{"id":22425,"date":"2017-11-22T15:34:21","date_gmt":"2017-11-22T20:34:21","guid":{"rendered":"https:\/\/www.americas.org\/?p=22425"},"modified":"2017-12-01T15:38:52","modified_gmt":"2017-12-01T20:38:52","slug":"la-palabra-en-sospecha-y-los-miedos-de-los-caudillos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/la-palabra-en-sospecha-y-los-miedos-de-los-caudillos\/","title":{"rendered":"La palabra en sospecha y los miedos de los caudillos"},"content":{"rendered":"<h3><strong>16 D\u00edas de Activismo Contra la Violencia de G\u00e9nero: D\u00eda 4<\/strong><\/h3>\n<p><em><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-22431\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/Foto-6-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/Foto-6-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/Foto-6-768x512.jpg 768w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/Foto-6.jpg 900w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>Cuando yo uso una palabra-insisti\u00f3 Humpty Dumpty con un tono de voz m\u00e1s bien desde\u00f1oso-quiere decir lo que quiero que diga\u2026ni m\u00e1s, ni menos.<\/em><\/p>\n<p><em>-La cuesti\u00f3n es-insisti\u00f3 Alicia-si se puede hacer que las palabras signifiquen tantas cosas diferentes.<\/em><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>-La cuesti\u00f3n, zanj\u00f3 Humpty Dumpty, es saber quien es el que manda. Eso es todo\u201d (Alicia a trav\u00e9s del espejo)<\/em><\/p>\n<p>Hoy me levant\u00e9 alegre despu\u00e9s de una hermosa manifestaci\u00f3n de mujeres que puso en evidencia los miedos del Presidente Juan Orlando Hern\u00e1ndez y sus allegados al enviarnos tanquetas, militares y m\u00e1scaras de gas, frente a flores y cantos. Me sent\u00ed tan fuerte escuchando los discursos de las compa\u00f1eras, sus voces diversas, provenientes de todas partes del pa\u00eds (desde Choloma, hasta Choluteca, pasando por el centro) y nosotras, algunas pocas, escabull\u00e9ndonos y sembrando vida, en la rotonda frente a la nueva Casa Presidencial, esa que denominamos \u201cel jard\u00edn de las mujeres\u201d. Sembramos una jacaranda, para que diese cuenta de nuestras risas y alegr\u00edas en un pa\u00eds donde la vida late y la muerte siempre llama.<\/p>\n<p>Regalamos vida a una ciudad que se ahoga en concreto. Supimos inmediatamente que se llevar\u00edan nuestra hermosa placa de madera, ese coraz\u00f3n de madera tallada cuando un militar lleg\u00f3 a vernos fijamente a los ojos y nosotras le sostuvimos la mirada. Aprovechando que lo llamaron, nosotras, cautelosas, cargamos nuestro coraz\u00f3n andante y la llevamos dentro de un carro cualquiera para que pudiese acompa\u00f1arnos muchas veces. Al fin y al cabo, la vida ir\u00e1 donde nosotras vayamos. Ser\u00e1 un jard\u00edn ambulante, un jard\u00edn de las esperanzas. Y me vine a la casa, rebosante de gorgoritos, como un beb\u00e9, a dormir con la sensaci\u00f3n del cansancio feliz<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-22430\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/Foto-5-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/Foto-5-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/Foto-5-768x512.jpg 768w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/Foto-5.jpg 900w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p>Hoy mientras estaba preparando un d\u00eda de trabajos y ex\u00e1menes, recibo la llamada de F\u00e1tima Mena, que estaba siendo agredida por uno o varios de sus compa\u00f1eros pol\u00edticos, quienes impunes, se re\u00edan adem\u00e1s de este ataque. Me alarm\u00e9 y empec\u00e9 a buscar qu\u00e9 hacer porque he sido testigo de c\u00f3mo desde hace meses, ella ha sido atacada, golpeada, ridiculizada y amenazada de muerte.<\/p>\n<p>Su demanda se ha documentado desde el <strong>Observatorio Pol\u00edtico de las Mujeres<\/strong> que trabajamos con otras organizaciones feministas. Sin embargo y a pesar de todo, la primera reacci\u00f3n de compa\u00f1eros de organizaciones \u201csolidarias\u201d y ni digamos de los medios fue: \u00bf<em>Ser\u00e1 que ella dice la verdad?, \u00bfSer\u00e1 que le pas\u00f3 en realidad? \u00bfPor qu\u00e9 no escuchamos a l<\/em><em>a otra parte?.<\/em> \u00a1<em>Cuidado caemos<\/em> <em>en juegos pol\u00edticos electoreros!.<\/em> No importa que desde hace tiempo ella est\u00e9 documentando este tipo de violencia, as\u00ed como no importa est\u00e9 en peligro su vida, su integridad, su familia. Es m\u00e1s, nadie pregunta si tenemos alguna prueba, que en los tiempos actuales es lo visual, lo que no se puede ocultar, un video o un pu\u00f1etazo en la cara, supongo. No vale lo que hemos registrado, nadie se molesta en indagar. La palabra en sospecha, entend\u00ed, siempre ser\u00e1 la de ella y por tanto, la nuestra.<\/p>\n<p>Yo, como suelo hacerlo \u201cme sub\u00ed por las paredes\u201d de la rabia. Y es v\u00e1lido, hay que sustentar esa indignaci\u00f3n, sin que eso nos anule, porque somos seres emocionales y pensantes. Estar enojada no me anula, ni limita mi capacidad cr\u00edtica o de propuesta. En fin, record\u00e9 hace unos meses mi<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-22432\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/Foto-7-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/Foto-7-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/Foto-7-768x512.jpg 768w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/Foto-7.jpg 900w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/> propio caso y escuch\u00e9: \u00bf<em>Pero te pas\u00f3 de verdad? \u00bfEst\u00e1s segura? Seguro que no fue tan grave. \u00bfNo te habr\u00e1s imaginado cosas? <\/em>Y volv\u00ed a escuchar a esa voz de mi ni\u00f1ez, de un polic\u00eda. En esta ocasi\u00f3n, que preguntaba a mi madre casi asfixiada por las manos de su compa\u00f1ero de hogar: \u00bf<em>Qu\u00e9 le hizo usted?, \u00bfno ser\u00e1 que lo provoc\u00f3?. As\u00ed como la voz de mi propia familia que me dec\u00eda: \u00bfde v<\/em><em>erdad te hizo eso?. Es que se ve tan correcto. \u00a1No lo puedo creer de \u00e9l! \u00bfEl compa\u00f1ero tal te acos\u00f3? Noooo, no puede ser \u00bfQu\u00e9 hiciste vos?<\/em>.<\/p>\n<p>No es suficiente con que cuente una y otra vez como deten\u00eda la sangre de mi cabeza rota por un golpe brutal que a diferencia del ovoide Humpty Dumpty, s\u00ed pudo recomponerse. Esas pueden ser pruebas concretas, pero no, seguro me di un buen golpe y no me acuerdo d\u00f3nde, porque mi palabra no es suficiente. Todo el mundo se vuelve de repente un oasis de indulgencia masculina. Y no s\u00e9 qu\u00e9 hacer ante eso, mas que denunciarlo, porque el silencio y particularmente el de las mujeres, es mil veces m\u00e1s c\u00f3modo al poder, que la denuncia.<\/p>\n<p>Pensando en eso recorro una espiral de voces de hace a\u00f1os. Las nuestras, las de respuesta, siempre puestas en duda, siempre en el filo del no te creo, como si fu\u00e9ramos magas de la fantas\u00eda y todo fuera inventado, producto de alguna mente brillante y en cierto modo mal\u00e9vola, estilo Agatha Christie. A estas alturas puedo decir, por mi propia experiencia, que la realidad ha superado con creces la fantas\u00eda. Ni en mis m\u00e1s locos sue\u00f1os, hubiera pensado que algunas suceder\u00edan, como el Golpe de Estado por ejemplo. Y de ah\u00ed para atr\u00e1s o para adelante, porque el tiempo siempre se escurre de nuestras posibilidades, como en el pa\u00eds de las maravillas.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-22434\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/Foto-9-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/Foto-9-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/Foto-9-768x512.jpg 768w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/Foto-9.jpg 900w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>Puedo decir que no he hecho nada que no debiera hacer, como muchas otras. Solo hemos vivido e intentado estar donde creemos que debemos. No me he movido ni m\u00e1s, ni menos que otras mujeres. He recorrido caminos ya andados y he agregado tal vez, algunos andamios tratando de construir la palabra desde las mujeres para que deje de estar en el umbral de la desconfianza, como siempre, para hacer la diferencia. La palabra de una mujer violentada por principio, nunca deber\u00eda estar bajo sospecha. Pero lo est\u00e1. Como lo estuvo ayer la m\u00eda, la de mi madre, la de mi abuela, la de Gladys Lanza, la de Daniela, la de Margarita o Magdalena, las de muchas otras.<\/p>\n<p>Por eso ahora, yo que lucho contra el deseo feroz de dejar de escribir estos textos y dedicarme al gran proyecto de novela que me ubicar\u00e1 si no en los premios Cervantes, al menos en los Tusquets u otros parecidos, me veo obligada nuevamente y hasta que se entienda, a dar un paso adelante con mi cuerpo y rebelarme contra la pregunta inc\u00f3moda del \u00bfser\u00e1? tomando la palabra, junto a la se\u00f1ora del barrio que tiene que contar dos o tres veces el cuento de c\u00f3mo fue golpeada, junto a la chica acosada o la ni\u00f1a violada, junto a la compa\u00f1era trans maltratada, junto a la defensora que grita d\u00eda a d\u00eda en su lugar por una ayuda que no llega, la que se lamenta de miseria como un eco incesante, junto a otras que denuncian o viven la violencia. Junto a F\u00e1tima Mena hoy, junto a Suyapa Mart\u00ednez ayer, o Merly Eguigure hace poco. Porque denunciar no es f\u00e1cil y no es cosa de un momento. Una denuncia cuando ya no puede m\u00e1s, no cuando te tocan el hombro amablemente y te asustas.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-22433\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/Foto-8-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/Foto-8-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/Foto-8-768x512.jpg 768w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/Foto-8.jpg 900w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>Eso para m\u00ed es m\u00e1s que obvio, como lo es el saber que si se tiene que recurrir a los golpes, a las amenazas y en ultima instancia a militares, polic\u00edas o caudillos violentos para agredirnos o deslegitimar nuestra voz, es porque nos tienen miedo. Simple y llanamente. Porque la verdad conocida y aceptada como dir\u00eda Humpty Dumpty, ser\u00e1 siempre la del poder y sobre eso, estaremos siempre como Alicia preguntando, escapando de sus moldes, sin hacer caso de quedarnos quietas o callarnos, desobedientes, aun de nosotras mismas, usando la palabra y los cuerpos para movernos. Creo que a\u00fan as\u00ed avanzaremos, una tras de otra, rebeldes, tomando el tiempo que sea necesario.<\/p>\n<p>Y eso s\u00ed, que no est\u00e1 bajo sospecha.<\/p>\n<p><em>En la ciudad de la irrealidad, a pocos d\u00edas de la funci\u00f3n electoral.<\/em> <em>Jessica Isla es feminista, escritora hondure\u00f1a y columnista para el Programa de las Am\u00e9ricas www.americas.org\/es.<\/em><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-22428\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/Foto-3-1-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/Foto-3-1-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/Foto-3-1-768x512.jpg 768w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/Foto-3-1.jpg 900w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En v\u00edsperas de las elecciones en Honduras, mujeres se manifiestan frente a la casa del presidente Juan Orlando Hern\u00e1ndez para hacer un llamado ante la violencia de g\u00e9nero y discriminaci\u00f3n que se vive en el pa\u00eds. La palabra de una mujer violentada, por principio, nunca deber\u00eda estar bajo sospecha. Lamentablemente, no es as\u00ed. <\/p>\n","protected":false},"author":291,"featured_media":22431,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[4884,4916,4918,4912],"tags":[5034],"coauthors":[],"class_list":["post-22425","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-democracia","category-derechos-humanos","category-feminismos","category-movimientos-sociales","tag-central-america"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22425","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/291"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22425"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22425\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":22970,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22425\/revisions\/22970"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/22431"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22425"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22425"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22425"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=22425"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}