{"id":24168,"date":"2018-01-09T14:03:52","date_gmt":"2018-01-09T19:03:52","guid":{"rendered":"https:\/\/www.americas.org\/?p=24168"},"modified":"2019-08-24T07:59:08","modified_gmt":"2019-08-24T12:59:08","slug":"construyendo-la-seguridad-humana-feminista-en-las-americas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/construyendo-la-seguridad-humana-feminista-en-las-americas\/","title":{"rendered":"Construyendo la seguridad humana feminista en las Am\u00e9ricas"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-24110\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/4O4A9017-200x300.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/4O4A9017-200x300.jpg 200w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/4O4A9017-768x1152.jpg 768w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/4O4A9017-682x1024.jpg 682w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/4O4A9017.jpg 933w\" sizes=\"auto, (max-width: 200px) 100vw, 200px\" \/>Mujeres dirigentes de organizaciones sociales y activistas por la paz de todo el continente americano se reunieron en Antigua, Guatemala para debatir sobre las causas de la violencia, los principales desaf\u00edos para la paz en la regi\u00f3n y lo que las l\u00edderes feministas est\u00e1n haciendo al respecto. El &#8220;Di\u00e1logo Estrat\u00e9gico sobre Mujeres y Seguridad: Construyendo la Paz en las Am\u00e9ricas&#8221; presenta un sombr\u00edo panorama de la violencia en la regi\u00f3n, mientras traza nuevos caminos hacia la paz sostenible.<\/p>\n<p>Veinticinco mujeres de M\u00e9xico, Honduras, Guatemala, El Salvador, Puerto Rico, Cuba, Colombia y los Estados Unidos -la mayor\u00eda de zonas de alto conflicto- compartieron sus estrategias y acciones para enfrentar la violencia contra las mujeres y contra sus familias y comunidades. El encuentro inici\u00f3 el trabajo de largo plazo de intercambiar experiencias, analizar desaf\u00edos y encontrar soluciones entre las principales activistas feministas por la paz a nivel regional, con el objetivo de fortalecer la organizaci\u00f3n local y generar una hoja de ruta hacia la seguridad humana.<\/p>\n<p>El di\u00e1logo fue organizado por el Programa de las Am\u00e9ricas, con la iniciativa de Mujeres Nobel, Women&#8217;s Regional Network-Afganist\u00e1n\/Pakist\u00e1n\/India, y el Instituto de Filosof\u00eda de La Habana, Cuba. Representantes de los Estados Unidos participaron para destacar que muchas partes de los Estados Unidos sufren de violencias que tienen las mismas caracter\u00edsticas que Am\u00e9rica Latina y que las campa\u00f1as comunitarias por la paz y la justicia pueden encontrar un terreno com\u00fan all\u00ed. La participante de Puerto Rico enfatiz\u00f3 el riesgo a la seguridad humana de los cada vez m\u00e1s frecuentes desastres naturales y las respuestas militarizadas y discriminatorias. El papel central del gobierno y las corporaciones de los Estados Unidos a menudo surgi\u00f3 en las discusiones sobre la militarizaci\u00f3n y el acaparamiento de tierras, presentando amenazas dentro y fuera del pa\u00eds.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-24104\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/4O4A9135-300x194.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"194\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/4O4A9135-300x194.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/4O4A9135-768x496.jpg 768w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/4O4A9135-1024x661.jpg 1024w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/4O4A9135.jpg 1400w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>En el transcurso del evento de tres d\u00edas, las mujeres nos conocimos\u00a0 y tuvimos la oportunidad de aprender de compa\u00f1eras que han dedicado sus vidas a la construcci\u00f3n de la paz a nivel local, regional e internacional. La ganadora del Premio Nobel de la Paz, Jody Williams&#8211;integrante del comit\u00e9 coordinador del evento&#8211;habl\u00f3 sobre su activismo internacional por la paz sostenible antes y despu\u00e9s de que se convirti\u00f3 en ganadora del Premio, y su experiencia en la organizaci\u00f3n de la exitosa Campa\u00f1a Internacional para la Prohibici\u00f3n de las Minas Anti-Personales. Hizo hincapi\u00e9 en c\u00f3mo empezar de a poco y expandir con la incorporaci\u00f3n del esfuerzo de otras organizaciones, con un tema claro y enfocando, y adaptando el trabajo en cada espacio. Tambi\u00e9n enfatiz\u00f3 el poder de cambiar la forma en que las personas miran los problemas. &#8220;De este trabajo surgi\u00f3 una forma completamente diferente de ver el desarme: pudimos transformarlo en desarme humanitario, lo que dio lugar a m\u00faltiples tratados&#8221;, se\u00f1al\u00f3.<\/p>\n<p>Mujeres l\u00edderes de la Red Regional de Mujeres (WRN) de Pakist\u00e1n, Afganist\u00e1n e India, viajaron a Guatemala por primera vez para describir los desaf\u00edos y logros de la organizaci\u00f3n regional. Hace varios a\u00f1os, decidieron trascender los confines de los conflictos nacionales para formar una red de mujeres de zonas de alto conflicto en sus tres pa\u00edses. De hecho, la Red Regional de Mujeres de Asia del Sur fue la inspiraci\u00f3n para la reuni\u00f3n regional latinoamericana. Tal como lo describieron Patricia Cooper, Swarna Rajagopalan de Chennai, Bushra Gohar de Islamabad y Chelsea Soderholm que asistieron al Di\u00e1logo de Antigua, uni\u00e9ndose a mujeres de pa\u00edses con historias de conflicto y desconfianza entre ellos, la WRN ha podido identificar m\u00e1s claramente las ra\u00edces profundas del conflicto y los desaf\u00edos que tienen en com\u00fan. Al trabajar de manera transfronteriza, las mujeres se han convertido en una sola voz para la regi\u00f3n a nivel internacional y en sus pa\u00edses.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-24105 alignright\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/4O4A9160-300x182.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"182\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/4O4A9160-300x182.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/4O4A9160-768x465.jpg 768w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/4O4A9160-1024x620.jpg 1024w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/4O4A9160.jpg 1400w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>La l\u00edder paquistan\u00ed Bushra Gohar describi\u00f3 c\u00f3mo el grupo se concentr\u00f3 en crear un foro para el di\u00e1logo y el an\u00e1lisis, eligiendo un tema central y luego abriendo discusiones a nivel popular. Las mujeres de la WRN subrayaron la importancia de tener una organizaci\u00f3n regional de mujeres y algunos espacios organizativos solo de mujeres. En palabras de Swarna Rajagopalan de la India, &#8220;Las mujeres tenemos un espacio tan limitado, y con mucha frecuencia tenemos la tendencia de ceder nuestros espacios, eso es lo que hacemos como mujeres. Tenemos que quedarnos firmes y mantener nuestros espacios&#8221;. La WRN ha producido documentos de an\u00e1lisis claves por pa\u00eds y sobre la regi\u00f3n en su conjunto y ha documentado los procesos de conflicto y de construcci\u00f3n de la paz. Su modelo de &#8220;conversaciones comunitarias&#8221; con grupos de mujeres en \u00e1reas de conflicto sirve de base para construir la agenda de su red y dar voz a las mujeres que enfrentan m\u00e1s directamente los diferentes tipos de conflicto donde muchas l\u00edderes han perdido sus vidas por el asesinato y la guerra.<\/p>\n<p>En la reuni\u00f3n de Antigua analizamos temas transversales en peque\u00f1os grupos, divididos en a) militarizaci\u00f3n y la guerra contra las drogas, b) discriminaci\u00f3n y violencia contra las mujeres, y c) defensa de tierra y territorio. Tambi\u00e9n analizamos propuestas concretas para vincular a las mujeres que est\u00e1n trabajando en sus pa\u00edses y tras las fronteras en los mismos temas, para idear campa\u00f1as compartidas, respuestas r\u00e1pidas a las crisis, y la movilizacione amplias por la paz y la justicia. El Di\u00e1logo finaliz\u00f3 con el intercambio de estrategias exitosas que las mujeres han desarrollado e implementado a lo largo de los a\u00f1os en conflictos tan diversos como la represi\u00f3n de la comunidad Afro-Americano en la ciudad de Nueva York y la resistencia de un pueblo maya a la miner\u00eda en el campo guatemalteco.<\/p>\n<hr \/>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><em><strong>Los conflictos en nuestros pa\u00edses no se registran en listas internacionales de conflictos armados, a pesar de que est\u00e1n fuertemente armados, son territoriales y mortales.<\/strong><\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n<hr \/>\n<p><strong>Algunas lecciones<\/strong><\/p>\n<p><strong>*<em>Las formas no tradicionales de conflicto a menudo pasan desapercibidas, no se abordan y se malinterpretan, pero afectan profundamente la vida de las mujeres, ni\u00f1os y ni\u00f1as.<\/em><\/strong> Uno de los primeros problemas que identificamos es que las formas de violencia que enfrentamos generalmente no se reconocen formalmente como conflictos, ya que no forman parte de las guerras declaradas nacionalistas o civiles. La guerra contra las drogas, la violencia de las pandillas, la violencia estatal y los conflictos por la tierra y el territorio tienen profundas ra\u00edces hist\u00f3ricas y culturales en nuestras ciudades y comunidades y muchas veces causan tanta muerte y desplazamiento como las guerras convencionales&#8211;o m\u00e1s. Sin embargo, a excepci\u00f3n de la guerra civil en Colombia, estos conflictos no se registran en listas internacionales de conflictos armados, a pesar de que est\u00e1n fuertemente armados, son territoriales y mortales.<\/p>\n<p><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-24776\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/19250582_1354557278005245_2276907835674849635_o-300x194.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"194\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/19250582_1354557278005245_2276907835674849635_o-300x194.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/19250582_1354557278005245_2276907835674849635_o-768x497.jpg 768w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/19250582_1354557278005245_2276907835674849635_o-1024x663.jpg 1024w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/19250582_1354557278005245_2276907835674849635_o.jpg 2000w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>*<em>El conflicto no se desarrolla en un campo de batalla&#8211;est\u00e1 en nuestras comunidades, nuestros hogares y en nuestros cuerpos.<\/em><\/strong> Un segundo desaf\u00edo es que, dado que estos conflictos nos afectan a nosotras, a nuestros hogares y a nuestras familias, no son solo algo de lo que se lee en el peri\u00f3dico, sino un hecho de la vida cotidiana. &#8220;El conflicto se mete en nuestras venas&#8221;, dijo una mujer del Proceso de Comunidades Negras de las comunidades afrocolombianas en la costa del Pac\u00edfico de Colombia. En comunidades que luchan por defender su territorio de los proyectos de las corporaciones transnacionales en Honduras, que libran batallas por agua limpia en pueblos mineros en Guatemala, que se oponen a la violencia de pandillas en barrrios en San Salvador o que viven inmerso en la guerra sinsentido contra las drogas en Ciudad Ju\u00e1rez, las mujeres no tenemos la opci\u00f3n de permanecer fuera del \u00e1mbito del conflicto.<\/p>\n<p>Los conflictos nacionales y geopol\u00edticos utilizan los cuerpos de las mujeres para marcar territorio e infundir terror, y la omnipresencia del abuso sexual en los sistemas patriarcales agrega otra capa generalizada de violencia a las vidas de las mujeres. Como se\u00f1al\u00f3 Deborah Small, de la organizaci\u00f3n &#8220;Break the Chains&#8221; (Romper las Cadenas) en Estados Unidos, &#8220;Todas las mujeres somos sobrevivientes, pero nunca hablamos de ello. Tenemos esta relaci\u00f3n disfuncional con el poder que nos hace llevar el dolor adentro&#8221;. Las mujeres no pueden elegir permanecer al margen de estos conflictos; lo que podemos elegir es la forma de inserci\u00f3n. Las mujeres reunidas en Antigua han elegido participar en los conflictos que envuelven sus vidas no como v\u00edctimas o facilitadores, sino como agentes de transformaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>* <em>Los acuerdos de paz no terminan el conflicto.<\/em><\/strong> En el mejor de los casos, brindan una nueva oportunidad para construir la paz. Las mujeres colombianas que analizaron su situaci\u00f3n desde los acuerdos de paz hablaron sobre las nuevas formas de conflicto que enfrentan en esta etapa. Han surgido nuevos desaf\u00edos, con conflicto de inter\u00e9s que a\u00fan luchan contra aspectos no resueltos, como qui\u00e9n se beneficiar\u00e1 del tr\u00e1fico il\u00edcito de drogas y qui\u00e9n ejercer\u00e1 el poder sobre territorios de alta importancia . En El Salvador, los acuerdos de paz se ocuparon de las partes en conflicto, pero dejaron fuera grandes problemas para la sociedad civil, cuestiones cruciales para la reconstrucci\u00f3n de las comunidades. En Guatemala, la implementaci\u00f3n incompleta de los acuerdos deja un campo f\u00e9rtil para el surgimiento de nuevos conflictos.<\/p>\n<p>En todos los casos, el papel de la mujer ha sido subvalorado y los espacios proporcionados para nuestra participaci\u00f3n han sido limitados. Muchas participantes reiteraron que los acuerdos de paz se ven bien en el papel, pero los desaf\u00edos de la implementaci\u00f3n y de entender y enfrentar nuevas formas de conflicto normalmente recaen en los sectores m\u00e1s vulnerables con escasos recursos pol\u00edticos y financieros, a medida que la atenci\u00f3n global se desv\u00eda. En este contexto, los derechos de las mujeres suelen caer en la categor\u00eda de &#8220;lo abordaremos m\u00e1s adelante&#8221; o simplemente desaparecen de la agenda.<\/p>\n<p><strong>* <em>Los marcos internacionales son insuficientes para ampliar y profundizar el papel de las mujeres en la construcci\u00f3n de la paz.<\/em><\/strong>\u00a0 Incluso con los avances de la Resoluci\u00f3n 1325 del Consejo de Seguridad de la ONU y una mayor conciencia de la necesidad de integrar a las mujeres en las negociaciones de paz en todos los niveles, las mujeres a menudo son ignoradas. El primer d\u00eda de la reuni\u00f3n de Antigua marc\u00f3 el 17mo aniversario de la Resoluci\u00f3n 1325 de la ONU sobre Mujeres, Paz y Seguridad que reafirm\u00f3 el rol de las mujeres en &#8220;prevenci\u00f3n y resoluci\u00f3n de conflictos, negociaciones de paz, consolidaci\u00f3n de la paz, mantenimiento de la paz, respuesta humanitaria y reconstrucci\u00f3n post-conflicto&#8221; . Es una definici\u00f3n amplia de actividades, pero en la aplicaci\u00f3n descubrimos que la mayor parte de nuestro trabajo no cabe en sus definiciones.<\/p>\n<p>Por ejemplo, Swarna Rajagopalan de Chennai, India, escribiendo sobre la reuni\u00f3n de Antigua en el New Indian <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-24108\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/4O4A9336-300x241.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"241\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/4O4A9336-300x241.jpg 300w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/4O4A9336-768x618.jpg 768w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/4O4A9336-1024x824.jpg 1024w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/4O4A9336.jpg 1400w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>Express, se\u00f1ala que la Resoluci\u00f3n 1325 del Consejo de Seguridad de la ONU se aplica a contextos de conflictos tradicionales y estados miembros, y deja de lado muchos de los tipos de conflicto que enfrentan a diario las mujeres latinoamericanas y asi\u00e1ticas. Ella arguye la necesidad de aplicar los mismos principios para la participaci\u00f3n de las mujeres en conflictos no tradicionales: &#8220;&#8230; Uno podr\u00eda argumentar f\u00e1cilmente que los pilares de 1325 son relevantes y \u00fatiles incluso cuando los conflictos son sobre tierra y recursos, o la militarizaci\u00f3n ha alterado la naturaleza de la pol\u00edtica, o donde la violencia sexual y de g\u00e9nero es end\u00e9mica. Ya sean activistas de las Am\u00e9ricas o de Asia, todos nosotros buscamos, para las mujeres y otros grupos marginales, voz, voto y una visi\u00f3n de una paz sostenible con justicia de g\u00e9nero &#8220;.<\/p>\n<p><strong>* <em>Las formas y la din\u00e1mica de la violencia contra la mujer forman parte de estructuras m\u00e1s grandes.<\/em><\/strong> Imelda Marrufo explic\u00f3 c\u00f3mo Ciudad Ju\u00e1rez se ha creado una cultura maquiladora en que las mujeres son vistas como desechables y se . &#8220;Nos consideran objetos desechables y esto est\u00e1 asociado con las maquiladoras, porque vivimos en la frontera con los Estados Unidos y usan mano de obra de mujeres, en su mayor\u00eda j\u00f3venes, y vemos que al igual que las maquiladoras tiran las partes que ya no necesitan, aqu\u00ed los delincuentes tiran los cuerpos de las mujeres cuando ya no sirven para sus prop\u00f3sitos, a veces incluso desmembradas&#8221;.<\/p>\n<p>Miriam Pixtun de La Puya, Guatemala observ\u00f3 c\u00f3mo siglos de ataques racistas y patriarcales contra pueblos y culturas ind\u00edgenas bajo la imposici\u00f3n del capitalismo han llevado a un punto donde &#8220;hemos internalizado mucho porque hemos sido v\u00edctimas de este proceso de asimilaci\u00f3n por tanto tiempo.&#8221; Las intersecciones del patriarcado, el capitalismo y el racismo surgieron espont\u00e1neamente en las conversaciones, no como teor\u00edas de la opresi\u00f3n, sino como las fuerzas contra las que luchamos todos los d\u00edas.<\/p>\n<p><strong><em>* La organizaci\u00f3n puede significar la diferencia entre la vida y la muerte<\/em>.<\/strong> Todas las mujeres que participaron en el Di\u00e1logo encabezan organizaciones sociales o ONG en sus ciudades o pueblos o al nivel nacional. Algunas son organizaciones de mujeres y otras son mixtas y muchas mujeres participan en ambas. Describieron el valor central de la organizaci\u00f3n para aumentar la seguridad, el poder y la incidencia de las mujeres en la sociedad. La organizaci\u00f3n brinda un mayor acceso a la esfera pol\u00edtica formal y a los medios. La existencia y persistencia de las organizaciones de mujeres hace m\u00e1s dif\u00edcil que el poder intente marginalizar las demandas de las mujeres. Los grupos de mujeres en todo el hemisferio han logrado un lugar en la mesa y han puesto sobre la mesa los problemas de las mujeres, cuando de otro modo hubieran estado ausentes.<\/p>\n<p>Donde no se puede confiar en el gobierno para garantizar los derechos y la seguridad, las formas aut\u00f3nomas de organizaci\u00f3n han llevado a grandes avances en materia de seguridad. Las mujeres colombianas han podido enfrentar el crimen en sus vecindarios a trav\u00e9s de fuertes asociaciones de vecinos dirigidas por mujeres. Las mujeres mexicanas organizadas han desarrollado planes de seguridad para las ciudades m\u00e1s violentas del pa\u00eds desde una perspectiva de seguridad humana feminista. La Colectiva Feminista salvadore\u00f1a ha ganado el apoyo de las fuerzas del gobierno local para llevar a cabo educaci\u00f3n casa por casa sobre la violencia dom\u00e9stica, lo que reduce las tasas de violencia, y para la formaci\u00f3n de mujeres defensoras de los derechos humanos en la fuerza policial.<\/p>\n<p><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-24111\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/4O4A9715-256x300.jpg\" alt=\"\" width=\"256\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/4O4A9715-256x300.jpg 256w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/4O4A9715-768x899.jpg 768w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/4O4A9715-875x1024.jpg 875w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/4O4A9715.jpg 1110w\" sizes=\"auto, (max-width: 256px) 100vw, 256px\" \/><em>* Tenemos respuestas.<\/em><\/strong> Los ejemplos anteriores ilustran otra conclusi\u00f3n importante: tenemos respuestas. Estamos forjando caminos alternativos a la seguridad y la paz reales, pero a un gran riesgo personal. Las mujeres participan y dirigen proyectos a largo plazo que rechazan la militarizaci\u00f3n y la fuerza contra la fuerza como estrategia, y desarrollan la convivencia en comunidad, la justicia efectiva y el respeto por los derechos humanos. En el \u00faltimo ejercicio, las mujeres describieron cinco o m\u00e1s estrategias espec\u00edficas que han utilizado en sus organizaciones que han funcionado. Felicitas Mart\u00ednez, una mujer ind\u00edgena me&#8217;phaa del estado de Guerrero, M\u00e9xico y l\u00edder de la polic\u00eda comunitaria declar\u00f3: &#8220;Tenemos que compartir los detalles de estas experiencias, documentar c\u00f3mo hacer las cosas, volver a nuestra historia si es necesario. Tenemos que saber c\u00f3mo reemplazar las pr\u00e1cticas da\u00f1inas con mejores pr\u00e1cticas&#8221;. Su organizaci\u00f3n es un buen ejemplo: despu\u00e9s de desarrollar la policia comunitaria, vinculada directamente a un sistema de justicia tradicional y aut\u00f3nomo, las comunidades ind\u00edgenas han podido disminuir significativamente la delincuencia, la presencia del crimen organizado y la violencia en la zona.<\/p>\n<p>Varios estudios han demostrado que los <a href=\"http:\/\/wps.unwomen.org\/participation\/\">acuerdos de paz alcanzados con la participaci\u00f3n plena y equitativa de las mujeres son m\u00e1s sostenibles que aquellos que excluyen a las mujeres del proceso<\/a>. Ya sea que sea parte de un proceso formal o no, la participaci\u00f3n de las mujeres en la construcci\u00f3n de la paz es clave para crear la paz sostenible.<\/p>\n<p>Al final del \u00faltimo d\u00eda y al pie de un volc\u00e1n activo, surgi\u00f3 un consenso entre las participantes. La declaraci\u00f3n de Antigua declara:<\/p>\n<ol>\n<li>La paz solo es posible cuando se garantiza la seguridad humana, entendida<br \/>\ncomo un estado de pleno acceso a los Derechos Humanos.<\/li>\n<li>\u00a0Los derechos humanos, vistos desde las diversidades que construyen las<br \/>\nidentidades de las mujeres, deben ser la base de los an\u00e1lisis y estrategias para<br \/>\nconstruir la paz.<\/li>\n<li>Las mujeres defensoras de derechos humanos, como constructoras de paz, somos imprescindibles en cualquier di\u00e1logo nacional e internacional que pretenda adelantar esfuerzos hacia la paz y se debe garantizar su acceso y participaci\u00f3n en los mismos.<\/li>\n<li>Reconocemos los puntos de convergencia y los puntos de diferencia entre las situaciones que ata\u00f1en a las regiones, pa\u00edses y comunidades que habitan las mujeres as\u00ed como el hecho de que la paz se construye desde las experiencias individuales que ellas saben llevar al espacio colectivo para convertirlas en acciones.<\/li>\n<li>Construir paz es defender la vida por lo que defendemos un concepto de seguridad humana que pone en el centro las necesidades de todos los seres humanos frente a las pol\u00edticas de seguridad nacional, que se basan en la militarizaci\u00f3n y la fuerza como \u00fanica herramienta para alcanzar la paz.<\/li>\n<\/ol>\n<p>La reuni\u00f3n dej\u00f3 una amplia agenda para acciones futuras, pero ya se abrieron v\u00edas de apoyo mutuo. El grupo envi\u00f3 una carta para exigir justicia en el asesinato de la luchadora feminista y ambiental hondure\u00f1a Berta C\u00e1ceres. Tambi\u00e9n redactamos y firmamos una carta pidiendo un enfoque feminista de seguridad humana en los programas sociales despu\u00e9s del Hurac\u00e1n Mar\u00eda en Puerto Rico, donde los servicios b\u00e1sicos a\u00fan no han sido restaurados, el derecho de las mujeres a la seguridad no est\u00e1 siendo respetado y el ej\u00e9rcito contin\u00faa patrullando las calles.<\/p>\n<p>Los miembros del di\u00e1logo acordaron convertir la primera reuni\u00f3n en un colectivo permanente &#8220;Mujeres, Seguridad Humana y Paz Sostenible&#8221;. La pr\u00f3xima tarea es producir un informe para compartir entre las integrantes y con otras personas, para profundizar la visi\u00f3n de un marco de seguridad humana feminista, y c\u00f3mo implementarlo. Algunas de nuestros lugares necesitan desesperadamente delegaciones para visitar y documentar la violencia y las respuestas de las mujeres, para construir la solidaridad y fortalecer las organizaciones locales que est\u00e1n en grave peligro. Otros necesitan investigaci\u00f3n, difusi\u00f3n y an\u00e1lisis. Otros est\u00e1n construyendo campa\u00f1as nacionales e internacionales de justicia que deber\u00edan ampliarse.<\/p>\n<p>Y todas tenemos que mantener las amistades que hicimos en el tiempo juntas, v\u00ednculos que hicieron posible intercalar intensas discusiones sobre amenazas e historias tr\u00e1gicas, con risa, alegr\u00eda y amor. Porque la premisa b\u00e1sica es que la seguridad real se construye no en el punto de una pistola, sino a trav\u00e9s de conexiones humanas m\u00e1s fuertes y m\u00e1s justas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las mujeres l\u00edderes de base y activistas por la paz de todo el continente americano se reunieron en Antigua, Guatemala a principios de noviembre para debatir sobre las causas de la violencia que sufren, los principales desaf\u00edos para la paz en la regi\u00f3n y lo que las l\u00edderes feministas de base est\u00e1n haciendo al respecto.<\/p>\n","protected":false},"author":14,"featured_media":24776,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[4918],"tags":[5034],"coauthors":[5128],"class_list":["post-24168","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-feminismos","tag-central-america"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24168","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24168"}],"version-history":[{"count":10,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24168\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":51455,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24168\/revisions\/51455"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/24776"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24168"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24168"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24168"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=24168"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}