{"id":31557,"date":"2018-04-24T13:04:54","date_gmt":"2018-04-24T18:04:54","guid":{"rendered":"https:\/\/www.americas.org\/?p=31557\/"},"modified":"2018-05-04T12:37:35","modified_gmt":"2018-05-04T17:37:35","slug":"adios-a-la-unasur","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/adios-a-la-unasur\/","title":{"rendered":"\u00bfAdi\u00f3s a la Unasur?"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-31558\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/031303_597429.jpg\" alt=\"\" width=\"353\" height=\"199\" \/>La decisi\u00f3n de Argentina, Brasil, Colombia, Chile, Paraguay y Per\u00fa de abandonar la Uni\u00f3n Sudamericana de Naciones (Unasur) representa, en la pr\u00e1ctica, un tiro de gracia a la instituci\u00f3n, creada en Brasilia en 2008. Expresa, adem\u00e1s, el giro pol\u00edtico que ha tenido lugar en la mayor\u00eda de pa\u00edses que la impulsaron, as\u00ed como la imposibilidad de lograr acuerdos con los gobiernos de Venezuela y Bolivia, toda vez que las decisiones se toman por consenso.<\/p>\n<p>La crisis de la Unasur ha tenido un correlato con el cambio de signo de los resultados electorales de los pa\u00edses que la conforman y se hizo m\u00e1s evidente a partir de enero de 2017, cuando el expresidente de Colombia, Ernesto Samper, finaliz\u00f3 sus funciones en la Secretar\u00eda General del organismo. Entonces, la Presidencia pro tempore pas\u00f3 a manos de Argentina, quien propuso para reemplazarlo, a su embajador en Chile, Octavio Bord\u00f3n, exmilitante del Frente Pa\u00eds Solidario (Frepaso) y embajador de Argentina en Estados Unidos durante el per\u00edodo presidencial de Kirchner. Sin embargo, esta designaci\u00f3n fue rechazada por Bolivia y el organismo permanece ac\u00e9falo desde hace diecis\u00e9is meses.<\/p>\n<p>Aunque el trasfondo es pol\u00edtico, la par\u00e1lisis del organismo dio lugar a que los seis pa\u00edses mencionados enviaran la semana pasada un comunicado al canciller de Bolivia, pa\u00eds que tiene a su cargo la Presidencia pro tempore, en el que le anunciaron su decisi\u00f3n de retirarse de la Unasur hasta que no se redefinan sus funciones. Asimismo, califican la situaci\u00f3n como \u201cextremadamente intolerable\u201d motivo por el cual han suspendido los pagos, as\u00ed como su participaci\u00f3n en todas las instancias del organismo.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.lafm.com.co\/internacional\/el-pedido-de-nicolas-maduro-los-seis-paises-que-se-apartaron-de-unasur\/\">Maduro les ha pedido<\/a> a los pa\u00edses salientes, que tengan \u201cun poquitico de conciencia sudamericana\u201d y ha especulado con que esa decisi\u00f3n podr\u00eda deberse a la &#8220;presi\u00f3n&#8221; del gobierno de los Estados Unidos. Salvo Bolivia, el resto de pa\u00edses de la Unasur han criticado la calidad democr\u00e1tica en Venezuela, y no han presentado propuestas sobre c\u00f3mo impulsar la restauraci\u00f3n de su institucionalidad democr\u00e1tica.<\/p>\n<p>Salvo Bolivia, el resto de pa\u00edses de la Unasur han manifestado su preocupaci\u00f3n por la calidad democr\u00e1tica en Venezuela y muchos de ellos, como los pertenecientes al denominado Grupo de Lima, han exhortado al gobierno a tomar algunas medidas que, a su juicio, contribuir\u00e1n a la restauraci\u00f3n democr\u00e1tica de ese pa\u00eds. En enero, representantes de Argentina, Brasil, Colombia, M\u00e9xico, Panam\u00e1 y Per\u00fa fueron invitados a Washington para reunirse con el director para Asuntos del Hemisferio Occidental del Consejo de Seguridad Nacional de EEUU, Juan Cruz, y evaluar la situaci\u00f3n de Venezuela. Los mandatarios de estos pa\u00edses fueron tambi\u00e9n invitados por Donald Trump a una reuni\u00f3n para tratar el tema durante la Asamblea General de la ONU, en septiembre pasado. En aquel encuentro, al cual Pedro Pablo Kuczynski de Per\u00fa y Enrique Pe\u00f1a Nieto de M\u00e9xico no asistieron debido a problemas internos que motivaron la suspensi\u00f3n de sus respectivos viajes a Nueva York, los mandatarios latinoamericanos confirmaron a Trump su rechazo a una eventual operaci\u00f3n militar sobre Venezuela.<\/p>\n<p>Los seis pa\u00edses que han abandonado la Unasur son a su vez miembros del Grupo de Lima, conformado el 8 de agosto de 2017 en la capital peruana por doce pa\u00edses americanos: Argentina, Brasil, Canad\u00e1, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, M\u00e9xico, Panam\u00e1, Paraguay y Per\u00fa. El bloque se ha reunido y pronunciado en varias oportunidades, a nivel de cancilleres, para encontrar salidas a la crisis en Venezuela.<\/p>\n<p>Entre otros, manifiestan que no puede haber elecciones libres y justas sin la plena participaci\u00f3n de los partidos pol\u00edticos y con l\u00edderes detenidos o inhabilitados arbitrariamente, con una autoridad electoral bajo el control del Gobierno, sin la participaci\u00f3n de millones de venezolanos en el extranjero imposibilitados de votar y con elecciones convocadas por la asamblea constituyente, cuya existencia y decisiones no reconocen al considerar que es un \u00f3rgano carente de legitimidad y legalidad. Asimismo, exhortan al gobierno venezolano a que permita la apertura de un corredor humanitario que ayude a mitigar los graves efectos del desabastecimiento de alimentos y medicinas.<\/p>\n<p>La estrategia del Grupo de Lima ha sido aislar a Venezuela pol\u00edtica y diplom\u00e1ticamente, sin imponerle sanciones. Es en este marco que se inscribe la decisi\u00f3n de los pa\u00edses miembros de dicha agrupaci\u00f3n de abandonar la Unasur. En el organismo han quedado los pa\u00edses de menor tama\u00f1o: Surinam, Guyana, Bolivia, Uruguay, Ecuador (sede del organismo) y Venezuela.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: left;\">Historia de UNASUR<\/h3>\n<p>Como se recordar\u00e1, la Uni\u00f3n de Naciones Sudamericanas es el nombre con el cual, en abril de 2007 los Presidentes reunidos por primera vez en la historia para tratar temas de energ\u00eda, en Venezuela, decidieron denominar a la hasta entonces Comunidad Sudamericana de Naciones. No s\u00f3lo decidieron llamarla de otra manera, sino tambi\u00e9n cambiarle el enfoque. Esta no ser\u00eda concebida como la convergencia de los dos bloques subregionales de integraci\u00f3n existentes en la regi\u00f3n, Comunidad Andina y MERCOSUR, sino como un nuevo espacio de concertaci\u00f3n pol\u00edtica, en el que los aspectos sociales, energ\u00e9ticos y de infraestructura ser\u00edan los ejes centrales de atenci\u00f3n, relegando los aspectos comerciales.<\/p>\n<p>El cambio de enfoque y el abandono de los temas comerciales en la Unasur se explican por el hecho de que las negociaciones para conformar la zona de libre comercio entre la Comunidad Andina y el Mercosur tardaron m\u00e1s de lo previsto, y varios pa\u00edses sudamericanos, entre ellos Chile, Colombia y Per\u00fa, iniciaron negociaciones para abrir su comercio a pa\u00edses fuera de la regi\u00f3n al suscribir los Tratados de Libre Comercio. Adem\u00e1s, la Comunidad Andina no firm\u00f3 conjuntamente un Acuerdo de Complementaci\u00f3n Econ\u00f3mica (ACE) con el Mercosur. Bolivia ya lo hab\u00eda hecho con anterioridad (en 1996, ACE 36, a trav\u00e9s del cual se incorpor\u00f3 al Mercosur en calidad de Estado Asociado), Per\u00fa lo firm\u00f3 en 2005 con el Mercosur (ACE 58) y en el mismo a\u00f1o, lo hicieron conjuntamente Colombia, Ecuador y Venezuela con el Mercosur (ACE 59). Estos hechos fueron determinantes en el hecho que no se contemplaran los temas comerciales en la UNASUR. No fue casualidad que a la ceremonia de firma de su Tratado Constitutivo, no fueran invitados representantes de la Comunidad Andina ni del MERCOSUR.<\/p>\n<p>Este nuevo enfoque qued\u00f3 plasmado en el texto de su Tratado Constitutivo, firmado en Brasilia, en mayo de 2008. El organismo naci\u00f3 con un fuerte perfil pol\u00edtico, en el que la seguridad regional jug\u00f3 un papel clave. As\u00ed, la UNASUR tuvo un rol protag\u00f3nico e influyente durante los conflictos pol\u00edticos suscitados en la regi\u00f3n, a poco tiempo de su creaci\u00f3n en 2008. Pruebas de ello fueron su participaci\u00f3n en aquellos que tuvieron lugar en Bolivia por el enfrentamiento entre el gobierno central y los gobiernos regionales aut\u00f3nomos, que caus\u00f3 la muerte de treinta personas en septiembre de 2008, las consultas con respecto a la instalaci\u00f3n de bases militares de Estados Unidos en Colombia, en 2009, y el intento de destituci\u00f3n del presidente Correa a fines de septiembre de 2010.<\/p>\n<p>La Unasur estableci\u00f3 claramente sus objetivos: construir, de manera participativa y consensuada, un espacio de integraci\u00f3n y uni\u00f3n en lo cultural, social, econ\u00f3mico y pol\u00edtico entre sus pueblos, otorgando prioridad al di\u00e1logo pol\u00edtico, las pol\u00edticas sociales, la educaci\u00f3n, la energ\u00eda, la infraestructura, el financiamiento y el medio ambiente, entre otros, con miras a eliminar la desigualdad socioecon\u00f3mica, lograr la inclusi\u00f3n social y la participaci\u00f3n ciudadana, fortalecer la democracia y reducir las asimetr\u00edas en el marco del fortalecimiento de la soberan\u00eda e independencia de los Estados.<\/p>\n<p>Los objetivos, qu\u00e9 duda cabe, fueron loables. Sin embargo, no eran pocas las dificultades para concretar el proyecto. El peso de las alianzas ideol\u00f3gicas y los proyectos geopol\u00edticos nacionales por sobre los intereses regionales, las diferencias pol\u00edticas entre los gobernantes suramericanos\u2014incluso dentro de los sectores favorables a la conformaci\u00f3n de un bloque aut\u00f3nomo regional\u2014sobre tipos de desarrollo, modelos de integraci\u00f3n y opciones de inserci\u00f3n internacional, que antepusieran la ideolog\u00eda al inter\u00e9s por la convergencia, son algunos de ellos.<\/p>\n<p>A pesar de estas diferencias, durante los primeros a\u00f1os de su existencia se tomaron acciones que tuvieron repercusi\u00f3n internacional y que le dieron una presencia pol\u00edtica como bloque, hecho que le rest\u00f3 a la OEA su rol en la soluci\u00f3n de conflictos pol\u00edticos sensibles en la regi\u00f3n y, al BID, en la definici\u00f3n de la integraci\u00f3n de la infraestructura.<\/p>\n<p>La creaci\u00f3n de la UNASUR tuvo lugar en un escenario no exento de conflictos. La renuncia del ex presidente ecuatoriano,\u00a0Rodrigo Borja, a su designaci\u00f3n como secretario ejecutivo; los efectos latentes de la crisis entre\u00a0Ecuador, Colombia y Venezuela, a ra\u00edz de la invasi\u00f3n militar a las FARC en territorio ecuatoriano en marzo de 2008; y el rechazo de Colombia a asumir la Presidencia pro tempore, fueron algunos de los hechos que acompa\u00f1aron la aprobaci\u00f3n del Tratado Constitutivo de la UNASUR por los presidentes sudamericanos en mayo de 2008.<\/p>\n<p>Ante el rechazo del entonces presidente de Colombia, \u00c1lvaro Uribe, de asumir la primera Presidencia pro tempore, debido al conflicto que su pa\u00eds ten\u00eda en ese momento con Venezuela y Ecuador por el tema de la incursi\u00f3n militar en territorio ecuatoriano, esta fue asumida por la entonces presidenta de Chile, Michelle Bachelet. Bachelet, se\u00f1al\u00f3 la necesidad de poner el acento en la b\u00fasqueda de consensos y usar toda la energ\u00eda posible para colocar en marcha esta unidad, que le dar\u00eda a Sudam\u00e9rica la oportunidad de tener una voz fuerte y clara ante el mundo. Un d\u00eda antes de la primera cumbre de la Unasur manifest\u00f3 que los pa\u00edses suramericanos \u201cno pueden darse el lujo de perder esta tremenda oportunidad.\u201d<\/p>\n<p>Sin embargo, sus buenos deseos han sido superados hoy por el cambio de rumbo pol\u00edtico en la regi\u00f3n. Los pa\u00edses de mayor tama\u00f1o la han abandonado \u201ctemporalmente\u201d y se ha perdido la apuesta inicial por la funcionalidad e institucionalidad de este organismo, al que los presidentes acud\u00edan raudamente cuando eran convocados con el fin de dejar claro que no era la OEA, sino la Unasur, la que dirimir\u00eda sobre los asuntos pol\u00edticos sudamericanos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em><strong><a href=\"http:\/\/http\/\/www.americas.org\/archives\/author\/ariela-ruiz-caro\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-30856\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/Ariela-foto-baja-resolucion1-e1524060792681.jpg\" alt=\"\" width=\"204\" height=\"199\" \/>Ariela Ruiz Caro<\/a><\/strong>\u00a0es economista por la Universidad Humboldt de Berl\u00edn con maestr\u00eda en procesos de integraci\u00f3n econ\u00f3mica por la Universidad de Buenos Aires. Consultora internacional en temas de comercio, integraci\u00f3n y recursos naturales en la CEPAL, Sistema Econ\u00f3mico Latinoamericano (SELA), Instituto para la Integraci\u00f3n de Am\u00e9rica Latina y el Caribe (INTAL), entre otros. Ha sido funcionaria de la Comunidad Andina entre 1985 y 1994 y asesora de la Comisi\u00f3n de Representantes Permanentes del MERCOSUR entre 2006 y 2008. Ha sido Agregada Econ\u00f3mica de la Embajada de Per\u00fa entre 2010 y 2015. Es columnista del Programa de las Am\u00e9ricas.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los pa\u00edses de mayor tama\u00f1o han abandonado la Unasur \u201ctemporalmente\u201d y se ha perdido la apuesta inicial por la funcionalidad e institucionalidad de este organismo.<\/p>\n","protected":false},"author":290,"featured_media":31558,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[4884],"tags":[5031],"coauthors":[],"class_list":["post-31557","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-democracia","tag-south-america"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31557","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/290"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=31557"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31557\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":31591,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31557\/revisions\/31591"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/31558"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=31557"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=31557"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=31557"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=31557"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}