{"id":3913,"date":"2011-01-31T12:46:35","date_gmt":"2011-01-31T17:46:35","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cipamericas.org\/?p=3913"},"modified":"2011-01-31T13:10:48","modified_gmt":"2011-01-31T18:10:48","slug":"el-nuevo-progresismo-latinoamericano-y-el-extractivismo-del-siglo-xxi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/el-nuevo-progresismo-latinoamericano-y-el-extractivismo-del-siglo-xxi\/","title":{"rendered":"EL Nuevo progresismo Latinoamericano y el extractivismo del siglo XXI"},"content":{"rendered":"<p><strong><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2011\/01\/extractivismo.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-3917\" title=\"extractivismo\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2011\/01\/extractivismo-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" \/><\/a>El surgimiento de gobiernos progresistas en Suram\u00e9rica en la pasada d\u00e9cada brind\u00f3 a los sectores ecologistas la esperanza de que ser\u00eda el comienzo de un desarrollo econ\u00f3mico verdaderamente sustentable. Pero el progresismo post-neoliberal ha traido consigo nuevas complicaciones en el frente ambiental, concuerdan numerosos activistas y expertos.<\/strong><\/p>\n<p><strong>El periodo neoliberal se distingui\u00f3 por el extractivismo, es decir el centrar las econom\u00edas nacionales alrededor de la exportaci\u00f3n de materias primas, como minerales, hidrocarburos y commodities agr\u00edcolas. Se hicieron numerosas cr\u00edticas desde la izquierda y el ecologismo al efecto de que el extractivismo es ecol\u00f3gicamente destructivo y que mantiene los pa\u00edses del Sur global en la miseria, la dependencia y el atraso econ\u00f3mico. Se anhelaba la transici\u00f3n a un modelo post-extractivista, en el que los recursos naturales se utilicen de manera racional y sustentable, principalmente para uso local y as\u00ed facilitar un desarrollo econ\u00f3mico verdaderamente nacional y &#8220;end\u00f3geno&#8221;. Las nuevas constituciones progresistas de Ecuador y Bolivia reconocen esta problematica y son post-extractivistas en orientaci\u00f3n. En los movimientos ind\u00edgenas la postura post-extractivista se ve reflejada en la filosof\u00eda de sumak kawsay, termino traducido al espa\u00f1ol como &#8220;buen vivir&#8221; o &#8220;vivir bien&#8221;.<\/strong><\/p>\n<p>A diferencia del neoliberalismo, en el nuevo progresismo latinoamericano o &#8220;socialismo del siglo XXI&#8221;, el estado tiene una participaci\u00f3n mucho mayor en la econom\u00eda y dirige parte de las divisas generadas a programas sociales, y adem\u00e1s China ha reemplazado a Estados Unidos como mayor importador de materias primas. Pero aparte de eso, poco ha cambiado. En lugar del post-extractivismo lo que hay ahora es neo-extractivismo. Las actividades extractivas y la exportaci\u00f3n de materia prima continuan como antes, pero hoy son justificadas con un discurso progresista.<\/p>\n<p>&#8220;En Am\u00e9rica latina, en los pa\u00edses donde hay gobiernos progresistas, y en seguida saltan a la vista Venezuela, Bolivia y Ecuador, y luego otros, no se est\u00e1 caminando hacia una transformaci\u00f3n estructural de los patrones de acumulaci\u00f3n existentes hist\u00f3ricamente en nuestra regi\u00f3n. No hay un cambio sustantivo&#8221;, comenta el economista ecuatoriano Alberto Acosta, ex-ministro de minas y ambiente. &#8220;Ya no es el neoliberalismo tradicional, pero seguimos dentro de la l\u00f3gica extractivista. La forma de producci\u00f3n sigue estando sobredefinida por los productos primarios que exportamos, algunos son recursos minerales, otros son petroleros u otros recursos primarios, pero no hay un cambio de la modalidad primario-exportadora de este extractivismo y tampoco se est\u00e1 cuestionando nuestra forma de inserci\u00f3n sumisa en el mercado internacional.&#8221;<\/p>\n<p>Sostiene Acosta que &#8220;no podemos hablar de cambio estructural, lo que se ha hecho es una reconversi\u00f3n del viejo extractivismo a un neoextractivismo o el extractivismo de siglo XXI, donde el Estado tiene una mayor participaci\u00f3n en la renta minero-petrolera, donde el Estado controla de alguna manera la actividad de las empresas transnacionales, donde hay una mayor distribuci\u00f3n de los ingresos provenientes de esas exportaciones a trav\u00e9s de una pol\u00edtica social bastante sostenida, pero que no deja de ser paternalista y clientelar, y ah\u00ed llegamos a otro elemento importante: se ha mejorado la inversi\u00f3n social pero no se est\u00e1 cambiando el patr\u00f3n de acumulaci\u00f3n y concentraci\u00f3n de la riqueza, sino que se est\u00e1n distribuyendo, a trav\u00e9s de la pol\u00edtica social, los excedentes disponibles en tanto pa\u00edses productores y exportadores de materias primas.&#8221;<\/p>\n<p>Bajo el neo-extractivismo, &#8220;el objetivo del desarrollo nacional, como &#8216;desarrollo end\u00f3geno&#8217;, se pierde; la autonom\u00eda frente a los mercados globales se desvanece. Las industrias nacionales no se recuperan, en varios casos se reducen&#8221;, dice el economista uruguayo Eduardo Gudynas, secretario ejecutivo del Centro Latinoamericano de Ecolog\u00eda Social. &#8220;Bajo ese estilo de desarrollo, el empleo generado es insuficiente, la productividad es suplantada por mayores vol\u00famenes exportados, y la presi\u00f3n sobre los recursos naturales aumenta, y con ello, los conflictos sociales. Ingenuamente se espera que la pobreza se reduzca como consecuencia de las exportaciones&#8230; esperar que las exportaciones de materias primas resuelvan todos nuestros problemas es ingenuo y carece de fundamento. Sigue siendo necesario generar estrategias de desarrollo end\u00f3genas y aut\u00f3nomas.&#8221;<\/p>\n<p>&#8220;Am\u00e9rica Latina tiene por delante un desaf\u00edo enorme en materia ambiental&#8221;, se\u00f1ala Ignacio Sabbatella, catedr\u00e1tico de la Universidad de Buenos Aires. &#8220;A pesar de los cambios pol\u00edticos profundos suscitados en la regi\u00f3n en la \u00faltima d\u00e9cada, los gobiernos progresistas no han podido desembarazarse del rol asignado en la divisi\u00f3n internacional del trabajo y en algunos casos lo han profundizado.&#8221;<\/p>\n<p>&#8220;Adem\u00e1s de los impactos negativos sobre la naturaleza, se agrandan las desigualdades ambientales en las regiones donde abundan riquezas. No casualmente sino causalmente, se multiplican los conflictos ambientales donde es com\u00fan encontrar poblaciones locales, campesinas e ind\u00edgenas enfrentadas a transnacionales petroleras y mineras o resistiendo el desplazamiento que imponen los monocultivos&#8221;, plantea Sabbatella, quien junto a Gudynas es colaborador del blog &#8216;Marxismo Ecol\u00f3gico&#8217;. &#8220;Los megaemprendimientos de miner\u00eda a cielo abierto se multiplican por decenas pese a las consecuencias negativas para el medio ambiente y la salud de las poblaciones aleda\u00f1as. La soja transg\u00e9nica sigue ampliando su frontera, a costa de poner en riesgo la soberan\u00eda alimentaria nacional y a costa de la contaminaci\u00f3n con agroqu\u00edmicos.&#8221;<\/p>\n<p>Otros son mucho m\u00e1s severos en sus cr\u00edticas, como es el caso del Grupo de Reflexi\u00f3n Rural (GRR) de Argentina: &#8220;Hoy rige el m\u00e1s crudo desarrollismo en los gobiernos progresistas desarrollistas de Am\u00e9rica Latina&#8230; se impone el extractivismo y el productivismo, que no comprenden que el peligro son las corporaciones transnacionales y de esa manera se hacen funcionales a los mercados globales y al crecimiento de China como gran potencia, subsidiada por la sobre-explotaci\u00f3n del trabajo de nuestros pueblos y adem\u00e1s, por nuestras materias primas. Estamos convencidos que a los mercados globales los discursos subidos de socialismo bolivariano o c\u00f3mo sea, los tienen por lejos sin mayor cuidado.&#8221;<\/p>\n<p>Seg\u00fan Jorge Rulli, portavoz del GRR, en el llamado &#8216;socialismo del siglo XX&#8217; &#8220;se defiende al extractivismo, que suele dar lugar a las inversiones extranjeras y a priorizar el productivismo frente a las demandas locales de preservaci\u00f3n de los bienes naturales, bajo el axioma de que para solucionar el tema de la pobreza debemos primero hacer crecer la torta&#x2026; y ese &#8216;mantra&#8217; lo repite de igual manera Correa en Ecuador, Pepe Mugica en Uruguay o Cristina K en la Argentina.&#8221;<\/p>\n<p>Por ofrecer un solo bot\u00f3n de muestra, tenemos los planes del gobierno del presidente boliviano Evo Morales de establecer pozos petroleros en \u00e1reas pobladas por ind\u00edgenas y de gran sensitividad ecol\u00f3gica, como la selva amaz\u00f3nica y el Chaco.<\/p>\n<p>&#8220;Bolivia, con m\u00e1s de un siglo de historia petrolera y siglos de condena por la pol\u00edtica extractivista de sus recursos, renueva su apuesta entregando sus tierras m\u00e1s ricas y bien conservadas del pa\u00eds a las transnacionales petroleras&#8221;, denuncia el investigador catal\u00e1n Marc Gavald\u00e0, autor de &#8216;Las Manchas del Petr\u00f3leo Boliviano&#8217; y creador del documental &#8216;Patagonia Petrolera&#8217;.<\/p>\n<p>Esta invasi\u00f3n petrolera tiene un amargo sabor a iron\u00eda, considerando los pronunciamientos y posturas del presidente Morales en foros internacionales, como las convenciones sobre cambio clim\u00e1tico en Copenhague 2009 y Canc\u00fan 2010, y la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Clim\u00e1tico y los Derechos de la Madre Tierra, convocada y organizada por el propio gobierno de Morales y llevada a cabo en la ciudad boliviana de Cochabamba en abril de 2010.<\/p>\n<p>&#8220;La nueva ofensiva negra, adornada con los m\u00e1s repetidos argumentos de progreso econ\u00f3mico para el pa\u00eds, sirve en bandeja millones de hect\u00e1reas de \u00e1reas protegidas amaz\u00f3nicas y chaque\u00f1as, as\u00ed como los \u00faltimos territorios ind\u00edgenas sin invadir para que las nuevas &#8216;socias&#8217;, &#8211; con capital y domicilios deslocalizados &#x2013; machaquen el territorio en la actividad m\u00e1s nociva del planeta&#8221;, advierte Gavald\u00e0. &#8220;Que el gobierno boliviano siga apostando por el ingreso de m\u00e1s corporaciones petroleras en su territorio, facilita tambi\u00e9n que se agudice la sensaci\u00f3n de impunidad reinante para estas compa\u00f1\u00edas, que hasta el momento, han eludido con satisfacci\u00f3n cualquier intento de ser enjuiciadas.&#8221;<\/p>\n<p>Para quienes se oponen al extractivismo- con o sin el prefijo &#8216;neo&#8217;- desde una perspectiva ecologista y anti-capitalista, el post-extractivismo se perfila como alternativa. Pero seg\u00fan Gudynas, hay sectores que participan del debate pero que no entienden los conceptos del post-extractivismo y el sumak kawsay:<\/p>\n<blockquote><p>&#8220;Desde un extremo hay cr\u00edticas conservadoras, con un retrogusto neoliberal, que consideran todo esto como meras reivindicaciones indigenistas, que fomentan la haraganer\u00eda y llevar\u00edan a nuestros pa\u00edses al atraso. En el medio est\u00e1n unos cuantos acad\u00e9micos, en especial en la econom\u00eda, quienes ven esta problem\u00e1tica como muy alejada de sus c\u00e1tedras o investigaciones. Finalmente, desde otro extremo, se lo reduce a meros planes asistencialistas, tal como acontece en Venezuela, con una tarjeta pl\u00e1stica gubernamental, id\u00e9ntica a una de cr\u00e9dito, pero que tiene una etiqueta sobre el vivir bien.&#8221;<\/p><\/blockquote>\n<p>Explica el economista uruguayo que &#8220;nadie postula regresar a sociedades de cazadores recolectores viviendo en la selva, sino que se exige poner el centro de atenci\u00f3n en la calidad de vida de las personas, y no en el aumento del PBI. No es un slogan alejado de una reflexi\u00f3n rigurosa, sino que poco a poco se nutre de bases conceptuales complejas, que incluyen aportes que van desde la econom\u00eda post-material a la antropolog\u00eda ecol\u00f3gica. Tampoco se desprecia el saber tradicional, sino que se apoya en \u00e9l con respeto e incorpora sus lecciones, como pueden ser sus pr\u00e1cticas agroecol\u00f3gicas o la reciprocidad. De la misma manera, el Buen Vivir es mucho m\u00e1s que pagar bonos asistencialistas, ya que reclama cambios profundos en las din\u00e1micas econ\u00f3micas, las cadenas productivas y la redistribuci\u00f3n de la riqueza.&#8221;<\/p>\n<p>Por su parte, Acosta aclara que el post-extractivismo no significa rechazar la explotaci\u00f3n de recursos naturales sino de &#x201C;establecer los l\u00edmites biof\u00edsicos de la explotaci\u00f3n, llegar a la sostenibilidad, eliminar la pobreza y su causa que es la opulencia&#x201D;, y avanzar hacia un econom\u00eda post-petrolera. &#x201C;El petr\u00f3leo se est\u00e1 agotando y dadas las crecientes tasas de consumo no podremos seguir siendo pa\u00edses exportadores de petr\u00f3leo&#x201D;.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Gudynas, es imperativo participar del debate, y ser\u00eda un gran error abandonarlo. &#8220;Algunos actores de la sociedad civil enfrentados con un gobierno, abandonan los espacios de debate sobre el Buen Vivir, al entender que \u00e9ste tema ha sido acaparado y controlado por agencias estatales. Sus discrepancias se expresan en abandonar el debate. Como espejo de esta situaci\u00f3n, hay actores gubernamentales que parecer\u00eda que ya todo lo saben y no toleran la cr\u00edtica, y de ese modo cercenan el di\u00e1logo con la ciudadan\u00eda, sin ofrecer oportunidades para avanzar colectivamente en la construcci\u00f3n del Buen Vivir.<\/p>\n<p>&#8220;La transformaci\u00f3n pol\u00edtica y social es condici\u00f3n ineludible hacia la planificaci\u00f3n democr\u00e1tica de la explotaci\u00f3n de los bienes naturales y del cuidado del medio ambiente&#8221;, aconseja Sabbatella. &#8220;Ello requiere tambi\u00e9n una transformaci\u00f3n cultural que estimule una democracia cada vez m\u00e1s participativa. Finalmente, aun con buenas intenciones, la transici\u00f3n a una sociedad ecol\u00f3gica es una utop\u00eda si no se cuestionan y trastocan los fundamentos de la producci\u00f3n y reproducci\u00f3n capitalista.&#8221;<\/p>\n<p><em>Carmelo Ruiz Marrero es un periodista ambiental independiente y analista ambiental del Programa de las Am\u00e9ricas del CIP (<a href=\"..\/\">www.americas.org<\/a>), un becado (fellow) del Oakland Institute y (senior fellow) del Environmental Leadership Program, adem\u00e1s de fundador y director del Proyecto de Bioseguridad de Puerto Rico (<a onclick=\"pageTracker._trackPageview('\/outgoing\/bioseguridad.blogspot.com\/?referer=http%3A%2F%2Fwww.americas.org%2Fes%2F%3Fs%3DCarmelo%26lang%3Des');\" href=\"http:\/\/bioseguridad.blogspot.com\/\">bioseguridad.blogspot.com<\/a>). Su p\u00e1gina web bilingue (<a onclick=\"pageTracker._trackPageview('\/outgoing\/carmeloruiz.blogspot.com\/?referer=http%3A%2F%2Fwww.americas.org%2Fes%2F%3Fs%3DCarmelo%26lang%3Des');\" href=\"http:\/\/carmeloruiz.blogspot.com\/\">carmeloruiz.blogspot.com<\/a>) est\u00e1 dedicada a asuntos globales de ambiente y desarrollo.<\/em><\/p>\n<p><strong>FUENTES:<\/strong><\/p>\n<p>Ver\u00f3nica Gago y Diego Sztulwark. Entrevista a Alberto Acosta. P\u00e1gina 12, 10 de enero 2011. <a href=\"http:\/\/www.pagina12.com.ar\/diario\/dialogos\/21-160169-2011-01-10.html\">http:\/\/www.pagina12.com.ar\/diario\/dialogos\/21-160169-2011-01-10.html<\/a><\/p>\n<p>Marc Gavald\u00e0. &#8220;La amnesia petrolera en Bolivia&#8221;. Rebeli\u00f3n, 4 de diciembre 2010. <a href=\"http:\/\/www.rebelion.org\/noticia.php?id=117926\">http:\/\/www.rebelion.org\/noticia.php?id=117926<\/a><\/p>\n<p>Eduardo Gudynas. &#8220;Buen Vivir, un necesario relanzamiento&#8221;. Acci\u00f3n y Reacci\u00f3n, 16 de diciembre 2010. <a href=\"http:\/\/accionyreaccion.com\/?p=315\">http:\/\/accionyreaccion.com\/?p=315<\/a><\/p>\n<p>Eduardo Gudynas. &#8220;Exportando Recursos Naturales, Otra Vez&#8221;. Acci\u00f3n y Reacci\u00f3n, 21 de enero 2011. <a href=\"http:\/\/accionyreaccion.com\/?p=319\">http:\/\/accionyreaccion.com\/?p=319<\/a><\/p>\n<p>Jorge E. Rulli. &#8220;Modelos alternativos y alternativas al modelo&#8221;. 24 de junio 2010. <a href=\"http:\/\/horizontesurblog.blogspot.com\/2010\/06\/modelos-alternativos-y-alternativas-al.html\">http:\/\/horizontesurblog.blogspot.com\/2010\/06\/modelos-alternativos-y-alternativas-al.html<\/a><\/p>\n<p>Jorge E. Rulli. Carta abierta los amigos de EnREDando y de Nodo Tau de la ciudad de Rosario. Diciembre 2010. <a href=\"http:\/\/carmeloruiz.blogspot.com\/2010\/12\/la-realidad-argentina-carta-del-grr-la.html\">http:\/\/carmeloruiz.blogspot.com\/2010\/12\/la-realidad-argentina-carta-del-grr-la.html<\/a><\/p>\n<p>Ignacio Sabbatella. &#8220;Latinoam\u00e9rica ante la crisis ecol\u00f3gica global: un problema de fondo&#8221;. 5 de agosto 2010. <a href=\"http:\/\/www.biodiversidadla.org\/Principal\/Contenido\/Documentos\/Latinoamerica_ante_la_crisis_ecologica_global._Un_problema_de_fondo\">http:\/\/www.biodiversidadla.org\/Principal\/Contenido\/Documentos\/Latinoamerica_ante_la_crisis_ecologica_global._Un_problema_de_fondo<\/a><\/p>\n<p>Servicio de Noticias Ambientales (SENA). &#8220;Despilfarran la renta petrolera y minera en una &#8216;bonocracia clientelar'&#8221;. SENA, 1 de septiembre 2010. <a href=\"http:\/\/fobomade.org.bo\/bsena\/?p=906\">http:\/\/fobomade.org.bo\/bsena\/?p=906<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El surgimiento de gobiernos progresistas en Suram\u00e9rica en la pasada d\u00e9cada brind\u00f3 a los sectores ecologistas la esperanza de que ser\u00eda el comienzo de un desarrollo econ\u00f3mico verdaderamente sustentable. 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