{"id":4665,"date":"2011-05-28T10:18:35","date_gmt":"2011-05-28T15:18:35","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cipamericas.org\/?p=4665"},"modified":"2011-05-28T10:18:35","modified_gmt":"2011-05-28T15:18:35","slug":"mexico-la-violencia-exponencial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/mexico-la-violencia-exponencial\/","title":{"rendered":"M\u00e9xico: La violencia exponencial"},"content":{"rendered":"<p><strong><\/p>\n<figure id=\"attachment_4667\" aria-describedby=\"caption-attachment-4667\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><strong><a href=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/march6.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-4667\" title=\"march6\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/march6-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" \/><\/a><\/strong><figcaption id=\"caption-attachment-4667\" class=\"wp-caption-text\">Foto: Murphy Woodhouse<\/figcaption><\/figure>\n<p>Felipe Calder\u00f3n est\u00e1 enojado.\u00a0 Enf\u00e1ticamente golpea, una y otra vez, el atril mientras insiste que la violencia desatada en territorio mexicano es culpa del crimen organizado y de nadie m\u00e1s.\u00a0 Reafirma por en\u00e9sima ocasi\u00f3n su compromiso con la guerra contra el narcotr\u00e1fico que lanz\u00f3 en diciembre de 2006 y la decisi\u00f3n de seguir con el combate frontal a los delincuentes.<\/strong><\/p>\n<p>Esta defensa feroz de la estrategia de seguridad se dirige no hacia los criminales, sino hacia una sociedad que en su mayor\u00eda rechaza el camino trazado por el presidente hace cuatro a\u00f1os.\u00a0 El 6 de abril, s\u00f3lo unos d\u00edas antes del discurso pronunciado a un grupo de empresarios por Calder\u00f3n, decenas de miles de personas marcharon en las calles de m\u00e1s de veinte ciudades mexicanas en repudio a &#x201C;la guerra de Calder\u00f3n&#x201D; y contra la violencia.<\/p>\n<p>Para el presidente, la protesta social que crece en el marco del nuevo movimiento mexicano &#x201C;NO + SANGRE&#x201D; es una respuesta equivocada, politizada e injusta a su causa predilecta.\u00a0 Insiste en que la ciudadan\u00eda debe protestar contra el crimen organizado y no contra su gobierno.\u00a0 En su discurso acus\u00f3 al movimiento social indirectamente de utilizar el discurso de la paz como escudo para promover &#x201C;el deseo pol\u00edtico de atacar al gobierno federal.&#x201D;<\/p>\n<p>Los miles de j\u00f3venes, padres y madres de familia, mujeres, ind\u00edgenas y sindicalistas que se han sumado a las protestas no lo ven as\u00ed.\u00a0 No niegan que la brutalidad y la audacia de los carteles de la droga han rebasado todo l\u00edmite.\u00a0 Pero la raz\u00f3n por la cual aumenta el descontento social contra el gobierno se puede resumir en un solo dato: en los a\u00f1os antes de que Calder\u00f3n lanzara la guerra, el n\u00famero de homicidios relacionados al narcotr\u00e1fico fue un poco m\u00e1s de 2,000 al a\u00f1o (2,119 en 2006); para el a\u00f1o 2010 alcanz\u00f3 15,273.<\/p>\n<p>La crisis de violencia en M\u00e9xico desde el 2007 no se puede resumir \u00fanicamente en cad\u00e1veres.\u00a0 Un informe reciente del Centro de Monitoreo de Desplazamientos Internos calcula que 230,000 personas<a href=\"#_ftn1\">[1]<\/a> han sido desplazadas por los conflictos y amenazas.\u00a0 Existen aproximadamente 10,000 hu\u00e9rfanos por causa de la violencia.\u00a0 Los feminicidios se dispararon en la frontera norte en el contexto de la guerra contra el narcotr\u00e1fico, junto a otras formas de violencia de g\u00e9nero y ataques a defensoras de derechos humanos.\u00a0 Adem\u00e1s de las mujeres, las personas migrantes han sido v\u00edctimas de una respuesta no prevista de los carteles al expandir sus actividades lucrativas hac\u00eda el secuestro, la extorsi\u00f3n y el reclutamiento de migrantes.\u00a0 La masacre de 72 migrantes en San Fernando, Tamaulipas en abril de 2010 fue s\u00f3lo el ejemplo m\u00e1s escandaloso de un fen\u00f3meno que se ha extendido por toda la rep\u00fablica.<\/p>\n<h2>La guerra que no se llama guerra<\/h2>\n<p>El caos generado por la estrategia se deriva de su car\u00e1cter militar\/polic\u00edaco y la falta de c\u00e1lculo del impacto de declarar la guerra en el mundo vol\u00e1til del crimen organizado.\u00a0 Hace unos meses Calder\u00f3n neg\u00f3 que hubiera nombrado &#x201C;guerra&#x201D; a su estrategia de combate a la delincuencia, lo cual provoc\u00f3 un diligente trabajo por parte de la prensa de recoger m\u00faltiples citas suyas que incluyeran la palabra en referencia a la estrategia contra el narco.<\/p>\n<p>Ll\u00e1mese como quiera, el modelo parte de la tesis de que la mejor manera de luchar contra el tr\u00e1fico de narc\u00f3ticos prohibidos es cortando el abasto desde los pa\u00edses de producci\u00f3n y tr\u00e1nsito hacia el mercado principal, que es Estados Unidos.\u00a0 Entonces la mayor parte de los recursos y esfuerzos est\u00e1n dirigidos al enfrentamiento con los narcotraficantes, buscando detener la droga y capturar a capos.\u00a0 En M\u00e9xico, se han desplegado unos 50,000 soldados a las calles con este prop\u00f3sito.<\/p>\n<p>El resultado es una explosi\u00f3n de violencia en m\u00faltiples formas que supera la mortalidad de muchas guerras formales.\u00a0 Con el ataque del Estado contra un cartel se invita a otro a tomar su lugar y suelen entrar en batalla.\u00a0 Las luchas por las &#x201C;plazas&#x201D;, es decir, las rutas para llevar sustancias il\u00edcitas al mercado, son una de las fuentes principales de la violencia.<\/p>\n<p>La violencia se vuelve m\u00e1s compleja y extensa en lugares donde las acciones de las fuerzas de seguridad han provocado una fragmentaci\u00f3n de los carteles.\u00a0 Complicidades entre pol\u00edticos, polic\u00edas o militares, con uno de los rivales ha extendido la violencia en la esfera p\u00fablica.\u00a0 Los enfrentamientos entre las fuerzas armadas y los carteles en las calles han cobrado muertes de civiles y se reportan casos de violencia y extorsi\u00f3n por parte de las mismas fuerzas de seguridad contra sectores de la sociedad.\u00a0 El reporte de violaciones de derechos humanos cometidos por el ej\u00e9rcito ha aumentado m\u00e1s de seis veces en los \u00faltimos a\u00f1os, entre ellos ejecuciones extrajudiciales, tortura, violaci\u00f3n sexual y desapariciones.\u00a0 La guerra contra las drogas y la violencia que la acompa\u00f1a han erosionado la gobernabilidad en varias zonas del pa\u00eds y roto el tejido social por el miedo, la militarizaci\u00f3n y la presencia m\u00e1s activa que nunca del crimen organizado.<\/p>\n<p>Es incre\u00edble que el gobierno siga con la ret\u00f3rica triunfalista frente a estos resultados e indigna que en las esferas del poder esperen que el pueblo mexicano &#x2014;o cualquier pueblo del mundo&#x2014; acepte 40,000 muertos como da\u00f1o colateral o el precio que hay que pagar para ganar una guerra que parece no tener fin.\u00a0 Para el gobierno de Calder\u00f3n es imposible admitir el fracaso de la mano dura despu\u00e9s de haber invertido tanto capital pol\u00edtico y en v\u00edsperas de las elecciones presidenciales.\u00a0 Adem\u00e1s, desde el inicio, la guerra contra el narcotr\u00e1fico en M\u00e9xico ha tenido unos objetivos no-enunciados.<\/p>\n<p>Calder\u00f3n lanz\u00f3 la guerra unas semanas despu\u00e9s de tomar el poder entre protestas masivas y acusaciones de fraude nunca esclarecidas.\u00a0 La alianza entre el ejecutivo y las fuerzas armadas y el cultivo del miedo frente un enemigo com\u00fan &#x2014;el crimen organizado&#x2014; funcion\u00f3 para consolidar su poder en los hechos frente a la falta de legitimidad.\u00a0 Desde su origen, entonces, la guerra ha privilegiado la militarizaci\u00f3n por encima de las instituciones democr\u00e1ticas del pa\u00eds.\u00a0 La presencia del ej\u00e9rcito en las ciudades y comunidades sirve para inhibir protestas y construir una imagen de un Estado fuerte a pesar de su debilidad institucional.<\/p>\n<h2>El apoyo de EE.UU. a la guerra<\/h2>\n<p>El gobierno de los Estados Unidos, primero de George W. Bush y despu\u00e9s de Barack Obama, juega un papel cr\u00edtico en sostener la guerra de Calder\u00f3n con recursos, declaraciones, capacitaci\u00f3n y entrenamiento.\u00a0 De hecho, desde las fases del dise\u00f1o del modelo, pasando por la instrumentaci\u00f3n de la &#x201C;Iniciativa M\u00e9rida&#x201D; anunciada por el entonces presidente Bush en octubre de 2007, la guerra contra el narcotr\u00e1fico en M\u00e9xico ha sido para el Pent\u00e1gono un sue\u00f1o realizado.<\/p>\n<p>Washington propuso una colaboraci\u00f3n militar m\u00e1s intensa desde el Acuerdo de Seguridad y Prosperidad de Am\u00e9rica del Norte que sali\u00f3 del TLC, para proteger sus intereses pol\u00edticos y econ\u00f3micos en la regi\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 de sus fronteras.\u00a0 La Iniciativa M\u00e9rida se present\u00f3 como un plan &#x201C;contra-terrorismo, contra-narc\u00f3ticos y para la seguridad fronteriza&#x201D;. Esos son sus objetivos.\u00a0 Incluye el env\u00edo de equipo militar y de espionaje a M\u00e9xico con el fin de incrementar el control del territorio y promover la militarizaci\u00f3n del pa\u00eds.\u00a0 Fue presentada como un reconocimiento de &#x201C;responsabilidad compartida&#x201D; por parte de EEUU, sin embargo, abarca una serie de programas en M\u00e9xico, sin incluir ninguna obligaci\u00f3n de EEUU en su propio territorio donde el negocio de la droga rinde sus beneficios.<\/p>\n<p>Si antes el gobierno mexicano rechazaba la participaci\u00f3n directa de su poderoso vecino en asuntos de seguridad nacional, con la Iniciativa M\u00e9rida &#x2014;extendida indefinidamente por el gobierno de Obama&#x2014; se ha iniciado un periodo de injerencia estadounidense sin precedentes.\u00a0 Sigue el modelo del Plan Colombia que ha promovido m\u00e1s de una d\u00e9cada de militarizaci\u00f3n del pa\u00eds andino y de presencia militar de EE.UU., con los conocidos resultados en violaciones de derechos humanos, desplazamiento y expropiaci\u00f3n de los recursos de los pueblos.\u00a0 Detr\u00e1s de la ret\u00f3rica de la guerra contra el narco, los objetivos de la Iniciativa son:<\/p>\n<p>1) Proteger los intereses econ\u00f3micos e inversiones estadounidenses y garantizar el acceso a recursos naturales estrat\u00e9gicos en M\u00e9xico.<\/p>\n<p>2) Imponer la Doctrina de Seguridad Nacional elaborada por el gobierno de Bush que posibilita la presencia militar de EEUU&#x2014;o la amenaza de intervenci\u00f3n&#x2014; en todo el mundo como garant\u00eda de estabilidad del sistema y avanza el prop\u00f3sito de integrar a M\u00e9xico a la zona de seguridad nacional de EE.UU.<\/p>\n<p>En t\u00e9rminos pr\u00e1cticos, la Iniciativa rompe con las barreras que hab\u00eda mantenido hist\u00f3ricamente por razones de soberan\u00eda nacional el gobierno mexicano a una mayor intervenci\u00f3n de los estrategas y agentes estadounidenses dentro de su territorio.<\/p>\n<p>Hasta ahora han sido asignados m\u00e1s de $1,500 millones de d\u00f3lares a M\u00e9xico en la guerra contra el narcotr\u00e1fico.\u00a0 Adem\u00e1s se ha reorientado la relaci\u00f3n binacional hacia la cooperaci\u00f3n en cuestiones de seguridad.\u00a0 La mayor\u00eda de los recursos est\u00e1 destinada a equipo militar y servicios a las fuerzas armadas, la polic\u00eda y las agencias de inteligencia.\u00a0 La relaci\u00f3n entre los dos pa\u00edses vecinos ahora est\u00e1 siendo definida por el Pent\u00e1gono y los Comandos Norte y Sur, con el apoyo del Departamento del Estado, en el contexto de la seguridad regional.<\/p>\n<p>La presencia ampliada de agencias de seguridad estadounidenses en M\u00e9xico tiene graves consecuencias para la soberan\u00eda nacional del pa\u00eds.\u00a0 Se tiene que justificar con un discurso que define a M\u00e9xico como una amenaza a la seguridad nacional del pa\u00eds del norte que se enmarca en una nueva lectura de los carteles de la droga como &#x201C;narco-insurgencia&#x201D; y como una fuerza que desaf\u00eda directamente la autoridad del Estado.\u00a0 Abre la puerta a la militarizaci\u00f3n de M\u00e9xico bajo la batuta del Pent\u00e1gono y el uso del t\u00e9rmino &#x201C;insurgencia&#x201D; recuerda la manera en que el Plan Colombia fue ampliado por el Congreso de EE.UU. para apoyar la guerra interna.<\/p>\n<p>En M\u00e9xico, varias organizaciones de derechos humanos han documentado un proceso de criminalizaci\u00f3n de la protesta y represi\u00f3n de la oposici\u00f3n.\u00a0 La postura de EE.UU. promueve este proceso e impulsa la guerra violenta contra el crimen organizado a pesar de todas las evidencias de sus impactos negativos para la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Hay otra raz\u00f3n por la cual el gobierno de los Estados Unidos tiene inter\u00e9s en mantener la guerra contra el narcotr\u00e1fico y la violencia en M\u00e9xico.\u00a0 Los t\u00e9rminos de la Iniciativa M\u00e9rida no permiten la entrega de dinero a M\u00e9xico.\u00a0 Los contratos financiados en la Iniciativa M\u00e9rida van a empresas estadounidenses de la industria de defensa que tienen mucho poder de cabildeo en el Congreso y mucho inter\u00e9s en abrir un nuevo mercado hacia el sur.<\/p>\n<p>Empresas como Boeing y Lockheed que venden aviones y helic\u00f3pteros por millones de d\u00f3lares, y de seguridad privada como Blackwater y Dyncorp que proveen servicios de capacitaci\u00f3n y entrenamiento, ven en M\u00e9xico una oportunidad de expandir su negocio por medio de los contratos de &#x201C;outsourcing&#x201D; que consiguen del gobierno estadounidense.\u00a0 Algunas de estas empresas han sido involucradas en casos de muerte de civiles y sus actividades no cuentan con mecanismos efectivos de transparencia y rendimiento de cuentas.\u00a0 Ya tienen contratos de la Iniciativa M\u00e9rida y su presencia en M\u00e9xico constituye otra amenaza a los derechos humanos y un obst\u00e1culo al proceso de fortalecimiento de las instituciones democr\u00e1ticas en el pa\u00eds, por promover la privatizaci\u00f3n y extranjerizaci\u00f3n de la seguridad cuando no existen reglas claras ni la capacidad del Estado para aplicar las reglas vigentes.<\/p>\n<p>Es decir, gozan de la misma impunidad que los criminales.<\/p>\n<h2>Existen otros caminos<\/h2>\n<p>El impacto totalmente contraproducente de la guerra contra las drogas en la sociedad es innegable.\u00a0 Se ve no tanto en las cifras citadas, sino en el profundo dolor de las familias de las v\u00edctimas y en la cultura de miedo y violencia que distorsiona el futuro de los j\u00f3venes.\u00a0 Las encuestas<a href=\"#_ftn2\">[2]<\/a> muestran un cambio importante en la opini\u00f3n p\u00fablica: la mayor\u00eda ya no cree que el gobierno est\u00e1 ganando y no apoya la estrategia.<\/p>\n<p>Tan innegable que en las \u00faltimas fechas Calder\u00f3n ha dejado al lado el mensaje reiterado de que M\u00e9xico est\u00e1 ganando la guerra contra el narcotr\u00e1fico.\u00a0 Con severos problemas de credibilidad, el presidente ahora dice que no existen alternativas y ha retado a la gente que exige fin a la violencia que ellos propongan algo mejor.<\/p>\n<p>El gobierno de Estados Unidos tambi\u00e9n ha expresado dudas en el modelo.\u00a0 En cables de Wikileaks, miembros de la embajada en M\u00e9xico expresaron sus preocupaciones por la corrupci\u00f3n y falta de resultados de las fuerzas de seguridad y los tres niveles de gobierno de M\u00e9xico, y cuestionan la eficacia del enfoque en la detenci\u00f3n de capos.\u00a0 La \u00faltima versi\u00f3n de la Iniciativa M\u00e9rida presentado al Congreso por el gobierno de Obama se presenta como M\u00e9rida II y hace \u00e9nfasis en una transici\u00f3n de apoyo militar a capacitaci\u00f3n para impulsar reformas en el sistema judicial y las polic\u00edas.\u00a0 Sin embargo, el financiamiento s\u00f3lo transfiere la ayuda militar directa al rubro de control del narcotr\u00e1fico, sin aumentar significativamente el apoyo a programas sociales ni integrar obligaciones b\u00e1sicas de su pa\u00eds, que sigue siendo la fuente de la mayor parte de las armas y el dinero del crimen transnacional.<\/p>\n<p>Los esfuerzos de los dos gobiernos, por un lado, para consolidar el apoyo binacional a la guerra y, por otro, para darle una imagen reformada, reflejan un reconocimiento impl\u00edcito de que su fracaso es evidente.\u00a0 Ante este reconocimiento y la quiebra del modelo, la sociedad organizada contra la guerra est\u00e1 intensificando las protestas y respondiendo al reto de proponer alternativas no-violentas en la lucha contra el crimen organizado.\u00a0 Algunas de estas alternativas est\u00e1n en la propuesta del pacto nacional que propone el poeta Javier Sicilia, despu\u00e9s del asesinato de su hijo.\u00a0 Su tragedia ha inspirado una nueva ola de movilizaciones en el pa\u00eds.<\/p>\n<p>La primera es tratar el problema de la demanda de drogas como un problema de salud, con prioridades en la prevenci\u00f3n, la rehabilitaci\u00f3n, el tratamiento y la reducci\u00f3n de da\u00f1os, en M\u00e9xico y sobre todo en Estados Unidos donde el gobierno no ha asumido plenamente su responsabilidad.\u00a0 Hacen falta mayores oportunidades educativas y de empleo para que los j\u00f3venes tengan proyectos de vida y para ense\u00f1ar los riesgos de la adicci\u00f3n.\u00a0 Es una soluci\u00f3n que mejora la calidad de vida y reduce la demanda.<\/p>\n<p>Segundo, la manera m\u00e1s r\u00e1pida y efectiva para reducir la demanda de drogas il\u00edcitas que enriquecen los criminales es legalizar las drogas, empezando con la marihuana.\u00a0 Es una propuesta que tiene cada vez m\u00e1s apoyo entre la poblaci\u00f3n y los expertos y merece m\u00e1s estudio y debate p\u00fablico.<\/p>\n<p>Tercero, es urgente desmantelar las estructuras financieras que permiten el lavado y el traslado del dinero del crimen organizado<strong><em>. <\/em> <\/strong>Finalmente,<strong> <\/strong>promover las soluciones que est\u00e1n surgiendo desde abajo.\u00a0 Los proyectos autogestionarios en Ciudad Ju\u00e1rez y otros lugares ofrecen opciones viables y dan a la sociedad un papel que no sea s\u00f3lo de v\u00edctima.\u00a0 Cuando se utiliza el ej\u00e9rcito o la polic\u00eda como herramienta principal contra el crimen organizado, la sociedad queda marginada y expuesta a abusos.\u00a0 Se crea una situaci\u00f3n peligrosa que se acerca a una ocupaci\u00f3n interna, o un estado militar\/polic\u00edaco, con la p\u00e9rdida de derechos humanos y civiles.<\/p>\n<p>Una sociedad civil fuerte y participativa es mucho m\u00e1s capaz de resistir la infiltraci\u00f3n del crimen organizado.\u00a0 Comunidades fuertes -con empleos, vivienda, educaci\u00f3n, recreo sano, e espacios propios- pueden defenderse a la vez que fortalecen las instituciones democr\u00e1ticas.<\/p>\n<p><em>Laura Carlsen, analista y escritora, es directora del <a href=\"https:\/\/www.americas.org\/es\">Programa de las Am\u00e9ricas<\/a> en la Ciudad de M\u00e9xico.<\/em><\/p>\n<p><em>Este art\u00edculo se public\u00f3 por primera vez en la edici\u00f3n <a href=\"http:\/\/alainet.org\/publica\/464.phtml\">#464 de Am\u00e9rica Latina en\u00a0 Movimiento.<br \/>\n<\/a><\/em><\/p>\n<p><em><br \/>\n<\/em><\/p>\n<hr size=\"1\" \/><a href=\"#_ftnref\">[1]<\/a> <a href=\"http:\/\/mexico.cnn.com\/nacional\/2011\/04\/07\/los-desplazados-en-mexico-en-busca-de-un-hogar-para-huir-de-la-violencia\">http:\/\/mexico.cnn.com\/nacional\/2011\/04\/07\/los-desplazados-en-mexico-en-busca-de-un-hogar-para-huir-de-la-violencia<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref\">[2]<\/a> <a href=\"http:\/\/www.consulta.mx\/Estudio.aspx?Estudio=percepcion-seguridadmx-2010\">http:\/\/www.consulta.mx\/Estudio.aspx?Estudio=percepcion-seguridadmx-2010<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Felipe Calder\u00f3n est\u00e1 enojado.  Enf\u00e1ticamente golpea, una y otra vez, el atril mientras insiste que la violencia desatada en territorio mexicano es culpa del crimen organizado y de nadie m\u00e1s.  Reafirma por en\u00e9sima ocasi\u00f3n su compromiso con la guerra contra el narcotr\u00e1fico que lanz\u00f3 en diciembre de 2006 y la decisi\u00f3n de seguir con el combate frontal a los delincuentes.<\/p>\n","protected":false},"author":14,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[],"tags":[],"coauthors":[],"class_list":["post-4665","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4665","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4665"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4665\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4665"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4665"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4665"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=4665"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}