{"id":3224,"date":"2010-09-21T13:11:25","date_gmt":"2010-09-21T18:11:25","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cipamericas.org\/?p=3224"},"modified":"2010-09-21T13:11:25","modified_gmt":"2010-09-21T18:11:25","slug":"la-vortice-militar-el-tercer-vinculo-y-el-acercamiento-militar-de-washington","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/la-vortice-militar-el-tercer-vinculo-y-el-acercamiento-militar-de-washington\/","title":{"rendered":"La v\u00f3rtice militar: el tercer v\u00ednculo y el acercamiento militar de Washington"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright\" src=\"http:\/\/images.politico.com\/global\/080514_drugtraffic.jpg\" alt=\"\" width=\"297\" height=\"223\" \/><\/p>\n<p>A lo largo de la historia, los Estados Unidos han desarrollado una serie de planes estrat\u00e9gicos que han fortalecido su hegemon\u00eda y su posicionamiento a escala mundial. En M\u00e9xico, las estrategias han variado a lo largo de los a\u00f1os y su presencia se ha construido y legitimado con matices diferentes, bajo espacios y momentos hist\u00f3ricos precisos. El objeto del presente art\u00edculo ser\u00e1 analizar el papel de las fuerzas armadas mexicanas en la v\u00f3rtice de la Iniciativa M\u00e9rida y saber cu\u00e1ndo y bajo qu\u00e9 contextos comienzan a establecer planes de asistencia en materia militar M\u00e9xico y Estados Unidos.<\/p>\n<p><strong>El inicio de la asistencia militar M\u00e9xico-Estados Unidos<\/strong><\/p>\n<p>Si bien existi\u00f3 una larga trayectoria de confrontaci\u00f3n militar entre M\u00e9xico y Estados Unidos a lo largo del siglo XIX y la primera parte del siglo XX, al iniciar la segunda Guerra Mundial, M\u00e9xico inaugur\u00f3 una l\u00ednea de colaboraci\u00f3n militar que prevaleci\u00f3 a principios de 1940.<\/p>\n<p>La segunda Guerra Mundial modific\u00f3 la correlaci\u00f3n de fuerzas a escala planetaria y signific\u00f3 el fin de la hegemon\u00eda europea y el ascenso de la Uni\u00f3n Americana como potencia hegem\u00f3nica. Al entrar Estados Unidos en el escenario b\u00e9lico, consideraban clave a M\u00e9xico por su posici\u00f3n estrat\u00e9gica y la producci\u00f3n de materias primas. En ese momento, los estadounidenses deseaban coordinar la defensa de la costa del Pac\u00edfico como respuesta al ataque japon\u00e9s a Pearl Harbor.<\/p>\n<p>Con ese objetivo se cre\u00f3 la Comisi\u00f3n Conjunta de Defensa M\u00e9xico-Estados Unidos en enero de 1942. Para el 27 de marzo de ese mismo a\u00f1o fue firmado <em>El Acuerdo de Pr\u00e9stamos y Arrendamientos<\/em> en materia militar, el primer plan institucionalizado de asistencia militar durante el siglo XX. Aunque los requerimientos mexicanos fueron poco satisfechos, represent\u00f3 el primer destello de colaboraci\u00f3n en materia militar. Sin embargo, al finalizar las hostilidades, el acuerdo fue pr\u00e1cticamente desmantelado.<\/p>\n<p><strong>La Guerra Fr\u00eda y el contacto militar<\/strong><\/p>\n<p>Una vez concluida la segunda Guerra Mundial comenz\u00f3 a gestarse la Guerra Fr\u00eda, la cual fue el enfrentamiento entre Estados Unidos y la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. M\u00e9xico no fue ajeno a \u00e9sta confrontaci\u00f3n y decidi\u00f3 restringir la relaci\u00f3n militar con Estados Unidos.<\/p>\n<p>Sin embargo, los estrategas estadounidenses insistieron en negociar un acuerdo militar. Con ese fin arrib\u00f3 a M\u00e9xico el General Edward M. Jones en febrero de 1952 y comenz\u00f3 la negociaci\u00f3n. El desacuerdo se debi\u00f3 a que M\u00e9xico deb\u00eda suscribir la cl\u00e1usula de &#x201C;Defensa de la Democracia&#x201D;, lo que podr\u00eda suponer el compromiso del gobierno mexicano llevar tropas fuera de su territorio. El apoyo entonces fue rechazado.<\/p>\n<p>A partir de entonces y hasta la d\u00e9cada de los noventa, M\u00e9xico no aceptar\u00e1 planes de asistencia militar, no realizar\u00e1 operaciones conjuntas y no contemplar\u00e1 la presencia de militares estadounidenses en su territorio. Para 1967, todos los pa\u00edses latinoamericanos hospedaban misiones y recib\u00edan ayuda militar de Estados Unidos con la notable excepci\u00f3n de M\u00e9xico, Cuba y Hait\u00ed pues a \u00e9ste \u00faltimo se le suspender\u00eda la ayuda en 1963.[1]<\/p>\n<p>Lo anterior no signific\u00f3 el rompimiento total de las relaciones militares. Pocos a\u00f1os despu\u00e9s, un creciente n\u00famero de militares y oficiales mexicanos recibir\u00e1n preparaci\u00f3n en instalaciones militares estadounidenses. Por ejemplo, para 1964, 15 a\u00f1os despu\u00e9s de ser fundada la Escuela Militar de las Am\u00e9ricas, hab\u00eda graduado a 16, 343 latinoamericanos de los cuales 178 eran mexicanos. Otra escuela reservada para oficiales era la de Fort Bragg situada en Carolina del Norte. A finales de 1963, dicha escuela hab\u00eda graduado a 112 oficiales, de los cuales, tres eran de M\u00e9xico.[2]<\/p>\n<p>Este entramado de ligera relaci\u00f3n militar se mantendr\u00e1 estable hasta la d\u00e9cada de los noventa. A partir de ese momento, comenzar\u00e1n los ejercicios a\u00e9reos con Estados Unidos en 1992 y los navales en 1993 y para mediados de los a\u00f1os noventa el Departamento de Estado estadounidense afirmaba tener m\u00e1s de 45 programas que relacionaban a las fuerzas armadas de ambos pa\u00edses.[3]<\/p>\n<p>Es decir, M\u00e9xico pas\u00f3 de una relaci\u00f3n militar estrecha con Estados Unidos, durante la segunda Guerra Mundial, a una posici\u00f3n m\u00e1s moderada durante la Guerra Fr\u00eda para retornar a un contacto militar m\u00e1s ampli\u00f3 a finales de los a\u00f1os noventa.<\/p>\n<p><strong> <\/strong><\/p>\n<p><strong>Encrucijada neoliberal y fuerzas armadas: el tercer v\u00ednculo<\/strong><\/p>\n<p>Una vez entrada la d\u00e9cada de los noventa surgi\u00f3 un nuevo orden mundial. Estado Unidos logr\u00f3 la superioridad militar que ten\u00eda como base su capacidad econ\u00f3mica. Nuevos enemigos suplantar\u00e1n el &#x201C;peligro comunista&#x201D; y dar\u00e1n paso a la lucha antidrogas.<\/p>\n<p>Por otro lado, en la regi\u00f3n norteamericana un nuevo acuerdo daba inicio, el Tratado de Libre Comercio de Am\u00e9rica del Norte (TLCAN). En un memor\u00e1ndum,[4] con fecha de abril de 1991, el embajador estadounidense en M\u00e9xico John Negroponte resumi\u00f3 los objetivos estadounidenses hacia M\u00e9xico en el TLCAN. En \u00e9l se se\u00f1al\u00f3 que en la pol\u00edtica exterior el &#x201C;TLC (sic) institucionalizar\u00eda la aceptaci\u00f3n de una orientaci\u00f3n estadounidense en las relaciones exteriores de M\u00e9xico&#x201D;.[5]  En lo econ\u00f3mico el TLCAN ser\u00eda un &#x201C;instrumento para promover, consolidar y garantizar la continuidad de la reforma econ\u00f3mica m\u00e1s all\u00e1 de la administraci\u00f3n de Salinas&#x201D;.[6]  En s\u00edntesis, el acuerdo represent\u00f3 para los estadounidenses hegemonizar lo econ\u00f3mico y lo pol\u00edtico en M\u00e9xico. Y, tras una campa\u00f1a sin precedente de cabildeo por parte del gobierno mexicano, el Congreso estadounidense aprob\u00f3 la propuesta. La firma del TLCAN fund\u00f3 el acuerdo comercial m\u00e1s importante de M\u00e9xico con Estados Unidos desde la segunda Guerra Mundial.<\/p>\n<p>El primero de enero de 1994, fecha en que entr\u00f3 en vigor el TLCAN, un grupo de ind\u00edgenas armados denominados Ejercito Zapatista de Liberaci\u00f3n Nacional se levant\u00f3 en armas y le declar\u00f3 la guerra al gobierno mexicano. Ente esta situaci\u00f3n, el gobierno respondi\u00f3 con el env\u00edo de unidades especiales de infanter\u00eda y aviaci\u00f3n para hacerse del control territorial en donde el zapatismo ten\u00eda influencia. Y, bajo \u00e9ste contexto, comenzaron a establecerse m\u00e1s acercamientos militares ambos pa\u00edses.<\/p>\n<p>La coyuntura de cambio de gobierno, el colapso econ\u00f3mico de M\u00e9xico en 1995 y el levantamiento armado mencionado fueron elementos que consolidaron la pol\u00edtica econ\u00f3mica neoliberal y crearon el ambiente propicio para los acercamientos militares. No en balde, el Secretario de Defensa estadounidense William Perry visit\u00f3 M\u00e9xico y propuso la ma\u00f1ana del 23 de octubre de 1995, ante la plana mayor del Ej\u00e9rcito Mexicano, el llamado &#x201C;tercer v\u00ednculo&#x201D;, es decir, un mayor contacto militar.<\/p>\n<p>Pero, \u00bfpor qu\u00e9 era tan importante integrar a las fuerzas armadas mexicanas en esquemas de asistencia militar liderados por Washington? El investigador Carlos Fazio apunta que &#x201C;en ese momento [1995] los Estados Unidos no ten\u00edan acceso a las estructuras de decisi\u00f3n t\u00e1ctica-operativa y estrat\u00e9gica de las fuerzas armadas mexicanas, la \u00fanica instituci\u00f3n de Am\u00e9rica Latina, junto con Cuba, que no [hab\u00eda] sido penetrada directamente por el Pent\u00e1gono&#x201D;.[7]<\/p>\n<p>A partir de entonces se revitalizaran y modernizan cuando menos ocho mecanismos de asistencia militar y de seguridad de Estados Unidos hacia M\u00e9xico. En el siguiente cuadro se presentan los m\u00e1s importantes y se dividen en tres tipos: <em>mecanismos de asistencia militar, lucha antidroga y lucha antiterrorista<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2010\/09\/cuadro-militar.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-3237 aligncenter\" title=\"cuadro militar\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2010\/09\/cuadro-militar-1024x1000.jpg\" alt=\"\" width=\"473\" height=\"462\" \/><\/a><\/p>\n<p>Como se puede apreciar, en el cuadro existen tres rubros de asistencia claramente diferenciados. Bajo el rubro de <em>mecanismos militares<\/em> se realizan dos actividades principalmente. La primera es la asistencia militar. En esta secci\u00f3n M\u00e9xico ha aceptado, por ejemplo, el programa de Educaci\u00f3n y Capacitaci\u00f3n Militar Internacional y la asistencia del Centro de Estudios Hemisf\u00e9ricos de Defensa como mecanismos de adiestramiento militar. La segunda es la venta de armamento, la cual depende de que M\u00e9xico decida hacer alguna compra y Estados Unidos est\u00e9 dispuesto a vender. Ejemplos de \u00e9ste mecanismo son el Programa de Ventas Militares al Extranjero, el programa de Financiamiento Militar al Extranjero y las Ventas Comerciales Directas. M\u00e9xico se hab\u00eda caracterizado por aceptar una reducida ayuda militar debido a que Estados Unidos ha utilizado regularmente ese tipo de asistencia para influir y presionar en la pol\u00edtica de defensa y seguridad de los pa\u00edses que la aceptan.<\/p>\n<p>Los <em>mecanismos de lucha antidroga<\/em> buscan establecer el marco de asistencia para el combate al tr\u00e1fico de drogas. Dicho mecanismo se encarga de desarrollar pol\u00edticas y esquemas para combatir a los traficantes de drogas y al crimen organizado. Aunado a lo anterior, el Departamento de Estado busca dos objetivos estrat\u00e9gicos: 1) reducir la entrada de drogas ilegales a Estados Unidos; y, 2) reducir el impacto del crimen organizado internacional en Estados Unidos. Adem\u00e1s, complementa la estrategia estadounidense antiterrorista, directamente e indirectamente, promoviendo la modernizaci\u00f3n de equipo y de operaciones secundarias por agencias extranjeras en los sistemas penales y de aplicaci\u00f3n de la ley. Para tal fin se cre\u00f3 la Oficina de Asuntos Internacionales sobre Narc\u00f3ticos y Aplicaci\u00f3n de la Ley y la secci\u00f3n 1004, en Estados Unidos, de los cuales M\u00e9xico recibe recursos.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, la <em>mec\u00e1nica de combate al terrorismo <\/em>es una secci\u00f3n que est\u00e1 encaminada a construir, sostener y hacer contactos con militares extranjeros para fortalecer las capacidades antiterroristas, para disuadir, interrumpir y derrotar a las organizaciones extremistas, apoyando con la infraestructura. Adem\u00e1s, el Departamento de Estado por \u00e9ste medio proporciona armas, el equipo, los servicios y el entrenamiento para preparar a los gobiernos de otros pa\u00edses para prevenir y tratar de aminorar los actos terroristas como bombas, secuestros, asesinatos, entre otros. M\u00e9xico es parte de este mecanismo de asistencia.<\/p>\n<p><strong>Otras din\u00e1micas militares<\/strong><\/p>\n<p>Adem\u00e1s de lo anterior, en diciembre de 1995 se acord\u00f3 la transferencia de equipo militar en el combate a las drogas y adiestramiento militar de mexicanos en Estados Unidos. Durante las negociaciones se concert\u00f3 que el gobierno estadounidense transfiriera 73 helic\u00f3pteros UH-1H y cuatro aviones C-26. Sin embargo, a\u00f1os m\u00e1s tarde ser\u00e1 del conocimiento de la opini\u00f3n p\u00fablica y del gobierno mexicano que esos aviones hab\u00edan sido utilizados por \u00faltima vez en la guerra de Vietnam, situaci\u00f3n que orill\u00f3 a M\u00e9xico a devolver los materiales que le hab\u00edan entregado.<\/p>\n<p>Tiempo despu\u00e9s, en abril de 1996, la administraci\u00f3n de William Clinton orden\u00f3 a las fuerzas armadas de su pa\u00eds llevar a cabo la Iniciativa de Adiestramiento en M\u00e9xico (IAM) orientada a mejorar las capacidades de las fuerzas armadas mexicanas. La IAM empez\u00f3 sus tareas en abril de 1996, en Fort Bragg, Carolina del Norte. Ah\u00ed se entren\u00f3 a oficiales de las fuerzas armadas mexicanas en lucha antidroga, punter\u00eda, reconocimiento, combate cercano y derechos humanos. Este tipo de adiestramiento contin\u00fao hasta septiembre de 1998, cuando fue suspendido el programa.<\/p>\n<p>No obstante, los hechos que trastocaron de manera definitiva la relaci\u00f3n militar de ambos pa\u00edses fueron los sucesos del 11 de septiembre de 2001 (11-S). A partir de ese momento, la agenda de seguridad se coloc\u00f3 por encima de cualquier otra, situaci\u00f3n no vista, por lo menos, desde la segunda Guerra Mundial. Uno de los mecanismos de defensa y seguridad que surgi\u00f3 fue el Comando Norte.<\/p>\n<p>El Comando Norte (USNorthCom por sus siglas en ingl\u00e9s) es una fuerza militar que tiene bajo su resguardo los territorios de Am\u00e9rica del Norte. El USNorthCom surgi\u00f3 como respuesta a los sucesos del 11 de septiembre, se inaugur\u00f3 el 1 de octubre del 2002 y adquiri\u00f3 capacidad de respuesta total hasta el 11 de septiembre de 2003. Este proyecto militar deriv\u00f3 de la estrategia de seguridad estadounidense que se fundamenta en la <em>National Security Strategy <\/em> (NSS) del 2002 del entonces presidente George W. Bush. La importancia del USNorthCom es que se ha convertido en uno de los m\u00e1s importantes interlocutores entre las fuerzas armadas de los tres pa\u00edses de Am\u00e9rica del Norte.<\/p>\n<p>A\u00f1os despu\u00e9s se cre\u00f3 la  Alianza para la Seguridad y Prosperidad de Am\u00e9rica del Norte (ASPAN), la cual es una iniciativa trilateral que incluye a Canad\u00e1, Estados Unidos y M\u00e9xico, que permite la puesta en marcha de instrumentos trilaterales y que es se\u00f1alada como uno de los antecedentes de la Iniciativa M\u00e9rida.<\/p>\n<p><strong>La v\u00f3rtice militar de la Iniciativa M\u00e9rida<\/strong><\/p>\n<p>Oficialmente se sabe que la Iniciativa M\u00e9rida surgi\u00f3 a propuesta del mandatario mexicano, el cual sugiri\u00f3 al presidente estadounidense la necesidad de coordinar esfuerzos para fortalecer el combate a la delincuencia organizada. El encuentro entre ambos presidentes se realiz\u00f3 el 12 y 13 de marzo de 2007, en M\u00e9rida, Yucat\u00e1n.<\/p>\n<p>No obstante, existen dudas al respecto, ya que se sabe que &#x201C;el 17 de enero de 2007 el diputado dem\u00f3crata por Texas, Henry Cu\u00e9llar, y Silvestre Reyes, presidente del Comit\u00e9 de Inteligencia de la C\u00e1mara de Representantes, presentaron la<em> Prosperous and Secure Neighbor Alliance of  2007<\/em>, documento base para la negociaci\u00f3n que posteriormente se llamar\u00eda Plan M\u00e9xico o Iniciativa M\u00e9rida&#x201D;.[8]  Lo anterior pone en entre dicho las afirmaciones oficiales y confirma que la propuesta fue hecha por representantes del gobierno estadounidense.<\/p>\n<p>El nuevo marco de la relaci\u00f3n entre M\u00e9xico y Estados Unidos fue anunciado oficialmente, el 22 de octubre de 2007, bajo el t\u00edtulo de: &#x201C;<em>Iniciativa M\u00e9rida: Un nuevo paradigma de cooperaci\u00f3n en materia de seguridad<\/em>&#x201D;, la cual est\u00e1 destinada a combatir el tr\u00e1fico de drogas, de armas, los esfuerzos de procuraci\u00f3n de justicia y el combate a la delincuencia trasnacional organizada.[9] Despu\u00e9s de varios meses de negociaciones, el 30 de junio de 2008, el presidente George W. Bush promulg\u00f3 la Ley H.R. 2642 de asignaciones suplementarias que conten\u00eda los recursos para la Iniciativa M\u00e9rida y contemplaba un presupuesto de 352 millones de d\u00f3lares.<\/p>\n<p>Para 2010 se tienen contemplados, de acuerdo al \u00faltimo reporte del Congreso de los Estados Unidos, 210.3 millones de d\u00f3lares. El reporte resume los recursos de la siguiente forma:[10]<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">ufeff<a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2010\/09\/Table-1.-Merida-Funding.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-3238\" title=\"Table 1. Merida Funding\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2010\/09\/Table-1.-Merida-Funding.jpg\" alt=\"\" width=\"535\" height=\"282\" \/><\/a><img decoding=\"async\" src=\"file:\/\/\/Users\/lindsayhooper1\/Library\/Caches\/TemporaryItems\/moz-screenshot.jpg\" alt=\"\" \/><\/p>\n<p>Como puede apreciarse, la asistencia para M\u00e9xico destina mayores recursos a los \u00e1mbitos policiaco y militar. Predomina el rubro de Control Internacional de Narc\u00f3ticos y Aplicaci\u00f3n de la Ley (INCLE, por sus siglas en ingl\u00e9s), al cual se le asignaron 859.5 millones de d\u00f3lares. Los fondos est\u00e1n destinados, principalmente, a los cuerpos policiacos y de procuraci\u00f3n de justicia (SSP y PGR).<\/p>\n<p>Por otro lado, se encuentran los recursos asignados a las fuerzas armadas a trav\u00e9s del Programa de Financiamiento Militar Extranjero (FMF, por sus siglas en ingl\u00e9s),  bajo este rubro se le asign\u00f3 a la Secretar\u00eda de la Defensa Nacional y a la Secretar\u00eda de Marina 420.8 millones de d\u00f3lares.<\/p>\n<p>Y se destinan s\u00f3lo 50 millones de d\u00f3lares para un Fondo de Apoyo Econ\u00f3mico (ESF, por sus siglas en ingl\u00e9s).<\/p>\n<p><strong> <\/strong><\/p>\n<p><strong>La iniciativa M\u00e9rida a debate<\/strong><\/p>\n<p>La Iniciativa M\u00e9rida representa para las fuerzas armadas mexicanas un cambio no visto por lo menos desde 1942, cuando se inaugur\u00f3 la Comisi\u00f3n Conjunta de Defensa M\u00e9xico-Estados Unidos. Por lo anterior, \u00e9sta reviste una gran importancia, ya que funda el combate a las drogas en el esquema policiaco-militar sugerido por Washington, lo cual puede apreciarse claramente en los recursos asignados a las fuerzas armadas y a las instituciones policiacas.<\/p>\n<p>Aunado a lo anterior, la Iniciativa M\u00e9rida tiene serias deficiencias estrat\u00e9gicas en su contenido. En primera instancia, no es una iniciativa que busque resolver el problema de una manera integral. El enfoque punitivo y policiaco-militar sugerido por Estados Unidos para resolver la lucha antidroga ha demostrado su ineficiencia para eliminar el tr\u00e1fico de drogas y la delincuencia organizada.<\/p>\n<p>El problema del tr\u00e1fico de drogas y el crimen organizado es una realidad. Sin embargo, resulta inaceptable el amplio dominio estadounidense hacia donde se debe de orientar la pol\u00edtica de seguridad mexicana. De igual forma, resulta inaceptable que hasta hoy M\u00e9xico no haya planteado una verdadera estrategia y pol\u00edtica de Estado en materia de seguridad.<\/p>\n<p>El resultado: aumento de la violencia, violaciones a los derechos humanos, tr\u00e1fico de armas, grandes ganancias de los traficantes y una estela sangrienta que, en s\u00edntesis, se expresa en un Estado que agravia a la sociedad.<\/p>\n<p>Es insultante, como lo dijo el ilustre Carlos Montemayor, que las fuerzas armadas mexicanas que deb\u00edan servir de custodios de la libertad, priven precisamente de las libertades a ciudadanos inocentes e inermes. &#x201C;No hay justificaci\u00f3n ni dignidad en ninguna autoridad cuando la violencia de Estado se vuelve contra la sociedad misma&#x201D;.[11]<\/p>\n<p>En ese sentido, la soluci\u00f3n al problema del tr\u00e1fico de drogas no s\u00f3lo se encuentra en el enfoque policiaco-militar, sino en ver esta situaci\u00f3n desde una perspectiva integral. Con la mitad de la poblaci\u00f3n en pobreza, sin un Estado que otorgue justicia pronta y expedita, sin el respeto a los derechos consagrados en la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica de los Estados Unidos Mexicanos y sin ver el asunto de las drogas como un problema de salud p\u00fablica, las cosas seguir\u00e1n avanzando.<\/p>\n<p>En virtud de lo anterior, es necesario fortalecer las instituciones policiacas y de procuraci\u00f3n de justicia, de naturaleza civil, en las que predomine el Estado de derecho y se busque anular los canales de la corrupci\u00f3n. En el plano internacional debe haber una mayor coordinaci\u00f3n con los Estados Unidos sin el dominio de \u00e9ste en la agenda de seguridad mexicana. Asimismo, es importante establecer acuerdos con los pa\u00edses que enfrentan el problema del tr\u00e1fico de drogas en Am\u00e9rica Central y Am\u00e9rica del Sur.<\/p>\n<p>Finalmente, vale la pena recordar la gesta de Sin\u00f3n en la Guerra de Troya. Como en la \u00e9pica grecolatina, los estadounidenses -incapaces de penetrar las estructuras militares mexicanas-, recurrieron a una estratagema y construyeron una Iniciativa M\u00e9rida (el Caballo de Troya), Silvestre Reyes y Henry Cuellar (como Sin\u00f3n, el esp\u00eda griego) convencieron a los mexicanos de que era un regalo. La mitolog\u00eda griega contin\u00faa y cuenta que cuando el caballo entr\u00f3 a la ciudad de Troya, Sin\u00f3n dej\u00f3 salir a los soldados griegos armados que mataron a los guardianes y abrieron las puertas a su ej\u00e9rcito, capturando e incendiando la ciudad.<\/p>\n<p>El ardid del caballo fue una astucia del h\u00e9roe Odiseo. Esperemos que ese ardid no sea un preludio para M\u00e9xico y que la v\u00f3rtice de la asistencia militar de Washington no contribuya m\u00e1s al caos y desorden como el que hasta ahora ha prevalecido en M\u00e9xico.<\/p>\n<p><em>Jonathan Agust\u00edn Gonz\u00e1lez Torres es licenciado en Relaciones Internacionales por la Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico y actualmente realiza la maestr\u00eda en Estudios M\u00e9xico-Estados Unidos en la Facultad de Estudios Superiores Acatl\u00e1n. Sus l\u00edneas de investigaci\u00f3n versan sobre relaciones M\u00e9xico-Estados Unidos, Seguridad Nacional, Fuerzas Armadas y tr\u00e1fico de drogas.<\/em><\/p>\n<p><em><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p>[1] Mario Ojeda. <em>Alances y l\u00edmites de la pol\u00edtica exterior de M\u00e9xico<\/em>, M\u00e9xico, El Colegio de M\u00e9xico, 2001,\u00a0 p. 76.<\/p>\n<p>[2] <em>Ibid<\/em>., pp. 179-80.<\/p>\n<p>[3] Howard Wiarda, &#x201C;Beyond the Pale: The Bureaucratic Politics of United States Policy in Mexico&#x201D;, <em>World Affairs<\/em>, Vol.162, Issue 4, primavera de 2000, p. 185.<\/p>\n<p>[4] Palabra latina que significa &#x201C;cosa que debe recordarse&#x201D;.<\/p>\n<p>[5] Sergio Aguayo, <em>El pante\u00f3n de los mitos: Estados Unidos y el Nacionalismo mexicano<\/em>, M\u00e9xico, Ed. Grijalbo, 1998, p. 284.<\/p>\n<p>[6] <em>Ibid<\/em>., p. 284<\/p>\n<p>[7] Carlos Fazio, <em>El tercer v\u00ednculo<\/em>, M\u00e9xico, Ed. Joaqu\u00edn Mortiz, 1996, p. 179.<\/p>\n<p>[8] Mario Cruz, &#x201C;Plan Colombia e Iniciativa M\u00e9rida: piezas estrat\u00e9gicas de la hegemon\u00eda continental&#x201D;, <em>Op. Cit<\/em>., p. 352.<\/p>\n<p>[9] <em>Vid<\/em>., Iniciativa M\u00e9rida, &#x201C;La Iniciativa M\u00e9rida: nuevo paradigma de cooperaci\u00f3n en materia de seguridad&#x201D;, [en l\u00ednea], M\u00e9xico, 22 de octubre de 2007, Direcci\u00f3n URL: http:\/\/www.iniciativamerida.gob.mx\/pdf\/declaracion_conjunta_Iniciativa_Merida_esp.pdf, [consulta: 10 de enero de 2010].<\/p>\n<p>[10] <em>Vid<\/em>., Clare Ribando, &#x201C;Merida Initiative for Mexico and Central America: Funding and policy issues&#x201D;, [en l\u00ednea], Estados Unidos de Am\u00e9rica, enero de 2010, Direcci\u00f3n URL: http:\/\/www.wilsoncenter.org\/topics\/pubs\/M%C3%A9rida%20Initiative%20for%20Mexico%20and%20Central%20America%20Funding%20and%20Policy%20Issues.pdf, [Consulta: 3 de abril de 2010].<\/p>\n<p>[11] Carlos Montemayor, &#x201C;Agravio a la sociedad&#x201D;, [en l\u00ednea], M\u00e9xico, 2 de marzo de 2010, <em>la jornada.unam.mx<\/em> Direcci\u00f3n URL: http: \/\/www.jornada.unam.mx\/2010\/03\/02\/index.php?section=opinion&amp;article=a08a1cul, [consulta: 2 de marzo de 2010].<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p> A lo largo de la historia, los Estados Unidos han desarrollado una serie de planes estrat\u00e9gicos que han fortalecido su hegemon\u00eda y su posicionamiento a escala mundial. En M\u00e9xico, las estrategias han variado a lo largo de los a\u00f1os y su presencia se ha construido y legitimado con matices diferentes, bajo espacios y momentos hist\u00f3ricos precisos. El objeto del presente art\u00edculo ser\u00e1 analizar el papel de las fuerzas armadas mexicanas en la v\u00f3rtice de la Iniciativa M\u00e9rida y saber cu\u00e1ndo y bajo qu\u00e9 contextos comienzan a establecer planes de asistencia en materia militar M\u00e9xico y Estados Unidos.<\/p>\n","protected":false},"author":244,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[4884,4919,4914],"tags":[],"coauthors":[],"class_list":["post-3224","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-democracia","category-migracion","category-paz-y-seguridad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3224","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/244"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3224"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3224\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3224"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3224"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3224"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=3224"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}