{"id":3292,"date":"2010-10-05T15:23:55","date_gmt":"2010-10-05T20:23:55","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cipamericas.org\/?p=3292"},"modified":"2010-10-05T17:04:08","modified_gmt":"2010-10-05T22:04:08","slug":"brasil-hacia-la-continuidad-del-lulismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/brasil-hacia-la-continuidad-del-lulismo\/","title":{"rendered":"Brasil: Hacia la continuidad del lulismo"},"content":{"rendered":"<p><strong><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2010\/10\/Dilma_Brazil.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-3295 alignright\" title=\"Dilma_Brazil\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2010\/10\/Dilma_Brazil-300x219.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"219\" \/><\/a>Le falt\u00f3 muy poco a Dilma Rousseff para ganar en primera vuelta, pero qued\u00f3 en las puertas del gobierno al que la est\u00e1 llevando Lula, el m\u00e1s popular de los presidentes que tuvo Brasil, que se retira luego de ocho a\u00f1os que le cambiaron al cara al pa\u00eds y modificaron su lugar en el mundo.<\/strong><\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo se explica que una mujer casi desconocida, que hace dos a\u00f1os ten\u00eda apenas el 8,4% de las intenciones de voto, est\u00e9 a punto de convertirse en la pr\u00f3xima presidenta de Brasil? Sin duda el papel de Lula, con su 80% de apoyo popular, ha sido clave. Pero Lula consigui\u00f3 ese fenomenal respaldo por un conjunto de razones -internas y externas- que parece necesario indagar. Bajo su presidencia de ocho a\u00f1os naci\u00f3 un fen\u00f3meno llamado &#x201C;lulismo&#x201D; que es lo que explica el impulso de Dilma.<\/p>\n<p>Los datos electorales muestran que la candidata del PT consigui\u00f3 46,9% seguida del socialdem\u00f3crata Jos\u00e9 Serra con 32,6% y la ecologista Marina Silva (ex ministra de Lula) con 19,3%. El 31 de octubre cuando se celebre la segunda vuelta deber\u00e1 sumar unos cuatro millones de votos m\u00e1s para convertirse en presidenta.<\/p>\n<p>Son cifras muy similares a las que obtuvo Lula las dos veces que fue elegido presidente. En 2002, Lula recibi\u00f3 el 46,4% frente al 23,1% de Serra y en la segunda vuelta lleg\u00f3 al 61%. Ya en las elecciones de 2006, Lula obtuvo 48,6% frente a 41,6% de Geraldo Alckmin, pero en el balotaje lleg\u00f3 tambi\u00e9n al 61%. Si no sucede nada extraordinario, es muy probable que Dilma se acerque al 55% de los votos en al segunda vuelta.<\/p>\n<p><strong>Una nueva relaci\u00f3n de fuerzas<\/strong><\/p>\n<p>Los ocho a\u00f1os de Lula cambiaron el mapa pol\u00edtico de Brasil, algo que se refleja en los resultados de la elecci\u00f3n de gobernadores, senadores y diputados. El PT obtuvo los estados de Sergipe, Bah\u00eda, Rio Grande do Sul y Acre, y en la segunda vuelta vencer\u00e1 en el Distrito Federal (DF, Brasilia) donde su candidato lleg\u00f3 al 48%. Sus nueve partidos aliados conquistaron Rio de Janeiro, Pernambuco, Cear\u00e1, Maranhao, Piau\u00ed, Mato Grosso, Espiritu Santo y Mato Grosso do Sul.<\/p>\n<p>La oposici\u00f3n socialdem\u00f3crata fue mayor\u00eda en Sao Paulo, el mayor colegio electoral del pa\u00eds, y Minas Gerais, el tercero, adem\u00e1s de Paran\u00e1 y Tocantins. El partido conservador DEM ganaron s\u00f3lo en Santa Catarina y Rio Grande do Norte. El 31 de octubre habr\u00e1 segunda vuelta en ocho estados y el DF.<\/p>\n<p>En el Senado, la alianza de gobierno pas\u00f3 de 39 a 59 bancas con lo que se asegura la mayor\u00eda. De los 54 senadores electos el domingo, 43 pertenecen a la alianza de gobierno, lo que supone un fuerte retroceso de la oposici\u00f3n que hab\u00eda hecho del Senado un basti\u00f3n frente al gobierno. Por partidos, el centrista PMDB pasa de 17 a 20 senadores, el PT de 8 a 15, mientras la socialdemocracia (PSDB) de Serra pasa de 13 a 11 y el DEM de 9 a 6.<\/p>\n<p>En cuanto a la C\u00e1mara de Diputados, el gobierno se asegura el 60% de las bancas. El PT se convirti\u00f3 por primera vez en el partido mayor, pasando de 83 a 88 bancas. Los dos principales partidos de la oposici\u00f3n, PSDB y DEM pierden 34 lugares y el PR, en el que fue elegido el payaso Tiririca, pasa de 23 a 40 diputados. De los 513 diputados elegidos, las fuerzas que apoyan a Dilma cuentan con alrededor de 310. Si gana la segunda vuelta tendr\u00e1 una c\u00f3moda mayor\u00eda en ambas c\u00e1maras, algo con lo que no pudo contar Lula.<\/p>\n<p>Los resultados muestran no s\u00f3lo una creciente fortaleza de los partidos que apoyan al gobierno, sino una fuerte ca\u00edda de la oposici\u00f3n tradicional. Si miramos los diez \u00faltimos a\u00f1os, los cambios sorprenden: los DEM pasaron de 105 diputados en 1999 a 42, el PSDB de 99 a  56. Si se observa el mapa de Brasil, las regiones del norte y nordeste donde el DEM hab\u00eda tenido su principal base de apoyo, de car\u00e1cter clientelar, se han te\u00f1ido ahora de rojo al votar masivamente al PT, que creci\u00f3 de 59 diputados a los 88 actuales.<\/p>\n<p>Todo indica que los viejos caudillos del norte fueron desplazados de la pol\u00edtica, muy en particular del Senado donde ten\u00edan su fuerza principal. En su lugar, aparecen nuevos actores. El payaso Tiririca (Francisco Everardo Oliveria Silva) se present\u00f3 con un lema que representa a muchas personas: &#x201C;\u00bfQu\u00e9 hace un diputado federal? La verdad no tengo ni idea, pero vote por mi y se lo cuento?&#x201D;. Fue el diputado m\u00e1s votado del pa\u00eds con 1,3 millones de votos en Sao Paulo. En Rio fueron elegidos los ex futbolistas campeones del mundo en 1994, Romario y Bebeto. Tal vez estos ejemplos revelen cambios culturales que habr\u00e1 que analizar.<\/p>\n<p><strong>Lula en el coraz\u00f3n de los pobres<\/strong><\/p>\n<p>En las elecciones de 2006, cuando Lula fue reelegido presidente, naci\u00f3 el lulismo, a caballo de pol\u00edticas p\u00fablicas que modificaron la geograf\u00eda social de Brasil, que ya no es un pa\u00eds de pobres sino de clases medias. Unos 25 millones de brasile\u00f1os dejaron atr\u00e1s la pobreza y se incorporaron a las clases medias, o sea al consumo. Estos cambios explican en gran medida el consistente y s\u00f3lido apoyo de Lula, quien se retira del gobierno con un porcentaje de aprobaci\u00f3n cercano al 80 por ciento.<\/p>\n<p>Lula fue electo en 2002 sin el apoyo mayoritario de las capas m\u00e1s pobres, las que tienen ingresos menores a dos salarios m\u00ednimos. Desde las elecciones de 1989, cuando Lula fue derrotado en segunda vuelta por Fernando Collor de Melo, los de m\u00e1s abajo le daban la espalda. Aunque el dirigente metal\u00fargico llevaba la delantera en los dem\u00e1s estratos de ingresos, la diferencia de cinco a cuatro entre las rentas m\u00e1s bajas lo priv\u00f3 del triunfo.<\/p>\n<p>Un minucioso estudio realizado por el cientista pol\u00edtico y ex portavoz de la Presidencia en el primer gobierno Lula, Andr\u00e9 Singer, le permiti\u00f3 concluir que &#x201C;los m\u00e1s pobres eran m\u00e1s hostiles a las huelgas que los m\u00e1s ricos&#x201D;, al punto que eran los que m\u00e1s aprobaban la represi\u00f3n de los militares contra los huelguistas.[1] Apoyado en encuestas afirma que esos mismos sectores anhelan la intervenci\u00f3n del Estado para reducir la desigualdad, pero &#x201C;evitando movimientos sociales que puedan desestabilizar el orden&#x201D;. El rechazo a Lula y al PT se apoyar\u00eda en la opci\u00f3n por cambios digitados desde arriba, una suerte de &#x201C;conservadurismo popular&#x201D; seg\u00fan Singer.<\/p>\n<p>Luego de cuatro a\u00f1os de gobierno las cosas cambiaron: Lula fue abandonado por una parte de las clases medias pero cosech\u00f3 apoyos en sectores muy pobres que nunca lo hab\u00edan votado. El secreto, seg\u00fan Singer, fue el programa Bolsa Familia, que pas\u00f3 de atender a 3,6 millones de familias durante el gobierno de Fernando Henrique Cardoso, a casi doce millones en 2006. En el norte y el nordeste, las regiones donde mayor presencia tiene el programa de transferencias monetarias llegando en algunos estados a cubrir al 65 por ciento de la poblaci\u00f3n, Lula fue imbatible.<\/p>\n<p>El aumento del salario m\u00ednimo, de 24 por ciento en t\u00e9rminos reales hasta 2006 y del 54 por ciento en los ocho a\u00f1os de Lula, es la otra gran explicaci\u00f3n del cambio de fidelidades pol\u00edticas. Por \u00faltimo, la notable expansi\u00f3n del cr\u00e9dito a los sectores populares, de la mano de la bancarizaci\u00f3n de sus ingresos, dispar\u00f3 la capacidad de consumo de bienes, sobre todo electrodom\u00e9sticos.<\/p>\n<p>La conclusi\u00f3n de Singer es fuerte: el lulismo &#x201C;expresa un fen\u00f3meno de representaci\u00f3n de una fracci\u00f3n de clase, que a\u00fan siendo mayoritaria, no consigue construir desde abajo sus propias formas de organizaci\u00f3n&#x201D;. En efecto, en la primera vuelta de las elecciones de 2006 Lula consigue en los estratos que ingresan hasta dos salarios m\u00ednimos hasta el 55 por ciento de intenciones de voto. En la segunda vuelta llega al 64 por ciento, cuando su oponente Geraldo Alckmin apenas consigui\u00f3 el 25 por ciento.<\/p>\n<p><strong>La nueva clase media<\/strong><\/p>\n<p>El soci\u00f3logo Rud\u00e1 Ricci en su libro &#x201C;<em>Lulismo. De la era de los movimientos sociales al ascenso de la nueva clase media brasile\u00f1a<\/em>&#x201D;, enfoca el an\u00e1lisis en los cambios socioecon\u00f3micos. Sostiene que la camada de movimientos sociales nacidos en la d\u00e9cada de 1980, el sindical, los sin tierra, el PT, las comunidades eclesiales de base, se agotaron al institucionalizarse. &#x201C;La calle, principal escenario de los nuevos movimientos sociales de los a\u00f1os 80, fue cambiada por las conferencias y reuniones en gabinetes gubernamentales&#x201D;.<\/p>\n<p>Durante la presidencia de Lula la clase media, o clase C seg\u00fan la medici\u00f3n por ingresos, aquellas familias que perciben entre tres y diez salarios m\u00ednimos, pas\u00f3 del 37 al 50 por ciento de la poblaci\u00f3n. Son 91 millones de brasile\u00f1os que ahora pueden comprar tev\u00e9 plasma, pasajes a\u00e9reos, coches y muchos otros bienes, incluso vivienda propia. &#x201C;Lula habla para esta nueva clase media, estos millones de brasile\u00f1os que rompen con historias familiares de exclusi\u00f3n del consumo de masas&#x201D;, se\u00f1ala Ricci.<\/p>\n<p>Va m\u00e1s lejos: &#x201C;El lulismo opera a partir de la integraci\u00f3n -por la tutela del Estado- de las masas urbanas y rurales al mercado de consumo de clase media, que hist\u00f3ricamente formaron linajes de pobres y marginalizados, formando un \u00e1rbol geneal\u00f3gico de resentimiento, cinismo y desconfianza en relaci\u00f3n a la pol\u00edtica y la institucionalidad p\u00fablica vigente&#x201D;.<\/p>\n<p>El lulismo cobr\u00f3 forma durante la crisis de 2005 a ra\u00edz del <em>mensalao<\/em>, la compra masiva de diputados por la estructura del PT que provoc\u00f3 la destituci\u00f3n de buena parte de los colaboradores de Lula. Por eso, dice Ricci, el lulismo se forj\u00f3 en la adversidad y &#x201C;a partir de una n\u00edtida opci\u00f3n por la construcci\u00f3n de consenso entre las fuerzas pol\u00edticas tradicionales del pa\u00eds&#x201D;.<\/p>\n<p>Pero esa nueva clase media que concreta los anhelos de ascenso social de los brasile\u00f1os pobres, es bien diferente de la que conocemos, por ejemplo, en el R\u00edo de la Plata. Se referencia en el ideario comunitario y religioso, se socializa en las diversas religiones y es m\u00e1s propicia a una cultura intimista volcada a la familia, al punto que parece portar un &#x201C;patr\u00f3n de participaci\u00f3n social poco afecto a la conquista de derechos universales y amplios&#x201D;.<\/p>\n<p>Est\u00e1 integrada, concluye Ricci, &#x201C;por quien no tiene h\u00e1bito de lectura y es absolutamente pragm\u00e1tico&#x201D;. Esta caracter\u00edstica, un pragmatismo duro e innegociable, parece explicar tanto la adhesi\u00f3n a Lula como el rechazo a la movilizaci\u00f3n social, pues conlleva resultados siempre inciertos y seguramente costosos en t\u00e9rminos familiares y personales.<\/p>\n<p><strong>Petrobr\u00e1s: la joya de la corona<\/strong><\/p>\n<p>Brasil es ya una potencia global. La reciente ampliaci\u00f3n de capital de Petrobr\u00e1s, que la convierte en la segunda petrolera y en la cuarta empresa del mundo por su valor de mercado, es apenas un ejemplo de esa proyecci\u00f3n global. La petrolera capt\u00f3 120.360 millones de reales (unos 70.000 millones de d\u00f3lares), superando a la Nip\u00f3n Telegraph and Telephone  (NTT) que en 1987 hab\u00eda conseguido 36.000 millones y al Agricultural Bank of Chine que levant\u00f3 22.000 millones de d\u00f3lares en la que hab\u00eda sido la mayor capitalizaci\u00f3n de este a\u00f1o.[2]<\/p>\n<p>La exitosa operaci\u00f3n se concret\u00f3 en la emisi\u00f3n de 2.402.611.655 acciones ordinarias y 1.867.808.535 acciones preferenciales en cuya compra participaron fondos de inversiones, el Estado brasile\u00f1o y m\u00e1s de 400 mil inversionistas. Para poder acceder a 5.000 millones de barriles en la plataforma mar\u00edtima, Petrobr\u00e1s debi\u00f3 vender el equivalente a 43.000 millones de d\u00f3lares en acciones al Estado, que con esta operaci\u00f3n eleva su participaci\u00f3n en la empresa del 40 a casi el 50 por ciento.[3]<\/p>\n<p>Adem\u00e1s unos 20.000 millones de d\u00f3lares fueron comprados por extranjeros, lo que ha hecho que el real se reval\u00fae por la masiva entrada de d\u00f3lares. Algunos fondos de pensiones controlados por sindicatos, como Previ del Banco do Brasil, y Petros de los trabajadores de Petrobr\u00e1s, alcanzan a controlar el 4 por ciento del total de acciones.<\/p>\n<p>Con estos fondos frescos, Petrobr\u00e1s se dispone a encarar su ambicioso plan de inversiones, superando un endeudamiento que hab\u00eda llegado al 34 por ciento de su patrimonio l\u00edquido. Hasta 2014 planea invertir 224.000 millones de d\u00f3lares, algo as\u00ed como el 12 por ciento del PIB de Brasil. El objetivo es doblar la extracci\u00f3n de petr\u00f3leo. En estos momentos Petrobr\u00e1s tiene una capacidad de producci\u00f3n de 2 millones de barriles por d\u00eda pero pretende extraer en los pr\u00f3ximos a\u00f1os otros 2 millones m\u00e1s. Para ello deber\u00e1 construir 14 plataformas mar\u00edtimas conectadas a 184 pozos, para lo que deber\u00e1 invertir s\u00f3lo en ellas 18.500 millones de d\u00f3lares.[4]<\/p>\n<p>La &#x201C;mayor capitalizaci\u00f3n de la historia del capitalismo&#x201D;, como afirm\u00f3 el ministro de Hacienda Guido Mantega, elev\u00f3 el valor de mercado de Petrobr\u00e1s a 220.000 millones de d\u00f3lares, s\u00f3lo debajo de la estadounidense Exxon valorada en 290.000 millones y por delante de Microsoft y Wal Mart.[5] Sin embargo, se calcula que la brasile\u00f1a necesitar\u00e1 otros 90.000 millones de d\u00f3lares para encarar su ambicioso plan que consiste en explotar la camada pre-sal de petr\u00f3leo (porque est\u00e1 debajo de una capa de sal de hasta dos kil\u00f3metros bajo el lecho mar\u00edtimo) a unos 300 kil\u00f3metros de la costa.<\/p>\n<p>En noviembre de 2007 fue descubierto el campo de Tupi, en la cuenca de Santos, con una reserva estimada entre 5.000 y 8.000 millones de barriles de petr\u00f3leo, uno de los m\u00e1s grandes descubrimientos del mundo desde 2000. En abril de 2008 Petrobr\u00e1s anunci\u00f3 el descubrimiento del megacampo Carioca, con reservas cercanas a los 33.000 mil millones de barriles. Pero los expertos consideran que las reservas totales pueden oscilar entre 50 y 100.000 millones de barriles, lo que convertir\u00eda a Brasil en uno de los mayores productores de petr\u00f3leo del mundo.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la revista econ\u00f3mica <em>Exame<\/em>, la Bolsa de Sao Paulo (Bovespa) se convirti\u00f3 en la segunda mayor del mundo en valor de mercado luego de la sesi\u00f3n del 23 de setiembre, superando a la Bolsa de Chicago. Seg\u00fan Emir Pinto, presidente de Bovespa, s\u00f3lo la Bolsa de Hong Kong vale m\u00e1s que la brasile\u00f1a, la que supera en un 25 por ciento el valor de las bolsas de New York y Londres.<\/p>\n<p>Bovespa pas\u00f3 de 200.000 millones de d\u00f3lares anuales de transacciones a dos billones de d\u00f3lares, pero las autoridades estiman que tiene mucho margen para crecer: hasta 2014 el n\u00famero de personas f\u00edsicas capaces de invertir puede pasar de las 600 mil actuales a cinco millones. Un Lula euf\u00f3rico inform\u00f3 del \u00e9xito de Petrobr\u00e1s: &#x201C;Pas\u00e9 toda mi vida diciendo que era socialista, y ahora hago la mayor capitalizaci\u00f3n que conoci\u00f3 el mundo capitalista&#x201D;.[6]<\/p>\n<p><strong>La necesidad de abrir un debate<\/strong><\/p>\n<p>Una buena porci\u00f3n de pensadores brasile\u00f1os, casi todos ex militantes del PT, han dedicado los \u00faltimos a\u00f1os a reflexionar sobre los cambios habidos en &#x201C;su&#x201D; partido y los virajes dados por &#x201C;su&#x201D; l\u00edder, que lo llevaron a convertirse en referente del empresarial Foro de Davos. Uno de ellos, quiz\u00e1 el m\u00e1s combativo, es Francisco de Oliveira, soci\u00f3logo, fundador del PT y luego del PSOL. Su an\u00e1lisis parte de constatar una verdadera mutaci\u00f3n producida en las fuerzas del cambio, de modo particular en los sindicatos.<\/p>\n<p>Las capas m\u00e1s altas de trabajadores sindicalizados se convirtieron en administradores de fondos de pensiones de las empresas, integrando los consejos de administraci\u00f3n en representaci\u00f3n de los trabajadores. Una muestra: Previ, fondo de pensiones del Banco do Brasil, cuenta con un patrimonio de 80.000 millones de d\u00f3lares que invierten prioritariamente en las grandes multinacionales brasile\u00f1as. Se trata de &#x201C;una nueva clase&#x201D; seg\u00fan De Oliveira, con relaciones fluidas con el sistema financiero, ya que los fondos de pensiones son uno de los sectores de m\u00e1s r\u00e1pida y consistente acumulaci\u00f3n de capital, pero bajo control de los trabajadores.[7]<\/p>\n<p>En un trabajo m\u00e1s reciente, &#x201C;Hegemon\u00eda al rev\u00e9s&#x201D;,[8] desarrolla un concepto tan novedoso como pol\u00e9mico. Sostiene que hubo una profunda alteraci\u00f3n por la cual &#x201C;no son m\u00e1s los dominados los que consienten su propia explotaci\u00f3n&#x201D;, sino &#x201C;los dominantes, los capitalistas y el capital, quienes consienten ser pol\u00edticamente conducidos por los dominados&#x201D;. La \u00fanica condici\u00f3n que ponen los poderosos para dejarse gobernar, es que quien est\u00e1 al mando &#x201C;no cuestione la forma de explotaci\u00f3n capitalista&#x201D;.<\/p>\n<p>Pol\u00e9mico. Son muchos los pensadores que intentan dar cuenta de situaciones que viven pa\u00edses como Brasil, al que De Oliveira suma Sud\u00e1frica luego del <em>apartheid<\/em>, que podr\u00edan extenderse a otros de la regi\u00f3n sudamericana, donde el pragmatismo, arriba y abajo, est\u00e1 creando situaciones que desaf\u00edan la imaginaci\u00f3n y hasta el sentido com\u00fan.<\/p>\n<p>[1] Andr\u00e9 Singer, ob. cit.<\/p>\n<p>[2] <em>Folha de Sao Paulo<\/em>, 13 de setiembre de 2010.<\/p>\n<p>[3] <em>Revistas Valor y Exame<\/em>, 23 de setiembre de 2010.<\/p>\n<p>[4] <em>Folha de Sao Paulo<\/em>, 23 de setiembre de 2010.<\/p>\n<p>[5] <em>Exame<\/em>, 24 de setiembre de 2010.<\/p>\n<p>[6] Idem.<\/p>\n<p>[7] Francisco de Oliveira, &#x201C;O Ornitorrinco&#x201D;, ob. cit.<\/p>\n<p>[8] Revista <em>Piau\u00ed<\/em>, enero de 2007.<\/p>\n<p><strong>Recursos<\/strong><\/p>\n<p>Andr\u00e9 Singer, &#x201C;Ra\u00edzes sociales e ideol\u00f3gicas do lulismo&#x201D;, revista <em>Novos Estudos<\/em>, No, 85, Cebrap, noviembre de 2009.<\/p>\n<p>Francisco de Oliveira, &#x201C;O ornitorrinco&#x201D;, Boitempo, Sao Paulo, 2003.<\/p>\n<p>Francisco de Oliveira, &#x201C;Hegemon\u00eda as avessas&#x201D;, Revista <em>Piau\u00ed<\/em>, enero de 2007.<\/p>\n<p>Rud\u00e1 Ricci &#x201C;<em>Lulismo. De la era de los movimientos sociales al ascenso de la nueva clase media brasile\u00f1a<\/em>&#x201D;, Contraponto, Brasilio, 2010.<\/p>\n<p><strong>Siglas de partidos (diputados electos)<\/strong><\/p>\n<p><strong>Alianza de gobierno<\/strong><\/p>\n<p>PT: Partido de los Trabajadores (88).<\/p>\n<p>PMDB: Partido del Movimiento Democr\u00e1tico Brasile\u00f1o (80).<\/p>\n<p>PR: Partido de la Rep\u00fablica (38).<\/p>\n<p>PSB: Partido Socialista Brasile\u00f1o (36).<\/p>\n<p>PDT: Partido Democr\u00e1tico Trabalhista (27).<\/p>\n<p>PC do B: Partido Comunista de Brasil (15).<\/p>\n<p>PRB: Partido Republicano Brasile\u00f1o (10).<\/p>\n<p>PSC: Partido Social Cristiano (17).<\/p>\n<p>PTC: Partido Trabalhista Cristiano (1).<\/p>\n<p><strong>Oposici\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>PSDB: Partido de la Socialdemocracia Brasile\u00f1a (56).<\/p>\n<p>DEM: Dem\u00f3cratas, ex PFL (42).<\/p>\n<p>PPS: Partido Popular, ex Partido Comunista Brasile\u00f1o (12).<\/p>\n<p><strong>Otros partidos<\/strong><\/p>\n<p>PP: Partido Progresista (40).<\/p>\n<p>PTB: Partido Trabalhista Brasile\u00f1o. (21).<\/p>\n<p>PV: Partido Verde (14).<\/p>\n<p>PSOL: Partido Socialismo y Libertad (3).<\/p>\n<p>PMN: Partido de la Movilizaci\u00f3n Nacional (5).<\/p>\n<p>PT do B: Partido Trabalhista do Brasil (3).<\/p>\n<p><em>Ra\u00fal Zibechi es analista internacional del semanario <\/em>Brecha de Montevideo<em>, docente e investigador sobre movimientos sociales en la Multiversidad Franciscana de Am\u00e9rica Latina, y asesor a varios grupos sociales. Escribe cada mes para el Programa de las Am\u00e9ricas (<a href=\"..\/\">www.americas.org\/es<\/a>)<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Le falt\u00f3 muy poco a Dilma Rousseff para ganar en primera vuelta, pero qued\u00f3 en las puertas del gobierno al que la est\u00e1 llevando Lula, el m\u00e1s popular de los presidentes que tuvo Brasil, que se retira luego de ocho a\u00f1os que le cambiaron al cara al pa\u00eds y modificaron su lugar en el mundo.<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[4884,4918,4912],"tags":[],"coauthors":[],"class_list":["post-3292","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-democracia","category-feminismos","category-movimientos-sociales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3292","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3292"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3292\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3292"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3292"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3292"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=3292"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}