{"id":4257,"date":"2011-04-12T11:24:20","date_gmt":"2011-04-12T16:24:20","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cipamericas.org\/?p=4257"},"modified":"2016-01-02T10:04:52","modified_gmt":"2016-01-02T15:04:52","slug":"rebelion-en-la-amazonia-brasilena","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/rebelion-en-la-amazonia-brasilena\/","title":{"rendered":"Rebeli\u00f3n en la Amazonia brasile\u00f1a"},"content":{"rendered":"<p><strong><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2011\/04\/Jirau_buses_burning_38481b.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-4261\" title=\"Jirau_buses_burning_38481b\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2011\/04\/Jirau_buses_burning_38481b-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" \/><\/a>En el mes de marzo se encendi\u00f3 la mayor protesta social de trabajadores que se recuerda en mucho a\u00f1os en Brasil. M\u00e1s de 80 mil obreros de todo el pa\u00eds paralizaron las obras del &#x201C;progreso&#x201D;: hidroel\u00e9ctricas, refiner\u00edas y usinas termoel\u00e9ctricas. La mecha de la protesta se prendi\u00f3 en la selva amaz\u00f3nica, en Jirau, y la encendi\u00f3 la arbitrariedad, la violencia y el autoritarismo.<\/strong><\/p>\n<p>Todo empez\u00f3 con algo muy peque\u00f1o, igual que en T\u00fanez, similar al modo como empiezan los grandes hechos sociales. La pelea entre un obrero y un conductor de autobuses, en la tarde del 15 de marzo, en el campamento donde miles de peones llegados de los rincones m\u00e1s pobres de Brasil construyen una de las mayores represas hidroel\u00e9ctricas del pa\u00eds, una gigantesca obra sobre el r\u00edo Madera que costar\u00e1 10 mil millones de d\u00f3lares.<\/p>\n<p>Poco despu\u00e9s de la pelea, en la que el pe\u00f3n fue golpeado, cientos de obreros comenzaron a incendiar los \u00f3mnibus que los llevan desde los barracones hasta las obras. Algunas fuentes hablan de 45 \u00f3mnibus y 15 veh\u00edculos quemados, aunque otras elevan la cuenta a 80 \u00f3mnibus incendiados en pocos minutos. Ardieron tambi\u00e9n las oficinas de la empresa constructora, Camargo Correa<a href=\"#_ftn1\">[1]<\/a>, la mitad de los dormitorios y por lo menos tres cajeros electr\u00f3nicos de bancos. Unos 8 mil trabajadores se internaron en la selva para huir de la violencia. La polic\u00eda fue desbordada y apenas pudo proteger los dep\u00f3sitos de explosivos que se usan para desviar el cauce del r\u00edo. La calma reci\u00e9n lleg\u00f3 cuando el gobierno de Dilma Rousseff envi\u00f3 600 efectivos de la polic\u00eda militar para controlar la situaci\u00f3n. Pero los trabajadores, alrededor de 20 mil en la usina de Jirau, no volvieron al trabajo y retornaron a sus lugares de origen.<\/p>\n<p>En la cercana usina de San Antonio, comenz\u00f3 un paro de los 17 mil obreros que construyen otra usina sobre el mismo r\u00edo Madera cerca de Porto Velho, la capital de Rondonia. En apenas una semana la oleada de huelgas en las grandes obras se extendi\u00f3: 20 mil trabajadores dejaron el trabajo en la refiner\u00eda Abreu e Lima en Pernambuco, otros 14 mil en la petroqu\u00edmica Suape en la misma ciudad, cinco mil en Pec\u00e9m, en Cear\u00e1. Lo com\u00fan entre todas estas huelgas, es que se realizan en las gigantescas obras del Programa de Aceleraci\u00f3n del Crecimiento (PAC), y que se enfrentan a las grandes empresas constructoras del pa\u00eds, las multinacionales brasile\u00f1as que trabajan para el gobierno.<\/p>\n<p><strong>Las represas del r\u00edo Madera<\/strong><\/p>\n<p>El r\u00edo Madera es el principal afluente del Amazonas. Nace en la confluencia de los r\u00edos Beni y Mamor\u00e9, cerca de la ciudad de Villa Bella en la frontera entre Brasil y Bolivia, tiene una longitud de 4.207 kil\u00f3metros, est\u00e1 entre los 20 r\u00edos m\u00e1s largos y es uno de los 10 m\u00e1s caudalosos del mundo. Recoge las aguas de la cordillera andina en el sur del Per\u00fa y Bolivia y cuenta por lo tanto con grandes desniveles que lo convierten en una fuente adecuada para la generaci\u00f3n de hidroelectricidad.<\/p>\n<p>El proyecto de expansi\u00f3n de Brasil requiere mucha energ\u00eda y sus planificadores sostienen que los r\u00edos amaz\u00f3nicos est\u00e1n poco aprovechados. El &#x201C;complejo del r\u00edo Madera&#x201D; contempla la construcci\u00f3n de cuatro represas hidroel\u00e9ctricas, dos de ellas ya comenzadas, las de Jirau y San Antonio en el tramo brasile\u00f1o entre la frontera y Porto Velho. La usina de Jirau a 150 kil\u00f3metros de la capital, producir\u00e1 3.350 MW y San Antonio 3.150 MW. Se trata de dos proyectos prioritarios dentro del PAC que busca la interconexi\u00f3n de los sistemas aislados de los estados de Acre (vecino de Rondonia) y Maranhao (en el Atl\u00e1ntico norte) a la red nacional de distribuci\u00f3n el\u00e9ctrica<a href=\"#_ftn2\">[2]<\/a>.<\/p>\n<p>En opini\u00f3n de varios analistas, la apuesta es utilizar el potencial hidroel\u00e9ctrico amaz\u00f3nico en beneficio de las regiones Centro y Sur, las que poseen los mayores parques industriales, y favorecer el consumo el\u00e9ctrico de sectores que utilizan energ\u00eda en forma intensiva como la miner\u00eda, la metalurgia y las cementeras. De ese modo se apoya tambi\u00e9n al sector agroindustrial, &#x201C;principal impulsor de la salida brasile\u00f1a hacia el Pac\u00edfico&#x201D;<a href=\"#_ftn3\">[3]<\/a>.<\/p>\n<p>Se est\u00e1 viviendo la expansi\u00f3n del n\u00facleo hist\u00f3rico del pa\u00eds, situado en la regi\u00f3n de Sao Paulo y los estados del sur, hacia el norte, donde se desarrollan los grandes proyectos hidroel\u00e9ctricos, carreteras, expansi\u00f3n de la pecuaria y la miner\u00eda. A principios de 2007 Lula lanz\u00f3 el PAC con enormes inversiones para cuatro a\u00f1os por un total de 503 mil millones de d\u00f3lares, en ese momento un 23% del PIB. Si se excluye el \u00e1rea de petr\u00f3leo, la mayor inversi\u00f3n correspondi\u00f3 a la generaci\u00f3n y transmisi\u00f3n de energ\u00eda el\u00e9ctrica con 78 mil millones de d\u00f3lares.<\/p>\n<p>En 2010 se lanz\u00f3 el PAC 2, con tres veces m\u00e1s recursos, llegando a un bill\u00f3n de d\u00f3lares. La generaci\u00f3n de energ\u00eda el\u00e9ctrica es una de las inversiones m\u00e1s fuertes. Brasil tiene una potencia instalada de generaci\u00f3n el\u00e9ctrica de 106.000 MW en 2009, que incluye generaci\u00f3n hidr\u00e1ulica, t\u00e9rmica, e\u00f3lica y nuclear. La generaci\u00f3n hidr\u00e1ulica era ese a\u00f1o de 75.500 MW pero el potencial de sus r\u00edos es de 260.000 MW, el mayor del mundo, o sea &#x201C;apenas&#x201D; el 30% de su potencial est\u00e1 aprovechado<a href=\"#_ftn4\">[4]<\/a>.<\/p>\n<p>El Plan Nacional de Energ\u00eda 2030 contempla llegar a 126.000 MW de energ\u00eda hidroel\u00e9ctrica, un crecimiento del 65% que en su mayor parte estar\u00e1 concentrado en las cuencas del Amazonas y del Tocantins<a href=\"#_ftn5\">[5]<\/a>. Para duplicar el potencial de los r\u00edos de la selva, como propone el plan &#x201C;Brasil 2022&#x201D;, hacen falta inmensas obras en muy poco tiempo. La usina de Jirau fue licitada en mayo de 2008 siendo ganada por el consorcio Energ\u00eda Sustentable de Brasil integrado por Suez Energy, con 50,1%, Camargo Correa con 9,9%; Eletrosul con 20% y Compa\u00f1\u00eda Hidroel\u00e9ctrica de San Francisco (Chesf) con 20%. Su costo inicial era de 5,5 mil millones de d\u00f3lares, financiados por el BNDES.<\/p>\n<p>La usina estuvo desde el comienzo involucrada en denuncias. Pone en riesgo a pueblos ind\u00edgenas en aislamiento voluntario y el Instituto de Medio Ambiente (Ibama) concedi\u00f3 la autorizaci\u00f3n en julio de 2007 por presiones pol\u00edticas y en contra de la opini\u00f3n de sus t\u00e9cnicos. La empresa modific\u00f3 el lugar donde construye la obra para hacerlo 9 kil\u00f3metros m\u00e1s abajo para reducir costos, sin estudio de impacto ambiental. En febrero de 2009 el Ibama decidi\u00f3 paralizar la obra por usar un \u00e1rea sin autorizaci\u00f3n y aplic\u00f3 una fuerte multa<a href=\"#_ftn6\">[6]<\/a>. Reci\u00e9n en junio de 2009 se libr\u00f3 la licencia ambiental definitiva en medio de protestas y manifestaciones de los ambientalistas.<\/p>\n<p>Bolivia tambi\u00e9n expres\u00f3 cr\u00edticas a las obras por la proximidad con la frontera, ya que se estima que la formaci\u00f3n de dos grandes lagos puede alentar enfermedades como la malaria y el dengue<a href=\"#_ftn7\">[7]<\/a>. Seg\u00fan medios brasile\u00f1os la malaria habr\u00eda aumentado en la zona un 63% en los primeros siete meses de 2009 en relaci\u00f3n al mismo per\u00edodo del a\u00f1o anterior.<\/p>\n<p><strong>Rebeli\u00f3n en la selva<\/strong><\/p>\n<p>Entre las dos usinas en construcci\u00f3n emplean alrededor de 40 mil trabajadores, el 70% llegados de otros estados. S\u00f3lo en Jirau trabajan unos 20 mil obreros, en su gran mayor\u00eda peones mal remunerados (el salario es de mil reales, unos 600 d\u00f3lares). Llegan hasta las obras, aisladas en plena selva, desde lugares remotos del Nordeste, el Norte e incluso el Sur de Brasil, muchas veces enga\u00f1ados por intermediarios (llamados &#x201C;gatos&#x201D;) que les prometen salarios y condiciones de trabajo superiores a las reales. Todos deben pagar a los &#x201C;gatos&#x201D; por sus &#x201C;servicios&#x201D;.<\/p>\n<p>Cuando llegan a la obra ya est\u00e1n endeudados, los alimentos y las medicinas son m\u00e1s caras porque deben comprarlas en los comercios de la empresa, muchos se alojan en barracones de madera, duermen en colchones en el suelo, los ba\u00f1os quedan lejos y son escasos, no tienen energ\u00eda el\u00e9ctrica, y est\u00e1n abarrotados. Maria Oz\u00e1nia da Silva, de la Pastoral del Migrante de <a href=\"http:\/\/www.nbso.ca\/\">nbso online casino reviews<\/a>  Rondonia, dice que los obreros &#x201C;se sienten frustrados por los salarios, y por los descuentos que les hacen sin explicaci\u00f3n&#x201D;<a href=\"#_ftn8\">[8]<\/a>.<\/p>\n<p>El primer problema que denuncian es que Camargo Correa, la empresa encargada de Jirau, no paga horas extra. Pero la &#x201C;revuelta de los peones&#x201D; no es por salario sino por dignidad, como se\u00f1ala el periodista Leonardo Sakamoto. Entre las diez principales demandas figuran: poner fin a la agresividad de los vigilantes y encargados, que usan c\u00e1rceles privadas; tratamiento respetuoso a los que llegan a los alojamientos alcoholizados; fin del asedio moral de los oficinistas a los peones; pagar por hora de transporte cuando el viaje a la obra es largo; eficiencia en los restaurantes para evitar que la fila para comer consuma el tiempo de descanso; cesta b\u00e1sica que tome en cuenta los precios locales<a href=\"#_ftn9\">[9]<\/a>.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Sakamoto los peones de hoy tienen un perfil bien diferente de aquellos que trabajaban en la construcci\u00f3n en los a\u00f1os 90. Ahora usan celular e Internet, saben lo que pasa en el mundo, tienen el orgullo de vestir bien, reclaman un trato respetuoso y utilizan a menudo la palabra &#x201C;dignidad&#x201D;. Les molesta la precariedad de las instalaciones y los dormitorios, sufren el aislamiento lejos de sus familias, y el menor maltrato crispa los \u00e1nimos. Silvio Areco, ingeniero con experiencia en grandes obras, marc\u00f3 los cambios: &#x201C;Antes el que mandaba en una obra era casi un coronel, ten\u00eda autoridad. Ahora eso no funciona, un pe\u00f3n de obra tiene m\u00e1s autonom\u00eda&#x201D;<a href=\"#_ftn10\">[10]<\/a>.<\/p>\n<p>Las empresas est\u00e1n muy apuradas porque las obras tienen cierto retraso y presionan a los trabajadores. En setiembre de 2009 el ministerio de Trabajo liber\u00f3 a 38 personas que trabajaban en situaci\u00f3n de esclavitud y en junio de 2010 constat\u00f3 330 infracciones en la obra de Jirau<a href=\"#_ftn11\">[11]<\/a>. El principal problema es la inseguridad. En opini\u00f3n de Da Silva, los migrantes se convierten en un blanco f\u00e1cil de los intermediarios y de las empresas que abusan porque est\u00e1n desprotegidos.<\/p>\n<p>Pero los problemas no se limitan a las obras. El pastor de Jaci-Paran\u00e1, ciudad vecina de Jirau, Aluizio Vidal, presidente del PSOL (Partido Socialismo y Libertad) de Rondonia, denuncia un aumento de la criminalidad y la prostituci\u00f3n. Entre 2008 y 2010 la poblaci\u00f3n de Porto Velho creci\u00f3 12% (tiene medio mill\u00f3n de habitantes) pero en el mismo tiempo los homicidios crecieron un 44% y seg\u00fan el juzgado de infancia los abusos a menores aumentaron un 76% en esos dos a\u00f1os<a href=\"#_ftn12\">[12]<\/a>.<\/p>\n<p>Seg\u00fan los movimientos sociales de la regi\u00f3n, agrupados en Alianza de los R\u00edos de la Amazonia, &#x201C;Jirau concentra todos los problemas posibles: con un ritmo descontrolado, trajo a la regi\u00f3n el &#x201C;desarrollo&#x201D; de la prostituci\u00f3n, el uso de drogas entre j\u00f3venes pescadores y de las riberas, la especulaci\u00f3n inmobiliaria, el aumento del precio de los alimentos, enfermedades sin atenci\u00f3n, y violencias de todos los tipos&#x201D;<a href=\"#_ftn13\">[13]<\/a>.<\/p>\n<p>Elias Dobrovolski, miembro de la coordinaci\u00f3n del Movimiento de Afectados por las Represas (MAB) que acompa\u00f1a a los trabajadores desde que comenzaron las obras, asegura que los distritos alrededor de Jirau est\u00e1n pasando por problemas muy serios. &#x201C;Eran pueblos con dos mil habitantes que ahora albergan 20 mil personas. No hay estructura para tanta gente. No hay escuelas, puestos de salud y polic\u00edas suficientes para dar soporte a toda esta gente que vin&#x201D;ocon las usinas&#x201D;<a href=\"#_ftn14\">[14]<\/a>.<\/p>\n<p>A todo eso habr\u00eda que agregar que en las grandes obras del PAC las muertes en el trabajo superan el promedio. La construcci\u00f3n civil brasile\u00f1a tiene una tasa de 23,8 muertos cada cien mil empleados, y las obras del PAC de 19,7. En Estados Unidos es de 10 por cien mil, en Espa\u00f1a de 10,6 y en Canad\u00e1 de 8,7. La cifra es demasiado alta porque las grandes constructoras &#x201C;tienen tecnolog\u00eda suficiente para proteger a los trabajadores&#x201D;<a href=\"#_ftn15\">[15]<\/a>. A su vez, el MAB denuncia jornadas de trabajo de hasta 12 horas con situaciones de epidemias en las obras.<\/p>\n<p>Peor a\u00fan: las empresas contrataron ex coroneles que estar\u00edan haciendo sabotajes para criminalizar a los sindicatos<a href=\"#_ftn16\">[16]<\/a>. La revuelta atac\u00f3 los s\u00edmbolos de poder. &#x201C;Testimonios de los ataques dijeron que los hombres que llegaron para destruir los alojamientos incendiaron primero los de los encargados e ingenieros&#x201D;<a href=\"#_ftn17\">[17]<\/a>.<\/p>\n<p><strong>Sindicatos, empresas y gobierno<\/strong><\/p>\n<p>Los obreros de la construcci\u00f3n civil pasaron de 1,8 millones en 2006 a 2,8 millones en 2010. La desocupaci\u00f3n en el sector es de apenas 2,3%. Los sindicatos estiman que cuando las obras de insfraestructura est\u00e9n en su momento de esplendor, incluyendo las de la Copa del Mundo de 2014 y las Olimp\u00edadas de 2016, s\u00f3lo en el sector del PAC habr\u00e1 un mill\u00f3n de obreros. Algo que desborda tanto a los empresarios como a los sindicalistas.<\/p>\n<p>La revuelta de los peones de Jirau tom\u00f3 por sorpresa a todos: tanto al gobierno como a los empresarios y los sindicatos. V\u00edctor Paranhos, presidente del consorcio empresarial, dijo: &#x201C;Es preocupante porque no sabemos cu\u00e1l es el motivo. No hay siquiera l\u00edderes&#x201D;<a href=\"#_ftn18\">[18]<\/a>. Curiosamente, es muy similar a lo que dicen los sindicalistas. &#x201C;En esas revueltas en Jirau percibimos que no\u00a0 existe un l\u00edder para negociar una tregua&#x201D;, dijo Paulo Pereira da Silva de For\u00e7a Sindical<a href=\"#_ftn19\">[19]<\/a>. La CUT no se qued\u00f3 atr\u00e1s y defendi\u00f3 al gobierno ante los trabajadores: &#x201C;Tienen que volver a trabajar. Soy brasile\u00f1o y quiero ver esa usina funcionando&#x201D;<a href=\"#_ftn20\">[20]<\/a>.<\/p>\n<p>Esa cultura compartida entre empresarios y sindicatos, que apuesta a reconducir la protesta social por cauces institucionales o ahogarla con masiva presencia de la polic\u00eda militar (el gobierno envi\u00f3 600 polic\u00edas militares), no est\u00e1 comprendiendo que la revuelta no es s\u00f3lo ni principalmente por salario. Los grupos como el MAB, los ind\u00edgenas y las pastorales, han hecho una lectura diferente. &#x201C;La revuelta es reflejo del autoritarismo y la ganancia por la acumulaci\u00f3n de riqueza a trav\u00e9s de la explotaci\u00f3n de la naturaleza y los trabajadores&#x201D;, dice un comunicado del MAB<a href=\"#_ftn21\">[21]<\/a>.<\/p>\n<p>En opini\u00f3n del Instituto Humanitas Unisinos, la revuelta de Jirau no sensibiliz\u00f3 ni a la izquierda ni a los ambientalistas. Los sitios de los movimientos apenas cubrieron el conflicto. &#x201C;La violencia de la revuelta en Jirau y la de los \u00e1rabes es similar, pero la recepci\u00f3n aqu\u00ed, en ambos casos, fue opuesta&#x201D;, dijo el periodista Janio de Freitas<a href=\"#_ftn22\">[22]<\/a>.<\/p>\n<p>El 5 de abril los obreros de San Antonio volvieron al trabajo luego de 10 d\u00edas de huelga al votar en asambleas un acuerdo entre la CUT y la empresa Odebrecht que contempla una anticipaci\u00f3n del aumento de salarios de 5% a la espera de una negociaci\u00f3n final, aumento de la cesta b\u00e1sica de alimentos de 110 a 132 reales y cinco d\u00edas libres cada tres meses para visitar a las familias con derecho a pasaje a\u00e9reo<a href=\"#_ftn23\">[23]<\/a>. Las obras en Jirau siguen paralizadas luego de 20 d\u00edas a la espera de negociaciones con Camargo Correa.<\/p>\n<p>&#x201C;El PAC es s\u00edntesis del modelo desarrollista que reedita el proyecto de un Brasil grandioso como en la \u00e9poca de Get\u00falio Vargas, Juscelino Kubitschek y el per\u00edodo militar. Un modelo basado en grandes obras, sobre todo de explotaci\u00f3n energ\u00e9tica con vistas al consumo de energ\u00eda de una naci\u00f3n emergente exportadora de commodities&#x201D;, apunta el informe &#x201C;La rebeli\u00f3n de Jirau&#x201D;<a href=\"#_ftn24\">[24]<\/a>. Ese crecimiento exponencial de Brasil pasa por convertir la Amazonia y todos sus recursos en mercanc\u00edas, un proyecto que apenas tiene oponentes organizados ya que lo comparten sindicatos y empresarios, izquierdas y derechas, gobierno y oposici\u00f3n.<\/p>\n<p>El movimiento que defiende a los afectados por las represas (MAB) lleva 20 a\u00f1os resistiendo lo que considera un despojo. Su lema es &#x201C;Agua y energ\u00eda no son mercanc\u00edas&#x201D;. La revuelta de Jirau es una respuesta de los m\u00e1s pobres, los peones de Brasil, al ambicioso proyecto de modernizaci\u00f3n y de profundizaci\u00f3n del capitalismo. Gilberto Cervinski, del MAB, sintetiza el problema: &#x201C;Construir las usinas del rio Madera es abrir la Amazonia a decenas de otras hidroel\u00e9ctricas, sin siquiera discutir lo que creemos es la cuesti\u00f3n fundamental: \u00bfEnerg\u00eda para qu\u00e9? \u00bfY para qui\u00e9n?&#x201D;<a href=\"#_ftn25\">[25]<\/a>.<\/p>\n<p><em>Ra\u00fal Zibechi es analista internacional del semanario <\/em>Brecha de Montevideo<em>, docente e investigador sobre movimientos sociales en la Multiversidad Franciscana de Am\u00e9rica Latina, y asesor a varios grupos sociales. Escribe cada mes para el Programa de las Am\u00e9ricas (<\/em><em>www.americas.org\/es<\/em><em>).<\/em><\/p>\n<p><strong>Recursos<\/strong><\/p>\n<p><strong> <\/strong><\/p>\n<p>Coordinaci\u00f3n de las Organizaciones Ind\u00edgenas de la Amazon\u00eda Brasile\u00f1a (COIAB), 24 de marzo de 2011.<\/p>\n<p>Efra\u00edn Le\u00f3n Hern\u00e1ndez, &#x201C;Energ\u00eda amaz\u00f3nica. La frontera energ\u00e9tica amaz\u00f3nica en el tablero geopol\u00edtico latinoamericano&#x201D;, Posgrado de Estudios Latinoamericano, UNAM, M\u00e9xico, 2007.<\/p>\n<p>Instituto Humanitas Unisinos, &#x201C;La rebeli\u00f3n de Jirau&#x201D;, en Coyuntura de la Semana, 28 de marzo de 2011.<\/p>\n<p>Maria Oz\u00e1nia da Silva (Pastoral del Migrante de Rondonia), entrevista en <em>IHU Online<\/em>, 14 de marzo de 2011.<\/p>\n<p>&#x201C;Manifiesto de apoyo a los grabajadores y afectados del r\u00edo Madera&#x201D;, MST, CPT, CUT y MAB, 31 de marzo de 2011.<\/p>\n<p>Movimento de Atingidos por Barragens (MAB-Mov. de Afectados por Represas), <a href=\"http:\/\/www.mabnacional.org.br\/\">www.mabnacional.org.br<\/a><\/p>\n<p>&#x201C;Trabalhadores de Jirau dizem ser tratadazos como bandidos&#x201D;, <em>Folha de Sao Paulo<\/em>, 21 de marzo de 2011.<\/p>\n<hr size=\"1\" \/><a href=\"#_ftnref\">[1]<\/a> Es una de las grandes constructoras de Brasil, emplea 60 mil personas y construye parte de la infraestructura en Sudam\u00e9rica.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref\">[2]<\/a> Efra\u00edn Le\u00f3n Hern\u00e1ndez, ob cit p. 137.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref\">[3]<\/a> Idem p. 138.,<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref\">[4]<\/a> Agencia Nacional de Energ\u00eda El\u00e9ctrica (ANEEL<em>), Atlas de energia el\u00e9trica do Brasi<\/em>l, Brasilia, 2008, p. 57.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref\">[5]<\/a> Idem.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref\">[6]<\/a> <em>Folha de Sao Paulo<\/em>, 19 de febrero de 2009.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref\">[7]<\/a> <em>O Globo<\/em>, 13 de marzo de 2009.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref\">[8]<\/a> Entrevista a Maria Oz\u00e1nia da Silva, <em>IHU Online<\/em>, 14 de marzo de 2011.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref\">[9]<\/a> &#x201C;A luta por respeito e dignidade&#x201D;, Leonardo Sakamoto en <span style=\"text-decoration: underline\">blogdosakamoto.uol.com.br<\/span><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref\">[10]<\/a> <em>Folha de Sao Paulo<\/em>, 20 de marzo de 2011.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref\">[11]<\/a> Leonardo Sakamoto, idem.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref\">[12]<\/a> &#x201C;A rebeliao de Jirau&#x201D;, <em>IHU Online<\/em>, ob cit.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref\">[13]<\/a> La Alianza est\u00e1 integrada por: Movimiento Xingu Vivo para Siempre, Alianza Tapaj\u00f3s Vivo, Movimiento Rio Madera Vivo y Movimiento Teles Pires Vivo.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref\">[14]<\/a> &#x201C;O conflito en Jiarau e apenas o incio do filme&#x201D;, <em>IHU Online<\/em>, 24 de marzo de 2011.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref\">[15]<\/a> <em>O Globo<\/em>, &#x201C;Mortes em obras do PAC estao acima dos padroes&#x201D;, 26 de marzo de 2011.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref\">[16]<\/a> Nota del MAB, 18 de marzo de 2011 en <a href=\"http:\/\/www.mabnacional.org.br\/\">www.mabnacional.org.br<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref\">[17]<\/a> <em>O Estado de Sao Paulo<\/em>, 19 de marzo de 2011.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref\">[18]<\/a> <em>O Estado de Sao Paulo<\/em>, 18 de marzo de 2011.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref\">[19]<\/a> &#x201C;Dilma quer sa\u00edda para greves em obras do PAC&#x201D;, <em>Jornal Valor<\/em>, 24 de marzo de 2011.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref\">[20]<\/a> &#x201C;A rebeliao de Jirau&#x201D;, ob cit.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref\">[21]<\/a> MAB, 17 de marzo de 2011.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref\">[22]<\/a> &#x201C;Depois da hora certa&#x201D;, <em>Folha de Sao Paulo<\/em>, 20 de marzo de 2011.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref\">[23]<\/a> CUT, 4 de abril de 2011 en <a href=\"http:\/\/www.cut.org.br\/destaques\/20523\/cut-na-luta-em-rondonia-apos-fim-da-greve-mobilizacao-vai-para-dentro-das-usinas\">http:\/\/www.cut.org.br\/destaques\/20523\/cut-na-luta-em-rondonia-apos-fim-da-greve-mobilizacao-vai-para-dentro-das-usinas<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref\">[24]<\/a> <em>IHU Online<\/em>, 28 de marzo de 2011.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref\">[25]<\/a> Idem.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el mes de marzo se encendi\u00f3 la mayor protesta social de trabajadores que se recuerda en mucho a\u00f1os en Brasil. M\u00e1s de 80 mil obreros de todo el pa\u00eds paralizaron las obras del &#x201C;progreso&#x201D;: hidroel\u00e9ctricas, refiner\u00edas y usinas termoel\u00e9ctricas. La mecha de la protesta se prendi\u00f3 en la selva amaz\u00f3nica, en Jirau, y la encendi\u00f3 la arbitrariedad, la violencia y el autoritarismo.<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[4884],"tags":[],"coauthors":[],"class_list":["post-4257","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-democracia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4257","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4257"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4257\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":18157,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4257\/revisions\/18157"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4257"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4257"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4257"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=4257"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}