{"id":32745,"date":"2018-05-08T13:46:14","date_gmt":"2018-05-08T18:46:14","guid":{"rendered":"https:\/\/www.americas.org\/?p=32745\/"},"modified":"2018-05-16T11:43:59","modified_gmt":"2018-05-16T16:43:59","slug":"tlc-mercosur-union-europea-cronica-de-un-fracaso-anunciado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/tlc-mercosur-union-europea-cronica-de-un-fracaso-anunciado\/","title":{"rendered":"TLC Mercosur-Uni\u00f3n Europea: Cr\u00f3nica de un fracaso anunciado"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-32747\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/Acuerdo-Mercosur-UE.jpg\" alt=\"\" width=\"362\" height=\"209\" \/>Los esfuerzos de los gobiernos del Mercosur por concluir el TLC con la Uni\u00f3n Europea para dar una se\u00f1al clara \u201ca los mercados\u201d de que la pol\u00edtica econ\u00f3mica actual es radicalmente distinta a la de sus antecesores y dejar sentado que el libre mercado es la panacea para lograr el desarrollo econ\u00f3mico y social en esta subregi\u00f3n sudamericana, no ha sido suficiente para evitar, una vez m\u00e1s, el fracaso de las negociaciones.<\/p>\n<p>Los antecedentes para lograr un acuerdo de libre comercio entre la Uni\u00f3n Europea y el Mercosur, tienen origen en 1995, cuando ambos bloques firmaron el Acuerdo Marco Interregional de Cooperaci\u00f3n MERCOSUR-Uni\u00f3n Europea (AMIC), ratificado en 1999. Este acuerdo tuvo lugar en un contexto en que hab\u00eda entrado en vigor el TLCAN de M\u00e9xico (1994) y se hab\u00eda anunciado la conformaci\u00f3n del ALCA durante la Cumbre Presidencial de las Am\u00e9ricas en Miami, en el mismo a\u00f1o.<\/p>\n<p>Las corporaciones industriales y de servicios, as\u00ed como las tecnol\u00f3gicas de Europa, vieron con preocupaci\u00f3n la p\u00e9rdida de su competitividad en el continente americano frente a Estados Unidos. Eligieron entonces al Mercosur, el quinto mercado m\u00e1s grande del planeta, al que no s\u00f3lo lo unen fuertes v\u00ednculos econ\u00f3micos sino culturales, para ejercer un contrapeso. La Uni\u00f3n Europea es la primera fuente de inversi\u00f3n extranjera directa y uno de los principales destinos de las exportaciones para el Mercosur.<\/p>\n<p>Dicho Acuerdo (AMIC) que buscaba promover los v\u00ednculos bi-regionales a trav\u00e9s de tres componentes principales (di\u00e1logo pol\u00edtico, cooperaci\u00f3n y comercio) fue la base sobre la cual se iniciaron las negociaciones para conformar el TLC entre ambos bloques regionales, en el a\u00f1o 2000. En una suerte de paralelismo, estas se iniciaron mientras ten\u00edan lugar las negociaciones del ALCA y se debilitaba el multi-lateralismo en la OMC.<\/p>\n<p>A pesar de que la protecci\u00f3n arancelaria de la Uni\u00f3n Europea era baja para la mayor parte del universo arancelario del Mercosur, las partidas de los productos agropecuarios estaban fuertemente protegidos. La liberalizaci\u00f3n de este sector era la gran apuesta del Mercosur, mientras que la de la Uni\u00f3n Europea consist\u00eda en lograr que el Mercosur liberalizara los servicios, las compras gubernamentales, otorgara un tratamiento igualitario a las inversiones y una mayor protecci\u00f3n a los derechos de propiedad intelectual<\/p>\n<p>La falta de acuerdo en esos aspectos deriv\u00f3 en la suspensi\u00f3n de las negociaciones en mayo de 2004. El fracaso en la conformaci\u00f3n del ALCA a principios de ese a\u00f1o que se hizo evidente en el plano pol\u00edtico durante la Cumbre de las Am\u00e9ricas de Mar del Plata en 2005, atenuaron la preocupaci\u00f3n de los europeos por la competencia norteamericana en esta subregi\u00f3n. La raz\u00f3n fundamental por la que se rompieron las negociaciones del ALCA, fue la misma por la que se interrumpieron las negociaciones entre el Mercosur y la Uni\u00f3n Europea: si Estados Unidos no acced\u00eda a tratar en el ALCA el tema de subsidios y ayudas internas al sector agr\u00edcola en ese pa\u00eds, tampoco se debatir\u00edan servicios, compras gubernamentales, inversiones ni propiedad intelectual.<\/p>\n<p>Las negociaciones continuaron suspendidas hasta 2010, oportunidad en la que fueron retomadas por iniciativa de la Comisi\u00f3n Europea, en el contexto de la crisis econ\u00f3mica y financiera internacional, de la vigencia de catorce Tratados de Libre Comercio de Estados Unidos con pa\u00edses del continente americano, del estancamiento de la multi-lateralidad en el \u00e1mbito de la Organizaci\u00f3n Mundial del Comercio y de la mayor presencia econ\u00f3mica de China en la regi\u00f3n. La formalizaci\u00f3n del reinicio de las negociaciones con el Mercosur tuvo lugar en la VI Cumbre Uni\u00f3n Europea-Am\u00e9rica Latina, realizada en Madrid en mayo de 2010.<\/p>\n<p>Sin embargo, la iniciativa de relanzar las negociaciones no estuvo exenta de discrepancias al interior de la Uni\u00f3n Europea. Seg\u00fan el BID, \u201cun conjunto de pa\u00edses encabezados por Francia, entre los que se encontraban Irlanda, Grecia, Hungr\u00eda, Austria, Luxemburgo, Polonia y Finlandia, presentaron un documento ante el Consejo de la Uni\u00f3n Europea, en donde criticaban que la Comisi\u00f3n Europea hubiera decidido retomar las negociaciones sin un debate previo, y sin tener en consideraci\u00f3n los posibles impactos que podr\u00edan provocar en la econom\u00eda europea, incluido el sector agr\u00edcola. Las principales organizaciones agr\u00edcola-ganaderas de Europa se unieron a estos cuestionamientos.\u201d<sub>1<\/sub><\/p>\n<p>A pesar de las duras reacciones internas, la Comisi\u00f3n Europea se mantuvo firme en su intenci\u00f3n de tener una mayor presencia en Am\u00e9rica Latina. As\u00ed, no solo se anunci\u00f3 el mencionado reinicio de las negociaciones con el Mercosur, sino que se logr\u00f3 la firma del Acuerdo de Asociaci\u00f3n con Am\u00e9rica Central (m\u00e1s Panam\u00e1), el cual se sumaba al Acuerdo de Asociaci\u00f3n Econ\u00f3mica con la Comunidad del Caribe (CARICOM) y los Acuerdos Comerciales con Colombia y Per\u00fa. En 2014 Ecuador se sum\u00f3 al Acuerdo de Asociaci\u00f3n de Per\u00fa y Colombia con la Uni\u00f3n Europea.<sub>2<\/sub><\/p>\n<p>Tampoco al interior del Mercosur las posiciones eran uniformes. El gobierno argentino fue el m\u00e1s reacio a continuar las negociaciones en los t\u00e9rminos planteados, arguyendo el tema de las asimetr\u00edas entre los bloques y el impacto en el empleo en la industria y en el sector de servicios locales. Pero el cambio de gobierno en Argentina en 2015 y la asunci\u00f3n de Michel Temer en Brasil en 2016 facilitaron las negociaciones.<\/p>\n<p>A pesar de la voluntad pol\u00edtica por suscribirlo y el deseo de anunciar la firma durante la XI Conferencia Ministerial de la OMC realizada en Buenos Aires, en diciembre del a\u00f1o pasado, a\u00fan no es posible llegar a un acuerdo. En casi veinte a\u00f1os de negociaciones, y a pesar de los distintos matices pol\u00edticos de los gobiernos de turno en el Mercosur, la Uni\u00f3n Europea no ha podido torcerle el brazo.<\/p>\n<p>Los puntos de discrepancia siguen siendo b\u00e1sicamente los mismos. Es decir, el Mercosur no acepta la oferta de apertura de la Uni\u00f3n Europea en el sector agropecuario, y el Mercosur, que a\u00fan no ha firmado ning\u00fan TLC con otro pa\u00eds ni bloque econ\u00f3mico, se afirma en la imposibilidad de abrir su sector industrial y de servicios, as\u00ed como de establecer disciplinas de <em>OMC-plus<\/em> en los temas antes mencionados.<\/p>\n<p>La buena disposici\u00f3n de los gobiernos del Mercosur no puede cambiar lo que es una realidad evidente: la Uni\u00f3n Europea no modificar\u00e1 su pol\u00edtica agraria com\u00fan, por lo cual, para los productos sensibles del Mercosur (etanol y carne vacuna) les ofrece tan solo cuotas. Tampoco los sectores industriales en Argentina y Brasil aceptar\u00e1n los t\u00e9rminos actuales de la negociaci\u00f3n.<\/p>\n<p>A fines de febrero de este a\u00f1o, las centrales industriales del Mercosur remitieron a los negociadores del TLC con la Uni\u00f3n Europea,\u00a0una declaraci\u00f3n en la que exigen \u201ctransparencia\u201d en las tratativas, plazos y condiciones para que los sectores afectados negativamente por el acuerdo puedan transformarse y continuar activos en el nuevo escenario, y un acuerdo equilibrado reconociendo las diferencias en el nivel de desarrollo entre las partes. Asimismo, los presidentes de las centrales industriales de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, reclamaron, ante los negociadores reunidos en Asunci\u00f3n en marzo de este a\u00f1o, la inclusi\u00f3n de una \u201ccl\u00e1usula de desarrollo industrial\u201d y la preservaci\u00f3n de diversos instrumentos de protecci\u00f3n a la producci\u00f3n y el empleo \u201cfundamentales para el funcionamiento actual y futuro del Mercosur\u201d.<sub>3<\/sub><\/p>\n<p>Paralelamente, los representantes del movimiento sindical del Mercosur y de la Uni\u00f3n Europea (la Coordinadora de Centrales Sindicales del Cono Sur (CCSCS) y la Confederaci\u00f3n Europea de Sindicatos, CES) entregaron a los jefes negociadores una carta, donde expresan de manera contundente las razones por las cuales no aceptar\u00e1n el acuerdo: &#8220;No se perfila un aut\u00e9ntico acuerdo de asociaci\u00f3n justo y equilibrado sino un TLC que perjudica a los pa\u00edses de menor desarrollo a ambos lados del Atl\u00e1ntico en su industria nacional, en la promoci\u00f3n de la producci\u00f3n y del trabajo decente&#8221;.<sub>4<\/sub><\/p>\n<p>A pesar de la falta de informaci\u00f3n y la poca transparencia en las negociaciones, estas se ven amenazadas al interior de ambos bloques de integraci\u00f3n regional por las voces de los sectores afectados, por las advertencias de sectores acad\u00e9micos y de la sociedad civil, as\u00ed como por la crisis econ\u00f3mica que impera en Argentina recientemente. La pol\u00edtica de apertura econ\u00f3mica no est\u00e1 dando los resultados esperados y el pa\u00eds tiene que hacer frente a un d\u00e9ficit fiscal y comercial crecientes, descontrol de la inflaci\u00f3n, devaluaci\u00f3n y fuga de divisas, que han obligado al Banco Central a elevar las tasas de inter\u00e9s de 27,25% a 40% en una semana. El panorama econ\u00f3mico en Brasil no es mucho mejor y el pa\u00eds tendr\u00e1 elecciones presidenciales en octubre.<\/p>\n<p>La realidad parece indicar que las negociaciones deber\u00e1n dejarse de lado una vez m\u00e1s y las autoridades deber\u00e1n pensar primero el perfil econ\u00f3mico y productivo que desean imprimir a sus pa\u00edses en el escenario actual.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em><strong><a href=\"http:\/\/http\/\/www.americas.org\/archives\/author\/ariela-ruiz-caro\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-30856\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/Ariela-foto-baja-resolucion1-e1524060792681.jpg\" alt=\"\" width=\"310\" height=\"303\" \/>Ariela Ruiz Caro<\/a><\/strong>\u00a0es economista por la Universidad Humboldt de Berl\u00edn con maestr\u00eda en procesos de integraci\u00f3n econ\u00f3mica por la Universidad de Buenos Aires. Consultora internacional en temas de comercio, integraci\u00f3n y recursos naturales en la CEPAL, Sistema Econ\u00f3mico Latinoamericano (SELA), Instituto para la Integraci\u00f3n de Am\u00e9rica Latina y el Caribe (INTAL), entre otros. Ha sido funcionaria de la Comunidad Andina entre 1985 y 1994 y asesora de la Comisi\u00f3n de Representantes Permanentes del MERCOSUR entre 2006 y 2008. Ha sido Agregada Econ\u00f3mica de la Embajada de Per\u00fa entre 2010 y 2015. Es columnista del Programa de las Am\u00e9ricas.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>NOTAS<\/strong><\/p>\n<p><sub>1 <\/sub>Makuc. Duhalde, Rozemberg, <em>La Negociaci\u00f3n MERCOSUR-Uni\u00f3n Europea a Veinte A\u00f1os del Acuerdo Marco de Cooperaci\u00f3n: Quo Vadis?<\/em>, Instituto para la Integraci\u00f3n de Am\u00e9rica Latina y el Caribe (INTAL), BID, agosto 2015<\/p>\n<p><sub>2 <\/sub>Los Acuerdos de Asociaci\u00f3n o Acuerdos Comerciales con la Uni\u00f3n Europea tienen la misma estructura que los denominados Acuerdos de Promoci\u00f3n Comercial de pa\u00edses latinoamericanos con Estados Unidos. Los nombres oficiales de estos Tratados son distintos de los que durante el proceso de negociaci\u00f3n fueron llamados como Tratados de Libre Comercio<\/p>\n<p><sub>3<\/sub> Della Croce Claudio, <em>Otro rev\u00e9s para TLC entre el Mercosur y la Uni\u00f3n Europea<\/em>, 7 de marzo de 2018, NODAL <a href=\"https:\/\/www.nodal.am\/2018\/03\/reves-tlc-mercosur-la-union-europea-claudio-della-croce\/\">https:\/\/www.nodal.am\/2018\/03\/reves-tlc-mercosur-la-union-europea-claudio-della-croce\/<\/a><\/p>\n<p><sub>4 <\/sub>Ibid 3<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los esfuerzos de los gobiernos del Mercosur por concluir el TLC con la Uni\u00f3n Europea para dar una se\u00f1al clara \u201ca los mercados\u201d de que la pol\u00edtica econ\u00f3mica actual es radicalmente distinta a la de sus antecesores y dejar sentado que el libre mercado es la panacea para lograr el desarrollo econ\u00f3mico y social en esta subregi\u00f3n sudamericana, no ha sido suficiente para evitar, una vez m\u00e1s, el fracaso de las negociaciones.<\/p>\n","protected":false},"author":290,"featured_media":32747,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[4884],"tags":[5031],"coauthors":[],"class_list":["post-32745","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-democracia","tag-south-america"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32745","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/290"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=32745"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32745\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":32751,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32745\/revisions\/32751"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/32747"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=32745"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=32745"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=32745"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=32745"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}