{"id":51891,"date":"2020-07-23T22:25:59","date_gmt":"2020-07-24T03:25:59","guid":{"rendered":"https:\/\/www.americas.org\/?p=51891\/"},"modified":"2020-08-21T19:12:34","modified_gmt":"2020-08-22T00:12:34","slug":"protestas-en-portland-ocupacion-federal-y-resistencia-local","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/protestas-en-portland-ocupacion-federal-y-resistencia-local\/","title":{"rendered":"Protestas en Portland, ocupaci\u00f3n federal y resistencia local"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-51890\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/IMG-8427-scaled-e1595557697908.jpeg\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"375\" \/>Portland, Oregon, una ciudad conocida m\u00e1s bien por sus paisajes lluviosos y su cultura eco-hippie, es actualmente el epicentro del enfrentamiento entre las manifestaciones contra la violencia policial racista, y un presidente decidido a reprimirlas.<\/p>\n<p>Las protestas en Portland empezaron, como en todo el pa\u00eds, a ra\u00edz del homicidio de George Floyd, por polic\u00edas de la ciudad de Minneapolis acaecido el 25 de mayo. Floyd muri\u00f3 asfixiado, con una rodilla uniformada en el cuello, mientras \u00e9l y la gente a su alrededor suplicaban por su vida y una mujer grababa la escena. Desde entonces, Portland ha sido diariamente escenario de protestas en apoyo al movimiento Black Lives Matter (Las vidas negras importan) contra la brutalidad impune de la polic\u00eda.<\/p>\n<p>Una semana atr\u00e1s, Trump decret\u00f3 que ya era hora de que la gente rebelde de Portland sintiera la rodilla. Para ello envi\u00f3 cientos de agentes del Departamento de Seguridad Nacional (entre ellos, la omnipresente Patrulla Fronteriza) a la ciudad. Con vestimentas de camuflaje y portando armas \u201cmenos letales\u201d, se desplegaron frente a la Corte Federal, ubicada en el centro, Se pusieron en formaci\u00f3n militar para \u201cproteger\u201d el edificio contra da\u00f1os, mientras golpearon, arrojaron gases dispararon contra seres humanos.<\/p>\n<p>Frente a la demanda popular de frenar la violencia policial, el presidente orden\u00f3 invadir a la ciudad con paramilitares federales armados con garrotes, gases lacrim\u00f3genos, proyectiles y las denominadas \u201cFlash Bangs\u201d \u2013 granadas explosivas que con fuertes luces y sonidos dejan temporalmente ciegos y sordos a sus blancos, las cuales pueden causar secuelas permanentes e incluso la muerte.<\/p>\n<p>No s\u00e9 si calcularon bien o mal el desenlace, es decir, si realmente quer\u00edan provocar una respuesta mayor, o pensaron que con su presencia la gente iba a volver a sus casas y a lidear con la pandemiael caso es que las movilizaciones crecieron m\u00e1s que nunca. Frente a los disparos, se dispar\u00f3 la creatividad y la voluntad del movimiento. Las noches de verano en las que normalmente los lugare\u00f1os se sientan en sus patios para observar el lento ocaso del d\u00eda, se transformaron en marchas de protestar por la ocupaci\u00f3n cuasi-militar de su ciudad por el gobierno federal.<\/p>\n<p>Una de las t\u00e1cticas innovadoras puestas en marcha durante las manifestaciones es el \u201cMuro de Madres\u201d &#8211;madres de todas las edades que se forman en l\u00ednea frente a los agentes federales para proteger a sus hijas e hijos que protestan detr\u00e1s. Las madres se auto-convocaron por Facebook, despu\u00e9s de que los agentes de Trump dispararon en la cara a un joven de 26 a\u00f1os. En un video se ve como la madre de Donovan La Bella confronta a los polic\u00edas federales, mientras su hijo era sometido a una cirug\u00eda de reconstrucci\u00f3n facial. Donovan sigue hospitalizado, con lesiones severas. El d\u00eda siguiente, las madres llegaron en masa con pancartas, cascos y cantos. Transformaron canciones de cuna en canciones de protesta.<\/p>\n<p>Otra protesta con performance <em>estilo Portland<\/em> es la mujer conocida como la \u201cAthena desnuda\u201d que, en un video ya famoso, camina tranquilamente hacia una l\u00ednea de polic\u00edas, desnuda, con una m\u00e1scara negra cubriendo la cara, y empieza hacer poses de baile. Los agentes federales responden con una r\u00e1faga de balas de pimienta hacia sus pies.<\/p>\n<p>Yo nac\u00ed y crec\u00ed en Portland. Recibo informaci\u00f3n directa de mis parientes, amigas y amigos que tambi\u00e9n ponen sus mascarillas, escriben sus pancartas y van a la zona ocupada, para exigir las libertades de asamblea y expresi\u00f3n, y el anhelo m\u00e1s grande\u2014la paz con justicia. Sin embargo, se encuentran cara a cara con la representaci\u00f3n viva y armada de nuestra peor pesadilla: un estado policiaco.<\/p>\n<p>Y no es por idealizar el estado o la cuidad. El movimiento ha se\u00f1alado, correctamente, que Oregon tiene una fuerte y fea historia de racismo. Es una historia en que nuestros ancestros tambi\u00e9n participaron, como pioneros en la etapa m\u00e1s brutal del colonialismo, cuando arrebataron estas tierras f\u00e9rtiles a los pueblos ind\u00edgenas. Adem\u00e1s, a pesar de ser una ciudad progresista en un estado azul (dem\u00f3crata), el abuso de la fuerza por parte de la polic\u00eda ha sido una constante y ha cobrado muchas vidas, sobre todo entre la relativamente peque\u00f1a poblaci\u00f3n afroamericana.<\/p>\n<p>Mi ciudad, como casi todas en EEUU, est\u00e1 construida sobre mitos, complacencias y mentiras. Pero tambi\u00e9n es capaz de grandes resistencias.<\/p>\n<p>Portland hoy en d\u00eda es el proyecto piloto de Trump en su af\u00e1n de mostrar fuerza cuando est\u00e1 particularmente d\u00e9bil. Su campa\u00f1a de reelecci\u00f3n va de mal en peor. Necesitaba un nuevo blanco. Buscaba un pleito.<\/p>\n<p>El 26 de junio, el presidente autoriz\u00f3 el envi\u00f3 de fuerzas especiales \u00a0militarizadas mediante una <a href=\"https:\/\/www.dhs.gov\/news\/2020\/07\/01\/dhs-announces-new-task-force-protect-american-monuments-memorials-and-statues#:~:text=The%20Order%2C%20%E2%80%9CProtecting%20American%20Monuments,memorials%2C%20statues%2C%20or%20property.\">orden ejecutiva<\/a> dirigida supuestamente a la protecci\u00f3n de estatuas. La orden autoriza el uso de fuerza contra quien intenta da\u00f1ar a a estas o a un monumento p\u00fablico. La orden permite la intervenci\u00f3n de fuerzas federales, incluso cuando el gobierno del estado rechaza su presencia, como es el caso del estado de Oregon ahora.<\/p>\n<p>Esta <em>\u201cLey Estatua\u201d<\/em> responde no tanto a la conservaci\u00f3n de emblemas de bronce, sino a lo que muchos est\u00e1n llamando una \u201cguerra cultural\u201d entre dos formas de entender el pa\u00eds, su historia y su futuro. El movimiento de Black Lives Matter empez\u00f3 a ra\u00edz de los asesinatos de afrodescendientes por polic\u00edas racistas, y se fue ampliando y profundizando, hasta abarcar todas las estructuras opresivas de la sociedad estadounidense. Argumentan que el racismo no es solo una reliquia de la esclavitud, sino una estructura constantemente reproducida por las leyes, pr\u00e1cticas e instituciones contempor\u00e1neas.<\/p>\n<p>La muerte de Floyd, y tantas otras que le precedieron, y a\u00f1os de organizaci\u00f3n de base, llev\u00f3 a un parteaguas en EEUU. Para desarraigar el racismo en ciudades y pueblos a lo largo y ancho del pa\u00eds, tumban estatuas de los due\u00f1os de esclavos, \u00a0los misioneros genocidas, y los violadores que antes fueron los h\u00e9roes de la historia. Insisten en la necesidad de cambiar los nombres de lugares y calles que honran opresores.<\/p>\n<p>Por esta visi\u00f3n\/revisi\u00f3n hist\u00f3rica profunda, el movimiento no se limita a exigir el castigo a polic\u00edas abusivos o asesinos, ya no busca reformas sino que exige la abolici\u00f3n de la polic\u00eda como un aparato de control social violento y patriarcal, la abolici\u00f3n de las prisiones que encarcelan a la digna rabia contra las injusticias, la emancipaci\u00f3n de las mujeres despu\u00e9s de siglos de ret\u00f3rica, as\u00ed como los derechos de las personas LGBTQ. Conectan todo, porque todo est\u00e1 interrelacionado.<\/p>\n<p>La opini\u00f3n publica, esta figura amorfa que en momentos clave puede registrar cambios hist\u00f3ricos, apoya las demandas de Black Lives Matter con una mayor\u00eda amplia, y acepta cada vez m\u00e1s posturas consideradas demasiado radicales hasta hace apenas un a\u00f1o.<\/p>\n<p>En este contexto, Trump ha declarado la guerra. Reprime, dicta reglas y leyes que criminalizan a los opositores, los hostiga y calumnia. Aviva la divisi\u00f3n y el conflicto para justificar avances hacia un r\u00e9gimen autoritario y para movilizar a su base, apelando abiertamente al racismo y la misoginia.<\/p>\n<p>Actualmente, el grupo al cual Trump aplica la estrategia de criminalizaci\u00f3n y deshumanizaci\u00f3n (detr\u00e1s de las personas migrantes, las mujeres y los refugiados) son los manifestantes etiquetados como anarquistas. Seg\u00fan el gobierno, ser manifestante es ser anarquista o <em>antifa<\/em> (anti-fascista) y eso representa una amenaza a la seguridad nacional. En m\u00faltiples ocasiones, el presidente ha amagado con incluir el movimiento <em>antifa<\/em> (parece como si fuera ayer que oponerse al fascismo fue un acto noble y civilizado) en la lista de grupos terroristas. La propuesta es legalmente imposible, pero medi\u00e1ticamente efectivo para ir construyendo una asociaci\u00f3n mental entre sus opositores y el terrorismo\u2014a pesar de que las personas que se manifiestan est\u00e1n protestando contra la violencia.<\/p>\n<p>Por si fuera poco, hace unos d\u00edas empezaron a circular testimonios y videos que muestran que los agentes federales est\u00e1n patrullando las calles en veh\u00edculos sin identificaci\u00f3n, secuestrando a personas sin ordenes de detenci\u00f3n ni causa,con los ojos blindados, y dej\u00e1ndolos en la calle sin cargos. Es una operaci\u00f3n caracter\u00edstica de una dictadura, dise\u00f1ada para intimidar y torturar sicol\u00f3gicamente a las y los opositores.<\/p>\n<p>Frente a todo esto, era predecible que el movimiento reaccionara con indignaci\u00f3n y una intensificaci\u00f3n de la protesta. Lo que sorprende en el caso de Portland es que una parte importante del estado tambi\u00e9n se opone y lo ha dicho claramente. Trump no solo ha declarado la guerra contra la protesta social en la calle, tambi\u00e9n contra los gobiernos del estado y de la ciudad, as\u00ed como contra los congresistas que representan a Oregon, quienes han expresado su rechazo a la invasi\u00f3n federal.<\/p>\n<p>El alcalde de Portland, Ted Wheeler ha dicho que, \u201csu presencia aqu\u00ed est\u00e1 causando m\u00e1s violencia y m\u00e1s vandalismo. No son bienvenidos aqu\u00ed, no pedimos su presencia, De hecho, queremos que salgan.\u201d La gobernadora, Kate Brown, ha calificado el despliegue \u00a0como \u201cpuro teatro pol\u00edtico\u201d y tambi\u00e9n ha exigido su salida inmediata. La fiscal\u00eda del estado \u00a0ha demandado al gobierno federal por detenciones arbitrarias y \u00a0ha pedido un amparo para frenar los arrestos. En una carta al Presidente Trump, los congresistas afirman que lo que pasa en Portland \u00a0se asemeja a tacticas de un dictador y terminan exigiendo el retiro de las fuerzas: No vamos a tolerar que se utilice a la gente de Oregon como accesorios en el abuso del poder del presidente Trup, que coresponde a sus intereses electorales.\u201d<\/p>\n<p>El Secretario de Seguridad Nacional, Chad Wolf dijo que las fuerzas federales no saldr\u00e1n de la ciudad, a pesar de las demandas de los gobernantes locales. Escribi\u00f3 en su cuenta de twitter: \u201cOfrec\u00ed el apoyo del Departamento de Seguridad Nacional para manejar localmente la situacion en Portland y su \u00fanica repuesta fue: \u2018por favor, agarren sus cosas y regresen a casa\u2019. Esto no va a pasar mientras yo estoy a cargo.\u201d Trump sali\u00f3 diciendo que van a aplicar el modelo Portland a otras ciudades, entre ellas Chicago.<\/p>\n<p>Lo cierto es que el modelo Portland de resistencia se extender\u00e1 y alimentar\u00e1 una insurreccion en EEUU que parece dispuesta a superar la represi\u00f3n y la pandemia, para lograr el cambio.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Frente a la demanda popular de frenar la violencia policial, el presidente orden\u00f3 invadir a la ciudad con paramilitares federales armados con garrotes, gases lacrim\u00f3genos, proyectiles y las denominadas \u201cFlash Bangs\u201d \u2013 granadas explosivas que con fuertes luces y sonidos dejan temporalmente ciegos y sordos a sus blancos<\/p>\n","protected":false},"author":14,"featured_media":51890,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[4916,4912],"tags":[5071,7157,5544],"coauthors":[5128],"class_list":["post-51891","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-derechos-humanos","category-movimientos-sociales","tag-norteamerica","tag-portland","tag-trump"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/51891","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=51891"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/51891\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":51893,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/51891\/revisions\/51893"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/51890"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=51891"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=51891"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=51891"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=51891"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}