{"id":2268,"date":"2010-05-11T10:49:10","date_gmt":"2010-05-11T15:49:10","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cipamericas.org\/?p=2268"},"modified":"2010-05-12T13:04:15","modified_gmt":"2010-05-12T18:04:15","slug":"haiti-desde-haiti-mas-colonialismo-que-cooperacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/haiti-desde-haiti-mas-colonialismo-que-cooperacion\/","title":{"rendered":"Hait\u00ed desde Hait\u00ed: M\u00e1s colonialismo que cooperaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Ra\u00fal Zibechi<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2010\/05\/Haiti-Zibechi.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-2269\" title=\"Haiti Zibechi\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2010\/05\/Haiti-Zibechi-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>El antrop\u00f3logo brasile\u00f1o Omar Ribeiro Thomaz estaba el 12 de enero en Puerto Pr\u00edncipe, ciudad en la que ha pasado largas temporadas como docente en los diez \u00faltimos a\u00f1os. Pese a ser blanco y extranjero, habla creole y se relaciona de igual a igual con los haitianos. Su visi\u00f3n del pa\u00eds pos terremoto y de la ayuda internacional, desaf\u00eda las ideas e im\u00e1genes difundidas por los medios.<\/strong><\/p>\n<p><em>&#x201C;Me enarmor\u00e9 de la dignidad de ese pueblo&#x201D;,<\/em> dice Ribeiro Thomaz frente a una taza de caf\u00e9. En la \u00faltima d\u00e9cada combina su trabajo en la Universidad de Campinas (Brasil), donde naci\u00f3 hace 44 a\u00f1os, con la antropolog\u00eda de los posconflictos en el sur de Mozambique y Hait\u00ed. En la isla dedica todo su tiempo a comprender c\u00f3mo vive la poblaci\u00f3n la larga conflictividad social y pol\u00edtica, y muy en particular c\u00f3mo percibe la pobreza y la desigualdad.<\/p>\n<p><em>&#x201C;R\u00e1pidamente tuvimos conciencia de la magnitud del hecho, todo el mundo ten\u00eda claro que hab\u00eda pasado algo muy grave. La ciudad se vino abajo, por suerte est\u00e1bamos en la calle, eran casi las cinco de la tarde. Lo primero que te sucede es que no ves nada por la cortina de humo y polvo por la ca\u00edda de los edificios, luego vienen los ruidos y las explosiones. Y la desesperaci\u00f3n de la gente&#x201D;, <\/em>desgrana recuerdos y sensaciones.<\/p>\n<p><em>&#8211; \u00bfA qu\u00e9 se debe que haya habido tantos muertos?<\/em><\/p>\n<p>&#8211; A muchas cosas. Pero sobre todo a la cat\u00e1strofe social, al abandono. Los haitianos desde hace mucho tiempo no cuentan con un aparato de Estado razonable, porque ese aparato que en su d\u00eda existi\u00f3 fue destruido, y las instituciones que hoy tienen el mandato internacional de reconstruirlo no lo est\u00e1n haciendo, ni est\u00e1n protegiendo a los haitianos. Por eso s\u00f3lo pudieron reaccionar ante la cat\u00e1strofe con sus mecanismos tradicionales, que son importantes pero tienen limitaciones. Si se cae una casa hay que sacar a la gente de las ruinas a mano. Las solidaridad de las familias y de los vecinos fue muy importante pero eso no puede hacerlo todo.<\/p>\n<p><em>&#8211; \u00bfC\u00f3mo fue destruido el Estado haitiano?<\/em><\/p>\n<p>&#8211; Siempre fue un Estado precario, como los dem\u00e1s pa\u00edses de la regi\u00f3n. Hasta los a\u00f1os 60 uno pod\u00eda comparar a Hait\u00ed con cualquier pa\u00eds del Caribe o de Am\u00e9rica Central, no era muy diferente a Honduras o Rep\u00fablica Dominicana. La destrucci\u00f3n sucedi\u00f3 por varias razones, entre ellas el apoyo irrestricto de Estados Unidos y de Francia, a partir de los a\u00f1os 50, a una de las dictaduras m\u00e1s brutales de Am\u00e9rica Latina que destruy\u00f3 literalmente el pa\u00eds. Por otro lado, a partir de los 70 la gesti\u00f3n econ\u00f3mica fue desastrosa y eso gener\u00f3 un enorme \u00e9xodo rural y la desestructuraci\u00f3n de la producci\u00f3n agr\u00edcola. Por \u00faltimo, a partir de los a\u00f1os 80 la cooperaci\u00f3n internacional cre\u00f3 una agenda para Hait\u00ed que consider\u00f3 que es el pa\u00eds m\u00e1s pobre del hemisferio occidental y que la ayuda era imprescindible. Pero esa ayuda no hizo m\u00e1s que consolidar la precariedad y la pobreza, lo que es una paradoja pero de ese modo funciona la cooperaci\u00f3n porque la din\u00e1mica de la ayuda consiste en reproducirse a s\u00ed misma y no en superar la pobreza. Esto sucede porque la ayuda no se asocia con las capacidades locales, no dialoga con la sociedad haitiana y con sus capacidades sino que las desprecia, y sobre todo desprecia a los j\u00f3venes y su capacidad de asociarse y organizarse.<\/p>\n<p><em>&#8211; El primer gobierno democr\u00e1tico instalado en 1990, con Jean Bertrand Aristide, tambi\u00e9n fue boicoteado por Estados Unidos.<\/em><\/p>\n<p>&#8211; Creo que es un poco m\u00e1s complejo. Aristide lleg\u00f3 en un momento en que el pa\u00eds estaba destruido pero hab\u00eda una expectativa de la poblaci\u00f3n demasiado alta, al punto que era considerado como un Mes\u00edas. En 1991 se produjo un golpe de Estado de extrema derecha que tuvo consecuencias tremendas. Estados Unidos no lo apoy\u00f3 pero tampoco se opuso frontalmente, pero lo peor fue el bloqueo internacional y la brutal represi\u00f3n a las fuerzas de izquierda. Si un pa\u00eds organizado como Cuba sufre un embargo, las consecuencias son muy duras, pero ese mismo embargo en el caso de Hait\u00ed fue muy destructivo, no hab\u00eda medicamentos, ni vuelos, ni combustible, nada. La \u00fanica fuente energ\u00e9tica pas\u00f3 a ser el carb\u00f3n vegetal que llev\u00f3 a la destrucci\u00f3n completa de los bosques. Cuando regresa Aristide hacia 1994 de la mano de la comunidad internacional hizo una combinaci\u00f3n muy peligrosa. El temor a un nuevo golpe lo llev\u00f3 a armar a los j\u00f3venes formando milicias. Hay que decir que los j\u00f3venes estaban muy predispuestos a armarse, porque el gran blanco de la represi\u00f3n desde fines de los 80 y sobre todo durante el golpe de Estado, fueron las organizaciones juveniles que en general proven\u00edan de las comunidades eclesiales de base. Esa juventud, muy comprometida con su pa\u00eds, fue criminalizada y se arm\u00f3 para defenderse. El problema es que a fines de los 90 Aristide no supo contenerlos y eso llev\u00f3 a un nivel de conflictividad fuera de control, de todos contra todos. Hacia 2002 y 2003, todo l\u00edder local ten\u00eda una milicia personal, desde los empresarios hasta los dirigentes barriales. Las milicias empezaron a controlar los recursos b\u00e1sicos como el agua y ese proceso llev\u00f3 a la creaci\u00f3n de pandillas.<\/p>\n<p><em>&#8211; \u00bfQu\u00e9 est\u00e1 haciendo la Misi\u00f3n de Estabilizaci\u00f3n de la onu (minustah)?<\/em><\/p>\n<p>&#8211; Lo que decimos siempre los antrop\u00f3logos es que el discurso de la gente tiene alg\u00fan sentido. Y en Hait\u00ed la gente les llama Turistah. O sea que hacen turismo. Los t\u00e9cnicos internaciones tienen fama de llevar la <em>belle vie<\/em>, la vida f\u00e1cil, porque Hait\u00ed no es un pa\u00eds nada desagradable para un extranjero. Vivir en Puerto Pr\u00edncipe puede ser muy agradable, antes del terremoto, claro. Hay muy buenos restaurantes, aunque muy caros, cada dos semanas puede uno irse a una playa muy bonita en Hait\u00ed o en Dominicana. La minustah no ha hecho nada porque no puede hacer nada. Porque si uno no entra en contacto real con la poblaci\u00f3n local no va a construir nada. Lo que se construye en Hait\u00ed actualmente son las mismas instituciones de ayuda, la\u00a0ONU est\u00e1 preocupada por reconstruir la presencia de la ONU, y as\u00ed cada actor. No hay asociaci\u00f3n real con la sociedad civil o el Estado. Son relaciones de exterioridad.<\/p>\n<p><em>&#8211; \u00bfLa cooperaci\u00f3n no interact\u00faa con los haitianos?<\/em><\/p>\n<p>&#8211; Poco, y cuando lo hace es con niveles de desigualdad insoportables. Un cooperante o un t\u00e9cnico extranjero gana 2.000 d\u00f3lares y un t\u00e9cnico haitiano del mismo nivel no pasa de 200 d\u00f3lares. Eso se vive como colonialismo, porque los extranjeros en general no hablan creole (el franc\u00e9s lo hablan las elites y apenas algunos haitianos) y por eso no logran comunicarse con el pueblo. En una ciudad como Puerto Pr\u00edncipe el franc\u00e9s es una lengua de estatus y s\u00f3lo una parte de la gente tiene una comprensi\u00f3n limitada del franc\u00e9s.\u00a0 Para muchos extranjeros el creole es un franc\u00e9s mal hablado. Todo el aparato de la cooperaci\u00f3n funciona como un grupo externo que reproduce patrones coloniales. La poblaci\u00f3n los visualiza como chupacabras, como vampiros que vienen a chuparles su energ\u00eda.<\/p>\n<p><em>&#8211; \u00bfPor qu\u00e9 est\u00e1n all\u00ed los extranjeros?<\/em><\/p>\n<p>&#8211; Es una pregunta complicada. Dir\u00eda que hay una cuesti\u00f3n hist\u00f3rica profunda, que consiste en que Occidente nunca acept\u00f3 que en 1804 un pa\u00eds negro hizo una revoluci\u00f3n y gan\u00f3 la independencia. Nunca se acept\u00f3 que las elites haitianas ten\u00edan, en el siglo XIX, un proyecto para su pa\u00eds y que entre esas elites hab\u00eda intelectuales sofisticados. Se celebra el Bicentenario de lo que hicieron los criollos pero en esos festejos no entran ni la revoluci\u00f3n haitiana ni las rebeliones andinas. Hasta hoy Occidente se comporta de modo racista con Hait\u00ed, no se acepta un pa\u00eds de negros orgullosos. Cualquier haitiano com\u00fan siente orgullo de su historia, conoce a Jean Jacques Dessalines, Toussaint Louverture, Alexandre Petion, Henri Christophe, la historia est\u00e1 en el cuerpo de los haitianos, en la mirada orgullosa. Y eso es lo que no soporta la cooperaci\u00f3n internacional, que busca sujetos arrodillados pidiendo limosna, pero cuando un negro haitiano los mira a los ojos no lo soportan. Los franceses pueden tener orgullo del 14 de julio y los latinoamericanos de nuestras independencias, pero a los haitianos no se les permite ese orgullo.<\/p>\n<p><em>&#8211; \u00bfC\u00f3mo se trasmite esa historia?<\/em><\/p>\n<p>&#8211; De forma oral, porque la escuela es p\u00e9sima, se ha deteriorado mucho como todas las instituciones. Los haitianos tienen obsesi\u00f3n por las fechas que los lleva a todos a conocer los detalles de la independencia. El 1 de enero de 1804, d\u00eda de la independencia, es la fecha m\u00e1s celebrada.<\/p>\n<p><em>&#8211; \u00bfY cu\u00e1l de todos los l\u00edderes independentistas es el m\u00e1s considerado?<\/em><\/p>\n<p>&#8211; Para el pueblo llano Dessalines, muy por encima de los otros. Y eso tiene que ver con la actualidad, porque Dessalines expuls\u00f3 a los blancos, mat\u00f3 a los blancos porque se dio cuenta que no se pod\u00eda negociar con gente que te desprecia. Hoy los j\u00f3venes haitianos dicen que los problemas de Hait\u00ed s\u00f3lo se solucionar\u00edan con un nuevo Dessalines, o sea expulsando a los blancos porque ellos, dicen, nos revientan. Perciben a la comunidad blanca instalada en Hait\u00ed como una comunidad de vampiros, que reproducen la colonia. Ellos sostienen que la guerra de independencia empez\u00f3 hace 200 a\u00f1os pero a\u00fan no termin\u00f3.<\/p>\n<p><em>&#8211; \u00bfPero no hab\u00eda demanda de ayuda luego del terremoto?<\/em><\/p>\n<p>&#8211; Hab\u00eda, pero lo que predominaba era la dignidad. Si uno caminaba por las calles ve\u00eda organizaci\u00f3n y solidaridad. Las mujeres se encargaban de la comida, los j\u00f3venes de rescatar a los heridos y los muertos, asociaciones de m\u00e9dicos en las calles, monjas trabajando. Nunca hab\u00eda visto tanta gente ayudando a tanta gente. Los ni\u00f1os hu\u00e9rfanos eran cuidados por sus vecinos y amigos, porque en Hait\u00ed es una obligaci\u00f3n moral hacerlo. La historia de que hab\u00eda una demanda de adopci\u00f3n de los hu\u00e9rfanos se demostr\u00f3 que era una manipulaci\u00f3n. Claro, si las tropas de Estados Unidos llegan a un sitio donde hay miles de personas con una botellita de agua, es evidente que la gente se va a tirar encima del agua. Pero eso s\u00f3lo sucede cuando llegan ese tipo de &#x2018;ayudas&#x201D;.<\/p>\n<p><em>&#8211; \u00bfC\u00f3mo podr\u00eda establecerse una ayuda internacional eficiente?<\/em><\/p>\n<p>&#8211; Las organizaciones internacionales deben tener una relaci\u00f3n igualitaria con sus contrapartes. Hay que tomar muy en serio las capacidades locales; hoy la cooperaci\u00f3n compite con las organizaciones locales en vez de apoyarse en ellas y colaborar. Las ONGs compiten con las haitianas, y muchas veces tienen la impresi\u00f3n de que all\u00ed no hay organizaciones, o si hay no las toman en cuenta, y no destinan esfuerzos a trabajar juntas. Los primeros d\u00edas pos terremoto las agencias dec\u00edan que no pod\u00edan distribuir comida, pero eso lo dicen porque no dialogaban con la gente del lugar. Cooperante y cooperado deben tener mayor intimidad. Lo que sucede en Hait\u00ed es muy peculiar. En Sud\u00e1frica hay cooperaci\u00f3n, pero no tienen la misma actitud que en Hait\u00ed, as\u00ed que no es s\u00f3lo una cuesti\u00f3n de racismo sino de que la poblaci\u00f3n haitiana les resulta invisible.<\/p>\n<p><em>&#8211; \u00bfLos m\u00e9dicos cubanos?<\/em><\/p>\n<p>&#8211; Hay cientos y hacen un trabajo muy bueno en el que la cooperaci\u00f3n deber\u00eda inspirarse. Hablan creole y est\u00e1n en toda la isla, a\u00fan en las aldeas m\u00e1s remotas donde no va nadie. En los d\u00edas posteriores al terremoto eran los \u00fanicos m\u00e9dicos que se pod\u00edan ver en la calle, y la poblaci\u00f3n reconoce su aporte.<\/p>\n<p><em>Ra\u00fal Zibechi es analista internacional del semanario <\/em>Brecha de Montevideo<em>, docente e investigador sobre movimientos sociales en la Multiversidad Franciscana de Am\u00e9rica Latina, y asesor a varios grupos sociales. Escribe cada mes para el Programa de las Am\u00e9ricas (<a href=\"https:\/\/www.americas.org\/\">www.americas.org<\/a>) <\/em><\/p>\n<p><strong>Para mayor informaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>De donantes y desastres<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/es\/archives\/2248\">https:\/\/www.americas.org\/es\/archives\/2248<\/a><\/p>\n<p>Asegurando el\u00a0 Desastre en \u00a0Hait\u00ed<br \/>\n<a href=\"http:\/\/www.ircamericas.org\/esp\/6673\">http:\/\/www.ircamericas.org\/esp\/6673<\/a><\/p>\n<p>Terremoto y Tsunami en Chile: La militarizaci\u00f3n de las cat\u00e1strofes naturales<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/es\/archives\/2216\">https:\/\/www.americas.org\/es\/archives\/2216<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El antrop\u00f3logo brasile\u00f1o Omar Ribeiro Thomaz estaba el 12 de enero en Puerto Pr\u00edncipe, ciudad en la que ha pasado largas temporadas como docente en los diez \u00faltimos a\u00f1os. 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