{"id":52081,"date":"2020-11-30T08:04:58","date_gmt":"2020-11-30T13:04:58","guid":{"rendered":"https:\/\/www.americas.org\/?p=52081\/"},"modified":"2021-04-19T16:06:47","modified_gmt":"2021-04-19T21:06:47","slug":"las-agresiones-a-las-comunidades-zapatistas-son-parte-de-una-guerra-global-foro-de-violencia-paramilitar-contra-las-mujeres-zapatistas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/las-agresiones-a-las-comunidades-zapatistas-son-parte-de-una-guerra-global-foro-de-violencia-paramilitar-contra-las-mujeres-zapatistas\/","title":{"rendered":"&#8216;Las agresiones a las comunidades zapatistas son parte de una guerra global&#8217;, Foro Violencia Paramilitar contra las Mujeres Zapatistas"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-52106\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/MUJ280514OB-e1606915849912.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"169\" \/>Cada vez que ve a su casa \u201clastimada de bala\u201d, una mujer zapatista del ejido Mois\u00e9s Gandhi tiene ganas de llorar. Otra vive con la sensaci\u00f3n de que su compa\u00f1ero \u201cya est\u00e1 muerto\u201d, asesinado con las palabras de un integrante de la Organizaci\u00f3n Regional de Cafeticultores de Ocosingo (ORCAO), que amenaz\u00f3 con matarle y colgarle la tripa en el cuello.<\/p>\n<p>Son algunos de los testimonios de mujeres zapatistas recogidos por la <strong><a href=\"https:\/\/redajmaq.espora.org\/informecaravana2020\">Caravana de Solidaridad<\/a><\/strong> con las comunidades aut\u00f3nomas zapatistas de Nuevo San Gregorio y Regi\u00f3n Mois\u00e9s Gandhi, en el Municipio Aut\u00f3nomo Lucio Caba\u00f1as, que se realiz\u00f3 el 29 de octubre del 2020.<\/p>\n<p>De acuerdo con las y los zapatistas de Mois\u00e9s Gandhi<strong>,<\/strong> a inicios del 2020 la ORCAO comenz\u00f3 una serie de agresiones que fueron escalando durante todo el a\u00f1o: robo y destrucci\u00f3n de cultivos, tala de \u00e1rboles, destrozos en la escuela secundaria aut\u00f3noma zapatista, amenazas y agresiones f\u00edsicas. Los integrantes de la ORCAO cercaron a las comunidades zapatistas e invadieron las parcelas que en 1994 el EZLN recuper\u00f3, o sea quit\u00f3 a los terratenientes para d\u00e1rselas a sus bases, y de las que la ORCAO se considera propietaria.<\/p>\n<p>El 22 de agosto pasado, la ORCAO lleg\u00f3 a saquear la tienda Arco Iris y dos bodegas de caf\u00e9 del EZLN, que luego han sido rociadas con gasolina y quemadas junto con el comedor zapatista Compa\u00f1era Lucha, ubicados en el crucero de Cuxulj\u00e1, unos de los puntos donde la presencia zapatista en la carretera que conecta las ciudades de Ocosingo y San Crist\u00f3bal de Las Casas es m\u00e1s visible. Las agresiones en Mois\u00e9s Gandhi culminaron con el secuestro, el 8 de noviembre, del base de apoyo zapatista Felix L\u00f3pez Hern\u00e1ndez, torturado por unos 20 integrantes de la ORCAO.<\/p>\n<p>A finales de agosto, mientras las llamas com\u00edan las bodegas de caf\u00e9 y los balazos retumbaban en el cielo, a pocos centenares de metros una mujer zapatista estaba pariendo. Ella y sus compa\u00f1eras viven una angustia constante: no pueden ir a sus parcelas por miedo a ser agredidas, sus cosecha se pierden y sus mesas se quedan vac\u00edas. Al arroyo para buscar agua se acercan s\u00f3lo en grupo. Ver <a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/101973168214398\/videos\/411259060021342\/).\">video<\/a>.<\/p>\n<p>\u201cLos ni\u00f1os no saben si dormir con la bota puesta, porque la bala no tiene horario\u201d, dijo Marisol Culej Culej, integrante del Centro de Derechos de la Mujer de Chiapas (CDMCH), durante <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=qF-sD7vqnug&amp;t=7999s\">el foro \u201cViolencia Paramilitar contra las Mujeres Zapatistas<\/a>\u201d, que se llev\u00f3 a cabo en l\u00ednea el 25 de noviembre, en ocasi\u00f3n del <em>D\u00eda<\/em> Internacional de la Eliminaci\u00f3n de la <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-52082\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/HIDRA020515OB7-e1606740950148.jpg\" alt=\"\" width=\"350\" height=\"262\" \/><em>Violencia<\/em> contra la <em>Mujer<\/em>.<\/p>\n<p>Durante el evento en l\u00ednea el CDMCH, que particip\u00f3 en la Caravana de Solidaridad que visit\u00f3 a las comunidades hostigadas por la ORCAO, destac\u00f3 que las mujeres zapatistas no tienen actitud de v\u00edctimas, sino que crearon formas de resistencia a trav\u00e9s del trabajo colectivo, en sus talleres de alfarer\u00edas o de telar. Denunci\u00f3 tambi\u00e9n que la ORCAO ocup\u00f3 las tierras para poder aprovechar del programa del gobierno federal mexicano Sembrando Vida, que otorga 5 mil pesos (unos 250 d\u00f3lares) para supuestamente incrementar la productividad de zonas rurales, y que la acci\u00f3n de este grupo armado de corte paramilitar \u201ctiene un objetivo primordial que es el desgaste\u201d.<\/p>\n<p>Tras la masacre de Acteal de 1997, la estrategia de guerra del Estado en contra de las comunidades aut\u00f3nomas de Chiapas consiste en agotar a la poblaci\u00f3n con actos violentos, pero poco \u201cllamativos\u201d. Es la llamada \u201cguerra integral de desgaste\u201d. Al mismo tiempo, el gobierno impulsa proyectos asistencialistas para que las familias salgan de la resistencia y las comunidades acaben divididas.<\/p>\n<p>\u201cEl gobierno incide individualizando a la persona, d\u00e1ndole un dinero y separ\u00e1ndola de esta raz\u00f3n colectiva que le ha hecho frente al Estado mexicano, y a cualquier tipo de proyecto progresista\u201d, ha afirmado la soci\u00f3loga y antrop\u00f3loga Margara Mill\u00e1n durante su participaci\u00f3n en el foro en l\u00ednea. \u201cLas mujeres est\u00e1n en el centro de este conflicto y articulan varias luchas, entonces se convierten en un objeto a intimidar, a debilitar, porque nos mostraron que no hay que tener miedo\u201d.<\/p>\n<p>Este esquema de violencia, el \u201cmismo miedo a los balazos\u201d, de acuerdo con Rosy Rodr\u00edguez del Centro de Derechos Humanos Fray Bartolom\u00e9 de Las Casas (Frayba) en Chiapas afecta a las familias de Aldama, Chalchihuit\u00e1n y Chil\u00f3n; a la comunidad Los Chorros en el Municipio de Chenalh\u00f3, a Banavil en Tenejapa y al poblado de Viejo Velasco en Palenque. Y va mucho m\u00e1s all\u00e1 de las fronteras chiapanecas.<\/p>\n<p>De acuerdo con la antrop\u00f3loga A\u00edda Hern\u00e1ndez Castillo, en distintas partes del mundo se utilizan pr\u00e1cticas de guerra similares, y elige una cita de la antrop\u00f3loga Carolyn Nordstrom de la Universidad de Notre Dame que respalda su tesis: \u201cDespu\u00e9s de conducir investigaci\u00f3n de campo en los epicentros de guerra en tres continentes durante m\u00e1s de quince a\u00f1os, he aprendido que el concepto mismo de guerras locales, ya sean centrales o perif\u00e9ricas, es una ficci\u00f3n\u201d, escribe Nordstrom.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-52083\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/IMG_1035-scaled-e1606741039869.jpg\" alt=\"\" width=\"375\" height=\"211\" \/>\u201cNo hay conflictos locales: la industria de guerra internacional est\u00e1 masivamente interconectada y hace posible las guerras en cualquier parte del mundo. He visto los mismos manuales de entrenamiento militar darle la vuelta al mundo, yendo de una guerra a otra. Cuando una nueva t\u00e9cnica de tortura se introduce en un pa\u00eds, la misma t\u00e9cnica puede ser encontrada en todo el mundo a los pocos d\u00edas\u201d.<\/p>\n<p>Uno de los territorios donde la \u201cindustria de guerra internacional\u201d implementa sus estrategias es el Kurdist\u00e1n. All\u00ed, inspiradas por la lucha de las zapatistas, las mujeres que resisten a la embestida del Estado turco est\u00e1n planteando unir los esfuerzos de las mujeres en lucha de todo el planeta, y crear una organizaci\u00f3n mundial de mujeres.<\/p>\n<p>\u201cSin construir una lucha en com\u00fan no se puede romper el patriarcado\u201d, afirma al cierre del evento Melike Yasar, del Movimiento de Mujeres de Kurdist\u00e1n.<\/p>\n<p>Fotos: Orsetta Bellani<\/p>\n<p><strong>Para ver m\u00e1s material de la Caravana de Solidaridad con las Comunidades Zapatistas:<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/redajmaq.espora.org\/materiales-caravana2020\">https:\/\/redajmaq.espora.org\/materiales-caravana2020<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las agresiones en el Municipio Aut\u00f3nomo Lucio Caba\u00f1as no ser\u00edan, de acuerdo con las participantes en el foro \u201cViolencia Paramilitar contra las Mujeres Zapatistas\u201d, un episodio aislado sino parte de la guerra de baja intensidad que el Estado y las organizaciones armadas que se benefician de su apoyo est\u00e1n desatando en contra de las comunidades aut\u00f3nomas y organizadas.<\/p>\n","protected":false},"author":476,"featured_media":52082,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[4916,4918,4912,4914],"tags":[4923,4958,7674,5071,6052],"coauthors":[8004],"class_list":["post-52081","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-derechos-humanos","category-feminismos","category-movimientos-sociales","category-paz-y-seguridad","tag-america-del-norte","tag-mexico","tag-mujeres-zapatistas","tag-norteamerica","tag-zapatistas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/52081","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/476"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=52081"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/52081\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":52107,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/52081\/revisions\/52107"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/52082"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=52081"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=52081"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=52081"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=52081"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}