{"id":50910,"date":"2018-11-29T16:26:17","date_gmt":"2018-11-29T21:26:17","guid":{"rendered":"https:\/\/www.americas.org\/?p=50910\/"},"modified":"2019-01-08T07:40:02","modified_gmt":"2019-01-08T12:40:02","slug":"el-exodo-centroamericano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/el-exodo-centroamericano\/","title":{"rendered":"El \u00c9xodo Centroamericano"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-50911\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/caravana-de-migrantes-5-e1543526634591.jpg\" alt=\"\" width=\"350\" height=\"227\" \/>&#8220;<em>Centroam\u00e9rica no aguant\u00f3 m\u00e1s<\/em>&#8220;. As\u00ed es c\u00f3mo Rub\u00e9n Figueroa describe el \u00e9xodo de octubre de miles de personas de Honduras, El Salvador y Guatemala que huyeron hacia el norte. &#8220;<em>Despu\u00e9s de d\u00e9cadas de intervencionismo de EEUU, pobreza cr\u00f3nica, corrupci\u00f3n y violencia estructural, Centroam\u00e9rica no aguant\u00f3 mas<\/em>.&#8221;<\/p>\n<p>Figueroa se encuentra en la Ciudad de M\u00e9xico despu\u00e9s de viajar desde la frontera M\u00e9xico-Guatemala con la caravana que avanza lentamente, principalmente a pie, por el sur de M\u00e9xico. Mientras tanto, un nuevo grupo de refugiados se esfuerza por alcanzarla.<\/p>\n<p>Donald Trump ha estado generando titulares en su intento de sacar el heno pol\u00edtico de estos refugiados desesperados. Su decisi\u00f3n de enviar m\u00e1s de 5 mil tropas a la frontera entre Estados Unidos y M\u00e9xico y su amenaza de eliminar el derecho a la ciudadan\u00eda por nacimiento fueron friamente calculados con fines electorales.<\/p>\n<p><strong>Huyendo de la muerte<\/strong><\/p>\n<p>Pocas personas conocen las causas de la migraci\u00f3n&#8211; y los peligros a lo largo del camino&#8211; como Figueroa. Coordinador del Movimiento Migrante Mesoamericano nacido y criado en el sur de M\u00e9xico, su trabajo es encontrar personas migrantes desaparecidas y reunir a las familias que han sido separadas por el desplazamiento forzado seguido por la desaparici\u00f3n. Viaja de ida y vuelta entre las aldeas de Honduras y Guatemala, donde identifica a madres que est\u00e1n buscando a sus seres queridos, y M\u00e9xico, donde sus hijos e hijas se cruzaron, y se perdieron.<\/p>\n<p>&#8220;<em>Lo hemos visto venir por mucho tiempo, pero la gente ha sido ignorada, y un d\u00eda se desborda&#8221;, dice Figueroa. &#8220;Y los gobiernos responden de manera represiva ante un pueblo que ha resistido violencia y que no es la violencia que les va a frenar porque son sobrevivientes de la violencia<\/em>&#8220;.<\/p>\n<p>Los migrantes tienen muchas historias y muchas maneras para explicar su decisi\u00f3n de agarrar una mochila y partir, pero casi todos se reducen a lo mismo. En una de las paradas en el camino, un joven muestra un pedazo de cart\u00f3n con un mensaje escrito a mano: \u201c<em>Emigramos debido a la crisis humanitaria en nuestro pa\u00eds de Honduras, porque estamos siendo gobernados por un presidente sin coraz\u00f3n que no siente el dolor de una naci\u00f3n ba\u00f1ada en sangre y llena de pobreza, donde los ni\u00f1os se mueren de desnutrici\u00f3n por falta de ayuda p\u00fablica de parte de los que gobiernan<\/em>&#8220;.<\/p>\n<p>Aunque cientos de personas salen de Honduras todos los d\u00edas para ir al norte, el n\u00famero de personas juntas en este \u00e9xodo no tiene antecedentes. La Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) dijo que los funcionarios mexicanos registraron a 7,233 personas que cruzaron el puente fronterizo Rodolfo Robles desde Guatemala el 19 y 20 de octubre, despu\u00e9s de haber salido de San Pedro Sula, Honduras, el 12 de octubre.<\/p>\n<p>Por mucho, la mayor\u00eda son hondure\u00f1os y hondure\u00f1as. San Pedro Sula, una ciudad industrial con pocos empleos y muchos delitos violentos, fue hasta hace poco la ciudad del mundo con m\u00e1s homicidios per c\u00e1pita. Con altos niveles de desempleo, pandillas, corrupci\u00f3n e incapacidad para aplicar la ley, la ciudad escupe a sus ciudadanos diariamente, especialmente a los j\u00f3venes.<\/p>\n<p>Muchas otras partes de Honduras est\u00e1n en casi las mismas condiciones. Desde el golpe de estado de 2009, el pa\u00eds ha sido gobernado por gobiernos conservadores y una elite empe\u00f1ada en exprimir ganancias personales de los recursos de la naci\u00f3n. Despu\u00e9s de que Estados Unidos ayud\u00f3 a bloquear el retorno al gobierno constitucional, los l\u00edderes que emanaron del golpe declararon a Honduras &#8220;<em>Open for Business<\/em>\u201d (\u201cAbierto para los negocios&#8221;). Hoy en d\u00eda, el pa\u00eds tiene la legislaci\u00f3n a favor de las corpraciones trasnacionales m\u00e1s extrema de la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>El sacerdote y dirigente social Ismael Morales (Padre Melo) <a href=\"https:\/\/www.alainet.org\/es\/articulo\/196246\">escribe en ALAI<\/a>: &#8220;<em>La caravana es la explosi\u00f3n de una olla de presi\u00f3n que el gobierno hondure\u00f1o en asocio con una reducida \u00e9lite empresarial y transnacionales viene atizando desde hace al menos una d\u00e9cada.<\/em>\u201d\u00a0\u00c9l cita \u201c<em>un modelo de desarrollo basado en la inversi\u00f3n en la industria extractiva y en la privatizaci\u00f3n y concesi\u00f3n de los bienes comunes y servicios p\u00fablicos<\/em>\u201d\u00a0como el factor clave.<\/p>\n<p>Si bien los migrantes generalmente hacen referencia a la violencia de pandillas como la raz\u00f3n tras su decisi\u00f3n de irse, la violencia estatal juega un papel importante, particularmente en Honduras. El saqueo que no se ha logrado con los cambios en la ley y la legislaci\u00f3n se logra a punto de pistola. El asesinato de Berta C\u00e1ceres en marzo de 2016 y los ataques como el reciente desalojo armado de defensores del agua en Tocoa generan un temor constante.<\/p>\n<p>En noviembre pasado, el presidente Juan Orlando Hern\u00e1ndez se postul\u00f3 para la reelecci\u00f3n, lo cual est\u00e1 prohibido en la constituci\u00f3n hondure\u00f1a. Por todas las evidencias, perdi\u00f3 en las votaciones, pero luego rob\u00f3 la elecci\u00f3n, de nuevo con el apoyo del gobierno de los Estados Unidos. La crisis pol\u00edtica y la represi\u00f3n de los manifestantes\u2014m\u00e1s de 30 manifestantes asesinados, y cientos heridos y detenidos&#8211;han erosionado a\u00fan m\u00e1s el estado de derecho y la seguridad.<\/p>\n<p>Dos d\u00edas despu\u00e9s de que la caravana comenz\u00f3 en San Pedro Sula, Juan, de 33 a\u00f1os, se uni\u00f3 a ella, junto con su esposa e hijos, 2 y 10. Es un jornalero, pero ha pasado mucho tiempo sin poder conseguir trabajo. Dice que en su vecindario los criminales secuestran a ni\u00f1os para obligarlos a unirse a las pandillas, mientras que las autoridades miran para otro lado. Su familia ahora est\u00e1 decidiendo si quedarse en M\u00e9xico o seguir adelante.<\/p>\n<p>La caravana ha crecido desde que sali\u00f3 de Honduras y ahora una segunda caravana est\u00e1 entrando a M\u00e9xico. Otros grupos han comenzado a dejar El Salvador, uno de ellos estimado en 2,000 personas. Araceli dice que se fue para alejarse de la violencia. \u201c<em>Recibimos amenazas, extorsi\u00f3n. Quer\u00edan al menos $ 50 meses. Pero tenemos que pagar la comida, el agua, la luz, el alquiler &#8230; Tenemos tres hijos y todos son ni\u00f1os, y los ni\u00f1os son los que m\u00e1s sufren la violencia en El Salvador. Hay un ni\u00f1o de 12 a\u00f1os que ya anda armado. Queremos brindar un mejor futuro a nuestros hijos para que puedan estudiar y trabajar<\/em> \u201d. Ella agrega:\u201c <em>Todos somos seres humanos, tenemos los mismos derechos. No vinimos aqu\u00ed para robar a nadie, solo queremos un futuro para nuestros hijos<\/em>&#8220;.<\/p>\n<p>Ana intent\u00f3 unirse al \u00e9xodo de El Salvador, pero la polic\u00eda salvadore\u00f1a le pararon en la frontera con Guatemala. Cuando se le pregunt\u00f3 por qu\u00e9 quer\u00eda emigrar a los Estados Unidos, volvi\u00f3 la cara y dijo entre l\u00e1grimas: &#8220;<em>Tengo a mi hija all\u00ed, naci\u00f3 all\u00ed. Ella me necesita.<\/em>&#8221;<\/p>\n<p>Guatemala, donde el legado de la represi\u00f3n genocida durante su guerra civil, aun impune, sigue en el fondo del sistema actual profundamente racista y desigual, tambi\u00e9n ha aportado migrantes al \u00e9xodo. &#8220;<em>Es toda una regi\u00f3n que huye<\/em>&#8220;, dice el padre Alejandro Solalinde, quien dirige el refugio Hermanos y hermanas en la carretera (Hermanos en el Camino) y sirve de enlace con el presidente electo de M\u00e9xico, Andr\u00e9s Manuel L\u00f3pez Obrador.<\/p>\n<p>La violencia y la pobreza en los pa\u00edses del Tri\u00e1ngulo del Norte de Am\u00e9rica Central no comenzaron de la noche a la ma\u00f1ana. Muchos han preguntado &#8220;<em>\u00bfpor qu\u00e9 ahora?<\/em>&#8221; y abundan las teor\u00edas de conspiraci\u00f3n. El representante de los Estados Unidos, Matt Gaetz, hizo circular un video de los miembros de la caravana recibiendo dinero en efectivo y declar\u00f3 que George Soros pag\u00f3 a los hondure\u00f1os para iniciar el \u00e9xodo. Resulta que el dinero era de unos 2 d\u00f3lares en quetzales y la escena ni siquiera se grab\u00f3 en Honduras, sino Guatemala. Un comentarista llev\u00f3 la absurda acusaci\u00f3n contra Soros a\u00fan m\u00e1s lejos, argumentando que el magnate ten\u00eda como objetivo iniciar una &#8220;revoluci\u00f3n de color&#8221; contra Trump.<\/p>\n<p>De hecho, la caravana se organiz\u00f3 a trav\u00e9s de las redes sociales en Honduras, inicialmente planeada como una de las tantas caravanas que han salido de Centroam\u00e9rica en los \u00faltimos a\u00f1os. Pero \u00e9ste creci\u00f3 r\u00e1pidamente en tama\u00f1o, avivado en parte por activistas de la oposici\u00f3n en Honduras, as\u00ed como por una administraci\u00f3n Trump ansiosa por jugar contra su base antiinmigrante. Sin embargo, para quienes se unen a la caravana, &#8220;<em>es una cuesti\u00f3n de supervivencia<\/em>&#8220;, dice Enrique Vidal de Voces Mesoamericanas, una organizaci\u00f3n de derechos humanos que est\u00e1 monitoreando el \u00e9xodo. &#8220;<em>Sabemos las causas estructurales: violencia criminal, violencia de g\u00e9nero, saqueos, expulsi\u00f3n de j\u00f3venes, extorsi\u00f3n &#8230; es dif\u00edcil imaginar que alguien haya pulsado un bot\u00f3n para generar esta reacci\u00f3n en cadena<\/em>&#8220;. Vidal y su organizaci\u00f3n llevaron a cabo documentaci\u00f3n y asistencia humanitaria para la caravana a lo largo de la frontera, y luego la acompa\u00f1\u00f3 en su recorrido por Chiapas.<\/p>\n<p>Figueroa no tiene dudas sobre las causas. \u201c<em>Aquellos de nosotros que hemos sido parte de este proceso durante a\u00f1os podemos decirle exactamente qui\u00e9n organiz\u00f3 a estas personas para que emigren, se les llama Hambre y Violencia<\/em>\u201d. Alega que \u201c<em>se hizo muy r\u00e1pido porque los migrantes saben la barbarie que van a enfrentar en el viaje por M\u00e9xico<\/em> \u201d. Saben que en un ambiente hostil, hay seguridad en viajar en grupos.<\/p>\n<p>Eso es a\u00fan m\u00e1s cierto para las mujeres. Gretchen Kuhner, directora del Instituto para Mujeres en la Migraci\u00f3n, con sede en la Ciudad de M\u00e9xico, informa: \u201c<em>Mujeres y ni\u00f1os, al estar juntos en una caravana, se sienten mucho m\u00e1s protegidos. Esta fue una oportunidad, y por eso surgieron tantas familias, mujeres y ni\u00f1os<\/em> \u201d. Ella ofrece un ejemplo tr\u00e1gico del costo de no tener ese tipo de protecci\u00f3n. &#8220;<em>En Chiapas, un grupo de tres mujeres intentaban alcanzar a la caravana y fueron asaltadas y violadas antes de llegar<\/em>&#8220;. Se calcula que hasta el 60 por ciento de las mujeres y ni\u00f1as migrantes son violadas en eo camino en M\u00e9xico, donde cada vez m\u00e1s est\u00e1n obligadas a ir por rutas remotas, empujadas a las manos del crimen organizado o la polic\u00eda depredadora.<\/p>\n<p>Las estad\u00edsticas iniciales sobre el \u00e9xodo contabilizaron 2,622 hombres, 2,234 mujeres, 1.070 ni\u00f1os y adolescentes y 1,037 ni\u00f1as y adolescentes. Las leyes internacionales son claras sobre la prioridad de protecci\u00f3n a la ni\u00f1ez. Eso no est\u00e1 sucediendo. UNICEF informa que muchos ni\u00f1os y ni\u00f1as est\u00e1n enfermos y que el gobierno debe hacer m\u00e1s para atender a sus necesidades y encontrar alternativas a la detenci\u00f3n. La situaci\u00f3n es tambi\u00e9n cr\u00edtica para las familias en la estaci\u00f3n de inmigraci\u00f3n y en el centro de detenci\u00f3n improvisados en Tapachula, en Chiapas, cerca de la frontera con Guatemala, donde no se les permite salir y sufrir de mala comida, hacinamiento y calor, seg\u00fan testimonios de dentro.<\/p>\n<p>En el exterior, la polic\u00eda mexicana ha atacado, matando a un joven hondure\u00f1o, Henry Adalid D\u00edaz, con una bala de goma y miles de gases lacrim\u00f3genos. El presidente Enrique Pe\u00f1a Nieto ha optado por seguir a Washington y tomar medidas en\u00e9rgicas, atacar espor\u00e1dicamente, bloquear y rechazar el transporte en caravana. El cuidado y la protecci\u00f3n ordenados por la ley son mal vistos como est\u00edmulo. Las deportaciones masivas tienen lugar diariamente. En contraste, el presidente entrante, L\u00f3pez Obrador, dio la bienvenida a los migrantes en Chiapas y prometi\u00f3 empleos. El gobierno de la Ciudad de M\u00e9xico ha ofrecido comida y refugio, y las organizaciones ya planean brindar asesoramiento e informaci\u00f3n legal, as\u00ed como servicios m\u00e9dicos y psicol\u00f3gicos. Pero el gobierno federal se niega a emitir visas humanitarias, lo que permitir\u00eda a las personas circular de manera segura y hacer sus planes.<\/p>\n<p>Hay una esperanza en la respuesta de los ciudadanos mexicanos en los estados de Chiapas y Oaxaca. Los y las residentes traen comida, ropa y agua. Grupos de m\u00e9dicos nacionales e internacionales asisten a los migrantes, a medida que aumentan los problemas de salud debido a la fatiga, la enfermedad y las lesiones. Aunque los medios sociales mexicanos reflejan una fuerte vena de xenofobia, los migrantes cantan &#8220;<em>\u00a1Viva M\u00e9xico!<\/em>&#8221; Mientras los pobladores aparecen con bolsas gigantes de s\u00e1ndwiches o gorras de b\u00e9isbol y barras de jab\u00f3n, muchos lloran mientras hablan a los periodistas sobre ayudar a &#8220;<em>nuestros hermanos centroamericanos y hermanas.<\/em>&#8221;<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de a\u00f1os de guerra y devastaci\u00f3n, la civilizaci\u00f3n moderna acord\u00f3 normas que garantizan los derechos b\u00e1sicos de las personas que buscan refugio y un lugar seguro para trabajar y criar familias. Algunos derribar\u00edan esa arquitectura de la decencia al avivar los temores irracionales y el uso oportunista de la desgracia. La idea de que las familias forzadas a huir de sus hogares por la violencia y la pobreza aplastante constituyen una amenaza ser\u00eda rid\u00edcula si no fuera letal.<\/p>\n<p>A medida que el \u00e9xodo avanza lentamente por el sur de M\u00e9xico, 1,500 personas de todo el mundo se re\u00fanen en la Ciudad de M\u00e9xico para el Foro Social Mundial sobre las Migraciones y la primera Cumbre Mundial de Madres de Migrantes Desaparecidas, un espacio para desarrollar el papel de liderazgo cr\u00edtico de las mujeres en M\u00e9xico. el movimiento. El tema de este a\u00f1o es \u201cMigrar, resistir, construir y transformar\u201d. En m\u00e1s de un centenar de actividades autoorganizadas, migrantes, activistas de derechos humanos y acad\u00e9micos progresistas repensar\u00e1n el papel global de los migrantes y refugiados.<\/p>\n<p>&#8220;<em>Son los migrantes y los refugiados que hoy est\u00e1n desnudando las malas pol\u00edticas regionales y en Am\u00e9rica Latina por un modelo neoliberal que ha creado pobres, que ha creado refugiados<\/em>&#8220;, se\u00f1ala Figueroa. Cientos de l\u00edderes migrantes y refugiados de todo el mundo han forjado del dolor y de la tragedia un liderazgo colectivo con una perseverancia ac\u00e9rrima. El foro busca hacer lo mismo a nivel social. Es parte de lo que Figueroa llama &#8220;la <em>solidaridad radical<\/em>&#8220;, la solidaridad que va m\u00e1s all\u00e1 de la asistencia humanitaria y comparte la responsabilidad de poner fin al c\u00edrculo vicioso de desplazamiento, detenci\u00f3n y deportaci\u00f3n, e imaginar la libertad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Traducci\u00f3n del art\u00edculo publicado en ingl\u00e9s por <a href=\"https:\/\/www.thenation.com\/article\/refugee-caravan-honduras-mexico\/\">The Nation<\/a><\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&#8220;Despu\u00e9s de d\u00e9cadas de intervenci\u00f3nismo de EEUU, pobreza cr\u00f3nica, corrupci\u00f3n y violencia estructural, Centroam\u00e9rica no aguant\u00f3 mas.&#8221; <\/p>\n","protected":false},"author":14,"featured_media":50911,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[4884,4916,4919],"tags":[4923,4922,4958],"coauthors":[5128],"class_list":["post-50910","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-democracia","category-derechos-humanos","category-migracion","tag-america-del-norte","tag-centroamerica","tag-mexico"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/50910","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=50910"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/50910\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":50972,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/50910\/revisions\/50972"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/50911"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=50910"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=50910"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=50910"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=50910"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}