{"id":23526,"date":"2017-12-07T16:19:02","date_gmt":"2017-12-07T21:19:02","guid":{"rendered":"https:\/\/www.americas.org\/?p=23526"},"modified":"2018-01-04T17:48:04","modified_gmt":"2018-01-04T22:48:04","slug":"las-lineas-de-la-migracion-lucha-definitoria-del-siglo-xxi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/las-lineas-de-la-migracion-lucha-definitoria-del-siglo-xxi\/","title":{"rendered":"Las l\u00edneas de la migraci\u00f3n, lucha definitoria del siglo XXI"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-24281\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/cropped-coimg_0005_m-1-300x173.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"173\" \/>Esta semana pasaron tres cosas simult\u00e1neas, mundos aparte. De la ciudad fronteriza de Ciudad Hidalgo, M\u00e9xico, salieron unas 30 madres centroamericanas a buscar a sus hijos migrantes, desparecidos en su traves\u00eda por M\u00e9xico. Vivos o muertos, encarcelados o libres, v\u00edctimas del crimen organizado o de las mismas fuerzas de seguridad, no saben; s\u00f3lo saben que la misi\u00f3n de su vida es encontrarlos.<\/p>\n<p>Mientras tanto, en Puerto Vallarta se re\u00fanen delegaciones de los pa\u00edses miembros de las Naciones Unidas bajo el lema del \u201cPacto Global para una Migraci\u00f3n Ordenada, Segura y Regular\u201d. El prop\u00f3sito del encuentro es dar seguimiento a la\u00a0<a href=\"http:\/\/www.unhcr.org\/57e39d987\">declaraci\u00f3n de Nueva York<\/a>\u00a0de septiembre de 2016 que \u2018declara su profunda solidaridad con, y apoyo a, los millones de personas forzadas a huir, se compromete a salvar vidas y combatir los abusos y explotaci\u00f3n sufridos por innumerables migrantes y refugiados, y reafirma sus obligaciones de respetar plenamente los derechos humanos de los refugiados y migrantes\u2019.<\/p>\n<p>Y en Washington DC, Donald Trump retir\u00f3 a su gobierno y por ende a su pa\u00eds de este pacto no-vinculante, declarando que sus principios son \u201cinconsistentes con las pol\u00edticas estadunidenses de inmigraci\u00f3n y refugio y los principios de inmigraci\u00f3n del gobierno de Trump\u201d, seg\u00fan la declaraci\u00f3n oficial que se present\u00f3 a la ONU. El gobierno de Trump tambi\u00e9n argument\u00f3 que sus pol\u00edticas de fronteras no est\u00e1n sujetas a discusi\u00f3n en ninguna instancia internacional, por ser un asunto de soberan\u00eda nacional.<\/p>\n<p>All\u00ed est\u00e1n trazadas las l\u00edneas de batalla en lo que es ya la lucha definitoria del siglo XXI. En cuanto se agudiza la crisis humanitaria, los estados debaten entre un modelo de seguridad nacional y un modelo de seguridad humana. En muchos pa\u00edses, el racismo y la xenofobia se apoderan de las instancias estatales de toma de decisi\u00f3n. Y las tragedias se multiplican cada d\u00eda.<\/p>\n<p>La reuni\u00f3n en Puerto Vallarta, a\u00fan sin EEUU, refleja las muchas contradicciones. Manifestantes afuera de las reuniones oficiales temen que el pacto podr\u00eda terminar afirmando pol\u00edticas de deportaci\u00f3n masiva y llevar a m\u00e1s muertes y desapariciones. El prop\u00f3sito de buscar estrategias m\u00e1s sensibles y acordes a los convenios de derechos humanos podr\u00eda quedar en segundo plano si se privilegia el \u201ccontrol de fronteras\u201d como pol\u00edtica de estado con tintes fascistas.<\/p>\n<p>Sin duda, la frontera es el s\u00edmbolo de una realidad que se vive de maneras muy distintas. Cruzar la frontera es la posibilidad de sobrevivencia, cruzar la frontera puede ser la muerte. Cruzar la frontera es abrir horizontes, cruzar la frontera es cerrar puertas, quemar naves. Cruzar la frontera es un acto de hero\u00edsmo, cruzar la frontera es un acto criminal. El poder \u2014y no las personas afectadas\u2014 establece el discurso dominante y define la lectura del mismo acto.<\/p>\n<p>Para las madres, cruzar las fronteras, desde sus pa\u00edses del Tri\u00e1ngulo Norte, siguiendo las rutas migratorias que siguieron muchos de sus hijos e hijas es la esperanza de encontrarlos. Algunos llevan d\u00e9cadas desaparecidos. La Caravana de Madres, ya en su decimotercer a\u00f1o, ha encontrado m\u00e1s de 270 parientes desaparecidos, y este a\u00f1o no ser\u00e1 la excepci\u00f3n. Ver el reencuentro de una madre con una hija despu\u00e9s de a\u00f1os de no saber su destino, es un momento sumamente emotivo, y un recordatorio de que las leyes tienen que fomentar la unidad familiar y los v\u00ednculos de amor entre las personas, y no destrozarlos. La seguridad es saber que tus hijos est\u00e1n a salvo, y que las personas que amas no enfrentan hambre, amenazas de muerte o abusos. El estado, antes de agrandar su propio poder e intereses, debe cumplir esta obligaci\u00f3n b\u00e1sica.<\/p>\n<p>En este reto, todos los estados de nuestra ruta migratoria trasnacional \u2014de Am\u00e9rica Central a Estados Unidos\u2014 han fallado. Las personas migrantes huyen de situaciones en Guatemala, El Salvador y Honduras donde \u201cla inseguridad econ\u00f3mica, combinada con el impacto de mega-proyectos de extracci\u00f3n de minerales y otros recursos, crean una situaci\u00f3n de violencia estructural y desplazamiento forzado. Esta precariedad econ\u00f3mica ocurre en un contexto de aguda violencia en estos pa\u00edses que cuentan con los niveles m\u00e1s altos de homicidio y de violencia de g\u00e9nero en todo el mundo,\u201d como dice el comunicado del Movimiento Migrante Mesoamericano que organiza la caravana.<\/p>\n<p>Al llegar a M\u00e9xico, las personas migrantes son v\u00edctimas de extorsi\u00f3n, robo, violaci\u00f3n, desaparici\u00f3n, asesinato, violencia general y violencia sexual, secuestro y tr\u00e1fico humano, a manos del crimen organizado, pero tambi\u00e9n de las autoridades corruptas que delinquen con impunidad.<\/p>\n<p>Es un circuito de violaciones de derechos humanos. Si llegan a los Estados Unidos, su condici\u00f3n sin papeles aumenta la vulnerabilidad y la dificultad de ejercer los derechos y libertades que las dem\u00e1s personas disfrutan todos los d\u00edas \u2014situaci\u00f3n recrudecida en tiempos de Trump. Si est\u00e1n en proceso de deportaci\u00f3n, a veces tienen que dejar atr\u00e1s a familiares ciudadanos, pasar largos periodos en detenci\u00f3n y enfrentar un futuro incierto de regreso a un pa\u00eds del que apenas tienen memoria.<\/p>\n<p>As\u00ed que mientras los funcionarios debaten en la ONU en el para\u00edso tur\u00edstico de Puerto Vallarta, y Donald Trump alista la pr\u00f3xima medida antimigrante en su estrategia de forjar un Estados Unidos por, para y de hombres blancos multimillonarios, miles de personas migrantes siguen sin ser escuchadas. Esta negativa de ver su realidad con un m\u00ednimo de empat\u00eda no solo perjudica a ellas sino que erosiona los valores fundamentales de la sociedad que todos queremos y necesitamos.<\/p>\n<p><em><strong>Este material fue compartido como parte del convenio entre Programa de las Am\u00e9ricas y Desinform\u00e9monos.<\/strong><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En cuanto se agudiza la crisis humanitaria, los estados debaten entre un modelo de seguridad nacional y un modelo de seguridad humana. En muchos pa\u00edses, el racismo y la xenofobia se apoderan de las instancias estatales de toma de decisi\u00f3n. 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