{"id":43881,"date":"2018-09-25T20:44:31","date_gmt":"2018-09-26T01:44:31","guid":{"rendered":"https:\/\/www.americas.org\/?p=43881\/"},"modified":"2018-10-19T09:24:38","modified_gmt":"2018-10-19T14:24:38","slug":"sobrevivir-ante-la-injusticia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/sobrevivir-ante-la-injusticia\/","title":{"rendered":"Sobrevivir ante la injusticia"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-43903\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/Ayotzinapa-960x500-e1537926185867.jpg\" alt=\"\" width=\"350\" height=\"182\" \/>\u2013<em>Te oigo mal, pap\u00e1. No te pongas as\u00ed, pronto te voy a ir a ver<\/em> \u2013fue lo \u00faltimo que C\u00e9sar Manuel\u00a0Gonz\u00e1lez Hern\u00e1ndez,El Panotla, le dijo a su pap\u00e1, el viernes 26 de septiembre, tres horas antes de partir a Iguala para no volver jam\u00e1s.<\/p>\n<p>En esa pl\u00e1tica telef\u00f3nica, el normalista de Huamantla supo que su viejo ten\u00eda fiebre tifoidea. Eso le preocup\u00f3. El tono de voz de su viejo no era el que acostumbraba escuchar; sin embargo, eso no impidi\u00f3 acompa\u00f1ar a sus compa\u00f1eros a las actividades de lucha quepelones\u00a0(alumnos de nuevo ingreso) realizan cada a\u00f1o en la Normal de Ayotzinapa.<\/p>\n<p>Enfermo a\u00fan, don Mario se traslad\u00f3 de Huamantla, Tlaxcala, a la Normal de Ayotzinapa el s\u00e1bado 27 de septiembre, y desde ese d\u00eda ha recorrido el pa\u00eds en busca de su hijo. Se reuni\u00f3 en varias ocasiones con el procurador de la Rep\u00fablica y con el propio presidente de M\u00e9xico, sin tener respuesta.<\/p>\n<p>Despedido de su trabajo y con deudas, don Mario se propuso quedarse en la Normal de Ayotzinapa para acompa\u00f1ar a otros 42 padres de familias que sufren el mismo viacrucis:\u00a0la burocracia y la indolencia del Estado.<\/p>\n<p>En ese andar, pis\u00f3 universidades, hospitales, c\u00e1rceles, cuarteles militares para preguntar por su hijo. En su recorrido encontr\u00f3 desprecio del gobierno a su dolor, adem\u00e1s de un rosario de represiones que les toc\u00f3 vivir en carne propia. En esa lucha aprendi\u00f3 lo que nunca antes se imagin\u00f3. La violencia del Estado para imponerse ante la demanda de la presentaci\u00f3n con vida de los 43 estudiantes normalistas.<\/p>\n<p>No todo fue amargura para don Mario y su Esposa Hilda Hern\u00e1ndez en esetrajinar, tambi\u00e9n encontraron cobijo en la voz del Ejercito Zapatista de Liberaci\u00f3n Nacional (EZLN), del Congreso Nacional Ind\u00edgena (CNI), de los universitarios, normalistas, amas de casas, m\u00e9dicos, sacerdotes, monjas, maestros e intelectuales que salieron a la calle para acompa\u00f1ar en su dolor a los padres de los desaparecidos.<\/p>\n<p>El 14 de diciembrede 2014, don Mario recibi\u00f3 una llamada a su celular. Un normalista lo alert\u00f3 de que la polic\u00eda federal desaloj\u00f3 a sus compa\u00f1eros cuando preparaban el escenario para el concierto en apoyo a Ayotzinapa, donde se deb\u00eda presentar la banda Pante\u00f3n Rococ\u00f3.<\/p>\n<p>En esa agresi\u00f3n, el pap\u00e1 dePanotla sali\u00f3 con lesiones en la cabeza. Una segunda agresi\u00f3n fue en enero; ah\u00ed, dice Mario Gonz\u00e1lez, sinti\u00f3 lo que su hijo C\u00e9sar Gonz\u00e1lez sinti\u00f3 cuando lo persiguieron los polic\u00edas en Iguala el 26 de septiembre.<\/p>\n<p>El mi\u00e9rcoles 29 de octubre, al salir de los Pinos, don Mario C\u00e9sar Gonz\u00e1lez reclam\u00f3 la forma en la que se hab\u00eda realizado la reuni\u00f3n con el presidente Pe\u00f1a Nieto. \u201c<em>\u00bfC\u00f3mo es posible que nos vayamos sin ninguna respuesta concreta, qu\u00e9 otra vez firmemos lo que ya firmamos, que no le digamos que no hizo nada por nuestros hijos cuando los polic\u00edas se los llevaron y que todav\u00eda nos venga a decir que no sabe d\u00f3nde est\u00e1n?<\/em>\u201d, pregunt\u00f3. Luego solt\u00f3: \u201c<em>\u00a1Ya basta de tantas reuniones! \u00a1Ya nos cansamos de tanto enga\u00f1o! No podemos permitir que despu\u00e9s de un mes nos salgan con lo mismo<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>El tlaxcalteca dice su hijo C\u00e9sar Manuel, de 22 a\u00f1os, est\u00e1 vivo, pero el gobierno no ha hecho nada por encontrarlo con vida. Para no morir de tristeza don Mario se refugia por las noches en el patio del corredor del internado para fumar varios cigarros. S\u00f3lo evita pasar horas en su cama, pensando en el sufrimiento de su hijo.<\/p>\n<p>As\u00ed han transcurrido casi cuatro a\u00f1os desde que El Panotla\u00a0desapareci\u00f3 y don Mario no ha vuelto escuchar m\u00e1s la voz de su hijo, quien cambi\u00f3 de actitud desde que lleg\u00f3 a la Normal de Ayotzinapa, de donde sali\u00f3 el 26 de septiembre para no volver jam\u00e1s.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Enfermo, despedido de su trabajo y con deudas, don Mario se ha quedado en la Normal de Ayotzinapa para acompa\u00f1ar a otros 42 padres de familias que sufren el mismo viacrucis que \u00e9l. 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