{"id":4315,"date":"2011-04-18T19:50:12","date_gmt":"2011-04-19T00:50:12","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cipamericas.org\/?p=4315"},"modified":"2011-04-21T16:30:25","modified_gmt":"2011-04-21T21:30:25","slug":"mexicanos-rechazan-la-guerra-de-calderon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/mexicanos-rechazan-la-guerra-de-calderon\/","title":{"rendered":"Mexicanos rechazan la guerra de Calder\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2011\/04\/nomassangre.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-4323\" title=\"MEXICO-DRUGS\/\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2011\/04\/nomassangre-300x204.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"204\" \/><\/a><strong>El reloj de la Torre Latinoamericana marca las 17:00\u00a0 del 6 de abril cuando la congregaci\u00f3n variopinta que llena la explanada de Bellas Artes grita no m\u00e1s sangre y fueras a Felipe Calder\u00f3n. No es un lugar usual de encuentro para iniciar una manifestaci\u00f3n, pero esta marcha ha sido convocada por poetas y artistas, amigos, disc\u00edpulos, hombres y mujeres lectores de los versos y art\u00edculos de Javier Sicilia, quienes piensan que la poes\u00eda y el arte triunfar\u00e1n sobre la muerte.<\/strong><\/p>\n<p>El poeta y luchador social, tras el asesinato de su hijo Juan Francisco Sicilia Ortega y seis de sus compa\u00f1eros, el 28 de marzo en Cuernavaca, lanza un <a href=\"http:\/\/www.am.com.mx\/Nota.aspx?ID=467621\">manifiesto<\/a> &#x201C;Carta abierta a los pol\u00edticos y a los criminales&#x201D; en el que condena la guerra de Calder\u00f3n, &#x201C;mal planteada, mal hecha, mal dirigida, que ha puesto al pa\u00eds en estado de emergencia&#x201D;, y llama a la ciudadan\u00eda a manifestarse por paz y justicia.<\/p>\n<p>Su carta ha sido un poderoso catalizador para la movilizaci\u00f3n de una sociedad harta de tanta violencia. &#x201C;Estamos hasta la madre porque los pol\u00edticos s\u00f3lo tienen imaginaci\u00f3n para la violencia, para las armas, para el insulto y, con ello, un profundo desprecio por la educaci\u00f3n, la cultura y las oportunidades de trabajo honrado y bueno, que es lo que hace a las buenas naciones; estamos hasta la madre porque esa corta imaginaci\u00f3n est\u00e1 permitiendo que nuestros muchachos, nuestros hijos, no s\u00f3lo sean asesinados sino, despu\u00e9s, criminalizados, vueltos falsamente culpables para satisfacer el \u00e1nimo de esa imaginaci\u00f3n; estamos hasta la madre porque otra parte de nuestros muchachos, a causa de la ausencia de un buen plan de gobierno, no tienen oportunidades para educarse, para encontrar un trabajo digno y, arrojados a las periferias, son posibles reclutas para el crimen organizado y la violencia&#x201D;.<\/p>\n<p>A trav\u00e9s de las redes ciudadanas del estado de Morelos el poeta convoca a una marcha nacional el 6 de abril, a las 5 de la tarde, del monumento de la Paloma de la Paz al Palacio de Gobierno en Cuernavaca. E invita a replicar la movilizaci\u00f3n en las ciudades y municipios del pa\u00eds: &#x201C;Si no somos capaces de eso para obligarlos a ustedes, <em>se\u00f1ores<\/em> pol\u00edticos, a gobernar con justicia y dignidad, y a ustedes, <em>se\u00f1ores<\/em> criminales, a retornar a sus c\u00f3digos de honor y a limitar su salvajismo, la espiral de violencia que han generando nos llevar\u00e1 a un camino de horror sin retorno&#x201D;.<\/p>\n<p>La marcha empieza precedida por un <a href=\"http:\/\/www.jornada.unam.mx\/2011\/04\/06\/index.php?section=opinion&amp;article=025a2pol\">debate en la web<\/a> sobre la inutilidad de las marchas. Predomina la voz de quienes tambi\u00e9n est\u00e1n hasta la madre de los que piensan que todo es in\u00fatil y s\u00f3lo queda contemplar el derrumbe del pa\u00eds como convidados de palo. Hay que marchar, informarse, discutir, organizarse, encarar desde la sociedad a las mafias pol\u00edticas y a los criminales, no quedarse sin palabra.<\/p>\n<p>Por eso, <em>No m\u00e1s sangre, ni un muerto m\u00e1s<\/em>, es la divisa de esta marcha que arranca &#x2014;simult\u00e1nea a muchas m\u00e1s en el pa\u00eds&#x2014;\u00a0 rumbo al Z\u00f3calo de la Ciudad de M\u00e9xico. Y el ingenio asoma junto a la indignaci\u00f3n en cada cartulina, lona, manta, volante, pancarta:<\/p>\n<p>&#x201C;\u00a1Ya basta! (la paloma de Picasso levanta una vez m\u00e1s su vuelo).&#x201D; &#x201C;\u00a1No m\u00e1s pinche guerra, hoy debe acabar!&#x201D; &#x201C;200 mil litros de sangre derramados por Calder\u00f3n y sus sicarios.&#x201D; &#x201C;La guerra de Calder\u00f3n es el holocausto de los j\u00f3venes.&#x201D; &#x201C;Yu Es Ei &#8211; para tus armas, no te hagas g\u00fcey.&#x201D; &#x201C;14 mil hu\u00e9rfanos en Ciudad Ju\u00e1rez, m\u00e1s de 300 ni\u00f1os asesinados.&#x201D; &#x201C;Los asesinos est\u00e1n en Los Pinos.&#x201D;<\/p>\n<p>Investigadores del instituto Nacional de Antrpolog\u00eda e Historia llevan un mensaje directo: &#x201C;Cuando ustedes\u00a0 (los campeones del empleo y de las manos limpias) hablan del crimen organizado, millones de mexicanos sabemos que ustedes son el crimen organizado, junto con los due\u00f1os de los medios de comunicaci\u00f3n y sus testaferros autollamados comunicadores&#x201D; .<\/p>\n<p>Por el cambio de horario, el sol a\u00fan quema la piel mientras siguen llegando j\u00f3venes y contingentes del SME, c\u00edrculos obradoristas, integrantes de la Comisi\u00f3n de Derechos Humanos del Distrito Federal, mujeres con manojos de flores que demandan el fin de los feminicidios y dem\u00e1s cr\u00edmenes en Ciudad Ju\u00e1rez. Una se\u00f1ora comenta que su hermana por temor a la violencia ya no quiere salir ni a las tortillas, mientras un aroma de flores blancas inunda el aire. &#x201C;Las gardenias huelen riqu\u00edsimo. Los claveles no, pero aguantan m\u00e1s, aunque su tallo es quebradizo&#x201D;, explica la mujer.<\/p>\n<p>Se calcula en 10,000 la asistencia a la marcha en la capital; en Cuernavaca m\u00e1s de 40,000 se unen a Javier Sicilia con las mismas demandas. Hay marchas en Culiac\u00e1n, Hermosillo y en ciudades de 21 estados del pa\u00eds. Muchos salen a manifestarse en Monterrey a pesar de los riesgos en ese lugar.<\/p>\n<p>A las 17:20 la columna avanza, bloquea el eje central y pronto llena la calle 5 de Mayo. Una docena de machetes representa al pueblo de Atenco. Los j\u00f3venes gritan por escuelas y trabajo; quieren hospitales no quieren militares.<\/p>\n<p>En los quioscos de peri\u00f3dicos, Proceso marca la pauta: &#x201C;\u00a1Estamos hasta la madre!&#x201D; reza su portada y anuncia la carta a los pol\u00edticos y criminales de Javier Sicilia en interiores. El Chamuco aborda el pacto de los medios encabezado por el duopolio televisivo como el &#x201C;acuerdo para la tapadera de la violencia&#x201D; y una enorme calaca cubre la cara de Calder\u00f3n. Incluso Letras Libres exhibe un arma de fuego y una mancha de sangre, mientras en Milenio la DEA justifica la violencia en M\u00e9xico.<\/p>\n<p>Cuando parece que la columna va a terminar, a la entrada de 5 de Mayo, por el eje central, se acercan nuevos contingentes. Desde las aceras mucha gente observa con seriedad pero sin animadversi\u00f3n o rechazo. Algunas miradas parecen traslucir una convicci\u00f3n: esta marcha es necesaria como preludio de acciones que den un vuelco a la situaci\u00f3n l\u00edmite a la que el pa\u00eds ha sido llevado.<\/p>\n<p>Al llegar al Z\u00f3calo la columna rodea los plantones del SME y los mineros y ocupa los espacios disponibles. Frente al Palacio Nacional la multitud corea: Aplaudan, aplaudan, no dejen de aplaudir que el pinche gobierno se tiene que morir. Pero &#x201C;Ju\u00e1rez no debe morir&#x201D;. Ante el n\u00famero 40,000 formado por tres f\u00e9mures y cuatro cr\u00e1neos descarnados, los estudiantes proponen &#x201C;Parar las balas con cultura y educaci\u00f3n&#x201D;. La cifra es el c\u00e1lculo de los muertos en la guerra contra el narcotr\u00e1fico.<\/p>\n<p>Casi veinte <em>performanceros<\/em> de la UNAM yacen sobre las baldosas. Cuatro o cinco encapuchados, con casacas militares, los tirotean, remat\u00e1ndolos. Uno de ellos me apunta con su fusil de cart\u00f3n en sus manos ensangrentadas. Bang, me dispara. Muevo la cabeza hacia atr\u00e1s como sacudida por el impacto. En calidad de espectadores medi\u00e1ticos promedio, las personas vemos\u00a0 escenas de violencia todos los d\u00edas al punto de la insensibilizaci\u00f3n. El joven orador advierte: &#x201C;Ahora cada uno de nosotros est\u00e1 en riesgo de morir por el fuego cruzado y las &#x2018;bajas colaterales&#x2019; de esta guerra, y las marchas no ser\u00e1n suficientes para detenerla. Tenemos que pensar bien c\u00f3mo parar la carnicer\u00eda. Un paro nacional es la propuesta&#x201D;.<\/p>\n<p>Son las 18:15 y el z\u00f3calo est\u00e1 lleno en lo posible. El mitin inicia subrayando la singularidad de la marcha que cristaliza una rabia largamente contenida. Desde la tribuna se emiten poemas, no tanto discursos.<\/p>\n<p>S\u00ed son nuestros muertos y no es nuestra guerra. &#x201C;All\u00e1 vienen los muertos tan solitos, tan mudos, tan nuestros, engarzados bajo el cielo enorme del An\u00e1huac, caminan, se arrastran, con su cuenco de horror entre las manos, su espeluznante ternura.<\/p>\n<p>&#x201C;Se llaman los muertos que encontraron en una fosa en Taxco, en parajes alejados de Chihuahua, esparcidos en parcelas de cultivo, tirados en la Marquesa, colgando de los puentes, sin cabeza, en terrenos ejidales, a la orilla de la carretera, en coches abandonados, en San Fernando, los sin n\u00famero que destazaron y a\u00fan no encuentran, las piernas, los brazos, las cabezas, los f\u00e9mures de muertos disueltos en tambos.<\/p>\n<p>&#x201C;Se llaman restos, cad\u00e1veres, occisos, los muertos a los que madres no se cansan de esperar, a los que hijos no se cansan de esperar, los muertos a los que esposas no se cansan de esperar, imaginan entre <em>subways<\/em> y gringos.<\/p>\n<p>&#x201C;Se llaman chambrita tejida en el caj\u00f3n del alma, camisetita de tres meses, la foto de la sonrisa chimuela&#x2026;\u00a0 Fragmentos del poema le\u00eddo por su autora Mar\u00eda Rivera.<\/p>\n<p>Con profunda indignaci\u00f3n algunos oradores repudian el discurso de que el principal flagelo de este pa\u00eds es el narcotr\u00e1fico; definen al ejecutivo federal como impulsivo pero pusil\u00e1nime; piden su renuncia. Legalizar las drogas ser\u00eda parecido a la expropiaci\u00f3n del petr\u00f3leo, en tanto acto de dignidad que opta por los ciudadanos, no por la guerra y el imperio.<\/p>\n<p>Otros recuerdan a Javier Sicilia como quien ha ense\u00f1ado de qu\u00e9 se trata el oficio de poeta y c\u00f3mo ver el mundo desde la poes\u00eda, anteponiendo los valores humanos a la usura y la codicia. Lamentan su voto de silencio po\u00e9tico y se suman a su llamado a la lucha.<\/p>\n<p>En el micr\u00f3fono, un prol\u00edfico y reconocido narrador e historiador dice: &#x201C;Me llamo Paco Ignacio Taibo, soy escritor y estoy aqu\u00ed por las mismas razones que ustedes.&#x201D; Y cuenta la an\u00e9cdota de una joven de Azcapotzalco a quien escuch\u00f3 decir que los verdaderos <em>ninis<\/em> son los que est\u00e1n en el gobierno porque ni gobiernan ni nos representan. &#x201C;V\u00e1monos preparando porque nos va a costar mucho trabajo echar a los <em>ninis<\/em> que nos gobiernan&#x201D;, concluye su breve discurso.<\/p>\n<p>&#x201C;\u00bfQu\u00e9 es lo que sigue?&#x201D;, le pregunto a PIT II.<\/p>\n<p>&#x201C;Lo que sigue es cantar el Himno Nacional e irnos a preparar y convocar la siguiente y la siguiente y la siguiente. S\u00f3lo nosotros podemos parar esto. Las cosas est\u00e1n empeorando, deshacen una banda el lunes y el martes se rehace. Esto nunca debi\u00f3 iniciarse sin depurar a las polic\u00edas infiltradas por el narco. As\u00ed toda la primera fase de la lucha la dirigi\u00f3 el mismo Chapo (Guzm\u00e1n), Pero Calder\u00f3n vive en Disneylandia. Y M\u00e9xico ahora est\u00e1 viviendo en el infierno.&#x201D;<\/p>\n<p>Al terminar el acto, pregunto lo mismo a Daniel Gim\u00e9nez Cacho, actor de importante trayectoria en el cine nacional. &#x201C;No s\u00e9, no soy adivino&#x201D;, responde, para ganar tiempo, &#x201C;pero creo que lo que sigue es apoyar el plan que propone Javier Sicilia, realizar m\u00e1s manifestaciones, ir al plant\u00f3n que el poeta instala en Cuernavaca. A Radio Bemba el actor declara que de M\u00e9xico le duele la impunidad, la sordera, la falta de esperanza, el racismo, el clasismo y la b\u00fasqueda del dinero a toda costa.<\/p>\n<p>Gabriela Barajas, joven empleada, dice que le da miedo salir a la calle y ya no regresar. Propone tomar conciencia de la realidad del pa\u00eds y buscar la unidad.<\/p>\n<p>La marcha ha revivido los reclamos no s\u00f3lo contra la violencia sino contra las otras calamidades que asuelan a la sociedad mexicana, como la falta de acceso a educaci\u00f3n y salud de calidad y la avaricia de gobernantes y grandes empresarios.<\/p>\n<p>La \u00fanica forma de salir de este laberinto es la educaci\u00f3n, dice Victoria N\u00fa\u00f1ez, estudiante de sociolog\u00eda. Una educaci\u00f3n que haga que la gente se cuestione. &#x201C;Nos han quitado la filosof\u00eda, la l\u00f3gica, las artes, todo lo que nos hace pensar y ser nosotros mismos. Los planes educativos atacan la socializaci\u00f3n y promueven el individualismo.\u00a0 Hay que ir a las acciones para recuperar lo perdido, no quedarnos s\u00f3lo en pl\u00e1tica y di\u00e1logo&#x201D;, sostiene.<\/p>\n<p>Fabiola De Nutella, profesionista, me dice que lo primero es tener claro el objetivo del movimiento y no olvidar que los gobernantes son nuestros empleados que deben rendirnos cuentas y vivir sin privilegios. Por ejemplo,\u00a0 deben usar el ISSSTE y no cargarnos sus costos de medicina privada car\u00edsima.<\/p>\n<p>En el asta bandera al centro del z\u00f3calo no hay l\u00e1baro patrio, que deber\u00eda estar a media altura, en se\u00f1al de luto por tantos muertos. Pero en la base, al final del acto, hay centenares de flamas que ondean como min\u00fasculas banderas con el viento del atardecer. Hay l\u00e1grimas, sollozos, llanto incontenible, flores blancas, recuerdos y propuestas formando una gran ofrenda. Ah\u00ed est\u00e1n las n\u00edveas gardenias y los claveles albinos que portaban en el pelo y en las manos miles de manifestantes.<\/p>\n<p>&#x201C;Algunos padres son poetas&#x2026; Todos los hijos son poes\u00eda.&#x201D; &#8220;Calder\u00f3n, entiende, mis hijos no habitan en b\u00fanker&#8221;. Otros mensajes hacen referencia al reciente pacto entre algunos medios promovido por el gobierno que establece la auto-censura en la cobertura de la violencia, como si la realidad pudiera cambiarse mediante un giro de criterio editorial. Abundan las cr\u00edticas al papel alienante del duopolio televisivo: &#x201C;Iniciativa M\u00e9xico es el c\u00e1rtel de la desinformaci\u00f3n&#x201D;.<\/p>\n<p>Hay tambi\u00e9n un mensaje de marcador sobre cartulina: &#x201C;Felipe, \u00bfy si uno de los j\u00f3venes asesinados se apellidara Calder\u00f3n Zavala, seguir\u00edas con tu guerra?&#x201D;<\/p>\n<p><em>Alfredo Acedo es director de comunicaci\u00f3n social y asesor de la Uni\u00f3n Nacional de Organizaciones Regionales Campesinas Aut\u00f3nomas M\u00e9xico.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El reloj de la Torre Latinoamericana marca las 17:00  del 6 de abril cuando la congregaci\u00f3n variopinta que llena la explanada de Bellas Artes grita no m\u00e1s sangre y fueras a Felipe Calder\u00f3n. No es un lugar usual de encuentro para iniciar una manifestaci\u00f3n, pero esta marcha ha sido convocada por poetas y artistas, amigos, disc\u00edpulos, hombres y mujeres lectores de los versos y art\u00edculos de Javier Sicilia, quien perdi\u00f3 a su hijo Juan Francisco Sicilia Ortega en un tiroteo el 28 de marzo en Cuernavaca. <\/p>\n","protected":false},"author":258,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[4916],"tags":[],"coauthors":[],"class_list":["post-4315","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-derechos-humanos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4315","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/258"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4315"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4315\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4315"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4315"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4315"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=4315"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}