{"id":52298,"date":"2021-04-27T15:32:47","date_gmt":"2021-04-27T20:32:47","guid":{"rendered":"https:\/\/www.americas.org\/?p=52298\/"},"modified":"2021-05-27T17:30:46","modified_gmt":"2021-05-27T22:30:46","slug":"los-trabajadores-agricolas-necesitan-a-sus-familias-no-deberian-ser-deportados-o-explotados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.americas.org\/es\/los-trabajadores-agricolas-necesitan-a-sus-familias-no-deberian-ser-deportados-o-explotados\/","title":{"rendered":"Los trabajadores agr\u00edcolas necesitan a sus familias, no deber\u00edan ser deportados o explotados"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_52255\" aria-describedby=\"caption-attachment-52255\" style=\"width: 400px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-52255\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/cover-image-3-copy-1-scaled.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"268\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/cover-image-3-copy-1-scaled.jpg 2560w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/cover-image-3-copy-1-768x515.jpg 768w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/cover-image-3-copy-1-1536x1031.jpg 1536w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/cover-image-3-copy-1-2048x1374.jpg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-52255\" class=\"wp-caption-text\">POPLAR, CA &#8211; 21NOVEMBER20 &#8211; Farmworkers pick persimmons in a field near Poplar, in the San Joaquin Valley, in a crew of Mexican immigrants. Many workers wear facemasks or bandannas as a protection against spreading the coronavirus. Maria Madrigal is a picker in the crew.<br \/>Copyright David Bacon<\/figcaption><\/figure>\n<p>Durante la administraci\u00f3n de Trump, se calcula que los Estados Unidos deport\u00f3 a un promedio de 275.725 personas por a\u00f1o, cifra que equivale aproximadamente al n\u00famero de trabajadores (257.667) tra\u00eddos por las productoras agr\u00edcolas en el 2020 para encargarse de cosechar los cultivos en dentro del pa\u00eds. Estas personas, contratadas con la visa H2-A, representan una d\u00e9cima parte de la mano de obra agr\u00edcola total de Estados Unidos, lo que a la fecha supone un aumento de m\u00e1s de 100.000 personas en s\u00f3lo seis a\u00f1os.<\/p>\n<p>Cabe se\u00f1alar que este ciclo de deportaci\u00f3n de personas e importaci\u00f3n de mano de obra agr\u00edcola no es nuevo.\u00a0 En 1954, durante el programa <em>bracero<\/em>, Estados Unidos deport\u00f3 a 1.074.277 personas en la infame &#8220;Operaci\u00f3n Espalda Mojada&#8221; y permiti\u00f3 la entrada de 309.033 trabajadores. Dos a\u00f1os despu\u00e9s, 445.197 braceros adicionales fueron tra\u00eddos para trabajar en granjas estadounidenses.<\/p>\n<p>A la hora de exigir salarios m\u00e1s altos, los trabajadores agr\u00edcolas que ya llevaban viviendo a\u00f1os en Estados Unidos llegaron a ser sustituidos por mano de obra contratada.\u00a0 Los defensores de los trabajadores agr\u00edcolas acusaron al gobierno de utilizar las deportaciones para crear una escasez de mano de obra y obligar a los trabajadores y a los cultivadores a recurrir al programa <em>bracero<\/em>. Los braceros mientras tanto eran abusados, enga\u00f1ados, y deportados si se declaraban en huelga.<\/p>\n<p>En respuesta, los l\u00edderes sindicales y de derechos civiles de esa \u00e9poca, entre ellos C\u00e9sar Ch\u00e1vez y Ernesto Galarza, presionaron al Congreso para que pusiera un fin al programa.<\/p>\n<p>En 1964, el programa concluy\u00f3 y el Congreso aprob\u00f3 la Ley de Inmigraci\u00f3n y Nacionalidad de 1965.\u00a0 Este sistema preferencial por una inmigraci\u00f3n familiar lleg\u00f3 a sustituir el esquema que las cultivadoras manejaban para suministrar mano de obra barata. No por casualidad se destap\u00f3 una huelga de agricultores de uva por parte del movimiento sindical de trabajadores agr\u00edcolas en Delano ese mismo a\u00f1o.<\/p>\n<p>Hoy en d\u00eda, la administraci\u00f3n de Biden est\u00e1 buscando una forma de deshacer el da\u00f1o cometido en contra de las personas inmigrantes y trabajadoras mediante las \u00f3rdenes ejecutivas impuestas por Trump.\u00a0 Para los trabajadores agr\u00edcolas, la peor de esas \u00f3rdenes fue decretada el pasado mes de abril, cuando un infame tuit suspendi\u00f3 toda la tramitaci\u00f3n de visados de preferencia familiar, poni\u00e9ndole un fin efectivo al programa que el movimiento de derechos civiles hab\u00eda logrado establecer. Trump a su vez intent\u00f3 recortar los salarios de los trabajadores H2-A, los <em>bracero<\/em>s de la actualidad, y ampliar el programa haci\u00e9ndolo a\u00fan m\u00e1s amigable para los cultivadores.<\/p>\n<p>En un paso positivo, Biden anul\u00f3 el recorte salarial de Trump.\u00a0 Pero queda una decisi\u00f3n m\u00e1s profunda por ejecutarse.<\/p>\n<p>El programa H2-A es un esquema a\u00fan m\u00e1s abusivo que el antiguo programa bracero.\u00a0 Hoy en d\u00eda, se perfila como un sistema opaco de reclutadores y contratistas privados que importa a los trabajadores, extorsion\u00e1ndolos para obtener visas.\u00a0 Una vez en Estados Unidos, estos trabajadores sufren robos de salarios y violaciones laborales sistem\u00e1ticas.\u00a0 Durante la pandemia, sus dormitorios en donde acomodaban sus literas se convirtieron en centros de propagaci\u00f3n de infecci\u00f3n, y varios han muerto. Cuando los trabajadores protestan por las condiciones y se declaran en huelga, son despedidos y enviados de vuelta a M\u00e9xico. Sus nombres son puestos en una lista negra para prevenir que puedan conseguir trabajos a futuro.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-52256\" src=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/farmworker-family-copy-scaled.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"268\" srcset=\"https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/farmworker-family-copy-scaled.jpg 2560w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/farmworker-family-copy-768x515.jpg 768w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/farmworker-family-copy-1536x1031.jpg 1536w, https:\/\/www.americas.org\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/farmworker-family-copy-2048x1374.jpg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/>Al mismo tiempo, los trabajadores agr\u00edcolas que viven en Estados Unidos han visto c\u00f3mo sus salarios se han ido estancando.\u00a0 No es raro ver a trabajadores viviendo en coches y bajo los \u00e1rboles durante los tiempos de cosecha.\u00a0 Un sinf\u00edn de casos legales ofrecen documentaci\u00f3n sobre la sustituci\u00f3n de trabajadores agr\u00edcolas documentados como residentes de EE.UU por trabajadores con la visa H2-A. Si bien esta pr\u00e1ctica no es legal, \u00fanicamente 26 de las m\u00e1s de once mil empresas cultivadoras fueron suspendidas temporalmente de su participaci\u00f3n en el programa el a\u00f1o pasado por infracciones cometidas en esta l\u00ednea.\u00a0 En estados como Georgia y Washington adem\u00e1s, m\u00e1s de una cuarta parte de los puestos de trabajo disponibles en las empresas cultivadoras se han logrado cubrir con mano de obra a contrato, y la cifra aumenta r\u00e1pidamente.<\/p>\n<p>M\u00e1s del 90% de los trabajadores agr\u00edcolas que viven en Estados Unidos son inmigrantes, y la mitad son indocumentados. Sin embargo, no hay forma de que las personas indocumentadas obtengan un estatus legal.\u00a0 M\u00e1s a\u00fan, los grandes empleadores agr\u00edcolas han respondido a las demandas de legalizaci\u00f3n con la Ley de Modernizaci\u00f3n de la Mano de Obra Agr\u00edcola.\u00a0 Establece condiciones que inciden a favor de un mayor crecimiento del programa H2-A, y probablemente llevar\u00eda a que, en pocos a\u00f1os, la mitad de la mano de obra agr\u00edcola en Estados Unidos trabaje con visados H2-A. El proyecto de ley adem\u00e1s prohibir\u00eda que los trabajadores indocumentados trabajen en la agricultura, pero a su vez implementar\u00eda un proceso restrictivo y complejo en el que algunos trabajadores agr\u00edcolas indocumentados si podr\u00edan solicitar un estatus legal.<\/p>\n<p>En lugar de competir por mano de obra local a trav\u00e9s de un ajuste salarial adecuado al contexto, los cultivadores lo que buscan son trabajadores H2-A cuya paga puede mantenerse ligeramente por encima de un est\u00e1ndar m\u00ednimo legal.\u00a0 Este sistema pone entonces a los trabajadores con visados H-2A en competencia con la mano de obra nacional, deprimiendo los salarios de toda persona trabajando en el sector agr\u00edcola.<\/p>\n<p>Como si fuera poco, para los trabajadores agr\u00edcolas que intentan organizarse y cambiar sus condiciones laborales, el programa H2-A tambi\u00e9n crea enormes retos.\u00a0 Cuando los propios trabajadores H-2A intentan cambiar estas condiciones de explotaci\u00f3n, los empleadores pueden rescindir sus contratos y eliminar su estatus de visado legal, incluso hasta deportarles. Los trabajadores son entonces incluidos en una lista negra legal, lo que impide su contrataci\u00f3n para conseguir empleo en futuras temporadas.\u00a0 Los trabajadores agr\u00edcolas que viven en EE.UU., que piensan en organizarse o ponerse en huelga, tienen que considerar el riesgo de ser sustituidos.<\/p>\n<p>Mientras tanto, los trabajadores agr\u00edcolas que tienen visados o son ciudadanos en EE.UU ya no pueden reunificar a sus familias. Una madre que quiere traer a su hija o hijo casado desde Ciudad de M\u00e9xico o Manila debe esperar m\u00e1s de dos d\u00e9cadas porque el sistema de preferencia familiar se ha quedado sin visados.\u00a0 Mientras tanto, el programa H2-A crece exponencialmente.<\/p>\n<p>Queda claro entonces que ha llegado el momento de recordar el trabajo defendido y ganado por Ch\u00e1vez y Galarza hace medio siglo.\u00a0 El programa H2-A debe ser eliminado.\u00a0 Los visados de reunificaci\u00f3n familiar deben ponerse a la disposici\u00f3n de las familias que los necesitan.\u00a0 Las personas tra\u00eddas por sus familias a Estados Unidos necesitar\u00e1n trabajo, y los cultivadores pueden contratar a estas personas al igual que a otras, aumentando los salarios y negociando con los sindicatos de trabajadores agr\u00edcolas.<\/p>\n<p>Muchas personas en M\u00e9xico tambi\u00e9n necesitan trabajar en Estados Unidos.\u00a0 La concesi\u00f3n de visados permanentes que no est\u00e9n vinculados a la situaci\u00f3n laboral, al tiempo que se proh\u00edbe la contrataci\u00f3n por parte de empleadores y contratistas, permite a las personas cruzar la frontera y establecerse aqu\u00ed con sus familias.\u00a0 Los agricultores que necesitan su mano de obra pueden pagar salarios m\u00e1s altos para que los puestos de trabajo agr\u00edcolas sean atractivos.<\/p>\n<p>Los salarios altos y los empleos seguros para los trabajadores agr\u00edcolas s\u00f3lo pueden llegar si se descarta el viejo modelo de deportaci\u00f3n\/trabajo de pe\u00f3n, y en su lugar se apoya a las familias con la legalizaci\u00f3n, los visados basados en la familia, los sindicatos y los derechos laborales.<\/p>\n<p><em>David Bacon es un periodista californiano que cubre el trabajo agr\u00edcola y la inmigraci\u00f3n. Su \u00faltimo libro es In the Fields of the North (Universidad de California, 2017).<\/em><\/p>\n<p><em>Anuradha Mittal es la directora ejecutiva del Instituto Oakland.<\/em><\/p>\n<p><em>Este art\u00edculo de opini\u00f3n se basa en un informe sobre el programa H2-A del Instituto Oakland, &#8220;DIGNIDAD O EXPLOTACI\u00d3N: \u00bfQU\u00c9 FUTURO PARA LAS FAMILIAS DE TRABAJADORES AGRARIOS EN ESTADOS UNIDOS?&#8221;<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El programa H2-A es un esquema a\u00fan m\u00e1s abusivo que el antiguo programa bracero.\u00a0 Hoy en d\u00eda, se perfila como un sistema opaco de reclutadores y contratistas privados que importa a los trabajadores, extorsion\u00e1ndolos para obtener visas.\u00a0<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":52255,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[4916,4919],"tags":[8180,8181,5603,4958,5592,8182,8179,8120],"coauthors":[5129],"class_list":["post-52298","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-derechos-humanos","category-migracion","tag-agricultores","tag-cosecha","tag-estados-unidos","tag-mexico","tag-migrantes","tag-trabajadores-agricolas","tag-visa-h2-a","tag-visas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/52298","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=52298"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/52298\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":52301,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/52298\/revisions\/52301"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/52255"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=52298"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=52298"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=52298"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.americas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=52298"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}