{"id":51496,"date":"2019-11-01T18:22:08","date_gmt":"2019-11-01T23:22:08","guid":{"rendered":"https:\/\/www.americas.org\/?p=51496\/"},"modified":"2020-02-16T14:11:15","modified_gmt":"2020-02-16T19:11:15","slug":"lo-que-la-cicig-enseno-a-guatemala","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/lo-que-la-cicig-enseno-a-guatemala\/","title":{"rendered":"Lo que la CICIG ense\u00f1\u00f3 a Guatemala"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-51498 size-full\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/images-e1572650430817.jpg\" alt=\"\" width=\"370\" height=\"246\" \/>El 31 de agosto de 2018, el presidente de Guatemala Jimmy Morales, un c\u00f3mico de profesi\u00f3n, acompa\u00f1ado de su gabinete y de los altos mandos del ej\u00e9rcito, convoc\u00f3 a una conferencia de prensa en donde anunci\u00f3 de manera unilateral que no renovar\u00eda el mandato de la Comisi\u00f3n Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) y que a partir del 3 de septiembre de 2019 cesaban sus funciones, constituida mediante un acuerdo entre el gobierno de Guatemala y las Naciones Unidas en 2006.<\/p>\n<p>La CICIG cumpl\u00eda con su mandato de acabar con la impunidad y desarticular los cuerpos de seguridad ilegales y aparatos clandestinos, pero a pesar del apoyo internacional y del secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres, no pudo contra el poder de la millonaria elite guatemalteca y en septiembre pasado, fue obligado a terminar su trabajo despu\u00e9s de 12 a\u00f1os de labores. Sin embargo, dej\u00f3 una herencia invaluable, de profundas investigaciones, que junto al Ministerio P\u00fablico le permitieron llevar a los tribunales a un buen grupo de los intocables. Su trabajo evidenci\u00f3, adem\u00e1s, como la inequitativa situaci\u00f3n que viven aproximadamente nueve millones de guatemaltecos que se debaten entre la pobreza y la pobreza extrema, es consecuencia de la cooptaci\u00f3n que las elites pol\u00edticas-econ\u00f3micas l\u00edcitas e il\u00edcitas han hecho del Estado guatemalteco, el cual han convertido en una instituci\u00f3n a su medida y la han reducido a un bot\u00edn para su enriquecimiento. El mismo presidente Morales fue investigado por la CICIG y acusado por presunta financiaci\u00f3n il\u00edcita durante su campa\u00f1a, mientras que su hijo y su hermano fueron llevados a los tribunales por fraude al estado por unos $26,000.<\/p>\n<p>Esta toma del Estado y de sus tres pilares\u2014el ejecutivo, legislativo y judicial\u2014a trav\u00e9s de las elites pol\u00edticas y econ\u00f3micas de Guatemala tambi\u00e9n se replica en los pa\u00edses vecinos, eso explica porqu\u00e9 la firma de los acuerdos de paz en la regi\u00f3n centroamericana, en la d\u00e9cada de 1990, contrario a lo esperado, trajo consigo el inicio de un \u00e9xodo masivo de personas de todas las edades, especialmente de los pa\u00edses de Guatemala, Honduras y El Salvador.<\/p>\n<p>Ese \u00e9xodo silencioso y que nadie quiso observar, ha desembocado en la actual crisis humanitaria que vive la frontera entre M\u00e9xico y los Estados Unidos que se hizo p\u00fablico en la caravanas iniciadas en octubre de 2018, en donde miles de mujeres, adolescentes, ni\u00f1os y ni\u00f1as abandonaron sus lugares de origen para intentar llegar, por cualquier medio posible, a los Estados Unidos.<\/p>\n<p>Por un lado, los pa\u00edses centroamericanos poseen poblaciones culturalmente diversas y una riqueza en recursos h\u00eddricos, minerales y naturales, pero por el otro lado, son pa\u00edses en donde se ha enraizado una extendida corrupci\u00f3n e impunidad que ha reinado en alianza con el capital tradicional y con capitales emergentes, cada vez m\u00e1s representado en diferentes aristas del crimen organizado, haciendo la vida insostenible para las familias y las y los j\u00f3venes que deciden no aliarse o trabajar para ellos. Adem\u00e1s, son pa\u00edses que se caracterizan por una desmedida concentraci\u00f3n de la riqueza. En el caso de Guatemala, para el a\u00f1o 2010, el 10 por ciento de la poblaci\u00f3n obten\u00eda el 43.4 por ciento del Producto Interno Bruto, PIB, mientras el 20 por ciento m\u00e1s pobre sobreviv\u00eda con el 2.9 por ciento del PIB pero para el 2014 el 10 por ciento de la poblaci\u00f3n lleg\u00f3 a concentrar el 45 por ciento de la riqueza. Un informe de Oxfam del 2016, presentado en 2017 en Guatemala, se\u00f1ala que solo 260 personas concentran 30 billones de d\u00f3lares.<\/p>\n<p>Lo anterior evidencia el incremento de la concentraci\u00f3n de la riqueza en alrededor de 14 corporaciones familiares, ubic\u00e1ndolo como uno de los pa\u00edses m\u00e1s inequitativos solo superado por pa\u00edses africanos. Esta realidad ha obligado a las mayor\u00edas pobres a emigrar, aunque simult\u00e1neamente tambi\u00e9n se expulsa a los mejores profesionales, que en cuanto pueden se marchan de Centroam\u00e9rica.<\/p>\n<p>En Guatemala las viejas y nuevas elites se enriquecieron alrededor del presupuesto general de la naci\u00f3n. Este se convirti\u00f3 en el principal bot\u00edn, que termin\u00f3 siendo controlado por peque\u00f1os sectores que excluyeron a las mayor\u00edas y gener\u00f3 la agudizaci\u00f3n de la pobreza y la pobreza extrema que recae principalmente en los pueblos indigenas.<\/p>\n<p>As\u00ed el Instituto Nacional de Estad\u00edstica (INE) inform\u00f3 en diciembre de 2015, que la pobreza aument\u00f3 8.1 puntos porcentuales, llegando a 59.3 por ciento en relaci\u00f3n a los datos obtenidos en 2006, y la pobreza extrema nacional se increment\u00f3 del 15.3 por ciento en el 2006 a 23.4 por ciento en el 2014. Se estima que actualmente la pobreza nacional afecta a 9.6 millones de guatemaltecos de un total de 16 millones. O sea, cerca del 60 por ciento del total de la poblaci\u00f3n nacional es pobre, de los cuales 3.7 millones viven en extrema pobreza mientras la pobreza general se encontraba para 2016 en el pico m\u00e1s alto de los \u00faltimos 15 a\u00f1os.<\/p>\n<p><strong>La CICIG y el combate a la corrupci\u00f3n<\/strong><br \/>\nEl impacto de la corrupci\u00f3n fue destruir vidas, instituciones y devorar lentamente al pa\u00eds. Ante esto no fue extraordinario que la poblaci\u00f3n guatemalteca de diferentes condiciones sociales se indignara a partir del 16 de abril de 2015, cuando la Comisi\u00f3n Internacional Contra la Impunidad, CICIG, revel\u00f3 una defraudaci\u00f3n millonaria de impuestos, encabezada por el Secretario Privado de la Vicepresidenta de la Rep\u00fablica, Juan Carlos Monz\u00f3n, que llevar\u00eda meses m\u00e1s tarde a acusar al Presidente Otto P\u00e9rez Molina (2012-2015) y a la Vicepresidenta Roxana Baldetti a renunciar y a ser sometidos a los tribunales.<\/p>\n<p>As\u00ed la CICIG, que fue establecida por Naciones Unidas y el Estado de Guatemala en 2007, ante el nivel de impunidad del pa\u00eds, que supera el 97 por ciento, pas\u00f3 de ser una de las instituciones m\u00e1s respetadas a ser un ente desconocido en cuanto a sus funciones.<\/p>\n<p>La CICIG a partir de 2013, a cargo del jurista colombiano Iv\u00e1n Vel\u00e1squez G\u00f3mez, tuvo la responsabilidad de revelar m\u00e1s de 60 complejas l\u00edneas criminales que operan en Guatemala. La revelaci\u00f3n no pudo ser m\u00e1s inoportuna para el gobierno y oportuna para los ciudadanos en 2015, cuando la CICIG se encontraba a punto de ser cancelada ya que su mandato expiraba en septiembre de ese a\u00f1o. Ante esto, el gobierno de P\u00e9rez y Baldetti hab\u00eda sido expl\u00edcito en afirmar que no renovar\u00eda el mandato, al mismo tiempo que minimizaba los logros de la Comisi\u00f3n. El haber revelado la existencia y forma de operaci\u00f3n de esta estructura de defraudaci\u00f3n aduanera liderada por el propio ejecutivo a cargo de P\u00e9rez Molina, fue la p\u00f3lvora para que diversos sectores se levantaran y protestaran de manera pac\u00edfica y multitudinaria en 2015. Hasta el d\u00eda de hoy no se conoce con exactitud la cifra de lo robado por y en el gobierno de P\u00e9rez Molina, los gobiernos anteriores y el actual de Jimmy Morales que fue finalmente el que se neg\u00f3 a ampliar el mandato.<\/p>\n<p>El robo de P\u00e9rez y Baldetti puesto en los ojos p\u00fablicos cre\u00f3 gran indignaci\u00f3n en la sociedad guatemalteca, que permiti\u00f3 moment\u00e1neamente, de abril a septiembre de 2015, que se hicieran menos confrontadas las divisiones de clase y bajara la tensi\u00f3n respecto a las complejas relaciones \u00e9tnicas entre la poblaci\u00f3n ind\u00edgena que vive en el interior y la poblaciones ladinas urbanas. Se realizaran movilizaciones masivas en donde participaron brevemente algunas autoridades ind\u00edgenas, representantes de organizaciones, lideresas y l\u00edderes de algunos pueblos y comunidades al conocer de las estructuras paralelas de corrupci\u00f3n liderada por P\u00e9rez y Baldetti.<\/p>\n<p>Las manifestaciones demandaban la renuncia de la Vicepresidenta de la Rep\u00fablica, Baldetti, la cual se logr\u00f3 a dos semanas de iniciadas las movilizaciones, el 8 de mayo, posteriormente, varios miembros del gabinete de gobierno empezaron a renunciar o fueron removidos por haber sido se\u00f1alados en investigaciones de acciones corruptas. El Presidente Otto P\u00e9rez se aferr\u00f3 al cargo casi cuatro meses pero dependi\u00f3 de un hilo, sostenido por el Comit\u00e9 Coordinador de Asociaciones Agr\u00edcolas, Comerciales, Industriales y Financieras, CACIF, y de la Embajada de los Estados Unidos. Finalmente, ante los graves se\u00f1alamientos generados de las investigaciones P\u00e9rez dej\u00f3 el poder el 2 de septiembre de 2015.<\/p>\n<p><strong>Historia de la corrupci\u00f3n<\/strong><br \/>\nEn el caso de Guatemala, la escandalosa corrupci\u00f3n se remonta a la \u00e9poca colonial (1524-1821), pero propongo centrarnos en la \u00e9poca reciente con el gobierno de Miguel Yd\u00edgoras Fuentes (1958-1963) cuando a la corrupci\u00f3n se le abrieron, casi totalmente, las puertas y fue respaldada con los actos de terror ejecutados durante el conflicto armado, especialmente los de la d\u00e9cada de finales de 1970 y principios de 1980 que tuvieron el efecto que los reg\u00edmenes esperaban. Por ejemplo, \u201cel 21 de mayo de 1981, el profesor de Medicina Arturo Soto Avenda\u00f1o fue secuestrado cuando se dirig\u00eda al lugar en el que supuestamente su padre hab\u00eda sufrido un accidente de tr\u00e1nsito.<\/p>\n<p>Tres d\u00edas despu\u00e9s su cad\u00e1ver fue arrojado en la entrada de la Ciudad Universitaria, con se\u00f1ales de tortura y cinco balazos en la cabeza.\u201d Con \u00e9l sumaban m\u00e1s de 150 asesinados entre estudiantes y profesores de la Universidad de San Carlos de Guatemala. Ante este nuevo asesinato, \u201cunas horas m\u00e1s tarde, el decano de la Facultad recibi\u00f3 cartas de m\u00e1s de 50 catedr\u00e1ticos, en las que presentaban su renuncia o ped\u00edan permiso para ausentarse de sus labores. Casi el 30 por ciento del cuerpo docente se retiraba amedrentado y, en pocos d\u00edas el mismo decano, Rolando Castillo Montalvo, dej\u00f3 su cargo.\u201d<\/p>\n<p>Entonces, el asesinato de dos generaciones de mujeres y hombres, l\u00edderes, intelectuales, profesores, pol\u00edticos prepar\u00f3 el espacio para el ingreso de las redes de corrupci\u00f3n que, abusando del poder, sobornando y pervirtiendo, tomaron desde la universidad estatal hasta el resto de instituciones del Ejecutivo, Legislativo y Judicial. Llegaron a corromperse hasta los sindicatos, que en la \u00e9poca m\u00e1s cruenta fueron perseguidos, pero que luego de la firma de la paz (1996) se convirtieron en negociadores y operadores. O sea, el sistema pol\u00edtico e institucional se fue construyendo alrededor de esquemas corruptos que no llegaban a tocar fondo a pesar de que estaba incrustadas en las diferentes expresiones de la vida diaria y que afectaba a todos los pueblos, las clases sociales y espacios geogr\u00e1ficos del pa\u00eds.<\/p>\n<p>En Guatemala, para nadie es un secreto que para ser atendido en cualquier instituci\u00f3n publica hay que pagar o tener contactos que permitan la atenci\u00f3n, por ejemplo, para recibir cuidados de salud en el \u00e1rea de emergencia o para obtener una de las pocas 200 camas en cualquiera de los 7 hospitales especializados que existen en el pa\u00eds (cuatro en la capital, 1 en Quetzaltenango, 1 en Sacatep\u00e9quez y 1 en Izabal). Sin importar el estado de salud en el que se llegue, hay que conocer a alguien que trabaje dentro para recibir servicios m\u00e9dicos estatales, de lo contrario se muere en los pasillos. Para gestionar cualquier servicio en las municipalidades de las principales ciudades del pa\u00eds, hay que \u201cdar mordida\u201d a los encargados de las diferentes \u00e1reas si se desea que el tr\u00e1mite se realice normalmente, de lo contrario, debe esperarse entre 12 a 18 meses para que la solicitud sea atendida.<\/p>\n<p>De igual manera, para aplicar a una plaza en cualesquiera de los 14 ministerios que posee el Estado o dentro del Congreso no se necesita mostrar capacidad ni credenciales t\u00e9cnicas, y menos experiencia en el \u00e1rea. Un caso son los contratos bajo los renglones 029 y 022 del Congreso sobre los empleados temporales en donde el exdiputado de partido oficial y ex-presidente del Congreso (2012-2013), Gudy Rivera Estrada, ten\u00eda a su servicio 24 plazas, entre ellos siete asistentes, con salarios de un promedio de $1,500.00 mensuales y varios de estos trabajadores nunca se presentaron a trabajar.<\/p>\n<p>Lo anterior evidencia que lo que se requiere para conseguir trabajo en Guatemala es afiliaci\u00f3n al partido pol\u00edtico que llega al gobierno, o en todo caso tener contactos de alto nivel que van desde acceder a las y los diputados distritales hasta el gobernador departamental para gestionar una posici\u00f3n, y estar dispuesto a dar un porcentaje mensual del salario que va entre un 10 a un 20 por ciento al partido o al pol\u00edtico que logra la plaza. Ante esto, la mayor\u00eda de bur\u00f3cratas llegan a cargos en donde saben poco de la tem\u00e1tica. En parte, esta pol\u00edtica de venta y compra de cargos es lo que ha provocado la ineficacia del Estado de Guatemala. De igual manera, las mujeres de cualquier edad, pero especialmente las j\u00f3venes, se ven acosadas y presionadas en muchos casos a ceder favores sexuales a cambio de un empleo.<\/p>\n<p>As\u00ed, desde el siglo pasado, el Congreso de la Rep\u00fablica se convirti\u00f3 en el principal gestor de empleos en toda la rep\u00fablica. Estos procesos de corrupci\u00f3n han fortalecido los cacicazgos nacionales y regionales, con el agravante de que temporalmente endiosan a las y los diputados, quienes se convierten en los servidores p\u00fablicos con m\u00e1s poder nacional que les facilita la miseria y la corrupci\u00f3n. En los departamentos, pas\u00f3 a ser una estampa normal ver filas de personas afuera de las viviendas u oficinas de los viejos o nuevos funcionarios, quienes con curriculum en mano y copia de su afiliaci\u00f3n al partido en el gobierno, llegaban solicitando empleo para ellos o sus familiares. A tal grado llegaban las demandas de plazas que algunos diputados colocaban r\u00f3tulos en sus residencias pidiendo que toda solicitud de plazas se realizara directamente en las oficinas departamentales correspondientes y ya no a trav\u00e9s de ellos o ellas. De hecho, si se revisaran las plazas p\u00fablicas asignadas de 1986 a la fecha, que es el inicio de la \u201cera democr\u00e1tica\u201d, se podr\u00eda obtener datos que mostrar\u00edan el porcentaje de puestos que se entregaron por afiliaci\u00f3n pol\u00edtica y no por capacidad t\u00e9cnica o profesional.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, los diputados guatemaltecos, desde hace tiempo han dejado de lado la responsabilidad de legislar para la poblaci\u00f3n y se han convertido en los principales gestores de construcci\u00f3n en el interior del pa\u00eds y para no perder oportunidades de enriquecimiento, crearon sus propias ONG\u2019s que terminaron siendo administradas por sus familiares o amigos, creando as\u00ed nuevas elites nacionales y locales alrededor de las ganancias que generan las empresas constructoras, cuya objetivo ha sido enriquecerse en el menor tiempo posible con fondos p\u00fablicos sin importar la calidad y menos la utilidad de las obras. Ante esto, ha sido normal ver que cada vez m\u00e1s las carreteras principales del pa\u00eds se reducen, desde las que se construyen en la capital hasta las del interior del pa\u00eds, y carecen de controles o estudios m\u00ednimos en \u00e1reas peligrosas en donde no existe semana en que no ocurran accidentes y p\u00e9rdidas de vidas humanas.<\/p>\n<p>Para los Pueblos Ind\u00edgenas, es el Estado urbano y ladino el que atraviesa y con sus pol\u00edticas toca sus vidas cotidianamente, obligando a los m\u00e1s pobres y rurales, especialmente a los ni\u00f1os y adolescentes, a que abandonen sus tierras y opten por intentar llegar a los Estados Unidos. Aunque esto pudiera implicar perder la vida en el intento, total, si ya no tienen esperanza en sus lugares de origen, igual da perder la vida en el intento por alcanzar una vida diferente.<\/p>\n<p><strong>Incapacidad de consolidar un liderazgo nacional<\/strong><br \/>\nComo producto de los procesos de corrupci\u00f3n y fragmentaci\u00f3n impulsado por los partidos pol\u00edticos, las empresas trasnacionales, las iglesias, el sector privado y el Estado mismo, al momento de la ca\u00edda de Perez y Baldetti, los pueblos ind\u00edgenas, el pueblo ladino, mestizo y guatemalteco en general no ten\u00edan consolidado un liderazgo nacional que estuviera preparado para articular, negociar y conjugar sus complejas demandas rurales y nacionales en favor de un nuevo proyecto de pa\u00eds, de la defensa de sus vidas, tierras y territorios.<\/p>\n<p>Por eso, sigui\u00f3 a P\u00e9rez Molina el gobierno liderado por Morales y su gabinete, que se dedic\u00f3 desde que tomaron posesi\u00f3n en 2016 hasta septiembre de 2019 a desmantelar a la CICIG. Morales y las elites tradicionales y emergentes crearon un \u201cpacto de corruptos\u201d en septiembre de 2017 en donde participaron funcionarios del ejecutivo, legislativo y judicial, miembros de las elites, pol\u00edticos y operadores, quienes extendieron sus brazos hasta Washington y el Parlamento Europeo, en donde se dedicaron a realizar lobby que permitiera el cese al apoyo financiero y al mandato de la CICIG en septiembre de 2019. A pesar de frontal apoyo del Secretario General de Naciones Unidas, Antonio Guterres, la CICIG no pudo sostenerse porque Morales, junto a las elites nacionales, pact\u00f3 con el Presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, a cambio de respaldar decisiones que beneficiaran a Trump, como el traslado de la Embajada de Israel a Jerusal\u00e9n, y convertir a Guatemala en un tercer pa\u00eds seguro para encarcelar a centroamericanos, entre otros apoyos concretos.<\/p>\n<p>Como indica Elisenda Calvet en un an\u00e1lisis de la CICIG, el d\u00eda que Morales anunciara la no renovaci\u00f3n del mandato de la CICIG, recibi\u00f3 una llamada de Mike Pompeo, secretario de Estado de EE.UU \u201cmanifestando su apoyo al gobierno guatemalteco\u201d, lo cual evidencia que hubieron negociaciones no p\u00fablicas entre ambos gobiernos y sus presidentes Trump y Morales para desmantelar la CICIG. De haber sido al rev\u00e9s, si EE.UU hubiera apoyado a la CICIG, \u00e9sta a\u00fan estuviera operando.<\/p>\n<p>Con el fin de la CICIG, pierden las mujeres y hombres honestos, los trabajadores p\u00fablicos que cumplen, los pol\u00edticos y funcionarios que han dado su vida por construir otro pa\u00eds, los empresarios que invierten y realizan sus responsabilidades, los peque\u00f1os y medianos inversionistas que no se dan por vencidos a pesar de que no pueden competir con los corruptos monopolios, los estudiantes y los trabajadores del campo. Esta fue una oportunidad hist\u00f3rica, respaldada por el 70 por ciento de la poblaci\u00f3n de Guatemala, para realizar una revoluci\u00f3n, sin violencia, y sin duda se recordar\u00e1 como hoy se conmemora la Revoluci\u00f3n de Octubre de 1944. El trabajo del Comisionado de la CICIG, Iv\u00e1n Vel\u00e1squez (2013-2019), de las fiscales del Ministerio P\u00fablico Claudia Paz y Paz (2010-2014) y Thelma Aldana (2014-2018) ser\u00e1 un modelo ejemplar a seguir.<\/p>\n<p>Al concluir la CICIG, el mundo centroamericano aprendi\u00f3 que no hay intocables en ning\u00fan sector y que las redes econ\u00f3micas y pol\u00edticas\u2014l\u00edcitas e il\u00edcitas\u2014 son realmente las responsables de la pobreza, la pobreza extrema y de la imparable migraci\u00f3n en que se debate la poblaci\u00f3n guatemalteca.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con el fin de la CICIG, pierden las mujeres y hombres honestos, los trabajadores p\u00fablicos que cumplen, los pol\u00edticos y funcionarios que han dado su vida por construir otro pa\u00eds, los empresarios que invierten y realizan sus responsabilidades, los peque\u00f1os y medianos inversionistas que no se dan por vencidos a pesar de que no pueden competir con los corruptos monopolios, los estudiantes y los trabajadores del campo.<\/p>\n","protected":false},"author":467,"featured_media":51498,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[4884,4916],"tags":[4922,5573,5553],"coauthors":[5662],"class_list":["post-51496","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-democracia","category-derechos-humanos","tag-centroamerica","tag-cicig","tag-guatemala"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/51496","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/467"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=51496"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/51496\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":51500,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/51496\/revisions\/51500"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/51498"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=51496"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=51496"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=51496"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=51496"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}