cr\u00edmenes cometidos durante la dictadura argentina, ha   desatado temores por la seguridad de testigos que declarar\u00e1n  p\u00fablicamente en  los casos. Suppo, una sobreviviente de la tortura, fue  apu\u00f1alada a muerte el 29  de marzo en su negocio de artesan\u00edas en la  provincia de Santa Fe en un presunto  robo. En el 2009, Suppo testific\u00f3  en un juicio por derechos humanos contra un  ex juez por su papel en  abusos durante la dictadura. Grupos de Derechos Humanos  sospechan que  Suppo fue asesinada para mandar un mensaje a los que a\u00fan est\u00e1n   dispuestos a testificar a medida que los juicios por derechos humanos  avanzan.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\"> El 2010 ha sido  un a\u00f1o de  reconocimiento del pasado en Argentina. Cerca de dos docenas  de oficiales  militares de alto rango han sido procesados por tortura,  secuestro, asesinato y  desapariciones. Aunque la justicia por cr\u00edmenes  que se retrotraen a 1976 han  seguido un curso lento en la naci\u00f3n  sudamericana, Argentina finalmente ha  tomado el liderazgo en terminar  con la impunidad que protegi\u00f3 a miembros de  dictaduras violentas de ser  procesados por abusos a los derechos humanos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\"> Estos procesos  de derechos humanos  tambi\u00e9n han alimentado una campa\u00f1a por parte de los  que apoyan la dictadura,  quienes abiertamente defienden las acciones  militares durante el gobierno de la  junta de 1976 a 1983 que  desapareci\u00f3 a m\u00e1s de 30.000 personas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\"> Los activistas  de derechos humanos  han informado que desde que los juicios fueron  reabiertos en el 2005 se han  realizado amenazas en contra de jueces y  fiscales, testigos citados a declarar  en los juicios venideros y a  sobrevivientes de la tortura. Las preocupacil\u00f3n  por la seguridad de los  testigos culmin\u00f3 en el 2006 con la desaparici\u00f3n de  Julio L\u00f3pez, un  testigo clave de la fiscal\u00eda. L\u00f3pez desapareci\u00f3 hace tres a\u00f1os  luego de  atestiguar en el caso de un jefe de polic\u00eda que fue condenado por   cr\u00edmenes contra la humanidad y genocidio. Julio estaba citado para  testificar  en m\u00e1s juicios sin embargo se presume que est\u00e1 muerto. Hay  en marcha m\u00e1s de  diez juicios de alto perfil para juzgar a docenas de  militares, polic\u00edas y  civiles acusados de participar en el plan  sistem\u00e1tico para hacer desaparecer a  los llamados &#8220;disidentes&#8221;. Julio  L\u00f3pez y Silvia Suppo pudieron haber  atestiguado en juicios que  actualmente se encuentran en curso en La Plata., en  la ciudad natal de  L\u00f3pez y en Santa Fe, provincia natal de Suppo. Sin embargo, sus   ausencias en los juzgados env\u00edan dolorosos recuerdos de represi\u00f3n con  impunidad  y temores sobre la posibilidad de violentas repercusiones  contra los  sobrevivientes y testigos que participan en los juicios de  derechos humanos. No  obstante, los testigos, familiares de las v\u00edctimas  y activistas de derechos  humanos quieren que los juicios se aceleren y  que el Estado desmantele los  bloqueos judiciales que entorpecen los  procedimientos.<\/span><\/p>\n<h3><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\">Silvia Suppo<\/span><\/h3>\n<p><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\">Santa Fe tuvo su  primer juicio por  derechos humanos, que involucraba a un juez y a otras  cinco personas en 2009.  V\u00edctor Brusa y los ex-oficiales de la polic\u00eda  Argentina H\u00e9ctor Colombini, Juan  Calixto Perizotti, Mar\u00eda Eva Aebi,  Mario Facino y Eduardo Ramos fueron  sentenciados de 18 a 23 a\u00f1os en  prisi\u00f3n por cr\u00edmenes contra la humanidad  cometidos durante la dictadura  militar argentina.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\"> Silvia Suppo fue  detenida a la edad  de 17 a\u00f1os por un grupo comando en Santa Fe. Fue  llevada al recinto Policial  n\u00famero 4, donde fue violada en repetidas  ocasiones. Cuando se descubri\u00f3 que  Suppo estaba embarazada, Juan  Calixto Perizotti y su secretaria Mar\u00eda Eva Aebi  la transfirieron a  otro centro clandestino de detenci\u00f3n para practicarle un  aborto. Fue  all\u00ed que Suppo conoci\u00f3 a Patricia Isasa, una joven de 16 a\u00f1os  tambi\u00e9n  fue detenida en Santa FE. &#8220;Silvia hablaba de violencia sexual y   violaci\u00f3n como m\u00e9todo de tortura, una pr\u00e1ctica sistem\u00e1tica y un crimen   reservado contra las mujeres&#8221;, dijo Patricia Isasa, compa\u00f1era   sobreviviente de torturas, en una entrevista con el diario nacional  P\u00e1gina 12.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\"> Suppo, de 51  a\u00f1os de edad,  proporcion\u00f3 un testimonio clave en el juicio contra el  juez y los polic\u00edas. Los  militares proteg\u00edan sus identidades obligando a  los detenidos a usar capuchas o  vendas en los ojos. Mientras ella  estaba en el centro de detenci\u00f3n clandestino  La Casita someti\u00e9ndose a  un aborto, Suppo logr\u00f3 ver las caras de sus ejecutores  cuando le  quitaron la venda.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\"> Desde 1997,  Patricia Isasa reuni\u00f3  documentaci\u00f3n exhaustiva para poner tras las  rejas a sus perpetradores. Sin  embargo, las leyes de &#8220;punto final&#8221; y  &#8220;obediencia debida&#8221;  implementadas a comienzos de los 90 impidieron  cualquier juzgamiento exitoso de  ex-l\u00edderes militares por cr\u00edmenes  contra derechos humanos por parte de las  cortes. En 2005 lal Suprema  Corte vet\u00f3 las leyes de amnist\u00eda que proteg\u00edan a exoficiales  militares  que sirvieron durante la dictadura.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\"> Desde que se  anularon las leyes de  amnist\u00eda muchos de esos procesados, no s\u00f3lo  disfrutaban de impunidad para ser  juzgados por sus cr\u00edmenes, sino que a  menudo ocupaban puestos prominentes en el  gobierno, incluso dentro del  sistema judicial. Brusa trep\u00f3 los grados  jer\u00e1rquilcos judiciales hasta  ocupar el cargo de Juez Federal. Despues de  sesiones de tortura, 18  sobrevivientes testificaron que Brusa participaba  directamente en los  interrogatorios y obligaba a los detenidos a firmar  confesiones  amenaz\u00e1ndolos con enviarlos de vuelta a la sala de torturas si no   confesaban por ejemplo haber participado en lucha armada.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\"> Fasino se  desempe\u00f1\u00f3 como alcande de  San Jos\u00e9 del Rinc\u00f3n, Santa Fe en la d\u00e9cada  del 90. Ramos fue nombrado  Secretario de Cultura en Santa Fe. Columbini  estaba a cargo de la divisi\u00f3n de  drogas il\u00edcitas en la fuerza  policial. &#8220;La desgracia de haber fracasado en  llevar a estas personas a  juicio no s\u00f3lo result\u00f3 en impunidad, sino que fueron  recompensados por  sus cr\u00edmenes&#8221; dijo Isasa en una <a href=\"http:\/\/www.soaw.org\/presente\/index.php?option=com_content&amp;task=view&amp;id=47&amp;Itemid=74&amp;lang=es\">entrevista<\/a> en el 2006.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\"> En el 2006,  Patricia Isasa recibi\u00f3  una serie de llamadas telef\u00f3nica preocupantes en  su celular y en su domicilio.  Patricia ingres\u00f3 a un programa de  protecci\u00f3n de testigos y se march\u00f3 del pa\u00eds  por varios meses, con la  esperanza de que el juicio comenzara pronto. A partir  del asesinato de  Suppo, Isasa nuevamente ha entrado a un programa de protecci\u00f3n  de  testigos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\"> La polic\u00eda  detuvo a dos hombres por  el asesinato de Suppo, sin embargo, los  testigos de derechos humanos y  familiarees han venido ejerciendo  presi\u00f3n para que las autoridades contin\u00faen  investigando el caso. Los  familiares de Isasa y Suppo han manifestado sus dudas  de que el crimen  fuera un simple robo, dado el perfil de la v\u00edctima y las  circunstancias  de la muerte de Suppo. El crimen ocurri\u00f3 en horas de la ma\u00f1ana  en el  negocio de Suppo y los robos con violencia no son comunes en la ciudad  de  Rafaela, donde fue muerta la v\u00edctima. M\u00e1s de 1.500 personas  marcharon hacia el  trilbunal local para pedir a las autoridades que  contin\u00faen con la  investigaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\"> Al igual que  muchos otros testigos en  los procesos por cr\u00edmenes contra la humanidad,  Suppo hab\u00eda recibido amenazas.  Hace casi dos a\u00f1os, cuando comenzaron  los procedimientos en el juicio del Juez  Brusa, dos hombres se pararon  en la entrada de su negocio para intimidarla. Suppo  inflexiblemente dio  su testimonio del terror que vivi\u00f3 y se neg\u00f3 a ingresar en  un programa  de protecci\u00f3n a testigos.<\/span><\/p>\n<h3><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\">Julio L\u00f3pez y el  paradigma  de desapariciones forzadas<\/span><\/h3>\n<p><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\">Julio L\u00f3pez  desapareci\u00f3 hace tres  a\u00f1os el 18 de septiembre del 2006 en su ciudad  natal de La Plata, Argentina. Sin  embargo, el 18 de septiembre del 2006  este padre, obrero de la construcci\u00f3n,  activista y sobreviviente a la  tortura fue desaparecido por segund vez. La  primera desaparici\u00f3n  forzada de Julio L\u00f3pez ocurri\u00f3 durante la dictadura  militar argentina  de 1976-1983, cuando fue secuestrado de su casa durante la  noche por un  grupo comando, llevado a un centro de detenci\u00f3n secreto y  torturado en  diferentes barracas policiales que serv\u00edan como red clandestina  para  desaparecer a miles de personas. Durante su secuestro y sesiones de   tortura de 1976 fue torturado varias veces con una picana el\u00e9ctrica. Fue  all\u00ed  que conoci\u00f3 a Miguel Etchecolatz, el jefe policial que coordinaba  secuestros y  tortura en centros de detenci\u00f3n clandestinos en La Plata,  a 30 millas de Buenos  Aires.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\"> El testimonio de  L\u00f3pez durante un  juicio hist\u00f3rico de derechos humanos en el 2006 llev\u00f3  a la condena de  Etchecolatz. El jefe policial fue sentanciado de por  vida a prisi\u00f3n por  cr\u00edmenes contra la humanidad y genocidio durante la  dictadura. Julio L\u00f3pez se  perdi\u00f3 de ver la cara de su torturador,  Etchecolatz, vestido en uniforme  policial y chaleco anti balas, besando  un rosario mientras era sentenciado a  prisi\u00f3n de por vida. En lo que  muchos consideran una se\u00f1al ominosa de nuevos  ciclos de impunidad,  L\u00f3pez- a la edad de 77 a\u00f1os&#x2014;hab\u00eda desaparecido por segunda  vez en su  vida antes de conocer los resultados del juicio para el cual hab\u00eda   trabajado tan duro y arriesgado tanto.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\"> Casi cuatro a\u00f1os  luego de su  desaparici\u00f3n, familiares y compa\u00f1eros activistas no tienen  ninguna informaci\u00f3n  del paradero de L\u00f3pez. L\u00f3pez hubiera testificado  en otro juicio de alto perfil  este a\u00f1o. El juicio comprende el  procesamiento de 14 oficiales de polic\u00eda y  guardias de seguridad que  trabajaban en la prisi\u00f3n &#8220;Penal 8&#8221;, que los  trilbunales han descrito  como &#8220;r\u00e9gimen de terror y exterminio&#8221;. Cuando  el juicio se inici\u00f3, el  asiento de la primera fila del tribunal reservado para  L\u00f3pez estaba  vac\u00edo. Un pa\u00f1uelo blanco se apoyaba en su asiento para conmemorar  al  testigo faltante.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\"> La desaparicion  de L\u00f3pez ha  reabierto dolorosas heridas. Queda poca esperanza de que  L\u00f3pez sea encontrado  vivo. Las investigaciones no han proporcionado  respuestas sobre d\u00f3nde podr\u00eda  localizarse a L\u00f3pez, vivo o muerto.  &#8220;Trees a\u00f1os despu\u00e9s de la desaparici\u00f3n  de Julio L\u00f3pez, la investigaci\u00f3n  sobre su paradero est\u00e1 pr\u00e1cticamente  paralizada&#8221;, dijo Myriam Bergman,  fiscal que represent\u00f3 a L\u00f3pez durante el  juicio contra Etchecolatz.  &#8220;Sentimos como que ha habido una absoluta  negaci\u00f3n de justicia&#8221;. El  \u00fanico sospechoso interrogado por la polic\u00eda,  Osvaldo Falcone, fue el  m\u00e9dico personal de Etchecolatz que visit\u00f3 al torturador  convicto en la  c\u00e1rcel s\u00f3lo d\u00edas antes de que Lopez desapareciera.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\"> Grupos de  derechos humanos  presentaron una carta formal a la Suprema Corte  acusando a las autoridades de  demorar la investigaci\u00f3n en la  desaparici\u00f3n forzada de L\u00f3pez. Grupos sospechan  que polic\u00edas y  autoridades judiciales con lazos con oficiales que participaron  en  abusos han interrumpido la investigaci\u00f3n sobre la desaparici\u00f3n de L\u00f3pez.<\/span><\/p>\n<h3><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\">Militares no  arrepentidos<\/span><\/h3>\n<table align=\"left\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.ircamericas.org\/images\/irc\/1888.jpg\" alt=\"\" hspace=\"5\" vspace=\"5\" width=\"115\" height=\"173\" \/><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td align=\"left\"><span>Las caras de las v\u00edctimas.<\/span><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\">Los militares,  polic\u00edas y civiles  acusados de una serie de actos de secuestro, tortura  y asesinato han sido  escoltados a los tribunales esposados para  enfrentar las acusaciones. Abogados  defensores han solicitado  implacablemente ausencias por enfermedad para los  acusados y han  tratado de detener los procedimientos con cambios de \u00faltimo  minuto de  representantes legales.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\"> Sin  arrepentimiento, muchos  oficiales de las fuerzas armadas han  testificado en su defensa, se han negado a  proporcionar informacion y  han descartado propuestas para confesar. Algunos  abiertamente defienden  sus acciones como la ejecuci\u00f3n de \u00f3rdenes militares para  &#8220;pelear una  guerra contra la subversi\u00f3n&#8221;. Por primera vez este a\u00f1o,  Jorge Rafael  Videla aparecio en la corte en marzo. Cientos de polic\u00edas  protegieron  al ex dictador de las c\u00e1maras de reporteros mientras era ingresado  y  retirado apresuradamente de la sala del juicio. En un impactante  incidente,  un oficial de polic\u00eda apunt\u00f3 con una pistola a un fot\u00f3grafo  que trataba de  tomar una foto de Videla, quien dirigi\u00f3 el golpe y el  plan para hacer  desaparecer por la fuerza a 30.000 personas. Videla  tendr\u00e1 que subir al estrado  nuevamente en otro mega juicio en la  provincia de C\u00f3rdoba, junto con otros 24  acusados de cr\u00edmenes contra la  humanidad en el asesinato de 32 v\u00edctimas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\"> Los cr\u00edmenes  cometidos son  inimaginables por su crueldad, y por el terror y dolor  que se infligi\u00f3. La ESMA&#x2014;Escuela  de Mec\u00e1nica de la Armada sirvi\u00f3 como  el mayor centro de detenci\u00f3n clandestina y  ha sido comparada con  Auschwitz por la naturaleza de los abusos y miles de  personas que  perecieron dentro de barracas militares. Alfredo Astiz, tambi\u00e9n   conocido como el &#8220;\u00e1ngel rubio de la muerte&#8221; es uno de los 17 ex   oficiales de la ESMA acusado de cr\u00edmenes contra la humanidad en la ESMA.  El d\u00eda  que debia responder a las acusaciones, se visti\u00f3 con pantalon  de mezclilla y sueter  azul marino. No neg\u00f3 los cr\u00edmenes de los que era  acusado. No mostr\u00f3  arrepentimiento. No pidi\u00f3 ser perdonado. Admiti\u00f3 los  cr\u00edmenes, justificando sus  actos como la necesidad de &#8220;exterminar  terroristas&#8221;, y afirmando que  las &#8220;fuerzas armadas actuaron en defensa  de la Naci\u00f3n&#8221;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\"> La junta  concibi\u00f3 un complejo  sistema de cientos de centros clandestinos de  detenci\u00f3n, 370 seg\u00fan la Comisi\u00f3n  Nacional de Desaparici\u00f3n de Personas,  para sistem\u00e1ticamente torturar y hacer  desaparecer a cualquiera que se  considerara un disidente. En la lastimosa lista  de desaparecidos se  inclu\u00edan estudiantes de secundaria, profesores, artistas,   sindicalistas, estudiantes universitarios, trabajadores, sacerdotes,  monjas,  trabajadores sociales, activistas, madres, padres, hijos,  hijas, esposos,  esposas y compa\u00f1eros. Dada la maganitud de  desapariciones y el n\u00famero de  centros de tortura, miles de individuos  estaban involucrados, dijo Estella  Carlotto, presidenta de las Abuelas  de Plaza de Mayo. En el 34 aniversario de  la instauraci\u00f3n de la  sangrienta dictadura militar, decenas de miles inundaron  la hist\u00f3rica  Plaza de Mayo para su conmemoraci\u00f3n con gritos de &#8220;nunca m\u00e1s&#8221;.<\/span><\/p>\n<h3><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\">Valientes  testigos<\/span><\/h3>\n<p><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\">Jos\u00e9 Shulman, un  sobreviviente del  centro de detenci\u00f3n Brusa en Santa Fe, dijo que a  pesar de las amenazas y de la  desaparici\u00f3n de L\u00f3pez, ninguno de los  2.500 testigos han retirado su testimonio  o se han negado a testificar  en los juicios por derechos humanos. El interpret\u00f3  las amenazas como  una &#8220;se\u00f1al de que los que apoyan a la dictadura se  sienten d\u00e9biles ante  la derrota judicial que ahora est\u00e1n enfrentando&#8221;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\"> En el mismo  juzgado donde Astiz  defendi\u00f3 sus acciones, testific\u00f3 la hermana de la  monja francesa Alice Domon,  quien fue desaparecida en un operativo  dirigido por Astiz. La primera testigo  en este juicio, Gabrielle Domon  afirm\u00f3 que su hermana &#8220;no era una  terrorista&#8221; y que ella ten\u00eda la  esperanza de que como resultado del juicio  a la ESMA, los familiares de  las v\u00edctimas &#8220;conocerian la verdad y tendrian  algunas respuestas a sus  preguntas&#8221;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\"> Muchos testigos  incluyen hijos de  desaparecidos que actualmente est\u00e1n entre los 30 o 40  a\u00f1os de edad. Junto con  las abuelas y abuelos que han vivido para ver  los juicios, ellos est\u00e1n  testificando c\u00f3mo la ausencia de madres y  padres que fueron desaparecidos  afect\u00f3 sus vidas. El padre de Ramiro  Poce, Ricardo C\u00e9sar Poce, desaparecio en  1978. &#8220;Es importante que los  juicios se hagan oir en circuitos de centros  de detenci\u00f3nn clandestina  para evitar que los testigos tengan que declarar en  repetidas ocaicones  en juicios separados sobre la base de caso por caso&#8221;,  dijo Poce en el  d\u00eda que se inici\u00f3 el juicio del Atl\u00e9tico, Banco y Olimpo, que  examinar\u00e1  los cr\u00edmenes cometidos en tres lugares secretos de detenci\u00f3n donde   miles fueron torturados y desaparecidos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\"> Aunque los  juicios han progresado,  con 1.464 oficiales militares, polic\u00edas y  civiles acusados de cr\u00edmenes contra  la humanidad cometidos durante la  dictadura, s\u00f3lo 75 han sido sentenciados,  dice el Centro de Estudios  Legales (CELS). Adem\u00e1s, las cortes s\u00f3lo han  condenado a 649 personas, y  solamente 75 han sido sentenciados. De los 649 que  esperan juicio, 421  est\u00e1n bajo arresto mientras que 228 llevan vidas normales  en sus  domicilios.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\"> Familiares de  los militares acusados  de cr\u00edmenes conta la humanidad, genocidio,  secuestro, tortura, violaci\u00f3n y  asesinato han intentado reunir apoyo en  defensa de las acciones de la  dictadura. El ex presidente interino,  Eduardo Duhalde, con esperanzas de ser  candidato a la presidencia en el  2011, ha solicitado un plebiscito para decidir  sobre dar una amnist\u00eda a  los militares, a lo que llam\u00f3 como una era de &#8220;caza  de brujas&#8221;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\"> Durante la  marcha masiva de este a\u00f1o  por la conmemoracion de los 30.000  desaparecidos en Argentina, manifestantes y  grupos de derechos humanos  expresaron preocupaciones inmediatas por las demoras  en los  procedimientos legales y jueces que ofrecen resistencia lo que   contribuye a demoras en los juicios por derechos humanos. &#8220;S\u00f3lo unos  pocos  que formaron parte de este genocidio est\u00e1n siendo juzgados en el  sistema de  justicia. Quedan a\u00fan much\u00edsimos por ser acusados&#8221; dijo  Estella Carlotto.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\"> Grupos de  derechos humanos dicen que  para garantizar la seguridad de los  testigos, los juicios necesitan progresar a  tiempo y que los acusados  sean enviados a c\u00e1rceles regulares y que tengan  vigilancia respecto a  su contacto con el mundo exterior. Adriana Calvo que fue  secuestrada y  forzada a dar a luz en un centro de detenci\u00f3n dirigido por  Etchecolatz  ha admitido que el asesinato de Silvia Suppo &#8220;ha generado  temores, como  la desaparici\u00f3n de Julio L\u00f3pez. A menos que las autoridades  puedan  probar los motivos detr\u00e1s del asesinato, pensamos que la muerte de Suppo   tuvo un motivo pol\u00edtico para amenazar brutalmente a los testigos&#8221;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\"> Calvo, una  sobreviviente de la  tortura que ha participado en el movimiento por  derechos humanos durante tres  d\u00e9cadas, agreg\u00f3 que si el asesinato de  Suppo tuvo la intenci\u00f3n de intimidar a  los testigos, no funcion\u00f3. La  sobreviviente a la tortura, dijo que aquellos  responsables por los  cr\u00edmenes durante la dictadura no han logrado su objetivo  porque los  activistas contin\u00faan luchando y &#8220;el terror no nos ha paralizado&#8221;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\"> <em>Marie Trigona es una perioidista con base en Argentina y  escribe regularmente para el Programa de las Am\u00e9ricas (<a href=\"http:\/\/www.ircamericas.org\/\">www.ircamericas.org<\/a>). Puede ser  contactada en mtrigona(at)msn.com.<\/em><\/span><\/p>\n<p><em> <\/em><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\">Para usar este  art\u00edculo, favor de contactar a <a href=\"mailto:americas@ciponline.org\">americas@ciponline.org<\/a>.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;\"> <\/span><\/p>\n<h3>Recursos<\/h3>\n<p><span><a href=\"http:\/\/www.cels.org.ar\/home\/index.php\">http:\/\/www.cels.org.ar\/home\/index.php<\/a><\/span><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/hijos-capital.org.ar\/\">http:\/\/hijos-capital.org.ar<\/a><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/patriciaisasa.com.ar\/index.php?lang=es\">http:\/\/patriciaisasa.com.ar\/index.php?lang=es<\/a><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/30anios.org.ar\/wordpress\/\">http:\/\/30anios.org.ar\/wordpress\/<\/a><\/p>\n<h3>Para mayor informaci\u00f3n<\/h3>\n<p><span>Un hito en el  Caso de Derechos  Humanos en Argentina Pone a la Tortura a Juicio<br \/>\n<a href=\"http:\/\/www.ircamericas.org\/esp\/6649\">http:\/\/www.ircamericas.org\/esp\/6649<\/a><\/span><\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 Pinochet divide a los chilenos?<br \/>\n<a href=\"http:\/\/www.ircamericas.org\/esp\/3799\">http:\/\/www.ircamericas.org\/esp\/3799<\/a><\/p>\n<p>La extradici\u00f3n de Alberto Fujimori: implicancias y perspectivas<br \/>\n<a href=\"http:\/\/www.ircamericas.org\/esp\/4758\">http:\/\/www.ircamericas.org\/esp\/4758<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El reciente asesinato de Silvia Suppo, testigo clave en un juicio por derechos humanos contra cr\u00edmenes cometidos durante la dictadura argentina, ha desatado temores por la seguridad de testigos que declarar\u00e1n p\u00fablicamente en los casos. Suppo, una sobreviviente de la tortura, fue apu\u00f1alada a muerte el 29 de marzo en su negocio de artesan\u00edas en [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":224,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[4916],"tags":[],"coauthors":[],"class_list":["post-2242","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-derechos-humanos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2242","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/224"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2242"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2242\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2242"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2242"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2242"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=2242"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}