{"id":51526,"date":"2019-12-15T01:17:25","date_gmt":"2019-12-15T06:17:25","guid":{"rendered":"https:\/\/www.americas.org\/?p=51526\/"},"modified":"2020-02-24T09:46:46","modified_gmt":"2020-02-24T14:46:46","slug":"protestas-ciudadanas-en-colombia-las-muchas-caras-de-un-desencanto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/protestas-ciudadanas-en-colombia-las-muchas-caras-de-un-desencanto\/","title":{"rendered":"Protestas ciudadanas en Colombia: Las muchas caras de un desencanto"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-51529 alignleft\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/8d6b5e95-7046-49a7-b805-aeeb90817f2e-e1576388912372.jpg\" alt=\"\" width=\"348\" height=\"232\" \/>A solo tres a\u00f1os de haber firmada la paz, en Colombia han sido asesinadas m\u00e1s de 23.000 personas, el porcentaje de v\u00edctimas menores de 25 a\u00f1os es del 43%, seg\u00fan cifras ofrecidas por la polic\u00eda. Por otra parte, el desplazamiento forzado ha obligado a m\u00e1s de 170.000 personas a huir de sus viviendas, luego del acuerdo de paz y en el escenario menos alarmante, los asesinatos a l\u00edderes(zas) sociales supera los 300 casos por razones como la defensa del agua y territorios ante el embate de nuevos grupos criminales, la defensa del agua, oponerse a proyectos de explotaci\u00f3n minera, o simplemente disentir o defender los derechos humanos.<\/p>\n<p><strong>La violencia sociopol\u00edtica <\/strong><\/p>\n<p>El gobierno Duque a trav\u00e9s de sus ministros de Defensa, ha sido ineficaz para frenar la ola de homicidios selectivos, y a juicio de las organizaciones defensoras de derechos humanos, insulta la memoria de las v\u00edctimas minimizando las razones para los cr\u00edmenes como supuestos <em>\u201cl\u00edos de faldas\u201d, \u201chechos aislados\u201d<\/em> o poniendo en duda el liderazgo que ejerc\u00edan antes de ser asesinados(as).<\/p>\n<p>El naciente partido pol\u00edtico de las FARC, hoy llamado Fuerza Alternativa Revolucionaria del Com\u00fan, tambi\u00e9n ha denunciado la sistem\u00e1tica violencia homicida contra los excombatientes. El caso m\u00e1s repudiable fue el asesinato del excombatiente Dimas Torres por miembros del ej\u00e9rcito y que fue denunciado por la comunidad de la vereda Campo Alegre, municipio de Convenci\u00f3n (Fronteriza con Venezuela), y que con el correr de los meses se evidencia que ten\u00eda por objetivo el asesinado y desaparici\u00f3n forzada del exguerrillero por parte de miembros activos del ej\u00e9rcito.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-51555\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/2bf1cbb8-3d09-470c-96ae-9981ff14256f-1-e1576388984615.jpg\" alt=\"\" width=\"217\" height=\"326\" \/>A estos hechos violentos se suman los videos que a diario a trav\u00e9s de redes sociales filman ciudadanos del com\u00fan y que comprometen a miembros de la polic\u00eda abusando de su autoridad en las calles de las ciudades del pa\u00eds. La difusi\u00f3n de estos videos, generan el repudio al uso desmedido de la fuerza por parte de miembros de la polic\u00eda y el ej\u00e9rcito.<\/p>\n<p>Tal vez la gota que rebas\u00f3 la copa fue el bombardeo que orden\u00f3 en agosto el Presidente Duque y que en su momento se anunci\u00f3 como un exitoso golpe a las reincidencias de las FARC. Luego se descubri\u00f3 que las v\u00edctimas habr\u00edan sido 18 ni\u00f1os, tres de los cuales fueron fusilados por el ej\u00e9rcito. Este caso gener\u00f3 a un debate de Control Pol\u00edtico en el Congreso de la Rep\u00fablica, y llev\u00f3 al a que el Ministro de Defensa dimitiera en medio del apoyo irrestricto del presidente a su saliente ministro.<\/p>\n<p><strong>Otras causas de la crisis <\/strong><\/p>\n<p>Meses atr\u00e1s, el esc\u00e1ndalo transnacional de la firma brasilera Odebrecht en Colombia tuvo un giro novelesco cuando el entonces Fiscal General de la Naci\u00f3n, encargado de adelantar las investigaciones penales en el pa\u00eds result\u00f3 estar \u00a0envuelto en un esc\u00e1ndalo por haber sido a su vez abogado del hombre m\u00e1s rico del pa\u00eds, el banquero Luis Carlos Sarmiento Angulo, involucrado desde su grupo Bancario Aval, en la supuesta recepci\u00f3n de sobornos para adjudicaci\u00f3n de obras, seg\u00fan lo se\u00f1al\u00f3 Luiz Bueno Junior, expresidente de Odebrecht en Colombia.<\/p>\n<p>Un testigo clave del proceso, Jorge Enrique Pizano, muri\u00f3 por un supuesto paro cardiorrespiratorio, y cuatro d\u00edas despu\u00e9s su hijo Alejandro, muri\u00f3 envenenado por cianuro luego que bebiera una botella de agua que encontr\u00f3 en el escritorio de su padre. Las investigaciones frente a este caso no avanzan, pero el da\u00f1o estaba hecho y se suma a los muchos casos de corrupci\u00f3n que involucran a pol\u00edticos, empresarios, y funcionarios p\u00fablicos. El cansancio frente a la gran corrupci\u00f3n es evidente en un pa\u00eds con una clara desaceleraci\u00f3n econ\u00f3mica desde el 2016.<\/p>\n<p>Los recortes en el presupuesto p\u00fablico, su afectaci\u00f3n en temas centrales como la educaci\u00f3n superior p\u00fablica, y la profundizaci\u00f3n de una doctrina neoliberal que busca acabar con el sistema p\u00fablico de jubilaci\u00f3n, reformar el sistema laboral en beneficio de los empresarios, y reducir a\u00fan m\u00e1s el end\u00e9mico sistema de salud, son otras variables que est\u00e1n expl\u00edcitamente propuestas por los promotores del paro que se inici\u00f3 el pasado 21 de noviembre.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-51544\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/6d395e51-ea2b-494f-aec4-46ed556c5da1-e1576389021974.jpg\" alt=\"\" width=\"229\" height=\"344\" \/>A este complejo escenario de pa\u00eds se suma un gran desencanto social hacia la figura del presidente Iv\u00e1n Duque, a quien muchos se\u00f1alan de ser un t\u00edtere del expresidente y actual senador \u00c1lvaro Uribe V\u00e9lez, de corte ultraderechista y l\u00edder del partido de gobierno \u201cCentro Democr\u00e1tico\u201d. Por si eso fuera poco, la crisis venezolana tiene a Colombia como el principal receptor de una ola migratoria que supera 1.5 millones de personas, que genera brotes de xenofobia y rechazo social hacia los venezolanos en todo el pa\u00eds.<\/p>\n<p><strong>El Paro Nacional o movimiento del 21N \u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Seg\u00fan cifras oficiales, el pasado 21 de noviembre marcharon en Colombia 270.000 personas, pero esa cifra ser\u00eda muy superior pues seg\u00fan otras fuentes, ese n\u00famero solo habr\u00eda salido a las calles en la ciudad de Medell\u00edn, la segunda en habitantes del pa\u00eds y cuna del apoyo hist\u00f3rico a la doctrina Uribista.<\/p>\n<p>Los sectores que integran el comit\u00e9 central del paro nacional iniciado el 21 de noviembre coinciden en su desencanto y rechazo hacia la figura del presidente Iv\u00e1n Duque, pero reivindican diferentes demandas que van desde frenar la miner\u00eda, implementar sin reparos los acuerdos de paz, la protecci\u00f3n del medio ambiente, impedir reformas regresivas en materias laborales o pensionales, combatir eficazmente la corrupci\u00f3n, hasta detener la caza de tiburones, recientemente aprobada por el ministerio de Agricultura que \u00a0gener\u00f3 el rechazo por sectores ambientalistas.<\/p>\n<p><strong>Las otras marchas<\/strong><\/p>\n<p>Aunque mucha gente se ha movilizado en Colombia en los \u00faltimos d\u00edas, existe un gran n\u00famero de personas, muchas de ellas j\u00f3venes, que no solo han liderado las movilizaciones, sino que adem\u00e1s se han tomado como una cruzada el rechazo a todo tipo de habituales liderazgos. Tanto \u00c1lvaro Uribe como el mismo excandidato de izquierda Gustavo Petro, han sido cuestionados por sus intentos de usar el paro a favor o en contra de sus intereses electorales y populistas.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-51551\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/ab4d0c7a-13ed-45ee-816c-8431084e1562-e1576389071462.jpg\" alt=\"\" width=\"227\" height=\"341\" \/>La tarde del pasado s\u00e1bado 24 de noviembre, un joven llamado Dylan Cruz de 18 a\u00f1os, y quien hace tan solo semanas culmin\u00f3 la secundaria, result\u00f3 gravemente herido en la cabeza durante una marcha en la ciudad de Bogot\u00e1. Un polic\u00eda del llamado Escuadr\u00f3n M\u00f3vil Anti Disturbios \u2013 ESMAD dispar\u00f3 de manera directa un cartucho de gas lacrim\u00f3geno que golpe\u00f3 a Dylan en su cabeza. Casi de inmediato en las redes sociales circularon videos que muestran al joven corriendo y al polic\u00eda dispar\u00e1ndole por la espalda. Dylan muri\u00f3 el martes 26 en un hospital, y se convirti\u00f3 en todo un s\u00edmbolo de lucha.<\/p>\n<p>Existe adem\u00e1s un importante n\u00famero de j\u00f3venes que han salido a las calles a protestar de manera violenta, que no estudian ni tienen formaci\u00f3n pol\u00edtica, que no tienen trabajo porque tampoco cuentan con formaci\u00f3n alguna. En Bogot\u00e1 se tomaron un bus en medio de una fiesta de anarqu\u00eda, o en Cali protagonizaron desmanes y confrontaciones directas con la polic\u00eda.<\/p>\n<p>Esos j\u00f3venes que en Colombia son miles, son las v\u00edctimas y tambi\u00e9n victimarios directos de las violencias homicidas de los barrios que siguen siendo espacios tan violentos como excluidos. Son los que enga\u00f1ados con promesas l\u00edcitas o il\u00edcitas alimentan los ej\u00e9rcitos, y son la carne de ca\u00f1\u00f3n de grotescas pr\u00e1cticas como los <em>\u201cfalsos positivos\u201d<\/em> realizadas por el ej\u00e9rcito oficial de Colombia. Esos j\u00f3venes no encuentran en el inmediato presente muchas alternativas para construir un futuro.<\/p>\n<p><strong>La conexi\u00f3n latinoamericana. <\/strong><\/p>\n<p>Algunos sectores de derecha ven en las movilizaciones de Bolivia, Venezuela, Chile o Colombia, como una especie de \u201ccontagio\u201d del socialismo o la izquierda. Lo cierto es que cada protesta social obedece a situaciones muy concretas y espec\u00edficas a cada pa\u00eds, pero es claro que las redes permiten una convocatoria sin precedentes y un mayor ejercicio del desencanto. \u00a0En Colombia algunas personas se\u00f1alan que \u201cSi pudieron en Chile o Bolivia, \u00a1Ac\u00e1 tambi\u00e9n podemos!\u201d como si se tratara de una misma causa.<\/p>\n<p><strong>Un movimiento sin due\u00f1os, pero con muchos sue\u00f1os \u00a0<\/strong><\/p>\n<p>En Colombia puntualmente, resulta dif\u00edcil que exista una instancia electoral o pol\u00edtica que pueda recoger el tama\u00f1o del desencanto. De otra parte, la arrogancia de un gobierno que juzga a sus contradictores como terroristas o v\u00e1ndalos, no es una buena se\u00f1al para el dialogo que requiere el pa\u00eds para no seguir repitiendo su hist\u00f3rica violencia.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-51540\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/74a7ee3c-be24-476a-b243-4be9fc781bb5-e1576389106322.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" \/>Al poder, entendido este en su gran diversidad&#8211;econ\u00f3mico, pol\u00edtico, social y acad\u00e9mico, le cabe la hist\u00f3rica responsabilidad de atender un clamor popular diverso, complejo y lleno de razones para hacer de la protesta social el inicio de una nueva etapa, para no el volver a un largo espiral de violencias.<\/p>\n<p>Luego del asesinato del l\u00edder pol\u00edtico Jorge Eliecer Gait\u00e1n en 1948, que marc\u00f3 el inicio de la llamada violencia en Colombia, se hizo c\u00e9lebre una frase supuestamente atribuida a uno de los protestantes que dec\u00eda: <em>&#8220;\u00a1Se\u00f1ores oligarcas, ya que no quisieron compartir el pa\u00eds con nosotros, vamos a arrasarlo hasta sus cimientos! \u00a1Ya que no quisieron darnos un lugar en el pa\u00eds, no habr\u00e1 pa\u00eds para nadie!&#8221;<\/em> \u00a0Hoy sigue siendo cierta la necesidad de hacer un pa\u00eds para todos(as).<\/p>\n<p>Alex Sierra<\/p>\n<p>Fotos: Alejandro Alvarez Quijano<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-51554\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/194e6bed-fe83-4961-a2f3-88bb50a4c3b4-e1576389191938.jpg\" alt=\"\" width=\"250\" height=\"375\" \/><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-51549\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/f4e7055f-37e9-4bf3-97ca-ec0fdbcf84d4-e1576389255575.jpg\" alt=\"\" width=\"250\" height=\"375\" \/><\/p>\n<p><img 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height=\"200\" \/><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-51536\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/0286746f-8582-46ce-aa83-1f9682c18a7c-e1576390309296.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" \/><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-51528 alignleft\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/3119fda5-a37d-4d77-80c8-73c569618bb2-e1576390264324.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" \/><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-51552\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/ee2761ae-ccf7-4051-a9b7-d0b23a8a2526-e1576390209879.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" \/><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-51530\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/c4aae8be-2cda-400a-b526-1418e6018103-e1576390141836.jpg\" alt=\"\" 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