{"id":4051,"date":"2011-02-25T16:20:54","date_gmt":"2011-02-25T21:20:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cipamericas.org\/?p=4051"},"modified":"2011-02-25T16:20:54","modified_gmt":"2011-02-25T21:20:54","slug":"un-hombre-de-paz-don-samuel-ruiz-1924-2011","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/un-hombre-de-paz-don-samuel-ruiz-1924-2011\/","title":{"rendered":"Un hombre de paz: Don Samuel Ruiz 1924-2011"},"content":{"rendered":"<p><strong><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/DonSam.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-4054\" title=\"DonSam\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/DonSam-300x224.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"224\" \/><\/a><\/strong><\/p>\n<div>\n<p><em>*Publicado originalmente por la <a href=\"http:\/\/americasmexico.blogspot.com\/\" target=\"_blank\">AmericasMexicoBlog<\/a>, 25 de Enero, 2011.<\/em><\/p>\n<\/div>\n<p><strong>Fue una misa admirable para un hombre admirable.<\/strong><\/p>\n<p><strong>La noticia de la muerte del obispo Samuel Ruiz se esparci\u00f3 r\u00e1pidamente la ma\u00f1ana de ayer. Ten\u00eda 86 a\u00f1os de edad y casi 51 a\u00f1os de haber sido ordenado como obispo de la Di\u00f3cesis de San Crist\u00f3bal. A eso de las 2:30 de la tarde la iglesia en la Ciudad de M\u00e9xico se encontraba repleta de un grupo inusual de l\u00edderes religiosos, activistas por la paz y personajes que han marcado la pol\u00edtica mexicana a trav\u00e9s de los a\u00f1os. Todos recordaron su trabajo al lado de Tatik (&#x201C;padre&#x201D; en tzeltal) con una mezcla agridulce de nostalgia y gratitud.<\/strong><\/p>\n<p>Me encontraba sentado en la banca, escuchando las primeras frases de &#x201C;m\u00e9tale a la marcha, m\u00e9tale al tambor, m\u00e9tale que traigo un pueblo en mi voz&#8230;&#8221;, observando los rostros leales de los cientos de personas que compartieron, en diversas ocasiones, la vida cabal y plena de Don Sam, El caminante. La historia que transform\u00f3 para siempre a M\u00e9xico llenaba el sal\u00f3n.<\/p>\n<p>El obispo Ra\u00fal Vera record\u00f3 que Samuel Ru\u00edz lleg\u00f3 al estado de Chiapas a enfrentar una realidad que pocos hab\u00edan imaginado, una realidad que muchos en M\u00e9xico no sab\u00edan que exist\u00eda. Empez\u00f3 a viajar a los lugares m\u00e1s rec\u00f3nditos de la regi\u00f3n &#x2014;tarea nada f\u00e1cil&#x2014; y observ\u00f3 con sus propios ojos las cicatrices de los l\u00e1tigos de los finqueros en las espaldas de los ind\u00edgenas. Tambi\u00e9n escuch\u00f3 historias de las j\u00f3venes que rutinariamente eran obligadas a &#x201C;probar&#x201D; (perder) su virginidad en manos de los propietarios de las plantaciones en la v\u00edspera de sus bodas; pr\u00e1ctica que ejemplificaba las condiciones feudales que sufr\u00edan algunos de sus feligreses. Se encontr\u00f3 un sistema de opresi\u00f3n y brutalidad que cambi\u00f3 su vida y decidi\u00f3 transformarlo mediante la palabra de Dios y un intenso compromiso social.<\/p>\n<p>Cabe mencionar que el obispo Ra\u00fal Vera conoci\u00f3 a su contraparte cuando la iglesia, en un intento de atenuar su influencia radical, lo mand\u00f3 como asistente de Ru\u00edz en 1995. Sucedi\u00f3 todo lo contrario. En lo que Vera describe como una experiencia de conversi\u00f3n, \u00e9l tambi\u00e9n confront\u00f3 las mismas condiciones que hab\u00edan guiado a Don Samuel a abrazar y promover una iglesia de y para los pobres, y pronto se convirti\u00f3 en un aliado m\u00e1s en devolver la iglesia al pueblo y dar su justo lugar a los ind\u00edgenas en la iglesia y en la sociedad. Hasta hoy, Don Ra\u00fal permanece como fiel c\u00f3mplice del trabajo de Don Samuel. Ahora en Coahuila, su voz se escucha fuerte en defensa de los derechos humanos mientras M\u00e9xico atraviesa una nueva fase de violencia y represi\u00f3n.<\/p>\n<p>Enseguida el padre Heriberto Cruz relat\u00f3 que la reflexi\u00f3n de algunos feligreses, iniciada en gran medida por Don Samuel y su experiencia en Chiapas en los primeros d\u00edas, no s\u00f3lo se centr\u00f3 en la preocupaci\u00f3n tradicional de c\u00f3mo la iglesia podr\u00eda aliviar la carga de sus miembros. Ru\u00edz y otros comenzaron a preguntarse qu\u00e9 papel jugaba la iglesia en la opresi\u00f3n y c\u00f3mo romper con ese rol. El resultado fue una cr\u00edtica profunda de los m\u00e9todos tradicionales de evangelizaci\u00f3n que reprim\u00edan la cultura ind\u00edgena. Ru\u00edz comenz\u00f3 a aprender el tzotzil y el tzeltal y se familiariz\u00f3 con otras lenguas ind\u00edgenas de la regi\u00f3n. Insisti\u00f3 tambi\u00e9n en el respeto a las culturas ind\u00edgenas, otro factor que le traer\u00eda problemas con algunos miembros de la iglesia, quienes criticaban lo que ellos percib\u00edan como un sincretismo excesivo en su pr\u00e1ctica teol\u00f3gica.<\/p>\n<p>Don Samuel Ruiz form\u00f3 parte y lider\u00f3 un movimiento dentro de la Iglesia Cat\u00f3lica basado en la teolog\u00eda del Concilio Vaticano II que propon\u00eda una mayor participaci\u00f3n laica, la &#x201C;opci\u00f3n por los pobres&#x201D;, que atend\u00eda la necesidad de servir a los hist\u00f3ricamente oprimidos, y la idea de que la iglesia no puede ignorar la injusticia sin convertirse en su c\u00f3mplice.<\/p>\n<p>Estos principios guiar\u00edan sus actos. Como mediador en los levantamientos de los ind\u00edgenas zapatistas de 1994, Ru\u00edz ayud\u00f3 a crear las condiciones necesarias para el nuevo movimiento indigenista que marc\u00f3 no s\u00f3lo a M\u00e9xico, sino al mundo. Su trabajo como l\u00edder de la Comisi\u00f3n Nacional de Mediaci\u00f3n (CONAI) dio lugar a un di\u00e1logo sin precedentes que se tradujo en los Acuerdos de San Andr\u00e9s sobre Derechos y Culturas Ind\u00edgenas, ratificado y m\u00e1s tarde violentado por el gobierno federal. Dichos acuerdos son un homenaje a su trabajo y a la labor de decenas de l\u00edderes ind\u00edgenas. Tambi\u00e9n son un tr\u00e1gico recordatorio de que la palabra de los poderosos no es confiable. Pero el esp\u00edritu de emancipaci\u00f3n y el di\u00e1logo pac\u00edfico codificado en los Acuerdos sobrevive en las personas reunidas en la misa de Don Samuel Ruiz, uno de los principales arquitectos del proceso de paz, y entre los miles de ind\u00edgenas que esperaban por sus restos en su querido estado de Chiapas.<\/p>\n<p>Don Samuel insisti\u00f3 en que la iglesia de los pobres necesitaba una organizaci\u00f3n de derechos humanos en Chiapas que confrontara las extremas violaciones de derechos humanos que all\u00ed tomaban lugar. En 1989, fund\u00f3 el <a href=\"http:\/\/www.frayba.org.mx\/sobre_nosotros.php\" target=\"_blank\">Centro Fray Bartolom\u00e9 de las Casas para los Derechos Humanos<\/a>. La misi\u00f3n del Centro es &#8220;caminar junto y al servicio de los pobres y marginados que buscan superar sus situaciones socioecon\u00f3micas y pol\u00edticas tomando direcci\u00f3n y fuerza entre ellos para contribuir a la creaci\u00f3n de una nueva sociedad donde las personas y sus comunidades puedan ejercer plenamente sus derechos.&#x201D; La misi\u00f3n encarna la firme creencia de que la iglesia no puede separarse de la lucha por la justicia social y que debe desempe\u00f1ar un papel de apoyo en lugar de pronunciarse desde lo alto.<\/p>\n<p>Estas creencias sol\u00edan poner el obispo Ruiz en conflicto con las personas de poder en el gobierno y en la jerarqu\u00eda de la Iglesia Cat\u00f3lica Romana. Tambi\u00e9n lo hicieron blanco de los caciques locales que mandaron en Chiapas con mano de hierro y reg\u00edan sobre las vidas de los habitantes ind\u00edgenas. Enfrent\u00f3 agresivos ataques contra su persona con magnanimidad y pacientemente continu\u00f3 con su trabajo desde abajo. La Di\u00f3cesis se convirti\u00f3 en un ejemplo del liderazgo de los pueblos ind\u00edgenas para definir una nueva iglesia y luchar por la justicia a lado de las comunidades ind\u00edgenas. El levantamiento zapatista de 1994 catapult\u00f3 su trabajo al escenario mundial, mientras la gran lista de demandas ignoradas de los pueblos ind\u00edgenas pas\u00f3 a ser el lente mediante el cual se conceb\u00eda una nueva sociedad.<\/p>\n<p>Hubo, por supuesto, esfuerzos para desmantelar los profundos procesos de empoderamiento de las poblaciones ind\u00edgenas dentro de la iglesia y dentro de la sociedad. El gobierno mexicano envi\u00f3 tropas y lanz\u00f3 ofensivas militares contra las comunidades mucho tiempo despu\u00e9s de la tregua acordada con el EZLN. Mientras tanto, el Vaticano comenz\u00f3 a atacar a los di\u00e1conos ind\u00edgenas dentro de la iglesia, pr\u00e1ctica que buscaba romper las distancias entre las comunidades ind\u00edgenas y una jerarqu\u00eda lejana y privilegiada, y literalmente cambiar el rostro de la iglesia. La oposici\u00f3n de la jerarqu\u00eda cat\u00f3lica a que se nombrara el obispo Vera para dirigir la di\u00f3cesis de San Crist\u00f3bal tras la jubilaci\u00f3n de Don Samuel, lo cual hubiera sido una elecci\u00f3n natural debido a su experiencia y compromiso en la regi\u00f3n, se consider\u00f3 como una indicador de la intenci\u00f3n de reprimir el movimiento religioso progresista en Chiapas. Recientemente un plan para dividir la Di\u00f3cesis de San Crist\u00f3bal ha levantado sospechas de que la jerarqu\u00eda pretende debilitar la \u00fanica di\u00f3cesis que se gu\u00eda por la decisi\u00f3n del Concilio Vaticano II de promover una relaci\u00f3n m\u00e1s cercana entre la iglesia y el contexto pol\u00edtico y social de sus feligreses.<\/p>\n<p>Un profundo sentimiento de p\u00e9rdida embargaba a aqu\u00e9llos que asistieron a la misa, pero hubo pocas l\u00e1grimas. A trav\u00e9s de los a\u00f1os, en varios momentos muchos tem\u00edan que Don Samuel se convirtiera en un m\u00e1rtir y no llegara a morir de causas naturales. Recibi\u00f3 amenazas de muerte y cre\u00f3 enemigos entre aquellos que detestaban la idea de una iglesia que defendiera los derechos de los pobres y los pueblos ind\u00edgenas, esto debido a que el poder y la riqueza de estas personas depend\u00edan de la preservaci\u00f3n de condiciones similares a la esclavitud.<\/p>\n<p>El obispo Ru\u00edz tom\u00f3 la decisi\u00f3n de arriesgar su propia vida. Su muerte a los 86 a\u00f1os puso fin a un largo peregrinaje terrenal que fue consistente y efectivo en las convicciones que defend\u00eda y que inspir\u00f3 y toc\u00f3 la vida de miles de personas que contin\u00faan un trayecto similar. La liturgia del lunes no hizo hincapi\u00e9 en la perdida, sino que destac\u00f3 lo significativo de su vida y la creencia cat\u00f3lica de que trascendi\u00f3 a una esfera superior.<\/p>\n<p>Los restos mortales del obispo Samuel Ruiz fueron enviados a San Crist\u00f3bal, Chiapas para ser enterrado en la Catedral. Seguramente ser\u00e1n bien acogidos por los ind\u00edgenas que acompa\u00f1\u00f3 por tantos a\u00f1os de su vida. Unos quince mil ind\u00edgenas bajaron de las monta\u00f1as para despedirlo cuando Ru\u00edz part\u00eda de Chiapas, dando testimonio de las relaciones que forj\u00f3 y el papel que desempe\u00f1\u00f3 en sus vidas y en el movimiento para su liberaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Esta \u00faltima despedida nos recuerda que el profundo compromiso de Don Samuel con los derechos ind\u00edgenas y la justicia social no se limita a un momento folkl\u00f3rico del pasado colorido de M\u00e9xico, ni es su vida s\u00f3lo un capitulo claramente escrito de nuestra historia religiosa y social. Su vida no es un legado. Algo que no ha muerto no deja herencia.<\/p>\n<p>Aunque muchas de las personas que asistieron a su misa f\u00fanebre han pasado a otras batallas y frentes, la muerte de Don Samuel es un recordatorio de las enormes tareas que quedan pendientes. El obispo Vera comenz\u00f3 la misa declarando que &#x201C;en estos tiempos oscuros, una estrella se ha levantado.&#x201D;\u00a0 Las sombr\u00edas inclinaciones de cabeza entre los all\u00ed congregados &#x2014;en su mayor\u00eda defensores de los derechos humanos y cat\u00f3licos que trabajan con los pobres&#x2014; reflejaban el consenso general de que el ejemplo de Don Samuel da esperanzas y fuerza frente a uno de los peores momentos en la historia reciente de M\u00e9xico para los pobres, ind\u00edgenas y marginados.<\/p>\n<p>Este recordatorio viene acompa\u00f1ado de un sentido renovado de responsabilidad para actuar. Nos anima a ver a trav\u00e9s de la oscuridad de los tiempos y buscarnos los unos a los otros, al igual que \u00e9l ayud\u00f3 a unir los muchos y diversos individuos que lo honraron ayer.\u00a0 La muerte del &#x201C;Obispo de los pobres&#x201D; nos insta a seguir en el camino que \u00e9l comenz\u00f3 y a crear nuevos senderos de paz y de justicia.<\/p>\n<p><em>Laura Carlsen es directora del Programa de las Am\u00e9ricas del Center for International Policy en  <a href=\"..\/es\/\" target=\"_blank\">www.americas.org<\/a>.<\/em><\/p>\n<div><em>Traductor: Daynal\u00ed Flores-Rodriguez<\/em><\/div>\n<div><em><br \/>\n<\/em><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La noticia de la muerte del obispo Samuel Ruiz se esparci\u00f3 r\u00e1pidamente la ma\u00f1ana de ayer. Ten\u00eda 86 a\u00f1os de edad y casi 51 a\u00f1os de haber sido ordenado como obispo de la Di\u00f3cesis de San Crist\u00f3bal. A eso de las 2:30 de la tarde la iglesia en la Ciudad de M\u00e9xico se encontraba repleta de un grupo inusual de l\u00edderes religiosos, activistas por la paz y personajes que han marcado la pol\u00edtica mexicana a trav\u00e9s de los a\u00f1os. 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