{"id":22479,"date":"2017-11-23T16:31:55","date_gmt":"2017-11-23T21:31:55","guid":{"rendered":"https:\/\/www.americas.org\/?p=22479"},"modified":"2017-12-05T14:27:00","modified_gmt":"2017-12-05T19:27:00","slug":"laureadas-del-premio-nobel-de-la-paz-apoyan-luchas-de-mujeres-centroamericanas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/laureadas-del-premio-nobel-de-la-paz-apoyan-luchas-de-mujeres-centroamericanas\/","title":{"rendered":"Laureadas del Premio Nobel de la Paz apoyan luchas de mujeres centroamericanas"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-22473\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/1-min-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"368\" height=\"245\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/1-min-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/1-min-768x512.jpg 768w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/1-min-1024x683.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 368px) 100vw, 368px\" \/>El autob\u00fas se detiene en un polvoriento terreno bald\u00edo al lado del camino. Una lona roja ha sido encordada sobre unas pocas filas de sillas plegables. Aunque todav\u00eda hace fr\u00edo matinal, el sol pronto brillar\u00e1 feroz sobre el pueblo guatemalteco de Casillas. Peque\u00f1os grupos de lugare\u00f1os esperan nerviosos mientras llegan treinta mujeres, entre ellas, cuatro ganadoras del Premio Nobel de la Paz.<\/p>\n<p>Es un d\u00eda inusual, incluso para un lugar que escal\u00f3 a la fama al enfrentarse a la mina de plata m\u00e1s grande del mundo. Amalia Lemus, organizadora ind\u00edgena xinca del Consejo Diocesano para la Defensa de la Naturaleza (CODIDENA) le dice a la multitud reunida en la cancha de b\u00e1squetbol local: &#8220;Es un privilegio que las mujeres Nobel est\u00e9n aqu\u00ed con nosotros&#8221;. Volvi\u00e9ndose hacia la mesa ante la cual las celebridades se han sentado bajo una gran pancarta con sus nombres y rostros, agrega: &#8220;Nunca hemos tenido una visita de esta magnitud&#8221;.<\/p>\n<p>Esa es la idea. Las ganadoras del Premio Nobel de la Paz fundaron la Iniciativa de Mujeres Nobel para\u00a0destacar el trabajo de los movimientos locales liderados por mujeres en lugares como Guatemala, donde los conflictos ocultos matan a m\u00e1s personas que las guerras formales. A fines de octubre, las Premios Nobel viajaron por Honduras y Guatemala con un grupo de mujeres activistas y periodistas para observar la vital pero peligrosa intersecci\u00f3n de mujeres, tierra y paz. Durante ocho d\u00edas, escuchamos las historias de mujeres como Amalia que han dedicado sus vidas a detener el acaparamiento de tierras y la destrucci\u00f3n causada por compa\u00f1\u00edas mineras, plantas hidroel\u00e9ctricas, monocultivos y otros mega proyectos.<\/p>\n<blockquote>\n<hr \/>\n<p>&#8220;La tierra seguir\u00e1 siendo el problema m\u00e1s grave en Guatemala y el resto de Am\u00e9rica Central en los pr\u00f3ximos a\u00f1os, y causa el mayor conflicto en toda Am\u00e9rica Latina&#8221; &#8211; Rigoberta Mench\u00fa.<\/p>\n<hr \/>\n<\/blockquote>\n<p>&#8220;La tierra seguir\u00e1 siendo el problema m\u00e1s grave en Guatemala y el resto de Am\u00e9rica Central en los pr\u00f3ximos a\u00f1os, y causa el mayor conflicto en toda Am\u00e9rica Latina&#8221;, explic\u00f3 la laureada Rigoberta Mench\u00fa. Ella recibi\u00f3 el premio de la paz en 1992 en medio de la guerra en Guatemala. La mayor diferencia entre la violencia del pasado y la violencia de hoy, dice, veinte a\u00f1os despu\u00e9s de los acuerdos de paz, es que la resistencia actual no es violenta.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-22475 alignright\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/140-min-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"374\" height=\"249\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/140-min-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/140-min-768x512.jpg 768w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/140-min-1024x683.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 374px) 100vw, 374px\" \/>Sin embargo, la ofensiva contra tierras y territorio ind\u00edgenas s\u00ed lo es. Las mujeres hondure\u00f1as y guatemaltecas describen asesinatos, encarcelamientos, amenazas y palizas de empresas y de las fuerzas estatales con las que trabajan. Enfrentadas a una nueva ola de intensa presi\u00f3n de las corporaciones trasnacionales, se han unido, y en muchos casos han liderado la defensa de sus comunidades de algunos de los intereses econ\u00f3micos m\u00e1s poderosos del mundo. Despu\u00e9s de ser declarado &#8220;Abierto para negocios&#8221; luego del golpe de estado de 2009, Honduras es ahora el lugar m\u00e1s peligroso del mundo para activistas ambientales, con m\u00e1s de 120 defensores y defensoras de tierras asesinados desde 2010. El desplazamiento y la disrupci\u00f3n de la comunidad y los sistemas judiciales comprometidos en estas dos naciones, han dado algunas de las tasas de homicidio m\u00e1s altas, y especialmente las tasas de feminicidio, en el mundo. El otorgamiento de concesiones mineras privadas (307 en el \u00faltimo recuento en Guatemala y aproximadamente el 35% del territorio nacional hondure\u00f1o) siembra conflictos entre las empresas y las comunidades locales para las generaciones venideras.<\/p>\n<blockquote>\n<hr \/>\n<p>&#8220;Sus sacrificios, su lucha no es solo para las personas aqu\u00ed en Santa Rosa, no solo para las personas en Guatemala, no solo para Am\u00e9rica Latina, es para todos los seres humanos.&#8221; -Tawakkol Karman.<\/p>\n<hr \/>\n<\/blockquote>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-22474\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/3-min-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"372\" height=\"248\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/3-min-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/3-min-768x512.jpg 768w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/3-min-1024x683.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 372px) 100vw, 372px\" \/>No se trata solo de qui\u00e9n es la tierra, sino de dos formas de vida enfrentadas. Las mujeres Nobel se\u00f1alan que lo que podr\u00eda parecer local es realmente universal. &#8220;Sus sacrificios, su lucha no es solo para las personas aqu\u00ed en Santa Rosa, no solo para las personas en Guatemala, no solo para Am\u00e9rica Latina, es para todos los seres humanos. La gente de todo el mundo sufre de estas compa\u00f1\u00edas corruptas que destruyen nuestra tierra y causan el cambio clim\u00e1tico. Est\u00e1n robando tu futuro y el futuro para todos los seres humanos&#8221;, declar\u00f3 Karman.<\/p>\n<p>En estos dos pa\u00edses plagados de violencia e injusticia, reconocer la urgencia es solo la mitad del prop\u00f3sito; las Nobel tambi\u00e9n han venido a honrar el premio. &#8220;Aqu\u00ed no solo apoyamos a las mujeres que han sufrido, a las mujeres que han sido violadas en algunos casos. Estamos aqu\u00ed para apoyar a las mujeres l\u00edderes, las mujeres que organizan sus comunidades, que organizan los suministros de alimentos, que se organizan para liberar a los presos pol\u00edticos, las mujeres que hablan incansablemente &#8220;, afirma Mench\u00fa. En cada parada, afirman el papel de la mujer en una batalla \u00e9pica que se desarrolla alrededor del mundo en escenarios ocultos como \u00e9ste, que definir\u00e1 nuestro futuro colectivo en formas a\u00fan m\u00e1s profundas que las maquinaciones de los hombres blancos ricos en el poder.<\/p>\n<p>Estas cuatro mujeres saben lo que implica el liderazgo de las mujeres y los riesgos que conlleva. Cada una es una consumada organizadora de base que obtuvo reconocimiento internacional no al trabajar en las altas esferas de la diplomacia internacional, sino en las calles y plazas de sus pa\u00edses de origen. Tawakkol Karman, periodista, dirigi\u00f3 marchas para defender la libertad de expresi\u00f3n y la democracia, y se convirti\u00f3 en la cara p\u00fablica del levantamiento yemen\u00ed. La iran\u00ed Shirin Ebadi es abogada y defensora de los derechos de las mujeres y los ni\u00f1os, con un buen ojo para las estrategias que combinan la defensa y los desaf\u00edos legales con campa\u00f1as p\u00fablicas espec\u00edficas. Jody Williams construy\u00f3 un movimiento internacional para prohibir las minas terrestres, y gan\u00f3, y luego continu\u00f3 un compromiso de por vida con la organizaci\u00f3n no violenta de base. Rigoberta Mench\u00fa, maya k&#8217;iche&#8217;, ha promovido los derechos ind\u00edgenas, feministas y ambientales durante cuatro d\u00e9cadas. Ninguna ha alterado su compromiso desde que caminaba por la alfombra roja. Nadie ha preferido el circuito de cocteles de derechos humanos sobre el trabajo duro que las mujeres hondure\u00f1as y guatemaltecas hacen todos los d\u00edas.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-22477 alignright\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/148-min-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"351\" height=\"234\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/148-min-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/148-min-768x512.jpg 768w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/148-min-1024x683.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 351px) 100vw, 351px\" \/>As\u00ed que no hay que romper el hielo cuando son saludadas por la gente xinca en Casillas. Los residentes alrededor de la mina han establecido turnos rotativos en una acci\u00f3n de resistencia pac\u00edfica que bloquea el \u00fanico camino de acceso a los veh\u00edculos de la compa\u00f1\u00eda minera, mientras deja abierto el paso a todos los dem\u00e1s. Consultas populares celebradas en ocho ciudades aleda\u00f1as revelaron que m\u00e1s del 95 por ciento de la poblaci\u00f3n se opone a la mina Escobal, propiedad de la firma canadiense Tahoe Resources. Los xinca tienen el derecho internacionalmente reconocido a una consulta vinculante, pero la mina contin\u00faa operando debido al apoyo de los tribunales y el gobierno guatemaltecos.<\/p>\n<blockquote>\n<hr \/>\n<p>&#8220;Lleven nuestras voces con ustedes. Nuestra gente necesita ayuda. Si el tribunal dice no al cierre de la mina, podr\u00eda haber sangre y no queremos que eso suceda&#8221;. -Patricia Gregorio<\/p>\n<hr \/>\n<\/blockquote>\n<p>Miembros de la oposici\u00f3n han recibido disparos, han sido espiados, violados, encarcelados, golpeados y asesinados desde que comenzaron las protestas en 2010. Topacio Reynoso ten\u00eda solo 16 a\u00f1os, era m\u00fasica y activista anti miner\u00eda, cuando fue asesinada en 2013. En un auditorio local, su madre Irma Pacheco describi\u00f3 con l\u00e1grimas el d\u00eda en que mataron a su hija y la persecuci\u00f3n que sigui\u00f3. &#8220;Si terminan con nosotros, vendr\u00e1n m\u00e1s&#8221;, concluy\u00f3 desafiante, mientras su ni\u00f1o se agarraba a su pierna. Patricia Gregorio, de Nueva Santa Rosa, entreg\u00f3 una solicitud directa: &#8220;Lleven nuestras voces con ustedes. Nuestra gente necesita ayuda. Si el tribunal dice no al cierre de la mina, podr\u00eda haber sangre y no queremos que eso suceda&#8221;.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-22476\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/145-min-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"353\" height=\"235\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/145-min-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/145-min-768x512.jpg 768w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/145-min-1024x683.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 353px) 100vw, 353px\" \/>Cuando termina la reuni\u00f3n, llegan las noticias de que el departamento de propaganda de la compa\u00f1\u00eda minera ha emitido un anuncio en televisi\u00f3n. Comienza con la bienvenida a las mujeres Nobel, con fotos boyantes de las cuatro laureadas en varios escenarios del Nobel. Una voz masculina sonora les agradece por venir a Santa Rosa para &#8220;mediar&#8221; en el conflicto causado por &#8220;un peque\u00f1o grupo de miembros de la comunidad que est\u00e1n bloqueando el camino p\u00fablico&#8221;. La delegaci\u00f3n est\u00e1 indignada por la manipulaci\u00f3n y prepara una respuesta, pero el incidente prueba que la imagen del Nobel es lo suficientemente poderosa como para que las corporaciones piensen que deben cooptarla.<\/p>\n<p><strong>El Camino de Berta C\u00e1ceres<\/strong><\/p>\n<p>Apenas unos d\u00edas antes de reunirnos con las mujeres de Guatemala, visitamos otro rinc\u00f3n remoto del mundo donde un crimen terrible dirigi\u00f3 la atenci\u00f3n internacional hacia el precio de la defensa de la tierra por las mujeres. &#8220;La Esperanza&#8221; es la ciudad donde la defensora de tierras Berta C\u00e1ceres fue asesinada el 2 de marzo de 2016, y &#8220;Utop\u00eda&#8221; es donde la organizaci\u00f3n que ella fund\u00f3 contin\u00faa su trabajo. A la luz de su asesinato a manos de sicarios vinculados a la empresa y al gobierno hondure\u00f1o, los nombres pueden parecer sarc\u00e1sticos, pero reflejan una visi\u00f3n que las balas no pudieron matar.<\/p>\n<p>Bajo un sol abrasador, la delegaci\u00f3n descendi\u00f3 al valle del r\u00edo que Berta busc\u00f3 salvar de la planeada hidroel\u00e9ctrica Agua Zarca y llev\u00f3 a cabo una ceremonia en su memoria. Al d\u00eda siguiente nos encontramos con COPINH, conducido ahora por Bertha Z\u00fa\u00f1iga C\u00e1ceres, la hija de Berta. Bertha Z\u00fa\u00f1iga explic\u00f3 el lema tomado desde la muerte de su madre \u2014Berta vive, COPINH sigue: &#8220;Siempre hemos entendido el asesinato de Berta C\u00e1ceres como un intento de romper nuestra organizaci\u00f3n y el movimiento de la gente lenca, que es mucho m\u00e1s amplio, y no solo se enfrenta al proyecto hidroel\u00e9ctrico, sino a muchos proyectos en nuestro territorio. Decimos que ella no est\u00e1 muerta, y que fracasaron en su objetivo porque las comunidades siguen luchando y llevando a cabo el programa pol\u00edtico en el que ella trabajaba y que ella vio como una oportunidad para liberar estas tierras que han sido oprimidas por tanto tiempo&#8221;.<\/p>\n<p>D\u00edas m\u00e1s tarde, un grupo independiente de expertos internacionales public\u00f3 un informe sobre el asesinato, exponiendo un complot premeditado de la empresa de energ\u00eda DESA y las fuerzas de seguridad del gobierno y el posterior encubrimiento por parte del sistema de justicia hondure\u00f1o. El informe recibi\u00f3 atenci\u00f3n mundial y presion\u00f3 al gobierno de Juan Orlando Hern\u00e1ndez para que entregue la informaci\u00f3n retenida y castigue a los asesinos.<\/p>\n<blockquote>\n<hr \/>\n<p>&#8220;Estas personas recibieron \u00f3rdenes de asesinarla y es muy importante que averig\u00fcemos qui\u00e9n estuvo detr\u00e1s de este asesinato&#8221;. -Shirin Ebadi<\/p>\n<hr \/>\n<\/blockquote>\n<p>Las mujeres Nobel y la co-organizadora de la gira, Just Associates, han apoyado el caso desde el principio y se han comprometido a construir el llamado internacional a la justicia. En una conferencia de prensa en Tegucigalpa, Shirin Ebadi se uni\u00f3 a organizaciones hondure\u00f1as para exigir que la investigaci\u00f3n vaya m\u00e1s all\u00e1 del arresto de aquellos que apretaron el gatillo. &#8220;Estas personas recibieron \u00f3rdenes de asesinarla y es muy importante que averig\u00fcemos qui\u00e9n estuvo detr\u00e1s de este asesinato&#8221;, coment\u00f3 Ebadi, un ex juez.<\/p>\n<p>Las defensoras hondure\u00f1as nos dijeron que el asesinato es solo una de las formas en que el gobierno y la \u00e9lite econ\u00f3mica silencian a las mujeres defensoras de tierras. La militarizaci\u00f3n del territorio bajo el pretexto de la guerra contra las drogas crea una fuerza intimidatoria permanente y, cada vez m\u00e1s, el gobierno ha estado criminalizando activistas. Informaron que siete mil mujeres han sido acusadas de delitos por participar en movimientos rurales.<\/p>\n<p>Es mucho lo que est\u00e1 en juego. El gobierno ha otorgado 700 concesiones mineras, muchas de ellas en tierras ind\u00edgenas y campesinas. Betty V\u00e1zquez, del Movimiento Ambiental de Santa B\u00e1rbara, se\u00f1al\u00f3: &#8220;Los pol\u00edticos y los funcionarios son ahora hombres de negocios. L\u00edderes, miembros del Congreso, presidentes, alcaldes y ministros son socios en estos proyectos extractivos, lo que nos pone en desventaja en la defensa de nuestros territorios&#8221;. Agreg\u00f3 que ser mujer representa un doble riesgo. &#8220;En Honduras, el extractivismo mata, y tambi\u00e9n el machismo&#8221;.<\/p>\n<p>*****************<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-22478 alignright\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/155-min-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"383\" height=\"255\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/155-min-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/155-min-768x512.jpg 768w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/155-min-1024x683.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 383px) 100vw, 383px\" \/>Cuando era ni\u00f1a, si dec\u00edas que quer\u00edas ganar el Premio Nobel de la Paz cuando crecieras, era una forma medio en broma de referirte a alguna cumbre remota del \u00e9xito humano. Nunca pensamos de hecho dedicar la vida a construir la paz mundial, principalmente porque no ten\u00edamos idea de lo que realmente hacen los ganadores del Premio Nobel de la Paz.<\/p>\n<p>Para estas cuatro mujeres, el premio ya no es el pin\u00e1culo, y el trabajo es de todos modos lo que siempre ha sido. Una forma de proteger y fortalecer las voces de las mujeres en defensa de los derechos, las tierras y la paz, es pasarles el micr\u00f3fono Nobel. Un s\u00e9quito de la prensa nacional sigue a las galardonadas, a menudo los mismos medios que rutinariamente ignoran o difaman a los movimientos de mujeres durante\u00a0el a\u00f1o. Con la atenci\u00f3n puesta en las laureadas, se ven obligados a transmitir las voces de los de abajo. Los mensajes subversivos emergen. Atraviesan las l\u00edneas corporativas cuidadosamente dise\u00f1adas para atacar a la oposici\u00f3n, ocultar el da\u00f1o a la tierra y a las comunidades, promoviendo la promesa desgastada de que el progreso consiste en saquear los recursos naturales lo m\u00e1s r\u00e1pido posible.<\/p>\n<p>En cada parada, sin importar el problema o el auditorio, el mensaje principal es: no est\u00e1n solas. Jody Williams habl\u00f3 directamente a mujeres activistas de todas partes: &#8220;A menudo pensamos que resistir es puro sacrificio, que nadie sabe que estamos luchando. Pero todo el mundo entiende que hay una batalla en curso, no solo en Guatemala, sino en Am\u00e9rica Latina, contra la explotaci\u00f3n de recursos en esta parte del mundo. Quiero que sepan que en otras comunidades del mundo hay personas como ustedes que tampoco quieren vivir bajo gobiernos corruptos ni en sistemas que buscan matar a nuestra Madre Tierra. Juntas podemos lograrlo.&#8221;<\/p>\n<p>Para las mujeres activistas, verse a s\u00ed mismas a trav\u00e9s de los ojos de las constructoras de paz internacionalmente famosas las convierte en hero\u00ednas de sus propias historias. Ese es el principio b\u00e1sico que opera aqu\u00ed: llegada la hora, estas peque\u00f1as historias y estas protagonistas locales son los verdaderos tabiques de la paz mundial.<\/p>\n<p><em>Fotos: Mel Mencos<\/em><\/p>\n<p><em>Este art\u00edculo se public\u00f3 originalmente en ingl\u00e9s en <a href=\"https:\/\/www.thenation.com\/article\/these-women-nobelists-are-fighting-for-grassroots-activists-in-central-america\/\">The Nation<\/a>.<br \/>\n<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Estas mujeres est\u00e1n llevando el centro de atenci\u00f3n a los movimientos dirigidos por mujeres que se resisten al acaparamiento de tierras y la destrucci\u00f3n de las compa\u00f1\u00edas mineras, las plantas hidroel\u00e9ctricas y las plantaciones de monocultivos.<\/p>\n","protected":false},"author":14,"featured_media":22475,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[4916,4918,4912,4915],"tags":[5034],"coauthors":[],"class_list":["post-22479","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-derechos-humanos","category-feminismos","category-movimientos-sociales","category-tierra","tag-central-america"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22479","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22479"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22479\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":23181,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22479\/revisions\/23181"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/22475"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22479"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22479"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22479"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=22479"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}