{"id":33065,"date":"2018-05-16T10:21:21","date_gmt":"2018-05-16T15:21:21","guid":{"rendered":"https:\/\/www.americas.org\/?p=33065\/"},"modified":"2018-06-05T11:43:12","modified_gmt":"2018-06-05T16:43:12","slug":"33065","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/33065\/","title":{"rendered":"Estado de guerra"},"content":{"rendered":"<p><strong><em>En estos tiempos donde la violencia se\u00a0<\/em><\/strong><strong><em>expande por toda nuestra geograf\u00eda que\u00a0<\/em><\/strong><strong><em>nos atrapa por sus encantos, El Sur ha sabido\u00a0<\/em><\/strong><strong><em>estar a lado de la gente de a pie que lucha, que resiste\u00a0<\/em><\/strong><strong><em>\u00a0los estragos de estas pol\u00edticas depredadoras.\u00a0<\/em><\/strong><strong><em>Ha sabido mantenerse a\u00a0 lado de la sociedad,\u00a0<\/em><\/strong><strong><em>en los momentos en donde el poder ha dado manotazos para acallarlo,\u00a0 \u00a0<\/em><\/strong><strong><em>en estos 25 a\u00f1os\u00a0 ha sido la voz de las v\u00edctimas silenciadas,\u00a0<\/em><\/strong><strong><em>de los luchadores sociales perseguidos,\u00a0<\/em><\/strong><strong><em>de los movimiento sociales criminalizados.\u00a0<\/em><\/strong><strong><em>Ha colocado en las primeras planas\u00a0<\/em><\/strong><strong><em>a los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa.\u00a0<\/em><\/strong><strong><em>Es una fuente imprescindible para tomar el pulso\u00a0<\/em><\/strong><strong><em>de la violencia y la impunidad que se vive en nuestro estado.\u00a0<\/em><\/strong><strong><em>Es un periodismo que con su rigor informativo\u00a0<\/em><\/strong><strong><em>ha\u00a0 conquistado con m\u00e9ritos propios a amplios sectores de la\u00a0<\/em><\/strong><strong><em>sociedad guerrerense y\u00a0 se ha transformado en una lectura obligada\u00a0<\/em><\/strong><strong><em>\u00a0para la clase pol\u00edtica. Es un peri\u00f3dico comprometido\u00a0<\/em><\/strong><strong><em>con la verdad \u00a0por la que lucha el pueblo de Guerrero.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-33066\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/guerrero_ola_de_violencia.jpg\" alt=\"\" width=\"454\" height=\"245\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/guerrero_ola_de_violencia.jpg 900w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/guerrero_ola_de_violencia-768x414.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 454px) 100vw, 454px\" \/>En pleno z\u00f3calo de Acapulco este domingo a las 20:45 horas ocurri\u00f3 una balacera donde una persona muri\u00f3 y dos quedaron heridas. Como siempre sucede las corporaciones policiales y militares tomaron el control del lugar de los hechos, simplemente para dar fe de lo acontecido. Un d\u00eda antes en el libramiento de Chilpancingo a Tixtla, cerca de Tierras Prietas fueron halladas nueve personas asesinadas, entre ellas un menor, de 17 a\u00f1os, en una camioneta de redilas.\u00a0 De igual manera la Fiscal\u00eda General del Estado y polic\u00edas estatales tomaron el control del lugar y procedieron a remolcar la unidad para trasladarlos al Servicio M\u00e9dico Forense que se encuentra saturado por tantos cuerpos \u00a0en calidad de desconocidos. En ese mismo d\u00eda en el municipio de Zihuatanejo fueron ejecutadas tres personas dos de ellos decapitados y el tercero ejecutado en su negocio. En la capital del estado fue ejecutada a balazos otra persona cuando ingresaba a su casa. En el puerto de Acapulco fueron asesinados dos hombres, uno de ellos en la Sabana y otro de ellos en la colonia Las Cruces.<\/p>\n<p>El viernes 4 de mayo en la zona Diamante de Acapulco fue asesinado el director de Caminos y Puentes Federales (CAPUFE) de Cuernavaca en el interior del restaurante 100%Natural. Ese mismo d\u00eda fue asesinada una mujer que ten\u00eda huellas de tortura en la comunidad de la Testaruda por el r\u00edo de La Sabana. Tambi\u00e9n fue reportado el asesinato de un joven en el poblado de El Salto en el Acapulco rural.<\/p>\n<p>El jueves 3 de mayo, en Tlapa dos mujeres fueron asesinadas, una de ellas fue encontrada maniatada con una soga en el cuello dentro de una bolsa negra. La otra v\u00edctima fue herida de bala en el lado derecho del cuello. Este mismo d\u00eda se report\u00f3 el asesinato de un joven agredido a pu\u00f1aladas. Ese d\u00eda, tambi\u00e9n fue asesinado en un restaurante con doce impactos de bala, El\u00edas Dami\u00e1n Rodr\u00edguez, secretario particular del alcalde con licencia del municipio de Cuajinicuilapa. Tomando como referencia informaci\u00f3n hemerogr\u00e1fica el mi\u00e9rcoles se report\u00f3 el cuerpo de un hombre desmembrado en Atzcala, municipio de Cocula. Adem\u00e1s un joven fue asesinado a balazos en Atoyac, uno m\u00e1s en la carretera de Coyuca de Ben\u00edtez. Tambi\u00e9n un comerciante en Iguala.<\/p>\n<p>De acuerdo con las cifras registradas por el peri\u00f3dico El Sur, el pasado mes de abril acaecieron 183 asesinatos en el estado, sumando 714 en lo que va del 2018, arrojando un promedio de 5.9 asesinatos al d\u00eda. De las v\u00edctimas 20 de ellas son mujeres y 21 son j\u00f3venes y adolescentes de entre 16 y 28 a\u00f1os. El puerto de Acapulco suma 316 asesinatos en los primeros cuatro meses del a\u00f1o, siendo las colonias perif\u00e9ricas las m\u00e1s azotadas por la violencia. En este mes de abril se registraron 78 homicidios. En Zihuatanejo se tiene el reporte de 28 homicidios en este mismo mes, en Chilpancingo 18, en Chilapa 12; en Iguala y Taxco 8; en Eduardo Neri (Zumpango) 6; en Tecpan de Galeana 5; en Ometepec 4, en Coyuca de Benitez 3; en Ayutla 2 y en los otros once municipios se tuvo el reporte de un homicidio por cada municipalidad.<\/p>\n<p>Pareciera ser ocioso hacer este recuento de la violencia, que adem\u00e1s se ha tornado trivial porque lamentablemente se ha normalizado la muerte como parte de nuestra cotidianidad. Si continu\u00e1ramos con este recuento, sobre c\u00f3mo se ha expandido la violencia en nuestro estado y la manera cruenta como se han dado los homicidios, quedar\u00edamos sumamente afectados por el tama\u00f1o de la tragedia y la profundidad de las atrocidades. A\u00fan con estas estad\u00edsticas de la muerte las autoridades contin\u00faan con la misma rutina para realizar las investigaciones y la misma estrategia para contener la avalancha delincuencial. No hay resultados que demuestren de manera fehaciente la eficacia de sus actuaciones. Por el contrario la poblaci\u00f3n se ha retra\u00eddo hacia sus propios espacios privados para garantizar su sobrevivencia. Ya no hay espacios p\u00fablicos donde la gente se sienta segura. Sabe que en cualquier momento se suscitar\u00e1 una balacera o llegar\u00e1 un grupo de individuos armados que atacar\u00e1 a personas para acabar con ellas. A nadie de los ciudadanos y ciudadanas le da confianza ni seguridad la presencia de la polic\u00eda y los patrullajes ostentosos del Ej\u00e9rcito. Saben que no est\u00e1n para atender a la poblaci\u00f3n que vive temerosa para ir a su trabajo y a la escuela, sienten m\u00e1s bien esa aversi\u00f3n e intimidaci\u00f3n por su forma de actuar y portar las armas.<\/p>\n<p>En muy pocas ocasiones se han enfrentado con los grupos agresores. Su modus operandi es parapetarse fuera de la escena del crimen y llegar siempre tarde\u00a0 cuando las personas ya han sido atacadas de manera letal.<\/p>\n<p>Vivimos en un estado de guerra, donde las instituciones est\u00e1n rebasadas y las organizaciones criminales se han apoderado de los espacios p\u00fablicos y han demostrado tener m\u00e1s valor\u00a0 y decisi\u00f3n para actuar con armas de alto poder contra una poblaci\u00f3n inerme. Desconocemos cu\u00e1ntos efectivos policiacos y militares est\u00e1n adscritos en nuestro estado y sobre todo en los municipios m\u00e1s violentos. No hay ninguna diferencia en la cantidad que puedan estar desplegados, porque las estad\u00edsticas mismas nos dicen que los homicidios van a la alza cada mes que se hace el recuento de los da\u00f1os. No se ha dado ninguna acci\u00f3n orientada a contener a las fuerzas del crimen organizado. Las mismas corporaciones policiales se mantienen intocadas. Las autoridades estatales y municipales se niegan a dar un golpe de tim\u00f3n para depurar estos cuerpos policiales y desmantelar estas redes que se han infiltrado dentro de las instituciones de seguridad y de justicia que alimentan la criminalidad. Ya no hay costos pol\u00edticos para ninguna autoridad por todo este ambiente de impunidad y corrupci\u00f3n que se expande a lo largo y ancho de nuestro estado. Ning\u00fan gobernante se siente obligado a rendir cuentas, a hacer frente esta situaci\u00f3n que lastima a centenas de familias que han sufrido el ataque cruento de la delincuencia organizada. Perder a un ser querido es cortar de tajo la vida y truncar no solo un proyecto personal sino familiar. Es acabar con el precario patrimonio que con muchos esfuerzos logran sostener a la familia. Es clavar una daga en el coraz\u00f3n de los hijos, hermanas y de la esposa o el esposo, es mandar al abismo a ni\u00f1os y j\u00f3venes que dif\u00edcilmente podr\u00e1n recuperarse de los impactos psicosociales que les genera esta violencia. Lo peor de todo es que las v\u00edctimas son ignoradas por un gobierno insensible, por pol\u00edticos rapaces que s\u00f3lo est\u00e1n pensando en su beneficio personal. Las v\u00edctimas est\u00e1n lejos de ser el centro de preocupaci\u00f3n y del quehacer de quienes tienen la obligaci\u00f3n de atender a quienes padecen la p\u00e9rdida de un ser querido, su desaparici\u00f3n o secuestro. Estamos muy lejos en nuestro estado para que las autoridades comprendan en su justa dimensi\u00f3n lo que representa resarcir estos da\u00f1os que son m\u00faltiples y muy onerosos. Con la indolencia y mezquindad que les caracteriza a muchos funcionarios p\u00fablicos, la forma de atender y resolver a este sector de la poblaci\u00f3n es revictimiz\u00e1ndoles, actuando con esa frialdad burocr\u00e1tica que se vuelve c\u00f3mplice de las acciones criminales. Ellos mismos se transforman en obst\u00e1culos\u00a0 que se han especializado en apelar a las normas para negar cualquier ayuda o respaldo a quienes est\u00e1n en el l\u00edmite de la sobrevivencia y al borde de la desesperaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Se ha trivializado tanto esta situaci\u00f3n que nos coloca en una dimensi\u00f3n de crisis humanitaria en la cual todo el aparato gubernamental le ha dado la espalda a una sociedad hu\u00e9rfana de justicia. Una sociedad que lucha a contra pelo de un poder impune. Que ha tenido la capacidad de organizarse de manera independiente, al margen de los intereses facciosos de los particos pol\u00edticos. Le ha hecho frente al crimen organizado \u00a0que aparece como invencible porque est\u00e1 apoyado por agentes del Estado.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: left;\">Una sociedad que ha tenido la fuerza para desenmascarar este pacto de impunidad con el crimen organizado<\/h4>\n<p>Se ha perdido la confianza en las instituciones y se ha roto el Pacto por la vida y los derechos humanos. Es un estado resquebrajado porque lo que menos interesa es la persona y sus derechos, su dignidad y su seguridad, su tranquilidad y su porvenir. Es un estado marcado por la barbarie, que tambi\u00e9n ha mermado las leyes que lo rigen y sepultado a la misma constituci\u00f3n porque no experimenta ese esp\u00edritu republicano que reza en su art\u00edculo primero de que \u201ctodas las personas gozar\u00e1n de sus derechos humanos reconocidos en la Constituci\u00f3n y en los tratados internacionales, as\u00ed como de las garant\u00edas para su protecci\u00f3n\u201d. Ning\u00fan guerrerense en este contexto de\u00a0 violencia se siente protegido por las autoridades, mucho menos tiene la oportunidad de gozar de los derechos humanos que le permiten crecer y desarrollarse como persona en un ambiente de respeto y seguridad.<\/p>\n<p>Esta situaci\u00f3n ha trascendido nuestras fronteras y ha encendido los focos rojos a nivel internacional. Tanto la ONU como la Comisi\u00f3n Interamericana de Derechos Humanos han volcado sus esfuerzos para recomendar al Estado mexicano de que cumpla con las normas internacionales que ha firmado y que implemente pol\u00edticas que se orienten a brindar la mayor protecci\u00f3n posible a los derechos fundamentales de las personas. El caso de los 43 estudiantes desaparecidos en la noche tr\u00e1gica de Iguala junto con las seis personas asesinadas, tres de ellos estudiantes\u00a0 y varios de sus compa\u00f1eros\u00a0 heridos, devel\u00f3 el verdadero rostro del M\u00e9xico marcado por la tragedia, la corrupci\u00f3n y la impunidad. Desde aquella fecha que marc\u00f3 el quiebre de la justicia y el estado de derecho, los ciudadanos y ciudadanas sobre todo los familiares de los desaparecidos, han demandado la implementaci\u00f3n de un mecanismo internacional, con la finalidad de que pueda investigar de manera independiente, los cr\u00edmenes atroces y todos los actos de corrupci\u00f3n relacionados con ello. Es urgente crear este mecanismo para que a trav\u00e9s de su asistencia t\u00e9cnica contribuya a abrir caminos orientados a incrementar\u00a0 los niveles de rendici\u00f3n de cuentas que combatan la impunidad y que rompa con esa estructura de poder que encubre a los responsables de graves violaciones a los derechos humanos y que allane el camino para que haya justicia y verdad en el pa\u00eds, y\u00a0 en este estado de guerra que hoy padecemos.<\/p>\n<p><strong>Centro de Derechos Humanos de la Monta\u00f1a Tlachinollan<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El caso de los 43 estudiantes desaparecidos en la noche tr\u00e1gica de Iguala junto con las seis personas asesinadas, tres de ellos estudiantes  y varios de sus compa\u00f1eros  heridos, devel\u00f3 el verdadero rostro del M\u00e9xico marcado por la tragedia, la corrupci\u00f3n y la impunidad. <\/p>\n","protected":false},"author":392,"featured_media":33066,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[4914],"tags":[],"coauthors":[],"class_list":["post-33065","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-paz-y-seguridad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33065","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/392"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=33065"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33065\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":33072,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33065\/revisions\/33072"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/33066"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=33065"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=33065"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=33065"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=33065"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}