{"id":2783,"date":"2010-07-09T14:58:07","date_gmt":"2010-07-09T19:58:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cipamericas.org\/?p=2783"},"modified":"2010-07-13T09:24:35","modified_gmt":"2010-07-13T14:24:35","slug":"elecciones-mexicanas-oaxaca-y-la-territorialidad-en-juego","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/elecciones-mexicanas-oaxaca-y-la-territorialidad-en-juego\/","title":{"rendered":"Elecciones mexicanas:  Oaxaca y la territorialidad en juego &#8211; Por Luis A. G\u00f3mez, Raquel Guti\u00e9rrez Aguilar y Cesol-Oaxaca"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/Mex-elections.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-2791\" title=\"Mex elections\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/Mex-elections-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" \/><\/a><\/p>\n<p>Los comicios del pasado domingo 4 de julio en 14 estados de M\u00e9xico pueden ser le\u00eddos como una disputa general por el territorio mexicano entre diversos grupos de poder, inclusive los c\u00e1rteles del narcotr\u00e1fico. Y en el caso de Oaxaca, adem\u00e1s, como un ejercicio de ciudadan\u00eda de una poblaci\u00f3n agredida, derrotada en sus movilizaciones en 2006, que recurri\u00f3 al voto como una muestra de rechazo a Ulises Ruiz y al grupo pol\u00edtico que representa.<\/p>\n<p>Por el peso que tienen para el control territorial, pol\u00edtico y econ\u00f3mico, las 12 gubernaturas en juego han sido el eje central de la pelea y de la cobertura medi\u00e1tica. El Partido Revolucionario Institucional (PRI) triunf\u00f3 aparentemente en nueve de ellas, ratificando su control sobre algunos estados (en Tamaulipas gobierna hace m\u00e1s de 60 a\u00f1os) y recuperando otros (Zacatecas y Aguascalientes). El partido oficial, el Partido Acci\u00f3n Nacional (PAN), aliado en varios estados mexicanos a la izquierda representada por el Partido de la Revoluci\u00f3n Democr\u00e1tica (PRD) y a otros partidos de menor peso, obtuvo gracias a esta alianza las victorias en Sinaloa, Puebla y Oaxaca.<\/p>\n<p>De las elecciones para gobernador, impugnadas o no (como en Hidalgo y tal vez en Durango y Veracruz), el caso m\u00e1s turbio parece ser Quintana Roo. En ese estado el apresamiento del candidato original del PRD, el ex alcalde de Canc\u00fan Greg S\u00e1nchez &#x2014;un pastor evang\u00e9lico acusado de narcotr\u00e1fico y de nexos con la trata y desaparici\u00f3n de personas&#x2014; parece haber modificado el escenario. Aunque es imposible cuantificar dicho cambio, el candidato del PRI venci\u00f3 la elecci\u00f3n con m\u00e1s votos que sus dos oponentes m\u00e1s cercanos juntos. Extra\u00f1o, en todo caso, es que durante la jornada electoral del domingo, y hasta bien avanzado el lunes, fue casi nula la cobertura de los grandes medios al comicio en Quintana Roo. El estado insignia del turismo mexicano, con la mayor tasa de crecimiento poblacional del pa\u00eds y uno de los ingresos per c\u00e1pita m\u00e1s altos, no existi\u00f3 para la &#x201C;contienda democr\u00e1tica&#x201D;.<\/p>\n<p>Finalmente, en los dos estados en los que la disputa electoral era por municipios, la pelea no fue menor, aunque ha sido menos representada. En el caso de Chiapas, de los 118 municipios que eligieron alcalde, 62 parecen haber elegido a la alianza PAN-PRD como ganadora.<\/p>\n<p>En Baja California, en un giro importante, el PRI no solamente retuvo alcald\u00edas sino que gan\u00f3 cuatro municipios important\u00edsimos (por su dimensi\u00f3n pol\u00edtica y econ\u00f3mica) hasta ahora en manos de alcaldes panistas: Tijuana, Tecate, Ensenada y Mexicali, la capital del estado. El gobernador bajacaliforniano, el panista Jos\u00e9 Guadalupe Osuna Mill\u00e1n, vivir\u00e1 los \u00faltimos tres a\u00f1os de su mandanto trabajando entre alcaldes pri\u00edstas y un congreso en el que 13 de los 16 diputados son tambi\u00e9n del PRI.<\/p>\n<p>Por el otro extremo, el abstencionismo en general es alto. Seg\u00fan cifras oficiales, se puede decir que (casi) la mitad de los electores en cada estado no fueron a las urnas. En los estados del norte el \u00edndice de participaci\u00f3n es a\u00fan menor, como Tamaulipas (39,8%) y Chihuaha (35,98%), y la primera explicaci\u00f3n viene de la violencia extendida en esas regiones gracias a la guerra declarada por Felipe Calder\u00f3n al narco.<\/p>\n<p>En Tijuana el porcentaje de &#x201C;participaci\u00f3n ciudadana&#x201D; es menor al 31 por ciento. Pero no podemos dejar de pensar en el evidente desgaste que el sistema pol\u00edtico mexicano viene sufriendo desde hace tiempo: si menos del 40 por ciento de los votantes decide el destino de un pa\u00eds, de un estado, de una poblaci\u00f3n cualquiera, la representatividad y legitimidad de la clase pol\u00edtica son muy pobres.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Ahora, \u00bfqui\u00e9n gan\u00f3 o se beneficia con estos resultados? Es dif\u00edcil de explicar, aunque por los titulares de los peri\u00f3dicos mexicanos de mayor circulaci\u00f3n el lunes 5 de julio, la noticia de este llamado &#x201C;super domingo&#x201D; en realidad es la derrota o el triunfo avasallante del Partido Revolucionario Institucional.<\/p>\n<p>En general, analistas y periodistas coincidieron en afirmar que se trata de un ensayo para las elecciones del a\u00f1o pr\u00f3ximo y, sobre todo, para las elecciones federales de 2012. Tal vez s\u00ed, pero enfocar un hecho concreto de la clase pol\u00edtica desde una perspectiva &#x201C;a futuro&#x201D; enmascara sin dudas buena parte de lo ocurrido.<\/p>\n<p><strong>La alianza &#x201C;antinatura&#x201D; avanza<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Cuando en septiembre de 2009 Jes\u00fas Ortega, presidente del Partido de la Revoluci\u00f3n Democr\u00e1tica, anunci\u00f3 la posibilidad de concurrir a diversas elecciones en alianza con el Partido Acci\u00f3n Nacional, muchos comentaristas (<a href=\"http:\/\/www.eluniversal.com.mx\/columnas\/84682.html\">Ricardo Alem\u00e1n<\/a> es un ejemplo) calificaron ese posible pacto entre izquierda y derecha partidarias como una aberraci\u00f3n. En el PRI, que preve\u00eda una amenaza, llegaron a burlarse de ella.<\/p>\n<p>Pero la presentaci\u00f3n de la coalici\u00f3n de los dos partidos en Oaxaca, el 11 de febrero pasado, fue el inicio de una operaci\u00f3n pol\u00edtica a varias bandas que, como anunciaron el 5 de julio por la tarde los dirigentes y diputados Carlos Alberto P\u00e9rez Cuevas (PAN) y Guadalupe Acosta Naranjo (PRD), podr\u00eda tener un punto de cl\u00edmax en 2011 cuando se elija al sucesor de Enrique Pe\u00f1a Nieto en el gobierno del Estado de M\u00e9xico. Y m\u00e1s, como ya anunciaron personeros de ambos partidos: pueden forjar hasta cinco alianzas el a\u00f1o que viene, aunque descarten por ahora unirse para la elecci\u00f3n presidencial.<\/p>\n<p>En todo caso, es evidente que C\u00e9sar Nava, presidente del PAN, puede ufanarse de los buenos resultados que dio la estrategia en general, pese a los cuestionamientos surgidos dentro del gabinete de Felipe Calder\u00f3n y al silencio manifiesto del se\u00f1or presidente. El avance del PRI en la retoma del Estado, que en 2009 le permiti\u00f3 controlar de nuevo el Poder Legislativo, parece detenido al menos por ahora. La coalici\u00f3n entre PAN y PRD particip\u00f3 en seis de las 12 elecciones para gobernadores el 4 de julio, ganando tres: un buen promedio para comenzar.<\/p>\n<p>Para Jes\u00fas Ortega, presidente del PRD, el resultado es una bocanada de ox\u00edgeno, no solamente para su partido (que, por ejemplo, en el municipio de Mexicali tuvo menos votantes que el n\u00famero de sufragios anulados). La corriente pol\u00edtica perredista de Ortega, conocida como Los Chuchos, ha fortalecido su posici\u00f3n antag\u00f3nica ante Andr\u00e9s Manuel L\u00f3pez Obrador, candidato y caudillo de buena parte de la izquierda electoral mexicana, quien se opuso abiertamente a ese tipo de alianzas.<\/p>\n<p>As\u00ed que en un primer momento, sin &#x201C;grandes beneficiarios&#x201D;, se puede decir que dos precandidatos a la presidencia Enrique Pe\u00f1a Nieto, actual gobernador del Estado de M\u00e9xico, y Andr\u00e9s Manuel L\u00f3pez Obrador, caudillo de la izquierda ya derrotado en una elecci\u00f3n presidencial en 2006, as\u00ed como los grupos que representan, sean tal vez los primeros derrotados en las elecciones del 4 de julio. Este hecho abre cancha a otros actores, adem\u00e1s de Nava y Ortega, como Marcelo Ebrard, Manlio Fabio Beltrones y Manuel Camacho, aspirantes al parecer a la silla en Palacio Nacional.<\/p>\n<p><strong>Rutas y corredores&#x2026; \u00bfdel narco?<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Si pudi\u00e9ramos superponer un par de mapas de M\u00e9xico, ser\u00eda interesante observar no s\u00f3lo los cambios de color en los gobiernos estatales y la alcald\u00edas (y congresos locales), sino el contraste que eso implica en dos grandes rutas que sigue el tr\u00e1nsito de personas, mercanc\u00edas y droga hacia los Estados Unidos: el noroeste y la ruta del golfo.<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, arriba y a la izquierda en ambos mapas quedan dos de los puntos de salida m\u00e1s importantes y violentos de nuestro tiempo. El primero es Tijuana, y en general la franja norte de Baja California que hoy ha reconquistado el PRI al PAN. Ah\u00ed, por cierto, ya m\u00e1s de una investigaci\u00f3n ha ligado las obras y dichos de pri\u00edstas connotados a los negocios del narco, espec\u00edficamente de <a href=\"http:\/\/cpj.org\/es\/2002\/02\/periodistas-citados-por-reportajes-acerca-del-narc.php\">los hermanos Hank Rohn<\/a>.<\/p>\n<p>En Ciudad Ju\u00e1rez, el PRI gan\u00f3 sin sombra de duda y sigue controlando una ciudad militarizada desde hace dos a\u00f1os por su actual gobernante, Jos\u00e9 Reyes Ferriz, de la mano del gobierno federal. De alguna manera toda la frontera noroeste va a quedar bajo la tutela pri\u00edsta, de su estilo peculiar de gobierno, y ser\u00e1n ellos los que negocien o enfrenten a los diversos grupos del narco, la empresa privada (sobre todo maquiladora) y la inseguridad general de la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>En Sinaloa no ocurre lo mismo. La meca del narco mexicano, y principal productor agr\u00edcola del pa\u00eds, ha vivido una elecci\u00f3n re\u00f1ida. La ventaja del candidato del PAN-PRD Mario L\u00f3pez Valdez, &#x201C;Malova&#x201D;, parece ya insalvable para el pri\u00edsta Jes\u00fas Vizcarra. Pero la divisi\u00f3n lleg\u00f3 m\u00e1s lejos y tuvo una peculiar manifestaci\u00f3n: el estado donde nacieron los Beltr\u00e1n Leyva, Mayo Zambada, el Chapo Guzm\u00e1n y tantas leyendas del narco y sus corridos, parece haberse partido por la mitad en las elecciones municipales.<\/p>\n<p>En los municipios sinaloenses m\u00e1s al norte, como Guasave, Navolato, Culiac\u00e1n o Badiraguato, la ventaja era hasta el lunes para el PRI y sus aliados. En el sur (Rosario, Escuinapa, Mazatl\u00e1n y otros) la ventaja era para el PAN-PRD y sus acompa\u00f1antes en las boletas. Pareciera haberse instalado una nueva rivalidad entre sinaloenses, siendo ambos candidatos a gobernador de extracci\u00f3n pri\u00edsta y acusados los dos de nexos con el narcotr\u00e1fico (Vizcarra al parecer es <a href=\"http:\/\/www.noroeste.com.mx\/publicaciones.php?id=592823\">compadre del Mayo Zambada<\/a> y Malova, cuando era presidente municipal de Ahome, fue se\u00f1alado como <a href=\"http:\/\/www.vanguardia.com.mx\/priistascontralosexpriistas-511747.html\">protector del narcomenudeo<\/a>).<\/p>\n<p>Bajo este esquema, \u00bftuvo alguna influencia sobre los votantes el asesinato del candidato del PRI a la gubernatura de Tamaulipas, Rodolfo Torre Cant\u00fa? Parece que no. La votaci\u00f3n obtenida por su sustituto en las elecciones del domingo pasado, su hermano Egidio, fue de m\u00e1s del 60 por ciento, casi 2 a 1 contra el candidato del PAN. El aviso, la ejecuci\u00f3n o el golpe que represent\u00f3 esta muerte no buscaba alterar el resultado en las urnas.<\/p>\n<p>Lo que s\u00ed parece modificarse es la posibilidad de controlar las rutas antes mencionadas. En el caso de la ruta del Golfo de M\u00e9xico, el triunfo de panistas y perredistas en Oaxaca y Puebla deja cortada una larga l\u00ednea de movilidad, que viene desde Sud y Centroam\u00e9rica, y llega por la disputada Veracruz hasta Reynosa y Matamoros, en el estado de Tamaulipas. Por ella corren muchas veces la coca\u00edna, los migrantes (muchos en ese temido ferrocarril conocido como La Bestia) y siempre los textiles que produce la maquila poblana. El efecto de los resultados de la jornada electoral en estos \u00e1mbitos de la vida mexicana est\u00e1 reci\u00e9n por verse.<\/p>\n<p><strong>Qui\u00e9n gan\u00f3 qu\u00e9 cosa en Oaxaca<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>El Estado de Oaxaca fue considerado el nodo estrat\u00e9gico de la disputa electoral. Luego de la votaci\u00f3n, Gabino Cu\u00e9 obtuvo 50,1 por ciento de los votos, poniendo fin con su victoria a 80 a\u00f1os de gobiernos pri\u00edstas. Todos los informes colectados en las mesas y casillas hablan de la gran expectativa que la poblaci\u00f3n ten\u00eda respecto al resultado, inclusive con notorias acciones de vigilancia civil espont\u00e1nea.<\/p>\n<p>Ah\u00ed, rodeado por la mayor concentraci\u00f3n de poblaci\u00f3n ind\u00edgena y una pobreza legendaria en las estad\u00edsticas nacionales, el ganador de la contienda no lo es todo. El gobernador electo Gabino Cu\u00e9, ex funcionario de Ernesto Zedillo, ex alcalde de la capital del estado y senador con licencia, podr\u00e1 gobernar una regi\u00f3n convulsa y multicolor, pero no necesariamente la controla o ha conseguido dome\u00f1arla con su victoria.<\/p>\n<p>En Oaxaca se asientan hoy algunos de los proyectos mineros m\u00e1s grandes y peligrosos ambientalmente en M\u00e9xico. Una muestra importante ser\u00eda la del valle de Ocotl\u00e1n; en San Jos\u00e9 del Progreso la minera Cuzcatl\u00e1n, propiedad de Fortuna Silver Inc y otras compa\u00f1\u00edas, ha generado un rechazo movilizado de las comunidades de la zona. Pero hay varios desarrollos mineros por el estilo, y muchas transnacionales canadienses, estadounidenses y europeas presentes en la extracci\u00f3n de minerales preciosos y a la caza de riquezas.<\/p>\n<p>Las grandes empresas productoras de energ\u00eda, sobre todo espa\u00f1olas, como Iberdrola y Endesa, tienen en Oaxaca inversiones que han afectado la vida de la gente, como el llamado Corredor E\u00f3lico que se asienta en los pueblos del istmo, en la zona de Juchit\u00e1n, y que ha ya generado rechazo y denuncias de las organizaciones sociales.<\/p>\n<p>Es en Oaxaca donde el Plan Puebla Panam\u00e1 tiene uno de sus polos de desarrollo m\u00e1s notables (la carretera trans\u00edstmica, por ejemplo) y es ah\u00ed donde la biodiversidad, como en Chiapas, es tambi\u00e9n un objetivo de empresas, laboratorios y algunas instituciones de investigaci\u00f3n ligadas a proyectos de explotaci\u00f3n comercial o &#x201C;biopirater\u00eda&#x201D;.<\/p>\n<p>Entre el capital, nacional e internacional, y tantos recursos naturales, queda por ahora asentada una resistente capa compuesta por la mayor diversidad \u00e9tnica y comunitaria que hay en M\u00e9xico. Contra ella operan, desde hace tiempo, las fuerzas del gobierno federal, y han operado brutalmente los cuerpos represivos del estado comandados por Ulises Ruiz. Ante la necesidad de garantizar la paz para el saqueo que denuncian a diario las y los oaxaque\u00f1os, no queda hoy claro qu\u00e9 har\u00e1 el gobierno de Gabino Cu\u00e9, apoyado abiertamente por Felipe Calder\u00f3n desde la ciudad de M\u00e9xico.<\/p>\n<p>Tampoco es evidente lo que sigue en conflictos como los mencionados antes, sobre la migraci\u00f3n centroamericana y el narcotr\u00e1fico, o la impunidad que ha cubierto los asesinatos de luchadores sociales y l\u00edderes ind\u00edgenas, as\u00ed como otros cr\u00edmenes relacionados a la represi\u00f3n estatal del movimiento ciudadano de 2006. Ni mucho menos, luego de la reconciliaci\u00f3n propuesta por Cu\u00e9 &#x2014;&#x201C;Nosotros somos promotores de la paz y por ello vamos a llamar a la reconciliaci\u00f3n siempre&#x201D;&#x2014;, es posible admirar si hay l\u00edneas pol\u00edticas para enfrentar problemas de m\u00e1s largo aliento y profundidad, como el que afecta a la regi\u00f3n triqui. Porque tal vez es temprano para saberlo, pero tambi\u00e9n porque algo m\u00e1s cabe destacar de Oaxaca&#8230;<\/p>\n<p><strong>Votar y vigilar<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>La noche del 4 de julio hubo celebraciones (el lunes 5 tambi\u00e9n) en los tres estados donde la coalici\u00f3n PAN-PRD triunfaba. En Sinaloa los simpatizantes de Malova celebraban en su centro de operaciones y los de Rafael Moreno Valle hac\u00edan algo parecido en Puebla. La gente en la ciudad de Oaxaca sali\u00f3 a las calles, a la Fuente de Siete Regiones, a escuchar al vencedor, pero tambi\u00e9n a celebrar la derrota del delf\u00edn de Ulises Ruiz como propia, en verbena popular, recordando ah\u00ed mismo una de las consignas m\u00e1s populares de la movilizaci\u00f3n de la APPO en 2006: &#x201C;Ya cay\u00f3, ya cay\u00f3, Ulises ya cay\u00f3&#x201D;.<\/p>\n<p>Previamente, dos d\u00edas antes de la elecci\u00f3n, y como llano ejemplo del ambiente que se iba gestando en el estado, un hombre detuvo su coche en la esquina de Las Casas y 20 de Noviembre en pleno centro de la capital oaxaque\u00f1a. Con el sem\u00e1foro en rojo, el hombre descendi\u00f3 del veh\u00edculo y areng\u00f3 a la gente a su alrededor, mirando al sitio que ocupaba el plant\u00f3n de los maestros de la secci\u00f3n 22. No le pagaba nadie, no era algo planificado: estaba ah\u00ed pidiendo asumir la responsabilidad del voto, la necesidad del cambio y, en su opini\u00f3n, recalcaba que hab\u00eda llegado la hora de derrotar a Ulises Ruiz, votando. No import\u00f3 que el sem\u00e1foro cambiar\u00e1 de color y los coches se acumularan detr\u00e1s del suyo, el hombre entreg\u00f3 el mensaje que ten\u00eda y solamente despu\u00e9s, tan espont\u00e1neamente como comenz\u00f3, desapareci\u00f3 en su autom\u00f3vil.<\/p>\n<p>Y es que durante las semanas previas a la votaci\u00f3n la discusi\u00f3n sobre el significado de estas elecciones en Oaxaca se volvi\u00f3 cotidiana. En camiones y en lugares de reuni\u00f3n la gente debat\u00eda y comentaba en todo momento sobre Cu\u00e9, Ulises Ruiz, Eviel P\u00e9rez Maga\u00f1a (el candidato perdedor) y la necesidad de cambio en la pol\u00edtica local.<\/p>\n<p>Tal vez como producto de una adecuada lectura del momento, la propaganda pol\u00edtica de la \u00faltima fase de la campa\u00f1a pol\u00edtica de la oposici\u00f3n al PRI dej\u00f3 de mencionar nombres. Aparecieron volantes y calcoman\u00edas que evocaban el cambio y apelaban al extendido rechazo que el actual gobernador recibe de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero no hay que enga\u00f1arse mucho, porque esta vez, a diferencia de las votaciones m\u00e1s recientes en Oaxaca, no se trata de un vaiv\u00e9n simple en la preferencia electoral, un voto de castigo (como en 2006) o el abstencionismo del miedo, como en 2007, cuando apenas un 35 por ciento de los electores concurrieron a las urnas.<\/p>\n<p>El 4 de julio de 2010, aunque sea apenas un 56 por ciento, la participaci\u00f3n de la gente en la votaci\u00f3n alcanz\u00f3 un nivel hist\u00f3rico<em>, porque el objetivo no era votar simplemente.<\/em> Es muy posible que a partir de toda la discusi\u00f3n previa, que germina de movilizaciones y resistencias diversas, inclusive de las barricadas que en 2006 imped\u00edan de facto el ejercicio del poder establecido, se haya asentado un sentido com\u00fan que rebasa la mera elecci\u00f3n del candidato de turno.<\/p>\n<p>M\u00e1s que castigar o premiar a los partidos, las y los ciudadanos de Oaxaca parecen haber realizado una esperanzada acci\u00f3n preventiva, en el fondo tambi\u00e9n demandante con el triunfador de los comicios. La in\u00e9dita fluidez de los debates, generalizados y variopintos, permite pensarlo&#x2026; la alta participaci\u00f3n tambi\u00e9n.<\/p>\n<p>Que los conflictos no se sigan resolviendo &#x201C;como antes&#x201D;, comprando y sujetando consciencias con dinero y recursos del estado. Que las demandas y las movilizaciones no reciban la brutalidad como respuesta. Ni palo ni zanahoria, pudo decir el domingo 4 de julio la gente de Oaxaca. Los votantes fueron bajo la presi\u00f3n de esa necesidad a plasmar una exigencia, la del respeto. Y el triunfo es ya inobjetable; habr\u00e1 que esperar un tiempo para saber si Gabino Cu\u00e9 y su equipo de trabajo, apoyados por el gobierno federal, respetan o no la decisi\u00f3n tomada en las urnas.<\/p>\n<p><strong>Pendientes y ganadores<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Quiz\u00e1 por todo lo anterior, tejido o mezclado, a veces en abierta disparidad, la elecci\u00f3n del &#x201C;super domingo&#x201D; ten\u00eda en Oaxaca su epicentro. Y la gente gan\u00f3. Aunque no fueron los \u00fanicos beneficiarios de sus votos, porque junto a Cu\u00e9 el partido que gobierna M\u00e9xico desde el centro tambi\u00e9n tuvo r\u00e9ditos mencionables.<\/p>\n<p>En la votaci\u00f3n por la alianza que triunf\u00f3, la desagregaci\u00f3n por partidos en las boletas electorales (algo que confundi\u00f3 a muchos votantes pero no detuvo su arrojo), permite ver que los sufragios por el PRD y Convergencia (partido que cobij\u00f3 a Cu\u00e9 en primer lugar a su salida del PRI) han deca\u00eddo mucho. En cambio, sobre todo en algunos municipios urbanos, como Oaxaca y Tuxtepec, el PAN avanz\u00f3 enormemente, al grado de disputar el caudal de votos al pri\u00edsmo sin contar con los votos de sus aliados.<\/p>\n<p>Luego, en varias regiones el voto cruzado ha sido manifiesto. En Tehuantepec, por citar una, el diputado electo ser\u00e1 del PRI, pero Gabino Cu\u00e9 gan\u00f3 la elecci\u00f3n para gobernador. Ah\u00ed, al parecer, se muestra que el apoyo dado a Cu\u00e9 por dos ex gobernadores pr\u00edistas, Jos\u00e9 Murat y sobre todo Di\u00f3doro Carrasco, no era nom\u00e1s un discurso y algunas fotos.<\/p>\n<p>En este sentido, es bueno recordar que los 12 gobernadores electos el 4 de julio, as\u00ed como buena parte de los diputados y alcaldes de todos los partidos en lucha, surgieron e hicieron carrera pol\u00edtica en el mismo partido, el PRI. En el caso de &#x201C;Malova&#x201D;, hablamos de unos meses entre ser pr\u00edista y volverse panista. Rafael Moreno Valle y Gabino Cu\u00e9 dejaron ese partido hace ya a\u00f1os. Sin embargo, y el voto cruzado en Puebla y Oaxaca lo muestra, sus nexos con el pri\u00edsmo no est\u00e1n muertos.<\/p>\n<p>De todos modos, para los oaxaque\u00f1os y muchos otros mexicanos que se animaron a sufragar bajo la atenta mirada de militares, sicarios y pol\u00edticos, esta reciente jornada electoral no fue un ensayo ni una victoria aplastante para nadie. Aunque el se\u00f1or presidente anuncie que gan\u00f3 la democracia, el problema pol\u00edtico fundamental que aqueja a M\u00e9xico desde que Felipe Calder\u00f3n tomara el poder apoyado por el PRI y los militares sigue vigente. Es imposible decir qui\u00e9n ejerce el mando en este pa\u00eds y qui\u00e9n habr\u00e1 de gobernarlo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los comicios del pasado domingo 4 de julio en 14 estados de M\u00e9xico pueden ser le\u00eddos como una disputa general por el territorio mexicano entre diversos grupos de poder, inclusive los c\u00e1rteles del narcotr\u00e1fico. Y en el caso de Oaxaca, adem\u00e1s, como un ejercicio de ciudadan\u00eda de una poblaci\u00f3n agredida, derrotada en sus movilizaciones en 2006, que recurri\u00f3 al voto como una muestra de rechazo a Ulises Ruiz y al grupo pol\u00edtico que representa.<\/p>\n","protected":false},"author":14,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[4884],"tags":[],"coauthors":[],"class_list":["post-2783","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-democracia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2783","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2783"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2783\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2783"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2783"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2783"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=2783"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}